noviembre 12, 2009

'SME' por Paco Calderón

SME bajo la protección de Hugo

Carlos Ramírez
Indicador Político
El Financiero
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carlosramirezh@hotmail.com

* SME bajo la protección de Hugo.
* En 2001 con Castro y contra Fox
.

Como parecía lógico, el Sindicato Mexicano de Electricistas decidió a finales de octubre buscar el halo protector del presidente venezolano Hugo Chávez. El tesorero en funciones Fernando Muñoz viajó a Caracas. La pista de esa visita se localiza en una entrevista que le hizo el programa oficialista venezolano de televisión La Hojilla.

La entrevista transmitida en la televisión venezolana reveló el escenario politizado por Venezuela del caso del SME y de la empresa liquidada Luz y Fuerza del Centro. El conductor Ángel Rodríguez entrevistó al tesorero del SME para aportar elementos mexicanos de la "conspiración internacional para controlar a los pueblos a través de la privatización". Muñoz Ponce no decepcionó a los venezolanos porque hizo declaraciones a la medida del lenguaje revolucionario bolivariano y en Venezuela acusó al gobierno de México de represor y mentiroso y de privatizar la electricidad.

La entrevista de alrededor de 12 minutos se localiza en el sitio www.youtube.com/watch?v=-kme8jvZKIQ y se encuentra en la lógica de las declaraciones en el mismo sentido que hizo en Cuba el anterior dirigente electricista Rosendo Flores para atacar a Fox durante el mitin de Día del Trabajo que organizó el gobierno de Fidel Castro en mayo de 2001. En ambos casos, los electricistas acudieron a la solidaridad de Chávez y Castro para su lucha dentro de México. A Venezuela fue el SME no sólo en busca de padrinazgo político, sino de fondos para la lucha de resistencia porque sus cuentas bancarias han sido congeladas.

En Venezuela, donde existe un estricto control de contenido para evitar críticas al gobierno de Hugo Chávez y en cuyo país Chávez ha cerrado estaciones de radio y televisión para evitar la crítica, el tesorero del SME encontró un programa a modo y ahí acusó a Televisa, TV Azteca y TV Milenio de atacar a los trabajadores. Acusó a la televisión mexicana de "vendida" a los intereses del gobierno, aunque lo hizo en una televisora venezolana que ha cerrado los espacios a los trabajadores independientes y críticos del chavismo.

Inclusive, el conductor venezolano Rodríguez tomó la referencia de Muñoz Ponce contra Televisa y afirmó, con el gesto de apoyo del tesorero del SME: "sí, Televisa y compañía, los dueños del país (México) y dueños de Calderón".

Asimismo, Muñoz Ponce reveló que el conflicto del SME con el gobierno de Calderón fue por la disputa de negocios. Dijo que el sindicato había conseguido una concesión para explotar parte de la fibra óptica para regalar el servicio de internet y luz a escuelas, hospitales "y a la sociedad" y que con ello, razonó, entró con conflicto con la venta de redes de fibra óptica a consorcios privados.

De igual manera acreditó el conflicto gobierno-SME a la presunta condición del gobierno de California, en el oeste de Estados Unidos, de terminar con el contrato colectivo de los electricistas del SME para comprarle energía eléctrica a México. Sin embargo, Muñoz Ponce no aclaró qué tendrían que hacer el SME y LFC en la frontera noroeste de Tijuana con EU si su zona de acción es apenas el centro de la República. El tesorero del SME quiso aprovecharse de la ignorancia informativa del conductor de la entrevista inclusive al meter en el caso SME el convenio de venta de energía eléctrica a Guatemala.

La entrevista fue parte del operativo de Hugo Chávez de darle espacio en Venezuela al conflicto de los electricistas. Pero no fue algún corresponsal en México sino que Muñoz Ponce y tres extrabajadores electricistas más viajaron a Caracas. No hay información oficial del encuentro de los sindicalistas con Hugo Chávez, pero fuentes venezolanas confirmaron que en los medios oficiales en Venezuela nada se mueve sin ser parte de la estrategia mediática del presidente de la República.

El tesorero del SME coincidió con el enfoque del entrevistado en el sentido de que la liquidación de LFC y el daño causado al sindicato forman parte de la estrategia del presidente Calderón de "entregarle el país a las transnacionales". Acusó a las autoridades de la Secretaría del Trabajo de amañar información salarial, aunque el tesorero del sindicato se hizo bolas y no supo convertir 50 mil pesos a dólares. Asimismo, criticó a los legisladores del PRI y del PAN que aprobaron la reforma fiscal, aunque tampoco pudo explicar sus razones en contra de las decisiones fiscales.

De todos modos, el entrevistador no hizo aclaraciones pues sólo se dedicó a dar el contexto ideológico bolivariano de la entrevista para ubicar las declaraciones del tesorero del SME, realizadas en territorio extranjero, contra el gobierno de México y el entrevistador Ángel Rodríguez acreditó la liquidación de Luz y Fuerza del Centro a la "conspiración internacional para controlar a los pueblos a través de la privatización". Esta tesis fue avalada por Muñoz Ponce, tesorero de SME en visita oficial a Venezuela.

De acuerdo con otras informaciones, la visita de los representantes del SME a Venezuela incluyó entrevistas con funcionarios del gobierno de Hugo Chávez y encuentros con organizaciones sindicales sometidas al control por el gobierno venezolano.

A cambio de qué

Carlos Elizondo Mayer-Serra
elizondoms@yahoo.com.mx
Reforma

Hernández Juárez, el eterno líder del Sindicato de Telefonistas, afirma que no es posible "pensar más en el país que en los trabajadores. No sé cómo se puede hacer eso". Es comprensible que no sepa. Ha vivido de representar a los trabajadores, no de preocuparse por el país. Seguramente tampoco representará al país ahora como diputado. Sin embargo, cuando los derechos de los trabajadores no son a cambio de trabajo productivo, sobre todo si laboran en el sector público, defender estos derechos es estar en contra del país.

El gobierno cuando es patrón puede dar derechos generosos, ya sea en salario, pensiones, vacaciones, prima de puntualidad o lo que sea. Nunca quiebra. La cuenta es para el ciudadano como consumidor de malos servicios públicos, y como contribuyente que paga impuestos de más para financiar esos derechos que suelen ser, además, a cambio de trabajar lo menos posible. Si esos derechos fueran por trabajar mejor que en el sector privado, quizás se justificarían.

Cuando el trabajador de una empresa privada obtiene más derechos el dueño paga con menores utilidades o, en el extremo, quiebra, en cuyo caso el problema queda limitado a la empresa. En el sector público, los dueños somos todos los mexicanos. Dado que los mexicanos conformamos al país, si el gobierno da derechos de más a los trabajadores, esto va en contra del país y, en consecuencia, de todos nosotros. Cada empleado que sobra en el gobierno va en contra del país.

El gobierno no tendría que ser así como patrón. No lo es en países donde los funcionarios públicos entienden que el dinero no es suyo, sino de los contribuyentes, y defienden cada peso frente a cualquier presión injustificada, incluida la de los trabajadores organizados. En México, los derechos laborales en el sector público, por el papel que jugaron los sindicatos en la gobernabilidad del régimen priista y lo poco que han importado los ciudadanos, han tenido preferencia frente a cualquier otro derecho. Una entidad que requiere más dinero, aun cuando persiga un fin noble, como la educación superior, prefiere exprimir más al fisco (es decir, pedir más dinero en la Cámara de Diputados) en lugar de exigir a sus trabajadores un mejor desempeño y, en caso de que sobren empleados, despedirlos.

El patrón privado puede abusar de su posición privilegiada y por ello el gobierno debe vigilar que se respete la legislación de competencia y la laboral, aunque hay que tener claro que los altos costos para despedir en nuestro país, casi lo más altos del mundo, se pagan con muchos trabajadores en la informalidad. Tristemente, por decreto no se pueden fijar salarios y derechos como los de un país desarrollado. Para eso hay que desarrollarse.

En el sector privado los salarios de los trabajadores no pueden ser mayores a su productividad. Por ello, los derechos de los trabajadores en el mundo privado deberían ser el parámetro de los derechos para los trabajadores en actividades similares en el sector público.

Esto no es así en México. Por ejemplo, el trabajador del sector privado que paga una cuota para tener seguridad social a través del IMSS tiene que seguir pagando cuotas a los 64 años, pues no se puede retirar antes, para pagar las pensiones de trabajadores del IMSS que se retiraron en promedio a los 54 años de edad, con lo cual termina con un peor servicio del que pagó.

Criticar los generosos derechos de los trabajadores del sector público puede ser tildado de reaccionario. Sin embargo, la única forma de tener derechos de verdad para todos es con un gobierno eficiente donde sus trabajadores tengan derechos equivalentes a sus contrapartes en el sector privado.

Los derechos de los ciudadanos escritos en la Constitución sólo existen como realidades concretas que dependen de la capacidad del gobierno de ofrecer servicios concretos. Si por no poder despedir a maestros faltistas, dado que sería violentar sus derechos como trabajadores, tenemos una peor educación, el resultado es que el derecho a la educación se devalúa. Defender ese tipo de derechos de los trabajadores es ir contra los derechos de los niños y, por tanto, contra el futuro de México.

Es cierto, en el país hay muchas injusticias y muchos abusos que no se están enfrentando como se debiera. Sin embargo, esto no justifica generosos derechos laborales otorgados por funcionarios públicos que no los pagan de su bolsa, sino que van a cuenta de los contribuyentes con sus impuestos y del ciudadano que sufre malos servicios.

Cuando el pasado los alcanza

Francisco Garfias
www.elarsenal.net
Arsenal
Excélsior

A Porfirio Muñoz Ledo lo alcanzó su pasado durante el mitin que los electricistas celebraron ayer frente a la matriz de Luz y Fuerza, en avenida Melchor Ocampo. El senador del PRD, Rubén Velázquez, le dio un descontón del que todavía no se repone. Orador en el acto, después de Porfirio, el legislador amarrillo les dijo a los trabajadores del SME:

“Los entiendo muy bien ante esta avalancha que les han dado. Fue hace más de 30 años, yo fui sindicalista, fui dirigente de un sindicato del gobierno, de Conasupo, y pusimos banderas rojinegras para mejorar los salarios y el presidente era Echeverría y el secretario del Trabajo era Muñoz Ledo, y entonces nos corrieron del trabajo”.

¡Auchhh!

Manuel Bartlett es otro ex priista con un pasado que lo persigue. Al poblano se le cayó el sistema cuando el opositor Cuauhtémoc Cárdenas se perfilaba ganador en las elecciones presidenciales de 1988. Al ex secretario de Gobernación lo vimos en la vanguardia de la manifestación que encabezó Martín Esparza, dirigente de los trabajadores electricistas que no aceptan la liquidación que les ofrece el gobierno.

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Marcelo Ebrard se convirtió ayer en un eficiente y moderno agente de tránsito. Apoyado en las pantallas de seguridad pública que tiene en sus oficinas, pero también en datos que le proporcionaban desde la Base Morelos, pasó parte de la caótica jornada de protesta metido en Twitter, desde donde multiplicó las recomendaciones viales a los usuarios de esa red social.

El jefe de Gobierno del DF tuvo que posponer su viaje a Boston por la jornada de protesta del SME. La prestigiada Universidad de Harvard lo invitó a participar en un foro sobre política sustentable. En esa ciudad estadunidense recibirá también un premio por la promoción del Metrobús, considerado transporte de vanguardia.

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A la clase política le extrañó que Enrique Peña Nieto no asistiera a la toma de protesta de Rogelio Medina como gobernador de Nuevo León. La ausencia desató toda clase de especulaciones. Para atajar los rumores, los jóvenes mandatarios estatales se mostraron juntos el martes en el frecuentado restaurante El Granero, de la ciudad de Monterrey. Los acompañaron sus respectivas parejas: Angélica y Gretel.

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A los perredistas les elevan el costo de la negociación del presupuesto para 2010. Sus adversarios del PRI y el PAN no tragan los spots y desplegados de los amarillos en los que acusan a Beatriz Paredes, Enrique Peña Nieto y al presidente Calderón, del alza de los impuestos. Les quieren cobrar factura. “Los perredistas no votaron los impuestos y son los primeros en formarse en la fila”, se quejan en el PAN.

Alejandro Encinas, coordinador del grupo del PRD en San Lázaro, ya puso el grito en el cielo. “A ver si un día de estos me invitan a su Cámara de Diputados”, dijo, con sarcasmo, el pasado lunes. Pero el diputado de ese partido, Vidal Llerenas, integrante de la Comisión de Presupuesto, matizó la postura de su coordinador. La ubica en la necesidad de ejercer presión. “No es exacto lo que dice Encinas, pero tampoco es mentira. Sí nos reunimos con priistas y panistas, pero no estamos en el corazón de las negociaciones”, puntualizó.

La Comisión de Presupuesto espera tener listo este jueves el dictamen. La idea es que el pleno lo discuta y apruebe en la sesión del viernes que, nos dicen, será a morir.

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El síndrome de San Luis Potosí se apoderó de los panistas de Aguascalientes. Temen que el gobernador, Luis Armando Reinoso, entregue el Palacio de Gobierno al PRI, como ocurrió con Marcelo de los Santos en el vecino estado. Ya se formó un bloque azul para tratar de impedir que la traición se consume. Lo encabeza el senador Rubén Camarillo, incondicional de Manuel Espino.

El PRD no votó los impuestos y es el primero en formarse en la fila.

AMLO y SME: van por el caos

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Al escritorio de Felipe Calderón llegó un informe de actividades, objetivos, estrategias y alianzas del SME, agrupación que ayer no sólo provocó caos en el valle de México, sino que confirmó que ya no es un gremio laboral, sino un grupo político radicalizado que, junto con AMLO, pretende el caos político, económico y social rumbo a 2012.

Por eso, en prevención de actos de provocación por parte de los grupos gemelos AMLO-SME, la Policía Federal desplegó un operativo cuidadosamente diseñado —sin emplear armas de fuego y a partir de información de inteligencia— para manejar el llamado Paro Cívico Nacional, que no es otra cosa que un acto político que pretende crear un clima de desestabilización a partir del reclamo de reabrir Luz y Fuerza.

El gobierno pudo documentar que gran parte de las actividades del SME de Martín Esparza están muy lejos de una reivindicación laboral y que, más bien, ese grupo es el eje político de caos y desestabilización en el que AMLO montó ya su estrategia rumbo a 2012; estrategia que según información oficial consistiría en llegar al proceso presidencial en medio de un clima de caos y desestabilización.

El pretexto sería la liquidación de LyFC, causa a la que intentan colgar la crisis económica, política y social y, si es posible, hasta uno que otro mártir surgido de “la movilización”. Según la información, el SME no es el eje “del movimiento”, sino un “parche” de coyuntura. El corazón del “movimiento” es AMLO, que presuntamente amplió sus alianzas con otros grupos radicales —en 2006 la APPO y la crisis de Oaxaca fueron financiadas por AMLO—, algunos incluso aliados con organizaciones clandestinas de regiones marginadas: Oaxaca, Hidalgo, Chiapas y Puebla. AMLO estuvo ausente ayer de la movilización sólo por estrategia.

Lo que pocos saben es que el gobierno federal también cuenta con un amplio expediente sobre enriquecimiento ilícito del líder del SME y de no pocos de sus leales; documentación y hasta videos de intentos de sabotaje a instalaciones eléctricas. Y no pocos de los “trabajadores” electricistas que ayer bloquearon calles y carreteras —por cierto, grabados en video— aparecen entre los que realizaron o intentaron sabotajes.

Por lo pronto, durante las distintas manifestaciones de ayer en calles y carreteras, fue evidente que distintos grupos hicieron todo para provocar una respuesta violenta de la autoridad, incluso fueron atropellados y hasta baleados policías, además de periodistas golpeados. La gran pregunta: ¿quién será capaz de parar esa locura?

¿SME a cualquier costo?

Jorge G. Castañeda
jorgegcastaneda@gmail.com
Reforma

Más allá del éxito o fracaso de las manifestaciones de ayer del SME, lo que importa cada vez más es el litigio jurídico. Como se sabe, una juez de distrito otorgó al SME la suspensión definitiva sobre la terminación de la relación laboral, ahora el gobierno puede apelar al Colegiado e incluso llegar a la Suprema Corte y todo parece sugerir que es en este terreno donde puede desarrollarse el conflicto. Probablemente el meollo del asunto no sea el amparo otorgado ni los recursos del gobierno, sino la hipotética controversia constitucional que pudiera interponer la oposición en el Congreso. Como se sabe, en México los individuos no tienen el camino del amparo contra disposiciones constitucionales, sobre todo en materia política o electoral. Para interponer una acción de inconstitucionalidad, no sólo tienen que ceñirse a los requisitos de la propia Constitución, sino a ciertos precedentes jurídicos establecidos por la Corte, como lo invocó antier el ministro Cossío al argumentar que no procedía el recurso de la ALDF ya que no percibía daño alguno para la ALDF, aunque la extinción de LyFC fuera anticonstitucional.

La controversia sólo procederá si el PRI se suma al PRD. Y aunque el PRD ha buscado el apoyo del PRI, hasta ahora las bancadas priistas se encuentran divididas y no hay consenso sobre el apoyo al PRD. O tal vez sí hay consenso, mas no sobre LyFC sino sobre la oportunidad que les da esta coyuntura para volver a chantajear al gobierno de Calderón.

En efecto, en vista de la imprevisible conducta de la SCJ sobre las lagunas jurídicas mexicanas generadas en los últimos años, el gobierno de Calderón no debe sentirse cómodo ni confiado con la llegada de una acción de inconstitucionalidad a la SCJ. No puede apostarle a un resultado, cualesquiera que sean los méritos del litigio. Nadie duda de que la Corte toma en cuenta consideraciones políticas, pensar lo contrario es pecar de ingenuidad, por tanto suena lógico pensar que Calderón está dispuesto a pagar un elevado precio por evitar que la controversia prospere. Y si el gobierno de Calderón se percata del riesgo y si a un neófito como yo se me ocurre, es muy probable que también lo hayan detectado ya los viejos lobos de mar que aún nadan en las aguas priistas. Es muy factible que los líderes priistas en las Cámaras de diputados y senadores estén analizando el precio del rescate que podrían cobrar al gobierno para no ir con el PRD en la controversia constitucional.

Una parte del cobro que el PRI podría solicitar, pues llama la atención la insistencia de los priistas en volver de manera recurrente sobre el tema, es la transferencia del programa Oportunidades -casi 70 mil millones de pesos en 2010- a los gobiernos de los estados. Entidades en su mayoría gobernadas por el PRI, pero también en las que se concentra la pobreza y por tanto los recursos para combatirla: Oaxaca, Hidalgo, Veracruz y tal vez a partir del año que entra Guerrero, y a su manera Chiapas, entre otras.

Que el PRI se adueñe de Oportunidades en estados en los que cuenta con mayoría en la legislatura local es oro molido en un año electoral como 2010. Poder disponer libremente de esos recursos sin rendición de cuentas, aunque ello implique destruir un programa exitoso a lo largo de tres sexenios y en diversos países, es un bajo precio a pagar por los priistas para ganar elecciones que les permitan salir y entrar con comodidad a las casas de gobierno de 10 estados. El dilema para el gobierno de Calderón resulta evidente.

¿Cuánto está dispuesto a pagar Calderón para ganar todo lo que se propone en el conflicto con el SME? ¿Cualquier precio es aceptable? ¿Se trata de un contencioso político personal del Presidente o de una gesta donde el costo-beneficio es fundamental? Ya veremos. Pero si para evitar la controversia constitucional y la posible derrota en la SCJ el precio es destruir Oportunidades, este comentócrata opina que es muy elevado.

Bajo voltaje

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

Si de lo que se trataba era de “mostrar músculo”, el que exhibió ayer el Sindicato Mexicano de Electricistas se vio lastimeramente lánguido, sobre todo si se recuerda la desbordante marcha que los ex trabajadores de Luz y Fuerza realizaron al quinto día de la extinción de la empresa.

De acuerdo con las autoridades perredistas capitalinas (inconforme, por cierto, con el decreto presidencial), los marchantes de ayer sumaron entre 60 y 100 mil.

A la primera caminata (jueves 15 de octubre), el Gobierno del DF le calculó entonces una afluencia aproximada a 150 mil (aunque la facción que lidera Martín Esparza jura y perjura que marcharon “más de un millón”).

El desinfle del movimiento se debe quizás a su patética conversión en vulgar lucha política.

¿Por qué, si no, la principal demanda de ayer fue que se le haga un juicio político al secretario del Trabajo, y no la derogación del decreto de extinción y el enjuiciamiento, en todo caso, del Presidente que lo firmó?

Paro cínico nacional

Yuriria Sierra
Nudo Gordiano
Excélsior

Y no sólo me refiero a quienes lo convocaron, también, por supuesto, a quienes se sumaron, pero vigilaron porque no pueden hacerse de la vista gorda a tal grado. Los del SME, por conducto de su líder, Martín Esparza, nos han dejado claro que no van a cesar su intento por revocar lo irrevocable, ese que para ellos es un maldito decreto que acabó con sus privilegios sindicales sustentados por una lucha trabajadora que se perdió en esas tinieblas de poder, ese que corrompe a casi todos, queremos pensar.

Ayer fue un día de tantos donde la vida en el Distrito Federal se vivió más aprisa de lo normal. El SME ya había anunciado un paro cívico nacional, al que se le unió el STUNAM, el de telefonistas, la CNTE y grupos campesinos. Todos apoyando la causa de una extinta Luz y Fuerza del Centro que se aferra. Hasta invitó al público, sus ex consumidores, que en su mayoría aplauden la decisión de Felipe Calderón, a actuar pacíficamente y unirse al paro nacional, apagando las luces de su hogar por un par de horas.

También amanecimos con anuncios en los diarios, donde el gobierno federal avisa que sólo quedan tres días para que los ex trabajadores cobren su liquidación como lo marca la ley y además reciban una compensación que, sumada al resto, le significaría un finiquito de dos y medio años de salario. Muy por encima de lo que recibe cualquier otro trabajador. Y es que hasta hace unos días, más de 44% de la nómina de LyFC ya había cobrado este derecho marcado en la ley, ello muy a pesar de lo que Martín Esparza asegura.

Y es que el cambio en la ruta que se tenía planeada y con Los Pinos como destino terminó en el Zócalo, por cosas de “logística”. Pero se agregaron fuerzas opositoras al Ejecutivo: Alejandro Encinas, Manuel Bartlett, Bertha Luján, Ricardo Ruiz y, claro, la estrella de este tipo de eventos, el amante de la red carpet de los políticos de petatiux, la carpeta de asfalto: Gerardo Fernández Noroña. Quienes se unieron al contingente que salió del Ángel de la Independencia y en cadena humana, ¡oh, fraternidad!, caminaron hasta el luminoso Zócalo y se encontraron con un Porfirio Muñoz Ledo que alertó con seguridad casi divina que si el SME desaparece, todos estaríamos condenados: “El SME se queda, Calderón se va”, porque, dijo, no había inconstitucionalidad más grande que la hecha contra LyFC. Los asistentes, por supuesto, aplaudieron, era justamente lo que querían escuchar.

Pero el llamado más fuerte fue el hecho por el STUNAM, quienes señalan que la mejor salida es el paro nacional, bloqueos de puertos, carreteras y aeropuertos; así, el caos total para asegurar la victoria de una lucha que ya perdió a casi la mitad de sus filas, esos que ya han cobrado su cheque, nada despreciable. Eso más como propuesta, símbolo tradicional de la lucha sindical viciada.

Y es que sus aliados, lejos de conducirlos por una vía menos bacheada, lo sabemos, sólo están jalando agua para su molino y no tardarán en sumar peticiones porque a eso se acostumbraron, a convertir una lucha ajena en propia.

Para el STUNAM la mejor salida es el paro nacional, bloqueo de puertos, carreteras y aeropuertos; caos total para asegurar la victoria de una lucha que no todos apoyan.

Equivoca la izquierda su estrategia para atraer simpatías electorales

Víctor Sánchez Baños
sanchezb@metropipe.net y vsanchezb@gmail.com
La Crónica de Hoy

El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma.
Arthur Miller (1915-2005),
dramaturgo estadunidense.


Ante la desesperación política de grupos de izquierda que en las pasadas elecciones perdieron gran parte de sus simpatizantes, usan el movimiento de los multimillonarios líderes del Sindicato Mexicano de Electricistas para posicionarse entre las simpatías de muchos inconformes del sistema político.

Hay justificación para esa inconformidad, pero al final de cuentas esa izquierda no ofrece soluciones. Lo único que agrega es mayor malestar social, incluso contra ellos mismos.

La manifestación de ayer convocada por los electricistas resultó de menor importancia a la anterior y, por si fuera poco, casi nadie hizo caso al apagón de ayer por la noche. En pocas palabras la retórica de sus dirigentes, encabezados por Martín Esparza, de la mano del petismo exquisito como Porfirio Muñoz Ledo, y el perredismo anarquista, como AMLO, Encinas y Fernández Noroña, ya no ofrece opciones políticas.

El discurso viejo, de los 60, anquilosado y carente de soluciones, pero pletórico de insultos, no atrajo a nuevos simpatizantes. Muchos mexicanos, en las principales ciudades sólo sufrieron a esa izquierda y al sindicalismo arrogante que le bloqueó su libertad de transitar.

Equivoca esa izquierda el camino para congraciarse con el pueblo. Hoy, miles que ni enterados estaban de la lucha del SME, los aborrecieron.

PODEROSOS CABALLEROS.- Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del DF, pospuso su viaje a Boston para mañana. Dijo en Twitter que "es una gran noticia para la ciudad el reconocimiento al Metrobús como transporte de vanguardia". *** Carlos Slim es el sexto hombre más poderoso del mundo, después de Barack Obama, Hu Jintao, Vladimir Putin, Ben Bernanke y, ocupando conjuntamente el quinto lugar, los empresarios Sergey Brin y Larry Page. El listado está integrado por 67 personalidades. Las grandes ligas. *** El gobernador del Edomex, Enrique Peña Nieto, demandó desterrar apreciaciones de orden político en la definición de obras de infraestructura, al participar en el panel Combatir la recesión a través del desarrollo de infraestructura, más allá de la crisis, en Nuevo León. *** Aerolíneas Ejecutivas, que dirige Alejandro Alonso, inauguró su base de operaciones en el Aeropuerto Internacional de Monterrey con inversión de 2.7 millones de dólares. Es la única con el soporte de la reconocida firma Hawker Beechcraft.

RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA.- La división Energy de Siemens adjudicó un contrato por 70 turbinas eólicas para el parque eólico Los Vergeles en Tamaulipas, México, un pedido que excede los 270 millones de dólares, cuya tecnología proporcionará energía limpia a más de 200 mil hogares de la región. La tecnología fue encargada a Siemens por el Grupo Soluciones en Energías Renovables (GSEER), desarrollador de energía eólica, lo que representa el primer pedido de aerogeneradores en América Latina, para el nuevo parque eólico que cuenta con una capacidad instalada nominal de más de 160 megavatios. Energía limpia, pues.

CHIQUILLERÍA.- El director general de BANOBRAS, Alonso García Tamés, hablará en el 25° Congreso Nacional de Ingeniería Civil sobre retos y avances en materia de infraestructura, debido a que desde la creación del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), el comité técnico de éste ha autorizado 32 mil millones de pesos para promover proyectos de infraestructura, principalmente en cuatro sectores prioritarios: Comunicaciones y Transportes, Medio Ambiente, Hidráulico y Turismo

Agredir al pueblo

Sergio Sarmiento
Jaque Mate
Reforma

"Con el puño cerrado no se puede intercambiar un apretón de manos".
Mahatma Gandhi


El Sindicato Mexicano de Electricistas no dejó ayer ninguna duda. Su enemigo no es el gobierno que decretó la extinción de Luz y Fuerza del Centro sino el pueblo mexicano. Los bloqueos, manifestaciones y agresiones no estaban dirigidos contra los funcionarios del gobierno federal, que estaban muy tranquilos en sus casas u oficinas, sino contra los ciudadanos que con su trabajo y sus impuestos han subsidiado durante décadas el saqueo sistemático de la empresa.

A pesar de que el líder del SME, Martín Esparza, afirmó un día antes que se haría todo el esfuerzo para no afectar a terceros, las movilizaciones se organizaron desde el primer momento para agredir a la población. Pequeños grupos de activistas empezaron desde muy temprano a bloquear avenidas y las carreteras de ingreso a la Ciudad de México. Agredieron a los automovilistas o a los usuarios de transporte público que hacían esfuerzos desesperados por llegar a sus trabajos. En la carretera México-Querétaro arrollaron a los policías que trataban de despejar la vía de comunicación; y cuando esto no funcionó, dispararon contra ellos.

Los activistas del SME forzaron la suspensión de clases en muchas escuelas. A los trabajadores de otros sindicatos, como los telefonistas, cuyo sindicato encabeza el diputado perredista Francisco Hernández Juárez, los amenazaron para "convencerlos" de ausentarse de sus labores y unirse a las movilizaciones. Si bien los líderes del SME han protestado porque los medios de comunicación no hacen caso a sus protestas, ayer sus golpeadores agredieron a periodistas y técnicos por el pecado de cubrir sus movilizaciones. El SME había anunciado que este 11 de noviembre se realizaría un paro cívico nacional. Como no contaron con el respaldo de la población, decidieron arremeter contra los ciudadanos. Una vez más se vuelve claro lo importante que era actuar en contra de este sindicato que había privatizado para su beneficio una de las principales empresas públicas del país. Y una vez más se hace evidente la importancia de tomar medidas en contra de las organizaciones gangsteriles que han tomado el control de los sindicatos del país.

La decisión de los líderes del SME de quitarse máscaras y agredir directamente al pueblo es quizá un síntoma de desesperación. La experiencia nos demuestra que los mexicanos suelen ponerse del lado del más débil en un conflicto. Si Esparza y sus socios -como los diputados del PT Gerardo Fernández Noroña y el ex consejero del IFE Jaime Cárdenas, o los Panchos Villas- hubieran sido razonablemente inteligentes, habrían entendido que un movimiento que se apoya en el pueblo, en lugar de agredirlo, tiene mayores posibilidades de victoria. Como la toma del Paseo de la Reforma del 2006 por Andrés Manuel López Obrador, las acciones de ayer parecían expresamente diseñadas para acabar con cualquier apoyo popular al movimiento del SME.

Habrá que ver qué viene ahora. Los líderes de movimientos extremistas se dejan seducir con demasiada facilidad por la fuerza de las concentraciones masivas. Por eso pierden batallas políticas cruciales que podrían haber ganado. Por lo pronto debería ser obvio que un movimiento que agrede al pueblo nunca obtendrá el respaldo del pueblo.

Acuerdo en Monterrey

Los líderes de las tres principales bancadas del Senado llegaron a un acuerdo sorprendente este 10 de noviembre tras una mesa de discusión en la Cumbre de Negocios de Monterrey. Carlos Navarrete del PRD, Manlio Fabio Beltrones del PRI y Gustavo Madero del PAN se comprometieron a negociar una verdadera reforma hacendaria en los primeros meses del 2010. Amalia García, la gobernadora de Zacatecas, recordó en esa mesa los acuerdos políticos que permitieron la construcción de la prosperidad de España y Chile. Si realmente nuestros líderes políticos se sientan a negociar de buena fe, mucho podremos avanzar en la construcción de un mejor país.