noviembre 30, 2008

'Los votivos del lobo' por Paco Calderón

¿Y Marcelo?... haciendo galletas en la tele

Alvaro Cueva
alvarocueva@milenio.com
Ojo por ojo
Milenio

Estamos de acuerdo, no hay manera de conservar la calma cuando Nelson Vargas convoca a una rueda de prensa para denunciar irregularidades en el caso de su hija secuestrada y la autoridad le contesta que ahí no ha habido ninguna irregularidad.

Mucho menos cuando se cumplen los cien días que se suponía que iba a cambiar a nuestro país, y al final, las cosas no cambiaron y los responsables de ese proyecto nos salieron con el viejo truco de que van a extender el plazo.

Aunque uno quiera hacerse el fuerte y jugar al optimismo no puede. No se puede. Ejecutados por aquí, narcotraficantes por allá, que si el dólar, que si las tasas de interés, que si el desempleo, que si la falta de oportunidades.

En resumen, las cosas están mal, muy mal. ¿Y con qué nos sale Marcelo Ebrard? Con que es muy bueno haciendo galletitas en el programa Hoy de Televisa, y no sólo eso, con que también es excelente para comentar las telenovelas de moda.

¿No es como para tirarse por la ventana de la desesperación?

Como usted seguramente vio o se enteró, en la última semana el programa de revista Hoy de Televisa, que es particularmente decadente, dedicó sus emisiones a mostrar los atractivos turísticos de la Ciudad de México como lo ha hecho, en otras ocasiones, con los rincones más pintorescos de Yucatán, Veracruz o Tabasco.

Obviamente hay un jugoso pago del gobierno de por medio, más facilidades técnicas y logísticas para que la emisión luzca bien y sus conductores digan puras cosas hermosas entre chistes, chismes, horóscopos, clases de yoga y sonrisitas.

Casi siempre que un programa como Hoy, Ellas con las estrellas, Venga la alegría o Ventaneando sale de gira, los alcaldes y gobernadores aprovechan para salir a cuadro, saludar al público e invitar a turistas e inversionistas a visitar la localidad.

Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, de ascendencia perredista, no se conformó con aparecer al lado de Andrea Legarreta y felicitar a la producción de Hoy, se puso a hacer tontería y media para llamar la atención del auditorio.

¿Qué tiene de terrible que don Marcelo le siga el juego a los conductores de Hoy si otros gobernantes, de clase mundial, bailan, cantan o tocan el saxofón?

Que la mayoría de las veces, esos políticos realizan esas actividades como parte de una campaña electoral.

Marcelo Ebrard no está en campaña y si a eso le agregamos que mientras él cocinaba, sus gobernados tenían que luchar contra los asaltos, los secuestros, los vendedores de drogas, la falta de agua, el caos vial y una inmensa lista de problemas. Esa estrategia en lugar de beneficiarlo lo perjudicó.

Además, para la mala suerte del señor Ebrard, su aparición en ese show matutino coincidió con un momento en la opinión pública en que la nota de color era el romance entre Enrique Peña Nieto y la actriz Angélica Rivera.

Su actuación se interpretó como una respuesta a esa historia de amor, como una forma de demostrar que él también podía ser muy buena onda, que él también podía estar cerca de las familias y las amas de casa.

Independientemente de que las galletitas no son lo suyo, aquí hay otro elemento que dejó muy mal parado a don Marcelo: él pertenece al PRD, es un hombre de izquierda, y si algo han atacado la izquierda y el PRD ha sido la frivolidad de los políticos de otros partidos y la saturación comercial de televisoras como Televisa.

Que Marcelo Ebrard le haya entrado a la frivolidad y a las dinámicas de ventas de Televisa fue una contradicción, un acto impropio de él y de su partido.

Y qué penoso, porque el jefe de Gobierno de la capital del país se la ha pasado coqueteando con Televisa en las últimas semanas.

Acuérdese de que casi se puso a chambear de corresponsal exclusivo de Carlos Loret de Mola y Adela Micha después del avionazo en el que murió Juan Camilo Mouriño.

Sólo que esta vez se la pasó la mano, se vio demasiado obvio en su intención de disfrazar la promoción personal de promoción turística y de ponerse al servicio de un medio de comunicación del cual depende la percepción que la gente vaya a tener de él en el futuro.

Marcelo Ebrard se equivocó, no era el lugar ni el momento. Hoy las cosas están mal, se batalla mucho para conservar la calma. Uno tiene ganas de todo menos de galletas. ¿O no?

¡Atrévase a opinar!

El mundo al revés

Román Revueltas Retes
revueltas@mac.com
Interludio
Milenio

El mundo funciona (mal) porque los hombres han inventado dos tipos de moral. La primera, que podríamos llamar la moral absoluta, está estrechamente vinculada a los elevados principios de la ética. La segunda, una especie de moral secundaria, sirve para asegurar la viabilidad de una (presunta) civilización que, en los hechos, es esencialmente injusta, violenta y depredadora.

La moral absoluta es preconizada por esos idealistas que, en sus posturas de rebeldía e inconformidad, representan un colosal desafío al sistema —y a las supuestas buenas conciencias—, esos luchadores sociales que, en ocasiones, se acercan peligrosamente al radicalismo (o, por lo menos, su fastidiosa presencia significa tal reto al orden establecido que al resto de los comunes mortales no les queda otro remedio que asignarles la condición de “agitadores”).

La otra, la moral relativa, es el espacio que frecuentan los pragmáticos, los acomodaticios y, en general, la gente que administra los asuntos corrientes del planeta, es decir, los políticos. Concebido originalmente para tener aplicaciones prácticas, tal andamiaje de reglamentos es la consecuencia, por lo tanto, de concesiones, convenios y pactos celebrados, muchas veces, de manera hipócrita y ventajista. ¿Ejemplos? Muchos pero, sobre todo, esas prácticas corrientes en los ámbitos de la diplomacia que, con el pretexto de que la coexistencia pacífica entre las naciones merece el uso de ciertas amabilidades y prudencias, sacrifican el respeto a los principios morales más elementales. Y así, los dictadores y los caudillos autoritarios disfrutan del callado refrendo de una comunidad internacional de naciones cuyos líderes nunca llaman las cosas por su nombre sino que miran hacia el otro lado. En cuanto a los provechos, siempre van por delante de los escrúpulos: el Gobierno de España no comparte en lo absoluto los usos y costumbres, digamos, de un Hugo Chávez pero sus posibles objeciones se esfuman en cuanto se trata de venderle armas al aprendiz de tirano; el Gobierno de México, por su parte, se ha olvidado por completo de que el régimen cubano es dictatorial: más preocupado por guardar las formas y por perpetuar la política exterior de los antiguos priistas que por promover los valores de la democracia, guarda silencio ahí donde los opositores y los perseguidos de la isla esperarían una voz valiente.

Pero éstas son meras menudencias en un mundo marcado, antes que nada, por el infamante sello de la desigualdad y la injusticia, un universo de barbaries y salvajismos, un sistema global donde los niños mueren de hambre mientras la riqueza de las naciones se dilapida en armamentos. Sin embargo, estimados lectores, clamar abiertamente que vivimos una realidad global absolutamente inaceptable es una práctica muy poco frecuente. Mencionar la intrínseca monstruosidad del orden establecido te coloca, de inmediato, en el desprestigiado ámbito de los adolescentes, los alarmistas, los provocadores y, como decía, los radicales. Lanzar encendidas denuncias sobre la miseria no te hace una persona lúcida sino exaltada de la misma manera como acusar a los industriales de las armas o a los mercaderes de las corporaciones energéticas que están devastando el planeta no pasa de ser otra cosa que la molesta manifestación de un individuo “inadaptado”, “rebelde” o “resentido”.

Cómodamente afiliados a la moral secundaria, ignoramos deliberadamente los asuntos más perentorios de la Tierra. En este mismo momento, mujeres y niños de Congo están sufriendo estremecedoras atrocidades. Ayer, fue Ruanda. Mañana serán, de nuevo, Somalia o Darfur o Birmania. ¿A alguien le importa la presencia del horror en el mundo? A casi nadie. Los Gobiernos no se movilizan para rescatar a los inocentes y castigar a los culpables; tampoco parece asustarles demasiado la perspectiva de que el planeta se descomponga irremediablemente. El Hijo de Bush no se dignó a firmar el protocolo de Kioto. El pueblo libre y soberano de Estados Unidos quiere seguir comprando armas de alto poder que sirven, no lo olvidemos, para matar a seres humanos. Contaminamos ríos, destruimos bosques, ensuciamos mares y lanzamos millones de toneladas de sustancias tóxicas a la mismísima atmósfera que respiramos. Y, matamos, matamos y matamos. Todo el tiempo. Todos los días.

El futuro de la especie humana no pasa por el adormecimiento, el egoísmo y la comodidad. ¿O Sí?

Afores: fondo perdido

Pascal Beltrán del Río
Bitácora del director
Excélsior

¿Cuántos negocios pueden presumir de tener una clientela cautiva de tres millones de personas?

En México, aparte del Metro capitalino, sólo ocho de las 18 Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), que juntas concentran 80% de las cuentas registradas ante el SAR.

A diferencia del Metro, las Afores tienen ganancias espectaculares. Mediante el cobro de comisiones por el manejo del dinero de 39 millones de trabajadores —que van desde 1.17 hasta 3.3%— las Afores obtuvieron más de mil millones de pesos en ganancias durante el primer semestre del año, de acuerdo con datos del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados.

Quizá no haya negocio más seguro en el mundo financiero que una Afore, pues cobra sus comisiones sobre saldos, no sobre rendimiento. Cuesta trabajo pensar en otro que ofrezca tal rentabilidad sin riesgo.

En cambio, su desempeño a favor de los ahorradores deja mucho que desear. El total de recursos administrados por las Afores ha sufrido una “minusvalía” de 41 mil millones de pesos —o casi 5% de su valor— desde que estalló la crisis financiera global, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).

Minusvalía, por supuesto, es una bonita palabra. Para los ahorradores el problema no admite adornos: no saben por qué se ha esfumado parte de sus fondos de retiro ni qué dimensión tiene esta pérdida.

Como me dijo el viernes pasado el doctor Mario Luis Cortés Mencías, especialista en pensiones e investigador de la Universidad Panamericana: la Consar no ha sabido explicar si la susodicha minusvalía es una afectación irremediable al capital de los ahorradores o si se trata de una cantidad que pueda recuperarse cuando los papeles en los que se invirtieron los fondos regresen a su nivel anterior.

Hace unos días, la vocera de la Comisión pretendía tranquilizarnos diciendo que “estos mercados son de largo plazo”. Es decir, como los ahorradores son convidados de piedra en este negocio —pues poco o nada se les informa sobre las estrategias de inversión de hasta 15% de su dinero en instrumentos de renta variable—, tendrán que esperar 20 o 30 años para saber cómo les fue en la ruleta.

Si no cambia radicalmente este sistema de retiro, es fácil adivinar lo que sucederá al cabo de ese lapso: o los trabajadores se retirarán con una pensión miserable o tendrá que entrar el Estado para garantizarles un ingreso mínimo, como ya ocurrió en Chile, país donde se gestó y del que se copió el sistema de capitalización individual de retiro.

Y es que así funciona el esquema económico ultraliberal en que está basado. Su filosofía es simple: socializar las pérdidas y privatizar las ganancias.

Recordemos que México calcó de Chile el sistema de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) creado a principios de los 80 por el gobierno militar de Augusto Pinochet. Dictador, asesino y vulgar ladrón —como lo demostró el escándalo de sus depósitos en el banco Riggs—, Pinochet fue uno de los alumnos favoritos de esa gran sacerdotisa de los adoradores del mercado, Margaret Thatcher.

Aunque desde el advenimiento de la democracia en Chile no se ha modificado el sistema de pensiones, los gobiernos de los presidentes Ricardo Lagos y Michelle Bachelet han tenido al menos la sensibilidad de introducir protecciones para los ahorradores.

Por ejemplo, al primero de ellos se debe que los trabajadores chilenos puedan elegir el tipo de riesgo que quieren correr en la inversión de su fondo de retiro. En México, tal libertad no existe, a pesar de que uno de los principios del sistema es el voluntarismo. Aquí el porcentaje del saldo que se invierte en instrumentos de renta variable depende del grupo de edad del ahorrador.

En Chile, las reformas de Lagos y Bachelet han sido apenas un paliativo de un régimen diseñado para la ganancia fácil de las administradoras y no para el ahorro de los trabajadores.

No lo digo yo, sino varias investigaciones que han explorado los mitos de un sistema de pensiones que se ha exportado a varios países, entre ellos el nuestro, sin reparar en sus inconvenientes.

“Desde sus orígenes, las AFP en Chile no fueron creadas en torno de la seguridad social y la garantía de pensiones, sino, más bien, para el lucro de la administración de fondos y alivianar la carga del Estado”, diagnosticaron, en 2006, los especialistas René Fernández Montt y Karina León Leiva, en su estudio La trasnacionalización de la previsión.

En agosto de 2007, los fondos de pensiones chilenos alcanzaron su valor máximo, equivalente a unos 104 mil millones de dólares. Desde entonces, los ahorros comenzaron a sentir los efectos de la crisis hipotecaria en Estados Unidos. Al momento de escribir estas líneas, los fondos habían perdido más de 27 mil millones de dólares. Sólo los ahorros de quienes habían decidido invertir en el “Fondo E” (100% renta fija nacional) habían mantenido su valor.

Hace dos semanas, un grupo de economistas chilenos dirigió una carta a la presidenta Bachelet recomendándole medidas que protegieran los fondos de pensiones, entre ellas “replegarlos ordenadamente a inversiones más seguras en el país mientras dure la crisis” y “proceder, más adelante, a la reforma general al sistema”.

Mientras en el país de origen de la capitalización individual del retiro se vive esa realidad y se hacen esas reflexiones —y en Argentina el fracaso del modelo condujo al traspaso de los fondos de pensión al Estado—, aquí casi nadie levanta las cejas cuando el titular de la Consar, Moisés Schwartz, cantinflea: “La minusvalía no se convierte en una pérdida, sino que el dinero de los trabajadores vale menos”.

Felicidades, Gerardo

Hace 30 años comenzó su carrera periodística, para bien de la profesión y el gremio. Gerardo Galarza es uno de los mejores reporteros que ha dado este país. Me complace ser su amigo, haber trabajado ya muchos años con él, y que ahora seamos compañeros en Excélsior. Eso sí, Gerardo: que hoy mi Máquina le gane a tus Pumas. Un abrazo.

La guerra de las izquierdas

Luciano Pascoe Rippey
La Crónica de Hoy

Hace unos cuantos meses el PRD y el PSD, a través de sus fundaciones y junto con la Fundación Freidriech Ebert (la fundación de la socialdemocracia alemana), acordaron realizar una serie de foros, llamados “Encuentros de la Izquierda”, para empezar a discutir temas y descubrir coincidencias y diferencias. Se realizaron siete foros y cuatro encuentros, participó gente como José Woldenberg, Carlos Elizondo, René Arce, Jorge Díaz Cuervo, Valentina Batres, Fernández Santillán, Alberto Begné, Ifigenia Martínez, Agustín Basave y muchos otros que, desde muy diversas ópticas, aportaron sus ideas sobre diversos temas, que iban desde la reforma energética hasta la disyuntiva entre ser institucional o ir a la insurrección civil.

El resultado de esos espacios de debate y encuentro de las izquierdas llevaron a la firma de un documento de 62 puntos de encuentro en las que el PRD y el Partido Socialdemócrata (PSD) coinciden. Es la primera vez en mucho tiempo que vemos a dos partidos de izquierda empezar una discusión de una posible alianza electoral con las ideas por delante, con la plataforma que impulsarán por delante. Es decir, se juntarían para hacer realidad esos 62 puntos, para empujarlos conjuntamente desde los diversos espacios de representación popular. La idea central es lograr la consolidación de un tipo de políticas públicas que cambien este país.

Mientras, y desde la coyuntura de la ratificación del triunfo de Jesús Ortega en el PRD, el PT y Convergencia anunciaron que van juntos en los 300 distritos electorales y que esperan cachar a los desilusionados del PRD (Fernández Noroña es el más notorio precandidato de esta coalición, pero el alcalde de Chalco no se queda atrás en su “desbandada” hacia Convergencia) y aprovechar el movimiento de López Obrador para crear un espacio electoral para ese movimiento. La esperanza de esta alianza es que mucha gente de ese movimiento se traslade hacia sus siglas y aporte votos, que después se convertirán en presupuesto para su proyecto. Curiosamente, atrás de esta coalición no hay una sola propuesta de país, una sola idea de agenda, un solo esbozo de para qué habría que apoyarlos. No. Sólo la oferta de ser cacha-votos del perredismo, beneficiarios de la derrota de unos, de los dogmas de otros y de todos sus enojos. Sin agenda, sin propuestas y sin contenidos, el PT y Convergencia ofrecen a la ciudadanía ser el vehículo para mantener vivo el movimiento de López Obrador y de paso aprovechar para sobrevivir ellos.

La división anunciada de la izquierda puede estar cerca. División entre los que están convencidos –PSD y PRD– de que la transformación de México se da desde la legalidad, la democracia, las instituciones y los acuerdos. Los que están convencidos de que la mejor forma de hacer avanzar su programa es a través de la fuerza tranquila de las ideas. Ideas radicales con métodos democráticos. Esta izquierda sí plantea una reforma fiscal real, la legalización del aborto en todo el país, la posibilidad de una pensión universal garantizada, el matrimonio entre personas del mismo sexo, una reforma en seguridad que dé posibilidades de tener, por fin, un Estado de derecho efectivo, propone el combate a los monopolios sean privados o públicos, propone muchas cosas radicales, pero desde los espacios de acción política legal, democrática e institucional.

Y luego está la izquierda –hoy nítidamente reflejada en López Obrador, Muñoz Ledo y PT y Convergencia– que no ofrece más que dogmas, consignas, movilizaciones, bloqueos, marchas, protestas, imposiciones de verdades únicas –la versión my way or the highway de la política mexicana– que ofrece una alianza electoral para lograr quién sabe qué país, con quién sabe qué reglas, pero, eso sí, con un líder específico: el legítimo.

La única oferta de esta izquierda es empujar todo aquello que decida el jefe. Nadie sabe bien a bien qué decidirá porque ni leyendo su libro se dibuja un proyecto de país delineado. Lo que sí se delinea son sus enojos, sus negativas, todo lo que no va a permitir. Además, la vasta mayoría de ex priistas están cerca de esta posición, incluidos todos los de Convergencia. Ni hablar, alguien los hace y ellos se juntan.

Esas son hoy las dos izquierdas que se decantan frente a la sociedad. Una que busca cambiar el país desde la democracia y con una agenda propia y otra que busca cambiar el país a como dé lugar para poner a un líder.

Veremos cuál perdura y cuál se vuelve marginal.

¿Sirve la crítica?

Sara Sefchovich
sarasef@prodigy.net.mx
Escritora e investigadora en la UNAM
El Universal

En México no nos gusta la crítica. El presidente Zedillo se enojaba con “los que sólo ven lo negativo y nunca lo positivo”, llamaba “malosos” a los críticos y los sacaba de formar parte del pueblo porque en su opinión “el pueblo se identifica con el gobierno y criticar a éste es oponerse a aquél”. También el presidente Fox odiaba a los críticos, los acusaba de estar motivados por razones aviesas y se enojaba tanto que amenazaba “con hacerlos beber sopa (sic) de su propio chocolate”. En alguna ocasión de plano dijo que no leía los periódicos ni oía lo que se opinaba sobre su quehacer, y además invitó a los ciudadanos a hacer lo mismo, llegando hasta el punto de felicitar a una campesina ¡porque no sabía leer!

En la academia, dice Julio Boltvinik: “La crítica es interpretada como descalificación personal. Quien se atreve a criticar las ideas, análisis y conclusiones de sus colegas es castigado por la comunidad con el aislamiento. Esta manera lleva a (casi) todos los académicos a abstenerse de toda crítica a sus colegas”.

¿Por qué no gusta la crítica? Un gobernador dijo hace algunos años que ella “genera desconfianza e intranquilidad”. Y en efecto lo hace, pero por la razón inversa a la que suponía ese funcionario: porque pone en evidencia los fracasos, errores, insuficiencias, incapacidades y corrupciones de los poderosos.

Hace algunos días recibí un correo electrónico de un lector respecto a la presentación de mi libro País de mentiras, en el que dice: “Existen dos tipos de mexicanos. Los que se la pasan criticando y los que construyen. Usted es de los criticones empedernidos, que desorientan; que su universo cultural sólo da para hecharle (sic) lodo al gobierno y se la pasan critica y critica. Lo mismo Deniss (se refiere a Denise Dresser) que Jorguito Paterson (Jorge Zepeda Patterson) y los demás (Ilan Semo y Sergio Aguayo) que te acompañarán (aquí pasa a tutearme como forma de descalificación) a hacer pública tu recopilación de críticas. Que les haga provecho. Yo pertenezco a la clase de mexicanos anónimos que edificamos, construimos, emprendemos, día a día, en el anonimato”.

Y, sin embargo, me pregunto: ¿de qué otra forma puede el poder (cualquier poder: el político, el militar, el eclesiástico, el económico, el cultural) conocer el parecer de los ciudadanos, lo que se supone es esencial para que se lo ejerza de manera adecuada? “La democracia tiene como premisa fundamental e irrenunciable la exteriorización pacífica de las opiniones de los ciudadanos”, escribió Alain Touraine; el cuestionamiento constante, el “interpelar e interpelar”, afirmó Norbert Lechner. La crítica no se hace porque sí, sino que tiene el objetivo de hacernos ver para hacernos actuar. Y hacerla no es fácil, exige conocimiento, argumentos, datos, echarle cerebro.

Por mi parte, no encuentro otro camino para que los ciudadanos expresemos nuestro descontento. Aunque exista quien deteste tanto este proceder como a quienes lo ejercemos, al punto de que en una ocasión una señora le propuso a Vicente Fox nada menos y nada más ¡que fusilara a sus críticos!

Vida en germen podría llenar el universo

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

Uno de los ladrillos de la vida, el RNA —cuyas tres formas principales trabajan en el núcleo de las células para hacer una plantilla sobre la que se replica el DNA, a su vez conjunto de genes que comandan la formación de un humano o un pino—, ha sido localizado por astrónomos en una región poco apta para buscar vida: en el caliente y compacto núcleo de una región de nuestra galaxia, la Vía Láctea, donde se forman estrellas de gran masa.

El RNA, como el DNA, es una molécula extraordinariamente larga y compleja que se pudo formar con la materia de los planetas, lo cual “sugiere que muchos otros mundos estén sembrados con algunos ingredientes de la vida justo desde su nacimiento”, dice la nota de Phil Berardelli en ScienceNOW del pasado 26 de noviembre.

Ya se han encontrado moléculas orgánicas en meteoritos provenientes de remotas regiones del espacio. La diferencia ahora estriba en que no se localizó cualquier molécula orgánica, algún compuesto de carbono, sino glycol (o glucol) aldehído: “Un azúcar simple que hace ribosa, uno de los constituyentes del RNA”, el material genético de los retrovirus, como el VIH, y uno de los pasos para replicar un organismo que no sea un retrovirus. Y se encontró en las nubes de polvo y gas en torno de estrellas nuevas que pueden estar formando planetas.

Este hallazgo, publicado en el journal Astro-ph de la semana que acaba de terminar, se debe a un equipo de astrónomos de la Unión Europea que emplearon el conjunto de radiotelescopios IRAM, en Francia. A unos 26 mil años-luz se encuentra una región donde se forman estrellas, y allí se descubrió esa molécula de azúcar, componente de la columna vertebral del RNA, que, “al parecer, se forma de una simple reacción entre monóxido de carbono y polvo”.

El descubrimiento cobra importancia por dos razones: una es que esa región se encuentra lejos del centro de la Vía Láctea, lleno de radiación dañina para estructuras tan complejas y largas, así que si algunos procesos biológicos comienzan allá, habrá oportunidad de que persistan. Segunda, que la abundancia de glycolaldehído en esa nube de gas y polvo sugiere que la molécula es “común a muchas regiones donde se forman estrellas”, apunta Serena Viti del University College London. “La implicación es que dondequiera que haya formación de estrellas y planetas, también se pueden estar ensamblando bloques de construcción orgánicos”.

Podría ser, pero el radioastrónomo Karl Menten, del Instituto Max Planck para Radio Astronomía en Bonn, Alemania, hace notar que “no está claro en qué medida sobrevivieron moléculas interestelares complejas a las violentas fuerzas que acompañaron la formación de la Tierra”.

En efecto, es posible que se hayan perdido estos bloques orgánicos más primitivos, pero, como indica el astrobiólogo Michael Mumma del Goddard Space Center de la NASA, también “es posible que los bloques de construcción de la vida lleguen a planetas después de que ha terminado ese período violento”. Cuando la Tierra tuvo condiciones más propicias para la vida quizá ya había perdido esas complejas moléculas orgánicas entre vulcanismo y corteza ardiente, pero otras pudieron arribar con el bombardeo de cometas y meteoritos provenientes de regiones similares a la observada por el equipo de la Unión Europea. “Mumma dice que algunos de tales cometas podrían en algún momento llevar azúcar a planetas jóvenes”.

Indeseables mensajeros de destrucción cuando la vida ya florece, los cometas y meteoritos podrían ser los vehículos que llevan las semillas de vida a planetas recién formados.

Science sugiere fuentes relacionadas con el tema en sitios de la misma revista:

Life Cooked Up in Outer Space?

Phil Berardelli (16 de junio 2008). ScienceNOW 2008 (616), 1.

Un equipo de la Unión Europea y los Estados Unidos reporta que un meteorito formado hace miles de millones de años y que alguna vez se estrelló con nuestro planeta, aloja dos importantes componentes del RNA y el DNA, las moléculas fundamentales de la vida. Tales hallazgos podrían ayudar a explicar cómo se inició la vida sobre la Tierra, y sugieren que los ingredientes para la vida han sido liberalmente rociados por todo el sistema solar, si es que no por toda la galaxia.

Organics in the Mist

Phil Berardelli (28 de marzo 2008). ScienceNOW 2008 (328), 2.

La primera evidencia de una molécula semejante a un aminoácido [bloques de las proteínas] flotando en una nube de polvo a 25 mil años-luz, ha sido encontrada por radioastrónomos empleando antenas en España, Francia y Australia. Una nube de gas y polvo cerca del centro de la Vía Láctea, en la dirección de Sagitario, recibe energía de una joven estrella caliente. Un equipo del Instituto Max Planck para Radio Astronomía encontró allí una verdadera sopa de letras molecular: ácido acético (vinagre), un ingrediente de nuestros anticongelantes y una azúcar básica.

Los textos completos puede abrirlos desde ScienceNOW.

Innecesario desalojo…

Enrique Aranda
De naturaleza política
Excélsior

Al anochecer del miércoles, mientras esperaba un avión que le trasladaría a la capital, el anterior jefe nacional del PAN, Manuel Espino, recibió la llamada del líder formal de la bancada senatorial blanquiazul, Gustavo Madero quien —en el muy poco edificante papel de “mensajero del virrey”, a decir de algunos legisladores— le urgió a desalojar la casona de Reforma 505, esquina con Monte Altai, sede de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) que el primero encabeza.

Apenas recuperado de la sorpresa y luego, obviamente, de ofrecer a Madero que la casona propiedad de la Fundación Humanismo Político A. C. —y que, merced a la firma de un comodato signado en enero de 2007 ocupa la ODCA— sería devuelta a la brevedad, Espino Barrientos giró instrucciones para ubicar, de inmediato, un inmueble que pudiera albergar las oficinas de la organización de corte internacional que preside. Hoy, la consigna ha sido cumplida y, salvo imprevistos de última hora, la mudanza se realizará en 15 días más. ¡El “desalojo” de que está siendo objeto la organización que encabeza un ex dirigente panista, de la que forma parte el PAN y que lucha por principios que, en México, defiende ese mismo partido, será un hecho..!

Lo será, sin duda, en medio de un escándalo innecesario porque, al margen de que la ODCA en cuanto tal haya destinado poco más de dos millones de pesos a “poner en forma” la elegante residencia y que, tras casi dos años de ocuparla, la misma esté más que acreditada como su sede, lo único cierto es que de acuerdo con el contrato referido, el retorno de la residencia a control de la fundación propietaria era cosa de días… ¡y sin necesidad de convocatorias “a ahuecar”, como dirían en mi tierra!

Y esto por la simple y sencilla razón de que, conforme con lo establecido en el Contrato de Comodato signado el 15 de enero de 2007 entre el —hoy incómodo— entonces coordinador de la fracción panista en el Senado Santiago Creel y el —también hoy incómodo— entonces presidente de Acción Nacional Manuel Espino, la vigencia del mismo ¡no va más allá del 31 de diciembre próximo!, lo que supone la devolución del inmueble sin necesidad de que mediara requerimiento alguno.

¿Sabía esto el senador que aspira a competir, en 2010, por la gubernatura de Chihuahua cuando decidió, por sí o en atención a consignas de terceros, avanzar en la dirección que se menciona? Si lo sabía malo, pero si lo ignoraba peor… porque el hecho, que a los ojos del más ignorante y “bien pensado” de los observadores evidencia un cierto “antiespinismo”, tendrá consecuencias, y no buenas para el PAN.

Pero qué necesidad…

Asteriscos

* De camino al templo de la Esperanza de María, en el Pedregal, donde cientos de políticos, líderes sindicales y amigos de Carlos Abascal Carranza se dieron cita para pedir por su salud, en una misa celebrada por el obispo Jonás Guerrero, el presidente Felipe Calderón y su esposa modificaron el destino de su recorrido para visitar al ex secretario de Gobernación en su domicilio, del que aquel no pudo salir al recrudecerse sus dolencias. Bien…

* Mal, en contraste, la elección de quien el miércoles, con la representación presidencial, concurrió a la ceremonia en que la Universidad Anáhuac México Sur otorgó al también ex presidente de la Coparmex y ex titular de Trabajo y Previsión Social, su doctorado Honoris Causa. En verdad: qué falta de información y de sensibilidad política… ¿a quién se le ocurrió?

* Salvo mejor opinión, la disputa por la candidatura panista al gobierno de San Luis Potosí quedó definida el jueves cuando, de manera explícita, el alcalde Jorge Lozano decidió sumar su capital político y esfuerzo al de la dupla integrada por Alejandro Zapata Perogordo y Francisco Javier Salazar Sáenz, cuyo acuerdo previo prácticamente había cancelado ya las posibilidades de Eugenio Govea, el otro, millonario aspirante…

* Todo un éxito, habría que destacar, la Muestra Iberoamericana de Televisión Educativa que, bajo los auspicios de la DGTVE que lidera Juan María Naveja de Anda, se realizó en el Centro Nacional de las Artes y tuvo en el español Fernando Savater a la figura central del evento.

Veámonos el miércoles, con otro tema De naturaleza política.

Rompiendo el mito: pilas y medio ambiente

Luis Manuel Guerra
quimicoguerra@quimicoguerra.com
La Crónica de Hoy

Uno de los íconos del ambientalismo actual es el efecto dañino de las pilas en el medio ambiente. Una de las acciones imprescindibles que debe tomar cualquier persona respetuosa del medio ambiente es separar las pilas y llevarlas posteriormente a un sitio de reciclaje.

Yo mismo impulsé acciones hace más de 15 años para que mis radioescuchas del programa Ecocidio de Radio Red llevaran sus pilas usadas a la estación para enviarlas a un sitio de reciclaje.

Se acopiaron más de dos toneladas de pilas que se guardaron en tambores de 200 litros en el estacionamiento de la estación, y al buscar empresas que reciclaran las pilas en México me llevé una gran sorpresa: no había en mi país nadie que reciclara verdaderamente pilas usadas. Las que se ofertaban como recicladoras de pilas usadas en realidad disponían de ellas en tiraderos municipales.

Me dediqué a buscar entonces quién en el mundo reciclaba pilas usadas (no baterías plomo ácido, como las de los autos, para las cuales sí existían varias empresas en México que lo hacían, y exitosamente). Grande fue mi sorpresa cuando descubrí que existían en el planeta únicamente dos instalaciones industriales que efectivamente reciclaban (no sólo destruían) pilas usadas, una en Estocolmo, Suecia, y la otra en Tokio, Japón.

Ambas eran empresas altamente deficitarias y sobrevivían con fuertes subsidios gubernamentales. Inicié en ese entonces una investigación sobre lo que realmente pasaba con estos demonios del desarrollo consumista del hombre blanco que estaban acabando con los ecosistemas del planeta, porque me sentía defraudado en mi ímpetu ambientalista y realmente no sabía lo que estaba pasando con las pilas domésticas usadas.

Organicé en 1993 el “Primer Seminario sobre la Pila Doméstica” en El Colegio de México, con la participación de las autoridades ambientales federales del recién creado Instituto Nacional de Ecología (todavía no existía el ministerio el medio ambiente, la Semarnap, así con “P”), con investigadores de la UNAM y la UAM y los fabricantes y distribuidores de pilas domésticas.

Fueron reveladores los resultados de este seminario, sobre todo en cuanto a la falta de información validada y actualizada prevalente entre los participantes. Tengo que conceder que precisamente en esos años se estaba llevando a cabo la transformación tecnológica más importante de los últimos 50 años en cuanto a la fabricación de pilas domésticas, y por lo tanto los fabricantes no tenían todavía definida una estrategia de comunicación adecuada, y por el otro lado el colectivo del público en los países industrializados estaba todavía muy influenciado por los eventos de contaminación por mercurio ocurridos en Japón en los años 50, precisamente relacionados con las pilas domésticas.

En las próximas breves líneas trataré de sintetizar cómo se formó en la mente colectiva de la ciudadanía esta imagen negativa de las pilas domésticas: resulta que al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Japón experimentó un nuevo desarrollo industrial espectacular para levantar al imperio que estaba en ruinas.

Uno de los motores de este desarrollo fue el advenimiento de la comunicación electrónica, principalmente el desarrollo de los transistores, que dieron origen a los primeros radiorreceptores de bolsillo, los “radios de transistores made in Japan”, que usaban baterías domésticas pequeñas. Para darles estabilidad eléctrica (impedir que explotaran espontáneamente o se “chorrearan”) se les agregaba mercurio como estabilizante.

Resulta que el mercurio es un metal pesado neurotóxico, que al llegar a cuerpos de agua como ríos, lagos o lagunas, o incluso al mar, produce una contaminación de alto impacto en la salud de los seres vivos. Una de las fábricas más importantes de pilas domésticas se localizaba en la bahía de Minamata. Las descargas de las primeras fábricas de pilas llegaban directamente al mar, causando la bioacumulación de mercurio en la fauna marina de la bahía.

Siendo Minamata originalmente un pueblo de pescadores, las principales fuentes de alimentación de la población eran los peces de la bahía, originándose así una intoxicación importante por mercurio de la población. Se generó así un problema de salud pública llamado la “Enfermedad de Minamata” que causa, entre otros problemas graves, la deformación de las articulaciones, principalmente en niños.

El problema explotó a nivel nacional en Japón, cuando el Asahi Shimbum, uno de los periódicos de mayor circulación en Tokio, publicó en primera plana la fotografía de una madre bañando con una esponja y con suma delicadeza a su hija en una tina de baño. La pequeña estaba totalmente deformada por la Enfermedad de Minamata y sufría dolores extremos.

Esto provocó una reacción enérgica en la sociedad nipona, desembocando en los años 80 en la prohibición de usar mercurio en las pilas domésticas. Diez años después, todos los fabricantes serios a nivel mundial eliminaron el mercurio en la fabricación de las pilas domésticas, desarrollando válvulas de escape de los gases que podrían hacerlas explotar.

Las envolturas metálicas de las pilas cilíndricas ostentan la leyenda Hg 0% (cero contenido de mercurio) y son seguras para su disposición junto con los desechos metálicos (latas, corcholatas, papel aluminio) o con los inorgánicos o secos del hogar. Más aún, el guardar juntas todas las pilas usadas puede provocar pequeños cortocircuitos por las cargas eléctricas residuales, por lo que no es seguro guardarlas juntas en un mismo recipiente.

Ahora bien, las pilas “pirata” que se venden en las salidas del metro o en los tianguis no aseguran su ausencia de mercurio, por lo que no garantizan su inocuidad ecológica y no las debemos consumir. Precisamente por su dudoso origen, tampoco garantizan su capacitancia (duración eléctrica), y finalmente terminamos los consumidores pagando más caro el servicio de estas pilas porque se agotan mucho más rápido que las que tienen garantía.

El desarrollo tecnológico que tienen las pilas AAA, AA, C, D y las rectangulares de nueve voltios las hacen perfectamente seguras para su disposición final con los otros desechos del hogar. Sus componentes actuales, óxidos de fierro y de manganeso, se incorporan perfectamente a los elementos existentes en la corteza terrestre.

Hay muchas marcas serias en el mercado, como Varta, Duracell, Energizer, Sony, Rayovac, Eveready, que nos garantizan a los consumidores hoy en día que no estamos dañando el medio ambiente al disponer de ellas junto con nuestros desechos inorgánicos o “secos”.

Debemos tener cuidado de no consumir pilas “pirata”, porque eso sí es un crimen ecológico. Ahora existe un desarrollo tecnológico todavía más avanzado, que son las pilas recargables: una pila recargable sustituye a mil pilas de las primarias (las que se tiran después de que se descargan una vez), con lo que se reduce importantemente el volumen de las pilas desechadas. Los mexicanos consumimos actualmente 10 baterías desechables por cabeza cada año (¡alrededor de mil millones de baterías en total cada año!). Usando baterías recargables tendríamos un consumo de un millón de baterías solamente, con lo que contribuiríamos efectivamente a proteger nuestra naturaleza. Es cuestión de tomar conciencia.

Consulta www.amexpilas.org.

Te invito a ver el programa Vida verde hoy a las 11:30 a.m. por el canal 412 de Cablevisión.

Memoriales sobre Madero y Limantour

Juan María Alponte
México y el mundo
El Universal

El modelo de la descalificación y el escándalo —las clases dominantes han ejercido ese modelo y no el racional de la crítica frente al dogmatismo— ha impedido asumir, con las contradicciones históricas, el entendimiento colectivo de los grandes problemas nacionales. Lo cierto es que el “interregno” del general González, entre la primera y segunda presidencia de Porfirio Díaz, supuso más de despilfarro y corrupción. Entre 1876 y 1894 la crisis económica y la depreciación del precio de la plata —asúmase, ahora, la depreciación del petróleo— representó, para México, el caos económico.

Limantour nació en 1854 en el seno de una familia francesa. En México, abogado desde 1875, reemplazaría al extraordinario Manuel Payno (a quien debemos un inapreciable documento: México y sus cuestiones financieras) en la Cátedra de Economía Política y fue, también, catedrático de Derecho Internacional. Ingresó en el Ministerio de Hacienda en 1892 —oficial mayor— por intercesión de Romero Rubio, un prócer, padre de la segunda esposa de Porfirio Díaz. Fue titular del Ministerio el 9 de mayo de 1893. El Presupuesto Público del año fiscal 1894-1895 fue el primero, en la historia de México, con superávit fiscal. La modernización de la banca también se le debe en gran medida. La familia Madero tenía contactos con Limantour, sobre todo su padre y su abuelo.

La explosión social, que planteó la decisión de Porfirio Díaz de “presentarse” a su séptimo mandato invitó a Francisco I. Madero a dirigirse a Limantour —antes, inútilmente, habló con el presidente— líder de Los Científicos: “Muy estimado señor mío y amigo: Aunque las relaciones que llevan algunos de mi familia con usted son relativamente estrechas, las que yo llevo son tan escasas que casi no me autorizan a escribirle. A pesar de ello, razones de interés general me mueven a dirigirme a usted. Demasiado conocidos son los móviles del Partido Antirreeleccionista. Creemos sinceramente que al país no conviene la próxima reelección del general Díaz y, sobre todo, sería una amenaza terrible para las instituciones republicanas la próxima reelección del señor Corral”. (Como vicepresidente)

Sigue: “…Creemos que nuestro país necesita que funcionen con regularidad las instituciones democráticas y que volvamos al régimen constitucional. La historia, con elocuencia irresistible, demuestra cuán funesto ha sido para los pueblos el absolutismo… Si el señor Corral llega a ser reelecto y sucede al general Díaz (el tema central consistía en que el 15 de septiembre de 1910 Porfirio Díaz cumplía 80 años) está en la conciencia de todos los mexicanos que por ningún motivo lo dejará y hará lo posible para ocupar la Presidencia mientras viva… Estamos amenazados, pues, de una revolución a la muerte del general Díaz o que se establezca prácticamente en nuestra patria una dinastía autocrática. Quién sabe cuál más temible…”.

El 25 de noviembre (al menos contestaba) Limantour escribía a Madero: “Dice usted muy bien en su carta que, desde hace muchos años llevo relaciones estrechas con varios miembros de su familia, y aunque no hubiese tales antecedentes, está usted autorizado para dirigirse a mí cuantas veces lo estime oportuno. Permítame que no entre a discutir las consideraciones políticas que toca su carta, porque si bien perseguimos uno y otro ideales democráticos, diferimos totalmente respecto al camino que para su realización conviene seguir… A pesar de mi firme propósito de alejarme de las cuestiones de mera política, procuraré yo hablar con quien corresponda en el sentido de los deseos de usted…”.

Infortunadamente ese diálogo fue destruido por la realidad.