agosto 05, 2009

Mario Netas entrevista a Manuel Zelaya

Calderón y sus afanes

Germán Dehesa
german@plazadelangel.com.mx
Gaceta del Ángel
Reforma

De pronto nuestro Presidente se pone hiperquinético y se zambulle en un océano de actividades. Hay que ver la cara de cansancio que tiene Doña Margarita, las horas de sueño que sus facciones reclaman, para darnos cuenta de lo que sufre una mujer cuando el marido se pone tan locote. A mí me salía un rostro así ya muy panteonerón cuando estudiaba o jugaba póker, o las dos cosas, durante 72 horas seguidas. Yo le recomendaría a mi amiga Margarita un retiro espiritual de dos semanas con las monjas del Verbo Conjugado que le impongan la obligación de dormir sin cesar como un modo de venerar al Altísimo (claro que junto a Calderón, hasta yo soy el altísimo).

A nuestro Presidente, cuando entra en lo que futbolísticamente llamamos un pique huracanado, no hay quien le aguante el paso. Como otro ejemplo, vean a la otrora sonriente Secretaria de Energía, Doña Georgina Kessel que ahora en sus más recientes apariciones parece una sobreviviente de la peste negra y con unos ojitos de novillo que ya busca las tablas. Y esto que es Secretaria de Energía. Como decía Pedro Infante, el llorado carpintero de Guamúchil: "... Y de aquél chorro de voz/ sólo me queda un chisguete". Me dirán que el de Gobernación, nuestro estimado Reyecito Gómez Mont, no acusa las huellas de este cansancio del que hablo. Claro que no. Él tiene todo el tipo del que se administra y se la lleva pachona. Además, tomemos en cuenta que acaba de llegar y tiene reservas de calorías, cual oso que fuera a hibernar, en torno a esa cintura que alguna vez tuvo y en unos robustos cachetes que le dan a su apariencia facial un aire de niño feliz que no se acalambra fácilmente.

Pero no se trata de pasarle revista al gabinete entero. De lo que estoy hablando es de los lapsos hiperquinéticos del buen Felipe. Veamos: hace poco nos salió con lo de la nueva credencial que, según nos anunciaron, tendrá una barra magnética que reconstruya nuestra vida, nuestra genealogía, nuestro historial médico y no sé cuánto más. Me parece una solemne tontería. Aunque nos informen, cosa que dudo, de que será gratuita, esto no será cierto, porque no creo que Calderón de sus ahorros que no le dan ni para cambiar su carcacha, vaya a costear esas credenciales que vamos a terminar pagando entre todos los causantes y esclavos del considerable Carstens. Esto en un año de crisis financiera que no está para que nosotros dilapidemos nuestros ahorritos en pitos, flautas y credenciales. El pueblo declara vetada esta iniciativa y que no se diga más.

En cambio, lo que aplaudimos es esta simplificación de los trámites que nos permitirá abrir una refinería en dos horas. Vamos a ver si es cierto. Si lo es, vayan nuestros aplausos para el buen Felipe. Surge un problema: la burocracia que atendía los mil trámites que antes teníamos que hacer, ¿dónde la recolocarán y qué tareas le serán impuestas?. Yo digo que podrían doblar quesadillas, ponerle goma a los timbres postales y meterle el migajón a los bolillos. No veo qué otra cosa puedan hacer. Creo que este recuento, continuará.


¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCVI (1606)
Los bandidos que militan en el PRI no duermen en espera de su oficina nueva.

Cualquier correspondencia con esta presidencial columna, favor de dirigirla a dehesagerman@gmail.com (D.R.)

El pacto de Ocoyoacac

Salvador García Soto
Serpientes y Escaleras
El Universal

Fue, dicen quienes estuvieron ahí, una catarsis. En día y medio de encerrona en un rancho boscoso de Ocoyoacac, Felipe Calderón y los principales liderazgos de la cúpula del PAN se dijeron de todo y en tono fuerte se criticaron, se enfrentaron, se cuestionaron. Hubo quejas contra Calderón, su gabinete, sus alianzas políticas; el Presidente, dicen, fue receptivo y aceptó la autocrítica que por momentos era reclamo.

Eran en total 20 panistas y entraron el sábado 25 por la mañana; todo el día estuvieron encerrados en un salón del rancho. Fue el día más tenso, cuando un panista, diputado, abiertamente le cuestionó a Calderón su alianza política con Elba Esther. “¿De qué nos sirvió hacer alianzas con ella en las elecciones; donde el PAN se alió al Panal perdió?”, dijo en un reclamo directo a Germán Martínez.

César Nava, Germán, los gobernadores de Jalisco, Baja California, Guanajuato Querétaro, Vicente Fox, Santiago Creel, Ricardo García Cervantes, Javier Corral, entre otros liderazgos convocados a la encerrona. “Fue el espacio de autocrítica que abrió Calderón tras la derrota y los cuestionamientos por no aceptar su responsabilidad”, dijo uno de los asistentes.

Y en las disertaciones hubo críticas a la estrategia seguida de Los Pinos y Germán de ligar la elección a la lucha contra el narco. Fue un error, dijeron, cuando la preocupación de la gente estaba en otros temas; al PAN lo dañó querer vender una “guerra” que ha costado tanta sangre como oferta de campaña.

El domingo por la mañana la encerrona continuó. El tema del gabinete calderonista fue puesto a debate y el reproche al Presidente fue haber hecho de su equipo “un círculo cerrado”, casi un grupo de amigos. No hay inclusión de los grupos y corrientes panistas en el gabinete presidencial y no faltó quien recordara que el propio Calderón, en 2003, al dejar la coordinación parlamentaria, fue invitado a ser secretario de Energía, gesto que él no ha tenido con panistas de grupos distintos al suyo.

Al mediodía, tras la comida, el encuentro se dio por terminado. La catarsis concluía y la autocrítica surtía efectos. Días después del encuentro el Presidente habló de “ajustes” a su gabinete y se decidieron cambios que se anunciarán en las próximas horas; no sería raro que algunos panistas se sumen al gabinete y desplacen a los inexpertos y cuestionados amigos del Presidente.

NOTAS INDISCRETAS… De la elección de Nava, nos dicen, nada se pactó en Ocoyoacac. No hay duda de que Nava gana la dirigencia sin problema, la pregunta es cuántos votos en contra o abstenciones habrá. Germán tuvo sólo siete abstenciones y más de 330 votos, algo así como 95% de la votación. ¿César cuántos votos nulos o en contra tendrá y cómo afectará eso la calidad de su liderazgo? Esa es la cuestión… Los dados avisan que se guardan por unos días en el cajón y volverán a lanzarse hasta el martes 18. Hasta pronto.

Peña: boda y sucesión…

Enrique Aranda
De naturaleza política
Excélsior

Arropado en la convicción de ser uno de los tres grandes ganadores de la pasada justa electoral —Andrés Manuel con su Juanito en Iztapalapa y, paradójicamente, el “innombrable” Carlos Salinas de Gortari, serían otros—, Enrique Peña Nieto parece estar listo para concentrar su atención y esfuerzos en el enlace con la actriz Angélica Rivera —antes de diciembre, se dice— y, más allá, en la “puesta a punto” del andamiaje para garantizar su sucesión en el Estado de México y la conquista de la candidatura del tricolor para 2012.

En círculos políticos del Edomex, efectivamente, nadie duda hoy que, tras materialmente arrasar a la oposición en julio, al vencer en 40 de 45 distritos locales en juego y en 38 de los 40 federales, así como en 98 de 125 alcaldías —al haber arrebatado 20 de ellas al PAN y 16 al PRD—, el gobernador goza de tal capacidad de maniobra que no sólo está en posibilidad de cubrir con éxito el último tercio de su mandato sino, incluso, apostar en la definición de las políticas de su partido a nivel federal.

“Con excepción de León, Enrique ganó en todas las plazas que visitó en apoyo de candidatos priistas, cinco gubernaturas incluidas. A Sonora no fue…”, esgrimen quienes destacan su derecho a participar, por ejemplo, en la decisión sobre quien debe liderar la fracción tricolor en la Cámara baja o, más, en la definición de quienes presidirán las principales comisiones: la de Presupuesto y la de Hacienda, por sólo mencionar dos

Para la primera posición, se afirma, su apuesta “preferente” sería a favor del “salinista” Francisco Rojas, en tanto que, para encabezar alguna comisión legislativa clave, su mejor carta es Luis Videgaray, el mismo a quien no pocos identifican como favorito para sucederlo en la gubernatura, aun cuando para llegar a Palacio antes deberá dejar en el camino a Ernesto Nemer, que en septiembre asumirá como líder del Congreso local.

Con tales credenciales y en medio de tales pujas, se afirma, es como Peña se apresta para enfrentar, también con margen, la puja para elegir al abanderado del tricolor en 2012, que comenzará —si no es que ya está viviendo una de sus etapas más intensas— apenas se instale la Cámara desde la que la mayoría priista intentará construir las condiciones idóneas para su retorno a Los Pinos y remover todo aquello que pudiera impedirlo.

Boda y sucesión, o sucesiones entonces, es lo que está en el futuro de Peña Nieto. Nada más, al menos hasta ahora…

Asteriscos

* Mal y de malas el panismo que, empeñado en justificar la injustificable imposición de César Nava en la gerencia del partido oficial, perdió ayer en Tuxpan, Veracruz —en “la mesa”— una diputación federal más a favor del priismo, cuyo gran total llegó a 238 curules en la próxima Cámara de Diputados.

* Todo listo, en Jalisco, para recibir a Felipe Calderón y Barack Obama, así como al premier canadiense Stephen Harper, en la cumbre de mandatarios del TLC que, vale decir, se celebra ahí en reconocimiento al aporte del gobierno de Emilio González en la lucha contra el narcotráfico, a la fortaleza de su economía y a la indiscutible presencia en esas tierras de un panismo afín al jefe del Ejecutivo.

* Punto a favor del titular del IMSS, el “doctor” Daniel Karam —“el título viene con el cargo…”, bromea él mismo— la decisión de involucrar a la sociedad civil, no sólo en el mantenimiento de los niveles de calidad del servicio que prestan las guarderías del Instituto sino, también, en la implementación de programas de transparencia al licitarlas, así como de seguridad para evitar se repitan hechos como el lamentable incendio de la guardería ABC en Hermosillo.

Veámonos aquí el viernes con otro asunto De naturaleza política.

¿Qué fue de Esperanza Marchita?

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Hoy se cumple un mes de los comicios intermedios. Tiempo para preguntar ¿qué fue de Esperanza Marchita?, el sustantivo que simbolizó a la única propuesta imaginativa, retadora en esas elecciones: el voto nulo, el voto blanco.

Tengo la impresión de que los promotores de esa iniciativa sin padre se desilusionaron con el resultado del 5 de julio. No entendería por qué, si un millón 840 mil mexicanos los acompañaron (acompañamos) de alguna manera. No lo entendería en el DF, donde el voto blanco alcanzó 10.8 por ciento del total, contra 16 del PRI, 21 del PAN y 25 del PRD. Los 325 mil votos blancos de la capital son más que los del sablista PT, más que los del espeluznante Partido Verde.

Ni qué decir de los 263 mil votos en el Estado de México, los 138 mil en Jalisco, o el 7.3 por ciento en la Puebla de Mario Marín.

Difícilmente, además, se podría cargar hoy a Esperanza las culpas que se le endosaban de antemano: que confundiría, que daría a entender que no había opciones políticas, que alentaría la antipolítica, que desalentaría la participación ciudadana.

Esperanza consiguió que muchos hablaran en voz alta de la degradación y mediocridad de los partidos. Y supo convencer a millones de que esta vez había que darles la espalda. Sin embargo, y como lo perfilaba Enrique Krauze, tal parece que el esfuerzo de la huelga de votos caídos no supo ir más allá de un “gandhismo instantáneo, un happening mediático, un acto que dura un minuto”.

¿Y la reelección de legisladores, los candidatos ciudadanos, la tijera a los insultantes presupuestos de los partidos? Esperanza bien vale un segundo esfuerzo. No sé de quién, no sé cómo. Pero 5.4 por ciento de los votos en una elección federal no son cualquier… pendejada.

Pagando consecuencias

Manuel J. Jáuregui
Reforma

Por lo visto, el Presidente Felipe Calderón nunca fue amonestado con el famoso dicho "No te andes metiendo en Honduras".

México siempre sorteó airosamente, en materia de diplomacia, un sinnúmero de conflictos por más de siete décadas y para ello se apegó a la Doctrina Estrada -nombrada así en honor de quien fuera Canciller de nuestro país en 1930, Genaro Estrada- y la cual estuvo vigente hasta que en el 2000, el ranchero con botas la aventó al demonio (con las consecuencias por ustedes bien sabidas).

Esta instrucción diplomática, básicamente, pedía a nuestras representaciones en el exterior que se ABSTUVIERAN de otorgar o negar reconocimiento a los gobiernos de otros países.

Ello ya que esto implicaba una violación a la soberanía de las naciones y, en su lugar, reinó en la diplomacia mexicana el derecho a la autodeterminación de los pueblos.

México, en consecuencia de esta óptica, no tiene nada que andar haciendo reconociendo o desconociendo al expulsado Presidente chavista de Honduras, Manuel Zelaya, a quien ayer Calderón recibió con honores.

Si ese señor quiere venir como turista, es bienvenido, pero de ahí a que México lo reciba como héroe tácitamente reconociendo su legitimidad cuando una buena parte de los hondureños lo desconocen por golpista y por ser comparsa del dictador venezolano, hay un largo trecho.

No existe ninguna necesidad, ningún imperativo, que nos indique que como nación tenemos que tomar partido en este asunto que toca sólo a los hondureños dirimir.

Así como a nosotros nos encamionaría que Chávez reconociera al expulsado López como "Presidente Legítimo", así también nada tenemos que andar haciendo nosotros extendiéndole a Zelaya un certificado de autenticidad que para los hondureños no posee.

Es mejor, mucho mejor, abstenernos de meternos en estos enredos, pues nada bueno puede resultar de la intromisión.

Resulta más que obvio que Zelaya no va a regresar a Honduras, pues allá es repudiado por suficiente parte de la sociedad hondureña como para desatar una guerra civil si lo intentara.

De manera que darle nuestro respaldo, además de un ejercicio inútil, es también hacerle el juego al dictador venezolano Chávez, quien pretende replicar las dictaduras socialistas por toda América Latina.

El golpe que Chávez le acaba de dar a los medios venezolanos demuestra más allá de toda duda que este señor representa a una cepa OBSOLETA de represores militares.

¿Eso queremos nosotros como País, ayudarle a Chávez a contagiar la región proliferando esta estirpe de gobernantes superada por la historia?

Adicionalmente, al reconocer a Zelaya, insultamos a los hondureños que por sus buenas razones decidieron echarlo fuera de su país, evitando así que estableciera una dictadura violatoria a la Constitución hondureña y en violación a la Corte de dicha nación soberana.

A ambas instituciones ofendemos al darle nuestro "VoBo" a Zelaya.

Toca a nuestros legisladores obligar al Poder Ejecutivo a que RETORNE a la SABIA práctica de la Doctrina Estrada, la cual Fox violó por ignorante.

Calderón hace lo mismo por su parte, dado que Relaciones Exteriores está acéfala, lo cual quedó clarísimo con la nula respuesta que le dimos al DENIGRANTE trato que nos acaba de recetar CANADÁ.

Mientras Felipe Calderón siga rodeado de funcionarios medianeros, incompetentes y pusilánimes, seguirá equivocándose, lo cual es algo que le encanta a sus rivales políticos, pero que choca al pueblo que PAGARÁ las CONSECUENCIAS.

Inventar otros partidos

Mauricio Merino
Profesor investigador del CIDE
El Universal

Tal vez sea una buena oportunidad para renovar la vida de los partidos que produjeron la transición pero que han sido incapaces de consolidar el Estado democrático y eficaz. Pero sospecho que tomará mucho más tiempo lograr que el PAN y el PRD salgan de sus crisis de liderazgo e identidad para volver a la ruta de la construcción democrática.

De momento, tendrán que afrontar las derrotas que sufrieron el 5 de julio por un periodo mucho más largo, pues no sólo perdieron las elecciones, sino la credibilidad de sus liderazgos y el control de la agenda política del país. Y aunque los responsables más importantes de esas derrotas fueron más o menos hábiles para trasladar los costos más inmediatos hacia otras personas, es obvio que ya no podrán evadirse de la reconstrucción (o de la ruptura) de sus partidos políticos. Y no sobra recordar que tanto Felipe Calderón como López Obrador son especialmente obstinados.

El caso del PAN parecería, en principio, menos complejo que el del PRD, no sólo porque a pesar de todo se trata del partido en el gobierno, sino porque tiene una disciplina interna mucho más arraigada. Además, se trata de un partido de militantes y no de corrientes; y aunque algunos de ellos representan verdaderas oposiciones al liderazgo formal del Presidente de la República, puede suponerse que el diálogo entre ellos sigue siendo una opción válida para ponerse de acuerdo.

No obstante, todo indica que Felipe Calderón llegó muy pronto a la conclusión de que la renuncia de Germán Martínez fue un precio demasiado alto que cargó contra sus cuentas políticas, y que ya no está dispuesto a seguir perdiendo plazas para el control del partido. Empieza a ser evidente que el espíritu de Los Pinos se está colando a la conciencia del Presidente, para convencerlo de que quien habita esa casa tiene derecho a proponer a su sucesor. Y en su caso, esa convicción estaría reforzada por su idea inconmovible de la lealtad personal como condición básica para formar parte del círculo que accede a las decisiones más importantes.

De ahí la relevancia de la candidatura de César Nava para suplir en la dirigencia de su partido a Germán Martínez. Por más que quiera ocultarse el sol con un dedo, lo cierto es que se trata de un alfil del Presidente de la República y de un refrendo de la estrategia de tándem entre partido y gobierno diseñada desde un principio. Luego del 5 de julio, Martínez habría servido acaso como fusible para mantener el resto de los circuitos intactos. Y es frente a esa decisión que se han levantado los disidentes del PAN, tratando de imaginar una ruta distinta para volver a ganar en 2012, que ya no dependa sin más del círculo íntimo del Presidente de la República. Pura estrategia para ganar votos, pero nada todavía sobre el contenido de su gobierno ni sobre las ideas políticas que necesita el país para respirar otra vez. Pragmatismo sin redes, que ya probó su ineficacia política.

Mientras que en el PRD la ruptura parece ya la única salida posible. De hecho, las elecciones de 2009 podrán acreditarse algún día como las primeras en las que la formación política construida tras el fraude electoral de 1988 se presentó dividida. Veinte años exactos duró aquella idea encabezada por Cárdenas, Muñoz Ledo, Heberto Castillo, Pablo Gómez y muchos otros, que imaginaron una izquierda unida en torno de un programa y de una causa común, a pesar de las diferencias de origen entre corrientes diversas. Una idea que consistía en tolerar el pasado de cada uno para organizar un futuro común. Pero que fracasó al suplir esas causas por nombres propios. De modo que en lugar de programas, surgieron personas. Ejércitos de generales y coroneles, sin mando y sin tropas, enfrentados abiertamente a los caudillos intransigentes.

Al final, el PRD ya no podría seguir como una formación política articulada sin que haya, al menos, alguna derrota plenamente asumida entre las corrientes que se disputan su liderazgo. Y eso ya lo sabemos todos, y también ellos. Pero se trata de una petición imposible para el caso de Andrés Manuel, que ha preferido soñar con su regreso triunfante al poder desde partidos pequeños pero bien articulados en torno de sus decisiones; y muy difícil de aceptar para Los Chuchos, que han culpado al primero de las derrotas sufridas pero no se han atrevido a expulsarlo. Cosas de la conciencia histórica de la izquierda: están dispuestos a lo que sea, menos a aparecer como los causantes definitivos de la ruptura.

Entretanto, los dos están atrapados por su pasado inmediato, sus fobias presentes y su falta de imaginación para ver el futuro. Una mezcla perfecta para seguir perdiendo elecciones, mientras el PRI vuelve tranquilo a ocupar las plazas que dejó prestadas por unos años.

El “Milagro” de Zelaya

Francisco Garfias
www.elarsenal.net
Arsenal
Excélsior

Manuel Zelaya no se puede quejar del trato que ha recibido en México. No sólo fue recibido en Los Pinos por el presidente Calderón, sino que este mediodía subirá a la tribuna del Congreso para, desde allí, enviar un mensaje a sus compatriotas y a la comunidad internacional. No se tiene memoria de algo siquiera parecido con un mandatario depuesto.

Por cierto, pocas veces hemos visto a todas las fuerzas políticas caminar en el mismo sentido. El milagro lo hizo precisamente Zelaya. De izquierda a derecha respaldaron —e incluso aplaudieron— la inusitada invitación que el Congreso le hizo al hondureño.

El legislador obradorista-perredista Cuauhtémoc Sandoval no tuvo empacho en hacerle un reconocimiento a la canciller Patricia Espinosa, por haber operado con éxito la visita del hondureño a México. “Es un punto a su favor”, admitió el diputado.

La agenda de la visita a Xicoténcatl, sin embargo, provocó algunos jaloneos. Al principio se planeó recibirlo únicamente en el Salón Colosio para un diálogo con los coordinadores parlamentarios. La senadora Yiedckol Polevnsky y el diputado Javier González Garza, ambos del amarillo, protestaron. Querían a Zelaya ante el pleno y lo lograron.

El senador del PAN Gustavo Madero, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, acabó por reconocer que, acotarlo a una reunión de trabajo, podría mandar un mensaje de “apoyo insuficiente” a Zelaya. Se acordaron ambas cosas. Habrá diálogo en el Salón Colosio y mensaje en la tribuna de la Comisión Permanente. “Queremos dejar claro que estamos recibiendo al presidente constitucional de Honduras”, puntualizó el panista.

Desde el golpe de Estado de Roberto Micheletti, el Congreso reprobó la ruptura del orden constitucional en Honduras y se pronunció a favor de la restauración de la democracia. “El golpe de Estado es inadmisible. Estamos en contra de que se inscriba como un posible precedente en la región que acerque el retorno del autoritarismo”, advierte el punto de acuerdo aprobado por la Comisión Permanente el pasado primero de julio.

* * *

Hablamos anoche con altos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública Federal. Nos reiteraron las disculpas por el operativo en la iglesia del Perpetuo Socorro, de Apatzingán, donde fue capturado Miguel Ángel Peraza, alias La Troca, pero advirtieron que bajo ningún motivo dejarán que los delincuentes se cobijen “en las sotanas de los sacerdotes”. ¡Órale..!

* * *

Marcelo Ebrard comenzó a construir su plataforma en el interior del PRD para lanzar su candidatura presidencial en 2012. El jefe de Gobierno del DF alcanzó acuerdos con la corriente Alianza Democrática Nacional, la segunda en importancia de esa agrupación política, según legisladores del PRD. El grupo que encabeza el mexiquense Héctor Bautista, aliado de Los Chuchos en el larguísimo pleito por la presidencia nacional del partido, se comprometió a respaldar al alumno más avanzado de Manuel Camacho Solís en su carrera hacia Los Pinos.

“Ebrard les dijo a los de ADN que respetaba a Andrés Manuel López Obrador, pero que necesitaba construirse ya una imagen nacional”, aseguró el diputado Humberto Zazueta, integrante de la corriente de Los Cívicos, otra expresión del PRD.

* * *

En Sonora llamaron poderosamente la atención las declaraciones que Manuel Espino le hizo a Francisco Zea en Reporte 98.5. El ex jefe nacional del PAN no descarta que el TEPJF le quite el triunfo al panista Guillermo Padrés. “Sonora está en disputa, muy posiblemente se pierda”, le dijo al tocayo.

El PRI interpuso ya un recurso ante el Tribunal. Dice tener documentadas casi cinco mil irregularidades. Alega, entre otras cosas, que el IFE no transmitió alrededor de 70 mil spots del candidato priista Alfonso Elías Serrano y que el abanderado panista rebasó casi 50% los topes de campaña.

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El gobernador electo de Nuevo León, Rodrigo Medina, dio a conocer ayer a los integrantes de su “equipo de transición”, que será coordinado por Javier Garza Cantú. Destaca la inclusión del ex gobernador de Aguascalientes, Otto Granados Roldán, vocero de la Presidencia en los tiempos de Carlos Salinas de Gortari. El equipo de Medina, del cual saldrán futuros funcionarios, se completa con Vidal Garza Cantú y Othón Ruiz Montemayor.

Al borde de un ataque de crisis

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

A como están, les darán el tiro de desgracia. Florestán

Madrid, España.- La derrota es la peor desgracia para un partido y sus dirigentes, aunque pueda ser una bendición para sus militantes.

Cuando el 2 de julio del 2000 el PRI perdió la Presidencia de la República por primera vez en 70 años, ese partido se cimbró y Ernesto Zedillo, que siempre marcó su sana distancia, aunque cambió a cinco presidentes del CEN priista, tuvo que operar para fortalecer más que al partido, al tramo final de su gobierno.

La noche de aquel domingo, Dulce María Sauri, presidenta del PRI, llegó a Los Pinos donde se reunió con Zedillo y le presentó su renuncia al Comité Ejecutivo Nacional del partido, ésas eran las formas, se renunciaba ante el Presidente de la República, que era el que los nombraba.

Quien sería el último Presidente priista se la rechazó y citó a una reunión de gobernadores. Entre todos mantuvieron a la senadora yucateca en el cargo, pero el daño estaba hecho y parte del priismo duro se lo endosó al mismo Zedillo, que no se mostraba incómodo con el triunfo panista.

Desde allí ya todo fue cuesta abajo para el PRI, que había visto su mejor momento en las elecciones de 1994 para mostrar en 1997 el inicio de su caída libre, ya profunda en los siguientes procesos: 2000, 2003 y 2006, y resurgir en este 2009 como la primera fuerza política desde su lejano tercer lugar.

Y hoy, desde esa posición, mira a los otros partidos como éstos lo vieron a él: en el caos y la incertidumbre cuando el PRD y en el PAN se debaten en guerras intestinas por su control.

En el caso del PAN, los opositores a Germán Martínez, que no se atreven a levantar la mora para mostrarse como lo que son, opositores a Felipe Calderón, se la quisieron cobrar a éste vía aquél, organizando una ofensiva para hacerse del control partidista en la segunda mitad de su gobierno, a lo que se ha opuesto; en el caso del PRD, a los malos resultados electorales hay que añadir su propia lucha interna por el poder, López Obrador contra Los Chuchos. En ambos casos son sus respectivos duros los que empujan.

Sus divisiones intestinas, más la gestión gubernamental de la crisis económica y la operación electoral de los gobernadores, dieron como resultado este revés para el panismo y el perredismo, cuyos extremos hoy ven lo que llaman solución, en la salida de sus dirigentes y el arribo de sus duros.

Y ahí está el PRI presentándose unido en la victoria, unidad que no sé si resista el tránsito hacia un candidato presidencial que les garantice participar en forma electoralmente competitiva y llegar a Los Pinos en 2012 después de doce años de su derrota histórica.

En cómo despejen esa incógnita estará su unidad y por ende su fuerza, hoy cuando su oposición parece romperse por su exceso de ambiciones y falta de liderazgos.

Nos vemos mañana, pero en privado.