febrero 04, 2010

Ventajas de una Secretaría de Ciencia y Tecnología

Rosaura Ruiz
Presidenta de la Academia Mexicana de las Ciencias
El Universal

Varias personas e instituciones hemos propuesto la creación de una Secretaría de Ciencia y Tecnología, como un instrumento que coadyuve a elevar la productividad y competitividad de nuestro país.

Es incuestionable que la investigación científica y el desarrollo tecnológico juegan un papel fundamental en la economía y la sociedad, al impulsar procesos de innovación, mejorar la productividad y la competitividad, así como el bienestar social, la soberanía y una mejor posición en el mundo global.

Frente a esta realidad, en nuestro país se han llevado a cabo diferentes acciones para promover el desarrollo científico y tecnológico, como han sido la creación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, el Consejo Consultivo de Ciencias, de la Presidencia de la República, una importante reforma a la Ley de Ciencia y Tecnología, la elaboración del Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación y la configuración de una red de centros públicos de investigación, entre otras, que sumadas a las labores de investigación que realizan las Instituciones de Educación Superior y las actividades de desarrollo tecnológico que llevan a cabo las empresas, configuran un complejo sistema, aunque desorganizado, científico y tecnológico en nuestro país.

Sin embargo, éste se encuentra poco articulado, hay falta de coordinación y no ha logrado establecerse un verdadero sistema nacional de innovación eficiente y eficaz, que vincule fuertemente a la investigación científica, el desarrollo tecnológico y a las empresas, de manera que se convierta en el eje fundamental del crecimiento económico y el bienestar de nuestra sociedad.

Adicionalmente, si bien a nivel discursivo se reconoce la importancia de la ciencia, la tecnología y la innovación, en los hechos pareciera que no es así, como se demuestra en los recursos públicos que se han venido asignando para estas actividades y que están muy por debajo del 1% que la ley establece.

Antes de abordar las implicaciones de la creación de una Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación —o bien una de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación— vale la pena revisar, de manera breve, algunas de las experiencias internacionales que nos permiten encuadrar estas alternativas en una dimensión mucho más amplia.

Tanto en América Latina como en Europa y Asia, muchos son los países que cuentan con un ministerio (o secretaría) como parte de sus sistemas nacionales de ciencia y tecnología, encargados fundamentalmente de formular y/o coordinar las políticas en estas materias.

En Brasil, el Ministerio de Ciencia y Tecnología es el organismo encargado de impulsar esta área. Bajo la coordinación de este Ministerio, se elaboró el Plan de Acción para Ciencia, Tecnología e Innovación para el periodo 2007-2010, que es un conjunto de iniciativas organizadas en cuatro ejes: expansión y consolidación del sector; implementación de la innovación tecnológica en las empresas; investigación y desarrollo en áreas estratégicas; y ciencia y tecnología enfocadas al desarrollo social.

Asimismo, para 2010 este país asignó al Ministerio de Ciencia y Tecnología 4.3 billones de dólares, y está instrumentando una estrategia para ampliar la inversión del capital privado en investigación y desarrollo.

Por su parte, Corea del Sur, desde la década de los años sesenta del siglo pasado, inició un proceso de transformación y crecimiento económico impulsado por el desarrollo de la ciencia y la tecnología.

Corea del Sur ocupa hoy el lugar 13 en desarrollo económico, científico e industrial y el cuarto en la producción de documentos científicos y de propiedad industrial.

Desde los años sesenta, el gobierno decidió promover el desarrollo científico y tecnológico a través de distintas estrategias: creó el Instituto de Ciencia y Tecnología; el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, y promulgó la Ley de Promoción de la Ciencia y la Tecnología, a través de la cual se generaron estímulos fiscales y de inversión de capital privado; se conformaron centros de investigación y se transformaron currículos de programas de estudio.

Adicionalmente, en cada ministerio de Corea del Sur hay incorporado un programa de investigación y desarrollo, y la mayoría de su industria invierte grandes sumas en ciencia, tecnología e innovación, que son los ejes que imprimen dinamismo a la competitividad. Para 2008, contaba con cerca de 250 programas de investigación con participación del sector privado que cada vez invierte más, en comparación con el Estado.

Corea del Sur destinó en 2006 3.22% de su PIB a tareas de ciencia y tecnología, y en un plan de largo plazo (1999-2010) prevé destinar un total de 3.5 billones de dólares.

Las principales líneas de investigación en ambos países se centran, fundamentalmente, en nanotecnologías, biodiversidad y recursos naturales, energías renovables, genómica, cambio climático, entre otros. Entre las políticas nacionales que impulsan temáticas de investigación en Brasil, destacan un programa nuclear y un programa espacial.

¡Es el futuro, estúpidos!

Jorge G. Castañeda
jorgegcastaneda@gmail.com
Reforma

En el evento de presentación del libro Un futuro para México que organizó el profesor John Coatsworth, antier en la Universidad de Columbia en Nueva York, destacaron dos fenómenos interesantes. Los cuatro panelistas -Héctor Aguilar Camín, Santiago Levy, Jesús Reyes-Heroles y el que escribe- coincidieron en un punto central para entender la coyuntura actual de México. Y la mayoría de los casi 200 asistentes -estudiantes, profesores, diplomáticos, escritores- coincidió en una discusión que contrasta con la que puede, en ocasiones, detectarse entre observadores externos de la realidad mexicana. Quisiera comentar ambas coincidencias.

Entre los participantes -que compartimos muchas de las ideas contenidas en el ensayo pues Aguilar Camín y yo lo escribimos, Levy inspiró una parte importante del mismo y Reyes-Heroles compartió sus opiniones anteriormente con nosotros- ahora emergió una tesis que puede ser fundamental para quienes de buena fe en México quieren abordar cualquiera de los grandes retos que enfrenta el país. Esta tesis es muy sencilla: sin las reformas institucionales -o políticas o de Estado- necesarias para reconstruir el proceso de decisiones en México, ninguna de las otras reformas es factible. Quienes sostienen que antes de abordar lo político hay que resolver... lo fiscal, la seguridad, lo laboral, lo energético de nuevo, etcétera, o bien pecan de ingenuos, o bien apenas disimulan su actitud de obstrucción y sabotaje. Porque a estas alturas, como lo repetimos una y otra vez antier los panelistas, no es posible realizar ninguna de las otras reformas, todas ellas necesarias y urgentes, ni tampoco superar los desafíos terribles para el país que implican acontecimientos aterradores como los de Ciudad Juárez y Torreón el pasado fin de semana, sin contar con las instituciones para ello. Quienes alegan que antes de la reelección de legisladores, la segunda vuelta o el referéndum o la iniciativa preferente o las candidaturas independientes hay que... hasta rescatar a los niños huérfanos de Haití, en el mejor de los casos, dicen una quimera y, en el peor, ponen una trampa o una celada. Quiero decir, por cierto, que las reformas políticas necesarias, detalles más o detalles menos, son las que Felipe Calderón propuso en diciembre, y que se incluyeron en este libro desde principios de noviembre y que por separado han sido propuestas, todas ellas, en algún momento por alguno de los partidos políticos en las Cámaras.

La segunda coincidencia surgió del público. Fue posible discutir durante dos horas sobre temas sólo mexicanos, entre especialistas y el público en general, sin dedicarle más de tres minutos al narco, a la violencia y al crimen organizado. Nosotros no tocamos el tema, pero en las preguntas tampoco surgió, con una excepción, que fue rápidamente despachada para pasar a otro tema. Si se propone uno hacerlo, es perfectamente factible hablar de México -bien o mal, no importa- en Estados Unidos y el mundo sin centrarse en la guerra del narco. Existe interés, discernimiento y capacidad para tocar oros temas. No es necesario obsesionarse ni con el narco ni reducir todo al crimen organizado y su violencia.

Si el arrinconado y cercado gobierno de Calderón quiere cambiar el registro, lo puede hacer. Si quiere que se deje de asociar a México con la sangre, los muertos, los secuestrados y los decapitados, se puede lograr. Pero la primera condición para hacerlo es hablar de otra cosa, y tener algo distinto que decir. No todo el mundo se interesa tanto por el narco.

Para cambiar la imagen de México en el mundo y Estados Unidos, sin duda hay que transformar la realidad mexicana que genera esa imagen, por deformada o fiel que la reflejen los medios. Pero también es preciso modificar el mensaje: lo importante en México no es el narco, ¡es el futuro, estúpidos! como diría James Carville en el cuarto de guerra de Bill Clinton. Y tenía razón.

Twitter

Adela Micha
Desde Cabina
Excélsior

Twitter, el famoso microblog en internet, descubrió un plan que usa sitios de intercambio ilegal de archivos, para robarse la información. Reveló que ha detectado varios sitios torrent creados en especial con el fin de mirar los nombres de usuarios y los passswords o contraseñas. Esos sitios funcionan como un índice de vínculos a archivos de televisión, películas y música. Así, los defraudadores pueden usar los datos para tener acceso a Twitter y a otros sitios, porque mucha gente utiliza las mismas contraseñas para múltiples servicios: Facebook, blogs, hi-five, correos y redes sociales.

El mensaje de alerta es que muchos siguen usando el mismo correo e igual contraseña en muchos otros sitios. Twitter recomienda: “Que se usen diferentes contraseñas para cada servicio al que uno se suscriba”. Pero el problema es más grave aún, ya no porque se roben información, banco de datos, música, video o fotografías. Lo peor es que muchos utilizan su mismo password como nip en cuentas bancarias por internet. Un sondeo hecho por una firma de seguridad en redes de nombre trusteer, indica que 73 de cada 100 personas comparten su contraseña en cuentas para operaciones bancarias por la red, con las de otros sitios no financieros. También, además, que 47 de cada 100 comparten tanto sus nombres de usuarios como sus contraseñas de banco con al menos un sitio no financiero. Amit Klein, investigadora de esta empresa trusteer, dice que “los consumidores no son conscientes o eligen ignorar las implicaciones de usar sus tarjetas bancarias en múltiples sitios. “Tal parece que —señala Twitter— hay una red de sitios comprometidos de torrent creados con el único fin de robar la información de acceso o login de los usuarios. Por eso, tenga mucho cuidado cuando alguna persona, incluso que usted conozca, lo invite a compartir un archivo.

Hay sitios que permiten a la gente que creó esos vínculos, robarse nombres de usuario y contraseñas. Además , a medida que la tecnología se hace parte de lo cotidiano, los fraudes en la vida real también han empezado en el ciberespacio. Ante esto, Twitter informó que aún no ha identificado todos los sitios torrent, pero sí ha reiniciado las contraseñas de las cuentas comprometidas. Es importante que cada usuario tenga al menos dos nombres para ello y dos password distintos: uno por cuentas de banco o información sensible y otro por redes sociales, pues dados los ataques a éstas o al uso de información basura introducida en nuestros bancos de datos, la empresa de seguridad Sophos indicó: el spam y los ataques a Facebook y a Twitter aumentaron 70% sólo el último año. Y, ¡ojo!, a Facebook la consideró “la red más riesgosa”, mas también que “es la más grande y que atrae más atención de los ciberdelincuentes”.

Siempre lo he dicho, internet es ángel y demonio. Dom Sagolla, cofundador de Twitter, me dijo que el microblog comenzó como un experimento de ciencias y derivó en una de las redes sociales más grandes del mundo. También, que escribió su libro, 140 caracteres, porque esa es la medida de una actualización de Twitter o lo que llaman un twit. Así que es acerca de lo que cabe en ese espacio. Y muchas cosas caben allí. Sí, Twitter es un universo, un ángel por lo que promete para la comunicación en el futuro, pero también un demonio, por el posible mal uso. Hoy, el robo de cuentas en Twitter y en otras redes sociales preocupa, va en aumento y muestra cómo lo que ocurre en el ciberespacio puede afectar nuestra vida cotidiana.

Siempre lo he dicho, internet es ángel y demonio.