octubre 29, 2009

El ADN de la ortodoxia

Jorge G. Castañeda
jorgegcastaneda@gmail.com
Reforma

En la discusión un poco bizantina sobre cómo cerrar las cuentas en 2010, y si conviene mantener el suplemento de IVA de 1%, eliminar el 3% sobre internet, volver al 2% para la pobreza, o elevar ligeramente el déficit fiscal, quizás esté ausente un contexto internacional ilustrativo, aunque no definitivo. Sabemos que México va a arrojar el peor desempeño económico en el mundo este año: la economía va a caer entre 7 y 8%, más que cualquiera de América Latina, y de Europa Occidental, y ligeramente por encima de Rusia. Y sabemos que nuestro déficit fiscal, menos del 2% del PIB en 2009, quizá del 1.5%, será uno de los más bajos. Hay alguna relación entre ambos datos.

Es evidente que no hay un vínculo automático y directo entre la magnitud del déficit -como expresión fiscal de una política contracíclica- y la magnitud de la desaceleración. Mucho depende de la estructura de la economía, del gasto, de los antecedentes de crecimiento y de financiamiento deficitario, así como del costo del endeudamiento. Pero algunas cifras pueden ilustrar lo que hemos estado haciendo en México. Veamos primero las estadísticas y luego un componente filosófico que puede tener cierto interés.

EU probablemente termine este año con un crecimiento nulo o ligeramente positivo y un déficit del 10% del PIB. Si le creemos a Obama y a Summers, la explicación de lo primero reside en lo segundo. Brasil alcanzará un déficit cercano al 3% del PIB, 50% mayor al nuestro, un crecimiento nulo o ligeramente positivo. Chile tendrá un déficit del doble al nuestro pero una tasa de decremento 4 o 5 veces menor. Colombia sufrirá déficit también del doble del nuestro y una tasa del crecimiento nula. En España, Francia y la India habrá déficits muy superiores al nuestro (12% para España, 7% Francia y 5% para la India) y todos gozarán de un comportamiento económico muy superior (aunque magro) este año. La correlación no funciona para todos los países -Canadá tendrá un déficit menor al nuestro y un crecimiento ligeramente positivo, Argentina también, y Corea, con un déficit casi del doble, tendrá un crecimiento de más del 4%.

Con todo esto quiero llegar a una conclusión que los observadores externos e internos conocen mejor que yo: otros países, sobre todo EU, Francia, España (en vano) y otros, recurrieron a reales políticas contracíclicas. México las anunció, pero no se materializaron. Lo que sabemos es que el estímulo del 1% del PIB anunciado en el primer trimestre de este año no sólo era insuficiente, sino que no sucedió. De acuerdo con muchos empresarios ese gasto no se dio. Más allá de las dificultades burocráticas, la distracción por otros temas y la estrechez del estímulo, hay una explicación filosófica adicional. Para un Presidente "liberal" en el sentido norteamericano, es decir "rooseveltiano", o para un Presidente francés (dirigiste), o para un partido del congreso indio con sus antecedentes en Nehru y el "raj" de los permisos, y para un gobierno estatista ilustrado como el de Lula en Brasil, gastar no es contra natura. Al contrario: eso es lo suyo. Lo que les viene del alma es gastar más de lo que ingresan. En la mayoría de las coyunturas, como se ha visto, eso lleva al desastre, pero no en ésta.

En cambio, para el "raj" de Hacienda gastar es anatema y gastar mucho es peor. Con algo de razón le temen a los déficits fiscales o a desbocar las finanzas públicas, como si fuera la peste. Su ADN les marca un destino contrario: gastar y sobregirarse lo menos posible, y en todo caso tampoco recaudar lo más posible. Si sumamos sus prejuicios a las debilidades estructurales de la economía mexicana -monopolios, falta de inversión y de recaudación fiscal, gasto público e infraestructura ineficiente- empezamos a entender las razones de nuestra medalla de oro en contracción económica mundial. A ver si esto es un pequeño elemento a tomar en cuenta por los legisladores al momento de dizque decidir qué van a hacer.

¡Twitteros… unidos..!

Adela Micha
Desde Cabina
Excélsior

Ciudad de México, 19 de octubre. En la mañana surge espontánea una nueva forma de protesta. El abogado León Felipe Sánchez, con un post, se suma a la convocatoria del profesor universitario Alejandro Pisanty en Twitter: expresar rechazo al impuesto de 3% en telecomunicaciones, incluida internet y que pretende el paquete económico 2010.

Por primera vez ha nacido, primero en el DF, un movimiento contestatario en una red social y ya 12 mil posts se suman cada día a #internetnecesario. En una ciudad de las más pobladas, a las más de tres mil marchas, manifestaciones y plantones por año, se suma otro espacio para el descontento. Ya no sólo hay tomas de tribuna, miles en las calles, sino ahora los dardos de los posts. La protesta es tangible y en tiempo real: #internetnecesario “alza la voz” crece, se multiplica y se hace oír. Una delegación de twitteros llega al Senado y la recibe y la escucha quien lo preside. La reunión se transmite por radio e internet y ocupa el jueves las primeras planas de todos los diarios de circulación nacional.

Así, lejos de cualquier partido, la ciudadanía, organizada desde ese que han llamado “el séptimo continente”, logró poner un freno. Legisladores del PRI: Ángel Aguirre, presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes, y del PRD, Francisco Javier Castellón, que lo es de la de Ciencia y Tecnología, confirman, en conferencia de prensa, que unirán votos para echar abajo el gravamen de 3%, sobre todo a internet. Y los argumentos son claros, firmes y válidos. Es una tecnología necesaria para el progreso de la sociedad y del país. Un impuesto a lo que en otras naciones es derecho constitucional y gratuito y aquí afecta a la velocidad de la información y el acceso al conocimiento.

José Isabel Trejo, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, dijo ayer que sí va el impuesto de 3% a telecomunicaciones, mas no hay aún definición sobre internet.

Aquí se marcha por casi todo. Y marchas, plantones y mítines casi siempre reflejan el fracaso de la política. Esta vez Twitter demostró que sí se puede. Y que ya hay otros espacios para impulsar el diálogo, la concertación y la gestión ciudadana ante las instituciones. En Twitter no habrá granaderos con escudos y toletes. No cerramos calles ni hay insultos. No viajara gente de rancherías a cambio de una torta o un refresco. Tampoco, como ocurre con 20% de ellas, esta nueva forma de manifestarse habrá de salir del Ángel y llegar al Zócalo. Hoy, además de otros movimientos en Facebook, Sónico, Hi5 y otras redes sociales, Twitter se consolida para ser nueva tribuna y nuevo modo de protestar pero, más, como una forma de la ciudadanía de hacer política.

El internet,necesario para el progreso de la sociedad y del país.

¿Y México… a quién le importa?

Alfonso Zárate
Presidente de Grupo Consultor Interdisciplinario, SC
El Universal

Son obligaciones de los mexicanos: […] Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como del Distrito Federal o del estado y municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes:

artículo 31 de la Constitución

Este país nos pertenece a todos. Pero con frecuencia parece lo contrario. Los arreglos en curso para aprobar el “paquete económico” confirman la prevalencia de pequeños intereses (aunque cuantiosos, siempre serán pequeños ante el interés de la nación). Cada fuerza dentro de los partidos, cada sector de actividad económica, cada grupo político se está moviendo para incidir, en su beneficio, en el diseño final de la compleja miscelánea fiscal.

Esos son los usos del poder y nadie debe sorprenderse. Pero la discusión en el Congreso permite también obtener una radiografía del momentum de la política: las negociaciones en lo oscurito con los cabilderos de los grandes intereses que hoy ya no tocan las puertas de Los Pinos porque reconocen la centralidad del Poder Legislativo; el mangoneo de la agenda por los coordinadores o los jefes reales de los grupos parlamentarios (las mayorías resultan borregadas excluidas del debate y llevadas a aprobar lo que deciden las “burbujas”).

En el caso del PRI —la primera minoría en la Cámara de Diputados—, la aprobación de la minuta expresó el poder de la dupla Beatriz Paredes-gobernadores. La lógica dominante fue elemental: aprobar lo que sea, incluido el incremento al IVA, con tal de garantizar más recursos para esos reyezuelos. Pero, ahora, la decisión del Senado de asumir su papel de cámara revisora parece mostrar que allí no mandan los gobernadores y, no sólo eso, que la visión sobre la situación del país y las alternativas para encararla es distinta. Sin embargo, hay que reconocer, sin ingenuidades, que detrás de este revés a los diputados están también alianzas y compromisos con otros poderes y, asimismo, la disputa por el control del partido y, con ello, la candidatura presidencial para 2012.

Conforme pasan los años desde que se consumó la alternancia en la Presidencia, los gobernadores han ido consolidando su poder; un poder que trasciende sus entidades y que carece de contrapesos internos: todo está sometido a sus decisiones, para eso designan a jueces y magistrados, tienen mayoría en sus congresos y meten la mano en los órganos “autónomos”. Son los jefes reales del partido y, en ese carácter, escogieron o “palomearon” a la mayoría de los hoy diputados; no sólo eso, fueron los gobernadores quienes hicieron lo necesario (los amarres, las obras, las despensas, el dinero bajo la mesa, etcétera) para que sus candidatos ganaran en los distritos y, como corresponde, hoy pagan las facturas.

Los gobernadores mandan y eso no es una buena noticia. Todo en Veracruz es fidelidad a Fidel Herrera… Todo en Coahuila es Moreira… Todo en Oaxaca es Ulises… Todo en el estado de México es Peña Nieto… Y mientras el poder de los gobernadores se desborda de sus territorios naturales, el gobierno federal carece de la astucia (pero no de los instrumentos) para frenar sus excesos.

El choque de intereses y grupúsculos en el Congreso puede concluir en un esperpento destinado al fracaso. Falta poco para que veamos quiénes jalaron más la cobija y quiénes se quedan —nos quedamos— descobijados; muy pronto constataremos que mientras otros países enfrentan la recesión con una política fiscal que incentiva el crecimiento económico y el empleo, en México se exprime a los contribuyentes de siempre. Sabremos también qué se resuelve sobre la “consolidación fiscal” que permite a unos 400 consorcios eludir el mandato constitucional y aprovecharse de los privilegios que establece la Ley del Impuesto sobre la Renta. Según un documento de la propia SHCP, esos grupos “[…] acumularon ingresos por 4 billones 960 mil millones de pesos en 2008, pero apenas pagan 1.7% en promedio de ISR”.

Hace un año, el presidente Calderón anunció que el país enfrentaría la dura situación económica con medidas contracíclicas. El 2 de septiembre anunció un cambio de rumbo, pero el “paquete económico” y las decisiones de su equipo lo contradicen; los doctores (en Economía) se han equivocado una y otra vez en los diagnósticos y en las recetas, pero los paganos somos nosotros.

El “paquete económico” parece condenado al fracaso. Tapará momentáneamente el boquete que han dejado la recesión, la caída de la renta petrolera, de las remesas que envían los migrantes mexicanos y las divisas del turismo, pero a costa de abrir otros hoyos y dejar más frágiles las finanzas de las personas y las empresas. En tanto, los partidos, insaciables, mantendrán sus prerrogativas, y la alta burocracia de los tres poderes y los tres órdenes de gobierno, sus privilegios.

El país está secuestrado por esos intereses. ¿Y México… a quién le importa?

Los Andrés Manueles y MILENIO

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Octavio Hoyos, fotógrafo de MILENIO, encontró a Andrés Manuel López Beltrán en el mitin del lunes afuera del Senado. Le llamaron la atención los tenis Louis Vuitton de más de 12 mil pesos que portaba el joven de 22 años, hijo de López Obrador, y los retrató. Los editores consideraron que la imagen tenía relevancia periodística y la publicaron en primera plana.

Al día siguiente, MILENIO publicó textos y fotografías del Facebook de López Beltrán. Periodístico que el hijo del “presidente legítimo” que predica la austeridad juarista lleve esa vida. Periodístico que un militante de la causa lopezobradorista gaste tanto en calzado.

Hasta ahí MILENIO. Dos buenas notas sobre un adulto que no hace nada ilegal, inmoral, ilegítimo. Sin embargo, López Beltrán cerró ayer su perfil en Facebook.

Luego apareció su papá. En vez de reconocer algo, algo, recurrió a su gastado método bumerán de injuriar y calumniar. La emprendió ahora contra el presidente y propietario de MILENIO, Pancho González, con los malos chismes que la revista Proceso publicó en portada desde mediados de 1998, sin ninguna secuela editorial. Pero como para López Obrador lo importante es calumniar, repitió la misma basura: que los Salinas, que los impuestos, que los potentados.

Pobre Andrés Manuel papá. MILENIO da una nota y él sólo puede eructar en Twitter: “Estoy preparado para enfrentar a la oligarquía y a sus achichincles. No soy corrupto como ellos y lucho con sinceridad por la justicia”.

¡Qué valiente es él! Pero su discurso: cada día más pobre y miserable: las palabras de la frustración, del fracaso.

Tenis Louis Vuitton, 12 mil pesos. Un detractor como López Obrador… no tiene precio.