octubre 06, 2010

Paranoia política

Denise Maerker
Atando Cabos
El Universal

Al procurador del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, le importaba aclarar ayer que el asesinato de una familia entera había ocurrido en el Distrito Federal, pero en una zona lejana. “Más allá de la i griega”, me decía. No entendí. Conforme avanzaba la conversación comprendí que al señalar que las víctimas eran narcomenudistas y que el hecho ocurrió en una zona lejana, prácticamente en la montaña, el procurador buscaba dejar en claro que los grupos de sicarios no estaban actuando dentro de la ciudad y que cualquier familia no debía temer ser atacada de esta forma. Es legítimo. Mancera quería darle al evento su justa dimensión.

Esta semana, el procurador de Nuevo León trató de hacer algo parecido, pero reveló el nivel de paranoia política que viven en el gobierno de Rodrigo Medina. El lunes, en radio, nos explicó que la intención de quienes lanzaron cuatro granadas este fin de semana en la zona conurbada de Monterrey, una de ellas en la plaza de Guadalupe, que dejó 14 personas heridas, no era la de lastimar a nadie. Textualmente dijo: “Es un hecho mucho muy lamentable, aunque presumimos que el objetivo no eran las personas que resultaron heridas…, sino ganar espacio en los medios de comunicación para desprestigiar por lo pronto los logros que se han obtenido por parte del gobierno”. Le preguntamos cómo lo sabe, si 14 personas resultaron heridas. A lo que respondió: “Es de conocimiento común que (las granadas) al momento de quitarles lo que es la espoleta no explotan inmediatamente… según las mismas declaraciones que tenemos de las gentes que resultaron lesionadas, ellos, sin saber, fueron caminando hacia donde se encontraba lo que era el mismo artefacto... la granada no fue aventada donde estaba la gente, las gentes se fueron acercando adonde estaba el artefacto”. Así, sin detenidos, producto de lo que llama el análisis Garza y Garza, concluye que, puesto que la violencia y los asesinatos relacionados con el crimen organizado han disminuido en el último mes y medio, 59% en Nuevo León —y qué bueno que así sea—, entonces “puede haber intereses mezquinos, ocultos, de grupos a los que no les interesa o conviene por determinada causa que nuestro estado esté apuntando a esas bajas en la incidencia”; además, “hoy (el lunes) cumple un año el gobernador Medina de haber tomado posesión… estamos en vísperas de lo que es el Informe de gobierno; hay entonces muchas circunstancias”.

Ahora resulta que es una hipótesis más sólida imaginar a enemigos políticos aventando granadas que atribuirle esos hechos a jóvenes pandilleros drogados que disfrutan sintiendo el poder que tienen de aterrorizar a la gente. Todos los días se aprende.

1 comentario:

videos dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=c1sbfJqHdJI&feature=fvst