abril 30, 2010

Un fracaso secular

Macario Schettino
schettino@eluniversal.com.mx
Twitter: @mschetti
Profesor de Humanidades del ITESM-CCM
El Universal

Federico Reyes Heroles, a quien aprecio y respeto, escribió este martes pasado, refiriéndose al régimen de la Revolución, que no todo fue oscuridad, que el autoritarismo puede ser eficiente. En un sentido trivial, tiene razón, nunca es todo oscuridad, y siempre hay forma de encontrar eficiencia. Pero fuera de esa interpretación simple, me parece que Reyes Heroles está equivocado.

Sostiene que “hace un siglo más del 90% de la población era analfabeta, la esperanza de vida era inferior a los 40 años, no había electricidad, ni carreteras, ni aeropuertos, ni escuelas a lo largo y ancho del país, tampoco hospitales, ni universidades, ni institutos de excelencia”. Cierto, como ocurría en todo el mundo. Es decir, Reyes Heroles hace una comparación que no tiene sentido: México consigo mismo, cien años antes.

Cierto que hoy hay muchas más personas que saben leer, como ocurre en cualquier país del mundo. Cierto que hoy mueren menos niños, y que los que sobreviven tienen una mayor longevidad, como ocurre en cualquier país del mundo. No fue regalo del régimen la educación universal ni los antibióticos: fueron regalo del siglo XX, que todos los países recibieron, en mayor o menor medida. Y nosotros no estamos entre los que más recibieron.

No importa cuál variable de desarrollo social seleccione usted (mortalidad infantil, esperanza de vida, analfabetismo, años de escolaridad, etc.) México no tiene un desempeño que se distinga del resto de América Latina. En muchos casos, incluso tenemos resultados significativamente menores. Y esto tiene una buena explicación: los gobiernos del régimen de la Revolución nunca tuvieron un gasto social significativo. Algo que sabemos desde hace décadas, por cierto.

Si en desarrollo social no hay éxitos que festejar, menos lo hay en materia económica en general. De 1910 a 1940 México tuvo un crecimiento de exactamente cero, en el ingreso por habitante. Después crecimos, claro, como cualquier país del mundo. Los 25 años del milagro económico mexicano son una gran farsa. Es cierto que crecimos a 3% anual por habitante, pero eso mismo creció el mundo entero: el crecimiento promedio anual del mundo es precisamente de 3% por habitante.

Decir que hoy estamos mejor, comparando con cifras de México a inicios del siglo XX, no tiene ningún sentido. La comparación correcta es considerando lo que el resto del mundo ha avanzado en ese mismo periodo, y es ahí en donde queda perfectamente claro que el siglo XX fue un fracaso rotundo.

Soportamos un sistema autoritario sin recibir nada a cambio, y lo peor es que, según indican las encuestas, estamos dispuestos a regresar a ello. De ese tamaño es el gran éxito del régimen: la educación como adoctrinamiento. Bien decía Calles: “Tenemos que apoderarnos de las mentes de los niños”. Lo lograron, y gracias a ello los mexicanos no sólo no se dan cuenta de la tragedia que fue el siglo XX, sino que añoran el cepo.

Porque en la construcción de un pueblo de súbditos sí fue eficiente el régimen, ahí no hay duda. Claro que para lograrlo nos ha dejado como resultado que dos terceras partes de nuestros jóvenes sean analfabetos funcionales, aún terminando la educación secundaria. Pero ese tipo de eficiencia no creo que merezca festejo alguno. Tan limitados estamos que algunos consideran una gran aportación del régimen que no hayamos sufrido dictaduras como las que asolaron Sudamérica en los 70: ¿qué no se ve que la sufrimos desde los 40?

No encuentro, y no creo que sea posible encontrar, ninguna evidencia de avance en México durante el siglo XX que soporte una comparación internacional. En 1911, este país era el más industrializado de América Latina, por mucho, pero desde 1960 ya no lo es. Si el ritmo de crecimiento de la economía que tuvimos en los primeros 10 años del siglo XX se hubiese mantenido, hoy tendríamos el doble de ingreso por habitante. Dos datos simples del tamaño de la catástrofe que significó el régimen de la Revolución, el fascismo mexicano, como lo calificó Jorge Cuesta en estas mismas páginas hace ya casi 80 años.

Pregunta Reyes Heroles “cómo explicar la evidente modernización de México sin aludir a los múltiples logros de la etapa autoritaria”. La modernización no es evidente, ni hay múltiples logros. Lo que hay es una economía de privilegiados, una democracia sin ciudadanos y una sociedad injusta. Lo mismo que, según los cuentos, fue la causa de la mítica Revolución. Cien años de confusión, es lo que tenemos.

El perverso sistema migratorio de EU

Andrés Oppenheimer
El Informe Oppenheimer
Reforma

Tras mi última columna criticando la xenofóbica ley de inmigración de Arizona, recibí una avalancha de comentarios de lectores estadounidenses. La mayoría criticaba furiosamente mi postura, pero algunos hicieron señalamientos interesantes que merecen una respuesta.

No voy a desperdiciar el tiempo respondiendo a los comentarios que reflejan prejuicios raciales (los pueden encontrar en www.herald.com, en la sección "comentarios" de mi columna en inglés).

En cambio, intentaré responder a algunas de las críticas más comunes planteadas por lectores aparentemente inteligentes y bien intencionados, cuyos argumentos no pueden ser desestimados como parte de la derecha lunática.

Denise, quien se caracteriza como "una anglosajona blanca que ha vivido en Miami toda la vida" y que no sabe "cuánto tiempo más podré seguir viviendo en la ciudad en la que crecí", afirma: "Yo ya pasé a formar parte de una minoría que es discriminada, y con frecuencia siento que vivo en un país extranjero, a causa de la enorme población de hispanos que insisten en hablar español".

"La pregunta que quiero formularle es: ¿Por qué es tan terrible que los ciudadanos estadounidenses simplemente les pidan a los inmigrantes que quieren vivir en Estados Unidos que lo hagan legalmente? ¿Y por qué deberíamos recompensar a los que transgredieron la ley y vinieron ilegalmente a nuestro país?", plantea. "Tal vez en su próximo artículo pueda responder a estas preguntas".

Bien, Denise, permítame intentarlo. Existen cuatro razones principales por las que no concuerdo con la premisa que está detrás de sus preguntas.

Primero, no habría nada malo en exigir que los inmigrantes entren legalmente a Estados Unidos, pero el problema es que no les está permitido hacerlo. Entran ilegalmente porque no pueden entrar legalmente.

Las actuales leyes inmigratorias datan de hace más de 20 años, cuando la demanda estadounidense de trabajadores no calificados y altamente calificados era mucho más pequeña que la actual.

El mercado laboral estadounidense demanda hasta 500 mil trabajadores no calificados por año, mientras que el actual sistema inmigratorio sólo autoriza 5 mil visas permanentes para esa categoría, según el Foro Nacional de Inmigración, una organización pro reforma inmigratoria en Washington.

"No hay una verdadera puerta de entrada legal al país para los trabajadores no calificados", me señaló Maurice Belanger, el director de información pública del Foro. "Si usted es un mexicano y quiere obtener una visa legal para trabajar como camarero en Estados Unidos, le demoraría más que su esperanza de vida".

Es un poco más fácil inmigrar legalmente si uno tiene un familiar cercano que es ciudadano estadounidense, pero no demasiado.

Según el Departamento de Estado, hay un retraso de 20 años en varias categorías de solicitud de visas familiares. El Gobierno recién está procesando solicitudes de 1992 de mexicanos que son hijos adultos de ciudadanos estadounidenses, y solicitudes de 1987 de filipinos que son hermanos y hermanas de ciudadanos estadounidenses.

"Mucha gente piensa que tenemos buenas leyes, y malas personas que las quebrantan", dice Frank Sharry, director de America's Voice, otro grupo pro reforma inmigratoria. "En realidad, tenemos malas leyes y en general buenas personas que no tienen posibilidades de entrar al país legalmente".

En segundo lugar, deportar a 10 millones de residentes indocumentados no sólo sería increíblemente costoso, sino también impracticable, a menos que queramos convertir a Estados Unidos en un Estado policíaco.

Por razones de seguridad nacional, y para evitar que los indocumentados se abstengan de reportar crímenes, o de rescatar a un accidentado en la calle, sería mucho mejor poder saber quiénes son, dónde viven y pedirles cumplir una serie de requisitos -incluyendo el aprendizaje del inglés y el pago de impuestos- para regularizar su estatus.

En tercer lugar, no me gusta usar la palabra "ilegales" como un sustantivo, porque es una palabra tendenciosa cuyo propósito es deshumanizar a gente que en su enorme mayoría son seres humanos buenos y trabajadores.

Es cierto que quebraron las leyes. Pero también lo hacen ciudadanos estadounidenses que cruzan una luz roja, causando un peligro potencial mucho mayor, y eso no debería convertirlos en seres humanos "ilegales".

En cuarto lugar, no creo que deba alarmarse demasiado por el hecho de que muchos inmigrantes hispanos no hablen inglés. Es posible que ellos no lo hablen, pero sus hijos sí lo harán. Y si sus hijos terminan siendo bilingües, tanto mejor: en una economía global cada vez más competitiva, Estados Unidos necesita urgentemente más gente bilingüe.

En conclusión, Denise, tenemos un sistema inmigratorio disfuncional.

En este momento, los empleadores estadounidenses están contratando a extranjeros indocumentados para las tareas que los estadounidenses no quieren cumplir, mientras el Gobierno no ofrece a esos inmigrantes ninguna posibilidad realista de obtener visas legales, y algunos estados -como Arizona- los están queriendo convertir en criminales.

Tal vez ambos estemos de acuerdo en que ese es un sistema perverso, que necesita ser reformado cuanto antes.

Yo también tuve un sueño

Francisco Martín Moreno
fmartinmoreno@yahoo.com
Excélsior

Soñé que los comerciantes dejaban de vender kilos de 800 gramos y los jueces impartían justicia sin abrir el cajón para recibir los sobornos y enajenar la ley al mejor postor.

Una de esas noches de luna inmóvil y viento mudo soñé que los maestros mexicanos decidían capacitarse profesionalmente porque de ellos dependía, en buena parte, el futuro de la nación. Soñé que los padres decidían arrebatarle al gobierno, un pésimo maestro según lo demuestra la realidad, la educación de todos nuestros hijos y proliferaban las escuelas privadas. Soñé que en el seno de las familias mexicanas dejaba de incubarse la corrupción: el padre ya no aplaudía al hijo por haber cometido un fraude al copiar en los exámenes y, al mismo tiempo, dejaba de sobornar a la policía de tránsito enfrente de los suyos. Nuestros niños crecían con un nuevo concepto de la ética inspirado en el respeto a la ley y a las buenas costumbres. En las escuelas mexicanas ya no se incubaba la mediocridad, sino que surgían ciudadanos convencidos de la importancia de la información académica.

Soñé que los sacerdotes católicos dejaban atrás el pernicioso celibato y se extinguían las desviaciones pederastas. Soñé que el clero publicaba sus ingresos y explicaba cómo los destinaba a la caridad. Se acababa el comercio espiritual. Soñé que ya no existía la evasión fiscal y la autoridad, por otro lado, aprendía a gastar de manera eficiente y honorable. México se desarrollaba a una velocidad meteórica. Soñé que los laboratorios ya no vendían medicamentos prohibidos por la Organización Mundial de la Salud, que los agricultores ya no traficaban con productos estimulados con fertilizantes cancerígenos ni los avicultores y los ganaderos hacían crecer a sus animales con hormonas. La buena salud era una realidad.

Soñé que los narcotraficantes dejaban de envenenar, por convicciones personales, a la juventud y a la sociedad, se extinguían los cárteles y se desplomaba el precio de la cocaína a menos de cinco pesos el kilo. Los consumidores se dirigían a centros de rehabilitación en busca de ayuda para liberarse de las adicciones. Soñé que los industriales se abstenían de descargar sustancias tóxicas en los ríos condenándolos a la extinción y acabando con toda posibilidad de vida humana y animal. Las playas mexicanas ya no resultaban contaminadas con diferentes desechos humanos, químicos y animales. Se podía nadar sin peligro a contraer infecciones en los ojos, en los oídos y en el estómago.

Soñé que las policías del país ya no estaban integradas por bandas de criminales, que los políticos escuchaban y convertían la voluntad popular en leyes, desaparecían los monopolios públicos y privados, se democratizaban los sindicatos oficiales liberándolos de sus secuestradores y se ejecutaban las tan ansiadas reformas estructurales.

Soñé que los comerciantes dejaban de vender kilos de 800 gramos y los jueces impartían justicia sin abrir el cajón para recibir los sobornos y enajenar la ley al mejor postor. Soñé que los cientos de miles de millones de dólares que, año tras año, mandaban a Asia nuestros socios en el Tratado de América del Norte, se invertían en México para crear empleos dignos y bien remunerados, con lo cual se acababa el interés por emigrar al norte del río Bravo y se apagaban millones de mechas encendidas, las de quienes estaban sepultados en la desesperación y en la miseria. Soñé que había una gran escuela de administración de empresas en donde se forjaban hombres de negocios capaces de crear millones de plazas de trabajo, con imaginación, coraje y audacia. Soñé que la mayoría necesaria para aprobar leyes en el Congreso de la Unión se reducía a 35% y, como por arte de magia, desaparecían la parálisis legislativa, la parálisis económica y la parálisis social. Las leyes se aprobaban sin mayores dificultades por el partido dominante. México volvía a respirar, México se revitalizaba, México crecía. Soñé que el periodismo amarillista dejaba de publicar, en sus primeras planas o en sus noticiarios más destacados, los dramáticos hechos de sangre que hablaban de un estado prerrevolucionario. Ya no escandalizábamos al mundo entero. No se trataba de vender más periódico, sino de cuidar a México. Se explotaba talentosamente el turismo. Soñé que algunos periodistas ya no se jactaban de haber entrevistado a criminales, envenenadores del pueblo, sino que daban las pistas necesarias para lograr su detención. Ya no era un orgullo profesional haber entrevistado a una rata inmunda ni lo anterior era aplaudido por la opinión pública: la ética y el amor a México se imponían.

Soñé que los constructores ya no colocaban alambrón, cobrándola como varilla de acero. Soñé que a través de una reforma política se reducía el mandato presidencial a cuatro años, con la posibilidad de reelección por otros tantos más, cuando la suerte nos llegara a premiar con la presencia de un auténtico estadista dotado de una clara visión del futuro. Soñé que los historiadores mercenarios de golpe dejaban de serlo y escribían crónicas reales, cercanas a la verdad revelada en sus investigaciones, sin recibir consigna alguna, de la misma manera en que los periodistas ya no aceptaban sobres llenos de billetes para confundir a la opinión pública, a la que se deseaba engañar ocultando una realidad inconfesable.

Soñé, soñé y soñé sin darme cuenta de que ya me había muerto…

La inapetencia de Obama y la indigestión hispana

Fran Ruiz
fran@cronica.com.mx
La aldea global
La Crónica de Hoy

La declaración de Barack Obama la hizo casi de manera casual, en una charla con los periodistas a bordo del “Air Force One”. Dijo este miércoles pasado que el Congreso puede carecer de “apetito” para acometer la reforma migratoria este año. Lo puede decir más alto, pero no más claro: la reforma migratoria no interesa a la clase política estadunidense; ni a los congresistas, que sólo tienen en mente a sus posibles votantes de cara a las elecciones legislativas de noviembre, ni al presidente, que vino a decirles a los periodistas que había quedado exhausto después de meses batallando por sacar adelante su reforma de la salud.

Con declaraciones que, efectivamente, denotan cansancio, Obama trató de explicar a los periodistas que telefoneó a varios senadores republicanos para pedirles su apoyo a la prometida reforma migratoria, pero que no logró nada. En otras palabras, que el presidente también está “inapetente”. Punto final.

La pasión y el entusiasmo que puso el presidente en defender un seguro médico para los millones de estadunidenses que no lo pueden pagar está brillando por su ausencia con otra de sus grandes promesas de campaña: la de una reforma que saque de la ilegalidad a más de doce millones de inmigrantes (en su gran mayoría mexicanos).

Obama olvida que la comunidad hispana fue decisiva en su triunfo en las elecciones de noviembre de 2008; que lo votó en masa porque el candidato demócrata pidió en campaña que confiaran en él, que él lucharía por integrarlos en ese nuevo Estados Unidos con el que muchos soñaron a la hora de depositar su voto en el candidato demócrata negro.

No es suficiente que Obama haya pensado en hispanos para importantes cargos en su administración y que incluso haya apostado para que un miembro de esa minoría sea admitido, por primera vez en la historia de EU, en el selectísimo club de jueces de la Corte Suprema, y con más mérito además si se trata de una mujer, la puertorriqueña Sonia Montemayor.

El presidente de EU sigue resistiéndose a cumplir la promesa mayor, la de presionar al Congreso para que saque adelante una ley que legalice a esa docena de millones de trabajadores ilegales y sus familias, aunque lo haga mostrando a los legisladores republicanos (y también algunos demócratas) que sin ellos la economía en muchos estados se hundiría y su clandestinidad sólo fomentan el mercado negro, el tráfico de personas, el fraude al fisco de las empresas que contratan indocumentados e incluso el esclavismo.

Peor que todo esto, sin embargo, es que la falta de una reforma migratoria que integre a los que ya están en EU (aunque para ello redoblen las medidas de control para frenar la entrada ilegal desde la frontera) es la que está fomentando la “cacería” al hispano, con arrestos arbitrarios (¡ay del que tenga rasgos latinos y sea detenido por la policía sin los documentos en regla!) y deportaciones masivas.

Hoy es Arizona el símbolo en estado puro del racismo y la intolerancia, mañana, quién sabe.

abril 29, 2010

Arizona: ¿desgracia u oportunidad?

Jorge G. Castañeda
jorgegcastaneda@gmail.com
Reforma

La ley antilatina y antimexicana aprobada por la legislatura de Arizona puede afectar a cientos de miles de mexicanos indocumentados en ese estado y al gran número de mexicano-americanos de piel morena que radican o visitan ciudades como Phoenix, Tucson o Flagstaff. Es probable que esto no suceda por el carácter anticonstitucional de la ley SB 1070 que será confirmado por el Poder Judicial. Pasará lo mismo que con la infame propuesta 187 en los noventa: nunca entró en vigor.

La reacción de la clase política mexicana ha sido previsible y lógica: gritos y sombrerazos, todos envueltos en la bandera. La del gobierno y de la Cancillería ha sido sensata y en términos generales oportuna, y hasta donde es posible, eficaz. Pero lo que no se ha subrayado (porque pensar las cosas le cuesta trabajo a la clase política y al gobierno por ser el responsable) es el origen de la ley, pero sobre todo la oportunidad que ofrece. De manera muy consciente y explícita, Felipe Calderón decidió desde su toma de posesión "desmigratizar" y "narcotizar" la agenda con Estados Unidos, haciendo honor al chip priista que parece llevar incrustado. Los presidentes en México recurren casi siempre a una brújula que consideran infalible: hay que hacer exactamente lo contrario de lo que hizo el predecesor. Fox "migratizó" y "desnarcotizó"; Calderón iba a hacer lo opuesto. Según algunas fuentes, los altos funcionarios de la embajada de Estados Unidos en México dedican más de las tres cuartas partes de su tiempo a los temas del narco, y los de la embajada de México en Estados Unidos a tratar de explicar la guerra del narco; mientras, cualquier intento por poner los temas migratorios en la mesa es evitado a toda costa. Obviamente que la ley de Arizona no es producto de esta omisión, pero sin duda es efecto de la falta de una reforma migratoria integral, tal y como lo ha dicho el propio Obama, y que a su vez es consecuencia de no insistir en la urgencia de dicha reforma por parte de la comunidad latina de Estados Unidos, de la Iglesia Católica, de los sindicatos, de los empresarios y del Estado mexicano. Apenas hace unas semanas empezaron a escucharse las voces exigiendo que Obama le pusiera a esta causa el mismo vigor y talento que mostró en el tema de la salud. No sobra decir que entre esas voces no figura la de Felipe Calderón.

No obstante, tiene ante sí una magnifica oportunidad para rectificar el rumbo. Por fin decidió ir a Washington y el 19 y 20 de mayo realizará una visita, más que oficial pero menos que de Estado, y con un muy breve encuentro (he oído que de sólo 45 minutos) con Obama, pero sí con un discurso en sesión conjunta del Congreso norteamericano, como lo han hecho prácticamente todos los presidentes mexicanos en épocas recientes. En este discurso Calderón puede replantear el tema migratorio, a la luz de la ley de Arizona, pero también de la guerra del narco y de una visión más amplia de lo que puede ser la agenda bilateral. Se trataría de colocar en el centro de dicha agenda el desarrollo de México, es decir la necesidad de que Estados Unidos (y Canadá) tenga como prioridad de su política exterior la transformación de México en una sociedad de clase media, en un país próspero, equitativo y democrático. En esa agenda cabe, por supuesto: el acuerdo migratorio o la reforma integral (en los hechos son lo mismo); más o menos ayuda de un tipo o de otro (Iniciativa Mérida o Plan México como dice Clinton); la seguridad en el futuro mediano; la unión monetaria; la infraestructura y la educación. Podría, en síntesis, decirle a los legisladores norteamericanos: lo que sucedió en Arizona va a repetirse en otros estados y condados; éste no es sólo un asunto interno de Estados Unidos, sino algo que afecta directamente a México. Y por tanto México tiene algo que decir al respecto: adapten sus leyes a sus realidades, en lugar de seguir insistiendo en ajustar sus realidades a leyes que ustedes mismos no respetan.

abril 27, 2010

El peso de la leyenda

Rafael Cardona
racarsa@hotmail.com
La Crónica de Hoy

Bill Clinton ha sido un presidente rodeado por varios esplendores. En sus períodos presidenciales los Estados Unidos lograron un éxito económico altamente considerable, y hasta ahora nadie lo ha culpado del fracaso posterior con el cual se inauguró la década crítica.

Si bien el apellido Clinton no logró el establecimiento de una dinastía, como sí lo hicieron los republicanos Bush, la presencia de su socia en la firma (y a pesar de todo su esposa formal) la secretaria de Estado, la señora Hillary, le da a su nombre una vigencia notable.

Por eso Clinton es una especie de asesor histórico en la etapa reciente de la vida americana. Hasta los tropiezos de George W. Bush (su lerdez tras el 11S, por ejemplo) se veían disminuidos por la oportuna intervención de este hombre en cuyo retrato se mezclan Thomas Jefferson y Hugh Hefner; un maduro “playboy” con alta calificación financiera y una infatigable capacidad para andar por el mundo echando rollos casi siempre del gusto de quien lo contrata por 100 ó 150 mil dólares la hora.

Lo mismo sirve para coordinar la ayuda a Haití o consolar niños enfermos en Etiopía; elevar el tono de una campaña política o darle recetas a los mexicanos, siempre apabullados por el rescate del tiempo zedillista cuando vino en oportuno rescate de la maltrecha economía tras los errores decembrinos, cuya paternidad hasta la fecha se atribuyen en mutuas acusaciones, Salinas y su malévolo sucesor a quien por cierto el propio Clinton ha erigido en símbolo de la democracia mexicana.

Su más reciente aportación ha sido hablar a trasmano sobre los proyectos de su país en relación con México: controlar el mercado de las drogas mediante el control del sendero de su consumo, el cual viene siendo, por lógica geográfica, México.

Llama la atención la facilidad con la cual Mr. Bill llega a sencillas recetas para vencer la desconfianza mexicana en el establecimiento de un programa de tutoría americana a ver si así podemos con el problema. Obviamente pasa su educada mano por el lomo del gato y nos reconoce el derecho de sabernos desconfiados y exigir el control de la intervención americana, lo cual se parece mucho a las cosas con cuya habilidad se hizo famosa la Lewinsky en la Oficina Oval.

La prensa ha informado sobre su diagnóstico de la situación del narcotráfico en México en términos no sólo imprácticos sino superficiales:

“…virtualmente es imposible, en cualquier parte del mundo, que acabemos con todos los enemigos; es algo dificilísimo de hacer. Necesitamos un plan integral que vaya más allá de la ayuda a México para que se defienda mejor”.

Lo importante no es la idea ni quien la presenta sino quién la puede aplicar. Obviamente Clinton no hablaba por sí mismo sino como vocero extraoficial del gobierno de Obama, pues en su conferencia confirmó el origen del plan. La secretaria de Estado (su socia) ya se lo propuso a Calderón y ya saben de esta iniciativa (la transformación de la Iniciativa Mérida en un esquema de intervención directa como en Colombia, pero con las peculiaridades necesarias) de los señores del Capitolio.

Obviamente a esa iniciativa hubo una respuesta del gobierno mexicano a través del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, pero fue nada más para meter el dedo en el atole del nacionalismo. La verdadera respuesta la conoceremos cuando pasen las cosas, especialmente después de la cena de Obama y Calderón el próximo mes, donde México será llamado a cuentas.

No importa la engañifa organizada de las fotografías y los abrazos y las condenas a la ley Arizona, cuya vida —por cierto— será efímera, sino lo oculto en la presión. Los medios dirán nada más lo posible y lo autorizado. Los resultados se mantendrán como siempre en secreto y poco a poco veremos el viraje de nuestro barco hacia donde los americanos quieran.

México, ha dicho Clinton, tiene un “feroz sentido de independencia”, por lo que un plan de trabajo conjunto para acabar con la inseguridad debe ser creado por los mexicanos. Dijo que nadie debe pensar que Estados Unidos interviene en asuntos internos del país o que quiere determinar su futuro.

Eso nos dice cuánto ha aprendido Mr. Bill. “¿De cuándo acá México tiene un feroz sentido de independencia” si todos sus funcionarios se educan (o dicen) en universidades gringas?

El “Plan México” —dijo— debe ser diferente al “Plan Colombia”, donde las fuerzas armadas de Estados Unidos intervinieron directamente “y, por cierto, con éxito” (digo nomás para medirle el agua al camote).

Pues aquí intervendrán, como ya lo hace la DEA y medio mundo más, indirectamente, pero se van a meter. De eso no debe quedarnos ni un asomo de duda.

SINALOA

Ahora es Parametría la empresa de mediciones sociales quien le otorga avances a Jesús Vizcarra en Sinaloa por encima del senador con licencia Mario López Valdez, por cierto patrocinador del Travieso Arce (quien llevaba el logo de Malova en los calzoncillos) y ganó la noche del sábado por nocaut frente al también mexicano Cecilio Boga Santos, en la función “Batalla por el Yaqui”, en Ciudad Obregón, Sonora.

La carrera espacial

Germán Dehesa
dehesagerman@gmail.com
Gaceta del Ángel
Reforma

Nada más para comenzar, habría que hacer el señalamiento que, ya en su tiempo, hizo Borges: toda carrera, aunque sea a la miscelánea de la esquina, es espacial. Dicho esto, procedo a cambiar de perspectiva para decir que, puesto que México ya ha resuelto todos y cada uno de sus problemas, resulta muy pertinente y halagüeño que tengamos, como todo país moderno que se respete, un organismo dedicado a la investigación y exploración del espacio exterior. Creo que es un paso muy significativo y que, además de sus bondades intrínsecas, viene a llenar las expectativas que su Charro Negro se ha formado al respecto a lo largo de muchos años. Por fin veo que mis sueños se cumplirán y que pronto el primer cohete mexicano el "Chivas Guan" partirá de Cabo Colomitos rumbo a las estrellas.

De inmediato tenemos que darnos a la tarea de formar a nuestros astronautas. Ésta es una solución, hay otra: sabedores de que un mexicano aprende sobre la marcha y de que echando a perder se aprende, podemos lanzar al espacio exterior la nave "Chivas Guan" con gente de ésa que es muy plomito, del tipo de el Coronel Manlio Fabio, el Alférez Nava, la Grumete Gordillo, el cabo Norberto y la chalana Beatriz. Si esta expedición tiene éxito (es decir, si no regresa nadie), enviaremos poco a poquito a todos los diputados, senadores, gobernadores encabezados por Enrique "El Copetín" Peña Nieto y por Mario "El Precioso" Marín, al Procurador Baz Baz, a esa vieja horrenda que es la Gobernadora de Arizona, a Paquita la del Barrio, al latoso de AMLO, al Azcarraguita y su Corte, a MONTIEL y a los que ustedes se sirvan sugerir.

Por supuesto que no pretendemos competir con los norteamericanos que ya nos llevan mucha ventaja. Lo que yo haría sería poner el primer changarro espacial que se llame "La NACHA" en donde se reparen mofles, se hojalateen carrocerías, se arreglen transmisiones. Habrá una fondita adosada donde el cansado viajero se meta un reparador fogonazo de alguna de esas marranillas que hacen andar a los paralíticos y les devuelven la vista a los topitos. Junto con esto, tendremos variados chescos y platos tan selectos como el Pato a la Saturno, los Aerolitos de Chicharrón y las carnitas de Cuino Marciano, Chongos Venusinos, café o té.

Veo con tristeza que las naciones que ya tienen presencia en la carrera espacial, no han hecho, ni de lejos, la suficiente alharaca por la llegada del sabor y los colores mexicanos. Espérense y ya atestiguarán atónitos la llegada a Neptuno del primer mariachi azteca. Y no nos provoquen, porque nos llevamos también a un nutrido Ballet Folclórico que levante con sus chanclazos el polvo de Mercurio, un planeta que ya para entonces, tendrá Zócalo, PRD y chica Catedralota.

Y ya basta, no quiero abandonarme a mis sueños galácticos. Por lo pronto, lo que sabemos es que México ya se dio de alta en la investigación espacial y que Jalisco ya pidió la sede de lo que será nuestra versión de Cabo Kennedy. No se sabe muy bien qué vamos a hacer ahí; lo más probable es que hagamos lo que más cuadra con nuestra idiosincrasia profunda: vamos a hacernos güeyes.

¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCCLXXXIII (1783)

¿MONTIEL volverá a ser transexenal?

Cualquier correspondencia con esta espacial columna, favor de dirigirla a dehesagerman@gmail.com (D.R.)

El PRI y su juego de equilibrios

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Independientemente de los acuerdos de última hora que se puedan sacar en el Congreso, resulta evidente que este periodo ordinario de sesiones, que comenzó el primero de febrero pasado, concluirá como habíamos adelantado hace semanas, sin la aprobación de una sola ley, de una sola reforma significativa.

Se podrá argumentar que en el Senado podrían salir reformas a la de Seguridad Nacional (con capítulos que tendrían que ser revisados mucho más profundamente) e incluso algunos dicen que también podría aprobarse la tan demorada y cuestionada Ley Antisecuestros. Pero lo cierto es que, por encima de las insuficiencias de ésas u otras iniciativas, difícilmente pasarán del Senado a la Cámara de Diputados y, por lo tanto, será necesario a un periodo extraordinario o hasta septiembre para abordarlas.

Lo grave en todo caso es lo que queda en la congeladora legislativa: aproximadamente unas 650 iniciativas de ley están esperando ser por lo menos discutidas, dictaminadas o desechadas. La eficiencia del Congreso es, en ése y en muchos otros sentidos, lamentable. En este periodo ordinario se quedarán varadas desde la prometida reforma política hasta la urgente reforma laboral. Se prometió en diciembre que en febrero se comenzaría a discutir la reforma fiscal integral y ni siquiera se ha hablado de ella. Y se podría continuar con una larga lista de incumplimientos, más notables, es verdad, en la Cámara de Diputados, pero ni remotamente exclusivos de ella.

Es verdad que la torpeza con que se operaron las alianzas PAN-PRD por todo lo que giró en torno a las mismas, incluido aquel pacto firmado por la dirigencia del PRI y la del PAN para no avanzar en ese tipo de alianzas a cambio de apoyos legislativos, en diciembre pasado, dificultó aún más todo el proceso. Las alianzas PAN-PRD no van a funcionar salvo casos muy aislados y, a dos meses de las elecciones, lo cierto es que parecen haber ocasionado el efecto contrario al que se buscaba: consolidarán las posiciones del PRI. Pero, en esa misma lógica, las alianzas han servido, como decía Gómez Mont, al PRI, para tener una magnífica coartada con el fin de bloquear toda la agenda legislativa y, en cuanto pueden, tratar de restarle facultades al Ejecutivo federal en beneficio del Legislativo o de los ejecutivos estatales.

La acción del priismo en ese sentido es consecuente con sus respectivos intereses. Se podrá argumentar, y ello es válido sobre todo para la reforma política en discusión, que al PRI, con las posibilidades serias que tiene de regresar a Los Pinos, no le conviene debilitar las facultades del Ejecutivo federal. Se equivocan quienes lo consideran así: el PRI gobierna hoy dos tercios de los estados del país y el porcentaje puede seguir aumentando. Sus mandatarios se han convertido, en el nuevo modelo político, en personajes mucho más poderosos que nunca antes durante los 70 años de la hegemonía de su partido. En el pasado, un gobernador priista estaba sujeto a los dictados de un presidente del PRI con enormes poderes: en los gobiernos recientes del tricolor, salvo y parcialmente en el de Ernesto Zedillo, el número de gobernadores que fueron cambiados desde la Presidencia alcanzó a casi dos tercios del total en cada administración. Y la designación de sus sucesores se decidía en Los Pinos.

Hoy, si vemos lo ocurrido con las candidaturas a gobernadores priistas para el próximo 4 de julio, podemos comprobar que en todos los casos los mandatarios locales en turno han designado a sus sucesores. Y esos mismos mandatarios resultan intocables por el gobierno federal. Y nadie en el PRI quiere perder esos espacios ganados al Ejecutivo federal que, aun cuando hacen menos eficiente el funcionamiento de la maquinaria gubernamental, consolida a los grupos de poder locales y, paradójicamente, le vuelven a otorgar a ese partido una capacidad electoral que había perdido.

Por eso no sale la reforma política, por eso el PRI quiere que se ratifique a los miembros del gabinete en el Senado, que no se reduzca el número de legisladores, que no haya reeleción. Y por eso los priistas, con la mira en 2012, no se ponen de acuerdo entre sus senadores y sus diputados. Quizá después del 4 de julio pudieran cambiar algunas cosas, tal vez se podrán aprobar algunas iniciativas, pero si los resultados se dan como hoy se perciben, estas tendencias, en lugar de debilitarse, se seguirán fortaleciendo.

abril 26, 2010

Esta democracia fue

Enrique Nanti
Escritor
Agencia Digital de Noticias

Según los griegos, la democracia entendida como el gobierno del pueblo es imposible de lograr (afirma el cientista norteamericano Robert Dahl) en un mundo lleno de estados gigantes donde el vínculo cercano entre la sociedad civil y el gobierno, se va desdibujando hasta convertirse el gobierno en un órgano de administración que en verdad nos da a los ciudadanos la posibilidad de reemplazar a los funcionarios por otros cada cierto tiempo.

No puede menos que coincidirse con Alan Badiou (filósofo francés aún vivo) quien nos sugiere que imaginemos a la política como un acto de amor y no como un medio, que nos tomemos nuestro tiempo y fabriquemos nuestros espacios con paciencia, con esa paciencia que uno le aporta al arte. Pensar la política no desde la ciencia sino desde el arte. Inventar un lugar que no sea el que estamos, alejarnos también de los tiempos que nos marca la información y no dejarnos convencer de que el hombre no merece o no puede apartarse del estado actual de las cosas. Badiou, impregnado por un espíritu sensiblemente filosófico, invita con la libertad de nuestro tiempo y nuestro espacio y aunque suene a poesía, a imaginar un mundo mejor. No es una esperanza estéril, es una realidad posible que además resulta absolutamente imprescindible si no deseamos una catástrofe: “Este es un mundo de la muerte. Y la política es justamente una cuestión para hacer de este mundo un mundo de la vida. Entonces es esencial inventar la política”, asegura el francés.

Lo que quiero decir es que aquella democracia que nació como gobierno del pueblo, hoy ya no es del pueblo sino el gobierno de los políticos (de los dirigentes que primero se eligen entre ellos imperecederamente y recién después de la repartija de candidaturas, le permiten a la gente opinar un poco en las urnas). Debería reinventarse o desestimarse esta democracia y reemplazarse por otro sistema político. Obvio que no hablo de militares… Debe uno ser bobo para creer que si no hay democracia, sólo hay autoritarismo, y debe uno ser muy ingenuo como para no saber que algunas democracias son definitivamente autoritarias. Autoritarismo es no poder criticar a la democracia.

Eso de que este sistema político es el menos malo de todos y que por eso está bueno, no me convence; lo vociferan aquellos que repiten lugares comunes y a los que no se les cae una puta idea nunca, a los que no se les ocurre una nueva forma de gobierno. Es deplorable que nuestra vida social se siga rigiendo por un sistema tan viejo, incluso cuando no se logró jamás la igualdad sino más bien una creciente desigualdad que alarma. La democracia ha fracasado. La pobre imaginación de los actuales hombres de la política y pensadores, no encuentra todavía una nueva doctrina universal, y eso es lamentable. La falta de contemporaneidad ideológica es lamentable... Si me tocara idear un nuevo sistema, pondría la imaginación día y noche al servicio de esa búsqueda, pero no es mi responsabilidad. Como ciudadano común, mi única responsabilidad es reclamar que nos sorprendan con originales y superadoras formas de gobierno porque la democracia ya fue, está ancianita, enferma, y no sirve ahora para acabar de una vez por todas con la maldita injusticia social.

Este mundo no es igual al de los griegos, esta época es distinta, y somos infinitamente más gente que entonces, y los que nos gobiernan no son los mejores ciudadanos como en La República de Platón. Urge otro sistema, y urge por ende, una inyección de creatividad como una sobredosis de inteligencia para quienes tienen el mandato que alcanzar el bienestar general, la igualdad de oportunidades y la libertad absoluta en un mundo con un nuevo clima, un individuo nuevo y una nueva moral colectiva muy distinta a la griega de antaño.

Sería fantástico que a la política global se le cayera una idea. El ciclo de la democracia (como todo en esta vida) está llegando a su tumba. Los ciudadanos civilizados ya queremos algo más que la gimnasia formal de meternos en una urna cada tanto tiempo para arrepentirnos siempre dos o tres meses después.

No mereces vivir ni trabajar aquí

Carlos González Correa
car.atalaya@hotmail.com
La Crónica de Hoy

Pero, ¿de qué caverna prehistórica pudiste salir tú, JAN BREWER? ¿O en qué momento y lugar pudo HITLER sembrar su gen racial en alguna mujer de tu árbol genealógico?

Porque no me explico de dónde te vino el impulso de pureza racial aria que te llevó a promulgar esta LEY SB1070. ¿La ideaste tú, o algún familiar tuyo, o alguno de tus funcionarios asistentes más cercanos en el Palacio de Gobierno en PHOENIX?

Te habrá venido la inspiración en algún recóndito rinconcito de tu cerebro hitleriano que desearía que en tu Arizona no fuese el 90 por ciento de blancos sino que desaparezcan el tres por ciento de negros y del restante siete por ciento en que supuestamente dominan estos morenos mexicanos que afean tu campo y tus ciudades.

¿Cómo limpiar el panorama racial de tu Arizona, GOBERNADORA BREWER? No podrás repetir los métodos nazis expeditos de fletar trenes de la muerte con destino de hornos crematorios como diseñaron tus antepasados nazis. Hoy tampoco podrías delimitar barrios PROGROMS como aquellos en que confinaban a los judíos polacos en Varsovia.

Por supuesto, tienes tu argumento de apoyo: “el estado de Arizona no puede seguir indiferente mientras los secuestros y la violencia de los cárteles comprometen nuestra calidad de vida”.

O sea, los “latinos feos” son el brazo armado en Arizona de los capos mexicanos en ese territorio. Hasta la fecha, quien fuese sospechoso POR APARIENCIA de ILEGAL INDOCUMENTADO sólo podía ser detenido en caso de haber cometido un delito: “no tienes cara de ser de los míos. No mereces vivir ni trabajar aquí”.

¿Qué sigue en tu ruta racista? ¿Buscas una reacción aquí que hasta ahora sólo ha sido de críticas airadas? Cualquier policía de playa en Cancún o Acapulco podría exigirles su pasaporte a los simpáticos SPRINGBREAKERS (ellas no son feas, nos alegran la pupila). O lo mismo podría ser un policía de crucero pidiendo su pasaporte a mis amigotes gringos cuando salen de los hoteles en Juárez o Reforma.

¿Sabes? Te invito a desayunar aquí en mi ATALAYA. Ya verás el menú para trogloditas como tú. Confírmame.

El PT vota por el PRI

Miguel Ángel Granados Chapa
miguelangel@granadoschapa.com
Plaza Pública
Reforma

¿Por qué otras entidades no merecen del PT la misma consideración? En Hidalgo, por ejemplo, el PT se había comprometido a apoyar a Xóchitl Gálvez. La magnitud del compromiso era tal que ella fue presentada como precandidata por el propio PT y por el PAN

El Partido del Trabajo consumó el miércoles pasado su retiro de las coaliciones ya pactadas con el PAN, el PRD y Convergencia para participar en las elecciones de gobernador que se realizarán en julio próximo. Sólo permanecerá en la alianza que sostiene la candidatura de Gabino Cué, porque la comisión ejecutiva nacional estima que "el caso de Oaxaca es especial".

Explica la dirección del PT el porqué de esa excepción: "Primero, porque ahí se trata de enfrentar uno de los cacicazgos políticos más autoritarios y nocivos para el país. Ulises Ruiz ha sido señalado, incluso por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como golpeador del movimiento social oaxaqueño y como responsable de la represión de decenas de activistas y dirigentes sociales en esa entidad, ocurridos durante su mandato. Por eso consideramos estratégica, para la democratización del país, la derrota electoral del cacicazgo enraizado en Oaxaca, y contribuir a la alternancia de gobierno en ese estado".

Si uno creyera en la posibilidad de un mínimo contenido ético en estas decisiones, y sobre todo si lo expresara, podría considerarse ese diagnóstico como un acto de autocrítica, como una confesión de culpa. Pero el PT no tiene los arrestos para reconocerse cómplice en la instauración del gobierno de Ruiz, cuya candidatura apoyó el partido encabezado por Alberto Anaya. Ruiz fue presentado por la coalición Nueva Fuerza Oaxaqueña, compuesta por el PRI, el Partido Verde y el del Trabajo. Nadie ignoraba en Oaxaca quién era y cómo procedía Ruiz, heredero y continuador de los fines y los modos de José Murat. Tan era conocida la personalidad de Ruiz, que el temor a que encabezara el gobierno impulsó a crear la coalición Todos somos Oaxaca, formada por el PAN y el PRD, amén de Convergencia, el partido de Gabino Cué. Y si el PT habitara "un mundo raro" e ignorara quién era su candidato, el bárbaro asesinato del profesor Serafín García Contreras debería haberlo disuadido de mantener su postulación. El 27 de julio de 2004 una partida de bandoleros de la campaña de Ruiz tundió con tal furia a opositores a Ruiz, que mató a palos al profesor jubilado y lesionó a 17 personas más. Ese modo de reprimir anunciaba inequívocamente cuál sería el comportamiento, autoritario y represor, del candidato del PT, que semanas más tarde concluiría su gira en esa condición.

La descripción del gobierno de Ulises podría aplicarse, mutatis mutandis, con mayor o menor grado de exactitud a los gobiernos que en otras entidades el PT había convenido combatir a través de alianzas. Pero es más útil, en sentido; el párrafo explica por qué su compromiso con Cué, de quien fue adversario hace seis años (sin que osen recordarlo): "dado que desde mucho tiempo atrás habíamos comprometido nuestro apoyo a Gabino Cué, continuaremos participando en la coalición opositora que lo postula. Sobre todo porque, de no ser así, Ulises Ruiz podría utilizar nuestro retiro de la alianza para atacar y obstaculizar la candidatura de Gabino Cué. No queremos servir de pretexto para allanarle el camino al cacicazgo que mal gobierna Oaxaca y pretende perpetuarse en el poder, a través de su candidato Eviel Pérez".

¿Por qué otras entidades no merecen del PT la misma consideración? En Hidalgo, por ejemplo, el PT se había comprometido a apoyar a Xóchitl Gálvez. La magnitud del compromiso era tal que ella fue presentada como precandidata por el propio PT y por el PAN, que tanta repulsión suscita ahora en el partido. Y es claro que la nueva actitud del PT, como ese partido prevé que ocurriría si rompiera la coalición oaxaqueña, sería utilizada "para atacar y obstaculizar la candidatura de" Xóchitl Gálvez, pongamos como ejemplo, y serviría "de pretexto para allanarse el camino al cacicazgo que mal gobierna... y pretende perpetuarse en el poder a través de su candidato (Francisco Olvera)".

En estados como Oaxaca e Hidalgo, el único instrumento para derrotar al PRI es una alianza opositora de ancha base. Acceder a participar en ella y luego zafarse, mella la potencia del arma que los ciudadanos han impulsado para llegar a la alternancia. En otras palabras, negarse a las coaliciones después de haberlas admitido es favorecer al PRI. Es, de hecho votar por el PRI para que permanezca en gubernaturas de ejercicio cada vez peor.

El PT se cubre con la influencia y la reputación política de su candidato presidencial en 2006 para tomar esta decisión que "surgió a raíz del planteamiento que nos hizo Andrés Manuel López Obrador, a quien reconocemos como Presidente Legítimo y líder indiscutible de la izquierda mexicana, respecto a reconsiderar cualquier alianza con el PRI o el PAN". Por su parte, López Obrador insiste en decir que en materia electoral él solamente opina, que no impone "línea", y que las decisiones las toman los dirigentes de los partidos.

Más aun que con su propio partido, López Obrador mantiene con el PT una alianza estratégica. La propaganda electoral del PT lo conserva en el centro de sus mensajes ("estaríamos mejor con López Obrador"). Con el patrocinio de éste el PT obtuvo en 2009 la mayor votación de su historia e integró su mayor y mejor bancada en San Lázaro. La poderosa influencia del dirigente principal de la izquierda ha preferido dar curso a la inquina que provoca la usurpación, que a la visión estratégica de desplazar a gobiernos priistas y con ello impedir o lastrar su triunfo en 2012. De ese modo, López Obrador se da más que balazo en la pierna.

Clinton en Acapulco

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

Considero a Bill Clinton como uno de los mejores presidentes de la historia contemporánea de Estados Unidos. Ahora se ha convertido en un ex mandatario muy activo que, entre otras labores, ofrece conferencias para ganarse la vida. He tenido la fortuna de verlo varias veces y siempre me deja pensando. El viernes, lo vi en la Convención Bancaria en Acapulco. Dictó una articulada ponencia que otra vez me gustó porque otra vez me dejó pensando.

Primero, el ex presidente estadunidense dijo algo muy cierto que a menudo se nos olvida: “Esta época ha sido buena para nosotros”. Efectivamente, comparado con otros periodos históricos, hemos tenido la fortuna de vivir en un mundo (por lo menos en Occidente) de mayor bienestar económico y libertad política. Simple y sencillamente, recordemos que, a diferencia de nuestros abuelos, no hemos vivido la pesadilla de una guerra mundial con todo lo que implica. Clinton me dejó pensando. Yo le pregunto: ¿vive usted mejor o peor que sus padres o sus abuelos?

Pero Clinton tampoco echó las campanas al vuelo. Para él, la interdependencia mundial ha generado muchos beneficios pero también nuevos retos. “Este mundo es inequitativo, inestable e insostenible”, argumentó el ex presidente. Ahí sigue el problema de la pobreza para mil millones de habitantes que viven con menos de un dólar al día. Ahí está la violencia terrorista o de la delincuencia organizada que trasciende fronteras. Y ahí está el enorme problema del calentamiento global a consecuencia del desarrollo económico. Eso también me dejó pensando. Yo le pregunto: ¿cuál es nuestra responsabilidad individual para hacer de este mundo un espacio más equitativo, estable y sostenible?

El ex presidente señaló que, en su experiencia, cuando hay que resolver un problema se hacen tres preguntas. Primero: ¿qué vamos a hacer? Segundo: ¿quién lo va a hacer? Tercero: ¿cuánto va a costar? Sin embargo, para Clinton la pregunta más relevante, que a menudo no se hace, es ¿cómo lo vamos a hacer? El “cómo” es el cuestionamiento más relevante para el siglo XXI, arguyó el conferencista. ¿Cómo generar oportunidades a la gente que hoy vive en la pobreza? ¿Cómo combatir a los narcotraficantes mexicanos que venden drogas y compran armas en Estados Unidos? ¿Cómo bajar las emisiones de bióxido de carbono en cada uno de los países? Yo le pregunto a usted: ¿cómo?

Clinton también habló de la corrupción en las economías emergentes. “Generalmente es una consecuencia de la incapacidad”, argumenta. Y dio ejemplos de países que ha visitado donde, como no hay sistemas predecibles para resolver problemas cotidianos, la interacción humana inevitablemente lleva a la corrupción. El reto, entonces, es construir capacidades, sistemas que trabajen. Es lo que han logrado los países desarrollados donde el problema es otro: la rigidez en sus sistemas. El ex presidente ofreció un ejemplo: el sistema de salud estadunidense al que le urgía una reforma. De esta manera, para los países emergentes el problema es desarrollar sistemas, mientras que para los ricos es flexibilizar los sistemas existentes.

México, apuntó Clinton, tiene ambos retos. Por un lado existen sistemas que necesitan reformarse pero, en otros ámbitos, todavía tiene que desarrollar capacidades. Y aquí es donde el ex presidente nos recordó que quizá los mexicanos no estemos tan mal como a veces pensamos. Piensen ustedes, dijo, cómo su país ha avanzado en las últimas décadas; todo lo que hoy está mejor. Otra vez Clinton me dejó pensando. Yo le pregunto: ¿Acaso no existen muchas cosas en México que hoy están mejor que hace una o dos generaciones?

Finalmente, Clinton regresó al tema de la inequidad, inestabilidad e insostenibilidad del mundo actual. Argumentó que, en esta época, los mexicanos y los estadunidenses tenemos que trabajar juntos para resolver estos temas. No hay de otra en el mundo interdependiente de hoy. Es ilusorio pensar que cada uno puede rascarse con sus propias uñas. Aquí recordó cómo él, en su papel de presidente, tuvo que tomar la decisión de rescatar financieramente a México durante la crisis de 1995. Pero el gobierno mexicano también fue responsable y pagó hasta el último centavo de las garantías otorgadas por los estadunidenses. En este mundo actual, lo que funciona es la cooperación entre las naciones, sobre todo de dos vecinos. Lo cual, una vez más, me dejó pensando sobre el futuro de la complejísima relación de México y Estados Unidos. Yo le pregunto: ¿qué queremos los vecinos en ambos lados del río Bravo hacer con el barrio norteamericano?

A confesión de parte, relevo de pruebas

Luis González de Alba
La Calle
Milenio

Quienes nos marean con ditirambos a la obra de la Revolución centenaria enlistan entre sus logros servicios que hay en todo el mundo, con o sin revolución. Entre ellos la seguridad social, el IMSS. Pero no hay mejor reconocimiento de su fracaso que la contratación por los diputados de Jalisco de un seguro de gastos médicos mayores… de GNP. Ya la creación del ISSSTE, para dar servicio especial a los burócratas, sólo se explicaba porque a ellos les consta que el servicio del IMSS es pésimo.

También lo saben los diputados, por eso se otorgan un seguro privado. Nada tendría de malo si lo pagaran de sus magníficos salarios, pero son muy listos y nos los hacen pagar a los contribuyentes, al igual que sus comilonas, celulares, autos, gasolinas, viajes y demás.

El mal servicio del IMSS tiene por fuente un problema que el socialismo real no consiguió resolver de 1917 a 1989: la falta de incentivo para ofrecer buen servicio a una clientela de cualquier forma cautiva y sin opción para buscar otro hospital, otro médico, otro laboratorio.

La solución es una y muy sencilla: revertir la estructura del IMSS en un reembolsador de servicios prestados, como GNP, o, cuando se trate de emergencias y servicios programados, en el garante de pago al hospital elegido por el paciente. Una receta se surtiría en cualquier farmacia y la pagaría el IMSS, un hospital cualquiera podría recibir la credencial del IMSS como la de cualquier aseguradora y cobrar de acuerdo a una tabla preestablecida.

Pero eso da al traste con los poderoso sindicatos del IMSS y del ISSSTE, los médicos que terminaron su carrera con evaluaciones caritativas por infancia y juventud desdichadas, y (dice el rector de la UNAM) no pueden juzgarse al parejo que cualquiera, se quedarían sin los pacientes que ahora atienden sin levantar la cabeza del papel donde garrapatean edad y nombre.

¿Y las pensiones? Éstas deben ser rubro aparte, una combinación del seguro de vida privado, que paga pensión vitalicia ante incapacidad total (y una gran incapacidad llega al cumplir 65 años), y vigilancia del Estado para evitar riesgos con el dinero de los viejos. Los préstamos, como es natural, deben estar a cargo de los bancos: zapatero a tus zapatos.

Selección natural de gays. Homosexualidad y pederastia no son lo mismo ni van necesariamente juntas, el homosexual pederasta es minoría de una minoría. Pero el 60 por ciento de los curas pederastas son homosexuales, dice Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano. Un porcentaje muy alto con respecto a la población general: si no hubiera ningún sesgo al tomar el sacerdocio como profesión, los curas homosexuales no deberían rebasar el 10 por ciento, y de ese 10 una fracción sería pederasta. No hay números claros, pero algo así como el 1 por ciento.

El problema no es el celibato, sino la horrenda sodomía, dice el Vaticano. Olvida su vocero que el celibato atrae a jóvenes que 1) No sienten atracción por las mujeres, 2) Por eso mismo no creen sacrificar algo con sus votos de castidad, 3) Escapan a la presión familiar para tener novia y esposa por una vía rociada de agua bendita, 4) Los quizá todavía inconscientes deseos homosexuales les hacen atractivo el seminario, donde no verán mujeres y estarán entre otros hombres de todas las edades, colores y sabores: un verdadero paraíso del que son parte los bellísimos cuerpos desnudos de Cristos con su atractivo sadomasoquista añadido y que, créanme, inducen buen número de puñetas y paredes chorreadas en las celdas de los seminaristas.

Y para al menos unos más pocos de esos ya pocos, no es menor atractivo el poder usar encajes, bordados, madroños y listones.

Qinghai. ¿Y cómo ching-ai se lee eso publicado en MILENIO? Los chinos emplean un sistema, llamado pin yin, para escribir con el alfabeto latino, común en la mayoría de los idiomas, desde el inglés al rumano, y así dar una idea aproximada de sus nombres propios. Pero es un sistema que debe aprenderse, por ejemplo la Z suena TS, así que cuando usted ve Mao Zedong, debe pronunciar Mao Tse tung… como antes. Y cómo suena una Q sin su necesaria U está en chino.

Travestismo del PRI. Cuando piden hueso y no les dan, trotan al PRD travestidos de izquierda, y de allí (al restallido del látigo) a tragar sapos salinistas al PT. Acto seguido nos acusan, a quienes los hemos combatido desde hace 40 años, de ser enemigos de la izquierda. Burdo acto de mago chafa que arranca aplausos necios.

El riesgo de las alianzas

Jesús Silva-Herzog Márquez
Reforma

Si atendemos el discurso electoral de la temporada parece que hemos regresado al país de hace 20 años. Hay un partido invencible y tramposo al que solamente puede derrotar una alianza de todos sus adversarios. El PRD y el PAN unidos para desbancar al PRI. No deja de ser curioso: uno de ellos ocupa la Presidencia desde hace más de una década pero transmite cotidianamente su nostalgia de la brega opositora. El otro estuvo a un pelo de ganar la Presidencia pero hoy parece aterrado por la posibilidad de ser barrido en las elecciones. Y el PRI, sin haber dado un solo paso en su renovación, es hoy el partido más popular y el menos aborrecido. Desde hace meses, el PAN y el PRD nos retrotraen a los años ochenta para advertirnos que no hay condiciones de competencia, que las instituciones están cargadas; que los medios no dan cuenta de lo que pasa en las campañas. El monstruo inderrotable está de vuelta. Seguramente nunca se fue, apenas se retiró de la escena nacional pero siguió muy vivo y quizás se volvió más astuto en los rincones de la política local. En algunos sitios aprendió a competir y logró recuperar el poder que se le había escapado. En otros estados puso al día sus ardides para no soltarlo. La descentralización política que el país ha vivido en los últimos años no le ha abierto caminos a la democracia local sino que ha fincado regionalmente la política del abuso. Las lealtades al centro han desaparecido sin que se hayan asentado con solidez mecanismos eficaces de vigilancia. El repliegue del presidencialismo abrió el camino de los autoritarismos subregionales que hoy mandan sin contrapesos.

Por eso ha regresado una extraña política de alianzas. Los polos han dejado atrás la ideología para pactar alianzas electorales que parecían impensables hace unos cuantos meses. Después de la polarización extrema que vivió el país en el 2006, los enemigos se abrazan con la esperanza de darle un golpe a su enemigo común. Más que audacia, el impulso aliancista revela desesperación. La retórica transicional ha retornado: hay que pactar con cualquiera con tal de quitarle el poder al PRI que impide una competencia en condiciones democráticas. Pero una anticipación nacional ha sido definitiva para concretar los pactos improbables. En la derecha y en la izquierda se presagian resultados desastrosos. Una pesadilla común los atormenta: en el preludio al 2012, el PRI desfila presumiendo orgullosamente triunfos en los estados. La amenaza para sus perspectivas presidenciales no es meramente el impacto psicológico que tales victorias pudieran generar en los electores. El peligro es que esos triunfos permitan la implantación generalizada de la maquinaria electoral priista que pudiera pavimentar su retorno. Si no hacemos nada ahora, no podremos hacer nada después. Ése es el cálculo exasperado de panistas y perredistas: la elección presidencial empieza hoy, en las elecciones de gobernadores, alcaldes y congresos locales.

Las alianzas han recibido muchas críticas. Las más severas han sido, por supuesto, interesadas. Para los priistas, esta coalición de contrarios es antinatural y perversa; un golpe a la brújula que los electores necesitan para orientar su voto; un pacto oportunista en el que impera sólo la antipatía y que no podrá sobrevivir la jornada electoral. Sea como sea, la primera prueba, la crucial, será en el momento del voto. ¿Pueden convertirse estas alianzas en fórmulas exitosas? Ya lo veremos. Dentro de un par de meses se podrá hacer la primera evaluación del acuerdo. Por lo pronto, lo que es visible es el riesgo que corrieron los partidos nacionales que se ubican en los extremos del arco. Dentro del PAN ya provocó una pequeña crisis en el gobierno y en el PRD ha exhibido con claridad las hondas diferencias entre el movimiento lopezobradorista y la dirigencia del partido. Lo dicho: al impulsar alianzas con su contrario ideológico, los dirigentes corrieron un riesgo altísimo. Su liderazgo pende de esa apuesta. Las encuestas no demuestran aún que el cálculo haya sido juicioso. La alianza de dos no es duplicación de fuerzas. Bien se sabe que las coaliciones políticas no son operaciones aritméticas. En lo concreto, hay que recordar que la dinámica electoral en los estados sigue siendo, en lo fundamental, binaria y que el PRI (salvo en el Distrito Federal) ocupa un lugar estratégico: PRI contra izquierda o PRI contra derecha. De ahí que el agregado de la tercera fuerza sea, en la mayoría de los casos, una suma que apenas añade y que, en algunos aspectos, resta.

El fracaso de las alianzas puede ser devastador para las actuales dirigencias. En ambas organizaciones hay fuerzas que esperan un resultado adverso para destronar a quienes las impulsaron. Los opositores al PRI pueden enfrentar, dentro de unos meses, el peor de los mundos: derrotas electorales y pleitos internos.

abril 25, 2010

Pronatura: Orgullo de México

Luis Manuel Guerra
quimicoguerra@quimicoguerra.com
La Crónica de Hoy

Vivimos días, semanas, meses difíciles en nuestro país: Recordamos que exactamente hace un año nos paralizó la alarma sanitaria frente a la presencia de un virus desconocido. El resquebrajamiento de la seguridad nacional nos enfrenta a un panorama angustiante e incierto. En este escenario, déjeme comentarle, querida, querido lector, que hay faros de luz que nos animan y dan ímpetu para continuar con optimismo en esta tarea de elevar la conciencia ecológica de nuestra sociedad mexicana. Pues en esta semana que termina, se llevó a cabo en un lugar verdaderamente extraordinario y gratificante, el Museo Franz Mayer, la vigésima asamblea anual de Pronatura. Para quienes estamos involucrados en cuerpo y alma con la conservación de nuestros recursos, Pronatura es el ejemplo que nos demuestra que la sociedad civil organizada, con propósito y rumbo, puede significar el cambio hacia un desarrollo sostenible. Yo he acompañado a Pronatura desde 1982, dos años después de fundado, y para mí siempre hay significado un ejemplo de éxito que ha protegido muchos millones de hectáreas en nuestra país. Para que tengas una idea de lo que es Pronatura y la apoyes (www.pronatura.org.mx), te transcribo a continuación la reseña de esta vigésima asamblea:

En compañía de socios, aliados, donantes y amigos, el personal de la organización ofreció una sencilla recepción como pretexto para presentar el informe de actividades. En está ocasión y como ya se ha vuelto costumbre, el formato del evento se realizó de manera más dinámica y ágil, resumiendo los puntos más relevantes en un video que reunió la información presentada en el documento de 200 páginas que integró el reporte final.

Congruentes con el objetivo de la organización, el documento se entregó a los asistentes de manera electrónica y se pudo reportar que la realización de dicho archivo fue 100% sustentable y neutro en emisiones de bióxido de carbono para su diseño y producción.

Pronatura y el cambio climático. El cambio climático es un problema global complejo que representa un nuevo reto para la humanidad pues implica distintos aspectos tanto ambientales, sociales, culturales, económicos como políticos. Aunque los impactos globales no sean muy dramáticos en el corto plazo es importante trabajar hoy tanto a nivel local, regional y nacional para reducir las consecuencias en el futuro.

Por ello, Pronatura México se ha enfocado en desarrollar un programa de cambio climático, mismo que se articula en torno a los diferentes ejes temáticos transversales que se basan en las fortalezas de la institución, siendo estos:

a) Políticas públicas

El cambio climático global y sus efectos son temas de relevancia para México. Los escenarios de sus consecuencias en nuestro país incluyen la desaparición de bosques, pérdida de cosechas, cambios en la vegetación, desertificación y sequías, crisis de agua, inundaciones costeras, entre otros.

La capacidad de México para adaptarse al cambio climático y anticipar o mitigar sus efectos dependerá en gran medida de sus políticas públicas. Es por esto que Pronatura ha tomado la iniciativa de promover la adopción de políticas en torno al cambio climático y sus efectos en nuestro país, como estrategia para salvaguardar nuestra biodiversidad.

Objetivo General:

Promover ante diferentes órganos de gobierno la discusión, elaboración y adopción de políticas públicas respecto al cambio climático en México, con énfasis en la promoción de alternativas energéticas y reducción de emisiones de gases invernadero

Acciones:

2006. Se invitó a Pronatura a formar parte del Comité Técnico Consultivo de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) que promueve el pago por servicios ambientales y fomenta la conservación de ecosistemas para mitigar el cambio climático.

2005. Se presentó al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma al artículo 27 constitucional para que la conservación sea reconocida como un uso de la tierra y evitar que se consideren terrenos ociosos. Con esta reforma se pretenden aumentar las áreas conservadas y disminuir la deforestación

2004. Se colaboró con otras instituciones en el Programa para Desarrollar el Mercado de Servicios Ambientales por Captura de Carbono y los Derivados de la Biodiversidad (PSA-CABSA). Con este programa se pretende mitigar el cambio climático al proporcionar alternativas de conservación de ecosistemas forestales que absorben cantidades importantes de bióxido de carbono

2002. Se participó en la elaboración de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable donde se reconocen y promueven los servicios ambientales en ecosistemas forestales de nuestro país

2000. Pronatura organizó un viaje con un grupo de senadores de la Comisión del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca del Senado de la República. Dicho viaje tuvo como objetivo el estudiar la experiencia de Costa Rica en el pago por servicios ambientales y mercados de carbono.

Al dejar de imprimir nuestro informe evitamos la emisión de:

Peso del papel necesario

0.45 toneladas


Uso de madera

1.81 toneladas


Energía neta

13.56 millones de BTU’s


Gases de efecto invernadero

1,205.92 kg CO2 eq


Desecho de agua

38,011.14 litros


Desechos sólidos

391.38 kg


A decir del presidente de la organización, el ingeniero Guillermo Barroso: “El año 2009 estuvo marcado por dos eventos que avalan y dan fe del crecimiento y trayectoria de nuestra organización tanto en el ámbito interno como externo. Al interior de la organización, la creación de la Federación Pronatura, culmina la conformación de un modelo institucional que conoce sus orígenes en el ejercicio de Rediseño Institucional que Pronatura emprendió a partir del año 2003. Hoy podemos celebrar que a través del modelo federativo recientemente instaurado, Pronatura responde a la necesidad de reforzar tanto su identidad institucional, como su integración y consolidación a nivel nacional”.

El modelo federativo se configura, como no podía ser de otra manera, a través del consenso de sus diferentes miembros, partiendo de sus necesidades y tomando como base el marco estratégico general; promueve además el sentido social de la organización, la corresponsabilidad, la equidad, el compromiso y el apoyo mutuo. La Federación busca generar sinergias al integrar y articular a las partes, potencializando el ser y el quehacer de cada uno en el todo al reconocer y respetar las diferencias de los miembros considerando sus características y condiciones regionales sin perder la visión global y la unidad nacional.

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el año 2010 Año Internacional de la Diversidad Biológica buscando atraer la atención de la comunidad internacional hacia el problema que supone la continua pérdida de la biodiversidad. Y es que hacer frente a la pérdida de la diversidad biológica requiere de una participación universal con el fin de lograr un futuro sostenible para todos. Y nosotros, desde Pronatura estamos poniendo nuestro granito de arena.

Visita su página, contribuye con la asociación de la sociedad civil más efectiva para proteger los hábitat únicos de los cuales somos custodios

Pronatura: Orgullo de México

Luis Manuel Guerra
quimicoguerra@quimicoguerra.com
La Crónica de Hoy

Vivimos días, semanas, meses difíciles en nuestro país: Recordamos que exactamente hace un año nos paralizó la alarma sanitaria frente a la presencia de un virus desconocido. El resquebrajamiento de la seguridad nacional nos enfrenta a un panorama angustiante e incierto. En este escenario, déjeme comentarle, querida, querido lector, que hay faros de luz que nos animan y dan ímpetu para continuar con optimismo en esta tarea de elevar la conciencia ecológica de nuestra sociedad mexicana. Pues en esta semana que termina, se llevó a cabo en un lugar verdaderamente extraordinario y gratificante, el Museo Franz Mayer, la vigésima asamblea anual de Pronatura. Para quienes estamos involucrados en cuerpo y alma con la conservación de nuestros recursos, Pronatura es el ejemplo que nos demuestra que la sociedad civil organizada, con propósito y rumbo, puede significar el cambio hacia un desarrollo sostenible. Yo he acompañado a Pronatura desde 1982, dos años después de fundado, y para mí siempre hay significado un ejemplo de éxito que ha protegido muchos millones de hectáreas en nuestra país. Para que tengas una idea de lo que es Pronatura y la apoyes (www.pronatura.org.mx), te transcribo a continuación la reseña de esta vigésima asamblea:

En compañía de socios, aliados, donantes y amigos, el personal de la organización ofreció una sencilla recepción como pretexto para presentar el informe de actividades. En está ocasión y como ya se ha vuelto costumbre, el formato del evento se realizó de manera más dinámica y ágil, resumiendo los puntos más relevantes en un video que reunió la información presentada en el documento de 200 páginas que integró el reporte final.

Congruentes con el objetivo de la organización, el documento se entregó a los asistentes de manera electrónica y se pudo reportar que la realización de dicho archivo fue 100% sustentable y neutro en emisiones de bióxido de carbono para su diseño y producción.

Pronatura y el cambio climático. El cambio climático es un problema global complejo que representa un nuevo reto para la humanidad pues implica distintos aspectos tanto ambientales, sociales, culturales, económicos como políticos. Aunque los impactos globales no sean muy dramáticos en el corto plazo es importante trabajar hoy tanto a nivel local, regional y nacional para reducir las consecuencias en el futuro.

Por ello, Pronatura México se ha enfocado en desarrollar un programa de cambio climático, mismo que se articula en torno a los diferentes ejes temáticos transversales que se basan en las fortalezas de la institución, siendo estos:

a) Políticas públicas

El cambio climático global y sus efectos son temas de relevancia para México. Los escenarios de sus consecuencias en nuestro país incluyen la desaparición de bosques, pérdida de cosechas, cambios en la vegetación, desertificación y sequías, crisis de agua, inundaciones costeras, entre otros.

La capacidad de México para adaptarse al cambio climático y anticipar o mitigar sus efectos dependerá en gran medida de sus políticas públicas. Es por esto que Pronatura ha tomado la iniciativa de promover la adopción de políticas en torno al cambio climático y sus efectos en nuestro país, como estrategia para salvaguardar nuestra biodiversidad.

Objetivo General:

Promover ante diferentes órganos de gobierno la discusión, elaboración y adopción de políticas públicas respecto al cambio climático en México, con énfasis en la promoción de alternativas energéticas y reducción de emisiones de gases invernadero

Acciones:

2006. Se invitó a Pronatura a formar parte del Comité Técnico Consultivo de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) que promueve el pago por servicios ambientales y fomenta la conservación de ecosistemas para mitigar el cambio climático.

2005. Se presentó al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma al artículo 27 constitucional para que la conservación sea reconocida como un uso de la tierra y evitar que se consideren terrenos ociosos. Con esta reforma se pretenden aumentar las áreas conservadas y disminuir la deforestación

2004. Se colaboró con otras instituciones en el Programa para Desarrollar el Mercado de Servicios Ambientales por Captura de Carbono y los Derivados de la Biodiversidad (PSA-CABSA). Con este programa se pretende mitigar el cambio climático al proporcionar alternativas de conservación de ecosistemas forestales que absorben cantidades importantes de bióxido de carbono

2002. Se participó en la elaboración de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable donde se reconocen y promueven los servicios ambientales en ecosistemas forestales de nuestro país

2000. Pronatura organizó un viaje con un grupo de senadores de la Comisión del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca del Senado de la República. Dicho viaje tuvo como objetivo el estudiar la experiencia de Costa Rica en el pago por servicios ambientales y mercados de carbono.

Al dejar de imprimir nuestro informe evitamos la emisión de:

Peso del papel necesario

0.45 toneladas


Uso de madera

1.81 toneladas


Energía neta

13.56 millones de BTU’s


Gases de efecto invernadero

1,205.92 kg CO2 eq


Desecho de agua

38,011.14 litros


Desechos sólidos

391.38 kg


A decir del presidente de la organización, el ingeniero Guillermo Barroso: “El año 2009 estuvo marcado por dos eventos que avalan y dan fe del crecimiento y trayectoria de nuestra organización tanto en el ámbito interno como externo. Al interior de la organización, la creación de la Federación Pronatura, culmina la conformación de un modelo institucional que conoce sus orígenes en el ejercicio de Rediseño Institucional que Pronatura emprendió a partir del año 2003. Hoy podemos celebrar que a través del modelo federativo recientemente instaurado, Pronatura responde a la necesidad de reforzar tanto su identidad institucional, como su integración y consolidación a nivel nacional”.

El modelo federativo se configura, como no podía ser de otra manera, a través del consenso de sus diferentes miembros, partiendo de sus necesidades y tomando como base el marco estratégico general; promueve además el sentido social de la organización, la corresponsabilidad, la equidad, el compromiso y el apoyo mutuo. La Federación busca generar sinergias al integrar y articular a las partes, potencializando el ser y el quehacer de cada uno en el todo al reconocer y respetar las diferencias de los miembros considerando sus características y condiciones regionales sin perder la visión global y la unidad nacional.

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el año 2010 Año Internacional de la Diversidad Biológica buscando atraer la atención de la comunidad internacional hacia el problema que supone la continua pérdida de la biodiversidad. Y es que hacer frente a la pérdida de la diversidad biológica requiere de una participación universal con el fin de lograr un futuro sostenible para todos. Y nosotros, desde Pronatura estamos poniendo nuestro granito de arena.

Visita su página, contribuye con la asociación de la sociedad civil más efectiva para proteger los hábitat únicos de los cuales somos custodios

'México salvaje' por Paco Calderón

Posiciones de repliegue

Gabriel Zaid
Reforma

Muchos comentaristas consideran que la guerra a los cárteles fracasó, y es posible que el próximo presidente quiera dar marcha atrás. Esto haría sentir a los capos que ganaron, y obligaría después a recomenzar. De ahí la importancia de construir posiciones de repliegue que puedan mantenerse de un sexenio al otro.

En su capítulo sobre "La retirada después de una batalla perdida", dice Clausewitz (De la guerra) que el daño mayor no es físico, sino moral, y por lo mismo la retirada no debe ser precipitada. Hay que abandonar lentamente la posición peligrosa y replegarse a una posición que restablezca la relación de fuerzas frente al enemigo. Esto debe entenderse dentro del principio general de que la guerra es "la continuación de la política por otros medios", y por lo mismo debe tener objetivos definidos. Sobre todo en una guerra cuyo teatro de operaciones es la luz pública (las cámaras, noticias y comentarios), y donde la victoria se define en términos de quién desanima a quién.

Es imposible que la fuerza pública esté a todas horas en cada metro cuadrado del territorio, los cielos y los mares del país. Pero es posible tener el control absoluto de puntos decisivos: aduanas, bancos, notarías y cárceles; algo que cuesta mucho menos, daña desproporcionadamente el negocio de los cárteles y da pistas para lanzar persecuciones específicas.

Hay puntos vulnerables del narcotráfico en el ciclo que va de la importación (de armas, equipo de transporte, drogas y sus materias primas) a la producción, almacenaje y distribución (menudeo, mayoreo, exportación); la cobranza, las transferencias financieras y la inversión en otros negocios (lavado de dinero); el reclutamiento y liquidación de personal propio y ajeno (la compra o extorsión de autoridades); los sistemas de información, el desarrollo de innovaciones.

Las cárceles federales ocupan la millonésima parte del territorio nacional. Además, no son puntos móviles, sino fijos, cerrados y sujetos a vigilancia permanente y control armado. Imponer ahí el Estado de derecho no requiere tanta gente ni capacidad de fuego. Se tienen incluso los nombres, antecedentes y lugares de acción del "enemigo": no sólo los reclusos, sino las autoridades responsables de que las cárceles sean centros criminales.

La impunidad de los capos (que pegan y corren desde posiciones móviles) es grave, pero más grave aún es la impunidad de las autoridades corruptas o incompetentes que los dejan escapar o les permiten delinquir encarcelados. Todas las autoridades carcelarias (desde los custodios hasta el subsecretario del sistema penitenciario federal) deberían ser certificadas cada seis meses con pruebas de confianza y probidad administradas por una dependencia externa, así como auditorías de la Secretaría de la Función Pública, en ambos casos con personal corresponsable de las irregularidades que no adviertan y aparezcan después. Las instalaciones, equipos, sistemas y procedimientos deberían ser auditados semestralmente por agencias internacionales contratadas por la Secretaría de Seguridad. De igual manera, el ejercicio del presupuesto y la normatividad de las operaciones por la Auditoría Superior, sin esperar al cierre del ejercicio. Y el trato a los internos, sus visitas y el personal, por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Tener un pleno Estado de derecho en las cárceles sería un logro por sí mismo, un territorio liberado de la corrupción y del crimen, un disuasivo para los delincuentes que andan sueltos y una posición fuerte como base para extender el combate al crimen.

Las aduanas y los movimientos financieros sospechosos están a cargo de la Secretaría de Hacienda, que es un tigre en la persecución de causantes cumplidos, pero un gatito frente al crimen organizado. Simplemente no es creíble que tantos millones de dólares y toneladas pasen ante sus narices sin oler algo raro. Hacienda debería ser auditada cada seis meses en el cumplimiento de estas funciones por agencias internacionales no contratadas por Hacienda, sino por Gobernación; con beneficios adicionales para la recaudación y la economía golpeada por el contrabando y la piratería.

Una buena parte del lavado de dinero pasa por las notarías y corredurías, que dan fe de que los comparecientes dicen estar "al corriente en el pago de sus impuestos, sin comprobarlo". En las operaciones por arriba de cierta cantidad deberían: rechazar las transacciones en efectivo, exigir cheques certificados y detallarlos, obtener comprobantes del último pago de impuestos y dar parte del movimiento a la Unidad de Inteligencia de la Secretaría de Hacienda.

Todo esto además de lo que fácilmente puede desaparecer de un sexenio a otro: los patrullajes, los servicios de inteligencia, la coordinación con las autoridades locales e internacionales, así como la depuración general de las policías, el ejército, la marina, las agencias del ministerio público, los tribunales y los candidatos electorales.

20 años del Hubble: nuestros ojos en el cosmos




Durante sus dos décadas de existencia, el telescopio espacial Hubble ha conmovido y sorprendido, transformando nuestra forma de ver el universo.

El 25 de abril se cumplen 20 años desde que el Hubble fuera desplegado por la NASA, la agencia espacial estadounidense, a unos 600 kms de la Tierra.

Desde su posición privilegiada, por encima de la atmósfera, el telescopio ha sido nuestros ojos, asomándose a los lugares más remotos del cosmos.

La historia que cuentan sus imágenes, con colores y movimientos espectaculares, es tan dramática como la vida misma: nubes turbulentas que son cunas estelares, estrellas que al morir explotan y despiden su material, que algún día se transformará en otras estrellas o planetas en un proceso contínuo de regeneración.

Un proceso del que somos parte nosotros mismos.

El Dr. Francisco Diego, astrónomo del University College de Londres, nos da su visión personal del legado del Hubble en este video de BBC Mundo.

Achtung, mexicanos

Víctor Beltri
Politólogo
contacto@victorbeltri.com
twitter.com/vbeltri
Excélsior

¿Cómo podría distinguir un policía de Arizona a un mexicano que esté en el país de manera legal de uno que no lo esté?

La estancia ilegal de extranjeros en el estado de Arizona será, de acuerdo con la nueva legislación aprobada por la gobernadora Brewer, un delito. La menor sospecha de la presencia de un inmigrante ilegal dará lugar al interrogatorio por parte de la policía, y es fácil imaginar cuáles serían los motivos de sospecha: el color de piel, ojos, cabello; el idioma; la apariencia física en general. Sin embargo, también aclaró que los encargados de la aplicación de la ley no centrarán su atención en los migrantes que residan legalmente en el país.

Es pertinente preguntar cómo podría distinguir un policía de Arizona, en una situación cotidiana, a un mexicano que esté en el país de manera legal de uno que no lo esté, de tal manera que no centre su atención en él. En lo personal, me imagino que a través de algún tipo de distintivo que pueda portar en su ropa, de manera visible, y que sea fácilmente identificable, como por ejemplo una estrella amarilla, de seis picos. Se ha hecho con anterioridad, por Estados con la misma preocupación que ahora tiene Arizona. El siguiente paso, bajo esta lógica, sería invitarlos a vivir todos juntos, en lugares designados para su comodidad, en donde podrían estar seguros de que los policías no los molestarán por motivos étnicos, y seguir trabajando en libertad. El trabajo los hará libres.

Más allá de la evidente violación a los derechos humanos que la sola formulación de la ley representa, y ya no se diga su próxima aplicación, podemos encontrar que tiene una raíz fundamental: el miedo. El miedo que se convierte en arma política por parte de funcionarios sin escrúpulos y de legisladores sin memoria: basta recordar la postura que ostentó el senador McCain durante las elecciones de 2008 para obtener el voto latino, y compararlo con el giro radical que ha dado en estos momentos, para entender el valor que le otorga a su propia palabra.

Sin embargo, no podemos soslayar que el miedo está presente en la ciudadanía, en ambos lados de la frontera. En México, la población en algunas ciudades no se atreve a salir a la calle por miedo a lo que para el gobierno no es más que una percepción, tristemente corroborada con los silbidos de las balas. En Estados Unidos, el miedo se inflama con los políticos, la prensa, y la presencia cada vez mayor de mexicanos en una sociedad prejuiciosa para la que solamente son cercanos los estereotipos: flojos, incultos, pandilleros. Beaners. ¿Cómo distinguir a los buenos de los malos?

La reacción de la Cancillería mexicana debería de ir más allá de la indignación del proverbial puercoespín ante el oso de Davidow y, en vez de recordar la valiosa aportación de los migrantes, a la par de advertir el replanteamiento de una relación —inexistente en términos de paridad, puesto que ésta sólo puede existir entre Estados soberanos—, reconocer un problema que es, evidentemente, regional. Aprovechar el hecho de que contamos con la mayor red consular extranjera en los Estados Unidos, y crear consciencia de que sólo un esfuerzo conjunto y una visión integral terminará, no con las drogas, sino con los problemas derivados de su tráfico.

Este podría ser el legado de la administración calderonista: el reconocimiento de que, tras la experiencia del combate frontal al crimen organizado, la solución al tráfico, que no al consumo de las drogas, reside en un esfuerzo multilateral. Este esfuerzo podría verse reflejado en un organismo ad hoc, y atacaría de manera integral los aspectos financieros, operativos, sociales y de consumo de un problema que, de otra manera, tenderá, como en Arizona, a identificar la simple presencia de mexicanos con un peligro latente.

Los aztecas se atascaban de pollo

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

Resultados de un siglo de relativismo cultural, nacido en Nueva York y cultivado en universidades parisinas, según el cual todo pueblo tiene “su verdad”, tan válida como otra: en Irán el ayatolá Z explica los temblores recientes, de Haití a China, por la maldad de las mujeres: son éstas, por inducir a los castos hombres al pecado, las que causan terremotos. Explicación tan válida como la “occidental”: la corteza terrestre está flotando en magma y rota en pedazos que se traslapan de vez en cuando.

Los obispos católicos no se quedan atrás: fuerzan a niños y jóvenes a causa de ver tanto pecado, se les antoja. Y tienen razón: se llaman “neuronas espejo” las que responden cuando oímos o vemos algo que, realizado por nosotros, proviene de esa zona cerebral. De ahí el éxito de la pornografía. Trajeron al Papa a santificar un vidente del que no hay rastro histórico alguno y en el que no creía ni el abad de Guadalupe ni autoridad religiosa alguna en todo el siglo y medio anterior a 1648, cuando se inventaron las apariciones; a diario convierten pan en el cuerpo y la sangre de Jesús… y se lo comen, como cualquier caníbal.

Tras de canibalizar a Jesús en misa, Evo Morales, presidente indio de Bolivia, sale a decirnos un pequeño listado de barbaridades y se queda tan orondo: Que la homosexualidad la producen los pollos transgénicos engordados con hormonas femeninas. Olvida que los antiguos aztecas, tan entusiastas practicantes de la homosexualidad, se comían a los tlaxcaltecas porque no había pollos ni vacas ni cerdos ni borregos ni cabras ni caballos, traídos todos de España. Que no hay relación alguna entre hormonas y homosexualidad. La hormona masculina principal, la testosterona, produce los caracteres secundarios masculinos: voz grave, vello corporal, barba… y calvicie. No hay hombre muy peludo que no sea calvo. Y hay homosexuales en todas las versiones de la masculinidad, desde el lampiño de voz frágil hasta el oso peludo… y calvo.

La cabellera de Evo indica baja testosterona

Por si algo faltara al analfabeta que preside Bolivia, los pollos engordados con hormonas no son transgénicos porque no se ha actuado sobre su ADN (que alguien le explique a Evo qué es eso, a mí me da flojera). Evo es prueba del democrático reparto de la estupidez entre todas las razas.

Del pueblo de Canoa a Tláhuac hemos visto al pueblo, bueno y noble masacrar estudiantes poblanos en 68 y quemar vivos a dos investigadores en 2004 (que un disparo al aire habría salvado). Ni fray Juan de Zumárraga, testigo principal del estampado de la Guadalupana según el mito, convence a los fieles: “Ya no ocurren milagros porque piensa el Redentor del mundo que no son menester. No andéis pidiendo milagros para que no quedéis como Herodes”… que le pedía a Jesús un milagrito para dejarlo libre.

Y cada 21 de marzo, multitudes de blanco destruyen Teotihuacán para cargarse de una energía imaginaria, aunque el equinoccio caiga en 20 o 22. Y ven luces maravillosas. Si la Tierra no tuviera atmósfera, el ejemplo visual del equinoccio sería el momento en que la línea que separa el día y la noche, que no coincide con los polos de rotación por la inclinación terrestre, pasa sobre ambos polos. Son dos instantes al año, sin relación con energías. Y con todo, la última moda de Occidente es dar razón a todos: avergonzarse de las conquistas sociales, científicas y técnicas que nos dan agua entubada, luz por la noche e igualdad ante la ley.

El otro agujero negro: la SEP

Casi un 20 por ciento del presupuesto federal se va por un agujero negro: no sabemos cuántos maestros dan clase y cuántos reciben salario y prestaciones para dedicarse a la grilla sindical. Nada más en Oaxaca son 10 mil, y Oaxaca es el estado con el peor nivel educativo; en Michoacán se niegan a aplicar a sus alumnos la prueba ENLACE. Pero ya tienen un aumento de 4.5 por ciento y 900 millones de pesos para repartir entre el sindicato de la señora que no logra pronunciar palabras con más de dos sílabas y no sabe el lema de la UNAM. Nos dicen que se repartirán entre los maestros de los alumnos que salgan mejor evaluados… He ahí, sin ser brujos, el móvil para filtrar las respuestas a los alumnos y entrar al reparto de los millones.

La universidad más cara del mundo

Todo puede ser siempre peor (segunda ley de Murphy) y en eso que hace diez años llaman Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), ocurrencia desvelada del jefe del gobierno que aún oculta los precios de sus obras mayores, a donde se ingresa por rifa (no, no es broma), se han titulado 28 personas. La formación de cada una nos costó a los causantes 357 millones de pesos, denuncia María Esther Orozco, candidata a rectora de eso. A ver, en una carrera de 5 años cuesta 35 millones 700 mil pesos el semestre. Mil veces más cara que el Tec. ¿Por qué no damos mil becas para el Tec a mil estudiantes pobres? Nos cuestan lo mismo y aprovecharán más que deglutiendo bocados de odio social.