septiembre 04, 2010

Águila sin nopal

Yuriria Sierra (@YuririaSierra)
Nudo Gordiano
Excélsior

La Constitución dice que el lábaro patrio debe ser respetado por sobre todas las cosas.

Dicen que los mexicanos nos reímos de nuestras desgracias. Que nosotros mismos ocupamos cualquier pretexto para festejar y hacer mofa. Que por eso seguimos estando entre los pueblos más felices del mundo, a pesar de que nuestro país atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas. Nos damos permiso para reír. Reír, para sobrevivir, muchas tantas veces. Pero no siempre, y no en todos los casos.

Hay risas que la ley no nos permite. La de nuestro país, expresamente la Constitución, dice que el lábaro patrio deber ser respetado por sobre todas las cosas. La bandera nacional tiene incluso un día para conmemorarse, aunque ya pocos recuerdan la hora en que se iza la bandera del Zócalo Capitalino. Se prohíbe el uso de los colores y el escudo de formas que puedan resultar ofensivas, la bandera sólo puede aparecer en uniformes oficiales del Ejército, Marina...y equipos deportivos nacionales. Y es que la bandera es para un país el símbolo que lo representa en el mundo.

Pensaríamos que es por la celebración del Bicentenario que se sensibiliza demasiado cuando se habla de este lábaro patrio, lo cierto es que desde que tengo memoria, la bandera es objeto intocable. Y sobre ella la controversia llegó hace un par de días, cuando una de las principales cadenas informativas de la televisión estadunidense, la MSNBC, divulgó en su portal en línea un cartoon obra de Daryl Cagle sobre nuestra bandera: los tres colores en su lugar y un escudo alterado donde se ve un trazo de disparos y un águila asesinada. Para muchos esto fue una falta de respeto que no debe permitirse, incluso la Embajada de México en EU envió una carta a la cadena televisiva donde expresan que se hirió la susceptibilidad de algunas personas al difundir una bandera tricolor como una más de las víctimas de la guerra contra el crimen organizado. Para otros, el trabajo del caricaturista les representa una acción lastimera pero inevitable, porque a pesar de lo fuerte que les puede resultar la imagen, es la que el mundo ahora tiene de nuestro país. El mismo Paco Calderón, un gran caricaturista mexicano, la retomó hoy y le añadió un texto: "no me ofende esta bandera, lo que me ofende es la realidad."; cita precisa.

Y es que eso es algo que no podemos discutir, ayer México se llevó la portada del portal británico The Guardian, considerado el mejor en materia informativa del mundo, donde más que un cartoon, presentó la primera parte de una investigación sobre la guerra contra el narcotráfico y sus costos. México ya no es sólo visto desde el interior con miradas de miedo.

El tema del uso de nuestra bandera en la caricatura de Cagle, toma proporciones extrañas y un tanto absurdas cuando se pone como excusa sensibilidad; es duro saber que ahora somos vistos como un país donde las noticias del narcotráfico son el tema más relevante, pero esa percepción no puede alegarse con indignación porque al final hablamos de libertad de expresión. Aunque sí entendemos que lo que lastima es que de pronto un retrato caricaturesco dejó de ser sátira, para ser estampa inevitable de una realidad que a todos nos duele, y nos hace casi llorar a nuestra águila sin nopal, a nuestra serpiente baleada...

No hay comentarios.: