agosto 12, 2009

'Corazón, corazón, no me quieras matar' por Paco Calderón

Hay un mexicano con 27 credenciales del IFE

Carlos Mota
motacarlos100@gmail.com
Cubículo Estratégico
Milenio

Ése es el récord. Un tío que acumuló 27 credenciales que el IFE le expidió legalmente. Ninguna apócrifa. Las 27 fueron originalmente expedidas por el órgano electoral.

En otra cifra de escándalo, una persona ha llegado al récord de cobrar 70 veces el estipendio que le otorga el programa Oportunidades, sin que la autoridad se percatara, hasta recientemente.

Éstos son parte de los problemas que serán solucionados pronto. ¿Cómo? Con la nueva Cédula de Identidad que el gobierno anunció y que fungirá como el instrumento universal de identificación de que nosotros somos nosotros (¿adiós notarios?). El nuevo plástico será únicamente la parte física de un grupo de datos que aglutinará nuestras huellas dactilares, foto, nombre y registro de iris. El iris es lo que menos cambia a lo largo de la vida de la persona.

En la Secretaría de Gobernación ya se cruzaron las bases de datos de registros civiles con la CURP y se contrastaron contra las que tienen los bancos. ¿Resultado? El 50 por ciento de los clientes registrados tiene algún problema: duplicidad de nombres, falsos clientes, fantasmas vivientes que depositan y cobran. La banca está feliz con la nueva cédula.

Con la cédula, dice el gobierno, evitaremos llevar acta de nacimiento o comprobantes de domicilio para que un ente verifique que sí se trata de nosotros. La base de datos será pública, y cualquiera podrá acceder a ella para verificar si su contraparte es quien dice ser. Por ello los gobernadores también se muestran altamente optimistas. El enorme desastre de sus registros civiles está a punto de terminar.

Las aplicaciones sobrarán: se verificará que un tipo que se recluta para policía municipal es quien dice ser, se detectarán suplantaciones de identidad en empleados de medio pelo que roban en las fábricas o tiendas en las que trabajan; se verificará que una persona que cambia de identidad para mentir al Buró de Crédito es quien realmente incumplió y debe dinero.

El SAT es de los más felices. En el largo plazo, el RFC desaparecerá, y el sistema podrá hacer nuestras declaraciones fiscales por nosotros mismos, ya que podrá cuadrar solito lo que ganamos y deducirle lo que gastamos. No habrá fraudes, yes!

Las Trancas City

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Y de pronto lo que creíamos una fantasía de todo narco se volvió realidad y superó esa cualidad de imaginario: una sociedad que trabajaba, comía y vivía dentro de un territorio de 240 hectáreas y a más de dos mil metros de altura.

Una zona montañosa conocida como el Triángulo Dorado en Durango era la sede de un récord más para nuestro país, el narcolaboratorio más grande del mundo y que funcionaba para satisfacer las necesidades “empresariales” de las organizaciones a cargo de JoaquínEl ChapoGuzmán e IsmaelEl MayoZambada. Un paraíso donde no hacía falta nada, los servicios y las comodidades adecuados para hacer de ese lugar una zona industrial donde quienes ahí laboraban no se sintieran fuera del mundo.

Luz, agua, internet inalámbrico, televisión por cable, autos, motos, armas, laboratorios químicos totalmente equipados, todo, libre de cualquier posibilidad de rastro porque hasta hoy es descubierto y, pensamos, porque tontos no somos, que eso tiene años, varios, de haberse construido. Y es que el Triángulo Dorado, bien puede ser el Triángulo de las Bermudas, porque se trata de una zona apenas identificada a pesar de la maquinaria y la infraestructura que ahí llegó, y no por arte de magia. Igual pasa con los contratos de luz, agua y demás servicios con los que se contaba en ese lugar.

Dentro de esos miles de metros cuadrados era elaborado un catálogo completísimo de drogas sintéticas: éxtasis, ice, crystal; todas que iban a parar al mercado estadunidense y, brincando el charco, a Europa y Asia. Tanta era la producción, que se calcula que al día se podían generar hasta millón y medio de pesos por cada kilo de droga.

Y aunque sabemos que la sierra se torna un laberinto mientras más alto y profundo se encuentre el punto de exploración, resulta curioso que no haya habido huellas de los constantes viajes de los vehículos de la organización. Hoy, las autoridades saben que, para llegar al paraíso del Chapo y de El MayoZambada, bautizado como Las Trancas, se requiere una hora de viaje, sin conexión con algún otro poblado.

Increíble, aunque en realidad era lo único que nos faltaba por descubrir para terminar de entender el poderío del que son dueños los capos. Y es que construir una ciudad pararalela, dentro del territorio nacional, pero con una calidad de vida que no corresponde a la media de la población mexicana, nos habla del potencial que la industria del narcotráfico ha adquirido.

Lo revelado por las autoridades dice que se encontraba en etapa de “ampliación”, a pesar de que para recorrer el lugar por completo se requieren más o menos seis horas de expedición, un recorrido con calidad de narcoturismo.

Si bien su descubrimiento y la irrupción de las autoridades federales son un gran punto a favor para el gobierno federal, también se trata de un pequeño golpe a su ego, porque una isla industrial de tal magnitud no se pierde de la vista de autoridades con los ojos puestos en su objetivo. Así de ciegos los ojos y los radares de quienes debieron ponerse las pilas hace años. Pero, aún así, es un golpe enorme para el cártel del Pacífico. Aunque nos sigue quedando la duda sobre si éste es todo el potencial que el narco puede mostrar.

Si bien este descubrimiento por el gobierno es un gran punto a favor, también un pequeño golpe a su ego.

Dulce, Zedillo, la derrota de 2000

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Al final hay que elegir entre sueños e ideas. Florestán

Este martes 5, escribía como operó Ernesto Zedillo a la derrota presidencial del PRI, el 2 de julio de 2000, y apuntaba:

“La noche de aquel domingo, Dulce María Sauri, presidenta del PRI, llegó a Los Pinos donde se reunió con Zedillo y le presentó su renuncia al CEN del partido, ésas eran las formas, se renunciaba ante el Presidente de la República, que era el que los nombraba. Quien sería el último Presidente priista se la rechazó y citó a una reunión de gobernadores y entre todos la mantuvieron en el cargo. Pero el daño estaba hecho.”

A esto me escribió al día siguiente Dulce María con una crónica de primera mano, por inédita, excepcional, de aquellas horas.

En su columna publicada en MILENIO Novedades de Yucatán, usted menciona las condiciones de mi renuncia a la Presidencia del CEN del PRI después de la derrota en la elección presidencial del 2000. Quisiera hacer algunas precisiones al momento y a las circunstancias en que se produjo mi determinación de renunciar, cuándo y ante quiénes lo anuncié, los pasos que di para buscar hacerla efectiva y lo que me hizo retirarla, al percatarme que, en vez de ayudar al Partido a enfrentar el difícil trance en que se encontraba, sólo hubiese profundizado aun más los problemas.

La madrugada del 3 de julio del 2000, habiendo aceptado plenamente la derrota en la elección presidencial ante la militancia del Partido y los medios masivos de comunicación después que se pronunció el Presidente del IFE, José Woldenberg, decidí que tendría que presentar mi renuncia a la Presidencia del CEN y asumir la responsabilidad de los malos resultados. Avanzada la mañana, acudí a casa del candidato Labastida para tener una reunión previa a la de Los Pinos, a la que habíamos sido invitados al iniciar el día. Allá, en casa de Francisco Labastida les di a conocer mi determinación de renunciar al CEN. A Emilio Gamboa, secretario técnico del Consejo Político Nacional, órgano partidista facultado para aceptar la renuncia, le pedí que convocara al Consejo para esa misma tarde. Seguidamente, los integrantes del CEN, sin el candidato Labastida, nos dirigimos a Los Pinos. Previamente al inicio de la reunión, el entonces secretario de Gobernación, Diódoro Carrasco, que también había sido convocado, me cuestionó acerca de mi decisión y me expresó que ya era del conocimiento del Presidente Zedillo, quien se oponía. En la reunión que se efectuó a continuación, con la asistencia exclusiva de los integrantes del CEN, el Presidente Zedillo y el secretario Carrasco, expresé mi determinación de renunciar esa misma tarde. Recuerdo vívidamente la pregunta del Presidente Zedillo y mi respuesta: “¿Me estás informando o me estás pidiendo mi opinión? Le contesté: Le estoy informando, Señor Presidente”.


Mañana, pero en privado, el desenlace.

La disputa

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Es difícil representar mejor la división real entre proyectos diferentes, enfrentados entre sí, que se da hoy en América, que la realización de las cumbres simultáneas de la Unasur, realizada en Quito, y la de los Líderes de América del Norte, que fue en Guadalajara; son dos mundos, dos concepciones, dos formas de relacionarse con los demás y de ubicarse en la economía mundial que casi no tienen puntos de coincidencia.

La Unasur se ha convertido en el espacio privilegiado del chavismo: el mandatario venezolano Hugo Chávez, el ecuatoriano Rafael Correa, el nicaragüense Daniel Ortega y el boliviano Evo Morales, acompañados por el depuesto Manuel Zelaya (y por Raúl Castro, que aunque no tenga nada que ver con el sur del continente es cliente asiduo de esos encuentros), y cada vez más por la argentina Cristina Kirchner, conciben ese espacio como propio, uno de confrontación con “el imperio” (léase Estados Unidos) y sus aliados (léase México y Colombia, aunque también se suele incluir a Chile, Perú y Uruguay e incluso a Brasil, que sigue, sin duda, su respectivo camino en esa definición), utilizado en realidad para tratar de extender su influencia. Es un espacio basado en gobiernos autoritarios, unipersonales, con economías cada día más cerradas y estatizadas, alianzas estratégicas con grupos como las FARC y naciones como Irán, Rusia y China. Y algo más preocupante: sobre todo en el caso de Chávez, casi siempre dispuesto, por lo menos en el terreno discursivo, a lanzarse a una confrontación militar con quien considere su enemigo en turno. El proyecto estratégico de este grupo de naciones no es viable en el largo plazo y ha fracasado una y otra vez, tanto en América Latina como en el resto del mundo, pero la memoria de la región es tan corta como larga la lista de inequidades que alimentan la posibilidad de expansión del mismo.

México, guste o no, lenguaje o discurso aparte, se debe ver en América del Norte: nuestra ubicación geográfica, las diferencias evidentes con el sur del continente en muchos sentidos pero, sobre todo, por la economía y la movilidad social. Tanto económica como socialmente, México está integrado con el norte, en Estados Unidos viven millones de mexicanos y sus descendientes y su presencia es cada día más importante en Canadá. Nuestro comercio se realiza en más de 80% con esos países y, entre los tres, se crea una de las zonas económicas más poderosas del mundo.

Mientras en la Unasur se habla de regresar al mundo de la primera mitad del siglo XX, México, Estados Unidos y Canadá tienen todo para mirar hacia el futuro. Pero, paradójicamente, mientras esas naciones inscritas en el chavismo buscan y logran acuerdos aunque éstos sean en la práctica inaplicables y reflejo de un regreso al populismo y el autoritarismo que cubrió con un manto de oscuridad casi todo el siglo pasado a la región, en el norte del continente los acuerdos pasan por las coyunturas y no terminamos de encontrar las rutas para tener claridad en el rumbo a seguir. Es verdad que existen diferencias y desafíos importantes: que la agenda de Obama está ocupada hoy por temas internos tan graves como la salida de la crisis, la guerra al terrorismo y batallas como la de la implementación de un seguro médico universal; que la agenda de Harper es de muy corto plazo porque su partido está a punto de perder las elecciones en Canadá, y que México, además del desafío que implica la inseguridad, tampoco ha realizado las reformas que el país requiere para avanzar mucho más en la integración posible con la zona. Pero tampoco, lo vimos en Guadalajara, fuera de profundizarse la relación personal entre los mandatarios, sobre todo Calderón y Obama, se termina de construir un discurso que vaya más allá de la coyuntura en términos propositivos, de visión de futuro, de compromisos de integración.

Existe en este sentido una concepción errónea que deviene de creer que en América del Norte puede darse un proceso de integración similar al que se dio en Europa. Se olvidan muchas cosas: primero, que la integración europea se inició en 1956 con el Tratado del Carbón y el Acero, firmado, básicamente por Alemania y Francia, y tardó muchos años en avanzar hacia un modelo de integración superior. Segundo, que geográficamente estamos ante territorios más pequeños, mucho más comunicados, con un nivel de vida relativamente equilibrado (sobre todo entre los primeros impulsores de la integración) y que, además, venían de dos guerras que los habían diezmado y les hicieron comprender que la división y el enfrentamiento acabarían con ellos.

Ninguna de esas condiciones se han dado en América del Norte: hemos dado un paso enorme con el TLC, pero aún falta mucho por avanzar en el propósito integrador. Los tres países son enormes, diversos, con diferencias profundas dentro de cada nación. Los desniveles de desarrollo son notables. Y, tampoco, a lo largo del siglo XX, hemos tenido enfrente el desastre de una guerra en nuestros territorios. Pero, por encima de ello, hay una diferencia más importante: los europeos desde un principio tuvieron claro hacia dónde querían avanzar, tardaron años, sin embargo, el objetivo estaba definido y aun asumiendo costos políticos, fueron dando los pasos en la dirección correcta. En nuestro caso existe una idea general de integración que luego de aprobarse y ponerse en marcha el TLC en 1994, se ha ido desdibujando como si se pensara que el mismo funcionaría en automático y no fuera necesario nutrirlo y desarrollarlo.

No tenemos nada que ver con el modelo que impulsan el chavismo y sus aliados, pero el que se podría reflejar desde el norte del continente tampoco termina de configurarse como para ser planteado en forma de una verdadera alternativa. Ahí radica el desafío y estaría también la necesidad de plantearse el futuro de la región como algo más que una opción comercial relativamente eficiente.

México, guste o no, lenguaje o discurso aparte, se debe ver en América del Norte.

Sobre el "Parque Zoológico y Botánico La Reina"

Marielena Hoyo Bastien
producciones_serengueti@yahoo.com
Animalidades
La Crónica de Hoy

IVONNE ORTEGA, GOBERNADORA CONSTITUCIONAL DEL ESTADO DE YUCATÁN

JUAN RAFAEL ELVIRA QUESADA, SECRETARIO DE MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES

PATRICIO PATRÓN LAVIADA, PROCURADOR FEDERAL DE PROTECCIÓN AL AMBIENTE

ORGANIZACIONES NACIONALES E INTERNACIONALES DE PROTECCIÓN ANIMAL

CIUDADANOS CONSCIENTES Y CIVILIZADOS, COMPASIVOS, DEL MUNICIPIO DE TIZIMÍN

P R E S E N T E S

Por este medio, no apto para munícipes ignorantes, irresponsables, desentendidos y crueles como el tizimileño ¿médico pediatra? José Luís Peniche Bates (PRI 2007-2010), me dirijo a ustedes para ver si en alguno o en todos, especialmente en la gobernadora y en ti, procurador ambiental, encuentro la respuesta obligada con respecto a la urgente necesidad de proceder al cierre eterno del otrora pomposo Parque Zoológico y Botánico La Reina, apodillo que el lugar recibió, tengo entendido, cuando el 28 de febrero de 1975 SM la reina Isabel II de Inglaterra visitó Tizimín, y lo inauguró para su enorme vergüenza presente si se le informara lo que hoy es este sitio de muerte y tormento para seres totalmente invalidados. Y es que resulta increíble que aún habiéndose comprobado y ampliamente publicitado a comienzos de año, el fallecimiento de varios de los animales ahí cautivos debido a maltrato y negligencia o lo peor, ¡por hambre!, como fue el caso de un león encontrado muerto en completo estado caquéxico, sea la fecha en que continúen esos abusos sin que autoridad alguna intervenga drásticamente. No exclusivamente como dicta la ley con “visitas de inspección” y abriendo “procesos administrativos” que sólo dan ventaja a los infractores de la Ley General de Vida Silvestre, sino procediendo en paralelo y con base en el trato digno y respetuoso a que también por ley estamos obligados para con la fauna silvestre, clausurando el lugar, decomisando CORRECTAMENTE a los ejemplares y trasladándolos a lugar seguro, que tampoco vienen a ser los dizque Centros para la Conservación e Investigación de la Vida Silvestre (CIVS) que según me informan, están para llorar. No se.

Lo anterior, no importando que el sitio represente gran importancia para la comunidad o sea su único contacto con la gran naturaleza, que no lo es, mucho menos porque en su interior esté ubicada inexplicable y riesgosamente La Cantina, borrachería de todos los lugareños y vecinos tan querida. Ello no es suficiente para el maltrato a que fueron y siguen siendo sometidos los animales, incluso cada vez menos frecuentados.

Y es que no todo son los grandes problemas como el cambio climático mi querido Secretario Elvira, hay también menesteres domésticos como este, que requieren de toda tu atención porque aquí en mi país, por si no lo has experimentado, las cosas se resuelven con una orden que suele venir de arriba para abajo, máxime, cuando no estamos tratando de maquinaria y equipo, sino de vidas, muchas de ellas en peligro de extinción y por las que tanto predican y castigan ustedes, las ¿autoridades? del ramo, pero que en circunstancias como la que cito no hacen la menor cosa.

No quiero imaginar por las que pasó el león antes de morir por debilidad. Seguramente padeció una agonía larga y dolorosa, como también de susto resultó el más reciente parto de una jaguara -la semana pasada- que ante la negligencia y carencias para su atención perdió al crío. Es más, no se si a la fecha la madre sigue viva.

Muchos, pues, han sido los animales perdidos por abusos, incapacidad y falta o robo de presupuesto y pese a tanta evidencia, no entiendo que el lugar siga abierto y con ejemplares adentro. ¿Cuántos muertos más se requieren para su clausura? ¿Es así como debemos entender el cumplimiento de la ley y especialmente la protección al ambiente?…

Ya se que no faltará el comentario de… si con los niños no les importa… pero de todas formas ello no le resta un ápice de importancia a lo que deben entender los tizimileños como una situación que no puede permitirse, partiendo de que no nos conviene a nadie -adultos, niños, capitalinos o yucatecos- que tamaña crueldad pase desapercibida porque dejaría un mensaje muy rudo para la próxima generación, sabiéndose como hoy se ha comprobado, que la criminalidad humana comienza siempre maltratando al más débil y que en este caso están siendo los animales. Y en esto… tanto peca el que mata la vaca como el que le ata la pata.

Particularmente pido a los funcionarios no implicar en esto cuestiones políticas, especialmente las que pudieran sobrevenir por cuanto deben intervenir una gobernadora del PRI y un ex gobernador del PAN en Yucatán como es Patrón Laviada, a quien se le pone todavía más difícil porque además de dormir con el enemigo, es en su Estado natal donde deberá poner en práctica lo que tanto ha predicado últimamente. Que la PROFEPA está para “hacer cumplir la ley y castigar al infractor”.

Por lo que toca a mis compañeros de lucha, les ruego formalizar denuncias con harta firma solicitando el cierre para siempre del zoológico y el traslado de los animales sobrevivientes, situación para la que se pintan solos Eduardo Lamazón de la Red Mundial Animalera, Rosario Sosa, Presidenta de la Asociación por los Derechos de los Animales en Yucatán, A. C. y Sandra Segovia de POR ELLOS. Si alguien más se apunta ¡bienvenido/a!

Mientras las respuestas llegan, permítaseme convocar a los lectores, lectoras, para que acudan mañana jueves al homenaje que la Fundación Miguel Alemán (tel. 91 26 07 00) hace al doctor Jesús Estudillo López a partir de las 12 horas. Sin embargo, mejor resultaría para el admirado científico y sus crácidos, águilas y quetzales, que su México le resolviera el problema económico que tiene en vilo a sus tantísimos años de trabajo en y por la Granja Siberia, hoy conocida como Vida Silvestre, vergel hasta con bosque de niebla, levantado desde hace poco más de 40 años en terrenos desérticos de Ixtapaluca, Estado de México. ¿Quién da más?

A T E N T A M E N T E

Marielena Hoyo Bastien

Sancionar la simulación

Lorenzo Córdova Vianello
Investigador y profesor de la UNAM
El Universal

A la memoria de Kristian Bernal

El pasado miércoles la Sala Superior del Tribunal Electoral ratificó las multas que el IFE había determinado imponer al PVEM y a Editorial Televisa, por 4 millones de pesos a cada uno, vista la transmisión de una serie de spots televisivos promocionales de la revista TV y Novelas. Se trató de anuncios que, en realidad, constituían propaganda a favor de dicho partido aun cuando se hicieran pasar por publicidad de esa publicación propiedad del principal consorcio de televisión del país.

En el caso de Televimex, la empresa de Televisa titular de la concesión, y a quien el IFE había multado con 5 millones, entre otras cosas, por no acatar una orden cautelar de suspender las transmisiones referidas, el tribunal consideró que el IFE había notificado esas medidas a una persona distinta y que, por ello, debía replantear e individualizar la responsabilidad de la concesionaria en el caso.

La confirmación del TEPJF es muy importante porque, luego de haber validado como lícito, hace un par de meses, el franco fraude a la ley cometido por el PVEM y algunos concesionarios al hacer pasar propaganda electoral comprada (y por ello ilícita) por informes de actividades de los legisladores de ese partido, la máxima instancia de justicia electoral finalmente convalidó que la simulación debe ser sancionada.

Para ello el Tribunal Electoral se valió de la vieja tesis de la culpa in vigilando (acuñada originalmente por el propio TEPJF cuando se sancionó al PRI por el caso Pemexgate, y luego frecuentemente utilizada), que convierte a los partidos políticos en garantes de vigilar que terceros no cometan actos ilícitos de los cuales puedan obtener un beneficio indebido y les impone la carga de denunciar o de deslindarse de dichas conductas. En esta ocasión, además, la Sala Superior afinó los criterios de esa tesis y detalló cuáles debían haber sido los actos de deslinde que habría debido realizar el Partido Verde para ser relevado de responsabilidad y, por ello, de sanción.

Con esa resolución, un partido que desde el principio se opuso a la reforma electoral (alineándose con los intereses mediáticos que habían sido agraviados con la misma —y que ahora, por cierto, son los beneficiarios de más de la mitad de las diputaciones que obtuvo ese partido en lo que ya muchos llaman la “telebancada”—), y que reiteradamente había violado la ley simulando su cumplimiento, recibe una multa que es relativamente menor en cuanto a su monto pero también muy importante en cuanto al precedente.

Hace un par de semanas, en un artículo publicado póstumamente en estas mismas páginas, Kristian Bernal —joven brillante y entrañable amigo, cercano colaborador e incansable defensor de los méritos de las virtudes democráticas de la reforma electoral, y que en la madrugada del 30 de julio fue víctima de la brutal violencia de la desbordada delincuencia que nos aqueja— sostenía, refiriéndose a la sanción que el IFE había impuesto al PVEM, que resultaba un buen negocio si se la comparaba con los beneficios que traía consigo una conducta ilegal. Kristian tenía razón y debe hacernos pensar si la simulación y el abuso del derecho no deberían ser penados de manera mucho más severa.

En todo caso, el antecedente que deja la confirmación de la multa y el criterio que sentó el Tribunal Electoral sirven para que una eventual (y probable) futura conducta ilícita del PVEM sea penada de manera mucho más grave en virtud de que la reincidencia constituye un elemento para incrementar los montos de las sanciones.

Ojalá, en ese sentido, que esta resolución sea el prolegómeno de una actitud consistente e indefectible de las autoridades electorales frente a las violaciones cometidas por partidos o particulares a las normas que regulan el modelo de comunicación política. Ello es algo obligado, vista la gran apuesta política que en ese sentido trajo consigo para los órganos del Estado la reforma electoral de 2007.