agosto 18, 2010

Cínicos

Pablo Hiriart
phl@razon.com.mx
www.twitter.com/phiriart
La Razón

Ante los exabruptos y posibles ilegalidades del cardenal Juan Sandoval y otros clérigos, el PRD y buena parte de la izquierda en medios de comunicación no defienden al Estado laico, sino a su partido.

Defienden al PRD. Y en segundo lugar defienden a Marcelo Ebrard. Fingen cuando se dicen alarmados por la invasión de la Iglesia en los terrenos de los laicos.

No dicen la verdad cuando se asumen como defensores de la legalidad, pues esa no ha sido su batalla.

Les dolió que Juan Sandoval dijera que Marcelo Ebrard entregó dádivas a los ministros de la Corte para imponer las adopciones por parte de parejas de un mismo sexo.

No soportaron que otros sacerdotes dijeran que los católicos no deberían votar por el PRD.

Juan Sandoval Íñiguez es un boquiflojo y todo lo que los perredistas dicen que es. Pero lo ha sido siempre, no nada más ahora que los ataca a ellos. Cuando Sandoval acusó de asesinato a funcionarios federales en el caso Posadas, pagó a un testigo (según acta circunstanciada de la PGR) para que inventara una reunión de políticos que maquinaban el asesinato del cardenal, también mintió y también violó la ley.

Pero el PRD, con su líder López Obrador, salieron a darle un respaldo público a Juan Sandoval.

Fue el propio López Obrador, como Jefe de Gobierno del DF, es decir, la máxima autoridad laica de la capital, quien le regaló a la Arquidiócesis capitalina tres hectáreas propiedad de la ciudad, junto a la Basílica de Guadalupe, para construir la Plaza Mariana.

Les regaló lo que no era suyo, además de pagar con dinero de los contribuyentes las escrituras e impuestos de esas tres hectáreas en el corazón de la capital.

La izquierda y su prensa callaron ante esa indebida connivencia entre autoridades y la jerarquía eclesiástica.

¿Cuál defensa del Estado laico? Les importan su partido y sus líderes. El ex obispo de San Cristóbal de la Casas, Samuel Ruiz, contó con el apoyo incondicional del PRD y de la prensa de izquierda, cuando estaba metido hasta el alzacuello con la guerrilla chiapaneca.

El obispo de Saltillo, Raúl Vera, despotrica cada vez que quiere en contra del Presidente de la República por la estrategia de combate al narcotráfico. Nadie de la izquierda levanta la voz para denunciar esa ilegalidad en que incurre el obispo, ni salen a defender al “Estado laico”, porque cuando se habla mal de Calderón no hay problema.

Apoyaron a los obispos de Tehuantepec cuando llamaban a votar contra el PRI, porque si es contra el PRI no pasa nada. Lo que estamos viendo es un nuevo desplante de Juan Sandoval Íñiguez. Y un acto teatral del PRD y sus aliados en los medios, que simulan defender el Estado laico.

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