noviembre 05, 2009

Reforma fiscal, sólo con IVA generalizado

Maricarmen Cortés
Desde el piso de remates
El Universal

El sector privado reaccionó con escepticismo a las propuestas de una Convención Nacional Fiscal y de un nuevo pacto económico

A raíz de las múltiples quejas en contra del paquete fiscal aprobado en el Congreso, el senador Manlio Fabio Beltrones propuso la realización de una nueva Convención Nacional Fiscal, mientras que el presidente Felipe Calderón lanzó la propuesta de un nuevo pacto para definir el rumbo económico del país. Ninguna de las dos propuestas fue recibida con entusiasmo por parte del sector privado, que sigue muy molesto con el programa fiscal aprobado por el Congreso por mantener la retroactividad de la consolidación y porque no aumenta la base gravable ni incluye medidas que fomenten el crecimiento y el empleo.

Armando Paredes, presidente del CCE, señaló ayer que los empresarios condicionarán su participación en un nuevo pacto o alianza a que se aprueben las reformas estructurales, pues de lo contrario no será más que otro foro político sin ningún cambio de fondo.

En lo único que hay consenso es en que México se ha rezagado en la última década en materia de competitividad, crecimiento económico, combate a la pobreza, educación e innovación tecnológica, pero se mantienen los desacuerdos incluso al interior de los diferentes partidos sobre las reformas que realmente requerimos para crecer.

La razón principal del desánimo del sector privado es que ya en 2004, en el sexenio de Fox, se realizó una Convención Nacional Hacendaria con un gran convocatoria a nivel nacional en la que participaron todos los sectores y partidos, pero naufragó después de seis meses por la obstinación del PRI y del PRD a rechazar un IVA generalizado que implicaría el cobro en medicinas y alimentos y eliminaría todas las exenciones que hoy hacen de este impuesto un queso gruyer.

Hay que recordar que Vicente Fox intentó una y otra vez que se aprobara su propuesta de reforma fiscal con una tasa de IVA generalizado de 12% dejando fuera sólo una lista de alimentos básicos y un cuadro de 100 medicinas de uso recurrente para enfermedades como la diabetes.

Y aunque Manlio Fabio Beltrones, quien evidentemente tiene aspiraciones para 2012, ya dejó abierta la posibilidad de un IVA generalizado, el PRI está dividido y prevalece el criterio de los dinosaurios, como fue evidente en el Senado con la exención del pago de derechos a las nuevas empresas de telecomunicaciones, que se mantiene hoy en el limbo.

LANZA HSBC ESCUDO TOTAL

Bien por Luis Peña, el director general de HSBC, porque lanzó un nuevo esquema de protección dirigido a sus 2.3 millones de cuentahabientes de nómina y 1.1 millones de la cuenta de cheques flexible.

Es sin lugar a dudas el seguro más amplio en el sistema bancario y ojalá otros bancos sigan el ejemplo de HSBC, porque hay que recordar que con la portabilidad de nómina hoy los trabajadores pueden cambiarse de banco sin problemas.

Escudo total cubre al usuario contra cualquier fraude en transacciones ya sea en comercios, internet o en sucursales hasta 72 horas antes de reportarlo al banco, y además hay un seguro hasta por 25 mil pesos por robo a mercancías adquiridas con la tarjeta de débito. Incluye también un seguro de vida por 300 mil pesos en caso de que el cuentahabiente fallezca en un asalto saliendo de un cajero o de una sucursal de HSBC.

Lo mejor de este seguro que entra en vigor mañana viernes es que no tendrá ningún costo para los usuarios y se aplicará en forma automática.

AMPARO DEL SME AFECTARÁ A TRABAJADORES

Mañana viernes se realizará la audiencia incidental en la que la juez que lleva el juicio de la solicitud de amparo presentada por el SME deberá definir si otorga o no la suspensión definitiva. Ante la confusión que este juicio ha generado entre los trabajadores de LyFC, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, aclaró que en el caso de que la juez otorgue la suspensión definitiva se iniciaría el juicio de amparo que puede prolon garse dos o tres años, afectando a los ex trabajadores de LyFC que decidan ampararse, porque no podrán cobrar su liquidación hasta que termine el proceso.

Aclaró también que, aun en el caso de que se otorgara la suspensión definitiva, el SAE, que dirige Luis Miguel Álvarez, continuará con el pago de liquidaciones y recordó que el sábado 14 vence el plazo para recibir el bono extra. Más de 20 mil trabajadores han cobrado ya la liquidación y la expectativa es cerrar la semana con más de 50% y que el número se incremente sustancialmente una vez que la Junta de Conciliación y Arbitraje dé a conocer también mañana su laudo sobre la demanda del SAE para dar por terminado el contrato colectivo de LyFC

Costos políticos

Rafael Álvarez Cordero
raalvare2009@hotmail.com
Excélsior

País estancado, sin opciones, mientras los legisladores pierden el tiempo miserablemente y, al cuarto para las doce, “deteniendo el reloj legislativo” —absurdo que pretende justificar su incapacidad—, aprobaron un engendro fiscal que no sirve para nada.

Y después de todo el sainete, de los bochornosos espectáculos en la Cámara de Diputados, los gritos y denuestos en la de Senadores, las larguísimas declaraciones, inanes, confusas y difusas, ¿qué ocurrió?

Nada, todo suma cero, México sigue en declive porque los hombres y las mujeres que toman las decisiones en el país, en el Ejecutivo y en el Legislativo, perdieron una vez más la oportunidad de hacer algo para sacar a la nación del hoyo en que se encuentra.

País estancado, sin opciones, mientras los legisladores pierden el tiempo miserablemente y, al cuarto para las doce, “deteniendo el reloj legislativo” —absurdo que pretende justificar su pereza e incapacidad—, aprobaron un engendro fiscal que ni sirve para nada ni deja contento a nadie y sólo muestra lo urgente de que los ciudadanos tomemos la iniciativa para lograr un cambio radical en la forma de hacer política en nuestro país.

Los legisladores son ignorantes, ladinos y, como niños de primaria, se salen del recinto para no votar o toman la tribuna igual que hooligans borrachos.

Y cuando se les pregunta por la reforma energética, la electoral, la fiscal, la Reforma del Estado, contestan que “no son los tiempos” o que sus decisiones pueden tener un “costo político”.

Si ahora no son los tiempos, ¿cuándo van a ser?, ¿cuando el país se caiga a pedazos? ¡El tiempo se les acabó, señores, y lo desperdician lamentablemente! Pero, además, ¿de qué costo político están hablando?

Tanto los legisladores como los funcionarios del Ejecutivo, de Felipe Calderón para abajo, deben saber que, para hablar de “costos políticos”, primero deben tener eso que se llama “capital político”.

Capital político tuvo Cuauhtémoc Cárdenas, que se fue diluyendo debido a las traiciones de los perredistas. Capital político lo tuvo Vicente Fox y lo dilapidó por su lengua larga y su abulia gubernamental. Capital político también lo tuvo Andrés Manuel López Obrador, pero lo tiró a la basura por necio y terco.

¿Qué capital político tiene en este momento Felipe Calderón para hablar de costos políticos? Nada de lo que ofreció en su campaña se ha cumplido, no tiene capital político que gastar.

¿Qué capital político tienen los legisladores? Ni Beatriz Paredes ni Manlio Fabio Beltrones ni Alejandro Encinas ni Carlos Navarrete ni César Nava ni Emilio Madero, ya no digamos los Noroñas, los Monreales y demás, tienen hoy capital político como para hablar de “costos políticos”. Sus acciones y omisiones agotaron su capital político.

Esas frases: “no son los tiempos”, “hay que evitar los costos políticos”, sólo muestran que son incapaces de cumplir con las obligaciones que les impone su condición de empleados de todos los mexicanos, que pagamos sus salarios para que trabajen, no para que hablen. Seguiremos enviando correos electrónicos, mensajes y twitters, para que cumplan. Usted, estimado lector, ¿ya envió su mensaje?

¿“Costos políticos”? Sí, Chucha.

Craso error

Oscar Mario Beteta
dikon2001@yahoo.com.mx
En Petit Comité
Milenio

Los congresistas hicieron lo que quisieron con la Ley de Ingresos de 2010; lo mismo harán con el Presupuesto de Egresos. Con impuestos draconianos tratan al pueblo como si fuese su peor enemigo. Cometen un error.

Grandes pensadores de todos los tiempos heredaron claves fundamentales sobre cómo mantener el poder. Ellos las soslayaron. Será que no las conocen, o peor: creen que no las necesitan. Aquí unos ejemplos:

Sieyès, protagonista de la Revolución Francesa: “…privilegio es una dispensa para el que lo obtiene y un desaliento para los demás (…) lo constituye el estar fuera del derecho común. Todos los privilegios son, por naturaleza, injustos, odiosos, y están en contradicción con el fin supremo de toda sociedad política”.

Locke, padre del liberalismo: “Es un error pensar que el poder supremo o legislativo de una comunidad política, puede hacer lo que se le antoje, disponer arbitrariamente de los bienes de sus súbditos, o que puede arrebatarles una parte de los mismos si le place”.

El poder, sostiene, debe ejercitarse con el consentimiento de los gobernados. El hombre o el gobierno que pierde la confianza de su pueblo, carece de derecho para gobernarlo. El gobierno es creación del pueblo y lo mantiene para asegurar su propio bien.

Cuando falta a este deber, el hombre (gobernado) puede destruir al hombre (gobernante) que le hace la guerra “por la misma razón que puede matar a un lobo o un león”.

Hooker: “…las leyes humanas, de cualquier naturaleza que sean, únicamente son válidas por consentimiento”.

Montesquieu: “Es una experiencia eterna que todo hombre que tiene poder sienta la inclinación a abusar de él, yendo hasta donde encuentra límites”, de tal modo que: “para que no se pueda abusar del poder es preciso que, por la naturaleza misma de las cosas, el poder frene al poder”. Y éste lo constituye la ciudadanía.

Extrapolando una idea de Paine, cabe decir que la sociedad es producto de nuestras necesidades y el Congreso de nuestra maldad; la primera promueve nuestra felicidad positivamente uniendo nuestros afectos; el segundo, negativamente, controlando nuestros vicios. Una alienta las relaciones, el otro crea las distinciones. La primera protege, el segundo somete. La sociedad es una bendición; el Congreso, aun bajo su mejor forma, es un mal necesario; en la peor, es insoportable.

El Poder Legislativo lo instituye la comunidad y puede cambiarlo si la tiraniza.

Sotto voce

La idea de concretar una verdadera reforma hacendaria, en la que el senador Manlio Fabio Beltrones va a ser una pieza clave, tendrá un apoyo social generalizado.

¿Álvarez Icaza?

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

El pleno del Senado de la República elegirá hoy al nuevo presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos CNDH, y todo apunta a que el voto mayoritario podría favorecer a Emilio Álvarez Icaza, ex ombudsman del DF, por sobre sus contrincantes, Luis Raúl González Pérez y Raúl Plascencia Villanueva.

¿Por qué podría ser el elegido Álvarez Icaza? Las razones son muchas. Anotamos las que ponderaron los senadores en Xicoténcartl. La primera premisa es que al final del proceso será difícil que aparezca una “mano negra” como la ejercida en etapas previas por la jerarquía católica y el cardenal Norberto Rivera a favor de Javier Moctezuma Barragán —lo que acabó por quemarlo—, y contra Emilio Álvarez Icaza.

La segunda es que hoy pesará más, en la decisión final de los senadores, la tendencia del veto que el valor del voto. Es decir, que contra lo que ocurrió al interior de la comisión senatorial del ramo —donde los votos eran decisivos para meterse a la terna—, en el pleno los tres aspirantes se enfrentarán a las decisiones de los partidos —en buena medida al voto en bloque—, en las que el veto podría ser determinante.

Frente a esa realidad, la pregunta obliga. ¿Quién veta a cada cual? Como lo dijimos aquí en su momento, la gestión del ombudsman saliente —José Luis Soberanes— y el predominio histórico de la corriente fundadora —la de Jorge Carpizo— generaron poderosas reacciones contra toda tendencia continuista. “No a la herencia” de Soberanes o de Carpizo, se escuchaba decir entre senadores del PRI, PAN y PRD.

Si esa tendencia sigue viva, estarían en desventaja las posibilidades de Raúl Placencia o de Luis Raúl González. En sentido contrario, todo el proceso estuvo marcado por una fuerte presión de los grupos católicos ultraconservadores, que tenían un objetivo claro —más fuerte incluso que el de empujar a su favorito—: tirar a Emilio Álvarez Icaza. ¿Por qué? Porque lo identifican como promotor de la despenalización del aborto.

Sin embargo, la presión ejercida por la jerarquía católica parece haber “vacunado” a Álvarez Icaza incluso contra sus impugnadores del PAN, lo que lo empuja como el único aspirante sin vetos por herencia, pertenencia a partidos o grupos de poder. Pero, además, con mayor trayectoria, más experiencia y probados resultados. Pero la política es caprichosa y voluble y pocos logran la conquista. Todo puede pasar.

EN EL CAMINO Que Mauricio Fernández le jaló la cola al gato. Lo curioso es que nadie, ni el PAN ni el gobierno estatal ni el federal, ni el Congreso local ni el federal, dicen “pío”. Resulta que es un gobernante huérfano. Nadie lo conoce, y menos lo reconocen. Al tiempo.

El calderonismo después de JCM

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

El accidente del 4 de noviembre trastocó el esquema de poder en la administración de Calderón que, hasta hoy, no ha terminado de encontrar un modelo que remplazara al que marcó el exitoso primer año de gobierno. Y tal vez no lo ha encontrado porque el papel idóneo de Juan Camilo Mouriño, más que en la Secretaría de Gobernación, estaba donde comenzó: en la Oficina de la Presidencia.

El presidente Calderón siempre privilegió, no era ningún secreto, la lealtad y la cercanía, la confianza en sus colaboradores. En términos políticos, desde la campaña presidencial estaba asombrado del grado de deslealtad que habían tenido con el presidente Fox algunos de sus colaboradores y no quería repetir la receta. Mouriño, al igual que Ernesto Cordero, Alejandra Sota, Max Cortázar y Gerardo Ruiz Mateos, eran parte del equipo cercano, histórico, de Felipe Calderón, desde mucho tiempo atrás. Por eso, cuando asumió el mando y con un estilo de gobernar que prefiere el control directo de las cosas, decidió resucitar la figura de una muy fuerte oficina en Los Pinos, con múltiples atribuciones, y ahí colocó a Mouriño. En los hechos superaba, en atribuciones y en cercanía con el Presidente, al secretario de Gobernación, Ramírez Acuña, y al resto de los integrantes del gabinete. Y el estilo de control personal de Calderón requería un operador cercano como Mouriño. Cuando se decidió que remplazara a Ramírez Acuña, se perdió de vista un punto central: desde Gobernación, la visibilidad de Mouriño sería mucho mayor, la confrontación pública también y su capacidad de operación se vería vulnerada, como sucedió, casi desde la primera semana de su llegada al cargo, con las denuncias sobre su nacionalidad y los contratos de las empresas familiares con Pemex. La oposición ya no se estaba confrontando con un operador poderoso de Los Pinos, sino con un potencial precandidato presidencial. Y Mouriño y la operatividad del gobierno pagaron ese costo.

No dudo que en el ánimo presidencial no estuviera el reemplazar a Juan Camilo como se dijo muchas veces. Pero el tema fue objeto de especulación y análisis dentro y fuera del gobierno. Las versiones sobre su lanzamiento como candidato para Campeche o más probablemente para diputado en las elecciones de 2009, estuvieron presentes durante buena parte de 2008. Sin embargo, la reforma de Pemex, aun con todas sus limitaciones, hizo suponer a Mouriño que su momento más difícil en Gobernación había pasado y que, “ahora sí”, podría trabajar con mayor margen. Eso mismo le habría ratificado Calderón un par de días antes del accidente.

Pero el 4 de noviembre modificó todo. El Presidente tuvo que cambiar su equipo y no ha terminado de encontrar la fórmula adecuada en la cual se sienta más cómodo para ejercer el poder. Fernando Gómez Mont fue una buena elección en Gobernación, sobre todo de cara al panismo, pero nunca regresaron plenamente a esa Secretaría las atribuciones que le fueron quitadas desde la administración de Fox y durante el actual sexenio, salvo el regreso del Sistema Nacional de Seguridad Pública, ordenado por el Congreso. En la Oficina de Los Pinos quedó finalmente Patricia Flores, muy eficiente e influyente, con toda la confianza del Presidente, pero que no tiene, ni quiere tener, el perfil público de Mouriño. Alejandra Sota tiene una enorme capacidad de gestión y, como Max Cortázar, cuenta con la confianza presidencial, pero ninguno de los dos puede tener la trascendencia pública, el peso específico, de Mouriño.

¿Quién lo tiene entonces? Otro hombre de confianza del Presidente, Germán Martínez, salió más que lastimado de la presidencia del PAN, donde muchos pensaban que quedaría Juan Camilo. En estos meses en la Cámara de Diputados está Josefina Vázquez Mota, cuya comunicación con el equipo central de Los Pinos siempre ha sido compleja. Gerardo Ruiz Mateos está concentrado en seguir en Economía. Quedan tres de incuestionable confianza presidencial que deberán dar mucho más y ponerse como objetivo 2012: Ernesto Cordero, sin duda el más cercano a Calderón y al equipo de Los Pinos; Alonso Lujambio quien, como Ernesto, ha optado por un perfil relativamente bajo, para no exponerse a golpes, y Javier Lozano, quizás el que ha asumido mayores compromisos públicos (fuera de García Luna en Seguridad), como lo demuestra el caso SME. Es la hora de que hagan política.

Calderón siempre privilegió, no era ningún secreto, la lealtad y la cercanía, la confianza en sus colaboradores.

El dólar se va a 18 pesos por culpa de ustedes

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Con mucho tironeo, el poderoso grupo de senadores que exigían echar abajo el aumento de 15 a 16 por ciento al IVA, y cancelar otros impuestos, terminó prevaleciendo en la larga encerrona de priistas del domingo 25 de octubre. Hicieron cuentas con los gobernadores para explicarles que lo que dejarían de percibir no iba más allá de 300, 400 millones de pesos; 800, 900 millones para los estados más grandes. El rédito político y electoral cubriría ese faltante con creces.

La fórmula financiera del PRI era sencilla: con un cálculo del precio del barril de petróleo tres dólares arriba de lo que marcaba el paquete aprobado por todos en la Cámara de Diputados, y un 0.75 por ciento adicional de déficit fiscal, se cubriría holgadamente el aporte que harían el IVA a 16 por ciento y algunos de los nuevos impuestos perfilados, como el de internet. Y habría dinero para todos.

Pero la Secretaría de Hacienda rechazó categóricamente el esquema. Agustín Carstens se lo comunicó a los más visibles senadores del PRI. Y les advirtió que la señal sería terrible para los mercados: que se hicieran cargo de un dólar a 18 pesos, y en ascenso, porque el gobierno federal usaría su fuerza para dejar en claro quiénes habían sido los culpables de la devaluación.

Uno de los senadores tocó base con el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, quien le confirmó que sería altamente probable una “corrida de capitales” y una “depreciación del peso”.

Beltrones, Labastida et al sacaron entonces la bandera blanca y se entregaron ante la eventualidad de un error de octubre.

Perdón, pero quienes la cuentan piden el off the record y no hay otra forma de reconstruir en caliente esta historia. Que el lector la tome o la deje, crea o se ría.