septiembre 24, 2009

¿En qué mundo estamos?

Germán Dehesa
german@plazadelangel.com.mx
Gaceta del Ángel
Reforma

Estoy amenazado. Me rugen, me ladran, me rechinan los dientes y todo esto ocurre a treinta centímetros de mi inerme persona. La Rosachiva tiene influenza haitiana, que es de las más virulentas, y aunque desde el lunes fue enviada a su humilde casa de interés social, para que allá moqueara y distribuyera virus por todo ese hábitat, hoy miércoles con femenina terquedad ya está aquí aunque su aspecto es el de una sobreviviente del hambre en Rusia. Ya se apoderó de la computadora y ya tosió generosamente sobre el teclado y la pantalla. En cuanto ella se vaya, me pondré en contacto con la Secretaría de Salud, pues supongo que ahí tienen brigadas de higienización y esterilización de objetos. Ésta es la situación en la casa de piedra y flores. Me imagino que cada vez hay más hogares aztecas en la misma situación con uno o varios émulos de la Dama de las Camelias. ¿Y qué hacemos?, es la voluntad de Dios, diría mi mamá, pero ella estaba un poco tocadiscos. Francamente yo no me imagino a Dios soplándole a los virus para que caigan sobre esta tierra morenita y luminosa.

Y ojalá aquí acabara todo, pero ¡qué va!, allá afuera los cocolazos están rudísimos. La Ciudad de México que, hace unas cuantas semanas pedía ¡por favor, que llueva!, hoy está aterrada porque le hicieron caso y por eso nos unimos en una sola voz que solicita, ruega e impetra: ¡que ya pare de llover, shingao!.

Hagan de cuenta que la ciudad toda fuera de un mazapán que día a día se va reblandeciendo y desmoronando y así donde estaba nuestra taquería favorita, o el bello jardín de nuestra juventud, ahora es un lagunón maloliente y putrefacto. Mientras tanto, la basura se acumula de dramática forma. Esa fila interminable de camiones que no pueden descargar en ese basurero que, de todas formas, ya estaba por ser inhabilitado constituye una escena infernal y un monumento a la mala planeación y a la incapacidad de reacción de las autoridades del DF. Estamos superados por todas partes y lo que no lograron los españoles y tlaxcaltecas con su cerco a Tenochtitlan, lo están logrando estas lluvias persistentes y caudalosas. En la televisión vemos a nuestras fuerzas policíacas desempacando cajas y cajas rellenas de dólares. Al ver esto, no hay capitalino que no se ponga a soñar con que nos entreguen a cada uno nuestra cajita feliz para poder irnos a vivir a la costa, tiradotes en una hamaca con nuestra guitarra y una cubita permanentemente rellenada mediante un cubiducto creado para tal efecto. Dormir, tal vez soñar.

Me gustaría que no me malentendieran. La patria tiene muchos males. Algunos son transitorios como los aquí descritos. Otros, como la clase gobernante ladrona, mentirosa y descerebrada, nos acompañan desde nuestros mismos orígenes y nuestra larga lucha ha sido por deshacernos de ellos, pero bien nos consta que no es fácil porque son un virus mutante. Vuelvo a decirlo: no me malentiendan. Estamos llegando al corazón mismo de las tinieblas, pero llegaremos juntos y de ahí, estoy seguro, hemos de trascender para que un día nos amanezca y el amanecer nos encuentre sonrientes. Que así sea.


¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCXXXII (1632)
MONTIEL: ya devuelve lo que nos robaste.


Cualquier correspondencia con esta columna tormentosa, favor de dirigirla a dehesagerman@gmail.com (D.R.)

Diego critica a Felipe

Francisco Garfias
www.elarsenal.net
Arsenal
Excélsior

Nos encontramos a Diego Fernández de Cevallos en ese centro de la grilla en que se ha convertido el restaurante El Cardenal del hotel Sheraton Alameda. Comía con el abogado Fauzi Hamdan y con el ministro Sergio Vals. Charlamos brevemente sobre la estrategia de Calderón para salir de la crisis y aliviar las presiones que existen sobre las finanzas públicas. El Jefe lo reprueba: “Va en sentido contrario de la tendencia mundial. Subsidio y aumento de impuestos obstruirán la recuperación económica”, pronosticó.

Diego califica de “grave error” recurrir a los subsidios “que finamente son dádivas” para combatir la pobreza. “¿De qué le sirve a un marginado que le regales 500 o mil pesos?, mejor dale un empleo. El subsidio denigra, el trabajo enaltece”, puntualizó. ¿Se andará promoviendo para la Secretaría de Hacienda?

Le preguntamos sobre Arturo Chávez Chávez, propuesto como titular de la PGR. López Obrador dice que es su “empleado”. El panista no quiso tocar el tema para no hacer más “alharaca” y no enturbiar el ambiente en el Senado, donde hoy será votada la propuesta. Nos hizo saber, sin embargo, su desacuerdo con el título, ayer, de esta columna: “Un procurador débil”. Está convencido de que el ex procurador de Chihuahua, cuestionado por su desempeño en el caso de las muertas de Juárez, demostrará, en funciones, que no recibe consignas. Veremos…

nJuanito busca desesperadamente el apoyo del GDF. Ha intentado entrevistarse con funcionarios del gabinete de Ebrard, pero nadie lo recibe. Marcelo no lo ha autorizado. Sabemos, sin embargo, que el jefe de Gobierno está por reunirse con el farsante delegado electo de Iztapalapa. Intentará convencerlo de que cumpla con su palabra y entregue la delegación.

En el Ayuntamiento, donde hay preocupación de que un mal gobierno de Rafael Acosta empeore las cosas en la ya de por sí complicada delegación, no parecen tener grandes esperanzas en la honestidad del insuflado petista. La ambición de poder del famoso Juanito lo hizo traicionar hasta su conciencia. ¡Ah, la condición humana!

En el escenario está la posibilidad de que los radicales del obradorismo, engañados por el petista, le impidan la entrada a la Asamblea Legislativa para que rinda protesta como delegado. Es un axioma que Juanito ganó por el impulso de Andrés Manuel, aunque algunos de los porristas que el hombre tiene en los medios finjan demencia.

n Los fabricantes de rumores se soltaron. Difunden la versión de que el poderoso senador del PRI Manlio Fabio Beltrones respalda a Chávez, a cambio de que le den mano en el nombramiento de nuevo ombudsman nacional. En la lista de aspirantes: Mauricio Farah, Raúl Plascencia, Emilio Álvarez Icaza, Patricia Olamendi, Javier Moctezuma, Gerardo Laveaga y Ricardo Sepúlveda. ¿Deduzca usted cuál será el “afortunado” candidato de Manlio?

n Vaya enredo en el que está metido Miguel Mancera, procurador capitalino. Abel Silva, fundador de la banda de Los Tiras y líder de la conocida como Los Petriciolet, que secuestró y mató a los jóvenes Fernando Martí y Antonio Equihua, jura que ni siquiera conoce a SergioHumberto Ortiz Juárez, alias El Apá, al que detuvo la PGJDF por el caso Martí.

Mancera se defiende. Dice que si bien no todos los secuestradores se conocen, algunos puntos los conectan. Afirma que, en los casos por los que ejercitó acción penal la PGJDF, existe la misma casa de seguridad. Un detenido, de nombre Marco Antonio, realizó una llamada al teléfono con el que se negoció el secuestro de Martí. “Ese mismo señor es reconocido como quien participó en el robo del vehículo donde apareció el cadáver de Martí”, asevera. Un caso a seguir.

www.elarsenal.net

http://panchogarfias.blogspot.com

Juanito busca desesperadamente el apoyo del GDF.

Ni perdón ni madre

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Es difícil ser amable con quien nada desea. Florestán

Cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación canceló al PRD la candidatura de Clara Brugada a jefa delegacional en Iztapalapa, se activaron las alarmas en la facción de Andrés Manuel López Obrador.

Iztapalapa, por sí sola, es la reserva electoral nacional del PRD, suma más de 700 mil votos, cuenta con seis distritos electorales federales, ocho locales, un presupuesto cercano a los cuatro mil millones de pesos y una población de casi dos millones de personas. Por sí sola, la delegación tiene más votos, distritos electorales, presupuesto y población superior a la suma de varios estados de la República.

De esta magnitud fue ese golpe al proyecto López Obrador y en esa misma proporción fue su reacción, inédita en todos los sentidos, método, iluminación y resultado.

Por eso, en combinación con los que regentean al PT, organizó, desde su visión personal, una operación genial por la cual designaría un candidato, de esa franquicia, claro, que ganaría la elección, pero no él, que no se lo creyera; la ganaría Clarita con todo el movimiento y el emergente se comprometería a renunciar luego de tomar posesión para que de inmediato la misma Brugada tomara el cargo en forma interina, en tanto el jefe de Gobierno del Distrito Federal la proponía formalmente ante la Asamblea Legislativa, que la aprobaría de inmediato... y colorín, colorado.

Este esquema, creación de Andrés Manuel, no lo consensuó con nadie, ni siquiera con el iluminado por su dedo, cuyo nombre ni sabía, a él no lo conocía, llamándolo por su remoquete, Juanito, que fue el que le sopló el señalado en el templete.

El proceso del 5 de julio fue una fiesta para el PT. En Iztapalapa consiguió lo nunca visto: diputados directos, hasta formar una fracción de 14, la jefatura delegacional y los votos necesarios para asegurar tres cosas: registro, dinero como nunca y un partido para nominar, como ya han anunciado, a López Obrador como su candidato presidencial en 2012, en el que han centrado su campaña mediática en radio y televisión.

Podrían decir que todos ganan, pero, por su arrogancia, el guión no se siguió, y al final el designado lo desconoció; contra lo que le advirtió, se la creyó y ahora anuncia que protestará el cargo y tomará posesión de la jefatura delegacional de Iztapalapa, desoyendo las advertencias de su Gepeto.

Ante esto, el PT salió a pedir perdón al pueblo de México, cuando el perdón se lo está pidiendo a López Obrador por la reacción de Juanito, en una expresión del control que éste ejerce sobre la franquicia y el temor que le tienen.

Porque si el PT ganó lo que jamás había ganado, hasta la más importante delegación, con lo que nunca soñó, ¿a qué viene eso de pedirle perdón al pueblo?

Al temor, al legítimo temor y a nada ni a nadie más.

Nos vemos mañana, pero en privado.

Noroña, los pejistas y sus insultos

Carlos Loret de Mola
Historias de un reportero
El Universal

De todos los disfraces que usó Gerardo Fernández Noroña, el más creativo fue el de chupacabras. A este reportero le tocó cubrir de 1997 al 2000, sistemáticamente una vez por semana, las andanzas del entonces líder de la Asamblea Ciudadana de Deudores de la Banca.

Eran tiempos de Fobaproa y Noroña iba a la Asociación de Banqueros vestido de “rey malo” el 6 de enero. Se daba la discusión del cobro de intereses sobre intereses y Noroña se paraba frente a la Suprema Corte llevando un regalo irónico a los ministros. Se tiró frente al convoy presidencial, se crucificó, se maquilló, quemó un taxi, cantó, seguido sólo por un puñado de personas. Su discurso fue siempre radical: contra Zedillo, Fox, los dueños de los bancos, el FMI, los gringos, la Iglesia, la Corte, las televisoras, los empresarios.

En esos años y los posteriores, mientras Noroña era aislado en su rompe y rasga, Andrés Manuel López Obrador aceptó que Zedillo le operara la dispensa del trámite de residencia para ser candidato a jefe de Gobierno, se acercó a Fox cuando vio en sus encuestas que no le redituaba pelearse, negoció las cuentas del DF con los banqueros, mantuvo diálogo fluido con el embajador de Estados Unidos, se llevó de maravilla con el cardenal Norberto Rivera, comió con ministros de la Corte, visitó a periodistas de televisoras e invitó a grandes empresarios a inaugurar sus magnas obras viales.

Fue en esa época cuando Noroña, que dentro del PRD era casi una corriente en sí mismo, espetó a López Obrador, Jesús Ortega —que tenían la presidencia y la secretaría general del partido—y seguidores todos los adjetivos que receta hoy a Calderón y los panistas.

Luego encontró cobijo en el lopezobradorismo y se volvió su más visible cruzado: con ese carácter pertinaz mes a mes se paraba frente a Los Pinos para gritarle al “espurio” que había cometido un fraude electoral.

Paralelamente, el conflicto postelectoral encabezado por el tabasqueño generó una estrecha base de fanáticos que insultan mas no argumentan, ponen apodos pero no surten ideas, confrontan presumiéndose informados cuando en realidad simplemente difaman.

Con ese estilo, que brota lo mismo en voz de un diputado durante una comparecencia de un secretario de Estado que en un mensaje anónimo en un blog, han logrado pasar de 35% de la preferencia electoral en 2006 a 8% en 2009. Será una estrategia política autodestructiva, pero ha sido seguida consistentemente, y ese 8% son 3 millones de personas a quienes López Obrador convence y Gerardo Fernández Noroña representa con el tono de sus discursos.

Este reportero está muy contento de que por la vía institucional a la que tanto criticaron —en ocasiones, con razón— hayan encontrado un espacio para que Noroña no tenga que disfrazarse ni aventarse en ninguna calle, sino decida ponerse un traje y subir a la tribuna. Lo que haga en ella será bajo su propio costo político.

SACIAMORBOS

El 7 de septiembre, cuando lo presentaron, le borraron una línea del currículum: que había trabajado en una televisora.

Fabricar pobres

Sergio Sarmiento
Jaque Mate
Reforma

"Hay que aumentar los impuestos para tener dinero para combatir la pobreza porque el aumento de impuestos va a crear más pobres". SS

No se necesita ser ganador del Premio Nobel de Economía para entender que lo peor que puede hacer un gobierno en una recesión es elevar impuestos. El aumento de la carga fiscal retira recursos de la economía que los particulares utilizarían para el consumo o la inversión y los deja en manos de un gobierno que los emplea de manera menos eficiente.

Uno de los grandes errores que cometió Franklin D. Roosevelt en la década de 1930 fue, precisamente, impulsar un fuerte aumento de impuestos. El hecho de que la Gran Depresión fuera más prolongada en Estados Unidos que en el resto de los países industrializados se debe en parte a esta decisión.

En su participación de este 22 de septiembre en la Semana de la Ciencia y la Innovación 2009 en la Ciudad de México, Robert Engle, Premio Nobel de Economía 2003, consideró como una "solución equivocada" el aumento de impuestos en una recesión como la actual. Sugirió otras medidas, como la disminución de los trámites burocráticos para las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, y la apertura de Pemex a socios privados. Eric Maskin, Premio Nobel de Economía de 2007, también señaló, el 23 de septiembre, que un impuesto al consumo bajaría la actividad económica y propuso en cambio reducir impuestos.

Tienen razón. El aumento generalizado de impuestos que promueve el presidente Calderón deprimiría la actividad productiva lo cual traduciría en una mayor pérdida de empleos. Quizá la Secretaría de Desarrollo Social tendría más dinero para combatir la pobreza, y podría contratar más burócratas para aplicar sus programas, pero el número de pobres aumentaría.

El gasto público bien utilizado puede ayudar a combatir la pobreza. Los apoyos gubernamentales ayudan a romper el círculo vicioso de la pobreza, especialmente la extrema. Por eso todos los gobiernos de México desde el triunfo de la Revolución han querido justificar su legitimidad por los programas de combate contra la pobreza. Sin embargo, casi un siglo de gasto contra la pobreza en México no ha logrado siquiera paliar el problema.

Una razón es que el gasto social en nuestro país inevitablemente se "burocratiza": esto es, produce enormes instituciones burocráticas que se convierten en parásitos de los pobres que deberían ayudar. La otra razón es que de nada sirve tener subsidios para combatir la pobreza si la política económica fábrica pobres. Los gobiernos mexicanos no han entendido que para acabar con la pobreza se necesita primero generar riqueza y que los impuestos inhiben su creación.

Lo que México necesita en este momento es promover una mayor actividad económica que genere empleos. Ésta es la forma más sana y duradera de combatir la pobreza. El gobierno puede lograr mucho si escucha a Engle y elimina las restricciones innecesarias a la inversión y la actividad productiva. El Congreso ayudaría más si desmantela las barreras a la inversión en sectores estratégicos y particularmente el de energía.

El problema es que nuestros políticos no quieren saber nada de soluciones de fondo. Su solución a todo problema es subir los impuestos. Dicen que los necesitan para ayudar a los pobres. La razón real, en el mejor de los casos, es una falta de comprensión de cómo funciona la economía; en el peor, una codicia insaciable.

FACTURAS FALSAS

Me dice un empresario que el negocio de moda es la venta de facturas falsas para el sector público. Las facturas se escanean de originales legítimos o se emiten a través de empresas fantasma y se venden a funcionarios que las usan para justificar pagos. Una parte del dinero se la quedan quienes generan las facturas; la otra, la mayor parte, los funcionarios. Al contrario de las facturas que deducen las empresas privadas, me dicen, las que se usan para justificar el gasto público no son compulsadas por Hacienda, lo que hace posible mantener esta práctica de corrupción.

Petriciolet y el abismo de la corrupción

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

La detención de Abel Silva Petriciolet no es el fin de la que podría considerarse la investigación más compleja y difícil sobre la industria del secuestro en nuestro país, sino, en los hechos, el comienzo del proceso que deberá desentrañar una trama que involucra, como nunca antes, a innumerables integrantes de las fuerzas de seguridad, sobre todo de la Policía Judicial del DF, como soporte y parte operativa de una organización criminal.

Las preguntas que están pendientes y que comenzarán a responderse a partir de esta detención realizada por la Policía Federal (y en una investigación donde ha jugado un papel notable Luis Cárdenas Palomino) son innumerables: primero, se podrán esclarecer por lo menos 22 casos de secuestros en los que participó directamente esta organización; segundo, se deberá saber qué sucedió realmente con el secuestro de Fernando Martí y quién se robó, y todo señala cada vez más a integrantes de la Policía Judicial del DF, los cinco millones de pesos que se pagaron por el rescate de Fernando y no llegaron a los secuestradores. En relación con este caso, se pondrá en claro también la situación jurídica de quienes habían sido detenidos con anterioridad, como Sergio OrtizEl Apá y la llamada comandante Lore. La Procuraduría capitalina ha logrado establecer sólo algunas líneas de relación, sobre todo a través de un automóvil robado que se utilizó para abandonar el cuerpo de Fernando, y por un teléfono celular en el que se realizaron algunas llamadas para la negociación, pero no ha podido ir más allá. Por lo pronto, en su declaración preliminar, Silva Petriciolet ha hablado de los secuestros, los retenes, de quiénes participaban en ellos y del asesino material de FernandoMartí y no reconoce como participantes en ellos a los supuestos integrantes de la llamada banda de La Flor.

Se tendrá que saber, también, por qué fue asesinado el joven Antonio Equihua. Y qué sucedió con el secuestro y asesinato de la señora Yolanda Cevallos Coppel, en un caso en el cual los mandos antisecuestros de la Policía Judicial del DF sabían con hasta diez días de antelación que se realizaría el secuestro y no sólo no hicieron nada para evitarlo sino que terminaron participando en él y en una rocambolesca acción de rescate terminaron asesinados la víctima, el aparente jefe de la banda de secuestradores y dos mandos de los grupos de reacción inmediata de la Policía Judicial del Distrito Federal.

Se deberá terminar de establecer el tipo de relación que tuvieron Los Petriciolet con el cártel de Los Beltrán Leyva, con el fin de que estos grupos fueran su cuerpo de protección en el DF y, además, asesinaran a mandos de la Policía Federal. Pero, por sobre todas las cosas, se deberá establecer hasta dónde llega la participación de los miembros de los cuerpos policiales en esa organización. Recordemos que ésta nació como un grupo criminal formado básicamente por policías, con la llamada banda de Los Tiras, y que desde entonces hasta ahora ha crecido con base en la protección de elementos y mandos de la policía del DF. Las investigaciones han puesto de manifiesto que los límites de esa organización hoy parecen estar, pese a los golpes dados, muy lejos de haberse alcanzado.

Porque algo tiene que estar muy podrido en las estructuras de seguridad de la capital del país cuando no sólo un número hasta ahora desconocido (entre detenidos e investigados van por lo menos unos 30 elementos) de sus miembros están participando en bandas de secuestradores (al momento de ser detenido Silva Petriciolet estaba custodiado por tres elementos de la Policía Judicial del DF), sino cuando también, además de participar, se roban el dinero de un rescate sabiendo que condenan a muerte a su víctima; cuando saben desde días antes de un secuestro, no lo impiden y terminan participando en él y, luego, para borrar pistas mueren la víctima, el secuestrador y los mandos policiales que intervienen en el fallido rescate; cuando se ligan con el narcotráfico para matar a otros agentes. Con la captura de Silva Petriciolet se cierra un capítulo, pero aún hay mucho, demasiado, por descubrir.

Algo tiene que estar muy podrido en las estructuras de seguridad de la capital del país cuando un número desconocido de sus miembros participan en bandas de secuestradores.

Impuestos y explicaciones

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

El gobierno quiere impuestos, los ciudadanos quieren explicaciones, dice el colaborador de MILENIO, José Antonio Álvarez Lima a Carlos Marín en la edición televisiva de antier de El asalto a la razón.

El gobierno ha dado un primer paso en el camino de las explicaciones al atar su propuesta de IVA a alimentos y medicinas al gasto en programas de combate a la pobreza. El Presidente habla todos los días de eso, y hace bien.

Recuerdo que en algún momento de su gobierno el presidente Lagos de Chile propuso una ampliación de 2 por ciento del IVA, que se cobra universalmente en ese país, sin las excepciones vernáculas que tanta ineficiencia y folclor (caro) traen al IVA mexicano.

Lagos recorrió todo el país, como si estuviera en campaña para la Presidencia, diciendo a cada pueblo lo que iba a tocarle en el reparto del nuevo impuesto. Ganó la votación en el Congreso por un pelito.

Explicaciones, pide Álvarez Lima. Otra forma de pedir seriedad política y seriedad contable: rendición de cuentas.

Expliquen los gobernantes para qué quieren el dinero y en qué lo gastan. Los espacios de opacidad en el gasto público son iguales al tamaño de la incredulidad ciudadana sobre el buen uso de los impuestos.

Nos constan el dispendio, la opacidad y la frecuente irresponsabilidad gastadora de quien tiene a la mano presupuestos públicos.

Hace sólo unos días nos recordaba Leo Zuckermann en su columna de Excélsior que en los últimos 25 años nos hemos echado dos farras petroleras, dos eras de abundancia dilapidadas por un Estado que es muy buen gastador improductivo.

Explicaciones, pide Álvarez Lima y sugiere una forma de rendición de cuentas expedita que hoy permite la tecnología:

Es posible dar explicaciones suficientes de las cuentas públicas subiendo a internet una relación cabal de los gastos del gobierno en todas sus formas y niveles.

Cheque por cheque, factura por factura: empezando por la administración pública federal, de los municipios y los estados, siguiendo por los poderes Legislativo y Judicial, los organismos autónomos, las empresas paraestatales y en general toda institución que reciba fondos públicos.

No es mucho pedir: una extensión efectiva de la ley de transparencia a todos los órdenes institucionales que reciben y gastan como parte de su presupuesto recursos fiscales.

Transparencia automática por internet: cheque que sale de manos públicas sube a la inspección pública de los internautas.

No pagar

Macario Schettino
schettino@eluniversal.com.mx
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
El Universal

Como en todas las ocasiones que hablamos de impuestos, nadie quiere pagar

En los comentarios al artículo del martes, los lectores insistían en que no están dispuestos a pagar a un gobierno que malgasta sus recursos, al que calificaban como el más ineficiente en el mundo. Ningún lector, sin embargo, nos ha proporcionado evidencia que permita confirmar ese calificativo. Dicho de otra manera, decimos que el gobierno mexicano gasta mal, pero no lo demostramos. En el fondo, ni siquiera nos interesa saber si la afirmación es cierta. Su veracidad proviene de que no queremos pagar, y punto.

El otro gran argumento en contra del pago es que siempre nos cobran a los mismos, y que lo que se debería hacer es cobrarle a los demás, a los que no pagan. Bueno, pues precisamente eso hace la contribución de 2%: cobrarle a todos, a los que hoy pagan y a los que no pagan. Sin embargo, tampoco la contribución les gusta, porque dicen que dañará a los más pobres. Esto es totalmente falso, pero tampoco importa, se trata de tener algo que decir para no pagar.

El último de los argumentos, que se deriva del anterior, es que los que no pagan son las grandes empresas, nuevamente sin tener datos. O más bien, usando datos que no demuestran lo que se quiere, pero que siembran la duda y con eso basta y sobra. La idea de que las grandes empresas no pagan impuestos proviene de algunos estudios que infieren sus resultados, así como de filtraciones de pagos específicos de alguna empresa grande. Estas filtraciones no exigen ningún conocimiento de contabilidad, de estrategia financiera, ni de nada. Si a usted le dicen, por ejemplo, que Bimbo pagó mil pesos de impuestos o que Coca-Cola pagó quinientos, ya no se necesita hacer más. Suena totalmente incompatible el tamaño de la empresa con el monto pagado, y esa disonancia no nos hace dudar del dato, o tratar de entenderlo, sino que nos provoca enojo. Puesto que en México es malo ser rico, y las grandes empresas son todas de ricos, no se necesita hacer demasiado esfuerzo para comprobar la información. Basta con decirla para que sea creíble: los ricos son malos, son empresarios, y por lo tanto no pagan impuestos.

Hay varios problemas de lógica detrás del argumento, empezando por la incapacidad de diferenciar entre la empresa y los dueños.

Pero hay sin duda un punto relevante que deberíamos resolver. Si una empresa paga poco o mucho de impuestos no importa, lo que importa es que los accionistas de esa empresa paguen mucho por sus utilidades, si éstas son muy grandes. Y eso es un asunto totalmente diferente. De ser posible, las empresas (grandes y pequeñas) no deberían pagar nada de impuestos, porque mientras más empresas haya mejor funcionará la economía. Los que deben pagar son los dueños de las empresas, es decir, los accionistas, y a ellos deberíamos aplicarle, como a cualquier mexicano, una escala de impuesto creciente.

Si usted gana poco más de 30 mil pesos mensuales, se encuentra en la categoría más alta del ISR, compartiendo con personas que ganan 300 mil o 3 millones cada mes. Para todos, la tasa de impuesto parte de 22% rumbo al 28%. No es exactamente igual para todos, pero es prácticamente lo mismo, en porcentaje, lo que paga usted y lo que paga el ingeniero Slim, el hombre más rico de México, por poner un ejemplo.

Podríamos tener una tasa bastante más elevada para quienes tienen un ingreso elevado, si pensamos que ésa es una forma de ser más “justos”, sea esto lo que sea. Pero es a las personas a las que se debe cobrar, no a las empresas.

Reitero que el problema de fondo no es una discusión seria acerca de cuál debería ser la estructura impositiva, o de qué tipo de bienes y servicios debe proveer el gobierno. No, de lo que se trata es de no pagar, y para eso no se requiere lógica, ni datos, ni verificaciones de información. Es pura víscera.

El paquete fiscal que el gobierno ha propuesto incluye un incremento de dos puntos en el impuesto sobre la renta, una contribución de 2% en todos los bienes y servicios, y pequeños incrementos en impuestos especiales (cerveza, alcohol, tabaco), más un nuevo impuesto de 4% en telecomunicaciones. Ninguno de estos movimientos es de gran envergadura, ninguno produce un gran daño a nadie. Los costos se distribuyen razonablemente, puesto que el 2% general amplía la base, como unos piden, mientras que los dos puntos del ISR se cobran sólo a quienes ganan más de cinco salarios mínimos mensuales, evitando dañar a los más pobres. Es decir, es sólo un pequeño ajuste fiscal que apenas generará 150 mil millones de pesos, exagerando.

Las respuestas, sin embargo, son desproporcionadas: ni un peso más, no al alza de impuestos, primero que el gobierno sea eficiente, reducción del sueldo de los funcionarios, y súmele las cosas que ha oído y que no se pueden publicar. Estas respuestas, sin punto de comparación con las medidas del gobierno, son una excelente muestra de la calidad de los mexicanos, de su solidaridad, esfuerzo y unidad.

Más allá del discurso, los hechos nos revelan como somos: profundamente egoístas, terriblemente enojados, y en el fondo dispuestos a que se hunda el país, si podemos a cambio salvar nuestro pedacito de riqueza.

No es la primera vez que esto ocurre. Así fue como perdimos la mitad del territorio en la guerra de 1847. Era la primera vez que México funcionaba como una República Federal, y frente a la invasión, 12 de los 21 estados que entonces existían decidieron no aportar ejército ni recursos al gobierno federal para enfrentar a Estados Unidos. Esos 12 estados decidieron defenderse por su cuenta, para cuando los invadieran. Eso nunca ocurrió, como puede usted imaginar, porque no era necesario. Bastaba tomar la ciudad de México para forzar a este país a ceder la parte del territorio que los estadounidenses querían. De esa manera perdimos nuestro territorio, y así, parece, queremos perder nuestro futuro, defendiendo nuestras pequeñeces… será merecido.