julio 15, 2009

Estrategia presidencial y cambios en el gabinete

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

Una vez que arregle el problema interno en el PAN, lo cual es prioritario, el Presidente deberá pensar en recomponer su gabinete con el objetivo de atender las nuevas condiciones políticas. Se trata de un Ejecutivo con menos fichas en el Congreso, muy dependiente de los senadores de su partido para sostener el veto presidencial en cualquier legislación. Enfrente tiene a un PRI muy fortalecido en el Legislativo y en los estados.

Calderón tiene dos opciones estratégicas. La primera es enfrentarse abiertamente con el PRI. Ponerlos de espalda contra la pared. Enviar al Congreso cinco iniciativas de reformas en temas trascendentales: laboral, fiscal, energética, política y de telecomunicaciones. Decirle al Congreso: “Señores, estas son las reformas que quiere el Presidente de México. Discutámoslas y vótenlas”. Con ello demostraría liderazgo.

Supongo que al PRI no le gustaría que le echaran el poder presidencial encima. Sobre todo si se toma en cuenta que, en un régimen presidencial, cuando se enfrentan el Presidente y el Congreso, la opinión pública tiende a apoyar al primero. Máxime cuando las tasas de aprobación de Calderón son el doble que las que tienen los diputados y los senadores.

Esta estrategia implicaría un mandatario activo, dispuesto a dar la pelea por lo que él considera deben ser las reformas que necesita el país en la actual crisis económica. Y, por supuesto, apoyado por un gabinete de funcionarios listos para dar la batalla. Secretarios con capacidad de debatir y desafiar las posturas de Beatriz Paredes, Manlio Fabio Beltrones y Andrés Manuel López Obrador.

¿Lograría algo el Presidente con esta estrategia? Dependería en mucho de la reacción de los priistas que no están acostumbrados a los ataques. Pero el enfrentamiento ciertamente desataría un debate nacional que nos permitiría ver cuál es la identidad del PAN después de su derrota y qué quiere hacer el PRI con el poder, más allá de ganar más puestos de elección popular y de mandar más dinero público a los estados.

La segunda opción para Calderón es llevar la fiesta en paz estos tres años con la oposición priista. Dedicarse a combatir la guerra al crimen organizado que le ha generado tan buenos resultados en la opinión pública. Apuntalar la postura de México en el extranjero. En materia legislativa, cooperar. Negociar todo lo que pueda con el PRI, aunque el Presidente tenga pocas fichas para hacerlo. Asumir la corresponsabilidad del gobierno para sacar adelante las famosas reformas posibles, no las deseables. Reformas que no resuelven los problemas, pero se pueden presumir en spots de radio y televisión. “Algo sacamos”, presumirán todos los bandos, afilando sus armas para enfrentarse en 2012. Reformas como la de Pemex que no resuelven el problema de fondo, pero que permiten a los políticos salvar la cara.

Esta estrategia de cooperación implica un gabinete diferente: conciliador, de gente con capacidad de interlocución con el PRI, como ha sido el caso de Agustín Carstens en la Secretaría de Hacienda y de Eduardo Medina-Mora en la Procuraduría General de la República. Ese sería el perfil requerido.

En los cambios que haga en su gabinete veremos qué quiere hacer Felipe Calderón en la segunda parte de su sexenio: si decide enfrentarse al PRI o si escoge cooperar con ellos. Allí está la disyuntiva.

PRImeras facturas

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Luego de su victoria, el PRI asumió posturas de conciliación y diálogo. Por boca de su dirigente nacional, Beatriz Paredes, señaló la economía como campo prioritario, adelantando una negativa al IVA.

El líder priista del Senado, Manlio Fabio Beltrones, declaró que la victoria saldaba el agravio recibido durante la campaña por el partido en el gobierno, y se declaró dispuesto a la colaboración.

Más precisos fueron algunos diputados electos que tendrán en sus manos al menos parte de la estrategia priista en materia de presupuesto, facultad exclusiva de la Cámara de Diputados, donde el PRI ganó la mayoría absoluta, en alianza con el Partido Verde.

Tres futuros diputados priistas (Francisco Rojas, David Penchyna y Jesús Alberto Cano Vélez) definieron en entrevistas de prensa lo que buscará su partido. Leo Zuckermann resumió el asunto con una cabeza elocuente: “El PRI va por el dinero” (Excélsior, 9/7/09).

Los nuevos diputados anuncian que buscarán tres cosas:

1. “Agilizar el gasto público para terminar con los subejercicios”. Traducción, dice Zuckermann: “Obligar al gobierno federal a que no les jinetee el dinero a los gobernadores como una forma de presión política”.

2. “Aplicar recortes para evitar el dispendio en gastos innecesarios, así como descentralizar programas y potestades, para beneficiar a los estados”. Traducción, dice Zuckermann: “Quieren quitarle al gobierno federal el control del gasto en partidas políticamente importantísimas”. ¿Cuáles? Aclara Cano Vélez: “Los programas federales de combate a la pobreza como Oportunidades, Seguro Popular y Adultos Mayores”.

3. Fortalecer el servicio profesional de carrera en el gobierno federal para “impedir que siga como una agencia de colocación partidaria”. Traducción, dice Zuckermann: “Comenzar a sacar, desde ahora, a los panistas del control del gobierno federal”, desapareciendo las delegaciones de secretarías como la de Agricultura y Desarrollo Social, “que no sólo duplican funciones”, dicen los diputados, “sino que obstruyen el ejercicio del gasto”.

Van por el dinero, concluye Leo. Y por el gobierno federal, añado yo, en la lógica de debilitarlo, lógica entendible en un partido que asume que no alcanzará nunca el control de ese gobierno, pero inentendible en un partido que está a un tris de conquistarlo.

En todo caso, los propósitos anunciados de los nuevos legisladores priistas señalan con claridad que ese partido cobrará cara su victoria.

PRD y la narcoguerra

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Michoacán es territorio de guerra. Las fuerzas federales enfrentan una suerte de narcoguerrilla. Michoacán también es ejemplo del tamaño, capacidad organizativa y de violencia de cárteles como La Familia. Y enseña que las bandas criminales cohabitan con el poder político.

Hoy nadie puede negar que el Estado mexicano y sus instituciones están en guerra contra el narcotráfico y el crimen organizado. ¿Por qué? Porque las bandas criminales ya no sólo huyen de la fuerza represora del Estado —militares y policías federales—, sino las enfrentan, combaten y emboscan.

Hoy nadie puede argumentar que el estado de Michoacán es un laboratorio del gobierno federal para ensayar una persecución político-policiaca-electoral contra el PRD y a favor de los bonos del gobierno federal. La embestida lanzada por el cártel de La Familia contra policías federales y militares —luego de la captura de uno de sus jefes— confirma que en el terruño de Felipe Calderón opera una de las bandas criminales más violenta, organizada y sanguinaria.

Hoy nadie ignora que en Michoacán era un secreto a voces que Julio César Godoy —diputado electo del PRD y medio hermano del gobernador Leonel Godoy— mantenía vínculos con La Familia. El 26 de mayo, cuando el gobierno federal detuvo a una decena de alcaldes del PRD, no pocos se sorprendieron. Sabían que la narcopolítica michoacana estaba en la misma familia del gobernador. Aun así, los amarillos se dijeron perseguidos. Y claro, acusaron de electorera la lucha contra el crimen.

Hoy nadie puede sostener que no es prioritario para el gobierno y las instituciones del Estado —y para los ciudadanos— combatir al narcotráfico y al criminales organizados, sobre todo después de la guerra declarada por sicarios de todo el país a policías federales y militares, luego de quedar al descubierto lo que todos sabían. Que cárteles como La Familia nacen, crecen y se reproducen gracias a la narcopolítica; gracias a la complicidad con el poder y el manto de impunidad que los protege. En este caso del PRD.

Pero nadie se ha formulado una interrogante fundamental. Está claro que La Familia no nació ayer, tampoco en julio de 2006 o en 2000. Lo que hoy está a la vista es un trabajo de por lo menos una década. ¿Qué hicieron durante esa década los gobiernos local y federal; de Lázaro Cárdenas Batel y Vicente Fox? ¿Qué hicieron los líderes del PRD? El mejor ejemplo de la narcoguerra se da en el bastión histórico de los amarillos. ¿A poco nadie se dio cuenta? ¿Cuántos políticos más están embarrados? Todos lo sabían, pero todos se quedaron calladitos.

EN EL CAMINO

Dicen los que saben, que el destape de César Nava al PAN es un “buscapiés” para negociar. ¿Cuántos se tragarán el anzuelo? Al tiempo.

Lamento panista

Francisco Garfias
www.elarsenal.net
Arsenal
Excélsior

Un sentimiento de frustración, combinado con esa rabia que brota de la impotencia, imperaba ayer en el panismo no oficialista. Los intentos de abrir a la militancia la elección del nuevo presidente del PAN se toparon una y otra vez con el muro calderonista.

El mismísimo Luis Felipe Bravo Mena, secretario particular del Presidente de la República, se encargó de torpedear la audaz propuesta del senador Ricardo García Cervantes, de dar participación a la base azul en la importante medida. “Una elección nos llevaría al caos”, alegó el también ex jefe nacional azul, según testimonios recogidos entre consejeros de ese partido.

Los calderonistas hicieron a un lado la oportunidad de realizar una “operación cicatriz” para evitar la creciente inconformidad interna por los malos resultados electorales. Ya dieron color hacia dónde van. Impondrán su mayoría en el Consejo Nacional, a pesar de las advertencias de los no oficialistas de que no aceptarían un candidato oficial.

“¿Qué más da el nombre? Tienen la mayoría para imponer a cualquiera”, admitía ayer el senador Santiago Creel, uno de los inconformes. Decía más: “La unidad no se construye con cerrazón, sino con diálogo cercano”.

El aguerrido Manuel Espino estaba ayer en la misma sintonía. En una carta abierta a los panistas, manifestó que Calderón va a decidir quién será el dirigente. Su cálculo se basa en que más de la mitad de los consejeros nacionales son empleados federales y habrán de acatar la “línea oficial”.

“El mismo presidente Calderón citó a los gobernadores emanados del PAN y a los coordinadores parlamentarios federales, para solicitarles propuestas de nombres que pudieran ser considerados para la dirigencia”, escribe el polémico ex dirigente azul.

El nombre que se menciona con mayor insistencia es el de César Nava, ex secretario particular de Felipe. “En dos días tomaré una decisión definitiva”, nos dijo, vía telefónica, el diputado electo de Acción Nacional. Otros que se registrarán son Héctor Larios, Javier Corral y, posiblemente, José González Morfín.

* * *

Los miembros de la cúpula del PRI sostuvieron ayer una larga comida en la sede del CEN. Participaron los integrantes de la dirigencia nacional del partido, los coordinadores parlamentarios y todos los gobernadores del tricolor, salvo el quintanarroense Félix González, quien no llegó a la cita “por cuestiones meteorológicas”. Nadie supo, sin embargo, por qué la jefa Beatriz Paredes no invitó a los cinco gobernadores electos del tricolor al “cónclave del triunfo”.

Tampoco se entendieron las razones por las que Eduardo Bours estuvo tan poco tiempo en el CEN. Lo abandonó a toda prisa a las 16:30 horas. La reunión terminó a las seis de la tarde. Se corrió la voz de que se fue “muy encabronado”, pero el veracruzano Fidel Herrera nos aseguró que hubo mucha solidaridad con el gobernador sonorense, “sobre todo en lo legal”.

Muchos de los comensales llegaron al edificio del CEN con la expectativa de conocer el futuro de Beatriz. Se quedaron con las ganas. La tlaxcalteca se cuidó de enseñar las cartas. No dijo si asumirá la coordinación de los diputados o se queda en la presidencia del PRI, hasta completar su mandato.

Hay temor entre sus adversarios de que decida quedarse y se asuma aparentemente como “simple diputada”. Ya lo ha declarado a los medios. Sus detractores están convencidos de que, en ese escenario, colocaría a un incondicional como jefe de la bancada. A su creciente poder, le agregaría la posibilidad de convertirse en “interlocutora única” de su amigo Felipe Calderón. “Es el mismo esquema de Elba con Fox”, adelantó un experimentado priista.

Hablamos de la reunión con Fidel Herrera. Nos dijo que vio mucha madurez de todos los actores. “Me gustó mucho, es muy distinta de las caras largas del evento 2006, o de las caras alegres, desenfrenadas, del 2003.

Ahora, en 2009, hay un momento de reflexión. Como dice el dicho, el burro no era así, lo hicieron así los palos.

“La misma Beatriz no ha hecho ninguna champañiza, ninguna moliza ni nada. Se le dio toda la confianza para que siga durante todo el proceso y maduremos si nos conviene más que esté en la cámara o conviene más que se quede en el partido”, puntualizó Fidel.

Formalizan el asalto

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Para algunos, la verdad es una intrusa. Florestán

Manuel Espino dio a conocer anoche un Segundo Comunicado que formaliza el asalto al PAN, del que forman parte Vicente Fox y Santiago Creel y con el que desafían el predominio del presidente Felipe Calderón sobre su partido.

Arranca con una devastadora crítica a la gestión de Germán Martínez, cuyos resultados califica de catastróficos, estrepitosos e injustificados, por perder estados, ciudades, principios y valores.

En la convocatoria de este movimiento, bautizado “Volver a Empezar”, se refiere a su dimisión, el lunes, responsabilizándolo de haber provocado una crisis interna, dejándolos “derrotados frente al PRI y sin cabeza que dirija la etapa de reconstrucción nacional del partido”.

Y como ya lo había hecho en su carta Fox, Espino da un repaso a la gestión presidencial de Calderón, al que acusa de injerencia indebida en la designación de candidatos y cuadros dirigentes del partido, señalando su intervención en la elección del nuevo dirigente nacional del PAN.

“Todo hace suponer —dice— que quien venga a dirigir nuestro partido será, una vez más, elegido por el presidente Calderón. En estas lamentables condiciones, si acaso participa algún candidato a la presidencia de Acción Nacional, que no sea avalado por Los Pinos, no se vislumbran posibilidades de éxito”.

Ante esto, Espino llama a la militancia de su partido a pronunciarse por un dirigente que no sea del grupo calderonista, y que los consejeros decidan con visión de país y no presidencial.

Esta segunda clarinada, en línea con Fox y Creel, es otro aviso, el más fuerte y claro, para que el presidente Calderón, que no puede perder el liderazgo sobre su partido, vea que el enemigo no está afuera, como le susurran algunos cercanos, sino que lo tiene dentro y en casa; en la casa azul.

Vamos a ver cómo reacciona teniendo claro que de perder el partido, perderá la gobernabilidad de la segunda mitad de su gestión.

Eso es lo que quería López Obrador; eso es lo que ahora pretende Espino.

El poder y la frustración los hacen iguales.

Retales

1. CLÓSET. Cuando se documente la verdad de lo que la gente dice en Querétaro en cuanto a los motivos por los cuales el gobernador Francisco Garrido Patrón hizo a Manuel González Valle candidato, y perdedor, del PAN al gobierno de esa entidad, estallará un escándalo al estilo de la política británica, nunca visto en México;

2. PAISANOS. Ayer se vieron las caras bajo el mismo techo de Polanco Manuel Espino, que se dice sonorense, y el gobernador Eduardo Bours; y

3. CHAPPARÓN.- Por si le faltara algo a Leonel Godoy, un medio hermano fue acusado formalmente de tener relaciones con el narcotráfico, información que se tenía desde antes de las elecciones y se guardó hasta que pasaran, decisión, sin duda, del más alto mando.

Nos vemos mañana, pero en privado.

El negocio

Ezra Shabot
Línea directa
El Universal

Las actividades ligadas al ejercicio de gobierno tienen necesariamente que separarse del mundo del dinero y los negocios. Es imposible conciliar ambas, a menos que se esté dispuesto a incorporarse al mundo de la corrupción y el tráfico de influencias, y con ello colaborar a la destrucción de la política como actividad destinada a obtener el poder para instrumentar objetivos sociales concretos.

La lista de beneficiarios de la subrogación de guarderías del IMSS está formada por aquellos que obtuvieron el manejo de este negocio por vía de adjudicación directa, o por licitación, y en la que aparecen nombre de políticos o familiares de ellos.

En caso de la adjudicación directa, el margen de maniobra para favorecer familiares y amigos es enorme. La falta de fiscalización en determinadas áreas de la administración pública es la puerta para que los políticos se enriquezcan y construyan redes de corrupción que terminan por convertir a sus gobiernos en empresas privadas monopólicas e ineficientes.

Por ello la licitación pública se convierte en un mecanismo más transparente, siempre y cuando existan los instrumentos adecuados para sacar a los hombres del poder del proceso de selección, ya que de lo contrario la licitación se convierte en una farsa más para favorecer el negocio privado de los políticos.

En el caso de las guarderías del IMSS el asunto se vuelve más delicado, puesto que se trata de un negocio en el que está involucrada la seguridad de los niños y la confianza de los padres en el supuesto profesionalismo de los responsables de manejar los establecimientos.

Lo demostrado en Hermosillo, y en parte de la red de guarderías del Seguro Social, es que el viejo modelo patrimonialista que permite a los funcionarios públicos amasar fortunas al amparo del poder obtenido sigue siendo una constante en este y en muchos casos más en los que el gobierno provee de servicios a la ciudadanía y termina por perjudicar su calidad de vida, e incluso le provoca la muerte.

Si los dueños de las guarderías, familiares de políticos, obtuvieron de manera lícita el derecho a manejar alguna de éstas, tendrán que demostrar tanto su eficacia como el haber recibido el derecho a operar sin recomendaciones ni ayuda de sus parientes en el poder.

En todo caso y como sucede comúnmente, la tragedia de Hermosillo destapa la cloaca de uno de los muchos negocios que, ligados al ejercicio de la política, nos siguen recordando que la democratización del país está, en el mejor de los casos, en el ámbito electoral, pero no en la acción de gobernar día con día.

Violenta victoria

Sergio Sarmiento
Jaque Mate
Reforma

"Una victoria más como ésta y estaremos perdidos". Pirro

Michoacán se ha convertido una vez más en campo de batalla. El fin de semana se registró una serie de ataques en contra de miembros de la Policía Federal Preventiva. Este lunes 12 cuerpos torturados y ejecutados, también de la PFP, fueron arrojados en un paraje cercano al poblado de Nuevo Centro, en el municipio de La Huacana. Ayer hubo un nuevo ataque contra policías y se encontraron otros tres ejecutados.

Según el gobierno, estos ataques han sido provocados por la detención de Arnoldo Rueda Medina, alias La Minsa, uno de los líderes de La Familia Michoacana, que en poco tiempo se ha convertido en la principal organización criminal en el estado. El presidente Felipe Calderón los ha considerado como "una reacción desesperada y violenta frente a la firme y decidida actuación de [los] organismos [del Estado mexicano], que responden a una estrategia medular: garantizar la legalidad, garantizar la seguridad y garantizar los derechos de la gente. Sabemos que estas reacciones desesperadas y violentas responden a los golpes que ha dado el gobierno a la delincuencia organizada". Quizá. Pero la idea, muchas veces expresada, de que la violencia es indicio de que el Estado mexicano está ganando la guerra contra la delincuencia parece absurda.

Rueda Medina tuvo un muy rápido ascenso en La Familia Michoacana hasta convertirse en uno de sus líderes. Pero la celeridad de esta carrera es también explicación de por qué es tan difícil vencer al crimen organizado con detenciones.

El gobierno mexicano ha arrestado a un impresionante número de capos en los últimos años. Pero estas acciones no han desmantelado a las organizaciones criminales. El narcotráfico, la extorsión y las ejecuciones continúan floreciendo. La razón es que la detención de capos no conduce a la victoria contra el crimen sino que, por el contrario, alborota las aguas. Por cada líder maduro y establecido que es detenido surgen de inmediato 10 o 20 nuevos aspirantes a ocupar su lugar, sólo que cada uno es más cruel y audaz que el anterior.

Entiendo que el Estado mexicano no puede dejar el país en manos del crimen organizado, pero la visión de que la creciente oleada de violencia es un indicio de que se está ganando la guerra es una simple mentira. La violencia, si acaso, es señal de que el Estado mexicano sigue peleando una guerra sin claras posibilidades de triunfo.

El despliegue de efectivos militares en Michoacán, Chihuahua, Baja California y otras regiones del país no ha generado una disminución en las ejecuciones, levantones o narcotráfico. De hecho, los soldados que participan en los operativos con mucha frecuencia violan los derechos de personas comunes y corrientes. Son numerosas las denuncias de allanamientos de morada y detenciones y maltratos a inocentes por soldados que actúan sin orden judicial. Muchos de los detenidos no tienen ningún vínculo con la droga o si lo tienen es por consumo y no por tráfico. Por otra parte, el que los militares acusados de abusos sean juzgados por el fuero militar, como lo denuncia Human Rights Watch, hace virtualmente imposible castigar a los infractores.

No podemos congratularnos de la violencia. No es indicio de ningún tipo de victoria. En todo caso demuestra que el Estado mexicano ha entrado en una guerra que no sabe cómo ganar.

Visas para Canadá

El gobierno de Canadá decidió de manera intempestiva exigir visado a los mexicanos y a los checos. Como siempre están pagando justos por pecadores. La razón para la medida es el aumento de personas de estas nacionalidades que piden refugio al llegar a Canadá como turistas. México no está exigiendo visados a los canadienses en reciprocidad, ya que el requisito haría que se desplomara el número de canadienses que ingresa a nuestro país. Pero la República Checa ha respondido exigiendo visados, aunque no a todos los canadienses sino sólo a quienes viajan con pasaporte diplomático u oficial.

Desamparados

Armando Román Zozaya
armando.roman@anahuac.mx
Excélsior

Todavía no concluye formalmente la Legislatura para la que fueron electos, pero los diputados federales ya vaciaron sus oficinas.

Ni pueden ni renuncian; así están las autoridades mexicanas. ¡Ah!, pero, eso sí, no dejan de decirnos que la ciudadanía debe cooperar en la lucha contra la delincuencia. En concreto, se nos indica que tenemos que denunciar. Muy bien: eso es lo que nos corresponde; es nuestra obligación como ciudadanos. Pero, ¿para qué? ¿Para que luego, como le ocurrió al señor Benjamín LeBaron, en Chihuahua, los delincuentes nos saquen de nuestra casa para torturarnos y asesinarnos? ¿Para que luego uno mismo tenga que conducir las investigaciones del secuestro de su hijo, como lo tuvo que hacer la señora Isabel Miranda de Wallace? ¿Para que luego no se sepa nada de los asesinos del hijo de uno, como le ocurre a la familia de Alfonso Belmar, asesinado en el Viaducto del DF hace tres años? ¿Para que luego los dueños de la guardería en la que nuestros hijos murieron calcinados escapen del país en las narices de la autoridad? Digámoslo de manera sencilla: en México, uno llama a la policía y ésta, en gran número de ocasiones, ni siquiera se aparece. Igualmente, las corporaciones policiacas son intervenidas por el Ejército, como ha ocurrido en Morelos y Nuevo León, porque sus miembros están coludidos con la delincuencia. ¿Y así quieren que denunciemos, que confiemos en la autoridad?

Dicho sea de paso, si de denunciar se trata, ¿qué espera el señor Presidente de la República para denunciar a los “gobernantes del pasado” que permitieron el crecimiento del narcotráfico? Lo preguntamos porque, frecuentemente, Felipe Calderón enfatiza que el poder del crimen organizado no es culpa de su gobierno, sino de los de antes. De acuerdo: ¿quiénes son esos “gobernantes del pasado”? ¿Por qué no los denuncia el señor Presidente? ¿Por qué no cumple con su obligación ciudadana?

¿Y qué decir de los señores legisladores? Todavía no concluye formalmente la Legislatura para la que fueron electos, pero los diputados federales ya vaciaron sus oficinas. Igualmente, un buen número de ellos abandonó el cargo hace meses, con el fin de buscar otra posición desde la cual seguir ordeñando al erario. Eso sí, cada uno de los diputados recibirá más de un millón de pesos a manera de despedida. Asimismo, según información publicada por El Universal, el seguro médico para ellos y sus familiares (un total de dos mil 842 individuos) costó, durante los tres años que duró la actual Legislatura, 155 millones de pesos: casi 60 mil pesos por persona (los diputados reciben también 50 mil pesos anuales para cubrir gastos por medicamentos y dentista). Mientras tanto, más de la mitad de los mexicanos no tiene acceso a servicio médico alguno. Y, quienes sí lo tienen, sufren de las insuficiencias, deficiencias y negligencias del ISSSTE y del IMSS. Lo peor: los diputados no lograron siquiera un acuerdo significativo, verdaderamente importante, para la vida del país. Por ejemplo, la supuesta reforma fiscal no es tal, la electoral ya está siendo cuestionada y el sector energético todavía espera los cambios profundos que necesita.

Por su parte, los ministros de la Suprema Corte —los servidores públicos mejor pagados del país y, probablemente, del planeta— toman vacaciones justamente cuando los padres de los niños fallecidos en el incendio de la infame guardería ABC, en Hermosillo, esperaban que dicha Corte nombrara una comisión que investigue el caso. Claro está que los señores ministros ya aclararon que se fueron de vacaciones porque así lo marca la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación. Y la ley debe ser respetada. Faltaba más.

Los gobernadores dejan también mucho que desear. Ahí está, por ejemplo, el señor Bours, quien, si tuviera dignidad, ya hubiera renunciado por el asunto de la mencionada guardería. Lo mismo vale para Leonel Godoy, pues, en Michoacán, el poder de las mafias es tal que le disputan el control de la entidad al gobierno estatal. Igualmente, todavía nos preguntamos por qué Mario Marín, gobernador de Puebla, sigue ejerciendo tal cargo: la infame y famosa conversación entre él y Kamel Nacif debería haber provocado, no sólo la renuncia del interfecto sino hasta, tal vez, su encarcelamiento.

El punto es que la ciudadanía está desamparada. De hecho, desde los franeleros hasta los secuestradores hacen lo que quieren; no hay quien les ponga un alto; las autoridades tienen otras prioridades e intereses. Eso sí, con nuestros impuestos, los servidores públicos viven… y bien. Pero usted, amigo lector, sea un buen ciudadano: ¡denuncie! ¿Qué no ve que la delincuencia hace y deshace porque no denunciamos? ¡Vaya ceguera la que usted padece, caray!

La incógnita Cuauhtémoc Cárdenas

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

La gobernadora de Zacatecas pidió hace dos años la expulsión del senador Ricardo Monreal por su apoyo a militantes del PRD que contendieron bajo distintos membretes, en especial el PT (que postuló a su hermano David a la alcaldía de Fresnillo).

Amalia García recordó entonces que los estatutos de su partido “establecen que a quienes apoyen a candidatos de otros organismos políticos o se postulen bajo otras siglas no se les expulsa, sino que automáticamente se colocan fuera del PRD. Una pertenencia partidaria es voluntaria, y quien voluntariamente ya no respalda a un partido, deja de pertenecer a él…”

En consecuencia, contra Monreal y los otros se ejerció el “procedimiento de suspensión de derechos” que hoy se olvida, porque los gobernadores, coordinadores parlamentarios, dirigentes y ex líderes perredistas que sesionaron en Morelia sueñan con “preservar la unidad”.

¿Hacer elástica la ética en vez de mantener la congruencia en los principios?

La respuesta menos sospechosa únicamente puede darla el fundador del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas.

La corrupción también mata

Mauricio Merino
Profesor investigador del CIDE
El Universal

¿Realmente era necesario que murieran cuatro docenas de niños para cobrar conciencia? ¿Y de veras tenemos más conciencia ahora, tras el escándalo de las guarderías? Quizá todavía no caemos en cuenta de que la captura, la desviación y la corrupción de la administración pública no sólo son prácticas indignantes, sino que pueden producir verdaderas tragedias.

La que sucedió en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, tiene todos los ingredientes para dejar constancia de los horrores que puede desencadenar la falta de ética en el servicio público. Más allá de los peritajes sobre las causas del incendio que originó la muerte de esos 48 niños, y de la responsabilidad individual de quienes habían asumido su custodia, el episodio nos ha mostrado de cuerpo entero tres de los más graves defectos de la administración pública mexicana: la falta de criterios profesionales para designar a los servidores públicos; la falta de rigor en la asignación de contratos y concesiones; y la falta de transparencia. De paso, también hemos visto el uso electoral de la información y la banalización mediática. Todo a la vez.

De entrada, no existía ninguna razón para mantener oculta la información sobre los contratos de concesión de las guarderías. No obstante, en su comparecencia ante la Comisión Permanente del Congreso, el director general del IMSS dijo que ese organismo público había cumplido en exceso con lo que le ordenó el IFAI, al entregar todos los nombres de los concesionarios actuales y anteriores del sistema de guarderías, así como los perfiles profesionales de quienes están al frente de cada una de ellas. Y añadió que divulgar esa información significaba “un hecho de transparencia sin precedente en la administración pública federal, estatal y municipal”.

Es probable que lo haya dicho con un toque de orgullo. Pero lo cierto es que todos los contratos suscritos por el gobierno deberían estar disponibles para el escrutinio del público, sin que medie solicitud previa y sin más reservas que la protección de la vida privada, pues todos ellos atañen a la forma en que el gobierno cumple con sus funciones y gasta el dinero público. Además, hoy sabemos que el IFAI había ordenado la entrega de toda esa información desde el 22 de junio y el IMSS, por las razones que sean, no la publicó sino hasta el 8 de julio: tres días después de las elecciones.

También supimos que dos delegados del IMSS y varios funcionarios más perdieron su empleo como secuela directa de la tragedia. Pero nadie nos ha dicho quién nombró a esos funcionarios, ni qué procedimientos siguieron para seleccionarlos, ni cuáles eran sus credenciales profesionales para ocupar las plazas de las que fueron defenestrados. No sobra añadir que el delegado del IMSS en Sonora ocupó ese lugar después de abril de 2006, cuando ya estaba en pleno vigor la ley del servicio profesional de carrera. Y lo mismo cabe decir, por ejemplo, de la coordinadora de guarderías, quien (según los datos recabados por Jaime Obrajero de W Radio) antes de ocupar ese puesto había estudiado, como si se tratara de una broma siniestra, diseño de interiores. ¿Qué razones podrían esgrimirse para haberle otorgado un puesto así, que no estuvieran directamente ligadas a la amistad o, acaso, a la conformación de equipos políticos?

En el mismo sentido, nos enteramos de que no fue sino hasta 2008 cuando el IMSS decidió sujetarse al método de licitación pública para otorgar concesiones de guarderías, pues desde el año 2001 —de acuerdo con la investigación divulgada por Carlos Puig el 9 de julio—, 98 de cada 100 contratos se habían adjudicado directamente a los propietarios. Y hoy sabemos que muchos de ellos entraron al negocio de cuidar niños, por razones muy ajenas a la pedagogía pública.

En suma, lo que hemos visto desde el pasado 5 de junio no sólo ha sido una larga secuencia de “causas y consecuencias de una tragedia que pudo haberse evitado”, como ha dicho Daniel Karam, sino uno de los ejemplos más tristes y reveladores de los despropósitos que se cometen todos los días en la administración pública mexicana y cuyos efectos no nos llaman a indignación, sino cuando suceden desgracias como ésta.

Las plazas mal entregadas, los contratos mal adjudicados, la información escondida, y toda la trama de alianzas y arreglos políticos que han brotado tras el incendio de la guardería desnudan la falta de rendición de cuentas que hay en todo el país y duelen, duelen literalmente, cuando producen episodios como el de la guardería de Sonora. ¿Qué más se necesita para cobrar conciencia?

Cacicazgos narcos

Froylán M. López Narváez
froymln@prodigy.net.mx
Reforma

Michoacán no es tierra de nadie. Es territorio añejo de cacicazgos, ahora muy cruentos, brutalmente homicidas, en confusiones políticas y desamparos financieros. Nada de eso mengua su belleza, su importancia y sus valores. Compiten en desolación y mortandad Chihuahua, Tamaulipas, Sonora, Sinaloa, Nuevo León, Veracruz, Guerrero y el estado de México, ahora mismo. También usufructúan esplendores.

El gobierno legalizado federal, su mediano jefe, quien tuvo que encarar las disputas de territorio de los megamillonarios de la producción, distribución del negocio de las drogas, lo mismo que la vieja corrupción y connivencia de alcaldes, gobernadores y algunos presidentes de la República -Miguel de la Madrid en su gobierno recibió informes puntuales de un procurador de la justicia y no dio instrucciones para afrontar el auge de los envenenadores.

En el fondo y en todos lados, son los consumidores nativos y los extranjeros -Estados Unidos proporciona adictos, armas, mafiosos en abundancia, son agentes grandes de la desgracia mexicana y de otras partes- quienes, por la demanda neurótica, establecen vigencia de la internacional de las drogadicciones. Es de idiotas sostener que el "culpable" y origen del narco son los mafiosos operando en el gran país. Pero sin su concurso el dramático problema tendría menor fuerza.

Está pronta la referencia y el conocimiento de que estas organizaciones, las mafias de todo corte, financieras, eclesiásticas, mercantiles empresariales, académicas, son de antigüedad milenaria y ubicuas. En todo tiempo y región humanos convienen grupos de personas en armar corporaciones de lucro y de poder ajenas a la legalidad, a la moral oficial, para conseguir riquezas y poderes que no están consentidos abiertamente. El sigilo, el secreto, la solidaridad, las lealtades a muerte, personales y sociales, son acuerdos que imponen con votos y amenazas para que puedan actuar con eficacia y ganancias. Esto lo sabe cualquier ociólogo, o sociólogo, atento a esta manera perversa de vivir. Sicilia, desde el siglo XII, fue, y es, paradigma de las maldades necias, contumaces, concomitantes al "orden" social.

Estas nociones primarias y antiguas sobrevienen ante el pasmo y el miedo en México, como ha acontecido, lamentablemente, en Colombia. Italia, Chicago y Nueva York son las instancias norteamericanas ejemplares, y por su reaparición reciente en Rusia, China, en dónde no. Bien que se sabe que las epidemias son crónicas, larvadas u ocurrentes, según condiciones de economías y enfermedades no menos crónicas como las guerras. Una de las pandemias sociales ominosas, gravísima, es el narcotráfico.

Se ofrecen cifras sobre el narcomenudeo. Son miles y miles las personas que ganan dineros mal habidos con la venta parca a muchachitos, jóvenes y adultos (en el traspatio de su alma adolescentes empedernidos) que creen que la intoxicación efímera o constante es menester para mantenerse vivos, estimulados, para que su cotidianidad sea avivada con el consumo de estupefacientes falaces.

Es comprobable que en las regiones de cultivo, almacenamiento y distribución, más de un lugareño sepa a qué se dedica el vecino, el compadre, el rico del pueblo, del estado. Por más que la secrecía sea pacto original, las "trocas" y automóviles de lujo, las fiestas, las casas y los negocios insólitos evidencian enriquecimiento que frecuentemente sólo se explica por el negocio drogadictivo. En antros, playas de lujo o solitarias, en escuelas, en oficinas, en palenques y bares no es difícil encontrar "dealers", mariguanos o cocainómanos. El consumo de alcohol es mayor y más nocivo, pero está legalizado. Sus damnificaciones llegan ya a intentar controles en el tránsito urbano y carretero, tardía, afortunadamente. Vale el benéfico y latoso alcoholímetro.

No se admite que ningún país o tiempo sea acaparador de maldades o de bondades. A los mexicanos les da por abatirse o incriminarse de ser peor nación o de "idiosincrasia" inevitable, maligna o torpe. La magnífica señora Rosa Montero escribió ayer en El País: "Seguimos viviendo en los usos propios del caciquismo... En ilegalidad e incivilidad siempre hemos sido grandes maestros". ¡Ah!, la abuela España, igual ella padece.

Por supuesto, los actuales capos serán abatidos y desorganizados, no hay mafia que dure 100 años, ni gobiernos que los aguanten. Mal de muchos es consuelo de perplejos. Pero mal de todos es pandemia a eliminar. Gobiernos, maestros, curas, policías y soldados, papás y mamás podrán ser contenedores.

San Fermines... Qué manera más cretina de perder la vida

Marielena Hoyo Bastien
producciones_serengueti@yahoo.com
Animalidades
La Crónica de Hoy

Este pasado lunes llegaron por fin a término los llamados “encierros de los sanfermines” que año con año, a partir de cada 6 de julio, se llevan a cabo en Pamplona, capital de Navarra, España, dando inicio a las 12 horas en punto con el lanzamiento de un cohetón -el famoso chupinazo- desde la Plaza del Ayuntamiento. Se trata de que cada día de los 8 que duran, y recurriendo a ejemplares procedentes de diferentes ganaderías, varios toros de lidia con promedio de 500 kilos de peso cada uno, son conducidos hacia la plaza donde por la tarde serán muertos salvaje y primitivamente durante una “corrida”, para más, debiendo antes lograr el recorrido, sobre adoquín, de poco más de 800 metros en 2 ó 3 minutos y en medio de jaloneos de cola, pellizcos y periodicazos por la parte humana, actitudes todas que provocan en los animales pánico, uno de los peores maltratos que cualquier ser vivo puede sufrir y que en su caso hace que lo toros reaccionen corriendo desaforadamente, cayendo y levantando ante una muchedumbre eufórica y hasta borracha, descontrolada por el miedo a partir de que se permite la participación de cualquiera en esta dizque “tradición muy española” y que por lo mismo no sólo se termina poniendo en riesgo la vida de los advenedizos en cuestión de segundos, sino la de los “mozos” experimentados, como fue el caso de este 2009 que le costó la vida y terriblemente empitonado por el cuello, a un joven de tan sólo 27 años de edad que dejó en solitud y desolación a sus padres y en pleno trauma a su novia que todavía no asimila lo que pasó.

Hay quienes aseguran que la nobleza de los animales ha dado como resultado de estos “encierros”, que de 1922 a la fecha sólo se tenga documentada la muerte de 15 personas por asta de toro. El resto, presumen, ha muerto por asfixia debido al aplastamiento de la multitud o a consecuencia de contusiones diversas. Sin comentarios pues…

Realmente nunca me he podido explicar por qué, existiendo fielmente grabado en la Sagrada Biblia (Salmo 50, versículo 10) que de Dios son todas las bestias del bosque y los millones de animales en los collados y que a todos, especialmente a las aves de los montes, los conoce bien y le pertenecen, casi toda fiesta religiosa correspondiente a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana deba incluir o de menos estar ligada a maltrato animal, muy especialmente en la zona hispano-parlante del Planeta, puntualmente en España, desde donde tan cuestionables costumbres fueron heredadas a un México ampliamente respetuoso de la fauna, a tal grado, que muchas especies eran consideradas deidades hasta antes de la Conquista, pero…

Menos todavía me explico cómo puede permitir la sociedad entera, la Iglesia de Pedro en particular y el resto de autoridades civiles y sanitarias, inclusive las administrativas por el costo económico que las pamplonadas representan, que la gente se divierta a costa del sufrimiento de un tercero, trátese de quien se trate, pero…

Peor todavía me resulta que actualmente, estando al frente de la Iglesia Vaticana quien lo está, un Papa que como buen alemán cultural y emocionalmente fue educado en el amor y respeto por los animales que en su presentación felina simplemente lo fascinan, NO HAYA PROCEDIDO A LA PROHIBICIÓN MUNDIAL DE TODO ACTO RELIGIOSO QUE IMPLIQUE MALTRATO A LOS ANIMALES O PONGA EN RIESGO LA VIDA en cualquiera de sus presentaciones. De no hacer algo Benedicto XVI, dudo que alguien más lo pueda hacer. Y… me dirán que son costumbres muy arraigadas en los pueblos; tradiciones imposibles de eliminar… sin embargo… muchos nombres desaparecieron del popular santoral por el vil plumazo de Juan Pablo I y nada pasó. De igual forma cambió la manera de ofrecer Misa y la del acto de confesión y la relación de los Ministros con los fieles, ¿luego entonces?

Y aunque quizás de entre todas las fiestas que implican maltrato y muerte de los animales, esta de los “encierros” posiblemente sea de las menos cruentas para con ellos, aún así, la miro por la parte humana fuera de toda proporción y rayando ya en la demencia, en el sinsentido, en la plena irracionalidad. Me pregunto en qué momento nos perdimos… aunque… después de ver el costo del traslado de equipo de Cristiano Ronaldo, el futbolista portugués que además provocó recientemente la reunión de 80 mil almas para verlo simplemente ponerse la camiseta y gritar una porra… todo puede suceder.

EN OTROS ASUNTOS MUCHO MEJORES cuéntoles que después de los varios intentos que hizo mi recordada Anabel Ochoa para que asistiera a ver la obra Los Monólogos de la Vagina, original de Eve Ensler bajo la producción de Morris Gilbert, por fin quien pudo convencerme de asistir fue mi querida y admirada de tantos años Janett Arceo que no está simpática y oportuna, sino lo que le sigue. ¡Cómo me hizo reír!... y reflexionar. Para más, me tocó en suerte la participación de mi alma gemela Susanita Moscatel, que a partir del miércoles pasado en que la ví en escena con motivo de las 5 mil 600 representaciones me pasó a la mayoría de edad con esa magnífica y graciosísima interpretación final que todavía le celebro. Encantadora, hábil y… conocedora. ¡Chapeau! Si los lectores, lectoras, no han visto la obra temiéndole a los excesos o por estar hartos, como me pasa, de que todo gira vulgarmente alrededor del sexo, les recomiendo no perdérsela por tratarse de un tema muy profundo e inmensamente ignorado hasta por las propias mujeres. De ahí tantos años en cartelera.

La Familia, literal

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

A raíz de las investigaciones que la Secretaría de Seguridad Pública realiza en Michoacán por los enfrentamientos que el gobierno estatal y el federal han tenido con los integrantes del grupo delictivo La Familia, la SSP dijo ayer en conferencia de prensa que un medio hermano del gobernador michoacano Leonel Godoy y hoy diputado electo por el Partido de la Revolución Democrática, Julio César Godoy Toscano, forma parte de esa organización. Junto con él, también se dijo que el ex candidato a diputado del PVEM en Apatzingán, Saúl Solís Solís, se incorporó de forma activa al grupo criminal que apenas el pasado fin de semana protagonizó otro enfrentamiento en Lázaro Cárdenas.

Según lo informado, Godoy Toscano se encargaba de las redes de protección institucional para las operaciones que La Familia realiza en los municipios de Lázaro Cárdenas, Arteaga y Nueva Italia. En el caso del ex candidato ecologista, su trabajo era de “relaciones públicas”, entre autoridades y empresarios michoacanos, con la organización criminal. Pero además se destapó que Solís Solís es primo de Enrique Plancarte Solís, uno más de los líderes de La Familia, y se le suman acusaciones por haber tenido a su cargo acciones del grupo delictivo para operar en el Valle de México y poder realizar narcomenudeo. Hoy, ambos tienen órdenes de aprehensión en su contra y, evidentemente, su paradero se desconoce.

Y es que, según la información que se hizo pública, ambos obedecen órdenes directas de uno de los líderes más importantes de La Familia, Servando Gómez, alias La Tuta. Pero esto no resulta nuevo, al menos, el anuncio no es una sorpresa. Hace unas semanas, el diario estadunidense The Washington Post publicaba una editorial donde se preguntaba por qué no era detenido Godoy Toscano, en ese entonces aún candidato, si ya había pistas de sus nexos con el narco, específicamente con La Familia. Además, hace referencia al asesinato del suplente que contendía en su fórmula por la diputación, crimen cometido en una gasolinería propiedad de Godoy. Incluso el periódico se atrevía a asegurar que el gobernador Leonel Godoy estaba al tanto de todo pero no era capaz de actuar en consecuencia.

Recordemos que, cuando se realizaron los operativos que dieron por resultado las detenciones de varios, de muchos, alcaldes y funcionarios de alto nivel del gobierno de Michoacán, Leonel Godoy fue el primero en alzar la voz debido a que las autoridades federales nunca le avisaron de los operativos que realizarían al interior de su estado, argumentando que se había pasado por encima de su autoridad como gobernador. Lo que, a ojos de todos, era simplemente lógico, si eran las cabezas de altos funcionarios del gobierno que encabeza por quienes iban, ¿por qué avisarles? Hubiera sido como avisarle al ratón que el queso estaba en una ratonera y era peligroso comérselo.

Ahora lo entendemos bien, y es que una acusación de esta magnitud, con todo y orden de aprehensión de por medio, no podría soltarse sin pruebas, porque las conjeturas aquí no son suficientes para acusar, aunque sí con el fin de tener líneas de investigación que seguir, justoamente lo que publicó The Washington Post y ayer culminó con el anuncio formal de las autoridades.

Día complicado para la familia del hoy prófugo, pues su medio hermano, el gobernador, se reunía al mismo tiempo con el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, en una junta realizada luego de presentarse con autoridades de la Procuraduría General de la República, para hablar sobre las medidas de seguridad por tomar en su lucha contra el crimen organizado y de las de prevención que se deben tener para evitar enfrentamientos como los del domingo que arrojaron 12 muertos.

Leonel Godoy no ha salido a dar ningún tipo de declaración hasta el momento en que escribo estas líneas, ¿será que lo dejará todo en manos de quienes hoy realizan la investigación?, pero no puede obviar las razones que hoy nos hacen ver el significado literal de “la familia”.