fran@cronica.com.mx
La aldea global
La Crónica de Hoy
Ha tenido que ocurrir un golpe de Estado en Honduras para que salgan a la luz denuncias sobre la presunta parcialidad de la Organización de Estados Americanos (OEA) y muy concretamente sobre el comportamiento de su secretario general, José Miguel Insulza. El político chileno se muestra, en opinión de muchos, demasiado cercano estos días a Hugo Chávez y sus aliados, probablemente para asegurarse desde ya el apoyo de Venezuela y todos sus países satélites a su reelección en 2010 y continuar al frente del organismo panamericano hasta 2015.Antes que nada, es justo reconocer que la OEA reaccionó y actuó ante la crisis hondureña correctamente, siguiendo el manual de castigo que se debe imponer a un país ante un golpe de Estado, que no es otro que la expulsión de la casa común interamericana. (En el lenguaje diplomático más que la dureza del vocablo “expulsión” se usa el más suave de “suspensión”, pero el efecto viene a ser el mismo: el Estado hondureño queda fuera, como también lo está Cuba desde hace décadas).
Más que el fondo, que, insisto, es el que debe ser —la OEA ordenando al gobierno golpista que devuelva el poder a Manuel Zelaya, el presidente elegido legítimamente por los hondureños—, lo que ha sorprendido a muchos ha sido las formas, esa foto permanente de Insulza, acompañando al presidente depuesto y sus aliados chavistas en un peregrinaje por varias naciones en la búsqueda de apoyos para regresar a su país y retomar el poder que perdió hace casi dos semanas.
Tampoco habría nada que objetar a dicha foto sino fuera por otra foto, ésta, por el contrario, inexistente. Se trata de la que al alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, le habría gustado tomarse con Insulza en la cama donde permaneció seis días en huelga de hambre.
Ledezma ha tenido que recurrir a este toque de atención extremo para ver sí así reaccionaba la OEA ante el “golpe” asestado por el chavismo a su persona. Como el candidato chavista no pudo ganar las elecciones de noviembre pasado al líder opositor, el gobernante venezolano se sacó de la manga una nueva ley que consiste en crear un gobierno paralelo capitalino con el único fin de arrebatarle todo el poder al alcalde.
Ante la indefensión de la oposición venezolana por la deriva autoritaria de Chávez y la inutilidad de acudir a unos tribunales en Venezuela, dado que el Poder Judicial se vendió hace mucho tiempo al régimen chavista, el alcalde intentó denunciar su caso a la OEA. Fue en vano, Insulza no atendió sus reclamos y mucho menos se dignó a visitarlo.
Al parecer, para Insulza los votantes del alcalde de Caracas no valen nada y los del presidente de Honduras valen mucho. Quizá, insisto, porque los que deciden quién será el nuevo secretario general de la OEA son los presidentes, por eso más vale no enemistarse con Zelaya y mucho menos con Chávez.
Al pobre de Ledezma no le quedó otro remedio que ponerse en huelga de hambre en plena crisis hondureña, a ver si así la OEA se fijaba en él, pero el organismo no lo hizo hasta que aumentaron las críticas sobre la presunta parcialidad de Insulza y su doble rasero para atender las diferentes crisis regionales.
Ahora parece que sí, que Insulza se va a interesar por el caso Ledezma y, con un poco de suerte, por el hostigamiento y persecución del chavismo a los alcaldes y gobernadores opositores, así como a la prensa independiente.
Es legítimo y entendible el deseo de Insulza de mantenerse al frente de la OEA otros cinco años más, pero no debe hacerlo a costa de poner en peligro uno de sus pilares básicos, que es el apoyo sin matices a la democracia, no sólo para restituir al presidente de Honduras, sino también para que el alcalde de Caracas o cualquier cargo electo del continente, por muy pequeño que sea, no se sienta acosado por un Estado.
Por último, ojalá mostrara Insulza tanto entusiasmo en defender el derecho de los cubanos a la democracia, o al menos denunciar con firmeza el encarcelamiento de disidentes, como lo está poniendo en su deseo de congraciarse con el régimen castrista al abrirle la puerta al reingreso de Cuba en la OEA.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada