febrero 15, 2010

Peña Nieto: miedo a las alianzas

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

En días pasados, en ese comedero político llamado “Churchill”, se vio y escuchó en amena charla a Beatriz Paredes, presidenta nacional del PRI, y a Enrique Peña Nieto, gobernador mexiquense.

El tema de la animada plática —entre muchos otros, claro—, habría sido el de las alianzas pactadas por PAN y PRD. Según testimonios —los oídos de tísico que nunca faltan en la política—, la dirigente formal del tricolor y su más aventajado presidenciable evaluaban los efectos del ayuntamiento electoral de azules y amarillos y daban forma al “no pasarán” —que le adelantamos ayer aquí—, que diseña el PRI para 2010.

Ya en los postres, Peña Nieto habría expresado preocupación por una potencial alianza que pondría en riesgo sus afanes presidenciales; la nada descartable posibilidad de que en 2011 de nueva cuenta PAN y PRD se fueran juntos a la cama de la elección estatal mexiquense. En 2009, como todos recuerdan, Peña Nieto arrasó en las elecciones intermedias y le arrebató al PAN y al PRD buena parte de sus bastiones fundamentales.

En 2011 el escenario podría ser distinto. ¿Por qué? Por un detalle; estará en juego la gubernatura. Es decir, que si Peña Nieto quiere llegar vivo a 2012 —con los niveles de popularidad e intención del voto que ahora tiene—, debe asegurar que el PRI retenga el gobierno mexiquense que, por lo demás, es la entidad con mayor número de votantes.

En sentido contrario, si la nueva junta electoral de PAN y PRD se repite en el estado de México en 2011, nada garantiza que el PRI logre mantener la hegemonía. Si azules y amarillos arrebatan al PRI el gobierno mexiquense, habrán conseguido su objetivo político electoral; tirar a Peña Nieto de los cuernos de la nube presidencial. Y justo eso preocupa al más aventajado presidenciable del PRI.

Por eso, en el “Churchill” Paredes y Peña habrían medido los riesgos de la potencial junta opositora en el estado de México. Lo curioso del caso es que luego de la evaluación, Beatriz Paredes habría dado certezas: “Puedes estar seguro de que en el estado de México no habrá alianza”, le habría asegurado Paredes a Peña Nieto. ¿Por qué la certeza de la señora Paredes? Sólo ella sabe.

Mientras que PAN y PRD confirman que derecha e izquierda serán los nuevos aliados político electorales para 2012 —lo que significa el fin de la histórica alianza PRI-PAN—, el PRI no retrocederá en sus afanes por regresar a Los Pinos. Y pronto veremos el otrora eslogan de la izquierda; el “no pasarán”, utilizado por el PRI. ¿Qué tal?

EN EL CAMINO Santiago Creel reclama que Gómez Mont explique las razones inconfesables de su renuncia al PAN. Bien, pero por qué Creel no empieza por explicar su alianza con Televisa en 2006. ¿O no?

Un encuentro con Sebastián Piñera

Andrés Oppenheimer
El Informe Oppenheimer
Reforma

El Presidente electo chileno, Sebastián Piñera, el magnate de centroderecha que a los pocos días de su inauguración también asumirá la presidencia del Grupo de Río, no da la impresión de que vaya a ser tímido a la hora de impulsar la defensa colectiva de la democracia en Venezuela, Cuba y otros países autoritarios.

En una entrevista exclusiva, Piñera me dijo que una vez que asuma la presidencia de Chile el 11 de marzo, mantendrá la política exterior tradicional de su país de no interferencia en asuntos de otras naciones, y agregó que su prioridad será fortalecer las relaciones con Argentina, Perú y Bolivia. Pero cuando le pregunté si bajo su Gobierno habrá un mayor énfasis en la defensa colectiva de las libertades fundamentales en Venezuela y Cuba, su respuesta fue un decidido: Sí.

"La verdad es que la prudencia es una virtud que los Presidentes deben ejercer, pero también la franqueza", dijo Piñera. "Yo pienso que Cuba no es una democracia, y también pienso que en Cuba no se respetan los derechos humanos. En consecuencia, yo aspiro como Presidente de Chile a hacer todo lo mejor para que la Carta de la Organización de Estados Americanos y el mandato de la OEA de defender la democracia y defender los derechos humanos sea más eficaz".

Piñera, que obtuvo su doctorado en economía en Harvard y se opuso a la dictadura del General Augusto Pinochet, señaló que la Carta Democrática de la OEA no tiene mecanismos eficaces para que los poderes legislativos y judiciales puedan pedir apoyo diplomático regional en caso de ser atacados por Presidentes autócratas.

Cuando le pregunté sobre la reciente decisión del Gobierno venezolano de sacar del sistema de cable a la emisora de televisión independiente RCTV, Piñera dijo: "Yo puedo tener mi opinión, pero yo no voy a interferir con asuntos internos de otros países. Pero siempre voy a defender, y con mucha fuerza, los valores de la democracia, de la libertad y el respeto a los derechos humanos".

- ¿Pero no hay una contradicción en eso?, le pregunté. ¿Si le toca elegir entre el principio de la no interferencia y la defensa colectiva de la democracia, ¿de qué lado estará usted?, le pregunte.

S.P.: Definitivamente, yo voy a estar siempre en el lado de la defensa de la democracia y en la defensa de los derechos humanos, que por lo demás es un compromiso que todos los países de América Latina hemos adquirido en la Carta de la OEA, que establece específicamente y particularmente que es responsabilidad de todos los países la defensa de la democracia y los derechos humanos en todo el continente.

Cuando le pregunté si viajaría a Cuba, y si de hacerlo no se reuniría con los miembros de la Oposición pacífica, tal como lo hizo el año pasado la Presidente saliente, Michelle Bachelet, Piñera respondió: "Las relaciones diplomáticas no son entre personas ni entre Gobiernos, son entre países. Uno no va solamente donde hay países que comparten todos los puntos de vista".

"También uno puede visitar países con los que tiene diferencias. Pero si yo fuese a ir a Cuba, definitivamente tendría un enorme interés en poder reunirme también con la gente que no concuerda con las líneas del Gobierno de Cuba, que son los disidentes. Yo he estado en Cuba en algunas ocasiones, y siempre me he reunido con los disidentes".

Cuando le pregunté cuáles serán sus prioridades en el plano interno, respondió que "la gran meta que nos hemos fijado es que Chile logre, en un plazo de 8 años, en el año 2018, ser tal vez el primer país de América Latina que con mucho orgullo, pero también con humildad, pueda decir: 'Hemos derrotado al subdesarrollo. Hemos derrotado a la pobreza'. Chile hoy día tiene ingresos per cápita de alrededor de 14 mil 400 dólares, y queremos llegar a los 24 mil dólares para el 2018. Ese es el umbral que separa al mundo desarrollado del mundo en desarrollo".

Mi opinión: Siempre he admirado a los líderes de centroizquierda que han gobernado Chile durante los últimos 20 años. Han sido democráticos, y han demostrado ser mucho más eficaces para reducir la pobreza que los actuales demagogos narcisista-leninistas de Venezuela, Ecuador y Bolivia.

El secreto del éxito de Chile ha sido que sus líderes de centroizquierda, en lugar de hacer "revoluciones" para perpetuarse en el poder, han construido sobre las cosas buenas que heredaron, y trataron de mejorar aquello que no funcionaba tan bien.

El mayor desafío de Piñera como primer Presidente chileno de centroderecha en dos décadas será hacer precisamente lo mismo: construir sobre lo que ha funcionado, en lugar de tratar de cambiarlo todo y tratar de inventar la rueda. Si Piñera mantiene el estilo de sus predecesores, tiene una extraordinaria preparación académica y empresarial como para poder cumplir su meta de convertir a Chile en un país del Primer Mundo.

Y si cumple con su promesa de poner más énfasis que Bachelet en la defensa colectiva de la democracia, aún mejor.

Casi todos los Presidentes de la región se están haciendo los distraídos ante los ataques a las libertades fundamentales en países vecinos, que se están convirtiendo en precedentes cada vez más peligrosos para futuras agresiones contra la democracia en sus propios países.

Orgullos y vergüenzas

Luis González de Alba
La Calle
Milenio

De nada me sirvió señalar: “No deberíamos sentir orgullo de lo que no logramos, ni vergüenza de lo que no somos responsables”. Algunos lectores me acusan de avergonzarme de ser mexicano y me envían a Suecia o me ofrecen listados de personajes admirables, algunos con la medianía del músico Bernal Jiménez, yo habría dicho Manuel M. Ponce, Carlos Chávez o Revueltas. Pero sin duda tenemos a Sor Juana y a Juan Ruiz de Alarcón, a la altura de su época de oro; a la generación completa de la Reforma, que intentó traer a México la Ilustración y el liberalismo. Luego, en el siglo XX, un buen ramillete en las artes, literatura, pintura, música y arquitectura.

No supera lo que otra veintena de países podría oponer; pero, sobre todo, no son logros míos y, no pocas veces, ni de México, sino a pesar de México. Falso que tengamos un Nobel de Química: fue para Estados Unidos.

Cambiemos la propaganda sobre el “orgullo de ser mexicano” y pongámosla en alemán. El mundo clamaría al cielo ante una campaña pública sobre “el orgullo de ser alemán”. Y eso que resulta imposible mejorarles su listado de músicos, científicos, matemáticos, escritores, filósofos, o su cultura urbana. Si la muy excelsa Universidad de Heidelberg ostentara el lema “Por mi raza hablará el espíritu”, aplaudiríamos al que le arrojara pintura; diríamos, con razón, que es racista. El tema, sin duda, llegaría a la ONU y sería motivo de condena internacional a Alemania. ¿Por qué hacemos a otros lo que no queremos que nos hagan?

Así pues enlisto algunos motivos de orgullo y vergüenza de los que sí me siento responsable.

Mi trabajo en divulgación de la ciencia podría ser mejor. “Sólo traduce artículos de gringos”, dice un lector. ¿Qué se puede responder? No, no trabajo en conseguir fusión de hidrógeno, como debería estar haciendo, pero además de encontrar la nota (y Science me cuesta mucho dinero) y traducirla, explico: por ejemplo que la implosión ocurre también en las supernovas y deja una estrella de neutrones. Eso no estaba. Como tampoco qué son el deuterio y el tritio, qué un neutrón y un isótopo: los científicos escriben para sus iguales y no explican lo sabido, lo hago yo. Sé, con satisfacción, que hay al menos un físico que estudió esa carrera luego de leer mi historia de la cuántica (libro agotado).

Me avergüenza recordar, como buen obsesivo, que al recibir mi premio de periodismo por divulgación de ciencia, dejé a un miembro del jurado con la mano tendida, como me señaló mi amigo al sentarme: iba muy nervioso porque soy antisocial y el premio lo entregaba Cuauhtémoc Cárdenas, cuyo gobierno en el DF era una decepción.

Me avergüenza haber sido fundador y copropietario de La Jornada, que es ahora lo que es. Me avergüenza el sindicato de la UNAM que con tantos amigos ayudé a fundar. Me avergüenza el PRD, cuyos ancestros contaron con mi participación. Me avergüenza mi defensa, juvenil e ignorante, del monstruoso régimen castrista y del ignominioso Muro de Berlín; pero al menos ésta ya la pagué, y con lágrimas, y le arranqué a golpe de marro y cincel un pedacito que aún guardo.

Me da orgullo haber sido de los pocos que no dudamos ante el Chávez de Tabasco y haberle quitado algunos votos de los muy pocos con que perdió.

Me avergüenza mi incapacidad para hacer política y tener sólo opiniones y no riendas para hacer de México un país con un sistema de justicia eficaz, una hacienda con buena recaudación y un sistema de investigación científica sólido que nos inserte en el mundo; no ser el equivalente, salvo mi apellido González, del estadista que hizo de España un país moderno. Me avergüenzan errores y descuidos evitables al escribir. Agradezco a Juan José Doñán el informe sobre iconografía de Hidalgo anterior al óleo encomendado por Maximiliano. Perdón.

Tampoco entiendo las marchas por el “orgullo gay”, ni me avergüenza mi orientación sexual. Creo que hago más con una novela como la reciente El sol de la tarde, mi versión del desencanto en mi generación, con su historia de amor entre dos militantes de izquierda, que con marchas y grititos: no me siento para nada identificado con las lentejuelas. Creo que más adolescentes se han sentido confirmados en su orientación al leerme que al ver pasar desfiguros que, la mera verdad, sí me dan vergüenza. He evitado más suicidios de indecisos con ensayos como La orientación sexual y novelas como Cielo de Invierno que marchando con tetas falsas y botas de tacón aguja.

Jueces, pedófilos y sacerdotes

Lydia Cacho
Plan B
El Universal

Los altos jerarcas de la Iglesia católica y el gobierno de Veracruz, acompañados de una sospechosa ayuda del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, dejarán en libertad al líder de una red de pornografía infantil que fue arrestado luego de una impresionante y exitosa investigación de la policía cibernética.

Utilizando el alias Lobo Siberiano el sacerdote católico Rafael Muñiz López almacenaba y reenviaba pornografía infantil desde su computadora portátil en la parroquia de San Pedro Apóstol en Veracruz. La red de pornografía infantil estaba compuesta por otros cinco sujetos que fueron arrestados. Operaban en el Distrito Federal, en Hidalgo, Puebla, Aguascalientes, Veracruz y Yucatán. Se demostró que el cura enviaba el material a ciberpederastas en Estados Unidos, Rusia, España, Chile y Colombia. El 9 de junio de 2009 se ejercitó acción penal contra el sacerdote por los delitos pornografía infantil agravada (se agrava el delito por ser ministro de culto) y delincuencia organizada, al considerar que formaba parte de una red organizada de pedófilos. El 22 de junio del 2009 se dictó auto de formal prisión al párroco, pero fue una farsa del juez Paul Martin.

Los abogados de la diócesis lograron que el juez Martin diera un amparo al sacerdote, porque no se acreditó la distribución de la pornografía como delito “contra la moral pública” ya que el sacerdote compartía la pornografía infantil sólo “con un círculo cerrado de personas”.

El obispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios (quien defendió también al párroco Jesús Sandoval González, sentenciado por violar a niños de la casa hogar Manuel Pío López) logró incidir en el gobierno de Veracruz para evitar que la Procuraduría local siguiera las indagaciones. La semana pasada el juez tuvo la opción de aceptar el recurso de revisión solicitado por los ministerios públicos pero, muy convenientemente para el sacerdote, se negó. No es casualidad, en Veracruz las leyes sobre pornografía infantil no protegen a la infancia y sí a las redes de ciberpederastas, como otros estados. Así, el juez ordenó que al párroco se le juzgue en Veracruz, donde se le dejará libre para seguir gozando de pornografía de niñas y niños de 0 a 17 años, mientras no vulnere la “moral pública”, o sea mientras lo haga “en lo oscurito”.

La impunidad en México no es abstracta, tiene nombres y apellidos. En este caso hallamos que los cómplices concretos son los jueces, quienes ignoran las leyes de la mano de los líderes del clero, capaces de ejercer todo el poder político y dinero para liberar a sus pedófilos. No es culpa de la Iglesia que algunos de sus miembros cometan delitos, particularmente pederastia, pero ciertamente los que están libres de culpa podrían hacer algo más para prevenirla y evitarla. Lo inexplicable es la protección cómplice que otorga a este tipo de criminales, pese a que sus delitos atentan contra todo aquello que defiende la doctrina cristiana. Curas y jueces constituyen una alianza infame que prohíja la impunidad y, por ende, la repetición de crímenes contra la infancia. El país se horroriza y exige, las y los legisladores aprueban leyes, las policías se capacitan e investigan, llegan los jueces y de un plumazo destruyen los esfuerzos colectivos por restablecer un estado de derecho. ¿Hasta cuándo?

…¿y qué dirá Dios?

Pedro Ferriz
El búho no ha muerto
Excélsior

Qué diría si mañana saliera un billete de 100 pesos, conmemorando al Bicentenario de nuestra Independencia con un impreso en el centro de la pieza que dijera… “Confiamos en Dios”, bajo la imagen de un haz de luz creador. ¿Pensaría que abandonamos la idea de sostener un Estado Laico como eje rector? ¿Que sucumbimos a la influencia de Norberto Rivera o Antonio Chedrahui? ¡Qué risa! Muchos doctos políticos levantarían voces de repudio ante tal signo… “Afrenta al liberalismo al que tiene derecho un Estado inspirado en la cuna de una revolución social”, dirían. Bronco levantamiento armado que no se detuvo ante la cruz. Que no hizo penitencia por el millón de muertos. La mayoría víctimas de lo que no alcanzaron a comprender. Murieron… porque tenían que morir. Nada más simple.

El Congreso mexicano tomó esta semana la “urgente” decisión de hacer explícito el principio de laicidad del Estado. Modificaron el artículo 40 de la Constitución, con el fin de que no hubiera dudas sobre una determinación. México es un Estado libre de influencias confesionales.

¿Qué sabor deja el mensaje? Para muchos, tal vez nada. El hecho es que sencillo resultará pensar que con esto ratificamos nuestra vocación atea. “Nadie que nos gobierne, debe mostrar siquiera una insinuación de la influencia a un accionar por la fe”. Aquel Presidente que se persigne, estará cometiendo un “pecado político”. Aquel gobernador que atienda un servicio religioso o un secretario de Estado que muestre un cultivo espiritual, dará un mensaje de debilidad hacia nuestras “instituciones sociales”. Para estar en la jugada y ser vigente como figura pública es requisito no hablar de Dios. No dejar nada a lo divino. No ser “tan cursi” para profesar una devoción.

Sé que los mensajes generales oficiales que recibimos los mexicanos están carentes de Dios. Nada ni nadie nos convoca en nombre de Él. Dios parece sólo reservado para las misas y no a la vida diaria. Menos para el ritmo ciudadano en el que debe estar ausente.

Quiero a nombre de todos los mexicanos, endulzados por tantos “favores” políticos, agradecer a la Cámara de Diputados por haber tomado esta “sesuda” decisión ¡“taaan pertinente”! Al fin hicieron explícito nuestro deseo de ratificar la imprescindible condición de Estado Laico. Esto seguramente nos va a servir muchísimo para avanzar hacia la modernidad. El hecho de saber que las decisiones (de ellos por ejemplo) no vayan a estar influidas por homilías domingueras, será clave. “Padrecitos de vanguardia que no tienen nada que enseñarnos”. Dejemos todo a la iluminación natural de la clase política mexicana.

Nuevamente los diputados nos recetan sus remedios… Ante el cáncer que padecemos, nos diagnosticaron “cortarnos las uñas” para remediar nuestro mal.

La confusión conceptual que padecemos es demencial. En el fondo esta gente lo que realmente quisiera, sería ponerle una mordaza a todo aquello que vistiera una sotana para vivir tranquilos. Así le hicieron con la prensa en los últimos 100 años y la pasaron fenomenal.

Nuestros diputados en su colectivo imaginario, siguen legislando por lo que para ellos es su México ideal. Ese que amerita cambios tan sustantivos.

¡Cómo me hubiera encantado que todo ese tiempo de hervor intelectual lo hubiesen enfilado a una sola decisión! “Cortar todo diputado que provenga de influencias. O de las iglesias o de partidos políticos”. Aunque sé que para ellos, eso no es apremiante.

¡Ciudadano, si con esta no despiertas, nos van a comer en la siesta! Urge –sí— sostener y acrecentar una “Revolución del Intelecto”.

Ahora resulta que en aras de que las iglesias no se metan en nuestra vida republicana, ¡hasta de Dios nos están privando! Haciendo de México… ¡un purgatorio donde sólo decide el diablo!

No declines. No decaigas. No claudiques. ¡Apenas estamos empezando!

La confusión conceptual que padecemos es demencial.