diciembre 08, 2008

El 70% de los mexicanos apoya la pena de muerte para los secuestradores, según sondeo

México, 8 dic (EFE).- El 70% de los mexicanos respalda la pena de muerte en los casos de secuestro y el 58% considera que la inyección letal es el mejor método, según una encuesta publicada hoy por el diario El Universal.

El sondeo, realizado a 500 personas a través de entrevistas telefónicas, revela que el 91% de los votantes del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) apoyan la pena capital para los secuestrados, seguidos por los autodenominados "independientes", con el 70%.

Entre los adeptos de esta medida figuran, además, el 69% de los seguidores del conservador Partido Acción Nacional (PAN) y el 66% de los partidarios del Revolucionario Institucional (PRI).

La encuesta indica que el método más idóneo para quitarle la vida a estos delincuentes es la inyección letal (58%), sobre otras opciones como la silla eléctrica (7%), el fusilamiento o la cámara de gas (ambos 2%).

La discusión en torno a este castigo creció la semana pasada, cuando el congreso del estado mexicano de Coahuila, en el norte del país y fronterizo con Texas (EE.UU.), pidió al Legislativo federal una reforma constitucional para restablecer la pena máxima en el caso de los secuestradores que asesinen a sus víctimas.

Los congresistas mexicanos abolieron en 2005 la pena de muerte de la Carta Magna, si bien el castigo no se aplicaba desde 1961, lo que buscan revivir los legisladores de Coahuila, en respuesta a una iniciativa presentada por el gobernador de esa región, Humberto Moreira, del PRI.

Otra fuerza política que defiende ese tipo de condena es el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que desde hace varios meses instaló en las calles de la capital mexicana vallas metálicas en las que secunda su aplicación para violadores y secuestradores.

El sondeo difundido hoy señala, además, que por religiones los cristianos (71%) son los que más favorecen la pena de muerte, seguidos por los católicos (70%), testigos de Jehová (62%) y los evangélicos (56%).

No obstante, la Arquidiócesis Primada de México aseveró en el editorial de su revista informativa, "Desde la fe", que los políticos que promueven la máxima condena en el país demuestran "irresponsabilidad" y "oportunismo".

"Nuestro país no puede degradar sus valores y principios colocándose en el mismo nivel que los criminales", apuntó.

Aunque la mayoría de los mexicanos está a favor de la pena capital para delitos como el secuestro, violación y homicidios, el 79% reconoció que por las fallas que tiene el sistema judicial mexicano se condenaría a inocentes a morir.

Además, el 63% afirma que para reducir la delincuencia y la inseguridad en México es mejor una mayor eficiencia al detener a los delincuentes, sobre los que respaldan penas más severas.

Empero, el 63% de los mismos encuestados señaló que la pena de muerte en México sí reduciría la inseguridad, frente al 33% que opinó que no.

Carlos Abascal

Luis González de Alba
La Calle
Milenio

Aborrezco todo en lo que él creía, y él abominó de todo cuanto defendemos en la izquierda. Pero siempre le sentí respeto. El respeto que se siente por un hombre que vive según sus convicciones en un mundo de farsantes, merolicos, salvadores de los pobres que jamás dan cuentas, intelectuales deslumbrados por el poder político e insaciables acarreadores de homenajes.

Nunca le tuve simpatía a Carlos Abascal, pero nunca se la tuve tanta como en los tiempos en que los pavos reales cacareaban su horror porque había enviado una carta a la maestra de su hija sosteniendo que no consideraba lectura apropiada para su hija adolescente la novela Aura, de Fuentes. Ese fue su feroz acto de censura. De haber sido un secretario del Trabajo perredista prohibiendo a su hija leer Derrota Mundial, recetada como lectura en la Autónoma de Guadalajara, ya podemos imaginar el apoyo bravío del mismo coro a esa censura. Es que, como escribieron los cerdos en la Rebelión en la granja: Artículo 1. Todos los animales somos iguales, pero los cerdos somos más iguales. La maestra, ni tarda ni perezosa, buscó su semana de fama llevando esa carta personal a La Jornada. Hoy nadie recuerda su nombre.

Un muy querido amigo, ateo e izquierdista de toda su vida, buen lector, durante el alboroto fraguado por la mercadotecnia del diario, y ante mi defensa de Aura, que me gusta, me señaló algo nunca observado por mí: la excesiva similitud entre la breve novela de Fuentes y los breves Papeles de Aspern, de Henry James.

Abascal murió sin trompetas mientras un ensoberbecido Carlos Fuentes cometía su más perverso acto de megalomanía: al costo de doce millones, ver en escena su libreto sobre Santa Anna, el presidente de México que perdió las guerras con Texas y con Estados Unidos, gracias a las cuales ahora California es la región más próspera del planeta y no ampliación de Tijuana, y Texas explota sus pozos petroleros mientras su vecina Tamaulipas se debate entre mugre y perros flacos. Escenificada en el cine Diana, que cine se construyó y cine se queda porque es sordo como una tapia, la ópera debió escucharse con micrófonos… que además tuvieron continuas fallas, y fue interpretada por un Fernando de la Mora que el año pasado, en un teatro con buena acústica, el Degollado, gritó una Tosca insufrible desde su primera aria: Recondita armonia, aplaudida con titubeo (en un Degollado tan aplaudidor) apenas por las tres tías del tenor.

Carlos Abascal fue un hombre religioso que jamás negó su religión ni puso en duda sus dogmas. Durante el funeral del ex secretario de Gobernación, el presidente Calderón lo definió de manera precisa: “Un mexicano que actuó conforme a lo que pensaba y creía”. Murió mientras veíamos el regreso de René Bejarano, con cientos de autobuses para sus acarreados e ignorábamos por siempre cómo pudo pagarlos un gris profesorcito sin chamba, así como no sabemos, y seguiremos sin saber, en dónde quedaron los millones de dólares que lo vimos embolsarse y que eran el producto de la extorsión al empresario Carlos Ahumada.

Un país de payasos, máscaras y disfraces en el que puede ser “candidato de la izquierda” un priista que fue presidente del PRI Tabasco y siguió en el PRI mientras creyó que lo lanzaría como candidato priista al gobierno de Tabasco. Una vez que no fue el elegido, descubrió todos los defectos del PRI que había presidido y se fue al PRD, partido que ha estado a punto de destruir. Eso es López Obrador.

Abascal iba a misa, pero nunca lo vimos, como a aquel jefe de gobierno del DF, invitando al cardenal a cortar listones de sus nunca licitadas obras ni regalando terrenos públicos a la Basílica para permitir a los curas más simoníacos hacer negocios millonarios con la venta del Paraíso en urnas a perpetuidad. Un farsante. Entre esa mierda y el católico practicante que cuida las lecturas de sus hijos adolescentes, ya quisiéramos mil Abascales por cada López.

Como sería deseable, por cierto, más atención de los padres a sus hijos menores. El mío, hombre de pocas lecturas, pero alejado de misas y rosarios, devolvió un regalo navideño que me tenía a mis 14 años: las obras completas de Freud, cuando un ignorante amigo suyo le dijo que ese autor todo lo reducía a sexo. Cambió a Freud por Dostoyevski y yo salí ganando. Las dudas de Iván Karamazov se me grabaron, Freud me habría aburrido. Abascal, como mi padre, no hizo sino ejercer su derecho, e hizo bien.

Crisis ¿qué hacer?

Arturo Damm Arnal
arturodamm@prodigy.net.mx
La Crónica de Hoy

Crisis económica, ¿qué quiere decir? Para las empresas, desde la más pequeña hasta la más grande, caída en las ventas, por lo tanto en sus ingresos, por lo tanto en sus ganancias. Eso es lo que la recesión supone para las empresas, mismas que se verán afectadas de manera distinta, dependiendo de qué tan necesaria sea la mercancía que ofrecen a los consumidores: a mayor necesidad menor caída en las ventas, y viceversa: a menor necesidad mayor caída, lo cual quiere decir que la recesión afecta de manera distinta a las empresas, afectación ante la cual hay que reaccionar a tiempo. ¿Cómo? Veámoslo.

Para las empresas la recesión supone caída en las ventas, ante la cual hay que preguntarse ¿cómo contrarrestarla?, es decir, ¿cómo retener a los viejos clientes y, ¡todavía mejor!, cómo atraer nuevos? La respuesta general es reduciendo los precios, aumentando la calidad y mejorando el servicio, algo más de fácil decir que de hacer. Vamos por partes.

El precio se puede reducir, de manera inmediata, si el empresario está dispuesto a sacrificar parte de su utilidad, lo cual es posible, sobre todo, si está obteniendo una ganancia extraordinaria, es decir, una utilidad por arriba de la mínima (ganancia normal), a cambio de la cual está dispuesto a actuar como empresario. A mediano y largo plazo el precio se puede reducir a partir de aumentos en la productividad, y por lo tanto de reducción en los costos de producción, aumentos en la productividad que toman tiempo (pueden implicar desde investigación científica hasta desarrollo tecnológico, nada de lo cual se hace de la noche a la mañana), razón por la cual pueden no ser la solución al problema que plantea la recesión, problema que demanda soluciones rápidas.

El aumento en la calidad de la mercancía depende de la naturaleza de la misma: aumentar la calidad de una torta es algo que se puede lograr de la noche a la mañana; por el contrario, aumentar la calidad de un automóvil no es algo que se consiga de hoy para mañana, y ni siquiera para pasado mañana.

Mejorar el servicio sí es algo que, independientemente del tipo de mercancía de que se trate, se puede conseguir de inmediato, todo lo cual tiene que ver con la calidad, que puede ser la de la mercancía, pero también la del servicio, mismo que implica desde el trato, pasando por la asesoría, hasta la ayuda que se le da al cliente. Al terminar el día, ¿cuál de estas dos preguntas es la más importante? ¿Cuánto ganamos hoy?, o, ¿cómo servimos hoy a nuestros clientes?

Queda claro que, para enfrentar la recesión, ¡algo que debe hacerse rápido!, hay que bajar precios, sacrificando utilidades, y hay que mejorar el servicio, que son, de las opciones consideradas, las que pueden aplicarse de inmediato, para lo cual hay que tener presente que quien pega primero pega dos veces.

Ebrard: el pelícano y el cochinito

Pablo Hiriart
Vida Nacional
Excélsior

A Comercial Mexicana, la empresa de autoservicios que ha perdido gran parte de su valor por jugar en el mercado de derivados, se le apareció un ángel salvador: Marcelo Ebrard Casaubón.

De manera directa, sin mediar licitación, el Gobierno del Distrito Federal le otorgó dos mil 100 millones de pesos por concepto de compra de vales de fin de año para sus trabajadores.

La adjudicación constituye, en los hechos, un rescate de la empresa del pelícano, sin que el gobierno capitalino haya dado explicación alguna que transparente la operación.

Ebrard, el tenaz opositor del rescate bancario en su época de diputado federal, ahora ha salido al rescate de una empresa privada en punto de quiebra por sus propios errores.

Dos mil 100 millones de pesos, directos. Fast track.

Un negociazo, pues.

La historia de este asunto se escribió luego de que se declarara desierto el concurso para los vales de despensa, en el que participó una empresa llamada Vales Universales.

En esa empresa tienen participación todas las cadenas de autoservicio, lo que significa que si un trabajador recibe uno de esos vales puede comprar donde mejor le parezca, luego de comparar precios y calidad.

Comercial Mexicana es parte de esa empresa que concursó —Vales Universales—, por lo que sabía de qué monto había sido la postura en el concurso que se declaró desierto.

Luego vino la adjudicación directa de los dos mil 100 millones de pesos a Comercial Mexicana.

Sencillo, ¿no?

Hace casi dos meses, cuando estalló el problema de Comercial Mexicana (apostar a un precio del dólar) Nafin tuvo que salir al rescate de la empresa, con sus requisitos.

Primero, Nafin le prestó a Comercial Mexicana tres mil millones de pesos.

Lo del Gobierno del DF no fue un préstamo: fue un regalo.

Nafin explicó su decisión: el préstamo era para que Comercial Mexicana pudiera pagar a sus proveedores y no se interrumpiera la cadena productiva.

El Gobierno del DF, en cambio, no ha explicado absolutamente nada.

¿Por qué la generosidad de las autoridades capitalinas hacia una empresa privada en problemas?

Ante la opacidad de la operación, y por lo elevado del monto, surgen varias preguntas:

¿El gobierno capitalino se involucró, en su momento, en la compra de derivados que hizo Comercial Mexicana?

¿El GDF ha perdido dinero en las transacciones que la Comercial le realiza: licencias y pagos de servicios, por ejemplo?

¿Se está aprovechando el momento de confusión que envuelve a esta empresa y se comienza a engordar un cochinito para alguna candidatura presidencial?

La cantidad de dinero que fue a parar a las arcas de la Comer, de acuerdo con el reporte oficial que esa empresa hizo a la Bolsa Mexicana de Valores el pasado miércoles, es asombrosa.

Equivale a más de la mitad del presupuesto de toda la Secretaría de Turismo a nivel federal.

Es igual al ahorro que dice el IFE que tendrá en las campañas electorales del próximo año, debido a las reformas que se hicieron en la materia.

Lo que le adjudicó el gobierno del DF a Comercial Mexicana, de manera directa, es similar al monto que Carlos Slim pagó por las acciones de Citigroup.

¿Qué explicación da el Gobierno del DF?

¿Por qué lo hizo?

¿No ameritan los ciudadanos una detallada argumentación sobre el por qué se usó ese dinero público en el rescate de una empresa privada?

El tema de los vales para trabajadores del gobierno capitalino es una piedra con la que suelen tropezar los gobernantes del DF.

Porfirio Barbosa, oficial mayor del gobierno de Rosario Robles, fue encarcelado por realizar operaciones de vales de despensa a través de una empresa fantasma.

Esos recursos, se diría después, habrían ido a engrosar el “cochinito” que ayudó a la campaña de López Obrador a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal.

Barbosa entró a la cárcel en 2007, por peculado por 129 millones de pesos en agravio de las arcas capitalinas.

Luego salió en libertad, pero volvió a ingresar al Reclusorio Oriente este miércoles… el día que se conoció esta nueva operación del GDF con vales de despensa por una cantidad casi 20 veces mayor.

¿Nadie va a explicar nada?

Un remanso de paz

Lydia Cacho
Plan B
El Universal

La FIL es un logro cultural y político... un espacio para conocer el mundo

El salón está lleno, la gente sentada y de pie escucha a los escritores. Se termina el acto y los asistentes corren hacia Gabriel García Márquez, sentado en la primera fila. Sus lectores se arremolinan. “Gabriel, Gabriel, le piden, fírmeme su libro yo lo admiro”. El premio Nóbel colombiano hace un gesto con la mano y dice que está como público y no va a firmar libros. Un niño de unos siete años está parado a su lado y le dice como si tal cosa “Ándale Gabriel fírmales sus libros”. El gesto del escritor cambia y sonríe, su improvisado representante mira fascinado cómo firma su ídolo literario. Esto no es Televisa ni Latinamerican Idol, es la Feria del Libro de Guadalajara.


Desde 1987 en que fue creada por la Universidad de Guadalajara se ha transformado en la prueba fehaciente de que la cultura sí paga en México. Más de medio millón de personas de todas las edades visitan la feria, abarrotan los salones, compran libros, se toman fotos y hacen preguntas a sus autores favoritos.


Otro salón, una charla sobre literatura, un público de jóvenes de no más de 23 años. La mujer que habla es una belleza de ojos dulces con cabellera blanca es engañosa, es la joven y alegre Laura Esquivel. La autora mexicana de mayor éxito en el mundo. Como agua para chocolate, su novela llevada al cine cumplió veinte años y se lee como un clásico de literatura intimista mexicana. En otra sala un escritor multipremiado que se resiste a creer los argumentos de los políticos que niegan el poder de la cultura y la literatura reta a los asistentes y pide que toda la gente que tenga un libro consigo lo levante. El momento es emotivo, de casi trescientas personas por lo menos el noventa por ciento muestra un ejemplar. El panel de escritores no puede esconder la emoción.


Caminar por los pasillos de la feria, ver al equipo guiado por Nubia Macías, una mujer genio de la gestoría cultural, es sentirse profundamente orgullosa de la FIL.


A ella viene gente de todas partes. Caminan por los pasillos, comprando libros como niño en dulcería encontramos a caricaturistas, autores de best sellers como Ken Follet, poetas portugueses como Antonio Lobo Antunes o Peixoto. Ruben Fonseca regala sonrisas dulces en los pasillos luego de hablar sobre el placer de la lectura y la extraordinaria Gioconda Belli no se cansa de ser abrazada y de firmar libros luego de recibir el premio Sor Juana. Un grupo de jovencitas admiran a las primeras mujeres que entraron en la Academia de la lengua de sus países, como Ana María Machado y Concepción Company.


Vienen quienes compran libros y quienes buscan nuevos valores literarios. Jóvenes con sus manuscritos en busca de una opinión experta. Encontramos ríos de niñas y niños con libros infantiles y criaturas sentadas en la FIL infantil escuchando música y cuentos.
Camino por la feria luego de participar en una mesa sobre periodismo incómodo y no puedo evitar sonreír. Esto es México también, es un remanso de paz, es un logro cultural y político, una realidad que parece un sueño. Al menos por nueve días, a los ojos del mundo, Guadalajara, México es el centro del universo cultural. Para mi, como para Alejandra una joven de 18 años, este es un espacio para conocer el mundo.

Ebrard, Peña Nieto y el mercado negro de la tv

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Sería una insensatez negar que está creciendo un mercado negro de la promoción política en televisión. Los políticos necesitan la pantalla y, en mayor o menor medida, las empresas de televisión necesitan el dinero de los políticos. Como en las crisis y las guerras, no importan las prohibiciones, porque cuando oferta y demanda se tienen que encontrar, se encuentran.

Mucho se ha hablado de la estrategia del gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, para estar consistentemente en el prime time y en las portadas. Ayer, Reforma publicó que la administración de Marcelo Ebrard le ha pagado 72 millones de pesos a Televisa y 33 a Tv Azteca, como parte del presupuesto de difusión y promoción 2008. Al no poder comprar spots, el jefe de Gobierno del Distrito Federal cocina galletas en la barra femenina. Guste o no, hay una lógica.

No serían los únicos que estarían pasando piezas de contrabando promocional. Hay también una larga lista de gobernadores y presidentes municipales, algunos muy patéticos, como ese de Toluca que pensó burlar la ley mandándose fabricar un clon.

Así, el nuevoleonés Natividad González Parás podría narrar los segundos tiempos de los juegos de Tigres o Rayados, o de ambos. Y el coahuilense Humberto Moreira podría estar 30 días consecutivos en los noticieros de más rating con una sección que se titularía “Debatamos con urgencia la pena de muerte”. Sería legal. La reforma electoral, comprensible en su esencia y objetivos, no calculó las distorsiones que terminaría provocando.

No hay tiempo para corregir esta deformación en los comicios de 2009. Pero es obvio que el 2012 no puede ser así. Obvio. A menos que los políticos le hayan agarrado el gusto a este mercado negro en el que, por lo pronto, habrá que moverse.

Dos años de buen gobierno

María Elena Álvarez de Vicencio
malvarezb@diputadospan.org.mx
La Crónica de Hoy

El primer tercio del gobierno del presidente Felipe Calderón ha sido de profundas transformaciones a favor de México. Se han obtenido mejores resultados que los alcanzados en los dos sexenios anteriores. Gobernadores, legisladores y ciudadanos reconocen los logros obtenidos en este periodo.

En estos dos años hemos tenido un presidente humano, confiable, responsable y transparente. Se conoce su pasado familiar y profesional, su presente coincide con los sentimientos de muchos mexicanos, y la mayoría se identifican con su proceder. Sus propósitos inmediatos son claros, quiere, a pesar de los obstáculos, trabajar para que los mexicanos vivan mejor y lo demuestra cada día en su actuar y en la toma de decisiones. El Presidente ha hablado con honestidad: “habrán habido aciertos y errores, pero no omisiones”. No ha ofrecido soluciones mágicas, él enfrenta los problemas reconociendo la realidad. Ha pedido a los ciudadanos corresponsabilidad para atenuar las consecuencias de la crisis económica.

Pese a la difícil realidad hay avances en seguridad. Desde el primer día de su gobierno enfrentó con decisión este problema y no ha retrocedido. Sacó al Ejército a la calle y sigue adelante sin amedrentarse ni retroceder ante los riesgos.

En el ámbito internacional normalizó relaciones con Cuba, Nicaragua y Venezuela, y promovió una nueva relación de corresponsabilidad con Estados Unidos en el combate al narcotráfico.

Se ha puesto en marcha el Programa Nacional de Infraestructura más ambicioso de las últimas décadas. Con él se busca elevar la inversión en este rubro de tres a cinco por ciento del Producto Interno Bruto.

En estos dos años se aprobaron reformas legislativas muy importantes como las de los artículos 55 y 82 constitucional, que modifican los requisitos para ser diputado federal y para ser electo Presidente, respectivamente. También se reformaron ocho artículos con los que se modifican los textos constitucionales en materia de suspensión de garantías individuales y administrativas. Además, marcan los requisitos para la elección de ministros de la Corte, así como lo relativo a los juicios políticos y a la responsabilidad penal de los servidores públicos. Se reformó también el artículo 6 constitucional en materia del derecho de acceso a la información y a la transparencia.

En materia electoral se reformaron varios artículos de la Constitución para poner límite a los gastos de campaña y mejorar la fiscalización de los partidos, lo que significará un importante ahorro en los comicios electorales.

La reforma a la ley del ISSSTE logró evitar la quiebra de las finanzas públicas y garantizar las pensiones de los trabajadores, así como reiniciar ambiciosos proyectos de inversión en infraestructura médica.

A fin de facultar al Congreso de la Unión, para legislar en materia de hidrocarburos, minería, sustancias químicas, explosivos, pirotecnia, industria cinematográfica, juegos con apuestas y sorteos, intermediaciones y servicios financieros, energía eléctrica y nuclear, y para expedir las leyes del trabajo reglamentarias del artículo 123, se reformó la fracción X del artículo 73.

La reforma hacendaría ha permitido reforzar el gasto público en seguridad, infraestructura y desarrollo social, y reducir la dependencia de los ingresos petroleros.

Las reformas aprobadas en materia fiscal promueven mayor inversión y generación de empleos, y permitieron dotar a estados y municipios de 120 mil millones de pesos más que en 2008, para invertir en obras de servicio a las comunidades.

La reforma para fortalecer a Pemex amplía la capacidad de exploración y extracción de petróleo y gas en zonas de difícil acceso, por lo que ayudará a que México vuelva a ser una potencia petrolera.

Ante el incremento mundial de los alimentos, se estabilizó el precio de la tortilla, se ampliaron en más de 50 por ciento los programas alimentarios, y se mantuvieron sin variaciones y por debajo del precio del mercado productos de la canasta básica, para apoyar a los que menos tienen.

El Presidente ha puesto atención especial para responder a las necesidades de las mujeres ante los cambios culturales que han diversificado sus responsabilidades entre el hogar y el trabajo remunerado.

Para beneficio de las mujeres, vimos entre otras acciones y políticas públicas la implementación del Seguro Popular, que brinda atención médica en la gestación y el cuidado del bebé, así como la prevención del cáncer de mama y cérvico uterino. El establecimiento de guarderías y estancias infantiles apoyan a las madres que trabajan, y la capacitación de las mujeres indígenas y campesinas en programas productivos permitirá disminuir la pobreza.

El Infonavit tardó más de 20 años en otorgar su primer millón de créditos. En los próximos días, este instituto entregará el primer millón de créditos otorgados tan sólo en estos dos años.

El Presidente “de mano firme” lo ha demostrado con hechos y con sus posicionamientos. Un ejemplo fue su afirmación durante la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno en el sentido de que: “… la mano invisible ha fallado. Eso no implica que debe destruirse el mercado, sino por lo contrario, debe fortalecerse la libertad y los derechos económicos de las personas y las empresas, pero se requiere una mano firme que regule y ordene a la sociedad con reglas claras”.

Este equilibrio de posición del titular del Ejecutivo da confianza y nos hace esperar mejores días para México.

La estrategia electoral del PAN

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

El presidente Calderón ha asegurado que no participará en el proceso electoral de 2009, “aunque no le falten ganas”, como se lo dijo a Ciro Gómez Leyva. Los resultados de la intervención legítima, pero no menos fallida, de Vicente Fox, en las elecciones intermedias de 2003, no pueden repetirse: los costos fueron demasiado altos, porque a los resultados, siempre plebiscitarios en este tipo de comicios intermedios, se sumó el que la intervención directa del entonces presidente agudizó la sensación de derrota y creó fricciones, algunas insuperables, con sus adversarios, en la segunda mitad de su sexenio.

Ello no implica que el gobierno tome con indiferencia los comicios, pero se concentrará en la operación, no en la declamación.

En este sentido, el gobierno y el PAN han definido una estrategia electoral que ha implicado cambios incluso en Los Pinos y habrá que ver si realmente funciona en forma adecuada. De la misma forma que en los más recientes nombramientos (Fernando Gómez Mont a Gobernación, Luis Felipe Bravo Mena a la Secretaría Particular), se está planteando un regreso, una generación política después, al exitoso PAN de fines de los 80 y principios de los 90, la llegada de César Nava al CEN panista busca que el ex secretario particular pueda establecer los lazos con los sectores “conservadores-populistas” del panismo que estaban ya por lo menos alejados del calderonismo.

En este sentido, mientras Germán Martínez representa la corriente más cercana al Presidente, Fernando Gómez Mont, uno de los políticos genéticamente más talentosos del panismo durante muchos años, aderezados con la experiencia de una década en el sector privado, es quien puede representar y atraer a un panismo peculiar, pero muy extendido, que oscila entre el doctrinario y el pragmático, que podríamos calificar como la corriente que encarnó alguna vez Diego Fernández de Cevallos, una corriente poderosa y que había sido relativamente marginada. Luis Felipe Bravo Mena es un hombre ordenado y eficiente, sobre todo para las tareas que se le han encomendado, pero también puede establecer los lazos con el PAN tradicionalista y los sectores cercanos a la Iglesia católica. Una labor que, cuando se realiza con inteligencia, independientemente de convicciones personales, puede dar altos réditos, como se demostró con los reconocimientos que recibió Carlos Abascal Carranza luego de su fallecimiento.

En este sentido, que Fernando Gómez Mont ocupe en el Consejo Nacional del PAN el lugar de Juan Camilo Mouriño es algo más que una mero casualidad. Como que se incorpore al mismo el ex presidente Fox o la reincorporación de Manuel Espino, muy probablemente producto de las gestiones que realizó, en sus nuevas responsabilidades, Nava. Una búsqueda de acuerdos que se frustró una y otra vez y probablemente ha llevado a la conclusión de que, en las actuales circunstancias, el calderonismo y esa corriente “conservadora-populista”, que gira en torno al foxismo, se necesitan mutuamente por lo menos para 2009, incluso porque, a pesar de todos los esfuerzos realizados por ambas partes, no se han podido eliminar mutuamente. Por lo pronto, el sábado se cumplió con todas las reglas de cortesía: el presidente Calderón estrechó la mano de Manuel Espino; éste no recibió abucheos y declaró que esperaba que, “a partir de ahora”, la unidad se hiciera realidad; el ex presidente Fox no hizo declaraciones ni cuando se le preguntó del golpe bajo con respecto a su “estado mental” y todo fluyó como si de verdad fueran verdaderos camaradas. El tema Fox, en campaña, no es menor: se podrá o no estar de acuerdo con el ex presidente y sin duda cometió muchos errores, pero es un instrumento que, en campaña, sobre todo para el panismo menos tradicional, funciona muy bien: es lo que Fox sabe hacer. Queda pendiente, sin embargo, una pregunta: ¿podrá el PAN, como quería originalmente Felipe Calderón, incorporar a personajes y sectores de la sociedad civil no panista en este esquema? Se ve difícil.

Lo cierto es que habrá que ver si logran mantener hasta julio de 2009 ese acuerdo y en qué condiciones: el desafío estará en la distribución de las candidaturas. Y las tensiones se ponen de manifiesto en hechos tan puntuales como el golpeteo, en San Luis Potosí, de Eugenio Govea, con apoyo del gobierno estatal, contra Alejandro Zapata Perogordo, en la búsqueda de la candidatura de la entidad. Otro capítulo se vivirá en las próximas semanas cuando, en Nuevo León, se deberá decidir entre Fernando Elizondo (o Fernando Margáin) y Adalberto Madero, quizá la versión más pura y controvertida del “conservadurismo-populismo” panista. La decisión sobre esas y otras candidaturas determinará muchos resultados electorales en 2009 y el futuro del gobierno de Felipe Calderón. Mientras tanto, éste se concentrará en gobernar, en tratar de capear los resultados de la crisis económica y en restablecer las estrategias de seguridad en medio de los desechos de la iniciativa que le regresaron los legisladores (pero sigamos recordando algo que a veces se olvida: la economía y la seguridad son, por esencia y definición en un gobierno, tareas políticas, con técnicas específicas que se aplican buscando resultados sociales a corto o largo plazos, pero también políticos; es una cuestión de gobernabilidad). Y con esa labor buscar votos legítimos.

Es verdad que se trata de una estrategia basada en un equilibrio inestable. Pero también que, en el priismo, por alguna razón, quizá porque los principales operadores son los mismos de entonces, existe un exceso de confianza que me recuerda a los días de la campaña de Francisco Labastida en el año 2000, que partió con una ventaja de 20 puntos que ese exceso de confianza dilapidó. Veremos mucho de aquí a julio de 2009.

Ahora Silvia: ¿y quién renunciará?

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

De confirmarse la versión, veremos otra muestra de la incapacidad oficial
El crimen de Fernando Martí, prendido con alfileres… y puede caer


La tarde del sábado, expertos forenses daban más de 90% de posibilidades de que los restos humanos hallados en Tlalpan eran de Silvia Vargas.

Nadie en su sano juicio quisiera confirmar la versión. Por pena, por dolor, por amor, por solidaridad con sus padres… Todos prefieren mantener la esperanza de localizarla con vida.

Pero de confirmarse la versión, estaremos ante una muestra más —otra, igual de contundente—, de que el Estado mexicano no puede seguir con las actuales policías, con los sistemas de investigación, con los esquemas de persecución de los delitos y, sobre todo, tolerando que la PGR, la PGJDF y las procuradurías de los estados se hayan convertido en meras agencias funerarias —que levantan e identifican cadáveres— y fabricantes de chivos expiatorios, mientras que los culpables de los delitos gozan de total impunidad.

Dejaremos que los expertos digan a quién corresponden los restos hallados en San Miguel Xicalco, pero no podemos pasar por alto que si no se trata de los restos de Silvia Vargas, deben ser de alguien que, hasta donde se sabe, no ha sido reportado o reportada como desaparecido.

En todo caso, lo más cuestionable y dramático del asunto es que otra vez estaríamos ante el “burro que tocó la flauta”, ante un “pitazo” o acaso una delación o confesión espontánea, ya que la localización de la casa donde fue sepultado un cuerpo de manera clandestina —que puede o no ser de Silvia Vargas— no fue resultado de un largo proceso de investigación, en donde debieron intervenir los siempre habilidosos y geniales sabuesos de la PGR.

No, el hombre que reveló el lugar y que dijo que los restos que se encontrarían serían los de Silvia Vargas, es un preso que purga una pena en la cárcel de Barrientos, y quien habría platicado sobre su participación en el secuestro a otros presos que, a su vez, habrían dado “el pitazo”.

Es decir, que según la versión del preso que hizo la revelación del cuerpo sepultado, y le dijo a la autoridad dónde escarbar, en qué casa, en qué rincón de la casa —y cuya identidad era desconocida hasta la tarde de ayer y era declarado en la SIEDO hasta la mañana de ayer domingo—, ya estaba en manos de la policía, enjuiciado por quién sabe qué delito, pero nadie se había percatado de que era uno de los presuntos secuestradores de Silvia Vargas. ¿Y quien renunciará? Por supuesto que nadie.

¿Qué clase de investigaciones realiza la PGR, sus ministerios públicos, sus policías judiciales, como para que no se den cuenta de que un preso pudo haber cometido otros delitos; puede estar vinculado con otros crímenes, con otras bandas, con otros secuestros? La respuesta es lapidaria. ¿Qué pueden hacer un puñado de ministerios públicos, jueces y magistrados que en su mayoría —casi 80% reprobaron los exámenes básicos aplicados— y que en un porcentaje aún mayor son corruptos y sólo van tras el dinero fácil?

Nelson Vargas denunció, como parte de su sonoro “no tienen madre”, que nadie en la PGR, entre los genios de la persecución de los delitos, fue capaz de ligar que uno de sus choferes era hermano de un conocido secuestrador. Y si no fueron capaces de eso, menos de darse cuenta de que tenían en prisión a uno de los secuestradores de Silvia Vargas. Claro, si es que se confirma la versión del propio secuestrador. Eso pasa en el caso de Silvia Vargas, pero también en el crimen de Fernando Martí.

Según el juicio mediático —para el cual la PGJDF se encargó de un grosero montaje que se puede caer en cualquier momento, porque la autoridad federal tiene otra información que pronto podría dar a conocer—, el caso Martí ya fue resuelto y el culpable es Sergio Humberto Ortiz Juárez, El Apá, además de sus presuntos socios. Conocedores del caso aseguran que se trata de un grosero montaje que, tarde o temprano se vendrá abajo, como ocurrió con el caso del comediante Francisco Stanley en su momento, que por cierto sigue impune. Pero no son los únicos montajes. Hablaremos de ellos.

EN EL CAMINO

No paran los reconocimientos a la Comisión Federal de Electricidad. Hoy recibirá uno por tener el portal gubernamental más visitado de habla hispana, y el miércoles en Discovery Channel se transmitirá un especial sobre el río Grijalva, donde la CFE construyó un nuevo río luego de que desapareció el cauce original por las lluvias en Tabasco.