octubre 23, 2009

¿Qué se juega el movimiento twittero?

Mario Campos
El Universal

Ayer fue uno de esos días en que pasaron muchas cosas. En la Cámara de Diputados la noticia fue la comparecencia interrumpida de Javier Lozano Alarcón, en las puertas de Radio Fórmula Polanco una protesta terminó con la suspensión del noticiero de Joaquín López Dóriga y en las declaraciones de los actores políticos fue nota la contradicción entre los diputados y senadores del PRI.

Pero en medio de todas esas noticias la que me parece más significativa fue el encuentro entre un grupo de twitteros y algunos senadores. En principio la cita no tendría nada extraordinario. Todo el tiempo, legisladores de todos los partidos se reúnen con grupos de interés para escuchar sus propuestas, más en un momento en que se discute el paquete fiscal. Pero lo extraordinario fue cómo surgió esa reunión pues a diferencia de lo que ocurre usualmente, el grupo que asistió no lo hizo portando una representación oficial, no fueron electos y en sentido estricto no representaban a nadie, sin embargo era una clara muestra de un grupo de la sociedad.

Cómo llegaron exactamente ahí, no lo tengo muy claro. Tampoco sé porqué fueron ellos y no otros. En cualquier caso lo evidente es que la reunión se produjo como resultado de un grupo que nació en internet con una causa común: el rechazo del tres por ciento al servicio de la red.

Lo que empezó como un grupo de personas expresando su rechazo fue creciendo mediante el poder del reenvío hasta que adquirió el carácter de noticia por el peso que alcanzó en el conjunto de Twitter. Una vez que adquirió ese estatus comenzó a saltar de redacción en redacción – en unas más, en otras menos – hasta que la demanda se consolidó como un hecho que salió del ciberespacio a los canales tradicionales.

Hasta ahí pudo haber quedado en una anécdota de no haber sido por el encuentro de ayer. Más allá de la elocuencia de unos u otros, los asistentes lograron fijar su postura y expresar, sin agresiones ni insultos, sus razones para echar atrás la medida. Las cuales, al oírlos me quedó cada vez más claro, tienen que ver menos con razones económicas que con la defensa de un vehículo para difundir conocimiento, construir relaciones, formar redes, articular a la sociedad, conectarse con el mundo, etc.

Los impulsores de este movimiento – que no los líderes, pues una particularidad es que no existen como tales – saben que otros impuestos pueden tener un impacto mayor en el bolsillo pero han asumido que la defensa de esta causa tiene que ver con una manera de ver al mundo de hoy y la forma en que nos ubicamos en él.

El tema es relevante porque algo que hasta ahora se ha visto como hipótesis, es cada vez más una realidad: la creciente capacidad de la sociedad (o de alguna de sus partes) para usar internet para encontrarse, discutir, identificar puntos de interés común y plantear formas de acción para impulsar sus causas. Y en ese proceso es evidente que cada vez se gana más peso para imponer esa agenda a los medios de comunicación y a los actores políticos.

Lo que está en juego en este movimiento no es el impuesto del 3 por ciento. Honestamente creo que no es lo más importante a estas alturas, sino la posibilidad de que una parte de los mexicanos venzan el cinismo y descubran que es posible que su voz sea escuchada – como al parecer ocurrió ayer – y que su opinión puede influir en los tomadores de decisiones.

Si se revierte la medida se estará estableciendo un importante precedente para futuras demandas. No ignoro las particularidades de este caso: internet no es un asunto de clase, tampoco ideológico como lo prueba la participación de sectores muy diversos, y es el medio – la red – el vehículo de la protesta al mismo tiempo que la causa a defender. Habría que ver si otras batallas pueden convocar el mismo entusiasmo y cohesión en esas esferas.

En cualquier caso la lección es la misma: organizados los ciudadanos pueden hacer la diferencia. La frase anterior es la premisa del trabajo político desde siempre, lo mismo para un sindicato que para una organización de vecinos.

Lo novedoso es que los protagonistas son en su mayoría jóvenes profundamente decepcionados de lo político, lo que implica que en este proceso están construyendo una confianza en si mismos, y en una de esas, hasta en las instituciones que sean capaces de tomarlos en cuenta.

Esto que está pasando es positivo y creo que debemos celebrarlo. Más aún si como es de esperarse los políticos toman nota y descubren el capital que hay en esta cruzada. Ayer, algunos como Carlos Navarrete – que incluso ya se unió a la red de Twitter – mostraron que son capaces de leer lo que está pasando. Es de esperarse que cuando vean las notas al respecto, los priístas y panistas también quieran una parte del pastel.

Ojalá así sea. Si los políticos empiezan a competir por nuestra simpatía...bienvenidos, no se los vamos a reprochar.

Vamos a ver en los próximos días si la clase política está viendo el fenómeno. Por lo pronto, felicidades a todos los que ayer: Andrés Lajous, Albero Serdán, Luis Felipe Sánchez, Alejandro Pisanty, Ricardo Zamora y muchos más, que estuvieron en el Senado mostrando lo que pueden ser estas nuevas herramientas cuando se ponen al servicio de la sociedad.

De mal en peor

Arturo Damm Arnal
arturodamm@prodigy.net.mx
La Crónica de Hoy

Si la propuesta tributaria del Ejecutivo dejaba mucho que desear, mucho, mucho más deja que desear lo dispuesto por los diputados, y ello por dos motivos. Primero: dispusieron un déficit, para 2010, de 0.75 por ciento del PIB, 50 por ciento mayor que el propuesto por el Ejecutivo, que era del 0.5 por ciento. Segundo: desecharon, una vez más, la posibilidad de contar con un impuesto homogéneo y universal al consumo, el tan controvertido 2 por ciento al consumo de todo y de todos. En pocas palabras, de mal en peor.

¿Qué quiere decir que el año entrante el déficit será equivalente al 0.75 por ciento del PIB? Que una parte del gasto gubernamental, 90 mil millones de pesos, precisamente la deficitaria, se financiará, no con impuestos, sino con deuda, deuda gubernamental que, hoy, presiona a la alza la tasa de interés y que, mañana, al momento que deba liquidarse, dará como resultado o el cobro de más y/o mayores impuestos o la provisión de menos y/o peores bienes y servicios públicos, algo que a los irresponsables que dispusieron ese déficit les tiene sin cuidado, sin olvidar que la irresponsabilidad la inició la Secretaría de Hacienda al proponer un déficit de "solamente" 0.5 por ciento del PIB. ¿Qué tanto es tantito? El déficit es cuestión de principio, no de grado, y, por principio, Hacienda no debería de haberlo propuesto.

Con relación al impuesto del 2 por ciento al consumo de todos y de todo, que hubiera tenido como efecto práctico el aumento del IVA del 15 al 17 por ciento, se debió de haber aprobado (era lo único que apuntaba en la dirección correcta), pero con una tasa del IVA del 13 por ciento, para que éste impuesto quedara en 15.13 puntos porcentuales del IVA más el 2 por ciento del nuevo impuesto contra la pobreza. ¿Que la reducción del IVA hubiera significado tener que recortar más gasto gubernamental? ¡Qué bueno, y ojalá así hubiera sido!

Para apoyar esta última afirmación tengamos en cuenta que, a lo largo de los ocho primero años del siglo XXI, de 2001 a 2008, el PIB (la producción de bienes y servicios) creció, en términos reales, 70.2 por ciento. ¿En cuánto creció el gasto del sector público? En 116.9 por ciento, ¡66.5 por ciento más que el PIB! Lo anterior quiere decir que el gasto del sector público ha crecido más de lo que lo ha hecho la economía (el crecimiento de la economía se mide por el aumento del PIB), algo preocupante. Además hay que considerar que, al inicio del siglo XXI, el gasto del sector público equivalía al 14 9 por ciento del PIB. ¿A cuánto equivalió ocho años después? Al 18.2 por ciento, algo nuevamente preocupante, que parte del supuesto de que es bueno que el sector público gaste cada vez más, y que los ciudadanos gastemos cada vez menos, supuesto que solamente pueden defender los presupuestívoros. Peso sobre peso, ¿quién cree que gaste mejor? ¿Usted o cualquier burócrata?

El mensaje de España en Cuba

Andrés Oppenheimer
El Informe Oppenheimer
Reforma

El anuncio del Gobierno español de que impulsará una mejora en las relaciones de Europa con la dictadura cubana cuando asuma la presidencia de la Unión Europea el próximo 1 de enero es una mala noticia no sólo para los activistas prodemocráticos de la Isla, sino también para los opositores en otros varios países latinoamericanos gobernados por autócratas.

Durante una visita de 48 horas a la Isla realizada a principios de esta semana, el Ministro de Relaciones Exteriores español, Miguel Angel Moratinos, anunció que España aprovechará su próxima presidencia de la Unión Europea durante el primer semestre del año próximo para tratar de cambiar la "posición común'' de la UE respecto de Cuba. Según esta política, establecida en 1996, los miembros de la Unión Europea condicionan el aumento de su cooperación con el Gobierno cubano a que existan señales de una apertura política en la Isla.

Moratinos, que se negó a reunirse con miembros de la Oposición pacífica durante su estadía en Cuba, también dijo que España intentará lograr que la Unión Europea renueve su cooperación económica con Cuba, o al menos que se incluya a la Isla en los programas de ayuda al Caribe.

La "posición común" de la Unión Europea incluye también medidas como pedir que los miembros de la UE inviten a disidentes a las celebraciones de fiestas patrias en sus Embajadas de La Habana. Eso es un anatema para el régimen militar cubano, que se niega a asistir a reuniones con disidentes y describe a todos los opositores como "mercenarios del imperio'' estadounidense.

Durante una vista a España esta semana, me sorprendió escuchar, tanto de los partidarios como de los críticos del Gobierno socialista español, que es muy posible que España logre -aunque sea parcialmente- suavizar la "postura común'' de la UE respecto del Gobierno cubano.

Gustavo de Aristegui, el líder del opositor Partido Popular, de centro-derecha, en la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso español, me dijo que es probable que el Gobierno logre lo que se propone, porque otros países de Europa occidental posiblemente dejarán en sus manos las relaciones de la UE con Latinoamérica, teniendo en cuenta los vínculos históricos de España con esa región.

"España es el referente de la Unión Europea sobre América Latina, y varios países de europa occidental van a hacer lo que España diga'', me dijo de Aristegui.

Asimismo, varios países miembros del ex bloque soviético en Europea Central y Europa del Este que en los últimos años habían liderado las presiones europeas para lograr una apertura política en la Isla se encuentran ahora debilitados políticamente, por sus problemas económicos y conflictos diplomáticos.

La República Checa, uno de los principales defensores de los derechos humanos y la democracia en Cuba en años recientes, ha perdido su credibilidad en Europa en los últimos meses debido a las posturas del Presidente checo, Vaclav Klaus, de poner trabas al tratado de Lisboa, destinado a fortalecer la integración política europea, agregó.

Otros políticos y diplomáticos españoles me dijeron que Suecia, Alemania e Inglaterra pueden resistirse a cambiar la "posición común'' de la UE respecto de Cuba, pero que probablemente hagan algunas concesiones a España. Podría ser que la UE retire su "posición común'' de apoyo a los disidentes cubanos, pero sin renovar la cooperación económica para la Isla, dijeron algunos.

¿Por qué España respalda a una dictadura? En una entrevista hace dos años, Moratinos me dijo que España estaba "abriendo un nuevo camino, un nuevo mecanismo de diálogo que está dando resultados''.

Esta semana, Moratinos citó el mismo argumento cuando Cuba liberó a uno de los más de 200 prisioneros políticos que hay en la Isla, y a un empresario español que había sido arrestado hace un mes acusado de cohecho. Casi todos los analistas españoles coinciden en que el Gobierno de España probablemente se esté acercando al régimen cubano por razones políticas domésticas, como conservar el respaldo de la vieja guardia de la izquierda española.

Mi opinión: La política española de darle la espalda a la Oposición pacífica cubana es un retroceso, no sólo con respecto al anterior Gobierno conservador español, sino también con respecto a los tiempos del ex Presidente socialista Felipe González, quien -quizás por haber sido él mismo un activista contra una dictadura- respaldó muchas veces a los disidentes cubanos cuando estuvo en el poder, entre 1982 y 1996.

¿Qué mensaje está enviando España a los Presidentes narcisista-leninistas de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y otros países cuyos gobernantes están suprimiendo libertades básicas y hostigando a quienes piensan diferente? El mensaje parece ser: "sigan adelante, que sus actos no tendrán ninguna consecuencia a nivel internacional''.

Es un mensaje que envalentonará a los autócratas, y que erosionará el rol de España como modelo político y económico para Latinoamérica, y un puente entre latinoamericanos enfrentados por conflictos políticos en sus propios países.

A quién representan

Denise Maerker
Atando Cabos
El Universal

¿A quién representan hoy los diputados? Porque a nosotros es obvio que no. Y por nosotros entiendo a los contribuyentes y a los ciudadanos en general. Y no los cuestiono porque nos aumentaron los impuestos, no. Tarde o temprano iba a ocurrir y es seguro que lo tendrán que volver hacer el año que viene y el que viene. Se nos acabó el petróleo y nos agarró (los agarró) sin un sistema de recaudación sólido que sostenga las finanzas publicas del país.

Desde luego que a nadie nos gusta pagar más, pero hay formas. No es lo mismo que nos quiten 4% de nuestra capacidad adquisitiva sin ofrecernos nada a cambio, a que nos planteen una salida valiente, eficaz aunque dolorosa, para resolver el problema del país en los próximos cinco a 10 años. No es lo mismo si nos demostraran que ahora sí los que no pagaban van a pagar. O si hubieran hecho un compromiso solemne, consensuado y público asegurándonos que el recorte a sus ingresos será aún mayor. Pero de eso ni una palabra. Nada acerca de los privilegios, de los muchos dispendios, de la ineficiencia del gasto, nada.

Por eso, la madrugada del martes me preguntaba: ¿a quiénes representan? ¿Qué intereses defienden? ¿Por qué se les ve tan ansiosos de que pase algo tan insatisfactorio para todos los contribuyentes? Pues porque justamente no estaban pensando en nosotros. No les preocupa lo que piensen sus electores sino sus jefes: los gobernadores, sus partidos y en algunos casos el Presidente. De ellos dependen su futuro, su carrera y sus privilegios. Son a ellos a los que eficazmente representan. Los priístas votaron a favor porque la mayoría representa con gran lealtad al gobernador que lo puso ahí. Y para ellos lo importante no era saber si subían o no los impuestos sino asegurar que se juntara lo suficiente —como sea— y que la mayor cantidad quedara en manos de los gobernadores, para que lo sigan gastando, sin ninguna transparencia ni control, en construirse imagen de presidenciables y arrollando en las elecciones locales.

El PRD estaba preocupado por garantizarle a Marcelo Ebrard, el dinero que pidió, y los otros, a lo suyo: los gritos y el chacoteo estéril. Es verdad, Fernández Noroña y su banda estaban en contra y lo hicieron saber, pero de nada nos sirvió, ni una coma fueron capaces de cambiar.

El martes en la madrugada perdimos nosotros y ganaron los que se oponen a la reelección de los diputados porque saben que perderían el control que ejercen sobre ellos y que les garantiza su futuro político. Eso es lo que estaba en juego, no nuestro dinero.

Con López-Dóriga, después de los gritos del SME

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Joaquín López-Dóriga suspendió su noticiero de radio (por lejos el más escuchado en México) 30 minutos antes del final. Afuera de las instalaciones de Radio Fórmula gritaban los del SME.

—Te tocó el pueblo bueno, Joaquín.

—Me tocó. Insistían en que querían entrar al aire, y yo señalé que esos no son los modos. Mira, la semana antepasada estuvo al aire Martín Esparza el lunes, martes, miércoles; el jueves no entró, porque no quiso, y el viernes, él había convocado a una conversación, que ellos llaman debate, con Alejandro Muñoz, y nos plantó porque dijo que era una trampa.

—¿Y hoy?

—El riesgo que vi es que, mientras estuviera al aire, había la amenaza latente de que quisieran entrar a las instalaciones. Entonces tuve que tomar una decisión que nunca había tomado en mi vida profesional de 40 años. Jamás había tenido que suspender un programa, y lo hice, primero, para proteger a mis compañeros de trabajo de Radio Fórmula, porque las instalaciones son oficinas que no pueden resistir un embate. Y mientras el programa estuviera al aire existía el riesgo de que alguien quisiera entrar por la fuerza para hacer uso de los micrófonos. Fue una expresión de defensa propia y también de protesta.

—También de protesta.

—Sí, sí, sí. Porque, quieran o no, intimidan. Que no me digan a mí que no. Y luego escucho a Martín Esparza diciéndole a nuestra compañera reportera que están ejerciendo su libertad de manifestarse. Por eso tomé la decisión. Lo lamento profundamente.

—Pero mañana estás de regreso a la una y media de la tarde.

—Pues desde un lugar del sureste
mexicano.

Registrada la protesta. Un abrazo, Joaquín.

#internetnecesario ¿El poder a la gente?

León Felipe Sánchez Ambía*
CNNExpansión

León Felipe Sánchez, twittero del movimiento, escribe por qué está contra el impuesto a internet; el creador de la iniciativa de ley para proteger los derechos de los internautas propone 7 acciones.

CIUDAD DE MÉXICO — Internet se ha convertido en una herramienta indispensable. Básica. La utilizamos para cuestiones tan sencillas como checar el marcador de un partido de soccer o tan trascendentales como realizar una investigación de alto nivel. Para comunicarnos con nuestros seres queridos o simplemente para tener un espacio donde expresarnos.

El paquete económico propuesto por el Ejecutivo Federal a la Cámara de Diputados contempla, entre otras medidas, el establecimiento de un nuevo impuesto especial (IEPS) para gravar las telecomunicaciones con una tasa del 3%.

A partir de que se diera a conocer esta medida, diferentes sectores de la sociedad y la industria comenzaron a manifestar su rechazo al nuevo impuesto. De entre las asociaciones, con mayor pluralidad, que fijó una postura firme en contra del establecimiento de este nuevo gravamen encontramos a ISOC México, presidida por el Dr. Alejandro Pisanty (catedrático de la UNAM). En su comunicado se califica como lamentable que se esté considerando el uso de la Internet como algo suntuario, y se recordó una campaña emprendida en Venezuela que se conoció como "Internet Necesario".

Inmediatamente después de que se diera a conocer la postura de ISOC México comenzó la campaña en Twitter bajo el hashtag (etiqueta) #internetnecesario. Al momento de escribir esta columna se han enviado 62,400 tweets por 10,672 usuarios en dicha red social. El mensaje: impulsar, no tasar.

En su momento más intenso, la campaña logró establecerse como trending topic en Twitter y llegó al quinto lugar como tema más activo. La comunidad twittera se estaba expresando. Lo que seguía era organizarse. No quedarse en el twitt.

Con el apoyo del senador Francisco Javier Castellón Fonseca (@SenadoCastellon), contactado con la ayuda de Jesús Ramírez (@JERAMM), se solicitó audiencia al Senado de la República para acudir a expresar el rechazo al paquete económico por parte de la comunidad twittera de México. La cita se dio para el 22 de octubre a las 13:00 horas.

La sesión fue encabezada por el Presidente de la Cámara de Senadores, Carlos Navarrete (@Navarretecarlos), y contó con la participación de los senadores Castellón Fonseca, Dante Delgado y Carlos Sotelo. En sus intervenciones, coincidieron con el rechazo al paquete económico, concretamente en el tema del impuesto a las telecomunicaciones, y se comprometieron a oponerse a su aprobación así como a impulsar la aprobación de la Ley Federal para la Protección de los Usuarios de Internet.

Entre las personas que asistieron, a título personal, a exponer sus preocupaciones y propuestas a los senadores se encontraban Alejandro Pisanty, Eric Huesca, Ricardo Zamora, Francisco Alanís, Andrés Lajous, Geraldine Juárez, Emilio Saldaña, Alberto Serdán, José Luis Chiquete, José Antonio Pontón, Frineé Pedroza y León Felipe Sánchez.

Las propuestas incluyeron los siguientes puntos:

1. Ampliar la base de contribuyentes.
2. Impulsar el desarrollo y uso de las telecomunicaciones en todos los sectores de la población para aumentar la derrama económica y en consecuencia la recaudación vía los impuestos que ya existen.
3. En caso de aprobarse el impuesto, destinar ese mismo 3% al desarrollo de infraestructura pública que permita que los sectores menos favorecidos tengan acceso a las telecomunicaciones. Por ejemplo, crear redes municipales de Internet de libre acceso. De esta forma se cumple con uno de los objetivos principales de todo impuesto: la redistribución de la riqueza.
4. Además de licitar 2 hilos de los 32 de fibra óptica que tiene la CFE, permitir que la propia CFE entre al mercado de prestación de servicios de telecomunicaciones para fomentar la competencia en el sector, incrementar la calidad de los servicios y abaratar los costos para el usuario final.
5. Impulsar el uso de versiones digitales de los libros de texto gratuito en los sectores más favorecidos de la población y utilizar los recursos que se ahorren en impresión y distribución de ejemplares para sustituir el impuesto al 3% en telecomunicaciones.
6. Al igual que en Brasil, adoptar el uso de software libre en el gobierno como una política de Estado y destinar los recursos que se ahorren por el pago de licencias de uso al fomento de una industria desarrolladora de software libre mexicana, incrementando la recaudación vía el crecimiento de la actividad económica.
7. Independientemente de que se apruebe o no el impuesto del 3% a las telecomunicaciones, impulsar la aprobación de la Ley Federal para la Protección de los Derechos de los Usuarios de Internet a fin de obligar a los prestadores de servicios del sector a proporcionar servicios de alta calidad y garantizar derechos básicos para los usuarios de Internet en México.

*El autor es vicepresidente de Asuntos Jurídicos de la Asociación Mexicana Empresarial de Software Libre y socio de Fulton y Fulton Abogados. Su dirección en Twitter es @lion05

¿Está usted con Luz y Fuerza?

Francisco Martín Moreno
fmartinmoreno@yahoo.com
Excélsior

Apoyar a los sindicatos oficiales es apoyar a una cáfila de bandidos que jamás pagó impuestos, al México impune, al burlado y engañado que nunca se vio representado legítimamente; al México traicionado y estafado que algún día quisiera modernizarse en contexto del siglo XX.

Si usted está del lado del sindicato de Luz y Fuerza, desde luego que no está con la dolorida clase trabajadora mexicana ni está a favor de la democratización sindical del país. La inmensa mayoría de nuestro sector obrero no goza, ni mucho menos, de los privilegios de que disfrutan los empleados de LyFC, quienes los disfrutan no como consecuencia de un trabajo acreedor del respeto y la confianza ciudadana, sino como el resultado de arreglos políticos inconfesables durante las siete macabras décadas de “dictadura perfecta”, durante las cuales el PRI logró mantenerse en el poder, entre otras razones, gracias a la creación de sindicatos espurios con los que se aplastaba la menor simiente de libertad y de democracia, al estilo más decantado del callismo autoritario y venal, la fuente de inspiración del priismo de todos los tiempos. ¡Quien apoye a LyFC sólo puede hacerlo movido por intereses inconfesables ajenos al más elemental sentimiento patriótico y lógica económica!

Estar de acuerdo con LyFC es tanto como apoyar la tiranía sindical que facilitó el surgimiento de líderes corruptos y podridos, que lucraban a placer con las cuotas de sus agremiados, sin que jamás rindieran cuentas a nadie del destino de dichos recursos. Apoyar a los sindicatos oficiales es apoyar a una cáfila de bandidos que jamás pagó impuestos, al México impune, al burlado y engañado que nunca se vio representado legítimamente; al México traicionado y estafado que algún día quisiera modernizarse en contexto del siglo XX; un México nuevo y democrático, con ejemplares instituciones de vanguardia.

Estar de acuerdo con LyFC no sólo implica favorecer la corrupción de la que tanto se queja casi, casi, toda la ciudadanía, sino que hacerlo equivale a resignarse a pagar el altísimo precio de la ineficiencia en la que, por absurda disposición constitucional, no pueden participar diversos proveedores, en libre competencia, para abaratarla. LyFC no sólo da un pésimo servicio, sino que sus costos de producción son aberrantes, por lo que el gobierno federal ha tenido que subsidiarla con 360 mil millones de pesos a lo largo de su historia porque, obviamente, la empresa no puede valerse por sí misma, sin recurrir al ahorro de todos los mexicanos que, a diario, comprueban cómo los recursos públicos van a dar a manos de un grupo privilegiado de trabajadores que no cumplen con su tarea, en vez de destinar dichos recursos, por ejemplo, al financiamiento de las universidades del país, a la educación superior, otra de las grandes catástrofes nacionales. Si el presupuesto de la UNAM es de casi 50 mil millones de pesos, ¿por qué no ayudarla, entre otros ejemplos, a nuestra máxima casa de estudios con los 42 mil millones de pesos que vale el subsidio anual de una empresa caótica e ineficiente que, al no poder otorgar un servicio oportuno y profesional a los consumidores industriales, éstos han tenido que emigrar de la zona centro del país para llevar a cabo sus inversiones en regiones, donde se garantice el abasto en términos menos costosos y no así más competitivos, según puede demostrarse con los precios internacionales vigentes? El costo de la energía se desplomaría si hubiera 20 proveedores del fluido y el país no viviera secuestrado por un sindicato eléctrico que nos resta posibilidades de éxito comercial en el exterior.

Si usted está de acuerdo con el sindicato de LyFC, también lo estará con pagar tarifas disparadas de la realidad y con el hecho aberrante de que 40% de los clientes del fluido eléctrico no paguen el servicio con arreglo a un sinnúmero de delitos que no viene al caso exponer en tan breve espacio. Si todos los consumidores de luz en el territorio operado por LyFC pagaran el servicio, las universidades no hubieran visto reducidos sus presupuestos ni se hubiera castigado a otros renglones prioritarios de la economía nacional.

Si usted está de acuerdo con la democratización sindical; si usted está de acuerdo con retirar de la garganta de la nación a esta gigantesca sanguijuela eléctrica que devora los ahorros de todos los mexicanos; si usted desea pagar un precio razonable de sus consumos eléctricos y está conforme con la erradicación de los sindicatos oficiales que tienen secuestrado al país, entonces debe dar su voto tan favorable como estentóreo para apoyar la liquidación de LyFC, en donde 65 mil empleados cuentan con privilegios desconocidos para 107 millones de mexicanos.