enero 25, 2009

Se impone el “Sí” por una nueva Constitución en Bolivia

Desde esta tarde comenzaron llegar a la Plaza Murillo cientos de campesinos, gente pobre, mujeres con polleras (faldones) y sombreros bombín, así niños de rostros partidos por el frío, para festejar el triunfo.

El presidente bolivariano celebra el respaldo de la población. AP
La Paz.- El presidente boliviano Evo Morales lapidó hoy a la oposición política tras derrotarla en las urnas por cuarta ocasión, al imponerse por entre 60 y 70 por ciento en un referendo constitucional, según algunos datos preliminares.

Según reportes extraoficiales de la radio estatal Red Patria Nueva, el "Sí" a la nueva Constitución tiene el respaldo de entre el 70 y 80 por ciento de los ciudadanos, lo cual marcaría el inicio de un nuevo Estado boliviano.

En tanto, un 15 por ciento votó por el "No" y cinco por ciento en votó en blanco, según la misma fuente.

Otros sondeos de boca de urna dan alrededor de 60 por ciento al "Sí" y 40 por ciento al "No".

Desde esta tarde comenzaron llegar a la Plaza Murillo cientos de campesinos, gente pobre, mujeres con polleras (faldones) y sombreros bombín, así niños de rostros partidos por el frío, para festejar el triunfo.

Al grito de "sí se pudo", un grupo de indígenas aymaras dijo que ahora ellos han decidido su destino, tras aprobar una nueva Constitución y golpear intensamente al latifundismo, luego de reducir en el referéndum de 10 mil a cinco mil el número de hectáreas de tierras.

Notimex corroboró el gesto cálido, fervoroso y amable de los indígenas que calzan "ojotas" (huaraches) y cuyos rostros cetrinos dirigían la mirada a Palacio Quemado, sede del Gobierno, a la espera de que "El Evo" salga y pronuncie un discurso.

"Así tengamos que amanecernos para esperar los resultados estaremos aquí a la espera de nuestro hermano Evo, quien ha luchado hombro con hombro con todos los campesinos, con los sectores sociales", afirmó Rolando Reyna, un productor de coca.

Doña Amalia Sicuani, quien vende dulces en el centro de La Paz, deja ver sus dientes de oro al exclamar: "No que no!. No que no se podía?. Ahora los riquitos tendrán que someterse a la voluntad de la mayoría y la mayoría en este país somos los indios".

Ladea la cabeza, atisba un poco por la calle Comercio, en la esquina con la Avenida Illimani, y en contundente tono dice: "Los indígenas somos gobierno y los blancos tendrán que respetar el que hayamos ganado".

Cerca al café Paximama, de la calle Socabaya, una decena de turistas argentinos y europeos fuman afanosamente y dejan una estela de humo mientras se dirigen a la Plaza Murillo, al tiempo que toman fotos a cuanto indígena se les atraviese.

"La Constitución que se está refrendando en Bolivia es un ejemplo de construcción y participación para América Latina", dijo en tono festivo el diputado por el gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), Gustavo Torrico.

La nueva Carta Magna, según este influyente legislador del entorno del presidente Morales, representa "lo que se podría hacer en América para preguntar y consultar a los ciudadanos cuál va a ser el nivel de conciencia que deben tener".

El presidente de la Corte Nacional Electoral, José Luis Exeni, dijo que la jornada se desarrolló de manera muy participativa y celebró que haya sido pacífica, ordenada, sin hechos de violencia o enfrentamientos "lo cual muestra un marco de respeto y tolerancia".

Admitió que hay hechos aislados de inconformidad, que para nada empañan la legitimidad, e indicó que la ciudadanía demostró su vocación democrática pero dijo que el deseo es que no se politicen los resultados que se conocerán esta noche.

Este domingo se abrió una nueva página en Bolivia, escrita por sus ciudadanos que acudieron a las urnas para votar por el "sí" o por el "no" a la nueva Constitución Política del Estado.

Un total de tres millones 891 mil 397 ciudadanos estaban habilitados para votar este domingo.

'Epílogos imprevistos' por Paco Calderón

Físicos teleportaron información

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

La teleportación es una de las más asombrosas predicciones de la física cuántica: es el transporte de algo sin que pase por ningún medio físico, ni siquiera por el espacio. Tan asombrosa, que fue usada por Einstein para demostrar que algo andaba mal en esa nueva ciencia. Con Podolsky y Rosen diseñó un experimento por entonces irrealizable, se le llamó Paradoja EPR, por las iniciales de los tres. En resumen decía: la cuántica plantea un absurdo, y es éste: si produzco dos protones y los lanzo en direcciones diversas, me basta con modificar uno para que el otro resulte al instante modificado, aunque esté al otro lado de la galaxia… Suena ridículo, pero eso se deriva de las matemáticas del átomo propuestas por Erwin Schrödinger. Por lo tanto, son inconsistentes.

Eso, firmado por Einstein, fue un golpazo. Luego resultó que, paradójico es, pero así se comporta la naturaleza, fue la respuesta cuando Alain Aspect logró hacer realidad el experimento EPR. Lo hizo con fotones, la unidad o quantum de luz, en 1984. Propuesto para demostrar que la cuántica era falsa, demostró la teleportación, que es el transporte sin pasar por ningún medio.

Este viernes pasado, la revista Science trajo el reporte de la primera teleportación exitosa de información entre dos átomos; lo firma un equipo del Joint Quantum Institute (JQI) de la Universidad de Maryland y de la Universidad de Míchigan. “Nuestro sistema puede crear las bases de un ‘repetidor cuántico’ que puede enlazar memorias a vastas distancias”, dice la cabeza del grupo, Christopher Monroe, del JQI. Con el mismo método, añade, se puede crear el componente clave necesitado para la computación cuántica.

La teleportación, explica el equipo, funciona debido a un notable fenómeno cuántico, es decir, del tipo que sólo ocurre en el nivel subatómico y para los que muchas veces no tenemos ni siquiera imágenes mentales. Ese fenómeno es el “enlace” (entanglement): Si dos partículas subatómicas están enlazadas, sus propiedades están inextricablemente espejeadas. La medición en una delas partículas determina al instante las características de la otra, sin importan cuán separadas estén.

El equipo empleó otro aspecto de la cuántica, la superposición de estados, igualmente inexistente en nuestro mundo clásico. Si la ejemplificamos con una moneda, que puede caer águila o sello, la superposición sería que cayera águila y sello, juntos y al mismo tiempo. Bien, es lo que explota la computación cuántica: si un bit de información consiste en cero o uno (hay corriente o no hay en el puerto de un transistor), el qubit es a la vez cero y uno. Y el lenguaje binario de las computadoras (hileras de unos y ceros) multiplica por miles su potencia.

El equipo aisló dos iones (átomos con carga por falta o sobra de electrones) de iterbio (Yb: uno de los elementos llamados tierras raras) en trampas al alto vacío, suspendidas en una caja invisible de campos electromagnéticos. Llamémosle estado de reposo. Luego irradiaron uno de los átomos, con lo que entró en superposición de estados y necesitamos inventar una palabra: reposoactivo. Ésa, la recién adquirida superposición, fue la información que luego teleportó el equipo científico al otro átomo.

La combinación de átomos y fotones empleada por el equipo ofrece la arquitectura para transmitir información a mucho mayores distancias que cuando se emplean únicamente fotones (luz). La luz viaja a la mayor velocidad posible en el universo. Pero la teleportación no viaja: no emplea el espacio… ¡gulp!

Lea todo cuanto me salté abriendo el artículo en: www.sciencemag.org/cgi/content/short/323/5913/486, o pídalo al físico Luis Orozco, tapatío que trabaja en la Universidad de Maryland.

Contacto: Christopher Monroe, monroe@umd.edu

“Guerra sucia” anti-Obama

En todas partes se cuecen habas, pero cuando una democracia está habitada por demócratas, los enemigos políticos no incurren en calumnias: una reciente encuesta encontró que 9 de cada 10 estadunidenses oyó el rumor de que Barack Obama era musulmán. Fue “posiblemente el más prevalente rumor de la campaña presidencial de 2008, según una encuesta a escala nacional”.

Pero, y es un gigantesco “pero”, sólo 22 por ciento lo creyó. Esto tiene un aspecto positivo y otro negativo. Uno es que sólo una fracción de quienes oyeron el rumor le dio crédito. El negativo es que casi una cuarta parte de los estadunidenses lo creyó, a pesar de que fue desmentido en varias ocasiones ¡por John McCain!

Y aquí vemos por qué los gringos son grandes y nosotros pequeños: a quien más le convenía el rumor, el candidato opositor a Obama, McCain, expresó cuanto dato negativo tuvo a la mano y le dio en la cabeza con duros adjetivos. Pero se negó a seguir una vileza… ¿Me estás oyendo, López?

Investigación de POINT (People, Organizations, and INformation Technology), de la Universidad de California en Irvine. Contacto: Kelly Garrett, Garrett.258@osu.edu.