noviembre 13, 2009

¿Hugo, el cazador de cocodrilos?

Andrés Oppenheimer
El Informe Oppenheimer
Reforma

Observando al Presidente venezolano, Hugo Chávez, días atrás instar a sus militares a "prepararnos para la guerra'' con Colombia, no pude evitar preguntarme si no terminará como el fallecido protagonista de la serie de televisión El Cazador de Cocodrilos. O sea, como una víctima de su propia adicción a mantener entretenida a su audiencia.

¿Recuerdan El Cazador de Cocodrilos? Era una serie de televisión en la que el cuidador de animales australiano Stephen Irwin -más conocido como Steve- nos sorprendía cada semana al acercarse peligrosamente a serpientes venenosas, leones, cocodrilos y otros animales salvajes. A medida que el rating de su programa aumentaba, también crecía su necesidad de hacer cosas cada vez más temerarias para mantener su nivel de audiencia.

Cada vez que veía a Steve en la pantalla acercándose a un león salvaje, o atando las fauces de un cocodrilo, me preguntaba si su necesidad de superar sus más recientes audacias no acabaría en una tragedia. Irwin murió en el 2006, cuando se acercó demasiado a una raya venenosa en la Gran Barrera de Coral de Australia, y el enorme animal le perforó el pecho con su cola con púas.

Aunque la muerte Irwin fue un hecho trágico que no debe ser banalizado, su carrera televisiva invita a comparaciones. Al igual que El Cazador de Cocodrilos, Chávez le debe buena parte de su supervivencia política a su capacidad de mantenerse en el centro de las noticias.

Cuando las cosas se le ponen difíciles en Venezuela, Chávez desvía la atención pública.

En los últimos años, Chávez ha denunciado un sin número de supuestos planes de Estados Unidos de invadir Venezuela, y ha gastado más 5 mil millones de dólares en armas rusas.

Más recientemente, ha enviado a tropas de su país a la frontera con Colombia, y ha denunciado que el acuerdo militar que permite la presencia de tropas estadounidenses antinarcóticos en bases de la Fuerza Aérea colombiana tendría como objeto una invasión de Estados Unidos a Venezuela. Hasta los diplomáticos de gobiernos cercanos a Venezuela admiten que la idea de una invasión estadounidense -sobre todo después del fiasco de Iraq- es descabellada.

Pero ahora, las cosas van de mal en peor para Chávez, y el caudillo narcisista-leninista de Venezuela podría elevar su apuesta. Sus índices de popularidad han caído a un 46 por ciento, seis puntos menos que el mes pasado, según una encuesta de Datanálisis. Y la economía venezolana se está derrumbando.

Consideren algunos de los problemas que está enfrentando Chávez en momentos en que la Oposición empieza a organizarse para las elecciones legislativas de 2010, que podrían terminar con el control chavista del Congreso.

· En las últimas semanas, Venezuela ha sufrido sus primeros cortes de energía desde que el Gobierno nacionalizó la empresa Electricidad de Caracas hace un año. El Gobierno dice que esos cortes se deben a trabajos de mantenimiento y de instalación de nuevos equipos, pero los expertos dicen que la infraestructura de la empresa estatal se está derrumbando.

· Por primera vez hay escasez de agua en la capital y en varias provincias. Chávez ha dicho que "la culpa es de las piscinas de los ricos'' que según él "le quitan agua a los pobres''. Chávez pidió a los venezolanos que se den "duchas comunistas'' de no más de tres minutos, para ahorrar agua.

· El presupuesto del Gobierno de Chávez para 2010 incluye un aumento de más de 600 por ciento en los gastos personales del Presidente, que ascenderán así a 2 mil 200 millones de dólares, según un informe del 28 de Octubre de El Nuevo Herald. El nuevo presupuesto presidencial incluye 264 mil dólares para ropa, 18 mil 500 para calzado, y 145 mil para jabón, champú y otros productos de tocador. En momentos en que la economía venezolana caerá alrededor de 2 por ciento este año, a muy pocos venezolanos les hace gracia este aumento de los gastos personales del Presidente.

¿Iniciará Chávez una guerra con Colombia? La mayoría de los diplomáticos de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica dicen que no. Las fuerzas armadas venezolanas, con 78 mil efectivos, no pueden competir con los 230 mil efectivos de Colombia, que además están mejor entrenados y más motivados, según dicen.

Mi opinión: Estoy de acuerdo en que Chávez probablemente no declarará una guerra frontal con Colombia. Pero si la economía venezolana sigue deteriorándose, y el índice de popularidad de Chávez sigue cayendo, no me sorprendería que el Presidente venezolano produzca un incidente fronterizo con Colombia, para poder presentarse como el salvador de la patria.

Como Steve, el cazador de cocodrilos, Chávez es un adicto a los ratings, y no es impensable que haga cualquier cosa por no perder público, aunque eso conlleve un riesgo para su propio futuro.

Tres de cada cuatro usuarios, contra el SME

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Martín Esparza, su grupo y asesores parecerían estar haciendo todo lo que el gobierno federal anhelaba que hicieran. Error tras error: en las calles, las cortes, los medios, el discurso. El principal, quizá, ha sido apelar a la solidaridad de unos “ciudadanos” que, en realidad, son usuarios que recuerdan bien el mal servicio que les daba Luz y Fuerza del Centro.

Y a juzgar por los resultados de la encuesta del Gabinete de Comunicación Estratégica (levantada ayer, 500 entrevistas telefónicas en la zona donde operaba Luz y Fuerza), el error más reciente fue la movilización del miércoles. Setenta y seis por ciento de los entrevistados reprobó las marchas y los bloqueos del llamado paro cívico. Tres de cada cuatro los reprobaron. ¿Qué hicieron Esparza y los suyos del SME para que una ciudadanía tan generosa con el despedido, el agraviado, les dé la espalda de esta forma?

Algo han hecho mal porque, de acuerdo con la misma encuesta, 43 por ciento de los ciudadanos aprobaba el 12 de octubre la decisión de extinguir Luz y Fuerza. Ayer, la aprobación llegó a 62 por ciento.

Otro dato. El 12 de octubre la opinión positiva del SME era de 27 por ciento. Ayer era de 27 por ciento: no han ganado una voluntad. La negativa, en cambio, pasó de 47 a 57 por ciento.

Y uno más. Los usuarios calificaron el servicio de Luz y Fuerza con 6.8, y el de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) con 7.4. Es decir, nadie extraña al SME.

Cabe suponer que cuando la CFE se estabilice, refuerce y mejore el servicio, Esparza y su SME serán un difuso recuerdo. Porque los ciudadanos quieren buena luz a buen precio. Buena atención, buena empresa.

Y eso Esparza y los suyos no lo quisieron entender.

La más nociva de las secuestradoras

Francisco Martín Moreno
fmartinmoreno@yahoo.com
Excélsior

¿Qué pensará la “maestra” Gordillo cuando el día de mañana se retire o sea retirada, y contemple a la distancia su catastrófica gestión? ¿Estará satisfecha del origen de su fortuna y de haber decapitado las posibilidades de evolución de millones de mexicanos, víctimas de la avaricia?

El amable lector que pase generosamente la vista por estas líneas deseará conocer de inmediato el nombre de la más nociva de las secuestradoras mexicanas: la respuesta no puede ser otra que Elba Esther Gordillo, la supuesta maestra de nuestros hijos, los depositarios de lo mejor de nosotros. Fundo la aseveración anterior en el siguiente argumento: si el presente y el futuro del país dependen, sin duda alguna, de la educación y ésta se encuentra secuestrada por la “maestra” Gordillo, entonces no resulta difícil concluir que el porvenir de México radica en los estados de ánimo, en el sentido del honor, en la capacidad profesional y en el concepto de patriotismo de la líder del sindicato de maestros de la SEP…

Si las alianzas para evaluar la educación nacional no pasan de ser una simulación; si el gobierno se ha caracterizado por haber sido un pésimo maestro, cuya eficiencia es medible con tan sólo constatar la existencia de 40 millones de mexicanos sepultados en la miseria; si en las escuelas públicas únicamente se incuba la mediocridad y la resignación se apodera gradualmente de la mente de millones de nuestros jóvenes; si de las aulas surgen hornadas de ciudadanos semianalfabetos que escriben su nombre con faltas de ortografía; si los estudiantes desertan o se forman sin haber aprendido a ejecutar operaciones aritméticas elementales; si 90% de los aspirantes a ingresar en las universidades públicas reprueban los exámenes de admisión, con lo que queda demostrado cómo el esfuerzo de la sociedad por financiar la excelencia educativa se tradujo en un sacrificio inútil; si la inmensa mayoría de las generaciones futuras obtendrán, si acaso, ingresos no mayores a 40 mil pesos anuales; si nuestros supuestos “socios” del TLC nos contemplan como una fuente de mano de obra barata, sin concedernos la anhelada categoría de socios; en fin, si una sola persona tiene secuestrado el futuro del país y nadie, por temores fundados de toda índole, puede remover del cargo a la líder del magisterio, entonces la señora Gordillo y su pandilla de seudomaestros, son los secuestradores más nocivos existentes del país.

Si Calderón es el primero en formar parte del grupo, nada distinguido, de secuestrados, y negocia con una pandilla de seudomaestros para reciprocar atenciones relativas a su estancia en el poder, además de concederles cargos en el gabinete a quienes nos han arrebatado el futuro; si al mismísimo jefe de la nación se le puede acusar entonces de cómplice en este artero ataque en contra de las más caras esperanzas de México; si se le entregan a la señora Gordillo miles de millones de pesos a fondo perdido y sin destino específico para afianzarla en su execrable liderazgo, a cambio de retribuirle sus esfuerzos para consolidar al panismo en Los Pinos; si el Congreso de la Unión se hace de la vista gorda ante el grosero despilfarro de los ahorros de la nación y no se ocupa de emitir leyes orientadas a propiciar la democratización sindical y ni siquiera se alarma ante los efectos de la creciente ignorancia y de la desesperación social; si la ciudadanía se abstiene de protestar aun cuando el porvenir de más de 100 millones de mexicanos se frustra en las aulas, entonces el futuro nos alcanzará irremediablemente.

¿Qué pensará la “maestra” Gordillo cuando el día de mañana se retire o sea retirada, y contemple a la distancia su catastrófica gestión? ¿Estará satisfecha del origen de su fortuna y de haber decapitado las posibilidades de evolución de millones de mexicanos, víctimas de la avaricia, el egoísmo y la sevicia de una pandilla encabezada por ella? ¿Cómo justificará la “maestra” Gordillo, en su intimidad, el daño que le hace a la nación? Instalada en la opulencia y en la impunidad, ¿estará orgullosa de haber cancelado las oportunidades de millones de personas? ¿Será consciente de que con su poder omnímodo podría construir eficazmente el país con el que todos soñamos y lograr que su nombre sea escrito con letras de oro en los palacios legislativos de la República, en lugar de ser considerada como una delincuente social?

“Maestra” Gordillo: Usted puede todavía dar un vigoroso golpe de timón y quitarse de un plumazo el uso obligado de las comillas. Escoja hoy mismo entre la conquista de un honorable espacio en las enciclopedias mexicanas como la gran forjadora del México moderno, o un justificado lugar, al cual ya está usted destinada, en cualquier basurero de la historia.

Web, universidad para millones

Guillermo Martínez
Excélsior

Internet representa una escuela para millones de personas en el mundo que no pudieron tener acceso a una educación superior. Al menos es lo que asegura Jon Maddog Hall, presidente y director general de la compañía informática Linux, en entrevista con Excélsior.

Sonriente y vestido como si fuera un universitario, Perro Rabioso, como le gusta que le llamen en inglés, asegura que hay dos formas de adquirir el conocimiento.

“El que se imparte en las aulas de las instituciones educativas y aquella que las personas obtienen en su vida diaria de forma libre”, dice sentado en la sala de prensa de Campus Party, el evento tecnológico que ayer por la noche fue inaugurado en México por el llamado “Padre del internet”, Tim Berners-Lee, a quien considera un buen amigo.

Para Maddog, más que internet, la información es la herramienta para hacernos libres y obtener lo que queramos.

Alzando las manos, asegura que el conocimiento es la clave para que las sociedades logren un pleno desarrollo.

Luego de sonreír cuando se le dice que es reconocido como “el gurú del software libre”, y que tiene una carrera superior a 40 años en la informática, dice que unirse a las filas de Campus Party como expositor y asistente en todo el evento es un honor.

Enfatiza que esfuerzos como éste, en el que se logra reunir a personas amantes de la tecnología, brinda a miles de jóvenes la posibilidad de moverse en un ambiente dinámico y conocer las nuevas tendencias de la era digital.

Mientras alza la vista, comenta que ha tenido la oportunidad de estar en otros eventos de este tipo y que cree que es la oportunidad para que las instituciones públicas y privadas se den cuenta lo que se está desarrollando con las tecnologías de la información y conseguir talentos nacionales.

Conocedor de la industria de la tecnología, Perro Rabioso se lamenta de la situación de retraso en este rubro que enfrenta nuestro país.

Sin embargo, con temple serio, dice que iniciativas de este tipo, donde se reúnen y discuten los temas que se están gestando en la industria, aportan demasiado.

Para Maddog, internet y software libre representan la oportunidad para que toda la gente se inmiscuya en el uso de la tecnología y tener acceso a la información para que pueda tomar buenas decisiones y desarrollarse en el ámbito personal.

“Internet no es totalmente libre”, dice exaltado, “a pesar de que su consigna es permitir que la gente desarrolle sin límites su capacidad y creatividad.

Aunque, señalando una máquina, dice que hay contenidos que deben tener restricciones.

En el camino por querer democratizar la información y ayudar para que la gente pudiera desarrollar sus proyectos, Hall advierte que los contenidos muchas veces salen de las manos y se puede utilizar un software tanto para fines educativos como delictivos.

A manera de propuesta, Maddog comenta que en países con niveles de desarrollo tecnológico mayor, “las empresas forman alianzas con las universidades y dan apoyos para recibir la mejor educación y al final ambos se benefician”.

Mientras se desabrocha su chamarra tipo universitaria, explica que la responsabilidad de cada uno de los usuarios es un elemento esencial para que todo el espectro de posibilidades que representa internet sea utilizado con fines benéficos.

Mientras presume su tatuaje en el hombro derecho, donde el logo de Linux contrasta con su piel blanca, dice que ya se habla de las leyes y derechos de la web.

A manera de despedida, señala que la mejor forma para que México se desarrolle en el área de tecnologías de la información, no es comparándose con otros países.

“No es suficiente decir que sí se puede, debe hacerse”, y vuelve a soltar una sonrisa.



¿Sin lugar?, ve al área de visita

La gente sin acreditación no podrá entrar al evento completo. Para ello se pusieron tres secciones abiertas al público general

Para los amantes de la tecnología que no se inscribieron a tiempo a Campus Party, existe una opción para poder acercarse al mundo digital: la zona de exposición.

Los organizadores del evento destinaron este espacio donde se llevará a cabo una serie de actividades gratuitas que pueden ser presenciadas por cualquier persona que asista al recinto ubicado en Santa Fé.

Una de las tres secciones de exposición gratuitas es Campus Futuro, donde se podrán probar simuladores virtuales, videojuegos, nuevos programas y otras novedades, muchas de ellas que aún no llegan a México.

Campus Verde es otra de las secciones de acceso a todo el público, y representa los esfuerzos en materia de consciencia ecológica que los generadores de tecnologías de información hacen para contrarrestar problemas como la contaminación y el cambio climático.

La sección denominada Inclusión Digital es la oportunidad de que miles de personas, que no tienen contacto con las herramientas tecnológicas hasta el momento, puedan tener su primer acercamiento en un espacio donde aseguran realizar “bautizos digitales”, principalmente a niños y personas de la tercera edad.

Con estas zonas de acceso a todo el público esperan que la población pueda acercarse e informarse sobre lo que acontece en el mundo virtual y reducir la brecha digital existente en el país.

Cabe destacar que sin acreditación, el acceso a la zona de “campuseros” será imposible, ya que se restringirá el paso al público en general por cuestiones de seguridad y control de las pertenencias de los asistentes que pagaron su estancia durante los cuatro días.

Chávez delira y Uribe aplaude feliz

Fran Ruiz
fran@cronica.com.mx
La aldea global
La Crónica de Hoy

Estamos acostumbrados a todo tipo de ocurrencias de Hugo Chávez, pero, ahora sí, se ha puesto el listón muy alto: resulta que pretende poner al ejército y a la población venezolana en pie de guerra contra el enemigo colombiano y contra sus aliados estadunidenses.

En la mente de Chávez parece que ahora sí la invasión de Venezuela a Colombia es inminente, pero mientras el venezolano delira con guerras que sólo ve él, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, aplaude feliz con este inesperado regalo: ¿qué mejor manera de desviar la atención sobre sus maniobras para presentarse a un tercer mandato y sus oscuras conexiones con el paramilitarismo, que ser la víctima de una amenaza de guerra?

Chávez insiste en que Estados Unidos y Colombia conspiran para invadir Venezuela y quedarse con su petróleo, lo que no muestra es ninguna prueba de que esto vaya a ocurrir. En su retórica paranoica lleva ya tantos años denunciando que va a ser asesinado, que ha desbaratado planes secretos de magnicidio y que Venezuela es objetivo de guerra, y ahora ya nadie le cree, ya nadie le hace caso.

Por otra parte, el presidente Barack Obama, que suficiente tiene con sacar algún día a sus tropas del infierno de Afganistán y sacar adelante su reforma de la salud, no está buscando precisamente enemistarse con toda Latinoamérica, planeando una invasión de Venezuela; a fin de cuentas, le sale más barato comprar el petróleo venezolano que mandar tropas a ese país.

Al presidente de Venezuela se le ve nervioso desde hace un tiempo, y no sólo porque las encuestas anuncien que tras una década de revolución el pueblo llano sigue igual de jodido mientras él se sube su presupuesto de gastos presidenciales un 638 por ciento, hay algo más profundo que lo saca de quicio: su influencia languidece en la región, sus amenazas caen en saco roto.

Chávez, que se imaginaba ya emulando a su idolatrado Bolívar, cabalgando al frente de los ejércitos sudamericanos para enfrentar a los oligarcas vendepatrias colombianos y al enemigo imperialista, se equivocó de época y ahora se ve obligado a ponerse a la defensiva tras la catarata de críticas recibida, que lo único que ha conseguido es poner de relieve su creciente marginación.

Tanto repartir cheques a dirigentes regionales y forjar así un frente revolucionario bolivariano, para que luego, a la hora de la verdad, nada de nada: un saludo solidario del camarada Daniel Ortega y una palmadita en la espalda de su alumno Evo Morales, quien osa incluso aconsejarle que abandone su ardo guerrero y que resuelva sus problemas con Colombia mediante el diálogo. ¡Él, su discípulo boliviano, dándole lecciones de política!

Por otro lado, todo este lío en el que se ha metido Chávez se debe a que se empeña en escuchar al octogenario Fidel Castro, quien le llamó para decirle que el acuerdo militar sobre el uso de las bases, firmado recientemente por Bogotá y Washington, supone la anexión directa de Colombia a EU y el paso final para la invasión de Venezuela. El líder revolucionario, que no se quita ya sus pants ni sale de su casa, puede decir lo que dé la gana porque es inofensivo y está senil, pero Chávez es presidente en activo y no puede seguir lanzando cortinas de humo y enemigos donde no los hay para ocultar el verdadero problema: que Venezuela, pese a que flota en petróleo y gas, y con apenas 27 millones de habitantes, tiene unos niveles alarmantes de marginación y una capital, Caracas, entre las ciudades más violentas del mundo.

La población, harta de cortes diarios de luz y restricciones de agua, y de ver cómo el dinero se desvía a compras de armas o a la compra de aliados extranjeros, le está retirando el apoyo. Hasta un 66 por ciento desaprueba su gestión y otro 80 por ciento no quiere una guerra con Colombia. Y lo peor de todo es que la reacción de Chávez a todo esto podría ser un peligroso aumento de su autoritarismo y una creciente subida de tono de sus amenazas contra la oposición, contra Colombia y contra quien se le ponga por delante.