agosto 10, 2010

Legalicemos

Rodrigo Gallegos
rgallegos@eleconomista.com.mx
El Economista

Hace un año, tras el reporte del Congreso estadounidense donde revelaban que el narco empleaba a cerca de 450,000 mexicanos, escribí sobre las ventajas de legalizar el consumo de la marihuana. Hoy tras la legalización de consumo, distribución y producción de marihuana en California y el llamado del presidente Calderón a debatir sobre el tema, retomo la idea con más evidencia en favor de legalizar.

La legalización o la mayor tolerancia al consumo de drogas en distintos países (Noruega, EUA, Holanda y Canadá, entre otros) ha probado tener varias virtudes como: disminuir la violencia de los traficantes al cortar parte de su flujo de efectivo; obtener más información sobre la calidad y procedencia de las drogas, así como sobre sus consumidores; recaudar recursos públicos para combatir el consumo a través de un enfoque de salud pública y crear la posibilidad de transferir el costo de las drogas a sus consumidores y no a toda la sociedad.

El último punto se refiere a que ya no tenemos que pagar todos el costo (policías, Ejército, cárceles, entre otros) de que unos cuantos se quieran drogar. Al no criminalizar podemos por ejemplo, exigirle a los consumidores que pasen pruebas antidoping para estudiar o trabajar, parecido a lo que hacemos con los pilotos de aviones, deportistas o policías. De esta forma elevaríamos el costo de los consumidores (pagarían impuestos) y no podrían estudiar o trabajar donde quieran.

Aunque los que están en contra de la legalización tienen razón en cuanto a que legalizar podría aumentar el consumo. Lo cierto es que estudiando un poco más las cifras, encontramos que dicho crecimiento se estabiliza y hasta disminuye en el mediano plazo, como muestra: la experiencia de Holanda, Canadá y California. Además de que la política prohibitiva ha sido testigo de los peores crecimientos en el consumo de droga; por ejemplo, Brasil, Corea y México recientemente duplicaron el consumo de cocaína en menos de seis años.

La legalización en California pone sobre la mesa un nuevo debate sobre la legalización. Es claro que el mercado de drogas mexicano se verá afectado por la menor demanda de marihuana, (se estima que 100 toneladas menos), la ligera caída en precios y la mayor presión por adoptar una legislación parecida en México y otros estados de EUA.

Nadie espera que una legalización tipo California en nuestro país aniquile a los narcotraficantes mexicanos, pero sin duda disminuirá considerablemente su poder de compra de armamento, lo que los debilita ante las fuerzas del Estado.

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