agosto 31, 2010

'4 Informe de Gobierno' por Paco Calderón



Movía 'Barbie' tonelada de coca al mes




Luis Brito
Reforma

Ciudad de México (31 agosto 2010).- El narcotraficante Édgar Valdez Villarreal, "La Barbie", detenido ayer en un poblado de Lerma, Estado de México, comandaba una estructura criminal que traficaba una tonelada de cocaína mensual y que tenía presencia en seis entidades, informó la Policía Federal.

"Información de inteligencia señala que 'La Barbie' traficaba una tonelada de cocaína mensualmente", señaló Ramón Pequeño, jefe de la División Antidrogas de la PF.

Detalló que "La Barbie" fue ubicado por policías federales en una casa de seguridad en el poblado de Salazar, en Lerma, y detenido el lunes en un operativo en el que se debilitó a su grupo de protección.

A las 7:20 horas, "La Barbie" fue presentado ante los medios de comunicación en un hangar del Centro de Mando de la PF, en Iztapalapa, junto con cuatro hombres y dos mujeres con los que fue capturado.

El comisionado general de la PF, Facundo Rosas, afirmó que la detención del ex jefe de sicarios del capo Arturo Beltrán Leyva se consumó luego que policías federales obtuvieron información fresca sobre las casas de seguridad que utilizaba para esconderse en el Estado de México, durante el operativo realizado en un exclusivo condominio de Bosques de las Lomas, en el Distrito Federal.

Para ese momento contaban con información de que Valdez Villarreal se escondía en la zona poniente de la Capital tras permanecer en Guerrero, plaza que controló para "El Barbas".

"En las diversas etapas de esta investigación se contó con el intercambio de información de diversas agencias de Estados Unidos y de las Secretarías de la Defensa Nacional, de Marina, así como de la PGR", dijo Rosas.

El funcionario expuso que en la casa de seguridad donde "La Barbie" fue ubicado contaba con un grupo de apoyo de seguridad que fue asegurado para acotar una reacción, sin dar más detalles al respecto.

Con Valdez Villarreal fueron detenidos Juan Antonio y Mauricio López Reyes, Arturo Iván Arroyo Salas y Jorge Valentín Landa Coronado, éste último originario de Laredo, Texas; así como dos mujeres llamadas Maritzel López Reyes y Marisela Reyes Lozada.

Pequeño comentó que el narcotraficante originario de Estados Unidos comandaba en la actualidad una estructura criminal que tenía presencia en el Estado de México, Morelos, Nuevo León, Tamaulipas, Quintana Roo y el Distrito Federal.

Luego de que cayera abatido "El Barbas", el 16 de diciembre de 2009, Villarreal formó un grupo criminal con Gerardo Álvarez Vázquez, "El Indio", para mantener el control de Guerrero, agregó el mando.

A pesar de ser un cercano colaborador de "El Barbas" durante años, explicó, "La Barbie" fue apartado de su círculo principal después que el capo pactó una alianza con "Los Zetas".

Esto porque Valdez Villarreal sostenía una fuerte rivalidad con Miguel Treviño Morales, "El L40", segundo en importancia de "Los Zetas".

Ramón Pequeño también recordó que Héctor Beltrán Leyva lo culpa de haber traicionado a "El Barbas".

"Valdez Villarreal comentó que el día de la muerte de Arturo Beltrán Leyva recibió una llamada de éste para solicitar su apoyo, que le mandara gente para sacarlo del área ya que se encontraba rodeado por la Marina, a lo que 'La Barbie' le sugirió que se entregara", afirmó.

En todo momento, durante su presentación ante la prensa, el narcotraficante se mostró sonriente e incluso en un par de ocasiones murmuró.

Para que se defina su situación jurídica, Valdez Villarreal y sus presuntos cómplices fueron puestos a disposición de la SIEDO de la PGR.

Una de Cal(derón)…

Adrian Trejo
atrejo@callemexico.com
Calle Mexico

Apenas unas horas después del anuncio del despido de 3,200 policías federales por diversos actos de corrupción, la casualidad permite la reivindicación de este cuerpo policiaco presuntamente de élite.

La captura de Edgar Valdez Villarreal, mejor conocido como La Barbie, jefe de los sicarios del cartel de los hermanos Beltrán Leyva es, junto con la eliminación de Arturo Beltrán Leyva e Ignacio Coronel, uno de los mayores golpes a la delincuencia organizada en el país.

Al cierre de este espacio la información sobre la detención de La Barbie, que heredó el liderazgo del grupo criminal, era escueta y fluía a cuentagotas.

Se sabe que fue capturado por la Policía Federal, sin la intervención del Ejército o la Marina Armada de México, que curiosamente si participaron en los eventos en los que resultaron muertos Beltrán Leyva y Nacho Coronel.

Las fuerzas federales estuvieron a punto de detenerlo hace tres semanas cuando realizaron operativos en un edificio de departamentos en Santa Fe y luego en un fraccionamiento de Huixquilucan, en donde presuntamente se movía el delincuente.

La Barbie posee información suficiente como para desmantelar totalmente al cártel de los Beltrán Leyva pero su condición de estadounidense –nació en Texas-, lo hace sujeto de una extradición en fast track, si lo solicita el gobierno de Estados Unidos y lo acepta el mexicano.

Por lo pronto, esta captura, “aiga sido como aiga sido’’, representa un tanque de oxígeno para el gobierno federal pero especialmente para la Policía Federal, tan cuestionada luego de que se denunciara la complicidad de sus mandos en Ciudad Juárez y se reconociera el despido de 3,200 elementos, por cierto, un pequeño ejército con técnica y contactos para ofrecerse al mejor postor.

Si vive en el DF, prepárese para lo que viene luego de que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje determinó dar por concluidas las relaciones laborales y por ende el contrato colectivo de trabajo, entre el Sindicato Mexicano de Electricistas y la extinta Luz y Fuerza del Centro.

Además, el laudo emitido ayer establece que las liquidaciones de los miles de trabajadores que no aceptaron la liquidación con un bono adicional, ofrecida por el gobierno, deberán sujetarse exclusivamente a los montos contemplados en el contrato colectivo, lo que les representará una merma muy importante en el cheque final.

Y mientras la JLCA emitía su laudo final, Martín Esparza, que embarcó a los trabajadores en este historia sin futuro, se placeaba en el teatro Metropolitan, durante el informe de actividades de Alejandra Barrales.

Por cierto, qué más da que le concedan o no la toma de nota a Esparza; a ver qué hace con el membrete.

Tan seguro estaba Manlio Fabio Beltrones de que sería el presidente del Senado, que con semanas de anticipación había confirmado su asistencia a la reunión de los presidentes de los Congresos de los países el G-20 que se realizará en Ottawa, Canadá.

Beltrones viajará el jueves y próximo y estará de regreso el lunes.

¡Todavía faltan dos años!

Juan Manuel Asai
jasaicamacho@yahoo.com
Códice
La Crónica de Hoy

El staff presidencial trabaja horas extras, a tambor batiente. Desde hace días la gente en Los Pinos pide pizzas para comer en la oficina. No hay de otra, es la semana del IV Informe de Gobierno. La tarea es sacarle todo el provecho político posible a la intensa exposición del mandatario en los medios de comunicación. En efecto, nos bombardean con promocionales de radio y televisión. Calderón por aquí, por allá, por todos lados, describiendo en sus espots un país que muchos no reconocen. Un sitio del que se oye hablar que se parece muy poco al lugar en el que nos tocó vivir.

Desaliento.- Será difícil que el Presidente termine la semana con banderas desplegadas. El país llega al IV Informe con el ánimo por los suelos. El desaliento impera. La somera revisión de los diarios de la última semana documenta el pesimismo. La quiebra de Mexicana de Aviación, repleta de ángulos oscuros; el conflicto de la jerarquía contra el GDF, por la cuestión gay; las eternas inundaciones de Tabasco, que se suceden un año sí el otro también; la determinación del TEPJF de que el Presidente violó la ley, pero no se le castigará; el asesinato de alcaldes de municipios con presencia del crimen organizado; los anticlimáticos Diálogos por la Seguridad, la reiteración de los coches-bomba y el incalificable episodio en el rancho San Fernando, en Tamaulipas, que fue la puntilla para la imagen internacional de México.

Atravesamos la coyuntura más adversa en mucho tiempo. Calderón no es responsable directo de esta colección de horrores, desde luego que no, y en muchos casos se ha esmerado por remontar los problemas, eso no se regatea, pero la sensación general es que estamos peor que hace un año, que en lugar de avanzar, retrocedemos. Hacen falta dosis altas de optimismo, pero ¿dónde tomarlas?

Hace un año, Calderón tuvo el tino de reorganizar la narrativa de su mandato, de dar coherencia y marcar el rumo con la presentación de diez compromisos para transformar a México. El ejercicio fue bien recibido. Siempre tranquiliza ver un cuarto ordenado, con las cosas en su lugar, aunque sea por unas horas. Se hizo un diagnóstico y se marcó un rumbo, por el que desgraciadamente no avanzamos. De manera que aquellos compromisos están desde hace meses en el archivo muerto. Nadie se tomó la molestia de darles seguimientos. Lo urgente, como siempre, dejó de lado lo importante. Al gobierno, por ejemplo, le urgían algunos triunfos electorales, por lo que resolvió emprender la aventura de las coaliciones con la izquierda para llevar al triunfo a priistas resentidos. El ambiente político se ensució, los ánimos se crisparon. Una de las consecuencias es que la discusión del paquete económico para el 2011 se dará en el pantano.

El periodo 2006-2010 ha sido muy difícil, poco propicio para el lucimiento, con un puñado de notas buenas y una montaña de noticias espeluznantes. El sexenio transcurre sin motivos para la algarabía popular. De hecho, el mes de septiembre que nos traerá la fiesta del Bicentenario, que muchos imaginaron fastuosa y que terminará siendo discreta, nada más para salir del compromiso, arranca con los cielos, como los ánimos, nublados. Explosiones de autos-bomba en lugar de fuegos artificiales. ¡Y todavía faltan dos años!

Cabos sueltos

Una fuente del más alto nivel reveló que para no mandar células cancerígenas al tejido sano, la PGR prefería tener cerca a los agentes que reprobaban los controles de confianza. No los despiden, prefieren ponerlos a realizar tareas burocráticas, sin manejo de información relevante, para que no se integren de tiempo completo a las bandas del crimen organizado, sobre todo ahora que muchos cárteles andan urgidos de refuerzos y están reclutando pistoleros, aunque no tengan cartas de recomendación. ¿Qué pasará a los miles de agentes que la Secretaría de Seguridad Pública decidió dar de baja? ¿Alguien les seguirá pista? ¿Cuánto tiempo pasará para que esos sujetos manden su currículum vitae al Cártel del Golfo o se unan a Los Zetas? Está bien sanear las instituciones, pero las instituciones no pueden operar como outsourcing de los cárteles. No se pueden dejar cabos sueltos, mucho menos más de tres mil doscientos cabos sueltos.

Edomex y DF, santuario de narcos

Carlos Loret de Mola
Historias de un reportero
El Universal

Cayó Édgar Valdés Villarreal, La Barbie. Lo detuvo la Policía Federal, que detalló en su expediente que tiene una gran afición por las mujeres guapas y exuberantes, es amante de las fiestas, el vestir bien y los deportes extremos.

Fue jugador de futbol americano en EU, donde nació (Laredo, Texas) en 1973. Rubio y de ojos azules, se ganó el apodo al tiempo que la confianza de capos como El Chapo Guzmán, El Mayo Zambada y Nacho Coronel.

Se volvió famoso y más buscado a la vera de los hermanos Beltrán Leyva, a quienes, según la autoridad, servía como jefe de operaciones. Los reportes de inteligencia exhiben que a la captura de Alfredo El Mochomo en 2008, la muerte de Arturo El Jefe de Jefes en 2009 y el arresto de Carlos 15 días después, Héctor Beltrán Leyva empezó a disputarse con La Barbie la repartición del cártel.

“Está completito y sin despeinar”, confió a este reportero una fuente de primer nivel en Seguridad Pública anoche, minutos después de darse a conocer su arresto. La misma fuente reveló que, en mayo de 2009, el cateo del Bar XXXóticas de Acapulco, presuntamente de su propiedad, fue clave para su intercepción.

Mucha gente se pregunta por qué la ola de violencia brutal no alcanza al DF y al Estado de México con la misma magnitud que a otras entidades. La respuesta está en que los narcos parecen haber elegido la Zona Metropolitana del Valle de México como santuario para vivir y desenvolverse, y quizá por eso mismo la “cuidan”:

A La Barbie lo detuvieron en La Marquesa, del lado mexiquense, a unos kilómetros de la capital del país.

Al hijo de El Mayo Zambada, Vicente Zambada Niebla, lo agarraron en marzo de 2009 en Jardines del Pedregal, al sur de la ciudad de México.

Doce días después, Vicente Carrillo Leyva, hijo de El Señor de los Cielos y, según el gobierno heredero en la jefatura del cártel de su padre, cayó en Bosques de las Lomas, donde convergen el DF y Huixquilucan.

En el mismo municipio arrestaron en este abril a Gerardo Álvarez Vázquez, alias El Indio o El Chayán, uno de los operadores principales de los Beltrán.

En Tlalnepantla, en el Estado de México, fue capturado en junio de este año José Francisco Barreto García, El Contador de los Beltrán, quien en su declaración, según reveló la Policía Federal, acusó a La Barbie de proteger a José Jorge Balderas Garza, El JJ, autor del disparo contra el futbolista Salvador Cabañas dentro del Bar Bar.

Donde viven y gobiernan el precandidato puntero en las encuestas a la presidencia en el 2012, y uno de los más fuertes aspirantes de la izquierda al mismo cargo, vivían también —¿gobernaban también?— todos estos capos... y quizá algunos otros que permanecen al amparo de las complicidades que facilitan la corrupción y/o el anonimato que brindan las hiperpobladas urbes.

SACIAMORBOS. Ya sin contar que Abel Silva Petriciolet, líder de la banda de secuestradores del joven Martí y una docena más, cayó en Atizapán de Zaragoza.

Pequeñez

Federico Reyes Heroles
Reforma

A don Carlos Abedrop, por su enorme generosidad universitaria.

Vivimos con la esperanza y la convicción de que será así. Hay tiempos de normalidad y tiempos de emergencia. En la primera condición nos podemos dar el lujo de proceder confiados en los hábitos, en las formas con las cuales nos hemos acomodado en el mundo. Pero la normalidad se quiebra en el momento menos esperado y quizá el menos propicio. Aparece la emergencia que tiene como principio que nada es igual, ésa es su fuerza, imponer sus tiempos, romper cánones. En esos instantes debemos sacar lo mejor de nuestros conocimientos pero también de nuestra intuición y de nuestra entraña. Estar a la altura de los nuevos retos muestra de qué estamos hechos.

Los marinos, los pilotos, los médicos en general y en particular algunas especialidades como la traumatología o quienes se encuentran en emergencias viven preparados para administrarlas todos los días. Pero los protocolos tienen límites, cuando se agotan sólo el conocimiento profundo y la capacidad para idear nuevas soluciones nos pueden salvar: aterrizar el avión en el Hudson por ejemplo. Pero no sólo en los asuntos técnicos hay emergencias, también en la historia ocurren. Hay hombres que se amilanan y empequeñecen frente a la emergencia y otros que se agigantan: Chamberlain y Churchill como ejemplo emblemático, Napoleón o Bismarck pero también MacArthur. Lo primero para poder dar la cara a la historia es leer los tiempos, saber si estamos en la normalidad o en la emergencia, de ser el caso nuestros parámetros para administrar la normalidad se desmoronan. Hay entonces que declarar y declararse en emergencia. Estamos obligados a pensar desde abajo con frialdad.

México vive desde hace tres años y fracción momentos de emergencia y sin embargo a la clase política se le mira apoltronada, como si no hubiera novedad en el frente. Por primera vez en nuestra historia contemporánea hay un serio desafío a las instituciones, un desafío armado que ha llevado al país a perder el control de ciudades y zonas enteras. Algunos hablan ya de la necesidad de declarar estado de excepción en ciertas áreas. Policías y Fuerzas Armadas se muestran incapaces de garantizar la seguridad de los ciudadanos. Por primera vez vivimos una estrategia muy bien armada y muy exitosa de terrorismo que ha provocado miedo generalizado, confusión y el derrumbe de la imagen del país en el exterior con terribles consecuencias económicas. Miles de mexicanos abandonan sus ciudades para ir a vivir en otras y con frecuencia a otros países. Se simpatice o no con la política seguida por el presidente Calderón, el hecho es que todos estamos en el mismo barco. Calderón se va en dos años pero los mexicanos continuaremos con la emergencia.

Pero quizá lo más preocupante es la estrechez de miras de la clase política. Los alcaldes defendiendo su soberanía cuando 400 municipios no cuentan con elementos, 90% de ellos dispone de menos de 100 efectivos, 70% sólo cuenta con educación primaria eso para no hablar de equipo y capacitación. Pero no aceptan la emergencia, repiten su eslogan "soberanista" cuando ya tienen el agua en el cuello. Ellos controlan el 40% (300 mil) de los efectivos de las policías del país, manejan más elementos que las Fuerzas Armadas (200 mil) y todavía algunos se niegan a analizar la posibilidad de integrar 32 cuerpos policiales estatales como primer paso a la policía central. Si estuviéramos en el edén de la seguridad entendería su arrogancia, pero estamos en el infierno. ¿Qué defienden? Como aderezo nos enteramos de que 7 de cada 10 municipios están infiltrados por el narcotráfico. En esas manos está la seguridad cotidiana de los mexicanos y también buena parte de la explicación de la omnipresente impunidad.

Y qué decir de los señores legisladores que fueron incapaces de convocar a un periodo extraordinario para procesar, entre otras, la Ley de Seguridad Nacional, exigencia expresa de las Fuerzas Armadas. Han sido también incapaces de sacar adelante una ley antisecuestros para no hablar de la urgencia de un nuevo Código Federal de Procedimientos Penales. Ahora los priistas salen con la genial idea de reducir el IVA. Por ideas geniales como ésa México es, según información de CEPAL, el único país de América Latina cuya recaudación, sin petróleo por supuesto, ha disminuido en la última década. México recauda en el 2008 9.4%, mientras Brasil llegó al 35.5%, Argentina 30.6%, Chile 21%, incluso Chávez recauda más, 14.2%. En su desdén hacia México está la explicación de por qué no hay más dinero para infraestructura, para educación, para ciencia y tecnología o para seguridad, asunto que trae en jaque al país. De la reforma laboral mejor ni hablar, ya vienen nuevas iniciativas a acumularse en las pilas de las anteriores mientras los jóvenes sin empleo se multiplican. Como muestra de su insensibilidad queda el pleito por la Mesa Directiva y las iPads.

Lo aterrador de estos días nublados para México es la pequeñez de los gobernantes, quizá no se han percatado de la emergencia.

Sí: que bajen el IVA

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

El asunto acabó siendo una negociación electorera de quinta. Y si Acción Nacional incumplió, ahora le toca al Revolucionario la venganza.

Que no se nos olvide: si hoy pagamos más impuestos es porque el PRI estuvo dispuesto a dar sus votos en el Congreso a cambio de que el PAN no se aliara con los partidos de izquierda para disputarle al PRI ciertas elecciones estatales. Una vergüenza que los priistas hubieran solicitado esta condición y que los panistas la hubieran aceptado; una estupidez que lo hayan firmado.

Que no se nos olvide: la presidenta del PRI, Beatriz Paredes, y el del PAN, César Nava, signaron un pacto con dos "testigos de honor": el entonces secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y el secretario de Gobierno del Estado de México, Luis Miranda. El PAN se comprometía a no aliarse con el PRD en las elecciones de gobernador mexiquense en 2011. Y aunque no estaba contemplado en el documento firmado, trascendió que, a cambio, el PRI otorgó su apoyo en el Congreso para aumentar los impuestos.

Se dice que había un pacto similar de "más impuestos a cambio de menos democracia" para Oaxaca. Que el gobernador priista Ulises Ruiz, al igual que el mexiquense, Enrique Peña Nieto, estuvieron de acuerdo con dar los votos de "sus diputados" para aumentar la tasa del IVA de 15 a 16% a cambio de que el PAN no se aliara con la izquierda en el proceso electoral oaxaqueño de 2010.

Que no se nos olvide: el PAN incumplió. Sí se alió con la izquierda en Oaxaca y en otros cuatro estados. En tres de ellos (Puebla, Oaxaca y Sinaloa) ganaron. Y ya anunciaron que van por una alianza en el Estado de México el año que entra.

Así fue el proceso para que los mexicanos pagáramos más impuestos. En lugar de ser una discusión racional, seria y de altura de cobrar más tributos para mejorar el gasto en buenos programas públicos, el asunto acabó siendo una negociación electorera de quinta.

Y si el PAN incumplió, ahora le toca al PRI la venganza. Eso explica que el tricolor quiera reducir la tasa del IVA para regresarla a 15 por ciento. Una hábil maniobra política que ha dejado al gobierno panista en una posición defensiva endeble.

El secretario de Hacienda la ha tildado de "irresponsable". Ha invitado a que los priistas digan dónde se podría recortar el Presupuesto para absorber una pérdida en los ingresos públicos que se calcula en alrededor de 30 mil millones de pesos. ¿En educación, salud, seguridad o en Oportunidades?, pregunta Ernesto Cordero.

¿De verdad el gobierno no puede recortar 30 mil millones de pesos en su gasto para aliviar la carga tributaria de los ciudadanos? A mí se ocurren algunas ideas:

. Reformar la fórmula de financiamiento de los partidos que obligatoriamente les provee más dinero cada año.

. Cancelar la construcción de la nueva refinería en Tula que costará diez mil millones de dólares; en las actuales condiciones económicas, Pemex podría adquirir una refinería similar por una décima parte de esta cantidad.

. Reducir el tamaño del Congreso lo que significaría ahorros salariales y materiales incluidos menos iPads para los diputados.

. Prohibir que equipos profesionales de futbol reciban fondos públicos como hoy sucede en varias ciudades.

. Prohibir que los funcionarios públicos de todos los niveles se otorguen bonos antes de entregar su respectivo puesto.

. Evitar que el dinero público que reciben las bancadas en el Congreso se canalice a movimientos sociales como el del "gobierno legítimo".

. Recortar partidas que terminan en las arcas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

. Bajar el gasto de publicidad del gobierno federal que se ha incrementado de manera importante estos años.

El gobierno tiene buenos programas que no sería conveniente recortar. Pero también tiene partidas donde hay mucho dispendio y que habría de suprimir o rebajar. Esto tendría la consecuencia positiva de que los mexicanos pagáramos menos impuestos. Y ese debe ser el debate: cuántos impuestos a cambio de qué gasto. De ninguna forma más tributos a cambio de menos democracia.

Por lo pronto, el PRI ya metió en un brete al gobierno con su propuesta de reducir la tasa del IVA. Y mientras no se recorten partidas inútiles y dispendiosas, yo lo apoyo.

Los cobardes violentos del SME

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Nadie me lo contó. Bajé de mi oficina en MILENIO unos minutos antes de las siete de la noche, porque me avisaron que un grupo del SME, que acababa de cerrar el cruce de Morelos y Bucareli, había tratado de arrebatarle la cámara a uno de nuestros reporteros. Y que estaban especialmente agresivos, amenazando con golpear a quien se atreviera a hacerles una imagen. ¡Chingada madre, ni que fueran Los Zetas!

Caminé 50 metros, llegué con nuestros camarógrafos a la esquina de Enrico Martínez y Morelos, a 100 metros del bloqueo, en el momento en que una veintena de ellos rompían los vidrios de una destartalada camioneta Nissan y golpeaban al chofer, un tipo al que uno de los del SME acusó de ser un perro traidor de la CFE. La plasticidad perfecta: una horda indignada del pueblo bueno agrediendo a un traidor en proporción de 20 a uno.

Transmitimos la imagen en MILENIO Televisión. Se ve con claridad quiénes rompen los vidrios y golpean. Se ve incluso a uno que roba una maleta, o un bulto, del asiento de la Nissan.

Basta ya de esta impunidad. El SME fue al Congreso y perdió. Fue a la Suprema Corte y perdió. Fue a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje y ayer se enteró que había perdido también. Entonces se enojaron y salieron a golpear y a intimidar, sin éxito, a los periodistas a los que, como al pobre hombre de la Nissan, consideran traidores a la causa.

Las autoridades del Distrito Federal no tendrán excusa para no buscar, detener y poner ante un juez a esos cobardes disfrazados de luchadores sociales ofendidos.

Basta ya de creerles cuando dicen que “los medios criminalizamos su protesta”.

Son unos cobardes.

agosto 30, 2010

Los muertos de Chávez

Jorge Ramos Ávalos (@jorgeramosnews)
http://jorgeramos.com/

El presidente Hugo Chávez encontró la fórmula perfecta para terminar con el crimen en Venezuela: censurar a los medios de comunicación que reportan sobre la violencia.

El crimen en Venezuela, por supuesto, continúa aumentando. La única diferencia es que ahora los venezolanos no se enteran. Pero, aún con censura, es imposible ocultar la principal falla del chavismo: no puede garantizarle la vida a sus ciudadanos.

Hace poco un tribunal venezolano le prohibió a todos los medios impresos publicar fotografías e informes sobre crímenes violentos. Esto surgió tras la publicación de una fotografía en el diario El Nacional de una morgue repleta de cuerpos.

Los defensores del régimen chavista rápidamente calificaron como “pornografía” la labor de los periodistas que reportan sobre la violencia que domina al país. Pero se equivocan. El problema no está en quienes reportan los crímenes; el problema está en el ineficaz gobierno de Chávez que, lejos de controlar el crimen, lo ha multiplicado.

El gobierno de Hugo Chávez puede censurar al diario El Nacional pero no puede censurar al periódico The New York Times.

La semana pasada el periódico norteamericano publicó un reportaje sobre cómo los asesinatos en Venezuela superan los de la guerra en Irak. Por cierto, la fotografía que publicó el Times en su portada –el ataúd con un niño muerto, el cuarto menor asesinado en esa familia- posiblemente no podría ser reproducida por ningún diario venezolano bajo el actual régimen de censura de prensa.

Estas son las cifras que está tratando de ocultar el gobierno de Venezuela. Desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1999 han sido asesinadas 118,541 personas, según reporta The New York Times y el Observatorio Venezolano de la Violencia. Son los muertos de Chávez.

Más datos. El año pasado fueron asesinadas cuatro veces más personas en Venezuela (16,047) que en Irak en guerra (4,644). Reportar crímenes en Venezuela es inútil; más del 90 por ciento de los asesinatos no se resuelven.

Venezuela es, incluso, más violenta que México. Ahí se han reportado 43,792 homicidios desde el 2007 frente a los 28 mil que ha reconocido el gobierno mexicano en la lucha contra el narcotráfico desde la misma fecha.

El problema no es la prensa que reporta crímenes. El verdadero problema es el gobierno que ha perdido el control de las armas en el país; es la policía chavista que no vigila; es el politizado sistema judicial que no detiene, ni enjuicia y ni encarcela criminales; y es un presidente que, como si fuera dictador, controla todos los poderes e instituciones importantes.

El crimen en Venezuela se ha disparado con la llamada “revolución bolivariana”. Si fuera cierto, como asegura el gobierno chavista, que en Venezuela hay menos pobres que antes, que hay mayor igualdad entre las clases sociales, y una mayor satisfacción con sus gobernantes y estilo de vida, entonces ¿cómo se explica esta criminalidad?

Cuando un gobernante, como Chávez, se quiere reelegir, la pregunta obligada que tienen que hacerse los electores es ¿estamos mejor ahora que antes? La respuesta inequívoca en
Venezuela es no. La nación no está mejor que antes. Los venezolanos no viven mejor que antes.

Ahí están las cifras del crimen para probarlo.

Además, Venezuela tampoco es una democracia. Chávez controla el ejército, las cortes, la constitución, la asamblea y hasta el organismo electoral. Eso no es una democracia.

Chávez argumenta que ha ganado muchas elecciones. Pero ¿en qué democracia el presidente controla al organismo que cuenta los votos? ¿Quién puede creer en los resultados de las elecciones?

En Venezuela tampoco hay libertad de prensa. La censura y autocensura se imponen todos los días. Quedan muy pocos medios que valientemente se atreven a reportar con independencia y a enfrentarse al gobierno. Pero esos periodistas son atacados frecuentemente y corren el peligro de terminar en la cárcel o en el exilio.

El principal paso para enfrentar un problema es reconocerlo. Pero Chávez ha decidido culpar a otros del crimen y esconder la cabeza, como el avestruz.

Pregunta ¿se puede publicar esto en Venezuela?

A dos años de la firma del ANSJL los resultados siguen siendo reprobatorios: Evaluación MUCD

UN MILLÓN DE MEXICANOS CONTRA LA DELINCUENCIA

• Reprueban Instituciones del Gobierno Federal el ANSJL
• Los Poderes Legislativo y las entidades federativas obtienen calificaciones apenas aprobatorias

A dos años de la firma del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad (ANSJL), México Unido Contra la Delincuencia A.C. (MUCD), lamenta el escaso cumplimiento de los compromisos asumidos por los tres Poderes de la Unión y las autoridades estatales.

La metodología utilizada para la medición del ANSJL y el avance de los objetivos , consistieron en revisar:

a) las acciones programadas para alcanzar las metas establecidas en cada objetivo (ruta crítica)
b) las actividades realmente realizadas; y
c) la oportunidad y calidad de la información proporcionada por las instancias responsables de dar cumplimiento a los objetivos.

Entre los principales resultados obtenidos destaca que sólo 5 objetivos fueron cumplidos al 100 por ciento a dos años de la firma del acuerdo y 4 no tienen ninguna calificación.

Las dependencias del Gobierno Federal obtuvieron una calificación de 5.

Entre los objetivos que no se cumplieron destaca la falta de una estrategia nacional contra el lavado de dinero, el mejorar la capacidad institucional del MP, fortalecer las redes de atención a víctimas del delito, regular la telefonía móvil y fija, así como crear campañas para promover la cultura de la legalidad y fortalecer la atención a personas con problemas de adicciones.

El Poder Legislativo Federal disminuyó su calificación en medio punto, al pasar de 7 -de acuerdo con los resultados de la evaluación del primer año- a 6.5 en este segundo aniversario.

A la fecha, ha cumplido al 100 por ciento en 3 de 7 objetivos firmados en el acuerdo: asignar presupuestos que fortalezcan los programas de seguridad pública, otorgar mayores recursos a estados y municipios, y realizar auditorías a las 32 entidades federativas.

Entre los objetivos que no muestran avances se encuentra el crear una ley de ejecución de sanciones penales, la cual no muestra avance alguno y mantiene una calificación de cero. De igual forma se encuentra la Ley general del delito del secuestro, que si bien fue aprobada en la Cámara de Senadores, presenta una serie de errores y omisiones que vuelve inviable cumplir su objetivo.

El Poder Judicial Federal obtiene una calificación de 7.0

En estos dos años, el Poder Judicial ha mostrado uno de los mayores avances en el cumplimiento del Acuerdo Nacional, sin embargo, bajó medio punto su calificación anterior (7.5) al registrar retrocesos en algunos de los compromisos, uno de los más significativos al registrar una calificación de cero en el objetivo de favorecer la celeridad en los procesos.

Los Gobiernos de los Estados alcanzaron 6.2 de calificación

En el Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, las entidades federativas se comprometieron a dar cumplimiento a siete acuerdos que se refieren a: la depuración de la policía estatal, compromiso que implica la creación o en su caso, fortalecimiento de un Centro de Control de Confianza; la reasignación presupuestal, acompañada de mecanismos transparentes; la creación de Unidades Especializadas en Combate al Secuestro; la presentación de una iniciativa de Ley de Seguridad Pública Estatal: la incorporación del Sistema Único de Información Criminal de Plataforma México; la creación de indicadores de desempeño coincidentes con la nacional; y el sistema de información pública en materia de seguridad pública.

Si bien la mayoría de las entidades presenta un aumento en las calificaciones asignadas, respecto a las obtenidas el año anterior, la evaluación que MUCD realizó en esta ocasión, incluye datos sobre incidencia delictiva en general, sobre la incidencia de los delitos de alto impacto (secuestro y homicidio) y sobre el porcentaje de denuncia que cada uno de los estados tiene, para poder medir la repercusión real que, el cumplimiento o no de los compromisos, ha tenido en la situación que guarda la seguridad pública de cada una las entidades. En este sentido, si bien algunos estados reportan un alto cumplimiento de los compromisos asumidos, la situación de inseguridad y la falta de confianza en las instituciones de seguridad locales que presentan, no refleja dicho avance.

En relación al primer año de la evaluación, el comparativo fue el siguiente:

Compromisos
Calificación 2009
Calificación 2010
Poder Ejecutivo
28
5.2
5.0
Poder Legislativo
7
7.0
6.5
Poder Judicial
10
7.5
7.0
Entidades Estatales
7
3.0
6.2


Consulta la evaluación en la página de México Unido Contra la Delincuencia, A.C.

http://mucd.org.mx/assets/files/pdf/ansjl/2do%20aniversario/RESUMEN%20EJECUTIVO%20ANSJL2.pdf

El engaño de bajar impuestos

Otto Granados
og1956@gmail.com
Heterodoxias
La Razón

Algunos de nuestros políticos son muy propensos a soltar, de tarde en tarde, la engañifa de querer bajar impuestos. Desde el punto de vista de las finanzas públicas tal formulación es insostenible. Pero políticamente, más que una pésima idea, puede ser algo peor: un balazo en el pie. Veamos por qué.

La primera razón es que la disfuncionalidad del sistema fiscal mexicano consiste en su ineficiencia recaudatoria, la enorme cantidad de agujeros fiscales en la forma de excepciones y exenciones, y la evasión, no en sus tasas.

Esto ha provocado que un mecanismo, que debería ser altamente redistributivo en términos de equidad social, termine por beneficiar a los más ricos (claramente es el caso del IVA) y por profundizar la anemia financiera del Estado para atender necesidades de política pública más sofisticadas y, por ende, más caras.

México es uno de los peores ejemplos en este tema. Mientras que en los países de la OCDE el promedio de ingresos públicos, cuya principal fuente son los impuestos, es de 42% del PIB y en América Latina de 25%, en México la proporción es de 21%. En suma, hay un doble problema: los gobiernos en México —federal, estatales y municipales— recaudan poco y mal y gastan mucho y mal.

Segundo alegato: dicen que bajar impuestos, digamos el IVA, “ayuda a los pobres”. Falso.

Hay ya suficiente evidencia que prueba que la combinación de ingresos inadecuados, servicios de baja calidad y mala focalización explica por qué la desigualdad se ha mantenido tan alta: mientras que en la zona OCDE los ingresos del 10% más ricos son en promedio nueve veces superiores a los del decil más pobre, en México ese abismo es de 25 veces.

Más aún: ¿dicen que esto es ser “progresista”? Pues vean el ejemplo del siempre citable Felipe González: cuando el Partido Socialista Obrero Español llegó al poder, en 1982, la recaudación fiscal era del 23% del PIB y cuando salió, catorce años después, era del 36%. Y, pese a la coyuntura actual, España, diría el sucesor de Felipe, va bien.

Por último, ¿es medianamente cuerdo querer reducir los ingresos fiscales en un país con tantas carencias y que crece al 2% anual? Si el PRI gana la Presidencia en 2012 las expectativas van a ser desmesuradas y el gobierno estará bajo presión para responder al votante con resultados concretos, tangibles y rápidos en las áreas más sensibles: salud, educación, servicios y seguridad. Y eso cuesta mucho dinero.

Para proveerlo, ¿los recién llegados reducirán burocracia, corrupción o subsidios improductivos? No, porque la actual estructura de gasto público está diseñada precisamente para el desperdicio.

Entonces ¿bajar ahora el IVA para ganar elecciones y subirlo después? Tampoco: nadie se atreverá a decepcionar al electorado que los perdonó, resucitó y reinstaló en la Presidencia.

Diputados y senadores ninis

José Contreras
expedientepolitico@yahoo.com.mx
Expediente político
La Crónica de Hoy

El próximo miércoles, el Congreso de la Unión inicia el primer periodo ordinario de sesiones del segundo año de la LXI Legislatura, con un rezago acumulado de aproximadamente 300 iniciativas.

El rezago legislativo es importante no sólo en términos cuantitativos, sino cualitativos, pues entre las iniciativas que permanecen en la congeladora se encuentran las relacionadas con las reformas estructurales.

La reforma laboral está atorada desde hace aproximadamente 15 años, pues las primeras iniciativas para modificar el marco jurídico en forma integral datan del sexenio de Ernesto Zedillo.

Están igualmente atoradas las reformas energética, fiscal y judicial, y la confección del nuevo marco jurídico en materia de radio, televisión y telecomunicaciones.

La grave parálisis en que se encuentra sumido el Congreso de la Unión está directamente relacionada con un marco jurídico obsoleto que rige el funcionamiento del Poder Legislativo y con la gran opacidad que caracteriza al Senado y a la Cámara de Diputados.

Esa falta de transparencia hace difícil que los ciudadanos accedan a las estadísticas de asistencia de diputados y senadores a las sesiones, a las bitácoras de las reuniones de las comisiones legislativas y al listado de dictámenes discutidos y de iniciativas congeladas.

Y al no conocerse esa información, resulta complicado que la ciudadanía reclame a los legisladores por los malos resultados en su desempeño.

Esta situación fue puesta en evidencia el pasado jueves por el investigador del CIDE Khemvirg Puente, durante la Séptima Semana Nacional de la Transparencia organizada por el IFAI.

El especialista en temas legislativos dijo que sólo en 30 de las 60 comisiones que tiene el Senado se conocen las actas de trabajo y que se desconoce la información sobre el gasto ejercido por los grupos parlamentarios.

En cuanto a la Cámara de Diputados, Khemvirg Puente señaló que no hay acceso a la información financiera y tampoco la hay sobre los recursos ejercidos por los grupos parlamentarios.

El investigador del CIDE se quedó corto. En las dos cámaras del Congreso hay una muy abultada burocracia, un ejercicio discrecional de los recursos, una muy lamentable opacidad y muy poco trabajo legislativo.

En el Senado hay 60 comisiones ordinarias, más 12 comisiones especiales o grupos de trabajo.

Existen comisiones cuya existencia difícilmente se justificaría y que fueron creadas cuando llegó la pluralidad para cubrir las cuotas partidistas, como las de Asuntos Fronterizos Sur y Asuntos Fronterizos Norte, que prácticamente nunca se han reunido.

Hay tantas comisiones, que faltan senadores para llenarlas. La Comisión de Límites de Entidades Federativas sólo cuenta con un integrante, que es a la vez “presidente”, el perredista Jesús Garibay García.

En el mismo caso se encuentra la Comisión de Población y Desarrollo, en donde el único integrante y “presidente” es el panista Humberto Andrade Quezada.

Si estas comisiones tuvieran que reunirse para dictaminar algún asunto, bastaría con que los presidentes se citaran a sí mismos y ellos solos redactaran y firmaran los dictámenes. Absurdo, pero así es.

En la Cámara de Diputados hay 44 comisiones ordinarias, 40 comisiones especiales, 8 comités, 9 grupos de trabajo y 87 “grupos de amistad”.

Existen además cinco comisiones bicamerales, entre ellas la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa), un elefante blanco que no tiene materia de trabajo desde hace aproximadamente siete años.

Todas estas comisiones reciben recursos económicos para su funcionamiento, pero sus integrantes no rinden cuentas ni de su trabajo ni de la forma en que gastan los recursos.

De acuerdo con la página de transparencia del Senado, las comisiones de esta cámara reciben en conjunto 14 millones 375 mil pesos al mes. La Cámara de Diputados no ha hecho pública la cifra de recursos que es entregada a las comisiones de ese órgano legislativo.

A juzgar por los datos expuestos, el Congreso de la Unión está integrado por diputados y senadores ninis: ni legislan, ni trabajan ni rinden cuentas a nadie.

OFF THE RECORD

**PRESIDENCIABLES

No habrá ningún problema para que este lunes el pleno del Senado elija al priista Manlio Fabio Beltrones como presidente de la Mesa Directiva para el próximo año.

En donde las cosas aún no se definen, pero ya casi, es en la Cámara de Diputados.

Este lunes se reunirá la Junta de Coordinación Política para tratar de formalizar el ungimiento del priista Jorge Carlos Ramírez Marín.

Si todo sale bien, o por lo menos no tan mal, el yucateco será electo mañana por el pleno presidente de la Mesa Directiva

**CORRAL, AL PATÍBULO

Casi nadie se dio cuenta, pero el diputado del PAN, Javier Corral, afirmó públicamente el pasado viernes que el presidente Felipe Calderón se ha convertido en un problema para su partido.

A Manuel Espino lo quieren expulsar por sus declaraciones en contra del Presidente de la República.

¿Harán lo mismo con el controvertido diputado Corral?

**MUCHA GALLETA

Hay quienes dicen que el Instituto Politécnico Nacional tiene el remedio para eliminar la comida chatarra de las escuelas.

Estudiantes de la casa de estudios elaboraron galletas enriquecidas con hierro, a base de hígado de res.

Distribuir estas galletas en las escuelas, dicen los expertos, contribuiría a reducir los índices de anemia infantil.

México se encuentra entre los 15 países de América Latina con mayor índice de anemia.

En las galletas politécnicas puede estar la solución al problema.

¿Tropas de EU en México?

Andrés Oppenheimer
El Informe Oppenheimer
Reforma

La escalada de la violencia en México -incluyendo la reciente ejecución en masa de 72 migrantes por la banda de narcotraficantes conocida como Los Zetas- está llevando a un pequeño pero cada vez mayor número de gente de los sectores más derechistas de Estados Unidos a proponer una solución radical: enviar el Ejército estadounidense.

No estoy bromeando. Al principio, creí que era una broma, o un fenómeno propio de la nueva cultura de reacciones impulsivas y desmedidas que domina las secciones de "comentarios de lectores" en el internet. Pero cada vez más funcionarios municipales y estatales populistas en Estados Unidos están hablando en serio de enviar tropas estadounidenses para acabar con la violencia relacionada con el narcotráfico que ha costado 28 mil vidas en México durante los últimos cuatro años, y que ocasionalmente se desborda al lado estadounidense de la frontera.

La reciente decisión del presidente Obama de destinar mil 200 efectivos de la Guardia Nacional a la frontera con México obviamente no ha logrado apaciguarlos.

Cuando entrevisté la semana pasada al sheriff Joe Arpaio, del condado de Maricopa, Arizona, que con sus 4 millones de habitantes es uno de los más poblados del país, estaba preparado para escuchar una ola de diatribas del funcionario contra los inmigrantes indocumentados, pero no esperaba escuchar un llamado al envío de tropas estadounidenses a México.

Arpaio, un ídolo de los sectores más derechistas del país, se enorgullece de haber encarcelado a 40 mil inmigrantes indocumentados, y de ser conocido como "El sheriff más duro" del país. En la entrevista, despotricó contra las leyes mexicanas que prohíben a las tropas estadounidenses realizar labores de combate en territorio mexicano. Según me relató, durante sus años como agente antinarcóticos de la DEA en México luchó activamente contra los carteles de narcotráfico.

"Cuando fui director allá, mis agentes operaban de manera encubierta. Se involucraban en combates con armas de fuego. Trabajaban con los militares, con los federales (la Policía) Eramos operativos. Estábamos aprobados por el Gobierno mexicano", me dijo el sheriff. "¿Por qué no podemos hacer lo mismo ahora?".

"No propongo que el Ejército de Estados Unidos se meta en labores policiales. Pero en este momento tenemos tropas en Afganistán, en Iraq. Vamos a otros países. ¿Por qué no podemos ir a México con la cooperación de los mexicanos?", dijo, aclarando que tendría que haber un pedido de ayuda del Gobierno mexicano.

El Embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, me dijo que enviar tropas de combate estadounidenses a México es "una idea inviable".

Otro funcionario mexicano me dijo que en México todavía están frescas las heridas de las intervenciones militares estadounidenses que llevaron a las anexiones de Texas y California en el siglo 19, y que la presencia de tropas estadounidenses sería políticamente explosiva.

"Estados Unidos puede continuar jugando un rol constructivo aumentando sus esfuerzos para detener el flujo de armas pequeñas que ingresan en México -el 80 por ciento de todas las armas cuya procedencia ha sido rastreada en México provienen de Estados Unidos-, y acelerando el desembolso de los mil 400 millones de dólares en equipos policiales de la Iniciativa de Mérida", dijo Sarukhán.

Mi opinión: La idea de enviar tropas de combate estadounidenses a México es un disparate. Al día siguiente, veríamos manifestaciones estudiantiles antiestadounidenses, seguidas por la muerte de algún manifestante que se convertiría inmediatamente en un mártir nacional e internacional, seguida por el resurgimiento de grupos guerrilleros mexicanos, lo que daría inicio a un ciclo de violencia política que se sumaría a la actual violencia relacionada con el narcotráfico. Al final, habría mas violencia que ahora.

¿Qué debería hacer Washington, entonces? En primer lugar, respirar hondo y pensar con tranquilidad. El índice de asesinatos en México aumenta rápidamente, pero tal como informamos en esta columna del 24 de marzo, según las cifras de Naciones Unidas aún es cinco veces menor que la tasa de homicidios de Honduras, Jamaica o Venezuela, y significativamente inferior a la de Washington D.C.

En segundo lugar, sería una buena idea que tanto México como Estados Unidos aumenten significativamente sus fuerzas militares en sus respectivos lados de la frontera: en el caso de México, para detener el flujo de drogas hacia el norte, y en el caso de Estados Unidos para detener el flujo de armas y dinero hacia el sur.

Y en tercer lugar, es hora de empezar a pensar en ampliar la Iniciativa de Mérida. Washington debería proporcionarle a México más helicópteros, más asistencia en inteligencia y -sobre todo- más asistencia técnica y entrenamiento para crear academias de Policía en México. Eso ayudaría enormemente a que México pueda desmantelar sus actuales 2 mil 200 cuerpos policiales, la mayoría de los cuales están corroídos por la corrupción, y reemplazarlos por un grupo mucho menor y más fiable de fuerzas policiales. Cualquier cosa, salvo enviar tropas estadounidenses.

Migrantes: la cadena de culpabilidad

Cecilia Soto (@ceciliasotog)
ceciliasotog@gmail.com
Analista política
Excélsior

Los Zetas se encargan de amedrentar y torturarlos hasta que terminan por dar los teléfonos de sus familiares.

Los testimonios de migrantes que secuestrados por el crimen organizado salvaron la vida gracias al pago de recate son unánimes: agentes de Migración y de la Policía Federal se coordinan con Los Zetas, informan de la presencia de un convoy de transmigrantes a los criminales y se ponen de acuerdo para entregarlos en puntos cercanos a la frontera. Por su parte, Los Zetas se encargan de amedrentar y torturar a los migrantes hasta que éstos terminan por dar los teléfonos de sus familiares. Quienes logran conseguir el dinero son identificados y separados del grupo, para ser pasados por la frontera. El control es riguroso de tal manera que, si los coyotes o algunos migrantes quieren hacerse pasar por personas que pagaron el rescate, son identificados y brutalmente torturados. Un testimonio escuchado por investigadores sociales en Sásabe, Sonora, habla de migrantes que mintieron al decir que habían pagado el rescate, a quienes se golpeó con tablas y con bats de beisbol hasta quebrarles las piernas.

El crimen organizado encuentra en estos grupos oportunidades diversificadas de negocios: dinero de los familiares que logran pagar el rescate, mujeres que pueden ser esclavas sexuales o esclavas que cocinan y limpian en las casas de seguridad, migrantes que se ven obligados a ser burros de pequeñas cantidades de drogas, modalidad que parece un tanto riesgosa dado los percances a que están expuestos al cruzar la frontera. El testimonio del ciudadano ecuatoriano que con valentía denunció la tragedia difícilmente puede ser la explicación completa del salvaje asesinato de 72 personas. El testimonio dice que los mataron por negarse unirse a Los Zetas. Pero personas que no conocen el territorio, hablan con un acento extranjero, no conocen manejo de armas, no saben los nombres de las ciudades y pueblos, desconocen las rutas, etcétera, no podrían ser útiles como sicarios.

Difícilmente podrían resistirse a aceptar cooperar con Los Zetas personas que han visto caer asesinados en su presencia a otros migrantes. Por ello, creo que la masacre de San Fernando se trata de una modalidad de "crimen dentro del crimen". No es sólo un castigo al grupo en el que algunos de sus integrantes pudieron haberse negado a cooperar o cuyos familiares carecieron de recursos para pagar el rescate. La masacre probablemente sea un mensaje a socios coyotes que no pagaron cierta cuota de extorsión y un mensaje también a los familiares de próximos migrantes. Una masacre como "efecto demostración" para futuras víctimas.

La masacre exhibe tristemente al gobierno mexicano, que no podía desconocer los informes presentados, por ONG y por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, sobre esta modalidad de secuestro de migrantes, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Los resultados prueban que se toleró la corrupción del personal de Migración y de la Policía en su jugosa alianza con Los Zetas en el tráfico de personas. En los corredores de los aeropuertos internacionales en México, los agentes de Migración hacen el mismo "perfilamiento racial" que denunciamos en la ley S B1070 de Arizona, mientras que en las carreteras y en las vías de ferrocarril entregan a las víctimas a sus victimarios.

La masacre también exhibe una profunda división en la Iglesia católica: sacerdotes profundamente comprometidos con la suerte de los más vulnerables, como aquellos que mantienen la red de casas de migrantes que operan en la frontera norte, cuyo representante más conocido es el obispo Raúl Vera, de Saltillo, y el exhibicionismo mediático trivial y absurdo del cardenal Sandoval.

El gobierno ha fallado y su falla es más grave porque había sido sistemáticamente advertido sobre este modus operandi del crimen organizado. Es indispensable una reorganización y un fortalecimiento del sistema migratorio, que mande un mensaje al mundo, de que esta masacre no quedará impune. Nos vemos en Twitter @ceciliasotog.

Reducir la violencia

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

La violencia crece sin que el narcotráfico descienda. Crece también la brutalidad de la violencia. Hace dos semanas, en Reynosa, un desesperado empresario nos decía: “Con cada hecho violento pensamos que la cosa tocó fondo. Al día siguiente, hay uno peor”.

Esto empieza a suceder en la República. La violencia da saltos cualitativos, y la vesania y el encanallamiento de los hechos violentos parecen no tener límite, alcanzan cada vez un nuevo fondo.

La masacre de 72 migrantes en Tamaulipas es un nuevo más allá de la violencia, un más allá que linda con el Mal.

A estas alturas, la prioridad del país en materia de seguridad pública debiera ser no combatir el narcotráfico, sino reducir la violencia, regresarla de los linderos que empieza a tener.

La pregunta es si esto es posible o si debemos resignarnos a que la violencia, y la violencia sin límites, sea parte inevitable del ciclo de combate al narcotráfico.

Hay prácticas del combate al narcotráfico que multiplican la violencia. Por ejemplo, los tiroteos en medio de las ciudades entre bandas del narco y la fuerza pública.

Esta práctica es el origen, por ejemplo, de la muerte de los estudiantes del Tec de Monterrey, cuya responsabilidad ha asumido por fin el Ejército. Dos niños heridos dejó el viernes un tiroteo entre narcos y marinos frente a escuelas de Ciudad Madero, Tamaulipas.

La decisión de agarrar a tiros a los narcos donde los encuentren, así sea en medio de la gente, produce una violencia que puede y debe evitarse. Basta con no dispararles ni perseguirlos en medio de la población civil.

Eduardo Guerrero prepara para Nexos una reflexión sobre cómo reducir la violencia en la persecución del crimen organizado.

En su ensayo del mes anterior en la misma revista (“Los hoyos negros de la estrategia contra el narco”), identificó y cuantificó acciones contra el narco que generan violencia y acciones que la disminuyen. (nexos. com.mx/?P=leerarticulo &Article=248547).

1. La captura o la muerte de un capo importante provoca una ola de violencia subsecuente, por ver quién ocupa su lugar.

2. En cambio, la captura o muerte de un jefe de sicarios o una banda de sicarios disminuye la violencia.

3. La captura o decomiso de grandes cargamentos de droga genera violencia posterior por las represalia asociadas a la pérdida, atribuida casi siempre, con razón, a pitazos de bandas contrarias.

4. La captura de armas o dinero, en cambio, disminuye la violencia.

Saque cada quien sus conclusiones.

agosto 29, 2010

'Ida y vuelta' por Paco Calderón



El jefe de los bandidos

Gabriel Zaid
Reforma

Si en una dependencia le piden mordida, y va a quejarse con el jefe, tenga cuidado. No lo vaya a ofender.

-¿Me está usted queriendo decir que yo también soy un bandido?

Yo diría solamente que es el jefe de los bandidos.

Parece lógico pensar que el jefe de los bandidos sea el bandido mayor. Pero puede ser una persona decente metida en una situación que lo rebasa, porque no sabe lo que está pasando; o lo sospecha y no se atreve a asomarse; o se asomó y se asustó ante la calaña de los que están haciendo de las suyas. Quizá no se siente capaz de impedirlo, temiendo represalias, o peor aún: que los malosos tengan autorización de más arriba. Puede estar atrapado en una cueva de bandidos de la que quisiera escapar. Pero la denuncia es peligrosa, y la renuncia inconcebible. ¿Dañar a su familia porque los de abajo (o los de arriba) hacen de las suyas? Sería injusto. Es mejor esperar la oportunidad de moverse a un puesto más deseable.

También existen jefes que no roban, pero dejan robar, porque les interesa el poder sobre todas las cosas. Dejan robar (a veces sí y a veces no) para tener a los bandidos en una situación expuesta al despido o la cárcel, bajo su control: "Lo tolero, mientras cuente contigo de manera incondicional. Todo es perdonable, menos la deslealtad". De Porfirio Díaz y Fidel Velázquez, que vivieron con cierta austeridad, se dijo algo así.

Los que han sido educados bajo el principio de autoridad dejan a salvo al jefe principal. El rey nunca lo permitiría, el señor presidente es traicionado por subordinados ineptos o abusivos, el papa fue engañado. Es inconcebible que los padres, los maestros, los sacerdotes, los médicos y cualquier autoridad hagan algo indebido. El mero hecho de pensarlo es aceptar el caos, destruir el orden social. Hay un sentimiento (aprovechable por los abusivos) de que la autoridad es divina, y que escupir al cielo tiene consecuencias terribles.

Los sentimientos democráticos son distintos. Desacralizan la autoridad. Uno cualquiera de nosotros tiene que hacerse cargo de esto. Hay que elegirlo, con algún procedimiento: por ejemplo, un sorteo. Y si abusa (o fracasa, simplemente) lo paga.

Se comprende que en los condominios y en los municipios pobrísimos, como en la democracia griega, se rehúyan los cargos. Un poder que es pura responsabilidad y servicio a la comunidad es indeseable. "Sin abuso, el poder pierde su encanto" -dijo Paul Valéry. Lo deseable es el poder impune, con el que se pueden cometer errores, arbitrariedades y latrocinios sin responsabilidad.

Afortunadamente, el poder burocrático es ideal para ser irresponsable. Los de abajo se escudan en las órdenes que reciben (o no reciben) de arriba. Los de arriba, en la distancia que hay hacia abajo. No pueden ser responsables de actos tan remotos. La institución misma se escuda en que los errores y abusos no los comete la institución, sino el personal. Finalmente, nadie responde de nada.

Para acabar con eso, lo contundente sería empezar por arriba. La impunidad en las altas esferas pone la muestra a todo el país. Hasta la simple apariencia de impunidad tiene ese efecto multiplicador. Si el secretario de Comunicaciones y Transportes fuese castigado por los errores, omisiones o delitos de un cartero, mejoraría la selección de personal. Y todo el país.

Dicen que Napoleón exigía a sus generales tener buena suerte en las batallas. Parece desmedido, pero se entiende. Mientras hay el resquicio de justificarse por esto o por aquello, abundan las derrotas. Un general con mala suerte no debe estar al mando de un ejército. Finalmente, ¿qué quiere decir estar al mando, si el éxito es atribuible a los jefes, pero el fracaso no? ¿Qué significado tiene la línea de mando, si no es también la línea de responsabilidad?

Así puede entenderse la tradición japonesa del haraquiri. Suicidarse por haber tenido resultados vergonzosos no es una confesión de culpa, sino de fracaso. El fracaso no es un delito, es un deshonor. Lo decente es aceptarlo y pagar las consecuencias.

Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los fracasos. Aceptar nombramientos bajo el supuesto de que se hará el mayor esfuerzo posible, pero la misión es imposible, es una falta de seriedad. No hay que aceptar misiones que no se puedan cumplir. Si el jefe de una institución corrupta declara que acabar con la corrupción no será cosa de un sexenio, de hecho declara que no se siente obligado a nada, que acepta tranquilamente ser el jefe de los bandidos.

Pero no se lo diga, que se puede ofender.

Los Zetas, imagen de México

Juan Manuel Asai
jasaicamacho@yahoo.com
Códice
La Crónica de Hoy

Gloria Guevara Manzo.- ¿Qué pasará por la mente de la secretaria de Turismo? Lo pregunto porque mientras ella y su equipo se esmeran por relanzar la imagen del país, deteriorada por los graves problemas del 2009, la influenza H1N1 entre ellos, poniendo en marcha nuevas campañas de promoción y acumulando millas en viajes para reunirse con tour operadores de países vecinos y distantes, para tratar de convencerlos de que traigan turistas a México, mientras ella hace eso, una de las aerolíneas troncales del país decide, por problemas financieros que no ha podido remontar, cancelar todos sus viajes. La decisión afecta muchas áreas de la economía, comenzando por el turismo. Quienes pensaban viajar al país usando esa aerolínea, ahora lo pensarán dos veces. Muchos optarán por otro destino.

Pero no sólo es el problema de Mexicana de Aviación, también está el de la violencia que no cede, como el caso de la masacre de indocumentados en Tamaulipas. La cobertura que los medios de comunicación internacionales están dando al tema, coloca a México como uno de los lugares más peligrosos del planeta. La foto de la fila de cadáveres de los indocumentados fusilados ha tenido un efecto devastador para la imagen del país, prácticamente imposible de revertir.

Podemos decir, en promocionales de impecable factura, que México tiene bellas sorpresas para deleite de los visitantes, pero nadie lo va a creer si junto a ese anuncio aparece la sombra ominosa del grupo criminal conocido como Los Zetas, que a base de acumular brutalidades se erige como la nueva imagen de México en el mundo. Por eso me pregunto qué pasará por la mente de la secretaria de Turismo. Acaso comience a extrañar su lujosa oficina de Sabre Travel, donde tenía que resolver muchos problemas, pero nada comparado con su actual responsabilidad: convencer a la gente de que pase sus vacaciones en uno de los lugares más peligrosos del continente.

La Bestia.- El gobierno federal se ha quedado corto en su afán de tratar de explicar lo sucedido en el rancho de San Fernando, en Tamaulipas. Decir que se trató de una prueba del éxito de la lucha contra el tráfico de drogas y que los cárteles están desesperados, fue una pifia monumental. El problema, claro, es mucho más profundo. Las insuficiencias de nuestra política de migración quedaron al descubierto. Política que por cierto comandaba hasta hace poco el señor Alejandro Poiré, actual relator de la lucha contra el crimen organizado. ¿Qué demonios pasa en nuestra frontera sur? ¿Quién la vigila? ¿Alguien tiene el control? Una amplia variedad de mercancías ilegales, entre ellas armas y drogas, pero también cientos, miles de migrantes indocumentados de países de Centro y Sudamérica pasan tranquilamente, como si la línea fronteriza no existiera. Es tierra de nadie.

Después, armas, drogas y migrantes emprenden la ruta de la corrupción rumbo a la frontera norte. Agentes de migración, policías de diferentes corporaciones y bandas criminales están al frente del negocio de exprimir a los indocumentados. Ante la vista de todos, sin esconderse, a bordo de un tren al que le dicen la Bestia los migrantes se acercan a Texas. En la línea divisoria se ponen en manos de coyotes o polleros que los extorsionan, o delincuentes que los secuestran y en ocasiones los asesinan. El Estado mexicano es omiso y en muchos casos cómplice. ¿Por qué no se vigila la frontera sur? ¿por qué se deja libre el paso de la Bestia? La respuesta es, aunque duela, que agentes del Estado son parte fundamental de la ruta de la corrupción.

Calderón: pidiendo consejo

Sara Sefchovich
sarasef@prodigy.net.mx
Escritora e investigadora en la UNAM
El Universal

En las semanas pasadas, el presidente Calderón convocó a una serie de reuniones, algunas públicas y otras privadas, para hablar con distintos sectores de la sociedad sobre el tema de la seguridad.

Empresarios, partidos políticos, jueces, medios de comunicación, intelectuales y periodistas (desconozco si también fueron invitados las iglesias, el Ejército, los embajadores o algunas ONG) acudieron a las citas y escucharon a un mandatario que había cambiado de estrategia: en lugar de festinar sus triunfos y de regañar a quienes no los reconocían, ahora aceptaba errores y fallas y, lo más impresionante: pedía consejo de por dónde y cómo seguir en el combate con la delincuencia organizada.

Después de tres años de gobierno calderonista, en el que todos los convocados se habían quejado de que no lo escuchaban, el Presidente los llamó y los escuchó.

¿Y qué fue lo que escuchó?

Escuchó a personas muy inteligentes y participativas en la vida pública de este país, hablar durante horas: algunos pidieron, otros exigieron, unos reclamaron y otros regañaron, hubo los que se quejaron y los que enojaron.

La mayoría le echó la culpa de los problemas nacionales al Presidente y al gobierno, al Ejército, a las policías, a las leyes, a los vecinos del norte. La minoría se echó la culpa a sí mismo como ciudadano individual, como grupo social o como cuerpo colegiado, por no haber hecho las cosas bien y a tiempo o por no haberle entrado al problema con todo.

También hubo propuestas. Casi todas, sin embargo, se fueron por lo amplio y por lo políticamente correcto: la urgencia de mejorar la educación, de que funcione la justicia, de que haya empleo, de terminar con la pobreza. Todo esto es sin duda importantísimo, pero no servía de mucho para el objetivo de las reuniones, porque hacerlo y obtener resultados es a largo plazo y de lo que se trataba era de buscar formas concretas para enfrentar adecuadamente el problema de manera factible para las condiciones del país y realizable a corto plazo. Y esas, no se escucharon.

No tengo conocimiento de una convocatoria similar en la historia de México. Y creo que por eso los convocados no se dieron cuenta de la importancia del evento. Y si bien hicieron lo mejor que pudieron para estar a la altura del consejo solicitado, no lo estuvieron para aportar las respuestas y soluciones efectivas y concretas que urge tener.

Y lo peor: hubo quienes prefirieron aprovecharla para volver a ser ellos mismos una vez más. Los partidos y sobre todo sus legisladores en las dos cámaras, para no variar ni perder la costumbre, se instalaron en el puro exhibicionismo mediático que tanto les gusta y en la arrogancia que de manera tan natural les brota. Manlio Fabio Beltrones hizo evidente por qué los ciudadanos hemos detestado tanto a los priístas: para él se trata de no apoyar en nada al Presidente, de no pasar ninguna propuesta, de no darle siquiera el beneficio de discutir con él; vaya, ni siquiera de respetarlo por su investidura.

Y es que lo único que él y sus similares quieren es que a Felipe Calderón (como antes a Fox) le vaya mal. No importa si el castigado está siendo el país, no importa si a México le urgen las reformas, si al Estado le hacen falta los recursos, si el gobierno necesita espacio de maniobra, lo único que les importa es no darle oportunidad al Presidente de hacer absolutamente nada.

Pero lo más grave de esta actitud es que ella impregna de espíritu de linchamiento y desconfianza el ánimo nacional, pues se ataca absolutamente todo lo que se hace o se deja de hacer, todo lo que se dice o se calla y se duda de que pueda existir buena fe en alguno de los actos presidenciales.

Por eso algunos vieron en estas convocatorias de Calderón una estrategia destinada a ir abriendo las posibilidades del triunfo de su partido para la siguiente elección presidencial. Otros, en cambio, lo vimos como resultado de un genuino deseo de encontrar caminos para enfrentar el problema que hoy por hoy es el más grave que padece México y que parece irresoluble, pero que, aun así, urge resolver.

Libertad y seguridad

Juan E. Pardinas
Reforma

Cuba y Corea del Norte son dos de los países con menores índices de criminalidad en el planeta. Sin embargo, sus estrategias para disuadir delincuentes implican la cancelación de las libertades de sus habitantes. Con una autoridad que todo lo observa y todo lo escucha, no hay secuestros ni extorsiones, pero tampoco hay derecho a la intimidad, al libre tránsito o a la comunicación de ideas. Un régimen democrático debe garantizar la seguridad de las personas sin sacrificar sus libertades, pero una autoridad débil sólo es capaz de garantizar la anarquía.

Esta semana el presidente Calderón anunció una iniciativa para cancelar ciertas libertades financieras de los mexicanos. Si el Congreso avala la reforma, tú ya no podrás hacer compras en efectivo por más de 100 mil pesos, pero el Chapo Guzmán tampoco. Estarías impedido de comprar una mansión y pagar con dos maletas de dinero, pero la Barbie tendría más complicaciones para adquirir sus casas de seguridad. Con esta medida tú tienes menos libertades, pero el Estado mexicano tiene más herramientas para vencer al crimen organizado.

Toda declaración de guerra requiere un esfuerzo de imaginación. El líder político que decide iniciar una ofensiva de fuego y sangre debe tener en su mente un escenario de la victoria. Felipe Calderón ha sufrido mucho para comunicar ese porvenir que vislumbre el fin de nuestro horror cotidiano. El propósito de esta lucha debe ser el fortalecimiento de un Estado que proteja nuestra seguridad y nuestras libertades elementales.

La fortaleza del Estado no se agota en una policía bien entrenada o en un Ejército armado hasta los dientes. Los miles de muertos durante este sexenio nos confirman que la fuerza pública no es suficiente para debilitar a las organizaciones criminales. El gobierno necesita de nuevas herramientas de inteligencia para frenar esta barbarie. El problema es que algunos de estos mecanismos obligan a los ciudadanos a ceder una parcela de sus libertades.

El Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Renaut) era una base de datos que hubiera ayudado a combatir la extorsión y el secuestro. Sin embargo, el escepticismo de muchos ciudadanos y la mezquindad de las empresas de telefonía celular sabotearon el espíritu de la iniciativa. Millones de personas y miles de criminales no estuvieron dispuestos a ceder su derecho al anonimato telefónico, a cambio de tener un registro nacional de celulares. Preservamos este nicho de nuestra privacidad, pero dejamos intacto el negocio de los mercaderes del miedo.

Hace dos sexenios, el gobierno de Ernesto Zedillo intentó hacer un Registro Nacional de Vehículos. La iniciativa fracasó porque la empresa encargada de ejecutar el trámite contrató como líder del proyecto al torturador argentino Ricardo Cavallo. Una década después, México aún no tiene una base de datos completa sobre los vehículos que circulan por el territorio nacional. Este registro y el uso de sistemas de GPS podrían golpear el negocio de compra y venta de vehículos robados. Al proteger el anonimato de nuestros automóviles, también salvaguardamos la identidad del convoy de camionetas donde viajan los asesinos del edil Edelmiro Cavazos.

Hay libertades que se pueden ceder a cambio de vivir en un país seguro. Sin embargo, hay garantías individuales que son inherentes e irrenunciables a nuestra condición de personas. El presidente Calderón desdeñó todas las críticas contra el Ejército, como una simple "cantaleta". Habrá denuncias infundadas y otras que ameritan una investigación judicial. El Ejército y la Marina tienen más de 250 mil efectivos. Entre sus filas hay una enorme mayoría de mexicanos honestos que aman a su país y respetan la ley, pero no sería imposible que entre ellos exista un grupo pequeño de malos elementos. A esta minoría corrupta, Felipe Calderón ya le dio luz verde para cometer toda clase de abusos. Tus denuncias serán una cantaleta. Estas improvisaciones verbales del Presidente nos hacen vivir en un país menos libre y más inseguro.

San Fernando: las razones de la violencia

Pascal Beltrán del Río (@beltrandelriomx)
Bitácora del director
Excélsior

La decapitación se ha vuelto una constante en la lucha entre los cárteles de la delincuencia organizada y los intentos de las fuerzas del orden por someterlos.

“Me dijo que me mataría si no le daba todo el marfil y me largaba del país, porque podía hacerlo y además le gustaba, y que no había nada en esta tierra que le impidiera matar a quien le diera a gana”.
Joseph Conrad, Corazón de tinieblas.

La primera vez que el crimen organizado recurrió a la decapitación y exhibición pública de la cabeza del asesinado para mandar un mensaje a rivales o autoridades fue en Acapulco, el 20 de abril de 2006.

Aquella vez, las cabezas de dos policías fueron dejadas frente a una oficina gubernamental de ese puerto con un letrero que no disimulaba la advertencia: "Para que aprendan a respetar".

Desde entonces, la decapitación se ha vuelto una constante en la lucha entre los cárteles de la delincuencia organizada y los intentos de las fuerzas del orden por someterlos.

Hemos perdido la cuenta de las cabezas cercenadas y el efecto horripilante que provocaron las primeras decapitaciones se ha desvanecido casi del todo. El umbral de la capacidad de sorpresa de la sociedad mexicana ha ido al alza, conforme se van sucediendo actos de violencia cada vez más despiadados.

De cortar cabezas, los criminales pasaron a colgar a sus enemigos en lugares públicos. Y como esto último se volvió también una práctica común, ahora la escalofriante moda es colgar cuerpos decapitados. En Cuernavaca, la semana pasada, amanecieron varios en un puente de la autopista México-Acapulco. Para mayor efecto, las víctimas habían sido castradas y presentaban huellas de otros terribles actos de tortura.

Como ha sido costumbre de este diario, esas imágenes no aparecieron en nuestras páginas. Está claro que aquella premisa de que la "prensa debe reflejar la realidad" es sólo un torpe pretexto para hacer sensacionalismo y someter a algunos lectores involuntarios de los periódicos —como los niños— a escenas imposibles de asimilar, y, al mismo tiempo, servir ingenuamente de caja de resonancia de los mensajes amenazantes de las bandas criminales.

Además de lo antiperiodístico que resulta prestarse a las estrategias de comunicación de los delincuentes, hay otras razones de peso para no publicar esas fotografías:

Un estudio reciente de la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana encontró que la exposición a imágenes de violencia puede conducir a actitudes agresivas, porque éstas afectan una parte del cerebro donde ocurre la toma de decisiones y el autocontrol.

Aun así, dudo que las mejores prácticas periodísticas sirvan para erradicar la saña con que actúan los delincuentes. Nada indica que la tortura y el asesinato dejen de ser métodos con los que los delincuentes sigan lidiando con enemigos y autoridades.

¿Cómo dejar de cubrir la noticia del fusilamiento de 72 migrantes de varios países, quienes aparentemente no querían someterse a la esclavitud que tenían prevista para ellos los Zetas?

Aun con toda la consideración que los medios quieran tener para las víctimas, era imposible que esa nota no recorriera el mundo y se convirtiera en un signo de vergüenza para el Estado mexicano, incapaz de aplicar la ley en su territorio, como se espera de cualquier Estado.

Si lo que quisieron hacer los Zetas, o quienes quiera que hayan perpetrado ese horrendo crimen, era —además de aleccionar a los desobedientes— exhibir al Estado mexicano ante la comunidad internacional, por su incapacidad de garantizar los derechos humanos de los migrantes indocumentados de Centroamérica y otras regiones, se tiene que reconocer, lamentablemente, que lo consiguieron.

En México, ahora lo sabe el mundo, campean figuras con el sadismo y el ánimo genocida del jefe militar serbiobosnio Ratko Mladic, el llamado Carnicero de Srebrenica, quien ordenó actos de limpieza étnica en los Balcanes y aún prófugo de la justicia internacional; o de Laurent Nkunda, el señor de la guerra tutsi congolés, responsable de atrocidades como la masacre de Kisangani, en 2002, y de haber usado el reclutamiento de niños soldado y la violación masiva de mujeres como formas de combate. La diferencia es que quizá no tengan aún la fama de aquéllos.

Por más que se insista en que México tiene niveles menores de homicidio que naciones como Colombia y Brasil, el tipo de violencia creciente que vemos en varias regiones del país sólo es comparable con la de algunos países africanos e, históricamente, con nuestra propia Guerra Cristera de la década de los 20 del siglo pasado.

Esa situación nos obliga a revisar los orígenes de la violencia que nos aqueja. ¿Qué lleva a un grupo a actuar con semejante salvajismo? ¿Acaso cualquier persona está preparada para decapitar, castrar y colgar a otro ser humano? ¿Un campo de la muerte como el rancho El Huizachal, donde se fusila a 72 personas desamparadas, previamente vendadas y atadas de manos, no nos habla de una profunda descomposición social?

Sabemos que la impunidad y la corrupción son ingredientes de la crisis de inseguridad en la que estamos metidos. Pero sin duda algo más mueve esta espiral de violencia incontenible. Algo más que la simple ambición de controlar una cifra millonaria de recursos de procedencia ilícita. ¿Cómo adentrarnos en nuestro propio Corazón de tinieblas?

En 1986, un grupo de prominentes científicos de las áreas de etología, biología antropológica, sicología, siquiatría, neurociencia, genética del comportamiento, sociología y bioquímica se reunieron en Sevilla —en el Sexto Coloquio Internacional sobre Cerebro y Agresión— para trazar una explicación de los orígenes de la violencia.

Concluyeron que no hay nada en la genética humana que predisponga a las personas a actuar con violencia. "Es científicamente incorrecto decir que en el curso de la evolución humana ha habido una predilección por el comportamiento agresivo sobre otro tipo de comportamiento... y que la guerra o cualquier otro comportamiento violento estén programados genéticamente en nuestra naturaleza".

Si la violencia —y, más aún la saña— no están en la naturaleza humana, ¿cómo explicar estos actos cada vez más salvajes?

El especialista Sunil Aggarwal, de la Universidad de Washington en Seattle, buscó una respuesta a esa pregunta en su estudio Geographies of Lethal and Non-Lethal Violence (2004).

Concluyó que el asesinato premeditado es una actitud aprendida, no una reacción instintiva del ser humano; que, en toda la historia de la humanidad, no más de 1% de quienes han habitado la Tierra, han participado en un asesinato; que la violencia estructural —la privación y la explotación que tienen un origen social e institucional— está "causalmente relacionada con la violencia directa", y que los peores actos de violencia siempre pasan por la cosificación del agredido.

¿Cómo alegar contra esto en el caso de los migrantes asesinados en un rancho del municipio de San Fernando, Tamaulipas? Eran pobres, sin papeles, víctimas de la violencia estructural en sus países de origen y en el territorio que atravesaban para llegar a lo que, confiaban, sería una vida mejor. Eran los blancos perfectos de la violencia directa, por parte de individuos para los que no eran más que una mercancía.

Hay que reconocer la violencia estructural que hace posible la violencia directa, cada vez más despiadada. Y a esta última no basta con describirla como brutal y salvaje. Hay que explicarla.

Nuestra madre Eva vivió hace 200 mil años

Luis González de Alba
Se descubrió que...
Milenio

Quienes nos hemos formado sumergidos en la tradición judeo-cristiana, no podemos evitar el ver similitudes entre descubrimientos científicos y relatos bíblicos, como el Génesis. Es obra de nuestro cerebro que ve formas en las nubes y encuentra vírgenes aparecidas en agua chorreada de un tinaco o humedad del subsuelo. Estamos ahora ante uno de esos casos: todos los seres humanos hoy vivos, desde los aborígenes de Australia hasta los esquimales y el rey Juan Carlos, tenemos una recontra-tátara-abuela común: una “Eva” que vivió hace 200 mil años en el este de África. Lo sabemos porque compartimos sus mitocondria.

El este de África, hace 80 mil años, cálido y de vegetación lujuriante coincide también con nuestra imagen del Paraíso. Los grupos humanos que empezaron a migrar lo hicieron, algunos, cruzando el mar Rojo, de agua escasa porque buena parte estaba retenida en los hielos de la era glaciar. Estos salieron rumbo al este: “Al este del Paraíso” suena muy bien. Claro, otros subieron por el norte, siguiendo el Nilo, otros bajaron al sur o doblaron al oeste o sencillamente no salieron del Paraíso y allí siguen. Esos detalles los echamos en saco roto: no nos gustan mucho.

El mitocondrium (plural mitocondria) o, castellanizando, las mitocondrias, son organelos de las células, con su propio genoma y con rastros de haber sido células independientes alguna vez devoradas por células primigenias. La cena resultó exitosa porque célula y mitocondrio colaboraron en la sobrevivencia de ambos.

¿Encontramos a una primera mujer, como en el relato bíblico? No. Ese grupo humano lo formaban varias decenas de miles. Pero vemos un ejemplo claro si imaginamos un árbol: una sola rama alta está llena de hojas verdes y hacia abajo múltiples subdivisiones de ramas terminan en puntas secas. Las hojas somos la humanidad y bajando de una subdivisión en otra nos topamos con un origen común: una mujer. ¿Y las otras, sus coetáneas? También dejaron descendencia… que fue desapareciendo con los milenios. Quizá los últimos humanos originados de otra mujer murieron hace poco.

Un equipo de la Universidad Rice siguió el proceso de crecimiento y extinción de grupos humanos analizando mutaciones al azar del ADN mitocondrial, mtADN. Comparar el ADN humano de la población mundial, con sus más de 20 mil genes, en busca de mutaciones, es tarea que ni las supercomputadoras de hoy día pueden realizar. Pero las mitocondrias, organelos que producen energía dentro de la célula y poseen un ADN mucho más sencillo, de sólo 37 genes, tienen esa ventaja y otra aún más importante: que no ocurre mezcla de genes paternos. El mtADN lo heredamos exclusivamente de nuestra madre, abuela… etc. Línea materna pura. Con todo, posee una región hipervariable, que cambia lo bastante rápido para proveer un reloj molecular calibrado con la edad de la humanidad.

“Tienes que traducir las diferencias entre secuencias de genes a tiempos en los que pudieron evolucionar”, dice uno de los autores, Krzysztof Cyran. Así obtienen los científicos una tasa de mutación genética, luego deben determinar si esa tasa es uniforme en el tiempo.

La investigación se publicó en el último Journal Theoretical Population Biology. Contacto: Jade Boyd, jadeboyd@rice.edu. Rice University.

Con respecto a “Adán” tenemos algo similar: los hombres heredamos de nuestro padre (y él del suyo… etcétera) el cromosoma Y, que define el sexo. No habiendo su equivalente en la madre, no ocurre la recombinación genética que se da en el resto de nuestro genoma, y heredamos el Y sin modificación, salvo las mutaciones ocurridas al azar del copiado, cambios por errores y no por mezcla de nuevos genes.

Bien, pues el padre de todos los hombres no africanos subsaharianos hoy vivos sobre este planeta, llamado “Adán euroasiático” vivió hace unos 79 mil años o quizá menos, unos 31 mil años. De cualquier forma, la discrepancia con su “Eva” es enorme y supera los 120 mil años en el mejor de los casos.

De nuevo: no se trata del primer hombre, sino del ancestro de todos los hombres hoy vivos, pero no de todos los que han vivido. ¿Y los demás hombres no tuvieron hijos? Tuvieron descendencia que, como en el ejemplo del árbol con ramas secas, se fue paulatinamente secando y no llegaron a nosotros sino los hijos del que presentó la mutación 168 y venía en alguno de los primeros grupos que iniciaron la migración humana por el planeta.

Proteína que destruye el VIH

Investigadores de la Universidad Loyola han identificado los componentes clave de la proteína llamada TRIM5a que destruye el virus del sida, al menos en monos rhesus. Ese hallazgo puede conducir a diseñar nuevos tratamientos en humanos infectados con VIH. Comenta Edward Campbell, a cargo del estudio: “Los científicos tenemos sólo unos 75 años tratando de desarrollar terapias antivirales, la evolución ha estado jugando el mismo juego por millones de años…”

Mi novela con la atracción entre un preso político (yo) y un preso común: Otros días, otros años (Planeta, 2008).

agosto 28, 2010

El dinosaurio azul

Salvador García Soto
Serpientes y Escaleras
El Universal

Designar a Gustavo Madero al frente del PAN no será problema para el Presidente, que controla a la mayoría de los consejeros nacionales del partido

Si en las pasadas elecciones estatales de julio de este año, el Presidente hizo a un lado su papel de jefe de Estado para asumir el de "jefe de partido", y utilizó el poder y los recursos del Ejecutivo para impulsar las campañas y candidatos del PAN, atropellando y violando la Constitución (Tribunal Electoral Federal dixit), en los comicios que habrá en 2011 en el Estado de México y en su propia sucesión de 2012, que él mismo ya declaró iniciada, Felipe Calderón volverá a hacer a un lado su investidura y la imparcialidad a que lo obliga la ley, para sonar la matraca y echar a andar el aparato de gobierno en busca de evitar a toda costa entregarle el poder al PRI.

En esa lógica es que Calderón ordenó y ejecutó ya el relevo en la dirigencia nacional del PAN que, como lo ha hecho desde el inicio de su gobierno, volverá a ser reducida a una oficina apéndice del despacho presidencial, donde el michoacano colocará a un incondicional que le garantice el control absoluto del proceso para elegir al candidato presidencial de su partido. Ese incondicional ya tiene nombre y ya se apuntó con toda la venia de Los Pinos; se llama Gustavo Madero y será el sucesor de César Nava, quien dejará la presidencia de su partido abandonado de la mano presidencial.

A Nava le negó Calderon el apoyo para que buscara la reelección y cuando acudió a Los Pinos a preguntar si tenía el respaldo para seguir al frente del CEN panista, como respuesta recibió un rotundo “no” y la orden terminante de que anunciara públicamente su renuncia al derecho estatutario que tenía para reelegirse por un periodo más y a cualquier interés en la candidatura presidencial.

Cuando el Presidente decidió retirarle el apoyo a Nava, ya tenía trazado el plan para llevar a la dirigencia al dócil senador Madero, quien será el encargado de dar apariencia estatutaria a la decisión que tome Calderón, llegado el momento, sobre quien será el abanderado panista al 2012.

Procesar la designación ya definida de Madero no será problema para el Presidente, que tiene el pleno control de la mayoría de los consejeros nacionales del PAN que elegirán a su dirigente en noviembre próximo. Así, Calderón, quien ya había tomado el control de su propio relevo con aquella reunión en Los Pinos, en la que convocó a los 11 suspirantes del blanquiazul rumbo al 2012, ocurrida a principios de julio pasado, ahora hace ajustes en el PAN, sacrifica al desgastado Nava y pone a otro incondicional suyo en el CEN para operar lo que viene.

Porque en aquel encuentro no fueron 9 sino 11 los panistas convocados por Calderón: tres gobernadores, Emilio González, Marco Antonio Adame y Juan Manuel Oliva; cinco secretarios deEstado, Ernesto Cordero, Heriberto Felix, Alonso Lujambio, Juan Molinar y Javier Lozano --Fernando Gómez Mont todavía acudió pero sólo en calidad de "testigo"-- y los legisladores panistas Santiago Creel, Francisco Ramírez Acuña y Josefina Vázquez Mota.

Ahí el Presidente les pidió abiertamente que dijeran quiénes tenían la intención de buscar la candidatura. Sólo tres alzaron la mano. A los demás Calderón les dio señales muy claras de por dónde iban sus afectos y proyectos, y les "sugirió", también sutilmente, que deberían mejor enfocarse a buscar la presidencia del PAN. Lo que no les dijo fue que ni siquiera eso soltaría y que el proceso para el relevo panista sería también definido por él.

El "pequeño priísta" que alguna vez Calderón reconoció llevar dentro --como todos los mexicanos, dijo entonces-- ya creció y se ha convertido en un gran dinosaurio panista que, nutrido de los vicios y los modos del más viejo y rancio PRI, hoy tiene garras afiladas, colmillos retorcidos y un grande y vigoroso dedo azul.

NOTAS INDISCRETAS...Si a los panistas les faltaba un motivo para terminar la expulsión del gobernador de Aguascalientes, Armando Reynoso Femat, ahí les va un dato: fue el único panista que asistió a la reunión en McAllen, Texas, en la que un grupo de gobernadores le dio su apoyo abierto a Enrique Peña Nieto y acordó trabajar por la candidatura del mexiquense y "blindarlo" de los ataques del gobierno calderonista. Al todavía mandatario panista lo vieron de lo más contento y entusiasmado en la reunión de "peñistas", en la que incluso fue recibido con un aplauso de sus colegas del PRI que lo recibieron como uno de los suyos. ¿Será que Reynoso ya tiene nueva camiseta ahora que le prohiban usar la blanquiazul?..El grupo parlamentario del PRI aprobó en su reunión plenaria de esta semana la propuesta de pugnar por un nuevo Reglamento de la Cámara de Diputados. La propuesta es del diputado Jesús Rodríguez, presidente de la Comisión de Prácticas y Régimen Parlamentario. En ese reglamento, que será impulsado por el PRI, se fortalecería el trabajo de las comisiones al dotarlas de más facultades para analizar, dictaminar y presentar iniciativas de ley ya consensuadas, listas para que el pleno sólo las apruebe. Para terminar con el rezago legislativo, se establece que las iniciativas que se presenten en una Legislatura sean todas desahogadas en el lapso que dure esa misma Legislatura, por lo que forzosamente tendrán que darles trámite, ya sea para aprobarlas o desecharlas, pero no podrán dejar iniciativas pendientes a la siguiente Legislatura. El tercer tema es entrarle de lleno al formato del Informe de Gobierno, para llegar con una propuesta ya amarrada para que el próximo año el Informe presidencial se realice ya con un nuevo formato y el Presidente acuda personalmente a explicar su documento... El tristemente célebre "gober precioso" se ha convertido en un auténtico acosador político para la alcaldesa de Puebla, Blanca Alcalá. Si ya antes de su estrepitosa derrota en los comicios estatales, en los que perdió la gubernatura, Mario Marín había cercado a la presidenta municipal de su propio partido, ahora ha recrudecido sus ataques, grillas y bloqueos contra la alcaldesa, a la que no le perdona su popularidad y aceptación entre los poblanos. Hoy, cuando ya los dos van de salida --ella seguro a alguna posición futura y él a la ignominia de su vergonzosa historia política y de gobierno--, Marín no le perdona a Alcalá, o tal vez no se perdona a sí mismo, el error de haber elegido mal a su candidato y, como lo hiciera con la periodista Lidia Cacho, quiere someter a la primera alcaldesa en la historia de Puebla, a "coscorrones politicos"... Dos priístas presidirán ambas cámaras del Congreso federal. En el Senado, Manlio Fabio Beltrones está firme en la presidencia y prepara su debut con una iniciativa de ley que enfrente el problema de los jóvenes "ni-nis"´. Mientras, en San Lázaro, Jorge Carlos Ramírez Marín será el priísta que presida la Mesa Directiva, aunque sólo por unos meses, pues el plan de Beatriz Paredes es que en marzo, cuando termine como presidenta del PRI, Ramírez le deje la Mesa Directiva. Se reivindican los dados. Escalera doble.