noviembre 23, 2010

Cavazos, Anguiano, hermanos y narco

Jorge Fernández Menéndez (@jorgeimagen)
Razones
Excélsior

El ex gobernador se enfrentó en 2009 al PRI nacional, por su apoyo como candidato al actual mandatario.

El domingo, cerca de las diez de la mañana, el ex gobernador de Colima, Silverio Cavazos, estaba reunido en su casa con el actual secretario de Fomento Económico del estado, Rafael Gutiérrez Villalobos. Recibió una llamada y dijo que tenía que ver a unas personas. Cuando salió, dos lo esperaban: le dispararon en la cabeza y en el corazón. Los escoltas de Cavazos dispararon a los agresores, quienes dejaron abandonada la camioneta, con placas de Michoacán, que resultaron estar sobrepuestas. El vehículo tenía reporte de robo en Querétaro.

Cavazos había sido precandidato al gobierno del estado, pero había perdido la candidatura con Gustavo Vázquez Montes, que llegó a gobernador en unos comicios extraordinarios, luego de que fue anulada una primera elección por innumerables irregularidades detectadas por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Pero, poco después de asumir el gobierno Gustavo Vázquez Montes, el 24 de febrero de 2005, su avión, en un accidente que hasta ahora no ha tenido una explicación clara, cayó en la sierra michoacana y el mandatario falleció.

Hubo una tercera elección y Silverio Cavazos entonces sí alcanzó la gubernatura y lo hizo en un contexto donde se sucedieron las acusaciones sobre una profunda penetración del cártel de Sinaloa en el estado, al ir reemplazando progresivamente al de los Amezcua, apodados Los Reyes de las Anfetaminas y casi todos ellos ahora detenidos.

Un comunicado de la PGR del 9 de julio de 2003 informaba sobre la desintegración de un centro de distribución de droga en Tecomán, municipio donde nació Cavazos, así como de la captura de una red de distribuidores, entre ellos Guillermo Rafael Cavazos Ceballos, su hermano. Al año siguiente, otro hermano de Silverio también fue detenido en Tecomán. El 26 de agosto de 2004, Francisco, El Picholín, fue arrestado junto con otras 11 personas. Cavazos aceptó que fueron aprehendidos por consumir droga, pero negó que la vendieran.

En realidad, los dos estaban acusados de ser parte de una red de distribuidores de droga y por eso habían sido detenidos.

Además, a Cavazos Ceballos lo investigaba la PGR por enriquecimiento ilícito, derivado de una denuncia penal promovida por Mariano Trillo, dirigente estatal del PVEM, quien exigió investigar la riqueza del ex gobernador ante la sospecha de que podría estar vinculado a grupos "que están fuera de la ley". Además, el diputado federal del PAN Leoncio Morán Sánchez acusó al priista de adquirir múltiples bienes, entre ellos una casa con valor de diez millones de pesos.

Esas acusaciones se recrudecieron cuando, como gobernador, Cavazos se enfrentó en 2009 al PRI nacional porque apoyó como candidato al actual mandatario, Mario Anguiano. Fue una decisión muy controvertida. Había datos muy concretos en contra de Anguiano, ya que el entonces candidato y ahora gobernador también tiene dos familiares directos presos por participar en el narcotráfico.

Uno de ellos, su hermano Humberto, apodado La Rana, fue condenado en 2004 a diez años de prisión por vender metanfetaminas, y un primo, Rafael Anguiano Chávez, purga en Estados Unidos una pena de 27 años al ser considerado el jefe de la organización de Los Anguiano, en Los Ángeles, vinculada con los hermanos Amézcua, Los Reyes de las Metanfetaminas. Anguiano, como antes Cavazos, nunca tuvo el respaldo del PRI nacional y particularmente de Beatriz Paredes, cuyo candidato era Arnoldo Ochoa.

A pesar de los golpes que ha recibido el narcotráfico en Manzanillo, sitio en el que las autoridades han interceptado grandes cargamentos de cocaína y seudoefedrina, y en Tecomán, donde se han encontrado varios laboratorios para la elaboración de drogas sintéticas, Colima se mantuvo en paz hasta fines de 2007. Pero, en esa fecha, el decomiso de un cargamento de más de 23 toneladas de cocaína pura, y antes la captura de Zhenli Ye Gon, desató una guerra. Y esa es una disputa que abarca, Jalisco, Nayarit y también Michoacán.

La pregunta es inevitable y la hemos planteado en muchas oportunidades en este espacio, incluso desde la designación de Mario Anguiano como candidato: ¿es legítimo que un goberador, en este caso dos: el que fue asesinado, Silverio Cavazos, y el actual, Mario Anguiano, pueden mantener esa altísima responsabilidad teniendo relaciones familiares tan cercanas con personajes ligados al narcotráfico? Es verdad que nadie puede ser responsable de lo que hacen sus familiares pero, en casos como éstos, ¿pueden esos funcionarios ser completamente ajenos a esa situación?, ¿no deben los partidos tomar distancia ante esos hechos? Nadie, en el mundo político, quiere asumir el costo de una respuesta.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Excelente información, 100% veridica desgraciadamente.