agosto 01, 2010

¿Así o más claro?

Manuel J. Jáuregui
Reforma

Nuestras instituciones de justicia se están desmoronando abrumadas por la intimidación y corrupción de las organizaciones delictivas

El Presidente del Comité Parlamentario Para la Seguridad de la República italiana, Massimo D'Alema, también ex Primer Ministro de Italia y ex Ministro de Asuntos Exteriores, en entrevista concedida a Grupo REFORMA, en Roma, consideró que lo que actualmente vivimos en México es una "guerra armada".

Dijo el experimentado político italiano de izquierda: "Nosotros en Italia también hemos vivido momentos de fuertes tensiones con el crimen organizado, pero no se ha llegado a la violencia extrema que se ha vivido estos últimos años en México o Guatemala. Allí hay una guerra armada".

Parece increíble que en Europa exista una mayor conciencia respecto a la gravedad, seriedad y posibles repercusiones del problema de violencia e inseguridad que padece México, que la que hay -por ejemplo- entre los políticos norteamericanos.

Con esta percepción manifestada por este estadista de 61 años, ¿ustedes creen que él hubiera votado a favor de presupuestar míseros 175 millones de dólares para la Iniciativa Mérida?

Si México fuera vecino de Italia, políticos como D'Alema, con plena conciencia, estamos seguros, hubieran realizado un mayor esfuerzo por FONDEAR adecuadamente una iniciativa tan importante en la lucha contra el narcotráfico como la Iniciativa Mérida, la cual hasta el momento y de acuerdo con un organismo del mismo gobierno norteamericano, la Oficina de Auditoría del Gobierno (GAO por sus siglas en inglés), no ha fijado, y menos difundido, "metas concretas", de tal manera que es imposible determinar su éxito o fracaso.

En suma, no saben si el dinero que están gastando, aun siendo tan poquito en términos absolutos y comparativos vista la magnitud del problema, ha rendido frutos.

Nos queda claro que dentro del Departamento de Estado no tiene la importancia que merece este programa, por lo tanto, no lo administran, impulsan y promueven de manera adecuada.

Si lo que tenemos en México, como afirma D'Alema, quien preside la comisión que vigila los servicios de inteligencia italianos ante el Parlamento, es una "guerra armada" que pone en peligro la seguridad de nuestra frontera compartida y que como agente desestabilizador pue- de servir para encubrir las actividades terroristas de las organizaciones extremistas de Medio Oriente dirigidas contra Estados Unidos, ¿cómo es posible que le otorguen tan baja prioridad presupuestal?

No hay para nosotros otra explicación que la llamada "ceguera de taller".

Los traen embobados a los políticos vecinos sus divisiones internas, el pleito por la Presidencia del 2012, el odio al Presidente Obama de los radicales republicanos, la fallidas guerras en Iraq y Afganistán, la crisis económica y otros temas que los ocupan de tal forma que ya no les quedan neuronas para dimensionar el enorme peligro que para ellos significa el desmoronamiento de la paz y el orden público en México.

En forma individual existen, sobre todo en los estados fronterizos, legisladores norteamericanos que comienzan a dimensionar el problema y externan preocupación.

Mas colectivamente, como congreso, los vecinos están perdidos en sus propios rollos y no atinan a percatarse de algo tan obvio que desde EUROPA lo divisan: en su zaguán se está librando una "guerra armada", cruenta, que está tasando al Estado mexicano con un costo enorme.

Nuestras instituciones de justicia se están desmoronando abrumadas por la intimidación y corrupción de las organizaciones delictivas, ello ha generado una impunidad generalizada que a su vez ha gestado aun más violencia y el colapso del orden público en muchas regiones de México.

Coincidentalmente, las más cercanas a la frontera con Estados Unidos son las más afectadas... ¡y aún así los vecinos muestran una pasmosa ignorancia!

D'Alema llevaba excelentes relaciones con la Dra. Condoleezza Rice, Secretaria de Estado con Jorgito Arbusto Pequeño, mas no sabemos si Hillary Rodham Clinton, su sucesora, dispone de tiempo más allá de haber planeado la insultantemente onerosa boda de su hija como para escuchar a sus colegas europeos cuando señalan lo obvio: ¡eso es guerra!

¡Ojalá y les pusiera más atención a ellos para escucharlos que la que nos dispensa a nosotros los mexicanos!

1 comentario:

mensajes claro dijo...

Eso pasa en casi todo el mundo.