agosto 27, 2010

El estilo de Felipe Calderón

Pablo Hiriart
phl@razon.com.mx
www.twitter.com/phiriart
La Razón

Tengo la impresión de que Felipe Calderón considera que el candidato presidencial del PAN debe salir del gabinete.

Desde que asumió el cargo ha tocado por nota, y quiere que sus colaboradores también lo hagan. Por eso les recordó en la entrevista con Óscar Mario Beteta que no piensen en otra cosa que en su trabajo “y ya veremos cuando lleguen los tiempos electorales”.

Felipe Calderón sabe que en nuestro sistema político las formas son para proteger el fondo. Y no se anda con rodeos: faltan dos años y medio y mucho trabajo por delante, por lo que “quien ande pensando en otra cosa (la candidatura presidencial), la puerta está más grande para salir que para entrar”.

Más les vale a sus secretarios de despacho tomar en serio esas palabras y entenderlas. El jefe es él. Quien va a “pensar en otra cosa” es él, y los tiempos electorales para los miembros del gabinete los va a fijar él.

¿Quiere decir eso que los secretarios de Estado con aspiraciones deben hacerse chiquitos? Por lo visto, no es ese el mensaje. Al contrario: tienen que sacar un muy buen trabajo en lo que su jefe les ha encargado, y esa será una de las principales cartas que pondrá en la balanza.

Seguramente Calderón no va a decidir al cien por ciento quién será el candidato presidencial del PAN, pero sí quién será el miembro de su equipo que contenderá por ese cargo.

El que no le haga caso a Calderón, va a perder. Es un Presidente muy transparente en su ortodoxia. Por eso, tal vez, nunca ha perdido.

Se oyen voces que cuestionan la postura del Presidente por exigir a sus colaboradores no moverse si quieren salir en la foto. Alegan que él se le insubordinó a Fox cuando era secretario de Energía y asistió a un destape que le preparó el entonces gobernador de Jalisco, Francisco Ramírez Acuña.

Vicente Fox era un Presidente heterodoxo, y Calderón jugó con esas reglas. Mucho de lo que ocurrió fue producto del azar. Eso es heterodoxia.

Cuando el Presidente Fox quiso apegarse al librito, perdió, porque un estilo de juego no se improvisa.

La regla implícita que le puso Calderón a sus secretarios de despacho es benéfica para el país. Que compitan con los méritos que acumulen en el ejercicio de su encargo, y no con la grilla que puedan hacer por fuera.

Cuando llegue la hora que él fijará, podrá revisar el trabajo de Cordero en Hacienda, el de Lujambio en la SEP, el de Lozano en Trabajo, etc.

Si no pudieron con el encargo, menos van a poder con el país. Ese parece ser el estilo de Felipe Calderón.

No hay comentarios.: