abril 19, 2009

'Panamerican Airways' por Paco Calderón

La impunidad de AMLO

Néstor Ojeda
nestor.ojeda@milenio.com
Vuelta prohíbida

Recientemente se definió el destino del primer gran protagonista de los videoescándalos que han ocurrido en México en los últimos años. Se trata de Gustavo Ponce, el ex secretario de Finanzas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien fue sentenciado a ocho años de prisión por lavado de dinero.

Ponce fue grabado jugando en los salones VIP del casino Bellagio en Las Vegas, apostando a cuenta del empresario Carlos Ahumada, autor intelectual y material de los videoescándalos y quien ha revelado que esos viajes formaban parte de la trama de corrupción entre el gobierno de El Peje y los constructores del Distrito Federal.

Hoy, mientras Gustavo Ponce está en la cárcel, López Obrador sigue en campaña por todo el país, convocando a derrocar al gobierno federal, pretendiendo imponer su voluntad a los partidos que lo apoyan y postularse por segunda ocasión a la Presidencia de la República.

Y hasta la fecha, López Obrador sigue siendo intocable. Todos los partidos han denunciado la dudosa procedencia de los recursos con los que ha financiado su movimiento y las autoridades electorales no hacen nada.

Los consejeros del Instituto Federal Electoral alegan vacíos en la ley para no actuar contra el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal que, lo saben propios y extraños, mantiene a sus colaboradores, sus giras, mítines y demás movilizaciones con dinero presuntamente proveniente de las arcas de los gobiernos de Zacatecas, Guerrero, Distrito Federal y hasta de los ayuntamientos donde gobierna el Partido de la Revolución Democrática.

Como van las cosas, las próximas elecciones intermedias y las presidenciales de 2012 van a ser más que un ejercicio democrático una guerra sin cuartel entre candidatos y partidos manchados por la sombra de la corrupción y la inmoralidad.

¿Y el árbitro de la contienda? ¿Y el IFE? Bien gracias. Pero quizás es mucho pedir elecciones limpias y confiables a una institución que, por desgracia, está herida de muerte. Así que lo único que los mexicanos pueden esperar es que un golpe de suerte haga que la próxima elección presidencial tenga un ganador claro y contundente, para evitarnos los conflictos poselectorales anunciados por la incompetencia del árbitro y la ambición de AMLO.

Ahora, Querétaro…

Enrique Aranda
De naturaleza política
Excélsior

Poco más de 25 mil miembros y adherentes del blanquiazul concurrirán a las urnas.


Hoy, en una jornada que se prevé larga y con problemas, el panismo queretano elegirá a quien le representará en la puja por mantener a uno de los suyos al frente del gobierno estatal y deberá garantizarse el mantenimiento de la unidad necesaria para ganar los comicios de julio, a pesar de las profundas heridas que dejó un proceso interno de selección muy competido.

Poco más de 25 mil miembros y adherentes del blanquiazul en Querétaro concurrirán a las urnas para, en un ejercicio impugnado incluso antes de iniciarse, seleccionar a su candidato a suceder a Francisco Garrido en el Palacio de Gobierno estatal, de entre los tres precandidatos que, en los últimos 45 días, escenificaron una competida contienda:

+Manuel González Valle, ex alcalde de Querétaro, capital, cercano al extinto ex secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, y a quien propios y extraños identifican como aspirante del “oficialismo”; los conteos, en un primer sondeo, parecen favorecerle, sin embargo…

+Arturo Rivera Castillejos, también ex edil capitalino, sobre quien pesan acusaciones —y un proceso abierto— por la realización de actos anticipados de precampaña y a cuyo equipo se responsabiliza de haber enrarecido el proceso al impulsar acciones de “guerra sucia”.

+Jorge Rivadeneyra Díaz, ex alcalde de San Juan del Río que, si bien vio frustrada su reiterada propuesta de realizar un debate entre los tres aspirantes y un intercambio de propuestas en pro del desarrollo, logró un avance en las preferencias, de manera tal que, al margen del resultado de hoy, no pocos le identifican ya como uno de los nuevos liderazgos del panismo.

También hoy se elegirán candidatos a ediles, destacadamente por la capital donde, tras la declinación en su favor de Arturo Maximiliano García —que será diputado federal— y de Jesús Carlos Hernández, los momios favorecen al actual diputado federal, Francisco Domínguez, quien deberá ganar a la ex priista y “primera casera del Estado”, titular de Educación en fecha más reciente, Guadalupe Murguía.

Al margen nombres, filiaciones y situaciones, lo que en verdad estará en juego será la capacidad de reacción del panismo queretano ante la división. ¿O no?

Asteriscos

*En el marco de la liturgia inaugural de la 87 Asamblea de la CEM, mañana en la Basílica de Guadalupe, y al igual que “en los conflictivos, difíciles días” previos al inicio de la Primera Guerra Mundial (1914), y en plena Guerra Cristera (1926), México será consagrado de manera solemne al Espíritu Santo…

*El martes, ya en Lago de Guadalupe, Fernando Gómez Mont comparecerá ante la jerarquía católica y, un día después, se realizará una “mesa electoral” con Leonardo Valdés, el mandamás en el IFE, y los líderes de todos los partidos de oposición, con excepción del Verde Ecologista, que rechazó asistir. En el PAN, “en la oficina de Germán (Martínez) ni las llamadas nos toman…”, revelan los organizadores.

* Durante más de dos horas, el viernes, el último jefe nacional “azul”, Manuel Espino, esperó sin éxito ser recibido por el administrador en turno del partido del gobierno para solicitarle aclarar información dada a los medios sobre su supuesta intención de alcanzar una curul en la LXI Legislatura federal, “lo que nunca sucedió, pues ni me inscribí ni pedí (que) se me considerara…” Le dejó tres regalos, un compendio de discursos de Carlos Castillo Peraza, entre ellos, al que le sugirió releer.

*¿Falta de solvencia en la Coparmex? Muy probablemente no, pero ello fue lo que el Viernes de Dolores argumentó su director, Ferdinand Recio —“ya no podemos pagar tu sueldo…”— para despedir al doctor en Economía Alberto Equihua, su director de Comunicación y Análisis y de la revista Entorno, que recién cumplió 14 años de laborar ahí.

Veámonos aquí el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.

El bosque es vida

Jean Meyer
Profesor investigador del CIDE
jean.meyer@cide.edu
El Universal

Hace dos meses los periódicos anunciaron a los abrumados habitantes de la ciudad de México que “posponen reforestación en la ruta de la Línea 12 del Metro en construcción”. Y la procuradora ambiental (y del ordenamiento territorial: PAOT) anunciaba que la restitución de los árboles podría iniciar hasta 2011, aun cuando se retiren en 2009 entre 5 mil y 10 mil árboles, a lo largo de 25 kilómetros: “No hay impedimentos legales para ello y no hay diferencia con que se planten un año después”. ¿Un año? Dos, a lo menos.

Luego la PAOT nos dio clase al afirmar tranquilamente que “no existen argumentos científicos que determinen con exactitud los servicios ambientales que ofrecen los árboles”. Y ¿cómo cree usted que concluyó? Que había que emprender una campaña de información permanente entre los vecinos “para evitar el encono social debido a la falta de conciencia ambiental entre los habitantes de Iztapalapa. A pesar de ser una de las zonas con menor densidad de áreas verdes y arbolado, extrañamente aquí nos encontramos con que la mitad de la población no quiere tener árboles fuera de su casa”. No solamente en Iztapalapa: ¿cuántas veces he oído a vecinos quejarse de que los árboles hacen sombra y a sus esposas decir que “los árboles tiran basura”? Pues sí; claro, a las mujeres les toca tradicionalmente cuidar la limpieza de la casa y de la banqueta.

Los catrines enemigos del árbol somos nosotros, pero en el campo muchos agricultores, igual que los campesinos de antes, y contra lo que siguen creyendo algunos convencidos de la sabiduría rústica, son enemigos mortales de los árboles y del bosque. En Brasil, tanto la agricultura moderna como la tradicional de tumba-quema-roza están acabando a gran velocidad con las inmensas selvas amazónicas . En Brasil y en todas partes, menos en la vieja Europa que ha reconstituido sus bosques en los últimos 150 años.

Por eso me dio tanto gusto leer a Julia Carabias en Reforma y a Leticia Merino en EL UNIVERSAL sobre el tema del bosque, en el marco de la breve polémica alrededor del programa oficial ProÁrbol; con todas sus deficiencias, mejor dicho, con todo y la deshonestidad de algunos servidores públicos (servidores deberían ser), vale la pena con su apoyo a la silvicultura combinada con la defensa de la naturaleza.

Bien llevado, transformaría al campesino talamontes en empresario forestal y defensor del bosque contra las grandes compañías madereras. Han sido exitosos tales programas en varias regiones de nuestro país. Se puede, con tales programas de reforestación, conservación, explotación racional, mejorar la situación económica de un sector de la sociedad, a la vez que preservar el agua, la tierra y el clima. Es algo sabido por todos los científicos e incluso por la sabiduría popular: cuando desaparece el bosque, la tierra se erosiona y las lluvias disminuyen hasta retirarse y todo termina en estepa o desierto.

El 21 de marzo de 1817, Chateaubriand, el inmortal autor de las Memorias de ultratumba y de El genio del cristianismo, dio en la Cámara de los Pares de Francia su “Opinión sobre la Ley de Hacienda”. Después de señalar que había algunos puntos criticables en este proyecto de presupuesto, dijo que lo hubiera votado si no se hubiese topado con el título XI sobre los bosques del Estado: el gobierno pretendía vender parte de dichos bosques, unas 150 mil hectáreas, para reducir el déficit. Y nuestro Chateaubriand se encendió y echó un discurso que me gustaría reproducir íntegramente.

Es una defensa admirable del bosque, con argumentos de una actualidad formidable. Propone para su conservación que sea vendido únicamente a los ayuntamientos para beneficio de la economía y de la salud de sus habitantes.

“Francia conservaría con sus bosques la fuente de sus ríos y las tradiciones de sus pueblos (...) se aumentaría sobre la tierra de Francia los bienes comunales, resto valioso de la legislación romana (son nuestros ejidos, nota de J.M.)”. Si no se hace veremos sin emoción formarse de nuevo esas compañías, conocidas durante la Revolución como “compañías negras: tumbarán los bosques de nuestros antepasados y tendremos suerte si algunos cerros nuestros conservan una docena de estos robles, antiguo honor de nuestra patria, como el Monte Líbano enseña los 19 cedros que quedaron de pie en su cima. Y sin embargo, señores, no ignoramos la utilidad del bosque”.

Con una elocuencia al servicio de su conocimiento del tema, Chateaubriand concluyó: “Voto contra el título XI y si pasa votaré contra todo el presupuesto”.