septiembre 05, 2010

Peña Nieto y su campaña

Alvaro Cueva (@AlvaroCueva)
alvarocueva@milenio.com
Ojo por ojo
Milenio

Enrique Peña Nieto le volvió a contestar a Felipe Calderón con otra campaña de spots. ¿Así o más obvio que ambos políticos están en campaña? ¿Así o más descarado que están en guerra?

Vámonos al origen. En septiembre, el Presidente de la República da su Informe de gobierno. Desde hace algunos años, por diferentes razones, lo tiene que dar a escondidas.

Yo no sé a quién, pero a alguien se le ocurrió que una buena idea para compartir los datos de ese informe era a través de spots de radio y televisión.

El resultado, más que un informe de gobierno, es una campaña política, una campaña para promover al Presidente, una campaña para promover al PAN, al partido del presidente.

Los mexicanos cambiamos “El Día del Presidente” por algo todavía peor: “La campaña del Presidente”. ¡Bien!

Lo chistoso no es el patetismo de esos spots ni la contradicción entre su optimismo y el pesimismo que usted y yo experimentamos todos los días, sino que, año con año, el gobernador del Estado de México, del PRI, le contesta su campaña con otra más ridícula, más inútil.

Tal parece que la preocupación de Calderón y Peña Nieto, más que gobernar, más que resolver, está en una lucha hiper-absurda por ver quién manipula más a la gente, por ver quién sale más bonito en su video.

¿Y nosotros? Bien, gracias. Viviendo entre balazos, gordos, pobres desempleados y en ciudades al borde del colapso.

Aunque el IFE los haya autorizado, los spots de Enrique Peña Nieto son algo que no debería existir en el contexto de la televisión nacional.

¿Por qué? Primero, porque no son spots ni de su informe ni de su gobierno. Son spots de él, de lo lindo que es, de lo mucho que trabaja, del cariño que la gente le tiene.

No se necesita ser un experto en semiótica para ver esos anuncios y detectar que, de informe de gobierno, no tienen nada.

¿Acaso el IFE no se dio cuenta de esto? ¿Cuáles son sus parámetros para la evaluación de contenidos en materia de spots electorales como para no haber detectado que cuando un gobernante se saca a sí mismo recibiendo ovaciones no le está diciendo a la gente los logros de su administración? ¡Cuáles!

Segundo, Enrique Peña Nieto es gobernador del Estado de México. Si va a sacar spots sobre su informe de gobierno, los tiene que sacar en el Estado de México, no en cadenas nacionales.

¿De qué le puede servir a la gente de Hermosillo, Tampico, Durango, Tepic o de Chetumal enterarse del “buen” gobierno del señor Peña Nieto? De nada.

Para lo único que sirven esos anuncios, en una red nacional, es para promover, al señor, como candidato a la grande para el futuro, para que la gente diga: qué gusto conocerlo, ya siento que lo quiero, que me gobierne.

Además, son unos spots que van de lo mañoso a lo mal hecho. ¿Ya vio con atención el periódico que don Enrique tiene doblado a su lado en esos mensajes? Es un periódico que habla mal de Calderón.

Lo que el gobernador del Estado de México está haciendo es partir de un conflicto para congraciarse con la gente que está inconforme con la administración del Presidente.

¿Esto es propio de un informe de gobierno? ¡Claro que no! Se parece más a las campañas electorales de 2006, aquellas que decían que Andrés Manuel López Obrador era un peligro para la nación, que a un reporte de cuentas.

Ahora, ¿por qué le digo que los spots de autopromoción de Enrique Peña Nieto están mal hechos? Porque se nota que sus responsables saben muy poco de referentes colectivos.

En sus anuncios, don Enrique viaja en una camioneta oscura, entrando a la noche, mientras habla con nosotros desde el interior, evocando el pasado, mirando hacia otro lado.

¡Eso es de mafiosos! Alguien que, para contarte algo, te mete a su vehículo y lo pone en movimiento, es alguien que tiene algo que ocultar, alguien que no quiere que nadie más se entere, alguien que no quiere despertar sospechas, alguien que te puede secuestrar.

Y no lo digo nada más yo. Está presente en la historia del cine desde tiempos inmemoriales y es un lugar tan común que hasta ha sido parodiado en películas infantiles.

Igual, alguien que no te mira a la cara cuando te está hablando es alguien que te está engañando. ¡Cuidado!

En el Estado de México están pasando cosas terribles. ¿Nos vamos a dejar distraer con esta campaña? ¿De veras nos vamos a dejar?

¡Atrévase a opinar!

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