marzo 04, 2009

Descartan PRI y PRD en San Lázaro eliminar tenencia vehicular este año

El líder del sol azteca en San Lázaro, Javier González Garza, dijo que es necesario quitar la tenencia por ser un impuesto "ridículo"; sin embargo, reconoció que sería imposible concretarla este 2009, pues está presupuestada.


México, DF. Los coordinadores de las bancadas del PRI y el PRD en la Cámara de Diputados, Emilio Gamboa Patrón y Javier González, respectivamente, descartaron que existan las condiciones presupuestales para que este año se elimine la tenencia vehicular.

A su vez, los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) consideraron que vale la pena revisar la viabilidad de adelantar la eliminación de ese cobro, pero primero debe analizarse la repercusión que tendría en los ingresos de estados y municipios.

En entrevista, el coordinador de la fracción del Partido de la Revolución Democrática (PRD) consideró necesario eliminar la tenencia vehicular porque es un impuesto "ridículo"; sin embargo, reconoció que sería imposible concretarla este año, pues esta presupuestada.

Por ello, señaló que su bancada no apoyará la eliminación de la tenencia si se pretende sacar este mes, pero lo hará si es para el próximo año.

El líder perredista consideró irresponsable el llamado hecho por el diputado panista Gerardo Buganza, de que los dueños de automóviles no paguen la tenencia en tanto el Poder Legislativo no dictamine la iniciativa que presentó la víspera.

Aclaró que el problema de eliminar ese impuesto generaría un hueco de 25 mil millones de pesos para estados y municipios, que están presupuestados, por lo que la medida tendría que esperar para que se compense en el presupuesto de 2010.

A su vez, el coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) explicó que de modificar Hacienda la Ley de Coordinación Fiscal para compensar a estados y municipios los ingresos que se resten por eliminar la tenencia "el PRI estaría en la mejor disposición de que se derogue".

El priísta aseveró que no se puede "jugar" con las finanzas públicas, por lo que solicitó al Centro de Estudios de Finanzas de la Cámara baja analizar cuánto sería el "boquete" por eliminar la tenencia y que revise de dónde se podrían sacar esos recursos.

Resaltó que para la oposición sería fácil demandar que se quite el Impuesto al Valor Agregado y bajar el precio de la luz y el gas para ganar el voto del electorado, pero debe tomar en cuenta que esos recursos van a educación, salud e infraestructura, y el PRI es responsable.

El panista Cristian Castaño reconoció que de eliminarse el impuesto de la tenencia vehicular habría una repercusión en las finanzas estatales, por lo que la Comisión de Hacienda será la responsable de analizar los efectos que tendría esta medida.

Descartó que la propuesta hecha por su correligionario Gerardo Buganza sea electorera. "No es electorera, porque hubo respaldo de distintos grupos políticos, y si lo fuera sólo una bancada respaldaría la iniciativa", subrayó.

Castaño Contreras aclaró que esta propuesta no queda de lado, porque la desaparición de la tenencia ya se determinó para 2012, y sólo "está en análisis el adelanto a su desaparición sin tener repercusión a las finanzas estatales".

El procurador y los medios

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Un baño de críticas recibió el procurador de la República Eduardo Medina Mora por su discurso llamando a los medios a reflexionar sobre la forma en que registran la violencia del narcotráfico.

Los periodistas no quieren lecciones en esa materia, ni en ninguna otra. Forman una tribu segura de su oficio que ejercen con libertad y diversidad incuestionables.

La diversidad debería prevenir a los propios medios de que no todo en el campo es profesionalismo y rigor. Pero el eje de la libertad es la crítica, no la colaboración con el gobierno.

En la prensa, lo normal ante cualquier circunstancia es voltearse hacia la autoridad reclamándole por igual hechos y omisiones. Esta es la esencia de la libertad de prensa: vigilar al poder, proteger a la sociedad de los abusos del poder.

El procurador Medina Mora ha dicho en su mensaje una verdad que va a contracorriente de este axioma. En materia de narcotráfico, dice, el Estado no es el adversario, sino el aliado de la sociedad.

Los malos son los narcos, no el gobierno, dice Medina Mora, aunque el gobierno tenga zonas que han sido corrompidas por el narco y que también debe limpiar.

Añade el procurador que “se prioriza la fiscalización de los poderes públicos y del Estado por encima de la condena del crimen organizado. Tiene razón: se condena la ineficacia y la corrupción del Estado antes que la violencia salvaje de los narcos.

Los obispos de Chihuahua lanzaron ayer un mensaje contra la violencia dirigido, por fin, a sus verdaderos responsables: el crimen organizado.

Es un giro que la prensa no ha dado. Las críticas periodísticas se dirigen sobre todo contra el gobierno incapaz, omitiendo normalmente la condena a los criminales.

Viene luego el problema de la calidad de la información. “Cuando la violencia se muestra repetidamente fuera del contexto de su combate”, dice el procurador, “la criminalidad se trivializa, aparece como omnipotente e invencible y provoca desánimo o parálisis entre la población”.

Más que eso: tal como la recibimos de los medios, la violencia del narco parece una locura criminal colectiva del pueblo de México. Las muertes no tienen causas, historia, explicación. Son muertes venidas de ninguna parte que suscitan la absurda pero ya favorita comparación con la guerra de Irak. “¡Más muertos que en Irak!”

Hay algo profesional que pensar en todo esto para el periodismo mexicano.

DF: panistas “Maruchan…”

Enrique Aranda
De naturaleza política
Excélsior

Nada, ni la exhibición de evidencias documentales de afiliaciones echas “al vapor” ni la presentación de testimonios de quienes fueron incorporados a las filas de Acción Nacional aun sin saber de ello —ya no digamos que contra su voluntad— bastaron para que el Comité Ejecutivo Nacional del blanquiazul votara por acotar, cuando no por cancelar, un proceso de selección de candidatos con base en un padrón cuestionado…

No sólo eso. Quienes administran el partido en el gobierno fueron aún más lejos y ayer, a pesar del manifiesto malestar de algunos panistas conscientes de lo que en materia de afiliaciones señala el Estatuto, ordenaron la expedición de convocatorias para la realización de convenciones donde “la militancia” —aquella de la que al menos una cuarta parte (algo así como 400 registros) está siendo puesta en entredicho— elegirá a sus representarles en la puja por los distritos locales XVII y XX, de mayoría y plurinominales, y por la jefatura delegacional en Benito Juárez.

La historia de lo anterior es reciente y tiene su punto culminante en 2008, cuando el padrón de miembros activos y adherentes del PAN en el tradicional enclave “azul” del Distrito Federal —en la delegación Benito Juárez, pues— reportó un crecimiento que en un primer momento se consideró atípico y, después, propició el encendido de “luces de alerta” que, apenas rascarle un poco, aportó elementos para presumir su ilegal engrosamiento.

El asunto, a decir de fuentes del CEN, fue sometido a la consideración de las autoridades partidistas que, si bien en un primer momento ofrecieron realizar las investigaciones conducentes —ignorando la supuesta vinculación al asunto de personajes como la lideresa capitalina, “primera prima” Mariana Gómez del Campo, la del diputado Jorge Romero o, por sólo citar dos más, las de Rafael Medina Pedrezzini y Roberto Alfaro—, optaron después, el miércoles en la reunión de la Comisión de Vigilancia del Padrón primero y, el lunes, en la mensual del CEN, por cerrar los ojos y, literalmente, dejar ir las convocatorias… dejarlas ir, vale decir, sin sopesar siquiera la posibilidad altamente probable de que el asunto, en opinión de los inconformes con la decisión y, más aún, con las formas —“tan iguales a las del viejo priismo…”—, podría llegar al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ante el que, vale decir, no bastará con argumentar que se optó por proceder así para, precisamente, “no crearme problemas con el Trife…”

En los ámbitos panistas del DF, dijimos aquí mismo el domingo, “hay lodo para todos…”, y no nos equivocamos.

Asteriscos

* Punto a favor del presidente Calderón, la designación de Juan Molinar Horcasitas como nuevo titular de Comunicaciones y Transportes (SCT), y de Daniel Karam, muy cercanos ambos a su administración, para ocupar la dirección general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que dejó el primero.

* En reunión con José Antonio Ortega, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y promotor de la demanda por terrorismo contra la ahora ¿perredista-petista? Lucía Morett, el fiscal general de Ecuador, Washington Pesantes, confirmó la vigencia de la orden de captura contra la mexicana que sobrevivió al ataque contra un campamento guerrillero de las FARC y anunció que pronto se enviará la solicitud para su extradición.

* Lo dicho: apenas concluida la primera de las tres etapas programadas para la selección del candidato de Acción Nacional a suceder a Eduardo Bours en Sonora, el proceso quedó definido. Ante la contundencia del triunfo del senador Guillermo Padrés, el domingo, tanto la ex alcaldesa Dolores del Río Sánchez como Florencio ChitoDíaz declinaron a sus aspiraciones.

* En la mismísima sede del catolicismo mundial, en Ciudad del Vaticano, los arzobispos de Puebla y León, Víctor Sánchez y Guadalupe Martín Rábago, respectivamente, coincidieron en la necesidad de adoptar una política de “cero tolerancia” con sacerdotes que incurran en la comisión de delitos contra menores, como la pederastia. Que así sea…

Veámonos aquí el viernes, con otro asunto De naturaleza política.

Los cambios en Cuba

Ricardo Pascoe Pierce
Analista político
ricardopascoe@hotmail.com
El Universal

La reestructuración del gobierno cubano es una profunda sacudida a la relación política entre los hermanos Castro. A un año de haber asumido formalmente el poder, Raúl Castro entró en una ruta de colisión con su hermano Fidel. Las razones han de ser muchas, pero algunos de los indicios públicos están a la vista.

Raúl inició una política exterior de acercamiento con todos los gobiernos de América Latina, independientemente de su cercanía ideológica o no con el régimen cubano. En los últimos meses, ocho mandatarios latinoamericanos han visitado la isla, y falta de visita del presidente Calderón en abril o mayo de este año, entre otros. Pero, después de la exitosa visita de la presidenta Michelle Bachelet, de Chile, a la isla, Fidel publicó un ataque al gobierno de ese país sobre su relación con Bolivia, lo que provocó una reacción airada de la Cancillería chilena.

Fidel saboteó, públicamente, el esfuerzo de Raúl por allegarse apoyos internacionales en momentos en que Barack Obama empieza a moverse en la dirección de replantear la relación con Cuba, al aprobarse en la Cámara de Diputados la eliminación a las restricciones para los envíos de remesas a la isla, además de permitir más viajes de cubanoamericanos para visitar sus familiares. Raúl busca apoyarse en América Latina, pues es factible que se inicien contactos públicos entre Washington y La Habana, aunque los privados ya empezaron. Y una nueva relación implica necesariamente algunas concesiones y condiciones para ambos lados.

En este esfuerzo por llevar a Cuba hacia otro camino en su relación con el mundo, la resistencia de Fidel a ello ha resultado ser un estorbo definitivo y, por interpósita persona, la presencia de sus allegados más notables dentro del gobierno. Carlos Lage, José Millar, Felipe Pérez Roque, José Luis Rodríguez, Otto Rivero y Carlos Valenciaga han sido despedidos o relegados de sus funciones significativas dentro del gobierno cubano, y Raúl ha impuesto su equipo de gobierno.

No me parece que es el reemplazo de civiles por militares, sino por un equipo compacto que coincide políticamente con Raúl en su esfuerzo por darle a Cuba un respiro ante la crisis económica que ahoga a la isla.

Lo cierto es que todo grupo gobernante, en cualquier país, tiene que hacerse del aparato gubernamental para impulsar su proyecto. En este caso, llama la atención por representar un diferendo entre hermanos y porque no había sucedido, en años, un movimiento tan contundente en la cúpula gobernante cubana, cuya característica ha sido su inmovilismo.

Me parece que los cambios más significativos son los de Carlos Lage y José Millar, pues aquel era el secretario del Consejo de Ministros (y dirigía cotidianamente el gabinete) mientras éste era secretario del Consejo de Estado, y hacía lo mismo, pero con los vicepresidentes. Ambos administraban el día a día del gobierno cubano, aunque ambos retienen puestos dentro del gobierno.

Después, llama la atención el despido de Felipe Pérez Roque, el canciller. Obviamente no coincidía con Raúl en la estrategia internacional y, especialmente, en lo que podría convertirse en el tema central de la política interna cubana: su relación con Washington. Ese disenso viene presumiblemente inducido por Fidel. El nuevo canciller desplaza, además, a Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional, como principal contacto con Washington.

José Luis Rodríguez era ministro de Economía y, en tiempos de cambios, Raúl necesita tener su alfil en ese lugar, y tanto Otto Rivero como Carlos Valenciaga eran los ojos y oídos de Fidel dentro del gobierno.

Aparentemente es un golpe de timón hacia el modelo chino (más mercado y partido único), y el presidente Raúl Castro necesita mover sus piezas sin notables resistencias internas. Obviamente considera a su hermano como un obstáculo a ese proceso de cambio interno que pretende ejecutar en los próximos años, incluyendo algunos elementos sucesorios en el poder, pensando en el largo plazo.

Paco Calderón

Comedia de errores

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Todo en un mes:

1. Sin atender las sugerencias del gobierno del presidente Calderón, que le pide abstenerse y no hacer grande el asunto, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, sale a dar una conferencia de prensa para disculparse por el contenido de una grabación insulsa transmitida horas antes en la radio. Luce afligido. Al día siguiente, sus detractores le recetan una batería de nuevas grabaciones.

2. Aunque Téllez abandona de facto el cargo, el Presidente lo respalda públicamente.

3. Purificación Carpinteyro informa que fue el presidente de la Cofetel, Héctor Osuna, quien le entregó la segunda tanda de grabaciones de Téllez. Y narra como se las dio en mano al presidente Calderón, quien le ordenó entregarlas en la Secretaría de Gobernación. Ipso facto, Gobernación valida lo dicho por Carpinteyro. Pero no explica por qué tan enredado proceder jurídico.

4. Cuando el asunto parece relajarse, fuentes gubernamentales informan que Carpinteyro será sometida a proceso por las grabaciones. Nunca se advierte que su eventual comparecencia ante el Ministerio Público será por un presunto delito no grave.

5. Salvo por la denuncia por amenazas que hace el presidente de la Canitec, Alejandro Puente, los principales actores en el campo de las telecomunicaciones no se expresan ni parecen inquietarse con el Téllezgate.

6. El presidente Calderón remueve a Téllez. Descabeza para ello al Seguro Social y al Seguro Popular.

7. Purificación Carpinteyro declara que, por México, le da gusto la renuncia de Téllez.

8. El gobierno federal enfrenta el bimestre más violento del sexenio y, según reconoce el Presidente, la parte más aguda de la crisis económica. Seguramente no tenía cabeza para otras cosas.

Salir y evitar

Arturo Damm Arnal
arturodamm@prodigy.net.mx
La Crónica de Hoy

Lo urgente es salir de la crisis. Lo importante, evitar que, en el futuro, se repita una situación como la actual. Los gobiernos están ocupados en contribuir a lo primero, contribución cuya eficacia, en el mejor de los casos, deja mucho que desear, siendo que, en el peor, puede prolongar la recesión más de lo necesario. Los gobiernos, comenzando por el estadunidense, están ocupados en contribuir a superar la recesión, pero ninguno, mucho menos el estadunidense, está ocupado en hacer lo que hay que hacer para que, una vez superado el problema, no vuelva a presentarse. Es más, no solamente no están ocupados en hacer todo lo que hay que hacer para evitar una nueva recesión en el futuro, sino que, comenzando por el estadunidense, están aplicando, con la intención de salir del problema, la misma receta que dio como resultado la recesión: emisión primaria de dinero, como si la multiplicación del medio de intercambio tuviera como resultado la multiplicación de las mercancías a intercambiar o, para decirlo con otras palabras, como si el aumento en el consumo fuera condición suficiente para el incremento en la producción. Y no hay que pasar por alto que de una recesión se sale, no consumiendo más, sino produciendo más, ¡algo muy distinto!

Poco es lo que los gobiernos pueden hacer para contrarrestar la recesión y sus múltiples efectos, y buen botón de muestra es la intervención del Banco de México en el mercado cambiario, ofreciendo dólares de sus reservas, con el fin de contrarrestar las presiones devaluatorias. Durante las nueve primeras semanas del año, el banco central intervino en el mercado cambiario, sus reservas bajaron de 85 mil 441 millones a 80 mil 061 millones de dólares, y el tipo de cambio pasó de 13.90 a 15.20 pesos. Al tiempo que las reservas del Banco de México se redujeron 6.3 por ciento el precio del dólar aumentó 9.4 por ciento. ¿Qué tan eficaz ha sido la intervención del banco central para contener las presiones devaluatorias? ¿Qué tan eficaz es la intervención del gobierno, comenzando por el estadunidense, para contrarrestar las presiones recesivas?

El hecho es que poco, muy poco, por no decir nada, es lo que los gobiernos pueden hacer, sobre todo si no les ha de salir más caro el caldo que la albóndiga, para contrarrestar las presiones recesivas, pero mucho de lo que deben hacer para evitar que en el futuro se vuelva a ocasionar una situación como la actual, que no es producto de la casualidad, sino de la causalidad, causa que se encuentra en la capacidad de los bancos centrales para emitir dinero sin respaldo en la producción previa de bienes y servicios, siendo en esa capacidad en la que se encuentra la causa primera del ciclo económico y, por lo tanto, de la recesión que inevitablemente sigue al auge.

Mientras, en el peor de los casos, no se limite la capacidad de los bancos centrales para emitir dinero, estos, con la venía de los gobernantes, ¡quienes son los principales beneficiarios de la misma!, seguirán emitiendo dinero sin ton ni son, poniendo en marcha el ciclo económico, con su inevitable consecuencia: la recesión y todo lo que la misma implica. ¿Cuántos, de los gobernantes que hoy se dicen preocupados por lo que está pasando, y ocupados en encontrar la solución al problema, han mencionado el punto? ¿Quiénes han visto más allá del corto y mediano plazo, tiempos dominados por la recesión, y levantado la cabeza para ver a largo plazo, tiempo en el cual, mientras los bancos centrales sigan operando como lo han hecho hasta ahora, amenazará de nueva cuenta la recesión? ¿Y cuántos, de quienes lo han visto, están dispuestos a hacer algo al respecto? La respuesta, probablemente, es ninguno. ¿Qué gobernante está dispuesto a renunciar a la maquinita de hacer dinero?

La sensibilidad en la política

Víctor Gordoa
Excélsior

Bienvenidos una vez más al mundo de la imagen pública, el factor que determina gran parte del éxito o el fracaso de cualquier cosa que se emprenda en política, por lo que convendrá conocer sus normas. Para que alguien en el sector público pudiera crear una imagen pública positiva necesitaría cumplir con tres requisitos sin los cuales difícilmente lo lograría. Estos son: 1) Poseer el conocimiento necesario. 2) Desarrollarlo con creatividad. 3) Estimular a las audiencias con mucha sensibilidad, siendo este último un elemento que, por lo visto en la última semana, se está constituyendo en el patrimonio más escaso de la clase política mexicana.

Conocimiento…

Cuando se trabaja en la construcción de la percepción en torno de algo o de alguien de poco sirve el guiarse por las corazonadas, los melatismos, el buen gusto o los caprichos personales de gente improvisada que cree que por tener tal o cual experiencia correlacionada, puede desenvolverse eficientemente en el terreno de la imagen pública. Puedo asegurarles, porque lo he constatado, que en el mundo de la política lo que impera es la improvisación y que aquellos que mandan prefieren ser reactivos antes que construir un Plan Maestro de Imagen Pública que tenga contemplada la investigación, el diseño, la producción y la evaluación de los estímulos verbales y no verbales que se dirigirán de manera coherente a las diferentes audiencias con el objetivo de lograr de su parte la aceptación de aquello que se proponga, incluidos a sí mismos.

Creatividad…

El problema mayor no es la ignorancia dado que el conocimiento en el área de la imagen pública puede adquirirse. Ya existen los libros especializados en el tema, así como los estudios a nivel de educación superior, posgrado y extensión académica. De hecho, México es el primer país que los tiene, así que ése no tendría por qué ser el impedimento para hacer mejor las cosas. El problema se presenta cuando después del conocimiento se entra en el desarrollo de estrategias y tácticas que te permitan lograr los objetivos que te hayas propuesto, y como aquéllas deberán estar basadas en la esencia y en la satisfacción de las necesidades de la audiencia, se necesitará forzosamente la creatividad para salir airosos de los retos. Sin creatividad para aplicarlos de poco servirán los conocimientos. Sígame leyendo, pues todavía falta lo más difícil de conseguir.

Sensibilidad...

Por si fuera poco, entra en acción una tercera característica que deberá poseer cualquiera que quiera desempeñarse exitosamente en el ámbito de la política profesional. Estoy hablando de la sensibilidad, entendida ésta como la capacidad del hombre para sentir; como la facultad del ser humano para percibir las necesidades de un público integrado por otros seres humanos, las cuales deben ser satisfechas, estoy hablando entonces del máximo requisito que se debe cumplir para empatizar. Qué más daría el que un político se hubiera acercado al conocimiento especializado, qué poco serviría el que existiera la creatividad en un equipo de trabajo designado para la implementación de estrategias y tácticas si no existiera la sensibilidad en su aplicación.

Dos ejemplos perfectos…

Enterarse de que los consejeros del IFE se aumentarían 100% sus remuneraciones económicas para rebasar por mucho los trescientos mil pesos mensuales, reveló una gran falta de sensibilidad en los integrantes del máximo organismo electoral. Solamente alguien poseedor de un tacto de iguana podría haberse atrevido a anunciar una medida así en plena crisis económica a sabiendas de que el dinero con que se les paga proviene de los impuestos de aquellos que en estos tiempos la están pasando mal, muy mal. La decisión causó enojo, indignación, estupor, y una reacción social y mediática de proporciones enormes con sobrada justificación. ¿Por qué nadie en el organismo se dio cuenta de lo que iban a provocar en la ciudadanía? Por falta de sensibilidad, es la respuesta. Algo que se tiene o no se tiene y no puede salirse a comprar. Por otro lado, ver a Joaquín Gamboa Pascoe, dirigente interino de la CTM, lucir relojes y autos premium, y reelegirse en un cándido intento de asamblea sindical marcada por la generosidad voluptuosa de finas señoritas bailando en calzones y brassier, causó en la ciudadanía el ridículo y una gran vergüenza, lo que sirvió para fortalecer la reputación negativa construida a pulso por éste y tantos otros líderes sindicales en igualdad de yerros de imagen pública. Todo debido a la carencia de conocimiento, creatividad y sensibilidad. Ni modo, a ese nivel estamos.

Sueldos ominosos

Lorenzo Córdova Vianello
Investigador y profesor de la UNAM
El Universal

El pasado viernes el IFE publicó en el Diario Oficial su manual de percepciones y salarios sin incorporar las adecuaciones que reflejaran la decisión de dar marcha atrás a la intentona de aumentar los salarios de los consejeros electorales en más de 90% (no de 46%, como equivocadamente difundió el propio instituto).

Eso, en estricto derecho, deja abierta la puerta a que en el futuro inmediato los consejeros efectivamente se aumenten sus sueldos. Queda sólo el compromiso público manifestado por ellos en una rueda de prensa de que esos incrementos salariales no serán aplicados, compromisos que, vale la pena subrayarlo, no generan, hasta ahora, ningún vínculo jurídico. Más allá de lo escandaloso del caso, una buena noticia es que, a pesar de todo, sí existe todavía una opinión pública con capacidad de indignación como se evidenció a lo largo de los días siguientes.

Estoy consciente de que mucho se ha dicho sobre el punto, pero la sorprendente publicación en el Diario Oficial del acuerdo original supone la obligación moral de no quitar el dedo del renglón hasta que no se publique una fe de erratas que cierre definitivamente ese capítulo.

En efecto, no se trata, como lo han repetido hasta el cansancio algunos consejeros, de un asunto de legalidad. Desde 1996, el artículo 41 de la Constitución prevé que la remuneración de los consejeros será igual a la de los ministros de la SCJN. Se trata, en cambio, de un asunto de inmoralidad (contrario a lo dicho por el consejero presidente), de falta de oportunidad, sensibilidad política y social, y también de incomprensión del sentido del servicio público y de la situación por la que pasa el IFE.

Que un funcionario del Estado gane más de 200 veces el salario mínimo es, por donde quiera verse inmoral, y no se vale escudarse, como en el caso concreto, en la inmoralidad de otros —los ministros de la Suprema Corte.

Además, por más de una década prevaleció en el IFE una decisión política de no homologar los sueldos de los consejeros a los exorbitantes ingresos de los ministros, misma que respondía una estrategia elemental: por las delicadas funciones que el IFE desarrolla, el tema de los sueldos es un flanco débil que siempre se procuró proteger, pues la manera más fácil de descalificar la tarea de un funcionario y, por ende, la autoridad que representa, viene del plano del dinero.

Pero la decisión del aumento salarial también fue desafortunada e incluso irresponsable si se piensan los frentes que se abrieron para el IFE.

Por un lado, se les dio parque a los detractores del instituto (que hoy son muchos y muy poderosos); basta ver el regocijo y el ensañamiento de Javier Alatorre, en Canal 13, el día en que se dio a conocer la noticia.

Por otro lado, se volvió a minar la percepción pública del IFE, justo cuando el instituto se encontraba en un proceso lento y complejo para reconstruir la confianza ciudadana gravemente erosionada luego de 2006.

Finalmente, debe considerarse el desgaste interno que la decisión supuso para el propio IFE. No debemos olvidar que estamos hablando de un órgano cuyo tejido institucional está muy lastimado desde hace algunos años. En ese sentido, para el personal del servicio profesional del instituto (los técnicos en cuyas manos recae la operación y realización de la elección) no debe haber sido una grata noticia el incremento salarial de los nueve consejeros ni el escarnio público que se suscitó a raíz de ello.

Al IFE hay que cuidarlo todos, es un patrimonio colectivo; pero esa es una responsabilidad que recae, en primera instancia, en quienes lo encabezan, de ahí lo inexplicable de su decisión.