junio 06, 2009

El IFE no censura promoción de voto nulo

Central Electoral

Aunque algunos actores políticos dicen que anular el voto es un 'suicidio político', el IFE dice que no censurará a quien promueva cancelar la boleta electoral o anular su voto.

Por tercer día consecutivo, esta mañana, la agenda política de los medios estuvo dedicada al debate en torno a las propuestas de anulación del sufragio o el voto nulo. La información sobre las propuestas de los candidatos quedó muy relegada o fue inexistente en la mayoría de los medios nacionales, dejando muy poco espacio en las secciones locales.

Así, El Universal publica que Leonardo Valdés, consejero presidente del IFE, dijo que el organismo no censurará a quienes llaman a cancelar su boleta o anular su voto. El Consejo General del IFE tuvo una sesión extraordinaria este viernes luego de la cual los funcionarios hablaron con distintos medios.

Valdés dijo al diario que el IFE organizará una sesión de debates para que se expongan los pros y los contras del voto nulo. Además, el consejero presidente explicó que el llamado "voto blanco" deberá ser contabilizado como nulo y por lo tanto no tendrá ninguna consecuencia jurídica, así que no definirá que los partidos tengan más o menos diputados, ganen o pierdan su registro o afecte su finanzas.

Llama la atención que según El Universal, se afirma que el IFE "ya cumplió con su responsabilidad de promoción del voto y advirtió que los partidos serán los principales responsables de lograr una mayor participación ciudadana" el 5 de julio.

Por otra parte, en Milenio se informa que por "falta de consenso" se frustró el plan de emitir un videomensaje, en el que aparecerían los líderes nacionales de los partidos políticos para incentivar a la población a participar en las elecciones del próximo 5 de julio, y contrarrestar así la campaña del voto en blanco.

En este mismo diario, algunos legisladores afirman que el voto nulo podría abrir la puerta para que una figura caudillista encabece el gobierno. Pero según la diputada Beatriz Pagés Llergo (PRI), "de continuar con las fricciones y descalificaciones entre los partidos políticos, no sólo llevaría a una anulación del voto en las próximas elecciones o al incremento del abstencionismo, sino a estallidos sociales que expresen la inconformidad con la política partidista".

Y el diputado José Alfonso Suárez del Real (PRD), calificó de “justificable” el llamado que hacen diversas asociaciones civiles para anular el voto, como una manera de manifestar su hartazgo por la forma en que se llevan a cabo los procesos electorales.

En La Crónica se publica que el Episcopado Mexicano advirtió también que el país puede caer en autoritarismos si los ciudadanos colocan en las urnas las boletas en blanco o totalmente tachadas, como sugiere la campaña del "voto en blanco". La Conferencia del Episcopado Mexicano, llamó a votar el próximo cinco de julio, porque "no se debe dejar la decisión en manos de pocos, en caso de hacerlo, debemos estar conscientes de las consecuencias que esto trae consigo".

Fracasa plan de partidos contra el voto en blanco

Susana Hernández
El Universal

El consejero presidente afirma que convocantes ejercen su derecho a la libertad de expresión.

Por “falta de consenso” se frustró el plan de emitir un videomensaje, en el que aparecerían los líderes nacionales de los ocho partidos políticos para incentivar a la población a participar en las elecciones del próximo 5 de julio, y contrarrestar así la campaña del voto en blanco.

El audiovisual se difundiría el lunes en el contexto del acto La promoción del voto, pero por la noche el consejero presidente del IFE, Leonardo Valadés, informó que no hubo acuerdo entre los partidos al respecto.

Valadés afirmó también que el organismo que encabeza no puede evitar el llamado de diversas organizaciones civiles e intelectuales al voto en blanco, pues es respetuoso de la libertad de expresión de todos los mexicanos.

“El IFE es respetuosísimo de la libertad de expresión de los ciudadanos mexicanos. Si éstos quieren hacer esos llamados, tienen derecho a hacerlo. Ahora, el IFE tiene una opinión y posición: el proceso electoral y la votación misma están construidos sobre la base de un sistema de partidos”, expuso.

El consejero presidente expresó que el voto distinto a las opciones de partidos será considerado nulo.

“El voto nulo no tiene ninguna consecuencia jurídica, no implica que los partidos tengan más o menos diputados, no implica que los partidos ganen o pierdan su registro”, puntualizó.

En entrevista, dijo que en dos semanas se realizará una jornada para analizar las propuestas del voto en blanco, así como del sufragio de los mexicanos y la participación en la democracia.

“Nuestra idea es invitar a personalidades tanto del mundo cultural como del mundo político que se han manifestado a favor y en contra de esta propuesta. Esperamos que sea una jornada, quizá, con tres mesas redondas”, explicó.
México.

¡Basta /10!

Jaime Sánchez Susarrey
Reforma

Al menos 10 demandas se pueden impulsar luego de la anulación del voto; el objetivo del movimiento que inicia debe ser romper el monopolio de los partidos

Todas las promesas que hicieron PAN, PRI y PRD en la pasada reforma electoral se han cumplido cabalmente, pero al revés. Prometieron el fin de la "spotización" de la política. Hoy tenemos 23 millones 400 mil spots carentes de contenido. Prometieron elevar el nivel del debate. A la fecha no hay propuestas ni confrontación de las mismas. Prometieron terminar con las campañas negativas. La realidad es que las descalificaciones se han trasladado de los medios electrónicos a internet.

Anunciaron un IFE con autoridad moral y respetado por todos los partidos. La verdad es que los consejeros y los magistrados del Trife se han convertido en grandes censores con criterios grotescos. En suma, la contrarreforma de 2007 vulneró la autonomía y la credibilidad de las instituciones, arrasó los logros que se habían alcanzado en equidad y transparencia en 1996 y, sobre todo, coartó el derecho a la libertad de expresión y de información de todos los ciudadanos.

Éste es el contexto de la elección intermedia. Cabe por lo mismo preguntarse por quién y para qué votar.

¿Se debe votar por el PRI? ¿Por el partido que impulsó la contrarreforma electoral de 2007 y que -en boca del senador Beltrones- amenazó al gobierno con vetar la reforma fiscal si no se efectuaba la contrarreforma electoral? ¿Se debe votar por los priistas que se pelearon con un molino de viento, la privatización de Pemex, y luego aprobaron una reforma pírrica que no sirve para nada?

¿Hacia dónde voltear entonces? ¿Hacia el partido en el gobierno? ¿El partido que, con la venia del presidente de la República, cambió principios (derecho a la libertad de expresión y de información), convicciones democráticas (el derecho de los ciudadanos a participar libremente en política) e instituciones (la autonomía y legitimidad del IFE) por un plato de lentejas (una "reforma fiscal")? ¿El partido que alabó y festejó las reformas por consenso como si los acuerdos unánimes fueran la esencia de la democracia?

¿Y qué decir del PRD? La corriente Nueva Izquierda que comanda Jesús Ortega es mil veces mejor que López Obrador. No hay ninguna duda al respecto. Pero carece de un proyecto moderno y democrático. Sigue anclada en viejos prejuicios. Por eso apoyó la contrarreforma electoral y la festejó como un avance. Por eso combatió, aliada al PRI más rancio y anquilosado, el fantasma de la privatización de Pemex. Y lo peor, los perredistas siguen siendo chantajeados por el "rayito de esperanza".

La solución tampoco está en los mal llamados partidos emergentes. Se trata, más bien, de pequeños negocios muy rentables. El Partido Verde pertenece a la familia González Torres. La maestra Gordillo utiliza al Panal como un instrumento de sus intereses. El Partido del Trabajo sigue siendo "maoísta" en el siglo XXI. Convergencia es propiedad de Dante Delgado. Y el Partido Socialdemócrata no encuentra la brújula y es muy probable que pierda el registro.

La consistencia y la cohesión de todos los partidos pequeños no dependen de un proyecto ideológico ni de un programa. Dependen de los recursos públicos que reciben y de las canonjías que otorgan a sus militantes privilegiados: alíneate y recibirás un hueso. No viven para la política, sino de la política. Por eso el pragmatismo y el oportunismo son su santo y seña. El Partido Verde es único en el mundo. Ningún otro movimiento ecologista está a favor de la pena de muerte y en contra de la despenalización del aborto.

No hay, pues, por quién votar. Pero la segunda pregunta debe formularse: ¿para qué votar? ¿Para que los diputados y los senadores de distintos colores se fundan en la noche del consenso donde todos los partidos son iguales? ¿Para que una vez que pase la elección se congreguen los diputados para imponernos más IETU y más ISR (Impuesto Sobre la Renta) sin tocar a informales ni evasores? ¿Para que la partidocracia se sirva con la cuchara grande y no se preocupe por el hartazgo ciudadano?

La abstención o la anulación del voto, en todas sus variantes, no son el mejor camino. No son siquiera recursos que se puedan utilizar y promover indefinidamente. Pero en esta elección intermedia es la única herramienta que la arrogancia y la voracidad de los partidos nos han dejado. La esencia del planteamiento es clara: la partidocracia no representa a los ciudadanos ni se preocupa por ellos, su objetivo es preservar sus intereses aun a costa de atentar contra derechos fundamentales -como la libertad de expresión.

El rechazo es importante, además, porque es claro que la contrarreforma de 2007 es un verdadero desastre. En privado y en público políticos de varios colores reconocen que sobrerregularon las campañas y que será indispensable revisar un sinnúmero de artículos. Por eso, la anulación o la abstención el próximo 5 de julio debe ser el inicio de un movimiento ciudadano que se proponga romper el monopolio de los partidos.

¿Cómo? Enarbolando 10 demandas: 1) reelección de diputados, senadores y presidentes municipales; 2) reducción a 100 de los diputados de representación proporcional; 3) desaparición de los senadores de representación proporcional; 4) derogación del párrafo del artículo 41 constitucional que prohíbe las campañas negativas; 5) no a la censura -libertad en los medios de comunicación electrónicos; 6) reducción drástica del financiamiento público a los partidos; 7) recuperación plena de la autonomía del IFE; 8) arrancarle a los partidos el nombramiento de los consejeros del IFE; 9) instaurar las candidaturas independientes; 10) crear la figura de plebiscito.

Este 5 de julio hay que acudir a las urnas, sustraer la boleta, anularla con la leyenda: ¡Basta/10!, exhibirla en el auto o en la casa e iniciar así el movimiento de protesta.