enero 04, 2009

Plomo endurecido

Ricardo Raphael
Analista Político
El Universal

No se trata de otro zapatazo, ni en esta ocasión habrá agilidad que alcance para esquivar el golpe.

Es la guerra en Oriente Próximo la que recibe al nuevo presidente de Estados Unidos. Abrupto y tronante comienza Barack Obama su aterrizaje en el mundo real.

Casi 500 palestinos han muerto en la última semana por el bombardeo que Israel impuso sobre la Franja de Gaza, esa minúscula ratonera de 362 kilómetros de extensión donde habita más de un millón y medio de seres humanos; una de las regiones más densamente pobladas del mundo.

Después de lanzar su artillería aérea, la infantería israelí penetró por tierra el sábado pasado encontrándose con decenas de cuerpos enterrados bajo los escombros de los edificios públicos, las mezquitas y las escuelas.

Sin auxilio, más de 700 heridos requieren atención urgente. No hay, sin embargo, ayuda humanitaria que sirva para paliar la masacre. Desde Ginebra el Comité Internacional de la Cruz Roja denunció al gobierno de Israel por haber bloqueado la entrada de sus equipos médicos a la zona devastada.

Algo similar sucede con los corresponsales extranjeros. No hay noticia que pueda corroborarse porque también las puertas de ingreso a la Franja de Gaza han sido tapiadas para impedir la observación de la prensa internacional.

El motivo para esta guerra lo ofreció Hamas el pasado 19 de diciembre, cuando lanzó más de 550 cohetes y morteros caseros sobre territorio israelí, ocasionando la muerte de cinco personas.

Este grupo integrado por fundamentalistas islámicos no está solo en su amenaza. Presumiblemente, detrás suyo se encuentran los gobiernos de Siria y también de Irán. Ambos han utilizado a Hamas para mejorar sus respectivas posiciones estratégicas en la región.

Con el financiamiento sirio e iraní Hamas ha reclutado más de 16 mil leales, bien abastecidos de pólvora y armamento. Esta red de activistas radicalizados ha desmantelado la base de legitimidad del presidente palestino Mahmud Abbas, quien alguna vez prometió convertirse en garantía para el diálogo y la cooperación con el gobierno vecino.

Hezbolá, grupo fundamentalista instalado en Líbano, respalda igualmente las actividades bélicas de Hamas. Su extendida red de terrorismo se agrega como componente peligrosísimo para la dilatación de esta guerra. Israel tiene ambos frentes abiertos y bien pueden terminar juntos en una combinación muy explosiva.

El gobierno israelí tampoco llegó sin aliados a esta guerra. Sin importarle el desastre heredado a su sucesor, George W. Bush ha tomado posición clara frente a los hechos: “Los ataques israelíes son una respuesta justa al lanzamiento de cohetes por parte de Hamas,” afirmó el todavía presidente de Estados Unidos.

(Si la justicia se mide por el número de muertos —5 contra 500— o en la capacidad de ataque de unos y otros, a la Casa Blanca bien le haría falta un rasero distinto de medición).

Los gobiernos de Egipto, Jordania y Arabia Saudita también comparten respectivo rechazo hacia las acciones de Hamas. No aprecian el desleal papel jugado por Irán y Siria.

Sin embargo, esos tres países igual padecen densas redes tejidas con hilo fundamentalista que simpatizan con los enemigos de Israel. Hecho que impone una fuerte división social sobre estas naciones del mundo árabe.

Las condiciones coincidentes en Oriente Próximo son propicias para un escalamiento bélico de proporciones terroríficas. Las muertes de civiles palestinos y de militares israelíes apenas comienzan a contarse. Si esta acción bélica se extiende hacia Líbano, por la eventual participación de Hezbolá, el escenario se hará impredecible.

Barack Obama se asumió durante su campaña presidencial como un mensajero de la nueva era que haría cambiar los modos y las formas de relación entre las naciones del mundo. Con la operación Israelí que lleva el torcido nombre de Plomo Endurecido, la prédica de Obama se enfrentará a su primera prueba de fuego.

"La suerte de la fea" por Paco Calderón

El ascenso, el tropezón y el desplome que vienen

Manuel Gómez Granados
La Crónica de Hoy

Uno de los días más importantes para nuestro país en el año que inicia será el 5 de julio próximo. Ese día se llevarán a cabo las elecciones para renovar la mayor parte del Congreso y seis gubernaturas. En total se elegirán mil 595 cargos de elección popular.

Formalmente, el proceso electoral inició en octubre pasado con la primera sesión del nuevo Consejo General del Instituto Federal Electoral. También, como fruto de la reforma electoral del año anterior, se estrenará la legislación que generó tantas inconformidades, sobre todo por parte de los medios de comunicación, que vieron, en parte justificadamente, una limitante a la libertad de expresión en el hecho de que los particulares no podrán contratar propaganda política.

Sin embargo, más allá del aspecto meramente formal o jurídico de este proceso, existe una realidad política que se impone y que nos da luz sobre el escenario que se presentará en la próxima contienda electoral.

La mayoría de los especialistas y encuestas recientes indican que el partido mejor posicionado en estos momentos es el PRI. Esto se debe, no a un cambio profundo de sus estructuras y prácticas políticas, sino a que ha sabido posicionarse y asumir un papel de “oposición responsable” que le ha valido colgarse medallas como las reformas aprobadas en el Congreso, junto con victorias en las últimas elecciones de gobernador, presidentes municipales y congresos locales que le imprimen una lógica ganadora difícil de ignorar.

Por otra parte, el PRI ha sabido vender la imagen de experiencia e inflexibilidad, que en estos momentos a los ojos de los electores pueden ser las cualidades más valiosas para que un gobierno ponga orden y acabe con los embates del crimen organizado y el bochinche populista.

En el lado del PAN se ha registrado un retroceso en cuanto al número de votos obtenido en las últimas elecciones, incluso ha perdido ya una elección estatal –Yucatán— y ciudades que se consideraba zonas eminentemente panistas, como Hermosillo o Aguascalientes.

Este tropezón panista después del triunfo presidencial de 2006, puede deberse a varios factores: por un lado los conflictos internos, desde la cúpula del partido hasta los responsables distritales, lo cual fue evidente con la salida de Manuel Espino y el clima de división y falta de atención que enmarcó la selección de candidatos durante las elecciones en Aguascalientes y Baja California.

No obstante, un análisis más detallado nos dice que nunca en la historia el PAN había tenido tantos militantes y adherentes como ahora; se le critica porque está en el gobierno y justo antes de las elecciones es cuando los ciudadanos definen posturas.

Por otra parte no se ha sabido o no se ha podido establecer una sinergia gobierno-partido, lo cual no quiere decir complicidad, sino complementariedad entre las acciones de un gobierno emanado del PAN y el papel del partido que como representante de los intereses de una parte de los ciudadanos para orientar, con base en sus postulados, la acción gubernamental.

Hace aproximadamente un año, una encuesta reveló que casi 40% de los ciudadanos se identificaba más hacia la derecha del espectro político y más cerca del PAN, esta situación parece estar cambiando, por lo que este tropiezo de Acción Nacional puede ser momentáneo o puede significar una caída estrepitosa, todo dependerá de tres factores: unidad interna del partido, selección de sus candidatos y la imagen que proyectará en los próximos meses. En política no es suficiente ser la mejor opción, hay que parecerlo.

Finalmente, observemos que no es para alegrar a nadie la debacle del PRD. Por la sencilla razón de que significa la extinción de una opción de izquierda en nuestro país. Una verdadera democracia se distingue por la pluralidad de expresiones políticas y, en ese caso, una de las más importantes es la que representa el PRD, por lo que lo ideal sería que se convirtiera en una izquierda moderna, democrática e incluyente.

Lamentablemente, nuestra izquierda ha perdido el rumbo y parece dirigirse a un abismo del cual difícilmente saldrá, debido a un proceso de autodestrucción en el que un personaje intolerante tuvo mucho qué ver.

Estos escenarios permiten anticipar que la elección la ganará el partido que sea capaz de movilizar su voto duro, y en esa perspectiva la ventaja parece que será del PRI. Sin embargo, ello no quiere decir que quien obtenga la mayoría de los votos le ganará al abstencionismo que se prevé. Todo indica que será menor la participación en las urnas, de ahí la importancia de ejercer nuestro derecho al voto y elegir razonadamente, no sólo por la propaganda.

Encuentran planeta predicho en 2006

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

No ocurría algo similar desde el descubrimiento de Neptuno en 1846. En 2006, la astrónoma Alice Quillen, de la Universidad de Rochester, predijo que un planeta de talla y órbita particular debía ocultarse tras el polvo de su estrella. El pasado diciembre, la Universidad de Rochester puso en línea el descubrimiento: el planeta fue fotografiado por el telescopio espacial Hubble.

El planeta más lejano visible a simple vista es Saturno, por lo mismo conocido desde la antigüedad. El perfeccionamiento del telescopio durante un par de siglos, dio a William Herschel un instrumento con resolución suficiente para, en 1781, encontrarse con un cuerpo celeste desconocido y que, al verlo cambiar de posición noche a noche respecto del fondo de estrellas fijas, identificó como un planeta. Como ya existían los nombres Júpiter y Saturno, el primero, padre de los dioses e hijo a su vez del segundo, siguiendo la misma línea sucesoria al nuevo planeta le vino bien el nombre Urano, nombre griego para la personificación del cielo: Uranós. La Tierra, Gea, al emergen del Caos primordial, da origen a Urano, el cielo.

Pero la órbita de Urano pronto mostró extravíos inesperados: no se ajustaba a las leyes de Newton, comprobadas en todos los demás planetas (salvo una cierta precesión de Mercurio, que debió esperar a Einstein). Las irregularidades se podían entender si existía un planeta más lejano. En 1843, el británico John Adams hizo los cálculos matemáticos para localizar el planeta que explicara los extraños movimientos de Urano. En 1846 lo encontró el francés Le Verrier. No habiendo un padre de Urano, se le dio el nombre del dios romano de los mares, Neptuno, hermano de Júpiter.

El descubrimiento reciente es la segunda ocasión en que se predice la existencia de un planeta. Gira en torno a una estrella cercana y brillante, Fomalhaut, que se encuentra rodeada por un disco de polvo. Eugene Chiang, de la Universidad de California en Berkeley y parte del equipo que fotografió el planeta señala que ha sido notable: “Alice vio la forma en que el borde interior del anillo de polvo se cortaba de forma aguda y reconoció que un planeta posiblemente orbitaba exactamente dentro. La órbita que encontramos es sorpresivamente cercana a la predicción de Alice.”

Nick Bigelow, del Departamento de Física y Astronomía en la Universidad de Rochester nos pide pensar en que: “Han debido pasar unos 160 años desde que la presencia de un planeta fuera inferida y rápidamente fotografiada, y eso ocurrió con un planeta que orbita nuestro propio sol, no una estrella alejada… ¡Extraordinario!”

Quillen está entre los expertos mundiales en predicción de talla y posición de planetas a partir de los rastros dejados en el anillo de polvo de la estrella. Empleó las imágenes del Hubble que revelaron cómo el anillo de polvo en torno a Fomalhaut estaba descentrado. Las imágenes eran lo bastante claras para mostrar que el anillo mismo tenía un borde interior sorprendentemente cortado. Ese detalle, calculó Quillen, exigía que un planeta en el tamaño de Neptuno recortara el lado interior del anillo, empleando su gravedad para sacar el polvo en el área de la órbita.

Según los cálculos de Quillen, el anillo es elíptico porque así es la órbita del planeta en torno a Fomalhaut: un dato curioso en un sistema tan joven. Cuando se forman estrellas a partir de una nube gigante de gas y polvo, el momento angular de la nube se transmite a todos los objetos que se forman de la nube, incluidos planetas nuevos. Así que, inicialmente, esos nuevos planetas orbitan trayectos circulares, no elípticos.

Quillen trabaja sus modelos estelares como estructuras hidrodinámicas, y explica que estrellas más jóvenes están rodeadas de polvo más fino, que por eso actúa de manera más similar a un fluido; mientras que, en estrellas más viejas, el polvo se aglomera, por colisiones, en cuerpos mayores.

Fomalhaut se encuentra a sólo unos 22 años luz de la Tierra. Es la estrella alfa (más brillante) de la constelación Piscis Austrinus, poco al sur de Acuario. Aunque es muy brillante, es todavía más notable por encontrarse en una región del cielo carente de estrellas en las primeras magnitudes. Su mayor altura sobre el horizonte (mejor hora para verla) va de la 1 am en agosto a las 7 pm en noviembre. Los romanos la asociaban a la diosa Ceres (de donde nos viene el nombre “cereal”) cuyo equivalente griego era Deméter o Dímitra, madre de Perséfone, que subía a la tierra desde el Hades y con ella se producía la primavera.

Durante enero olvídela porque se pone temprano, pero tiene el mejor espectáculo de los cielos: la constelación de Orión en todo su esplendor: un gigante cazador con la estrella Sirio a sus pies, la más brillante del firmamento; Tauro, el toro al que dispara una flecha, con Aldebarán rojiza en un cuerno, Cochero con su amarilla Cabra, las Pléyades, Géminis con Cástor y Pólux: una gran fiesta en todo lo alto hacia las 10.