octubre 27, 2009

Pactan 'tirar' 3% a telecomunicaciones

El presidente de la Comisión de Comunicaciones del Senado señaló que en el PRI hay un rechazo generalizado al aumento.

Coinciden en que las medidas golpearían a la economía familiar, así como a las pequeñas y medianas empresas

REFORMA / Redacción

Ciudad de México (27 octubre 2009).- Las bancadas del PRI y PRD en el Senado acordaron echar por tierra el aumento del 3 por ciento en materia de telecomunicaciones, que pretendía gravar la telefonía fija, móvil, televisión de paga e internet.

La decisión fue anunciada en una conferencia de prensa conjunta de legisladores de ambos partidos, en la que reconocieron que la determinación generará un "hueco" de 10 mil millones de pesos que pretendían recaudarse en 2010 mediante este gravamen.

Los senadores coincidieron en que las medidas aprobadas por la Cámara de Diputados la semana pasada golpearían a la economía familiar, así como a las pequeñas y medianas empresas.

"En la bancada del PRI existe un rechazo unánime al impuesto al internet, pero como no puede separarse del resto de los impuestos a telecomunicaciones, he sugerido que votemos en contra de todo el impuesto", informó el priista Ángel Aguirre Rivero, presidente de la Comisión de Comunicaciones del Senado.

El perredista Javier Castellón aseguró que este compromiso fue informado a las organizaciones civiles interesadas en el tema, especialmente a los twitteros, quienes demandaron eliminar el impuesto la semana pasada.

"El acuerdo es que este impuesto a las telecomunicaciones no pase y se siga fomentando esta área", dijo.

Al ser estas dos bancadas mayoría en la Cámara alta, los legisladores de oposición confiaron en que se unan otros grupos parlamentarios.

Con información de Erika Hernández, Claudia Guerrero y Carole Simonnet

Voto en blanco reloaded

Juan Manuel Asai
jasaicamacho@yahoo.com
Códice
La Crónica de Hoy

Llegó la hora de revivir el movimiento del “Voto en Blanco”. ¿Lo recuerdan? Previo a la elección de julio un grupo de analistas comenzó a plantear a los ciudadanos la posibilidad de anular el voto, como una forma de protestar ante el raquítico menú partidista, el pobre desempeño de los llamados representantes populares y la creciente desvinculación de los políticos profesionales de los ciudadanos comunes y corrientes. La idea era acudir a las urnas para no incurrir en el abstencionismo y también para respetar el trabajo de los ciudadanos que operaban como funcionarios de casilla, y una vez en la intimidad de la urna anular el voto, escribir una leyenda de protesta o sufragar por doña Esperanza Marchita.

Me acerqué al voto nulo por la estrategia electoral elegida por el PAN, ejecutada por Germán Martínez, de acusar a candidatos del PRI de estar implicados con el narcotráfico. Establecieron ante la opinión pública el dilema: el que no está con Calderón, es narco. ¿Qué pasaba con los ciudadanos que, sin ser priistas, cuestionaban la estrategia oficial de partidizar la guerra contra las bandas del crimen organizado? Lo que saltaba a la vista era que las preocupaciones reales de la gente, sus necesidades cotidianas, tenían sin cuidado a la clase política que estaba sintonizada en otra frecuencia.

Impuestos

El manejo de la clase política de la cuestión de la Ley de Ingresos ha sido desastroso. Siguen transitando en otras latitudes. Ni siquiera por accidente coinciden con las aspiraciones populares. Hasta el momento su lógica ha sido: necesitamos más dinero, se lo sacaremos a la gente, en especial a los causantes cautivos. El puñado de familias más ricas del país sigue en el paraíso, sin molestarse en pagar impuestos por sus operaciones millonarias en la bolsa, y quienes están en la informalidad no tienen incentivo para regularizarse. Ni molestar a los ricos-ricos, ni aumentar el número de causantes. Qué le ofrecen a los que sí pagan: nada. Ni mejores servicios, ni transparencia en los gastos, ni rendición de cuentas.

El sainete de la semana pasada en la Cámara de Diputados puso al descubierto la nobleza del “Voto en Blanco”. Los representantes populares se representan a ellos, no a nosotros. Se escuchan de curul a curul pero tienen oídos sordos para los ciudadanos. En el caso de los impuestos ni siquiera escucharon a los voceros de los empresarios, que patrocinaron las campañas de 2006 y 2009. No tuvieron capacidad de montar un operativo profesional para hacer el trabajo sucio y sacar la iniciativa sin raspones. César Nava, el dirigente nacional del blanquiazul, se encargó, con su ataque de pánico, de dejar en claro que el acuerdo entre PAN y PRI estaba sostenido por alfileres. Tiró el teatrito.

Desde luego pagar impuestos es una obligación ciudadana, el reconocimiento de que existe en la sociedad un grupo que tiene el mando y la perspectiva para velar por el interés colectivo. Pero antes de pagar debe haber confianza. Los políticos tienen que ganársela. La propuesta que comienza a circular es retener el pago de impuestos hasta que se cumplan las siguientes demandas ciudadanas.

Exigencias

La primera exigencia es que antes de pedir más, los integrantes de los tres poderes de la Unión gasten menos. El gasto corriente debe bajar a su mínima expresión. Funcionarios del gobierno federal y de los estados, pero también jueces, magistrados y legisladores tienen que regresar a la honrada medianía de la que hablaba Juárez. Reconozco que suena ingenuo, pero el gobierno no es lugar para hacer fortunas sino para servir a la gente. Si algunos funcionarios creen que se merecen más dinero, pues que presenten su renuncia y abran un negocio.

La segunda exigencia es simplificar el pago, que sigue siendo muy tortuoso, al grado que casi todos los ciudadanos requieren del auxilio de un contador. La tercera demanda es conocer en qué se gastarán los funcionarios el dinero que recauden. Saberlo antes, no después, con la mayor claridad posible. Y al final, pero no al último, que alguien le explique a la gente qué gana al pagar impuestos, cuáles son los beneficios tangibles que obtiene desprendiéndose de parte de su salario. ¿Será tan difícil hacerlo?

¡Vivan los twitters!

Guadalupe Loaeza
gloaeza@yahoo.com
Reforma

Para Federico.

Ayer escuché en la radio que un grupo de 200 jóvenes se había dado cita en el Parque Hundido para manifestarse en contra del 3 por ciento de impuestos que quieren imponer al uso de internet en México. Lo que llamó mi atención es que estos muchachos se identificaron como "twitteros", y quizás no todos sepan qué significa este calificativo. ¡Yo misma no lo sabía! Me enteré de este medio por uno de mis hijos que me recomendó usarlo durante mi campaña política en mayo y junio de 2009.

Creo que Facebook ya lo conocen y todos sabemos el potencial que tiene como una de las llamadas redes sociales más importantes del mundo. Twitter es aún más poderoso porque puedes crear un base de miles de "followers" (seguidores) rapidísimo y sin dedicarle tanto tiempo. Gracias a Facebook y Twitter yo misma inicié una relación con los votantes más directa y además me acerco a los jóvenes.

Twitter consiste en la publicación de mensajes de texto que indican el "estatus" de cada uno de los usuarios. Para poder recibir los mensajes en forma automática es necesario registrarse de forma gratuita. Una vez registrados se pueden escribir los mensajes de forma instantánea y le llegarán a los demás usuarios. Dentro de Twitter la mayoría de usuarios sigue a otro que encabeza una tendencia, un movimiento o es más popular. Para mí es rápido, eficiente y divertido ya que sólo se pueden escribir mensajes de hasta 140 caracteres.

No puedo dejar de usar estos espléndidos nuevos medios. ¡Sigo fascinada con ellos! Me considero bastante "facebookera", pero sobre todo me convertí en una "twittera" de corazón aún después de haber terminado mi experiencia electoral, donde por cierto fui considerada por El Economista una de las pocas candidatas que usaban Twitter.

Actualmente mantengo una actividad constante en este medio, envío de 3 a 5 tweets por día (a pesar de alguno que otro detractor medio agresivo), y además interactúo con mis seguidores. La maravilla de este poderosísimo medio es que me puedo conectar desde mi teléfono celular. Ésta es la característica que lo ha hecho tan popular ya que no es necesaria una computadora para leer o escribir mensajes. Además de que te da una maravillosa oportunidad de comunicarte con personajes de la política, la farándula, intelectuales y líderes de la sociedad y medios de comunicación de todo el mundo como Barack Obama, quien tenía 440 mil seguidores durante su campaña presidencial, o con la cantante Britney Spears, que cuenta con alrededor de 360 mil twitteros persiguiéndola.

Hacer contacto con estas celebridades de otra manera sería prácticamente imposible. Eso me pasó con el cantante Luis Miguel, cuando me escribió unas líneas para felicitarme por mi candidatura y agradecerme por un texto que escribí sobre él.

Hay millones de personas que escriben lo que hacen, y esta información seguramente tendrá muy pronto un valor político, social y comercial. En México, algunos políticos y empresarios comienzan a enviar mensajes a través de Twitter, como una estrategia de marketing.

Por lo pronto los twitteros que se reunieron en la Plaza Dolores del Río del Parque Hundido y los que protestan en la web manifiestan su inconformidad en contra de una medida que consideran injusta. Juntos han comenzado a ejercer presión en los legisladores de la Cámara alta para convencerlos de no aprobar la propuesta de poner un impuesto del 3 por ciento para el acceso a internet. Ricardo Zamora, miembro de la manifestación, dice que los legisladores no han entendido que "Internet no es ni una cerveza ni un cigarro y no podemos tratarlo de esa manera. Hoy hay que discutir las ventajas que tiene Internet, que es necesario para el gobierno, la salud, pero sobre todo, la educación".

Pertenecer a la comunidad Twitter es una nueva forma de organizarse, movilizarse y rebatir ante decisiones que se tienen en el país y para defender el derecho del acceso a las comunicaciones.

El estudio Twitter en México 2009, conducido por Guillermo Perezbolde V. (@gpbolde e info@mentedigital.com) y comentado por el especialista Manuel Mandujano en la revista Merca2.0, se basa en una muestra de 1.5 millones de cuentas y de 7 millones de tweets, realizado entre julio y agosto de 2009 y encontró que hasta agosto de 2009 existían un total de 32 mil cuentas registradas relacionadas con México, de las cuales sólo 8 mil 500 (o 26.7 por ciento) se encuentran activas. De estas cuentas, 56 por ciento corresponden a hombres y 44 por ciento a mujeres, con la salvedad de que ellas son más activas que los hombres; ya que publican 2.5 anuncios por sólo uno de los hombres.

En definitiva, estoy totalmente solidarizada con esta manifestación contra este injusto impuesto del 3 por ciento, porque además de ser una twittera de corazón, quiero hacer frente a una decisión que lo único que pretende es ampliar la brecha de desigualdad en el acceso a las tecnologías. Así que voy a seguir a #internetnecesario para sumarme a los cerca de 30 tweets por minuto, con mi frase "No al impuesto. Internet no es un lujo, es la alternativa más rápida que tenemos los mexicanos hacia el desarrollo".

México está en chino

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Uno se va dejando un país sumido en el hartazgo, pensando que, si los días pasan y las cosas comienzan a tomar forma y poco a poco regresa la calma. Sí, ingenua soy. De inmediato llegó la hecatombe, la vorágine, el vuelco que le dio un nuevo sendero a toooooodo lo que pasaba en el mundo:

Barack Obama y su Nobel de la Paz, premio de consolación porque Chicago no alcanzó para ser sede de los Olímpicos de 2016. El presidente de Estados Unidos, cándido al recibirlo; el resto preguntándose a razón de qué Obama era merecedor de una distinción que ni Gandhi recibió. Por decir lo menos.

Un operativo que acabó con el lado oscuro del sindicalismo y esa utopía del “todo para todos” que en los sindicatos tienen el mejor ejemplo de cuando se hace y se pierde todo por el poder. El SME fue desmantelado por orden expresa de Felipe Calderón. Se le acabó el veinte a Martín Esparza.

Luz y Fuerza del Centro, una de las organizaciones más ineficientes del país, desaparece en medio de marchas y unas liquidaciones que desearía recibir cualquier otro desempleado en México. Su último botín, que siguen rehusando aceptar.

El Paquete Económico 2010 y su eteeeeerno forcejeo entre los que nomás le dan el no para quedar bien con la opinión pública y los catastrofistas que auguran lo peor en el caso de que no se apruebe.

La ¿idea?, ¿sugerencia?, ¿puntada?, de gravar la utilización de internet con 3% de impuesto movilizó a la comunidad twittera como nunca antes. Pues sí, sólo eso nos faltaba.

Pero llegó César Nava, dirigente nacional del PAN, para acusar al PRI de toda esta ola de alza a los impuestos. ¿Cóóóómo? Ajá, Nava acusó al PRI, mayoría en la Cámara de Diputados, de ser los malos del cuento, gracias a que aprobaron el Paquete Económico que envió Felipe Calderón. Esta sí fue una puntada o, mejor dicho, patada en ya saben dónde para su propio grupo.

Como que nadie le explicó de dónde llegó la propuesta. Metida de pata vista claramente desde Google Earth y que le valió algunos calificativos del cónclave tricolor: “Ignorante, perverso, irresponsable, poco valiente, chamaquito cobarde y llorón”. Por decir algunos.

Justo en esas reuniones, los priistas están haciendo “su trabajo” y preparan algunas enmendaduras al Presupuesto de Egresos de 2010 y asumen ya su cogobierno, aunque sin llamarlo así.

Los perredistas también se alistan para dar la batalla contra el alza de impuestos y le apuestan al fin de la evasión fiscal que viene de grandes empresas, al no definitivo al alza de 1% al IVA y de 2% del Impuesto Sobre la Renta.

Fernández Noroña, porque él es una fauna distinta, se ha colocado en el papel de vocero del pueblo y muy a su estilo intenta poner en su lugar a los demás diputados. Sí, puro reflector, pues no hay nada detrás de eso.

Sí, todo en chino y a saber cuándo se medio entenderá lo que sucede y el camino que tomaremos.

Ayer comenzaron las discusiones en la Cámara de Senadores que deberán dar como resultado el Paquete Económico 2010 al que tendremos que doblegarnos.

México se siente harto y eso se ve aquí y en China.

Pero llegó César Nava, dirigente nacional del PAN, para acusar al PRI de toda esta ola de alza a los impuestos.

El Paquete Económico 2010 y su eteeeeerno forcejeo entre los que nomás le dan el no para quedar bien con la opinión.

La primera manifestación twitter

Sabino Bastidas Colinas
Tribuna
El País

Una revuelta cibernética en contra de los impuestos refresca la manera de protestar en Méxicos

En México muchas cosas se resuelven con una buena manifestación. A lo largo de los años, en México, grupos y organizaciones han encontrado en las marchas, los plantones, las concentraciones, los bloqueos de avenidas y los mítines la forma de acción política más eficiente para presionar al gobierno y para el logro de las más variadas demandas.

En México se marcha por casi todo: desde los más caros y sofisticados anhelos de democracia, libertad y justicia social, hasta la simple remoción de una directora de escuela, la colocación de un puente peatonal o el restablecimiento de servicio básicos como agua y luz.

Las manifestaciones representan en muchas ocasiones el fracaso de la política, de las instituciones y de la gestión pública. Son el reflejo de la falta de espacios para el diálogo y la concertación. De la carencia de mecanismos eficaces para canalizar el conflicto. Representan también, sin duda, la incapacidad de la autoridad para el uso legítimo de la fuerza, y el temor de aplicar la ley.

Consignas como: "¡El pueblo unido jamás será vencido!" o "¡Se ve, se siente, el pueblo está presente!", se escuchan tanto, que se diluyen y se pierden.

Sobre todo en la ciudad de México las manifestaciones son una práctica cotidiana. Son normales. Son frecuentes. Son muchas. Son parte de nuestra rutina, parte de nuestra vida diaria. En el Distrito Federal hay días en que se reportan hasta 10 manifestaciones. Algunas muy pequeñas, de unas cuantas personas que cierran el tránsito y que afectan por hora a cientos de miles de personas.

Quizá eso las ha ido devaluando. Son tantas, que pierden fuerza, impacto y esa excepcionalidad simbólica que antes representaba el hecho de que la gente tomara la calle. La manifestación antes era trasgresora, amenazante, preocupante y grave.

Hoy no. Hoy la manifestación, la protesta es para las autoridades un trámite burocrático, una molestia, sencillamente más trabajo. Las autoridades, se han vuelto refractarias e indiferentes ante la protesta callejera. Parece que les preocupa más lo adjetivo: El operativo de tránsito, las medidas de seguridad, la limpieza después de la marcha y la manera como lo reportan los medios de comunicación. La razón, la demanda, la consigna, pasa generalmente a segundo plano.

Los capitalinos, ya no nos enojamos, o por lo menos parece que ya nos resignamos. Sabemos que están ahí, que son parte de la rutina y que nadie va a hacer nada. Nos hemos vuelto hábiles. Nos informamos por la radio para saber quienes son y dónde andan. Inventamos rutas nuevas y tratamos de evadir las manifestaciones. Optamos por no salir o salir más tarde, cambiamos la agenda, cancelamos una cita, avisamos que no llegaremos y resignados esperamos a que pase.

En la ciudad de México según cifras oficiales del gobierno de la ciudad en 2008 se reportaron 3.116 manifestaciones. Aunque puede haber una cifra mayor, porque como en todo, aquí también tenemos "manifestaciones informales." De ese universo, se reportaron 420 concentraciones, 514 bloqueos, 409 marchas, 70 plantones, 55 mítines y un variado universo de actividades diversas, como procesiones religiosas, actos culturales y eventos deportivos. Se informa que el 21.5% de las manifestaciones empiezan, terminan o se desarrollan en el Zócalo de la Ciudad de México, que es una de las plazas públicas más grandes de América Latina.

La manifestación es una forma de acción política que, cuando tiene éxito, termina con una audiencia o una mesa de negociación y se han convertido en un grave problema para los capitalinos, cuestan mucho dinero, horas, hombres y tienen, como es claro, un severo impacto ambiental.

Ha habido varias iniciativas para regularlas, para ordenarlas, pero nadie lo ha logrado, desde hace muchos años. El debate ha sido recurrente en los medios. Se contraponen la libertad de manifestarse de los grupos con la libertad tránsito del resto de los capitalinos. Se han planteado muchas ideas, incluso se ha hablado de construir un "manifestódromo" en alguna parte de la ciudad.

Frente a esta tradición, frente a la cultura de la manifestación, como forma de protesta, de acción política y de gestión, frente a ese problema, surgió la semana pasada la primera manifestación twitter de la historia de México.

Un amplio grupo de usuarios de Internet, se dice que más de 10,000, protestaron mediante la red social de twitter en contra de la imposición de un nuevo impuesto, que está a debate en el Congreso Mexicano y que pretende cobrar 3% adicional por el uso de Internet.

De manera, supongo, bastante espontánea, los usuarios de twitter crearon una gran red social, ciudadana, natural y multiforme, que durante varios días protestó, creando una corriente de opinión que impactó en otros medios de comunicación, y que finalmente provocó una audiencia formal en el Senado de la República. Los representantes de la primera manifestación twitter fueron recibidos por un grupo de senadores encabezados por el Presidente del Senado.

No sabemos cual vaya a ser el resultado final de la gestión. Esperamos que ese impuesto no prospere. Pero al margen de ello, la primera manifestación twitter ya hizo historia y ya fue muy exitosa.

La primera manifestación twitter, que surgió bajo el nombre "internetnecesario" inauguró una nueva forma de acción y de protesta política y ciudadana. Innova en una forma diferente de manifestarse y de interactuar con los políticos y con el poder.

Ni lo magnifico, ni lo minimizo. Pero es evidente que es un hecho significativo, original en México, que abre la puerta a una gran cantidad de posibilidades. Creo que asistimos a una nueva forma de manifestación, muy interesante, que además nos puede resolver muchos problemas.

Esos 10.000 usuarios de Internet no marcharon por las calles, no cerraron el tránsito de la ciudad, sino que llenaron la red de mensajes, de ideas de enojo y lograron, igual que los manifestantes de la calle, ser recibidos y atendidos por una autoridad, que por lo menos los escuchó.

A un menor costo, con menos molestias para todos, amigable al medio ambiente, de alguna forma se logró con Internet llamar la atención de la autoridad.

La manifestación twitter puede ser una forma nueva de hacer política en México. Recordemos que en México vivimos en 1994 la primera guerrilla por Internet de la historia, con el alzamiento zapatista del Subcomandante Marcos. Manuel Castels recuerda y reconoce en su clásico libro La Galaxia Internet (2001) como "a mediados de los noventa, el movimiento zapatista en Chiapas México, captó la imaginación del mundo con su petición de apoyo para su causa a través de las redes electrónicas de faxes y por Internet, relacionándose con el mundo de los medios de comunicación y con una estructura descentralizada de grupos de solidaridad."

Hay dos dimensiones de la red: Internet como fuente de información, Internet como medio de comunicación. Ambas dimensiones son democratizadoras: Internet como fuente de información ayuda a tener una ciudadanía mejor informada, con datos, con más detalles, con acceso en tiempo real a los procesos políticos. Internet como medio de comunicación, rompe con el papel tradicional de los medios, construye nuevas redes y crea formas nuevas de relación, en principio más horizontales.

Adquiere nueva vigencia el debate que generó Norberto Bobbio cuando escribió en 1984, en su libro de El futuro de la democracia: "La demoracia representativa, que es la única forma de democracia existente y practicable es en sí misma la renuncia al principio de libertad como autonomía. Es pueril la hipótesis de que la futura computocracia, como ha sido llamada, permita el ejercicio de la democracia directa, es decir, que dé a cada ciudadano la posibilidad de transmitir su voto a un cerebro electrónico."

25 años después de esa afirmación de Bobbio, queda claro que el mundo se acerca a nuevas formas de participación política generadas en Internet, y que deja de ser pueril la hipótesis de una democracia a través de las computadoras. Hoy vemos como es posible toda una manifestación por Internet.

En la medida en que los países vayan avanzando en la cobertura, Internet puede convertirse en el ágora, en la plaza pública, en la arena en la que es posible el ejercicio de la democracia.

El reto es que no se convierta en una nueva forma de analfabetismo y discriminación, en un nuevo diferenciador social, porque solo una elite tenga acceso, como ha pasado tantas veces, con tantos avances en la historia de la humanidad.

En México el acceso a Internet todavía es muy bajo. Según un estudio publicado en mayo de 2009 sobre los hábitos de los usuarios de Internet en México, elaborado por la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), en nuestro país, con una población 106 millones de habitantes y un padrón electoral de un poco más de 78, millones de ciudadanos, tenemos, 27.6 millones de internautas reportados en 2008, (22,7 millones en zonas urbanas y 4.9 millones en zonas rurales.)

Eso significa que aproximadamente 1 de cada 4 mexicanos usa y tiene acceso a Internet. El tiempo promedio de conexión al día, según el mismo estudio, es de 2:54 horas al día y aunque México está muy lejos de los números de países desarrollados, el crecimiento que el mismo estudio reporta revela que en tres años ha habido un crecimiento de más de 10 millones de usuarios y el ritmo se acelera.

La manifestación twitter puede ser vista hoy como un evento aislado, quizá prematuro, pero parece que es la ruta inaugural, de nuevas formas de hacer política y de relacionarse con el poder en México.

La manifestación twitter, como forma de protesta puede que no sea la más eficaz en el corto plazo, pero para los habitantes de la ciudad de México abre toda una posibilidad y una alternativa, que puede resolver a la larga muchos problemas y ahorrar mucho tiempo y dinero.

En la medida en que las autoridades abran la puerta y sean sensibles a estas formas de protesta, es previsible, que de manera racional se crearán los incentivos, para marchar mejor en la red que en la calle.

Es verdad, eso creará nuevos problemas. Quizá los congestionamientos serán en línea. Los atascos y los embotellamientos lo padeceremos los internautas. Pero veremos muchas cosas nuevas y originales. Habrá nuevos liderazgos con nombres curiosos. Marcharán juntos "manifestantes" de varios países. Nos acompañarán a marchar argentinos, españoles o australianos, solidarios con nuestras causas. Quizá el conocimiento global, de problemas locales, aumentará la presión sobre las autoridades.

La manifestación twitter será diferente. Veremos convocatorias en nuestro correo electrónico para "reunirnos" en una página, en un blog o en un chat. Quizá muy pronto, miles de usuarios a cierta hora colapsaremos en protesta la red o bloquearemos la página de una instancia de gobierno, de la Presidencia de la República o del Congreso, tal como hoy se cierran los accesos a oficinas públicas.

Los contadores de usuarios podrán sustituir a los contadores de manifestantes, con fotos satelitales y se cancelarán esos debates de cuantos asistieron a una manifestación. Serán por supuesto "marchas" mucho más breves, prácticas y podremos acudir a varias marchas en el mismo día, y en lugar de un coro de consignas, quizá se podrán votar ideas o frases en encuestas en línea.

La manifestación twitter nos coloca ante algo nuevo. Quizá estemos lejos de la compucracia, de la democracia directa como decía Bobbio, pero estamos sin duda, ante instrumentos, ante ideas, que prometen aumentar la participación de la ciudadanía y mejorar la calidad de nuestra democracia.

Seguramente veremos en poco tiempo más manifestaciones twitter. Quizá en el futuro escucharemos: "¡Twitteros unidos, jamás serán vencidos!".

El PRI en su laberinto

Salvador García Soto
Serpientes y Escaleras
El Universal

Si en 1995 subir el IVA de 10% a 15% por órdenes de Ernesto Zedillo les costó perder el poder —primero en 97 en el DF y tres años más tarde la Presidencia—, ahora el alza a ese impuesto, aprobada por sus diputados, se les atraganta a los priístas y los ha metido en un berenjenal del que, aun cuando logren ponerse de acuerdo, saldrán lastimados y pagarán un alto costo ante la ciudadanía.

Hasta anoche, tras dos días de encerronas, los senadores del PRI, comandados por Manlio Fabio Beltrones, no podían encontrarle una salida al IVA: la bancada está dividida, y mientras el ala afín al sonorense empuja la modificación de la Ley de Ingresos para rechazar el 1% del IVA y sustituirlo por déficit de 1% del PIB, otro sector de los senadores, que responden a los gobernadores, pide avalar la minuta aprobada por la Cámara de Diputados para no fracturar la unidad del priísmo.

Hoy a las nueve de la mañana se reanuda la plenaria priísta en la que Beltrones se juega su liderazgo y mide fuerzas con los gobernadores que encabeza Peña Nieto y con el CEN de Beatriz Paredes. El sonorense empuja una propuesta contraria a la que se votó en San Lázaro, negociada por Peña y Paredes con Hacienda, y en el juego de vencidas, y en el resultado final que tenga, se advierten ya los primeros escarceos en la disputa por la sucesión presidencial dentro del viejo partido.

NOTAS INDSICRETAS… De Oaxaca llegaron ayer rumores de un interinato para sustituir a Ulises Ruiz. Se daban incluso nombres como el del senador Adolfo Toledo; y aunque la especie era sólo eso, los que conocen la política oaxaqueña afirman que surgió de las entrañas del grupo de Ulises y evidencia dos cosas: que el gobernador quedó tocado tras el fallo de la Corte y que la disputa por la sucesión priísta en Oaxaca ya no la controla Ruiz al 100%… Anoche circuló por internet una supuesta carta de José Luis Soberanes, en la que renuncia a su militancia en el Opus Dei y argumenta haber recibido presiones de miembros de esa organización para intervenir en la renovación de la CNDH en apoyo de Raúl González, Javier Moctezuma y Mauricio Farah. Anoche mismo, Soberanes desmintió esa carta y la calificó de “infantilismo” y “guerra sucia” en la lucha por la comisión… Y por lo pronto, el proceso de renovación de la CNDH se contaminó con el tema fiscal, y el entrampamiento de los priístas con el IVA llevó a posponer una semana la decisión de la terna para encabezar el organismo y el nombre del nuevo titular… A Martí Batres lo ven “acelerado” en el Palacio del Ayuntamiento. El secretario de Desarrollo Social ya se organiza eventos proselitistas y no oculta su intención de ser el candidato del PRD a jefe del GDF. Cercanos a Ebrard le recuerdan a Batres que “no por mucho madrugar…” Se baten los dados. Tocó escalera.

La generación Twitter

León Krauze
leon@wradio.com.mx
Epicentro
Milenio

Hace un par de semanas, cuando el debate fiscal y el famoso impuesto a internet no habían aparecido en el horizonte, la Ciudad de México fue sede de un encuentro notable. El Departamento de Estado de Estados Unidos escogió este año a México como la sede del Alliance of Youth Movements, un grupo de jóvenes de vanguardia quienes, en gran medida a través de la red, han logrado cambiar el mundo. En este caso, la frase no es un eufemismo cursi. Ahí estuvo, por ejemplo, Natalia Morari, la impulsora, a sus 25 años, de una revolución desde Twitter que consiguió modificar el más reciente proceso electoral en su natal Moldavia. El viernes pude escuchar los detalles de “Viva Favela”, un proyecto de periodismo ciudadano completamente digital que pretende abrir la comunicación dentro de los sectores más pobres de Río de Janeiro. Y, como ésas, decenas de ideas más, todas ancladas en dos valores que, ahora, parecen uno solo: la juventud y la tecnología.

El orador más aplaudido de la jornada fue Jack Dorsey, el inventor de Twitter. A partir de su curiosidad por “la manera como funcionan las ciudades”, Dorsey desarrolló un sistema de micro-blogging para tomarle el pulso al transporte, seguridad y otros aspectos de la vida urbana. Al poco tiempo nació Twitter, que su fundador describe más como un sistema de información que como una red social. Para Dorsey, la fuerza de Twitter no está, por ejemplo, en los seguidores sino en los trending topics, las etiquetas que funcionan como una categorización dinámica de la información. Con millones de twitteros ordenando sus inquietudes y sus causas, Twitter se convierte —como otros sistemas similares— en un ágora moderna. Durante una entrevista, el asesor del departamento de Estado Jared Cohen le preguntó a Dorsey si alguna vez había imaginado el efecto que tendría su invento como agente de cambio mundial. “Sí”, le contestó Dorsey con una seguridad emocionante.

Horas más tarde pude hablar con Dorsey personalmente. Dijo estar satisfecho con la respuesta del gobierno mexicano a sus ideas y las de los participantes en general. La posibilidad de involucrar a la ciudadanía en la denuncia a través de la red había sido, al parecer, una idea muy bien recibida. Dorsey me dijo que se había reunido con Carlos Slim, quien le había sorprendido gratamente. Estaba particularmente entusiasmado con la voluntad de apertura que había notado en el discurso de Slim. Como tantos otros de los jóvenes emprendedores en el Congreso, Dorsey cree ciegamente en el poder de transformación de la tecnología.

Esa lección la han aprendido ya políticos modernos de otras latitudes. Es imposible, claro está, hablar del triunfo de Barack Obama sin tomar en cuenta el papel que jugó la extraordinaria estrategia de su campaña en la red. Obama usó internet para disipar rumores, reduciendo a sólo segundos el famoso ciclo noticioso de las 24 horas. Al poco tiempo, los políticos estadunidenses comenzaron a usar Twitter para ofrecer una atalaya inédita: la posibilidad, por ejemplo, de seguir en tiempo real una discusión legislativa. Desde legisladores novatos hasta senadores de la trayectoria (y edad) de John McCain empezaron a twittear, haciendo de la política —aunque sólo fuera por momentos— un ejercicio de simbiosis entre representante y representado.

¿Y en México? Bueno, aquí, para sorpresa de nadie, los políticos van a la zaga. El Twitter de Felipe Calderón es sólo una enumeración de la agenda presidencial. No hay voluntad de diálogo ni de apertura (para Jack Dorsey, por cierto, la clave de un buen twittero político es que sea el propio protagonista quien describa su quehacer cotidiano; lo contrario es incluso contraproducente). El Twitter de Carlos Navarrete, abierto hace menos de una semana, tiene la ventaja de ser actualizado por el propio senador, pero no mucho más. Andrés Manuel López Obrador es, curiosamente, el único político que realmente ha demostrado estar a la altura del sistema. Siguiendo la línea de Dorsey, López Obrador expone sus temores, intereses y peculiaridades en su Twitter. Ahí queda claro el loable caminar de AMLO por el país, por ejemplo. Pero también es posible ver el lado más macabro del tabasqueño. Hace poco, López Obrador aseguraba en Twitter que a Calderón no le va bien porque “no sigue el camino de la verdad”. Esa es la red en su mejor expresión: la inmediatez vuelve cándido —y cercano— al político… para bien o para mal. Aquel que lo comprenda habrá ganado una generación.