marzo 31, 2009

La democracia está de luto

Noticiero Demócrata Cristiano


El primer presidente de la democracia argentina, recuperada en 1983 falleció este martes 31 de marzo a las 20.30.

El médico de Raúl Alfonsín, Alberto Sadler, confirmó poco después de las 21 que el ex presidente de la Nación falleció a las 20.30.

Ante la prensa instalada frente a su domicilio, el doctor Sadler, del Hospital Italiano, dijo escuetamente: "El doctor Alfonsín ha fallecido tranquilo, en su domicilio, acompañado por sus familiares, con mucha paz... lamentablemente nos despedimos de él".

"Nos dejó quedándose dormido (...) Todo ocurrió en un marco de suma tranquilidad, no hay mucho más que decir", señaló el médico.

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Raúl Ricardo Alfonsín Foulkes nació en Chascomús, provincia de Buenos Aires, el 12 de marzo de 1927.

En 1945 comenzó a alternar su militancia en el Movimiento de Intransigencia y Renovación de la Unión Cívica Radical (UCR) con sus estudios de derecho en la Universidad Nacional de la Plata.

Se licenció en Derecho en 1950 y dos años más tarde fue elegido concejal de Chascomús.

En 1953 fue proclamado vicepresidente del grupo de diputados provinciales del radicalismo y, diez años después, elegido diputado nacional y presidente de la UCR de la provincia de Buenos Aires (1963-1972).

En 1971 fundó el Movimiento de Renovación y Cambio, una corriente que defendía una línea política más enérgica y mantuvo discrepancias con la dirigencia nacional de la UCR.

A finales de 1975 participó en la fundación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), defendió a presuntos guerrilleros izquierdistas detenidos por el régimen y firmó junto a otros activistas de derechos humanos varias denuncias sobre desaparición de personas.

Alfonsín fue uno de los pocos dirigentes argentinos que no se adhirió a la ocupación militar de las Malvinas el 2 de abril de 1982.

Durante la dictadura militar, viajó a Europa y Estados Unidos en busca de adhesiones al restablecimiento de la democracia en Argentina.

En las elecciones generales del 30 de octubre de 1983, ganó con el 52 por ciento de los sufragios y juró el cargo en diciembre.

Desde la Presidencia enfrentó difíciles obstáculos para afianzar la democracia en Argentina, tras su decisión de procesar a los "máximos responsables" de la represión militar.

Logró que el 9 de noviembre de 1985 un tribunal civil condenara a cinco de los principales responsables de la represión: los ex presidentes Jorge Videla y Roberto Viola, los almirantes Emilio Massera y Armando Lambruschini y el brigadier Ramón Agosti.

En julio de 1984 enfrentó la sublevación del Tercer Cuerpo de Ejército a las órdenes del general Pedro Mansilla, que fue relevado del cargo al igual que el jefe del Estado Mayor, general Jorge Arguindegui.

Presionado por los reclamos de los militares, Alfonsín impulsó las leyes de Punto Final (diciembre de 1986) y Obediencia Debida (junio de 1987), que en la práctica dejaron fuera del alcance de la Justicia a miles de policías y militares que participaron en la represión.

En diciembre de 1988 enfrentó un nuevo alzamiento militar encabezado por el coronel Mohamed Seineldín en un cuartel de la localidad bonaerense de Villa Martelli.

En enero de 1989, los últimos meses de su gestión se vieron ensombrecidos por el asalto del izquierdista Movimiento Todos por la Patria Ataque (MTP) al cuartel del Ejercito en La Tablada, a las afueras de Buenos Aires, que concluyó con 40 muertos entre atacantes y militares.

El 7 de julio de ese mismo año, tras la celebración de elecciones generales, entregó la Presidencia al peronista Carlos Menem, que había conseguido el 47,3 por ciento de los votos.

El 23 de febrero de 1991, Alfonsín salvó su vida gracias a un fallo en el tambor del revólver con el que Ismael Adaler intentó asesinarle durante el discurso que pronunciaba en la ciudad argentina de San Nicolás.

El 13 de noviembre de 1993 fue elegido presidente de la UCR, entonces segunda fuerza política del país después del Partido Justicialista (peronista), lo que convirtió a Alfonsín en el líder de la oposición e interlocutor formal del presidente Menem.

Un día después, selló un histórico acuerdo con Menem para reformar la Constitución de 1883, tras un lustro de profundas diferencias ideológicas y rencillas personales.

En su calidad de presidente de la UCR y como cabeza de lista por la provincia de Buenos Aires, Alfonsín vivió una doble derrota electoral en abril de 1994.

Un año después, la UCR sufrió otra contundente derrota en las elecciones presidenciales en las que Menem logró su reelección en primera vuelta con el 49 por ciento de los votos.

En noviembre de 1995, Alfonsín abandonó la presidencia de la UCR, aunque continuó ligado al partido, y en 1997 renunció a su candidatura como diputado tras la firma del pacto entre la Unión Cívica Radical y la coalición de centroizquierda FREPASO.

Alfonsín presentó el 18 de febrero de 1999 su renuncia "irrevocable" al cargo de coordinador del Instituto Programático de la Alianza de la oposición (IPA) y a la titularidad de la Comisión de Acción Política (CAP) de la UCR.

En los comicios de octubre triunfó el candidato presidencial de la Alianza entre la UCR y el FREPASO, Fernando de la Rúa, y a finales de 1999, Alfonsín fue designado vicepresidente de la Internacional Socialista y elegido por unanimidad presidente del Comité Nacional de la UCR a propuesta de De la Rúa.

En octubre de 2001, fue elegido senador y dos meses después De la Rúa renunció a la Presidencia del país en medio de una convulsión política y social que dejó una treintena de muertos.

Desde el Senado, Alfonsín apoyó la designación del peronista Eduardo Duhalde como presidente provisional.

En 2008, fue sometido a una intervención quirúrgica en Estados Unidos para extraerle un tumor de pulmón.

Alfonsín ha recibido el reconocimiento de varias instituciones internacionales, como el título de Hombre de las Américas otorgado por la Fundación Panamericana de Desarrollo y el Premio Internacional de la Democracia en reconocimiento a su liderazgo político.

En 1984, fue distinguido como Hombre del Año por la Organización de Estados Americanos (OEA); un año después recibió el premio Príncipe de Asturias de Cooperación Hispanoamericana y, en 1986, el Consejo de Europa le otorgó el Premio de Derechos Humanos.

Entre las condecoraciones recibidas por Alfonsín también figura la Gran Cruz de Isabel la Católica que concede el Estado español y la medalla del Gran Collar de la Orden del Congreso de Brasil.

Raúl Alfonsín es un excelente orador y autor de los libros "La cuestión argentina", "El radicalismo" y "Ahora mi respuesta".

Está casado con María Lorenza Barreneche y son padres de seis hijos.