enero 09, 2009

Percepción social del cambio climático

José Sarukhán
jose.sarukhan@hotmail.com
Investigador del Instituto de Ecología de la UNAM
El Universal

Hace unos días me topé con una encuesta de Consulta Mitofsky/Roy Campos, realizada hace un año, sobre la percepción de la sociedad mexicana acerca del cambio climático. Algunas motivaciones para realizar este estudio, según los encuestadores, fueron la creciente frecuencia de tratamiento del tema en medios y en discusiones, así como "el Premio Nobel de la Paz otorgado por la difusión de los que vive el mundo por ese fenómeno", aunque en realidad
también fue un reconocimiento a la ciencia detrás de este fenómeno, contribuida por el Panel Internacional de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), correceptor de ese premio y en el cual participamos varios mexicanos.

Yo no conocía, antes de ésta, una encuesta similar sobre el tema a la ciudadanía mexicana. Los resultados son interesantes y sugieren vías de conducción futura de otros ejercicios similares. A escala nacional, más de la mitad de los ciudadanos expresan estar muy preocupados por el cambio climático, aunque esta cifra tiene variaciones regionales: los pobladores del Bajío se sienten menos preocupados por el problema y los habitantes del sureste reflejan un grado mayor de preocupación. Uno pensaría que esto último se debe a la mayor frecuencia de huracanes intensos (y a sus devastadores efectos debido a la deforestación de las montañas), pero más adelante esta misma población del sureste es la que opina, por arriba de la
media nacional, que el clima ha sido siempre igual. Esto parece una inconsistencia que habría que analizar con mayor detalle.

La encuesta refleja que las poblaciones de mayor nivel educativo y de mayor edad tienden a estar más preocupadas por el cambio climático, lo cual, aunado al hecho de que la población del centro de México (que expresa más preocupación) vive en los centros urbanos más grandes del país, sugiere que el nivel de información —y también el de educación— de la sociedad es un factor crucial en la percepción de la gente sobre este fenómeno global. Mi experiencia en este sentido — por las numerosas conferencias que sobre estos temas imparto cada año
a públicos generales en todo el país— es que la gente carece de información en la cantidad y con la calidad necesarias para enterarse cabalmente de la dimensión de los problemas ambientales que enfrentamos tanto en México como en el mundo.

Además de las respuestas de los encuestados, el estudio sugiere muchas preguntas interesantes. ¿Por qué los habitantes del Bajío están menos preocupados que la media nacional y que los de otras regiones del país? ¿Por qué los mexicanos del sureste están más preocupados que los del resto del país, pero piensan que en realidad el clima no ha cambiado?

Creo que en el futuro cercano sería muy importante profundizar en el tema no sólo para aclarar algunas de estas incógnitas, sino especialmente para explorar, entre otros temas, qué es lo que los ciudadanos sensibilizados respecto a estos problemas ambientales están dispuestos a hacer en lo individual y socialmente. En qué aspectos estarían dispuestos a cambiar sus estilos de vida. Qué esperan de sus gobiernos locales o del federal. Qué percepción tienen sobre el otro problema ambiental, igualmente importante que el cambio climático, que es la pérdida de ecosistemas naturales en México.

El papel de los medios en este tema de la información y educación de la población mexicana es algo que merece una especial atención a la que dedicaré algunas próximas entregas.