septiembre 15, 2010

¿Celebrar, conmemorar? ¡Viva México!

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

Estamos ante una desilusión óptica. Florestán

Se cumplen 200 años del movimiento que dio a luz a esta gran nación: México.

Han corrido dos siglos desde que un puñado de criollos, algunos sin darse cuenta, pero todos con un espíritu libertario, detonó un movimiento que culminaría 11 años y miles y miles de muertos después, en el nacimiento de una nueva nación, la nuestra.

Si bien los puristas reprochan que la Independencia como tal no estaba en la agenda de Hidalgo, de Allende y demás conspiradores, hay que reconocer que había un germen de libertad: romper con el imperio francés, que se había hecho de España, y que, paradoja, libraba su propia guerra de independencia contra los Bonaparte.

Aquí el argumento era impecable: si el virrey representa al rey de España y éste ya no existe, ha desparecido, ¿cuál es el real sustento del virrey?

Todo eso, y más, llevó a Hidalgo, la madrugada del 16 de septiembre, a lanzar arengas en el atrio de Dolores y consignas contra el mal gobierno, el de Pepe Botella, y reivindicando al legítimo: ¡Viva Fernando Séptimo!

Aquello fue la mecha que inició el movimiento que años más tarde habría de consumar la independencia de la Nueva España, alumbramiento de una nueva nación, de lo que han corrido 200 años.

Hoy, atrapados por el desánimo y desde los despojos de una encarnizada lucha electoral que dividió a los mexicanos, escucho voces que sostienen que no hay nada que celebrar, como si la conmemoración fuera de un partido, de un presidente, de un opositor, y no de la independencia de una nación.

Decir que no tenemos nada que conmemorar sólo lo entiendo desde una óptica de ignorancia o mezquindad. Por lo demás, que cada quien celebre lo que quiera, y si quiere.

Por mi parte, ¡Viva México, cabrones...!

Retales

1. ¡QUE TRABAJO! Cecilia Romero no quería dejar la dirección del Instituto Nacional de Migración, a lo que estaba moralmente obligada tras la masacre de San Fernando, el pasado 23 de agosto con un saldo de 72 muertos. Por semanas se aferró al cargo hasta que ayer le ordenaron dejarlo;

2. VISTO. No hubo sorpresa alguna cuando el PAN rechazó la alianza con el PRD en Guerrero y anunció que iría con candidato propio. Pese a su nula presencia en esa entidad, está la incongruencia: ¡cómo ir aliado con el PAN en un estado gobernado por el PRD! Zeferino Torreblanca fue ignorado en esta sucesión y por eso sus críticas a Ángel Aguirre Rivero, priista pintado de amarillo y negro; y

3. RELEVO. Tampoco había duda en cuanto a la eliminación de César Nava en la dirigencia del PAN. Ya abrió el proceso en el que sólo corren Francisco Ramírez Acuña, quien recibió el apoyo de Santiago Creel con miras al 2012, y Gustavo Madero, al que detesta porque lo relevó en la coordinación de la bancada panista en el Senado.

Nos vemos mañana, pero en privado.

No hay comentarios.: