septiembre 10, 2010

Televisa va contra Reforma

Raymundo Riva Palacio (@rivapa)
rrivapalacio@ejecentral.com.mx
Eje Central

En esta semana, de manera sistemática, Televisa inició una campaña contra los anuncios de favores sexuales que aparecen en las páginas de clasificados de los periódicos, porque abren la puerta, argumentaron en sus noticiarios apoyándose en un debate público reciente en España, a la delincuencia.

La campaña podría detonar una discusión seria sobre la responsabilidad social de los medios de comunicación en México, que buena falta hace, salvo por un pequeño detalle: el ejemplo que usan para ilustrar el caso mexicano son los periódicos Reforma y Metro, propiedad de Alejandro Junco de la Vega.

Reforma y Metro no son los diarios que más anuncios de ese tipo publican. Incluso, en los mismos días en que se dieron los reportajes en los noticiarios de Televisa, El Universal y El Gráfico, que pertenecen a una misma casa editorial, publicaron más del doble de páginas que sus competidores de anuncios sexuales, tan gráficos uno como el otro. Televisa no mencionó a esos dos diarios, ni a otros como La Prensa o el ESTO, que también dan cabida a ese tipo de clasificados, o las revistas que tienen en ese tipo de publicidad parte de sus ganancias. Es decir, sobre un tema de noble propósito, se esconde una campaña que apenas empieza. No es el debate lo que importa a Televisa, sino abrir fuego contra Junco de la Vega.

Tampoco es un asunto personal, pero han centrado al grupo de Junco de la Vega por su aval a una política editorial de doble moral. TV Azteca, cuando Reforma inició una campaña contra su propietario Ricardo Salinas Pliego señalando que no podría viajar a Estados Unidos porque sería detenido como consecuencia de un fraude con Unefon -que no era cierto-, tuvo como respuesta una semana en los noticiarios de la empresa donde recordaban, a partir de una entrevista con el padre de Junco de la Vega, la forma como se hicieron de la empresa y lo expulsaron de ella. En el caso de Televisa, de acuerdo con información interna, mucho habían perdonado de cobertura parcial hacia la empresa sin réplica, hasta que se dio un quiebre, cuando el Grupo Reforma publicó en agosto, a propósito de la compra de 30 por ciento de acciones de Nextel, que había sido una "ganga".

Reforma, que es el periódico de mayor influencia entre las élites mexicanas -como El Norte, su nodriza, lo es en Monterrey, la capital financiera nacional-, calificó sistemáticamente como "ganga" la operación con Nextel y desoyó las explicaciones que les procuraron dar los ejecutivos de Televisa. El Grupo Reforma publicó que Televisa había pagado, en sociedad con Nextel, 180 millones de pesos por una parte del espectro radioeléctrico de 30 megahertz a nivel nacional, comparando con un bloque de 10 megahertz que había adquirido Telcel en el centro de México, por mil 372 millones de pesos.

Esta serie de informaciones motivó que varias de sus plumas más importantes del Grupo opinaran sobre el mismo asunto y en el mismo tenor que había inducido la información tergiversada, que comenzó a ser pública cuando el responsable de comunicación de Televisa, Manuel Compeán, aclaró en una de las réplicas que hizo que los 180 millones era un pago inicial, ya que el pago total sería por 18 mil 300 millones de pesos. Además, agregó Compeán, Nextel invertiría más de 19 mil millones de pesos en desarrollo de infraestructura y aclaraba que cuando se abrió la licitación, nadie más había querido invertir.

La cobertura en el Grupo Reforma sobre la alianza con Nextel sólo agudizó una serie de desencuentros, cada vez más ácidos, entre ejecutivos de ambas empresas. En mayo, el mismo Compeán envió una carta para refutar una columna de Roberto Zamarripa, subdirector editorial, donde mencionaba que un promocional de Yucatán dentro de la serie Estrellas del Bicentenario, había costado diez millones de pesos. "Es falso", afirmó Compeán, quien señaló que no era la primera vez que utilizaba datos no confirmados para argumentar su información.

En agosto, la exsubsecretaria de Comunicaciones Purificación Carpinteyro, publicó una columna en el diario sobre compras que había hecho Televisa de operadores de cable en varias ciudades del país, y tocaba el tema de la asignación del espectro a su sociedad con Nextel. "Cuando se trata de un grupo tan poderoso como Televisa, lo conveniente es no ver, no preguntar y no escuchar, a menos de que se trate de aprobar operaciones de compra de nuevas propiedades por dicho grupo", escribió Carpinteyro. El artículo motivó llamadas para exigir una réplica. De acuerdo con versiones dentro de Reforma, respondieron que la carta se excedía en el máximo de espacio y que contenía dos párrafos, al final, que se referían a Carpinteyro como "la ex subsecretaria" en un tema que no se vinculaba al texto publicado. Televisa no modificó la redacción y Reforma no lo publicó. Hace dos lunes, Televisa publicó la carta en forma de desplegado en varios periódicos.

Rápidamente comenzaron las respuestas. El 29 de agosto, el presidente de Cemex, Lorenzo Zambrano, criticó en su cuenta de Twitter, LHZambrano, a todos los regios que estaban huyendo de Monterrey por el clima de inseguridad. "Quien se va de Monterrey es un cobarde", escribió en una serie de mensajes que difundió masivamente. "Hay que luchar por lo que creemos. Tenemos que retomar nuestra gran ciudad". Al día siguiente, en El Noticiero de Joaquín López Dóriga, se hizo referencia a la crítica de Zambrano y, como contexto, recordó que Junco de la Vega se había ido de Monterrey. En efecto, el dueño del Grupo Reforma se fue a vivir a Austin cuando recibió un video con las imágenes de un día en la vida de toda su familia, enviado por el cártel del Golfo. Pero eso había sido más de dos años antes, y Zambrano no se refería a él, sino a otras personas que huyeron recientemente.

Ahí se perfiló lo que estamos viendo. Una semana después, vinieron los reportajes sobre los anuncios clasificados, y el Grupo Reforma, como es su costumbre, no respondió. Pero no siempre ha sido así. Cuando TV Azteca difundió su serie sobre la historia de la propiedad de El Norte de Monterrey, los diarios publicaron un editorial -que no tienen- en primera plana -lo que es extraordinario- para refutar a Salinas Pliego. Y discretamente bajaron los ataques en su contra. ¿Eso es lo que busca Televisa, cuyo alcance, en un mal día es de 40 millones de mexicanos? No está claro todavía. Lo que sí, como dijo una de las personas prominentes en la empresa, es que el pleito, "va para largo".

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