septiembre 22, 2009

Impuestos

Macario Schettino
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
El Universal

Pues hace ya dos semanas que el Ejecutivo envió su propuesta fiscal para el próximo año, y no hemos hablado de ella. Ya algunos lectores han reclamado esa desatención

En realidad, lo único que comentamos fue el documento de Criterios, y específicamente la estimación de producción de petróleo para los próximos años, que Pemex insiste en ver en 2.5 millones de barriles diarios hasta 2015. Eso estamos produciendo hoy, y la declinación no ha terminado, así que francamente lo veo difícil, pero ya hablamos de ello hace una semana, y seguramente la próxima volveremos al tema, cuando tengamos los datos de producción de agosto.

Lo que no hemos comentado es el tema de los impuestos. Como de costumbre, nadie quiere pagar, y con razón. Pagar impuestos significa entregar parte del dinero que con tanto trabajo se gana uno, y sin recibir nada a cambio. No es como comprar gasolina, o ir al cine, en donde pagamos a cambio de algo. Los impuestos los pagamos, y cuesta trabajo encontrar algo que recibamos a cambio. Más cuando las calles tienen hoyos, las luminarias están fundidas, hay basura en todas partes y policía en ninguna. Y es en eso en donde buscamos reciprocidad por nuestros impuestos, y no la encontramos. Y por eso nos enojamos.

Algunos colegas incluso han tomado la bandera de ni un peso más, haciéndose eco de esta justificable molestia de los ciudadanos, en buena medida porque es políticamente correcto. Dicho de otra manera, es una buena manera de caerle bien a los lectores. Pero eso es exactamente lo mismo que solemos criticar a los políticos, que no dicen la verdad por no molestar a sus votantes. O peor, que mienten deliberadamente para ganar votos. Prometen cosas que no pueden cumplirse con tal de ganar una elección. Eso es exactamente lo mismo que hacen mis colegas cuando exigen que no paguemos más impuestos, a sabiendas de que éste es el país que menos paga en el mundo. Al menos entre los países razonablemente estables.

Los impuestos son la manera en que el gobierno obtiene recursos para poder proveer ciertos bienes que no se pueden vender en el mercado. Estos bienes se llaman públicos, y los ejemplos de libro de texto son la seguridad nacional y la impartición de justicia. O los provee el gobierno, o no existen. Hay otros bienes que no son exactamente públicos (en la definición técnica de los economistas), pero que por alguna razón la sociedad ha decidido que el gobierno provea. Es el caso de la educación y la salud, que existen en el mercado, pero que si queremos que a todo mundo le toque, es necesario que el gobierno lo haga.

Lo mismo ocurre con la seguridad pública.

Para poder proveer estos bienes, el gobierno tiene que cobrar impuestos. Puesto que queremos que todos reciban educación y salud, necesitamos financiarlo todos. Incluso, si alguien no recibe estos bienes, porque no quiere, tiene que pagarlos. De otra forma, si sólo los que lo reciben lo pagaran, estaríamos en el caso de un bien privado común y corriente. En principio, entonces, el gobierno cobra impuestos para poder proveer estos bienes.

Entre educación y salud, el gobierno mexicano gasta 11% del PIB, que es más o menos lo mismo que recauda por impuestos. No le queda un centavo para lo demás. Puede ser que lo demás no debiéramos pagarlo, pero lo estamos haciendo. Si preferimos que no se pague, pues entonces podemos simplemente dejar las cosas como están y en unos pocos años habrán desaparecido estos gastos.

Los enumero, sin ser exhaustivo, nada más para que los tenga en mente: seguridad nacional, seguridad pública, legislativo, justicia, apoyos al campo, apoyos a la industria, apoyos a los trabajadores (Afores e IMSS, parcialmente, e ISSSTE por completo), programas contra la pobreza, apoyo frente a desastres, y una multitud de actividades administrativas asociadas a ello. Ah, también tres grandes empresas proveedoras de energía, todas ellas deficitarias. No me vaya a decir que Pemex no es deficitaria, porque sí lo es. El ingreso del gobierno por petróleo no es por Pemex, sino por los derechos de hidrocarburos, que sería igual si en lugar de Pemex hubiera empresas privadas, como las hay en otras partes del mundo.

Usted me podrá decir qué cosas hay que quitar de la lista mencionada. Lo que debe quedar claro es que con los impuestos que usted paga, y con los que pagamos todos los mexicanos, para lo único que alcanza es para pagar educación y salud. No hay nada más. A la fecha, hemos pagado esos bienes y servicios de la lista con los ingresos petroleros, pero le recuerdo que se reducirán a un tercio del valor de 2008 para 2015. No hay que quitar todo lo de la lista, nomás dos terceras partes.

No mencioné en ninguna parte los servicios urbanos, que hoy también pagamos, en buena medida, con los impuestos mencionados, pero no por completo. En algunas ciudades la recaudación del predial y el agua alcanzan a cubrir una parte del gasto, pero en promedio 90% del gasto de gobiernos estatales y municipales se cubre también con los impuestos federales.

Si usted es de lo que opinan que no hay que pagar ni un peso más, adelante, pero vaya seleccionando qué vamos a dejar de pagar. Nada es gratis en esta vida.