agosto 31, 2010

Una de Cal(derón)…

Adrian Trejo
atrejo@callemexico.com
Calle Mexico

Apenas unas horas después del anuncio del despido de 3,200 policías federales por diversos actos de corrupción, la casualidad permite la reivindicación de este cuerpo policiaco presuntamente de élite.

La captura de Edgar Valdez Villarreal, mejor conocido como La Barbie, jefe de los sicarios del cartel de los hermanos Beltrán Leyva es, junto con la eliminación de Arturo Beltrán Leyva e Ignacio Coronel, uno de los mayores golpes a la delincuencia organizada en el país.

Al cierre de este espacio la información sobre la detención de La Barbie, que heredó el liderazgo del grupo criminal, era escueta y fluía a cuentagotas.

Se sabe que fue capturado por la Policía Federal, sin la intervención del Ejército o la Marina Armada de México, que curiosamente si participaron en los eventos en los que resultaron muertos Beltrán Leyva y Nacho Coronel.

Las fuerzas federales estuvieron a punto de detenerlo hace tres semanas cuando realizaron operativos en un edificio de departamentos en Santa Fe y luego en un fraccionamiento de Huixquilucan, en donde presuntamente se movía el delincuente.

La Barbie posee información suficiente como para desmantelar totalmente al cártel de los Beltrán Leyva pero su condición de estadounidense –nació en Texas-, lo hace sujeto de una extradición en fast track, si lo solicita el gobierno de Estados Unidos y lo acepta el mexicano.

Por lo pronto, esta captura, “aiga sido como aiga sido’’, representa un tanque de oxígeno para el gobierno federal pero especialmente para la Policía Federal, tan cuestionada luego de que se denunciara la complicidad de sus mandos en Ciudad Juárez y se reconociera el despido de 3,200 elementos, por cierto, un pequeño ejército con técnica y contactos para ofrecerse al mejor postor.

Si vive en el DF, prepárese para lo que viene luego de que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje determinó dar por concluidas las relaciones laborales y por ende el contrato colectivo de trabajo, entre el Sindicato Mexicano de Electricistas y la extinta Luz y Fuerza del Centro.

Además, el laudo emitido ayer establece que las liquidaciones de los miles de trabajadores que no aceptaron la liquidación con un bono adicional, ofrecida por el gobierno, deberán sujetarse exclusivamente a los montos contemplados en el contrato colectivo, lo que les representará una merma muy importante en el cheque final.

Y mientras la JLCA emitía su laudo final, Martín Esparza, que embarcó a los trabajadores en este historia sin futuro, se placeaba en el teatro Metropolitan, durante el informe de actividades de Alejandra Barrales.

Por cierto, qué más da que le concedan o no la toma de nota a Esparza; a ver qué hace con el membrete.

Tan seguro estaba Manlio Fabio Beltrones de que sería el presidente del Senado, que con semanas de anticipación había confirmado su asistencia a la reunión de los presidentes de los Congresos de los países el G-20 que se realizará en Ottawa, Canadá.

Beltrones viajará el jueves y próximo y estará de regreso el lunes.

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