septiembre 09, 2010

Las incógnitas de La Barbie

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Algunos dicen que se habría entregado con la condición de que sería enviado a EU donde se acogería al programa de testigos protegidos.

Algo muy extraño ocurre en torno a la detención de Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, el 30 de agosto pasado. La poco explicable falta de información oficial se ha combinado con una ola de rumores, que podrían tener verosimilitud pero también ser propalados por los cárteles enfrentados con Valdez Villarreal o que pueden temer a sus declaraciones, de que la suya fue una detención pactada, una entrega acordada tiempo atrás.

Pero ni siquiera en eso existen coincidencias: algunos dicen que Valdez se habría entregado con la condición de que sería enviado a Estados Unidos donde se acogería al programa de testigos protegidos (con un acuerdo similar al que aparentemente obtuvo Osiel Cárdenas). Otros dicen que la entrega es para evitar ese traslado a su país de origen (algo absurdo, me imagino que un hombre como Valdez Villarreal lo que menos quisiera es pisar una cárcel mexicana llena de antiguos y nuevos enemigos). Hay quienes aseguran que todo se hizo, aunque no hay comparación entre la trascendencia de un hecho y el otro, para ocultar la información de que unos tres mil elementos de la Policía Federal fueron dados de baja por no pasar los controles de confianza. Y ahora nos enteramos de que en el parte que escribieron los agentes que supuestamente detuvieron a Valdez Villarreal y sus custodios, todo se debió a una violación de tránsito, ya que la gente de La Barbie circulaba a excesiva velocidad por la carretera México-Toluca y fueron entonces detenidos por una patrulla de la Policía Federal y se entregaron, dicen, sin oponer resistencia, a pesar de que sus custodias llevaban hasta lanzagranadas. Pero además dicen que esa detención se dio a las 18.30 horas cuando desde un par de horas atrás se tenía conocimiento de que ese narcotraficante habría sido capturado. Algo no checa en toda esta historia.

Existe un dato que por alguna razón se soslaya: el mismo día y casi a la misma hora de la detención de Valdez Villarreal hubo una persecución y un tiroteo en la zona de Perisur en el sur de la Ciudad de México. Allí murió un hombre que fue identificado como Aarón Arturo Giles, algunos han dicho que era el contador de La Barbie y otros su jefe de sicarios. Lo cierto es que era uno de sus principales colaboradores. La versión oficial sostiene que tres personas que viajaban con él lograron huir. Un par de horas después se dio la detención de Valdez.

También, al mismo tiempo que La Barbie era aprehendido en México, en una amplia redada eran detenidos en Colombia once integrantes de su organización y la policía colombiana establecía los lazos de ese cártel con las FARC para el aprovisionamiento de droga que ese grupo armado entregaba a los operadores de la Valdez Villarreal en su base en Panamá (por cierto, ¿no es extraño que ninguno de quienes operaban allí haya sido detenido cuando se cortaron los dos extremos de la línea de aprovisionamiento entre Colombia y México?).

En este contexto, el parte policial oficial parece más una pieza de desinformación de las autoridades que un relato fidedigno de lo sucedido. No es concebible que un capo al que acompañan diez custodios, que lleva armamento de alto poder para defenderse, simplemente se deje atrapar por una patrulla y, sin resistir, se entregue.

En este contexto, ¿hubiera sido posible una detención pactada? No existe ninguna información fidedigna sobre el tema, sólo rumores, pero si fuera así, no veo qué habría de maquiavélico en el tema. Muchos de los principales narcotraficantes en Colombia, en EU, en el resto del mundo y en México tuvieron detenciones pactadas, y entre ellos se asegura que estuvieron los hermanos Rodríguez Orejuela, los líderes del poderosísimo cártel de Cali. Y muchos han tenido acuerdos, sobre todo con autoridades estadunidenses, para recibir ciertos beneficios a cambio de colaboración e información. Como decíamos, el caso de Osiel Cárdenas parece ser uno de ellos. Obviamente ese tipo de acciones no se publicita. Pero son terriblemente efectivas y, al contrario de lo que se cree, se dan porque la presión sobre un criminal es mayor que su capacidad de resistencia y prefiere preservar vida y parte de sus bienes para él o su familia a través de ese tipo de acuerdos. Así se han desmantelado muchas de las principales organizaciones criminales en el mundo. Y eso es parte de una buena labor de inteligencia. Por lo tanto, lo de una entrega pactada o algo similar no deja de ser una posibilidad verosímil.

¿Qué viene con Valdez Villarreal? Un periodo de arraigo, como ya ha sido decretado, donde se concluirán sus interrogatorios (y no es casual que ese arraigo se dé en el centro de mando de la Policía Federal) y luego será deportado a Estados Unidos, donde las autoridades de ese país ya tienen preparada su recepción.

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