diciembre 14, 2009

Sobre la guerra justa

Jesús Silva-Herzog Márquez
Reforma

¿Cómo se recibe un premio inmerecido en tiempos en que se atenta, aparentemente, contra los valores de ese premio? ¿Cómo puede celebrar la paz quien dirige una guerra? La designación de Barack Obama como merecedor del Premio Nobel de la Paz parecía un dulce envenenado: un elogio a las intenciones que subrayaba la ausencia de resultados. Al golpe de lo inmerecido se sumaba la reciente decisión de alimentar la guerra en Afganistán con más tropas. Un premio de la paz para un hombre sin logros que se empeña en la guerra. La exigencia de razonar estas contradicciones llevó al presidente de los Estados Unidos a pronunciar el mejor discurso de su gobierno. Sus palabras invitan al comentario.

En una ceremonia tan solemne como la entrega del Premio Nobel se espera la celebración de las palomas, la reivindicación de la infinita bondad humana, dulces elogios a la concordia. Obama tuvo el temple para hablar de la guerra en ese festival del pacifismo. Tuvo la madera para construir un alegato persuasivo, coherente y culto en defensa del realismo moral. Habló en Oslo un político razonante que reflexiona en público, que construye razones. No es el gobernante que agrega frases bajo la creencia de que la simple acumulación de palabras implica edificar un argumento. Extraordinario espectáculo el de un hombre de Estado razonando la gravedad del poder, el carácter trágico de la historia, la dureza de las decisiones morales y, al mismo tiempo, trazar una ruta hacia la justicia asequible. Fred Kaplan ha visto en él a un estadista-filósofo para los tiempos que corren. A juzgar por el discurso de Oslo, se trata de un brillante filósofo de la política que aprecia las sutilezas del pensamiento y no se deja llevar por la simpleza de las burdas dicotomías. El arte de su retórica radica precisamente en la capacidad para hacer embonar lo aparentemente incompatible, para encontrar equilibrios donde imperan absolutos y reconocer el amplio espacio de la paradoja en el territorio de los hombres.

Reconoció de entrada la pequeñez de sus conquistas en el flanco internacional. No pertenezco a la familia de algunos gigantes que han recibido este premio -dijo. Ganó así una risa empática del auditorio. De inmediato nombró al elefante de la sala: soy el comandante de un ejército que libra dos guerras. Soy responsable de enviar a miles al combate. "Algunos matarán y algunos serán muertos". Palabras terribles que deben haber horadado el templo de Oslo. El hombre de Estado asumiendo su decisión de muerte. Matar y ser muerto. Por eso acudo aquí con un sentido urgente de los costos del conflicto armado y la legión de interrogantes sobre la relación entre la guerra y la paz. Obama rindió homenaje al pacifista radical de los Estados Unidos para distanciarse después de su prédica. Martin Luther King condenó justamente en la ceremonia del Nobel cualquier uso de la violencia. La violencia nada produce, nada engendra, nada resuelve. Obama se dijo deudor ciudadano de la no-violencia del Doctor King. Pero se distanció de su mensaje en su carácter de Jefe de Estado. Mi deber empieza con la responsabilidad de cuidar a la nación que gobierno. Por ello no puedo guiarme exclusivamente con el ejemplo de los mártires del pacifismo. Encaro el mundo tal y como existe realmente y no puedo quedarme inmovilizado frente a las amenazas. El Mal existe, dijo Obama. Y frente al Mal, la política no puede actuar con la dulzura de la prédica. Los pacifistas no habrían detenido a Hitler; la negociación no sirve con los fanáticos. "Decir que la fuerza es a veces necesaria no es un llamado al cinismo -es el reconocimiento de la historia; las imperfecciones del hombre y los límites de la razón". Más adelante insistió en que la convicción de que la paz sea deseable no es suficiente para lograrla. La paz, apuntó, demanda responsabilidad y, a veces, sacrificio.

¿Quién ha dicho al recibir un premio Nobel de la Paz que "los instrumentos de la guerra tienen un papel para preservar la paz"? La frase pronunciada en el oratorio del pacifismo tiene un aire herético y, por ello mismo, un valor crítico extraordinario. Recuerda que la política no es el juego de las opciones obvias y de las decisiones simples. Es un mundo endemoniado que exige responsabilidad, inteligencia y reciedumbre. Obama, por supuesto, no cantó a las hermosuras de la guerra. La describió cruel y terrible pero, en tiempos, necesaria. En ocasiones la horrorosa guerra es moralmente justificable y aún obligatoria en vista de las alternativas existentes. Bosquejó entonces el presidente Obama los contornos de una diplomacia enérgica que sea, al mismo tiempo, portadora de un impulso de civilización. El discurso de Obama toca el sustrato trágico de la política sin ignorar que puede ser, también, una linterna de esperanza.

Siempre lo mismo

Denise Maerker
Atando Cabos
El Universal

La idea de origen suele ser buena, pero desde la puesta en marcha la corrupción tuerce el proyecto, luego viene el olvido burocrático y una total falta de supervisión, entonces aparecen esclavos en falsos centros de rehabilitación, o se pierden niños como en el caso de Casitas del Sur o se queman guarderías como la ABC en Hermosillo. Detrás siempre esta el mismo abandono, la misma desidia, la misma corrupción, la misma irresponsabilidad.

Subrogar guarderías no es sí misma una mala idea, bien llevada a cabo significaba multiplicar los espacios disponibles para los hijos de madres trabajadoras y sin necesidad de que el IMSS pusiera dinero propio, pero si los permisos se entregan como favores a amigos influyentes y se pasan por alto los requerimientos de construcción, ubicación y funcionamiento e incluso de seguridad, la mesa esta puesta para una tragedia. Así fue.

El gobierno no es una buena niñera y por eso parece una buena idea que entregue a los niños que tiene transitoriamente bajo su custodia a instituciones privadas que se dediquen a eso y los sepan cuidar, pero si eso se hace sin una correcta supervisión los menores quedan expuestos a ser víctimas de cualquier tipo de abuso. Hoy todavía no se sabe dónde quedaron once niños que estaban en Casitas del Sur.

Que los indigentes alcohólicos o drogadictos tengan la posibilidad de rehabilitarse es una buena idea, responder a las quejas de los vecinos es buen gobierno, querer recuperar el centro histórico y las grandes avenidas está bien, pero cuando todo eso junto se deja en manos de los policías y funcionarios de bajo nivel sin ninguna supervisión se termina entregando a los indigentes a todo tipo de comercio y explotación. Eso está ocurriendo en la Ciudad de México. Las personas en situación de calle los conocen como los levantones y muchos los han padecido. Los testimonios abundan y son prácticamente idénticos. De noche, siempre de noche y mientras duermen en parques y bajo puentes, llega una camioneta, a veces vienen de la delegación o son policías, a veces son directamente gente de los anexos (Centros de rehabilitación privados) que voluntariamente o a la fuerza se los llevan. El destino es incierto, la mejor de las veces terminan en un albergue del gobierno, en la carretera a Cuernavaca o en un anexo. Muchos reportan maltratos y privación de la libertad.

La Procuraduría ya encontró a 105 personas en condiciones que calificó de esclavitud y reportó que algunos habían sido también víctimas de abuso sexual. Aún falta mucho por esclarecer, pero detrás de este nuevo pantano hay lo de siempre: una absoluta falta de supervisión, corrupción y olvido. Las víctimas también son las de siempre: las más vulnerables.

Titulares 2010

Denise Dresser
Reforma

El titular del periódico que le gustaría leer a Felipe Calderón el 1 de enero del 2010:

"Diario Oficial: happy hour en Los Pinos a partir de las 2"

"Vicente Fox víctima de un virus: queda mudo"

"Calderón gana premio Nobel de la paz por guerra contra el narco"

"PAN subroga presidencia a Margarita Zavala"

"Calderón a Televisa: 'Allí les encargo el changarro'"

El titular que le gustaría leer a Ernesto Cordero:

"Nuevo Secretario de Hacienda gana premio de economía otorgado por Claustro de Sor Juana"

"Joseph Stiglitz lo reconoce: Cordero tenía razón"

"Inversionistas internacionales aplauden nombramiento de Cordero: Nos pareció un buen tipo cuando lo conocimos ayer"

El titular que le gustaría leer a Carlos Slim:

"Real Academia de la Lengua elimina palabra 'monopolio' del diccionario"

"'Soy un hombre modesto: mi yate lo compré de segunda mano'"

"Telmex reduce tarifas entre Las Lomas y Tecamachalco durante 8:10 y 8:12 am para dos consumidores de apellido Elías"

"América Móvil gana licitación para la luna"

"Slim cobra interés de 250 por ciento a monjas del Sagrado Corazón: 'No creo en la caridad', dice"

El titular que le gustaría leer a Alonso Lujambio:

"Evaluaciones educativas colocan a México por encima de Somalia: Un avance importante, dice Secretario"

"Titular de la SEP gana concurso 'Señorito México'; obtiene patrocinio de Brylcreem"

"Calderón: Sólo los guapos contenderán en la primaria del PAN"

"Elba y Alonso logran primer lugar en 'Bailando por un sueño': Tenemos una relación muy productiva"

"Lujambio defiende prueba Enlace: 'Así aprendí a besar manos'"

El titular que le gustaría leer a Enrique Peña Nieto:

"Gaviota defiende a su novio: sí puede articular una oración con sujeto, verbo y complemento sin ayuda del teleprompter"

"Gobernador inaugura tercer piso del Periférico: Se llamará Circuito Arturo Montiel"

"La revista Quién nombra a gobernador mexiquense 'El pre-candidato más sexy del año'"

"Manlio Fabio Beltrones deja política: Quiero dedicarme a mi familia"

"Peña Nieto a Televisa: 'Soy tuyo'"

El titular que le gustaría leer a Marcelo Ebrard:

"AMLO: Denme por muerto, ahora sí va en serio"

"Ebrard nombrado capitán del equipo de hockey mexicano: Canadá temblará en nuestra pista de hielo, afirma"

"Ebrard propone segundo piso del DF a Cancún: El GDF otorga concesión para financiar carrera presidencial"

"Ebrard publica sus memorias: Mi vida como valet de Andrés Manuel"

"Ebrard a Televisa: 'Vuélveme a querer'" El titular que le gustaría leer a Rafael Acosta "Juanito":

"La obra de teatro 'Ay Juanito no te rajes' va a Broadway"

"Clara Brugada en coma después de caerse del caballo"

"Desiste Juanito de amparo a cambio de seis casas, cuatro taparrabos, dos estatuas con su nombre en Ixtapalapa y un puesto de tianguis"

"Boda de 'Juanito' y Mariana Gómez del Campo: Demetrio Sodi testigo"

El titular que le gustaría leer a Arturo Chávez Chávez:

"Starbucks convierte sus cafés en clubes de tiro al blanco"

"Mujeres desaparecidas de Ciudad Juárez regresan: Fuimos secuestradas por extraterrestres"

"OCDE: Programa de testigos protegidos en México es el mejor del mundo"

"Crimen baja .0000008 por ciento: Un gran logro declara Procurador"

El titular que le gustaría leer a López Obrador:

"Ingresa Jesús Ortega a programa de testigos protegidos de la PGR"

"AMLO convoca a Convención Nacional: llegan más de tres personas"

"AMLO nombrado 'Hombre del Año' por la Asociación Mundial de Ambulantes y Microbuseros"

El titular que le gustaría leer a Martín Esparza:

"Javier Lozano electrocutado mientras toca el piano"

"Consumidores marchan en favor del SME: Queremos que nos expolien más"

"Liquidación para líderes sindicales incluye delfinoterapia"

"Esparza: Ahora tendré más tiempo para ir al gimnasio"

El titular que le gustaría leer a Josefina Vázquez Mota:

"Encuesta lo revela: 10 mexicanos listos para una mujer presidenta"

"Valentina de Albornoz: No es mi culpa, Josefina no fue cliente mía"

"Vázquez Mota ingresa a Guinness World Records por número de vestidos sin manga"

"Josefina al PAN: Love me, please"

El titular que le gustaría leer a Manlio Fabio Beltrones:

"Incendio en The New York Times destruye evidencia vinculando a político mexicano con el narco"

"Sonorense electo Primer Ministro por aclamación"

"Beltrones a Televisa: 'Quiero'"

El titular que le gustaría leer a Beatriz Paredes:

"Vaticano canoniza a lideresa del PRI por postura sobre aborto"

"Armando Manzanero y Beatriz Paredes lanzan disco de himnos religiosos: dueto comienza gira en la Basílica"

"Paredes se define: 'El Estado laico ni nos beneficia ni nos perjudica sino todo lo contrario'"

"Manto de la Virgen de Guadalupe reemplazado con huipil de Beatriz Paredes" El titular que le gustaría leer a los ciudadanos:

"Reforma política incluye eliminación de partidos"

"Gobernadores devuelven recursos del excedente petrolero"

"Mario Marín muere de cirrosis; cognac culpable"

"Epidemia de A H1N1 en el Congreso: recinto cierra resto del sexenio".

La esencia de la madre

Luis González de Alba
La Calle
Milenio

Debo la observación a uno de mis hermanos, me reservo el nombre para no producirle problemas. Realizaba un trabajo en la Basílica de Guadalupe la noche del 11 al 12 de diciembre. Desde el oscurecer del 11, hacia las 6 de la tarde, comienzan a desgranarse como hormiguitas por Insurgentes grupos de pocos o muchos peregrinos que recorren a pie más de diez kilómetros, unos bajan del Ajusco, otros de San Ángel. Y hacia la media noche la Basílica está llena de fieles que cantan y rezan, avanzan hincados, besan el suelo, se azotan, lloran.

Entonces vio hacia la imagen y abrió la boca, atónito: entre el humo del incienso de los curas celebrantes, el humo de los cirios, el brillo de candiles, reflectores de televisoras que han vuelto nacional un culto del DF, emanaciones de sudores, aire caliente en ascenso… la imagen reverberaba en la atmósfera espesa. Y vio sobre el altar, adorada por millares, la esencia de una madre común a los devotos: el manto azul como íntimos pliegues morenos, la túnica rosa eran tejidos delicados, arriba las manitas unidas en botón placentero, abajo la cabeza redonda y oscura del ángel no eran ya la Virgen, sino la fuente de la vida, el Origen.

Y así se comprende el arrebato: no es fe ni milagros, no es metáfora de la madre, es la Madre misma en su intimidad por excelencia. El efecto se consigue, también, entrecerrando los ojos y viendo por entre las pestañas: allí está aun para los que lo hemos visto pocas veces.

Hace años, antes de que regresara a tierras tapatías, antes de que existiera MILENIO, Carlos Marín y yo coincidimos en el cierre de un congreso. Nos invitaron a dar una plática sobre la Virgen de Guadalupe. Al llegar, miramos el auditorio con cierto azoro. Relato mi intervención. Comencé leve, sondeando los ánimos: el primero en negar el milagro de las apariciones y estampado por acción directa de Dios, dije, fue nada menos que el citado como testigo principal del milagro: el primer obispo de México, el franciscano fray Juan de Zumárraga… Veo cabezas que se mueven afirmativamente y voy agarrando confianza… Escribió un catecismo, llamado Regla Cristiana, donde se pregunta por qué ya no ocurren milagros y se responde: “Porque piensa el Redentor del mundo que ya no son menester”… Miro por entre las cejas al auditorio: movimientos de aprobación. Sigo: “No pidáis milagros para que no quedéis como Herodes…” e indico: recordarán ustedes que el segundo Herodes, el de la pasión, le pidió a Jesús, ya detenido, que si era Dios le hiciera allí mismo un milagrito y lo dejaría libre, y Jesús ni siquiera le contestó… Aplausos… Marín y yo nos miramos con cara de what.

Sigo: ¿y eso dice quien vio el más grande milagro desde la apertura del Mar Rojo por Moisés?… Aplausos… risas… Luego menciono el sermón de 1556, donde el provincial de los franciscanos, Francisco de Bustamante, se queja ante el virrey y la Real Audiencia de que el segundo obispo permite que se diga que hace milagros “la imagen pintada ayer por el indio Marcos”, y acoto, es que, saben, no era menos importante que ese obispo, Montúfar, era agustino, luego, los franciscanos habían perdido el obispado y eso sí calienta… Carcajadas, aplausos… Nos vemos de nuevo Marín y yo.

Y echo toda la carne al asador: fue peor el trato de fray Bernardino de Sahagún, nuestro gran historiador que aún alcanzó a tomar dictado de sobrevivientes de la Conquista, y quien señala que el culto guadalupano le parece sospechoso “porque habiendo tantas iglesias a nuestra Señora no van los indios a ellas y vienen desde lejanas tierras a donde estuvo el ídolo de su gentilidad”, aclaro: se refiere fray Bernardino al ídolo de la diosa Tonantzin… Veo caras afirmativas como de quien dice: claro, ya lo sabemos. Y suelto lo último: pues ese peregrinar desde lejos hace sospechar a fray Bernardino que… (lo digo o no… ¿y si nos apedrean?)… que la Guadalupana “es invención satánica para paliar, o sea encubrir, la idolatría”. Me puse las manos en la cabeza por si venía un ladrillazo. Oigo un aplauso estruendoso.

Al despedirnos de quienes nos habían invitado preguntamos la profesión de los congresistas, suponiéndolos neurólogos, dentistas, en fin. Hay de todo, dijo el amable invitador, pero todos somos testigos de Jehová…

Esperamos a salir para soltar la carcajada: “Pinche Carlos, le estuvimos predicando a predicadores…”

Ebrard y las instrucciones de AMLO

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

¿Por qué Marcelo Ebrard dejó pasar la oportunidad de colocar en Iztapalapa a un político cercano al jefe de Gobierno, la oportunidad de sacudirse a los vividores tipo Juanito o Clara Brugada, y de poner un poco de orden en una delegación que sólo va de mal en peor, con los evidentes costos sociales para sus más de dos millones de habitantes? No lo ha dicho, y su única declaración sobre el tema es que propuso a la Asamblea el nombramiento de Brugada, luego de la licencia definitiva solicitada por Rafael Acosta, porque así “se respetaba el voto de la gente”.

La pregunta es más pertinente porque estaba ante un conflicto que él no había generado y en el que López Obrador ni siquiera lo había consultado. Y, sin embargo, terminó siguiendo al pie de la letra las “instrucciones” que le había dado su antecesor aquella tarde de junio. Pero en todo esto hay que recordar que Brugada no es una carta de Ebrard, sino de Martí Batres y López Obrador, y que la ahora delegada no pudo ser candidata porque cometió fraude contra su propio partido en las elecciones internas y que la demanda en contra de Brugada ante el Tribunal Electoral no la presentaron dirigentes de otros partidos, sino del PRD, para ser más exactos, los de Nueva Izquierda que tienen ahora la presidencia nacional. El TEPJF tardó demasiado, pero cumplió con su responsabilidad al desconocer ese resultado y ordenar que Silvia Oliva fuera la candidata (aun cuando tendría que haber ordenado la reimpresión de boletas). Y tampoco se puede olvidar que esos mismos dirigentes expusieron públicamente su indignación por la forma en que el 5 de julio se volvió a comprar votos y hacer trampas para que ganara, a como diera lugar, Juanito. Los dos estaban deslegitimados: Juanito y Brugada, ninguno de los dos merecía ni merece gobernar esa demarcación.

Marcelo, sin embargo, pese a que se había resistido a seguir las “instrucciones” de López, terminó haciéndolo. Me imagino que por un par de razones de mucho peso, más que, como se ha dicho, simple subordinación. Primero, para no detonar la cada día más frágil unidad interna del PRD. Ebrard quiere ser candidato presidencial, pero no tiene un partido detrás que lo respalde. Hace unos días decíamos que el jefe de Gobierno está mucho mejor evaluado por la gente que López Obrador, pero, dentro de su partido, éste sigue mandando en buena parte de las corrientes. Que Ebrard tiene el enemigo en casa y no puede o no quiere deshacerse de él lo demuestra el que Martí Batres, el jefe político de Brugada, siga en su puesto después de que organizó los gritos en su contra en el pasado Congreso perredista.

La duda que parece atenazar a Ebrard es que, si toma medidas de cara a la sociedad, pierde peso en su partido y, si responde a los intereses del partido, se aleja de la gente. En esta ocasión decidió respetar los intereses del partido (cuando, paradójicamente, el voto por Juanito y la imposición de Brugada se habían realizado en contra de los intereses del PRD), porque podría haber sufrido una derrota mayor: hubiera corrido el peligro de no contar con los votos suficientes para sacar adelante cualquier otra propuesta. Brugada fue aprobada por 46 votos y para ello tuvo que contar con los del PRI, el Verde y Nueva Alianza, lo cual evidencia que hubo una operación política del Gobierno del DF para sacar adelante esa propuesta, pero, ¿qué hubiera ocurrido si el propuesto hubiera sido otro? Los votos no hubieran alcanzado, ante la debilidad, en la Asamblea Legislativa, de los partidarios de Ebrard.

Sin embargo, el tiempo pasa y más temprano que tarde Marcelo deberá ir construyendo respuestas propias que se enfoquen mucho más en la gente que en unas tribus que sólo lo harán candidato si les resulta inevitable. Por eso debe trabajar hacia afuera: adentro, el perredismo duro no aceptará otra candidatura sino la de López, aunque eso signifique seguir nadando en la marginalidad política y el aislamiento personal. Las diferencias de estilo, de forma de ejercer el poder, incluso la capacidad administrativa de Ebrard, es muy superior a su antecesor, pero eso no es lo que evalúan las tribus.

Esa independencia debería ir acompañada de algo más. Ebrard debe mostrar signos de autoridad y el caso Batres, por ejemplo, es paradigmático al respecto. Es verdad que le ha quitado atribuciones y presupuesto, pero más de cuatro mil millones los manejará el mismo grupo en Iztapalapa. No se debería olvidar que el lopezobradorismo considera que el caso Juanito resulta una norma: es el líder el que da y quita y nadie puede ni debe resistírsele y siguen considerando que el Gobierno del DF es suyo, que sólo lo han prestado por seis años.

El perredismo duro no aceptará otra candidatura sino la de López, aunque eso signifique seguir nadando en la marginalidad política.

El pelele legítimo de AMLO: Ebrard

René Avilés Fabila
La Crónica de Hoy

Nada ha puesto al desnudo al PRD como el caso Iztapalapa. Allí lo vemos con su total miseria, sus altos niveles de corrupción y dueño de pugnas interminables entre sus mafias. Nunca un partido político había llegado a tal podredumbre, cinismo y capacidad para mentir. Lo más grave es que la farsa parece interminable. ¿El pueblo de esa amplia y olvidada zona estará conciente del juego perverso al que el PRD lo ha sometido? Ojalá. Para que en lo sucesivo sepan seleccionar mejor a sus gobernantes.

Pero, ¿cuáles son las enseñanzas del caso Iztapalapa? En primer lugar, pensemos en Juanito o como se llame. Era un tipo que venía de muy abajo, un vendedor ambulante, golpeador, un exhibicionista completo. Su ventaja era la audacia y esta cualidad le ha dado una inmerecida celebridad que hoy, sin ser jefe delegacional, disfruta plenamente. La noche en que la izquierda lo anuló, él debutaba como actor en una obra ridícula. Habrá Juanito por muchos años. Es una muestra de la movilidad política que el PRD, PT y Convergencia les concede a sus militantes: la posibilidad de ascender y hacer fortuna. Para eso sirve la ingenuidad de los arrogantes capitalinos.

En segundo lugar, vimos de cerca a Clara Brugada. Igual que Juanito, venía de los bajos fondos políticos, de las cloacas. Pero tenía una cualidad: era muy tramposa y nada ingenua. Como López Obrador, Clara llegó al cargo luego de violar multitud de reglas. Su descalificación como candidata a delegada de Iztapalapa era justa y correcta. Pero vino el caudillo López Obrador y dijo que no podía ser Silvia Oliva porque pertenecía a un grupo que no lo obedecía sin chistar. Iba Juanito e instruyó a Marcelo Ebrard para que, luego de una compleja y tortuosa maniobra, la que se sentara en el trono fuera Brugada. Pero Juanito se les salió del guacal, decidió que no sería más el pelele de AMLO, de Ebrard y de todos aquellos que lo veían con desprecio a pesar de ser uno de los suyos. La farsa tuvo, entonces, más actos y más actores. El PAN capitalino se entrometió porque está (y hace bien) desesperado por quitar al PRD del DF. López Obrador desapareció para evitar más ridículo, desde lejos vociferaba órdenes inconexas, regañaba y mantenía sus pretensiones de nuevamente ser contendiente presidencial con el PT como eje de una alianza sucia entre las tres mayores fuerzas de la desprestigiada izquierda.

Pero Rafael Acosta decidió estrenar su filme El retorno de Juanito y la armó. Clara Brugada salió al exilio a buscar la protección de AMLO, Ebrard y la Asamblea Legislativa. Con este sólido apoyo, consiguió quitar a su enemigo, quien ya actuaba como delegado. A estas alturas el torneo de vulgaridad y bajezas había llegado a límites inauditos. Todos metían la mano: unos para quitar al pelele, otros para sacar algún provecho. Fue entonces cuando Marcelo Ebrard se dio un tiempo y dejó de lado sus ridiculeces de hacer parecer al DF un poblado norteamericano con nieve falsa, derroche de agua para pistas de hielo y playas artificiales, árboles descomunales, casitas tipo alpino, y poner en orden a Iztapalapa.

Ignoro de dónde algunos colegas sacan la idea de que Marcelo es un estadista, un hábil político, cuando es un pobre diablo incapaz de una maniobra talentosa o inteligente. Entonces recordó la orden de su jefe actual, López Obrador: quitó a Juanito y puso a Clarita. El resultado es que el dignísimo político que gobierna la ciudad capital cumplió con su papel. Hoy, no es más que el pelele legítimo de López Obrador.

Si nos tomamos la molestia de hacer una guía del mal funcionario, de los políticos más corruptos y perversos, de aquellos que carecen de escrúpulos y a cambio están llenos de ambiciones, bastaría con tomar el directorio de los militantes del PRD, de Convergencia y del Partido del Trabajo. Es posible que allí encontremos algún inocente, una persona digna, alguien que se equivocó de buena fe al ingresar a una de esas mafias, los demás cumplen con las normas de calidad, con las exigencias de pillerías, su avidez por el dinero. Mucho me temo que pese al historial de Juanito, es más víctima que victimario. Clara Brugada violentó normas, alteró documentos, engañó a las autoridades responsables de observar la actuación de los partidos políticos y nada pasó. Como antes AMLO para llegar a jefe de gobierno, obtuvo la silla de la delegación. Dentro de tres años, veremos completos los fracasos. Por fortuna, ahora la capital ya sabe quiénes la manejan, cómo la conducen, qué pretenden los que se llaman a sí mismos izquierdistas o fuerzas progresistas. Una sola cosa: medrar desde el poder, obtener las mayores ganancias antes de regresar a sus ratoneras. Desde ahora, sabemos que el único candidato presidencial por esos partidos, no importan cuántos nombres sean barajados, es el inimitable López Obrador.