marzo 08, 2010

Contemporáneos de sí mismos

Jesús Silva-Herzog Márquez
Reforma

La retórica del PRI forma parte del patrimonio cultural intangible de la nacionalidad. Como los voladores de Papantla, merece protección de la Unesco o, por lo menos, del INAH. Si no hacemos algo para cuidar ese discurso que hasta ahora ha logrado ser hermético a los tiempos, dentro de unos años nadie nos creerá que así podía hablar alguien a principios del siglo XXI. Cuando se escucha a Beatriz Paredes hablar con vehemencia ante los suyos uno se pregunta dónde se maquilan esas frases. ¿En qué expendio se distribuyen sus parrafadas impetuosas? ¿Venden aún las papelerías esas estampitas de historia mexicana? ¿Se pueden comprar ahí monografías sobre la sufrida y heroica lucha de los dirigentes de la CTM contra los villanos de la derecha? No digo que la oratoria mexicana brille por sus luces, ni que sea efervescencia de ideas flamantes. Pero, aun en la nata de nuestra discusión pública, la retórica de la presidenta del PRI es un ramalazo de antigüedad. Tono, ideas, propósito: la altiva reivindicación del arcaísmo.

Me gustó mucho su discurso reciente ante los dirigentes de la CTM. Se trataba de la inauguración de su congreso nacional y había que trasmitir un mensaje a los representantes de la clase obrera para ratificar con toda solemnidad la alianza histórica del PRI con la CTM. Los periodistas, criticones y superficiales como son, se entretuvieron en los coches que llevaban a los experimentados líderes a su convención, sin reparar en las contribuciones de los protectores del proletariado organizado a la historia moderna de México. La magnífica flotilla de los dirigentes impidió también que atendiéramos con el interés debido las palabras de la dirigente del PRI. Su discurso es de los de guardar. Se los recomiendo. Los tiempos de la república, advirtió Paredes, son oscuros y es necesario cerrar filas contra la reacción. El tono, a pesar de ello, fue optimista: los incompetentes que tanto daño nos han hecho remando en contra de nuestra historia van de salida. Falta poco para que los pongamos en su lugar.

La frescura en las frases de la dirigente priista se adaptó bien a la mocedad del público asistente. Los octogenarios se habrán sentido en casa, acompañados de una música propia: la de su tiempo. Los priistas son contemporáneos de sí mismos. La dirigente del PRI reivindicó, como le gusta, la dimensión épica de la historia y los deberes que los habitantes del presente tenemos frente a nuestros muertitos. Piensa que la historia nos compromete, que el pasado nos vigila para exigirnos todo el tiempo pruebas de fidelidad. Está convencida de que la política alcanza dignidad si se entrega al cuidado del pasado. Y piensa también -cosa curiosa- que esa filosofía no es propia de un conservador de once letras. La plantilla de su memoria es fija y le permite interpretar los más diversos fenómenos bajo la misma óptica. Las hazañas de los grandes mexicanos cambiaron nuestra historia; nos toca reverenciarlos y cuidar su legado. Si Lázaro Cárdenas tomó una decisión histórica; toca al presente mantenerla con orgullo e impedir cualquier alteración. Nada de manosear los símbolos patrios. Si don Fidel Velázquez se entregó desde muy joven a la causa de los trabajadores, debemos rendirle tributo impidiendo el cambio de la legislación laboral. ¡No pasarán!

La tesis de su discurso ante los dirigentes de la gran central obrera es bonita: gracias a la organización del proletariado y su pacto histórico con el partido de la Revolución, México conquistó una ley que no debe alterarse. Tiene sentido: si los trabajadores lograron unirse para defender sus intereses de clase y lograron redactar una ley bienhechora, no puede aceptarse que los de la derecha la tiren a la basura. A la constelación de talentos de la CTM debemos una conquista-irrenunciable. Esto dijo Paredes: "Dirigentes sindicales, diputados y senadores obreros e intelectuales al servicio del proletariado, contribuyeron de manera determinante en todo el proceso político, social y legislativo que culminó con la promulgación de la legislación laboral vigente". Lo importante es que esa normativa que hoy rige no es pura ley, no es un acuerdo ordinario para normar las relaciones de trabajo: ¡es La Historia! Creo que esta es la línea que más me gusta del discurso de doña Beatriz: "en cada artículo de la Ley Federal del Trabajo se encuentran concentrados la historia y el presente de muchas de las luchas que dieron los trabajadores de México". ¿Quién que no sea un maldito reaccionario, puede ir en contra de la historia? Sólo los malnacidos de la derecha pueden ser tan desleales.

¡Viva la CTM!

¡Viva el PRI!

¡Viva Beatriz Paredes!

Incontinencia verbal

Màrius Carol
La Vanguardia

No es fácil la relación con Chávez porque vive en un 'talk show' permanente con el mundo

Hugo Chávez se maneja con la diplomacia como un elefante en una cacharrería. La diplomacia necesita del tiempo, la discreción y el pacto, así que la verborrea populista del presidente venezolano es dinamita para los pollos. El último incidente diplomático entre España y Venezuela ha sido a raíz del auto del juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, que revela una supuesta colaboración del Gobierno venezolano para poner en contacto a miembros de ETA con las FARC. Chávez ha utilizado descalificaciones y asomado arrogancias contra el juez y ha negado que el ministro de Exteriores le pidiera explicaciones. El Gobierno español ha actuado con tacto e incluso Miguel Ángel Moratinos ha aclarado que no se le pidieron explicaciones, "sino informaciones" a Chávez (en contra de lo que afirmó el presidente Zapatero) y, como viene haciendo la diplomacia española, ha puesto sordina a su respuesta, con la voluntad de mantener buenas relaciones con Venezuela, donde existen importantes intereses.

No es fácil la relación cortés, porque Chávez vive en un talk show permanente con el mundo, que sabe rentabilizar electoralmente. Inocencio Arias acaba de publicar un libro titulado La trastienda de la diplomacia (Plaza & Janés), donde cuenta, entre otras historias, cómo fue el incidente del "por qué no te callas" del Rey. Arias relata que el día antes del incidente, Chaves lanzó acusaciones al imperialismo de España equiparando a los conquistadores con las empresas multinacionales españolas. "Parece que posteriormente en los pasillos algún alto cargo español pidió a Chávez que se moderara en público, comentándole que se estaba allí para mirar al futuro y no para escarbar en episodios controvertidos del pasado". Luego vendría la frase del Rey en la cumbre, después de que Zapatero intentara replicar los repetidos insultos de Chávez a José María Aznar.

La frase del Monarca era un tratado resumido de diplomacia, pues el silencio –o la voz baja– ayuda más que ninguna otra cosa a resolver los conflictos políticos, aunque no lo interpretó en clave diplomática un buen conocedor de Venezuela como Iñaki Anasagasti, según recuerda Arias, cuando dijo: "He sido crítico con el Rey, pero me parece que hizo bien porque, como se suele decir, más vale un coño a tiempo que un avemaría mal rezado".

En el conflicto con el juez de la Audiencia, el ministro Moratinos ha intentado ponerle agua al vino al insistir en que España no ha pedido explicaciones y que el problema ha sido semántico. Pero no estaría de más que le enviara el libro del diplomático Diego Saavedra Fajardo, donde se dice: "En las negociaciones es muy conveniente mezclar la dulzura con la gravedad, las burlas con las veras, como sean a tiempo y sin ofensa del decoro y de la gravedad de la materia". Aunque difícilmente entienda tanta sutileza.

8 de marzo, día para reflexionar sobre las mujeres

María Elena Álvarez de Vicencio
melenavicencio@hotmail.com
La Crónica de Hoy

El derecho romano, el más grande monumento legal que ha creado la humanidad, institucionalizó la inferioridad de las mujeres. Este cuerpo normativo dividía a las personas en dos clases: las que están bajo la autoridad de otras y, las que no lo están. En la primera clasificación se ubicaba a las mujeres, a los hijos y a los esclavos.

En México, en la Colonia, nuestras Leyes de Indias hicieron suya la formación jurídica occidental y consideraron a la mujer sometida al poder de otro, es decir, al del varón y, por lo tanto, carente de capacidad para ser titular de derechos ni sujeto de obligaciones.

En el México independiente, a pesar de las inspiradoras ideas de igualdad, continuaron las diferencias entre ambos sexos y no sólo en el derecho privado, sino también en lo relativo a los derechos políticos.

Si posteriormente no se introdujeron estos conceptos igualitarios en la Constitución, menos podrían estar en la mente de los legisladores ni de la sociedad la igualdad jurídica y política del hombre y de la mujer.

El artículo 37 del capítulo IV de la Constitución, con sus diversas reformas, se llama De los ciudadanos mexicanos; en él no se habla ni de sexo ni de género, se habla de ciudadano como término genérico y, según el constituyente, se refiere a la persona humana de ambos sexos, no sólo hombre, no sólo mujer, sino todos.

Pero, en la intención de los forjadores de nuestra ley suprema está claro que en lo que respecta a la ciudadanía, no pensaron incluir a las mujeres, y menos en el derecho a votar y a ser votadas.

Es por esto que en nuestras Constituciones de 1857 y de 1917 consideraron a la mujer como menor de edad y fue hasta 36 años después, con el presidente Adolfo Ruiz Cortines, en 1953, que se le reconoció la ciudadanía plena en el orden municipal y, posteriormente, en 1955, en el orden federal.

Esta reivindicación no se dio por la voluntad espontánea de los legisladores, ya que todos eran varones, sino que fue promovida por grupos de mujeres y desde ese momento se hizo evidente que la lucha por la equidad tendría que ser promovida por las mismas mujeres.

Una vez que se les reconocieron a las mujeres sus derechos ciudadanos, los partidos iniciaron tímidamente su inclusión en el Poder Legislativo y llegó a la Cámara de Diputados la primera mujer, Aurora Jiménez de Palacios, en la XLII Legislatura, en 1954. Hasta esa fecha todas las leyes habían sido formuladas por varones.

Nuestras leyes han avanzado en el reconocimiento de los derechos de las mujeres en igualdad con los varones, y no hay duda de que esto se debe a las grandes batallas que las mujeres han dado en las cámaras y en los partidos políticos para reformar las leyes e impulsar los, tan necesarios, cambios culturales.

Se ha logrado también que ya no haya prohibición legal para que las mujeres ejerzan ciertas profesiones, como la Ley del Notariado que puntualmente señalaba la exclusividad para los varones. Gracias a la iniciativa de la primera diputada del Partido Acción Nacional, Florentina Villalobos, se reformó esa ley y se abrió la posibilidad a las mujeres para ejercer esa profesión.

Con la aprobación de acciones afirmativas ha aumentado el porcentaje de funcionarias de elección y se han aprobado importantes presupuestos etiquetados para crear políticas públicas con perspectiva de género que resuelvan necesidades femeninas. Se ha tipificado como delito la violencia contra las mujeres, pero todavía falta mucho por reformar. En el área laboral urge borrar la desigualdad en las retribuciones, ya que lo justo es que a igual trabajo corresponde igual salario. Falta aprobar más acciones afirmativas que rompan la barrera cultural, para que se dé en la práctica la igualdad de oportunidades para todas las mujeres.

En el campo político tenemos aberraciones como las sustentadas en “usos y costumbres”, que impiden a las mujeres ser ciudadanas plenas y todavía es necesario conmemorar el Día de la Mujer para concientizar a las mujeres para impedir que surjan nuevas Juanitas.

El Día Internacional de la Mujer es la oportunidad que tiene la sociedad para reflexionar sobre la discriminación de las mujeres, la cual se estableció institucionalmente por los varones, tal vez por el nivel de desarrollo económico, social y científico de la época, pero que ya no se justifica. Los varones, exceptuando en la esclavitud, no han estado legalmente bajo la autoridad de otros. Lo más grave es que la mayoría de los mexicanos no es conciente de esto, por eso algunas voces piden establecer el día del hombre.

Nuestro propósito no es una competencia de sexos, no es una lucha entre hombres y mujeres. Lo que se pretende es cambiar la cultura, cambiar nuestra historia futura.

Pretendemos y esperamos que pronto haya igualdad de oportunidades para todas las mujeres y que ya no se requiera un Día Internacional de la Mujer para plantear nuestros reclamos. El 8 de marzo sería sólo una celebración para festejar que hombres y mujeres gozan de los mismos derechos en una sociedad libre de violencia.

Hidalgo: decidan ya

Miguel Ángel Granados Chapa
miguelangel@granadoschapa.com
Plaza Pública
Reforma

Una intensa guerra sucia contra Xóchitl Gálvez busca desprestigiarla y que ese resultado sea registrado en encuestas que ya no hacen falta porque la medición correspondiente se ha realizado ya en abundancia y con credibilidad

La campaña contra las alianzas electorales que buscan derrotar al PRI ha fracasado. Para impedirlas se acudió a toda suerte de recursos, no obstante lo cual se formalizaron coaliciones en Durango, Puebla, Oaxaca e Hidalgo, y en otras entidades es posible que fragüen. El esfuerzo antialiancista se concentró de modo particular en Oaxaca y en Hidalgo, porque en ambas entidades emergieron aspirantes con nítido apoyo en la sociedad y en los partidos que se aliaron. Gabino Cué Monteagudo es ya el candidato formal del PAN, Convergencia, PRD y PT y el asentimiento generalizado que concita en Oaxaca explica el empeño, felizmente vano a la postre, por estorbar y aun impedir su postulación.

La de Xóchitl Gálvez en Hidalgo está siendo atacada más reciamente aún, con el propósito de reventar un esfuerzo partidario que los ciudadanos hidalguenses valorarán en las urnas. Se han conjuntado recursos de diversa índole para quebrar esa candidatura. El ariete en contra de su postulación es el senador José Guadarrama, que sin méritos ni posibilidades se afana una vez más en ser candidato a gobernador, empeño que ha frustrado el partido en el que ha militado la mayor parte de su vida, el PRI. Paradójicamente ahora es el instrumento de ese partido para impedir que se consume la candidatura de la ex comisionada para el desarrollo de los pueblos indígenas.

Guadarrama pretendió que la designación de quien abandere a la alianza opositora se realizara mediante una consulta a las bases, terreno en que podría desplegar sus dotes de alquimista, que le dieron triste pero justa fama. Al concretarse la coalición, sin embargo, los partidos acordaron el método de designación, previa realización de encuestas que aportaran un insumo determinante para la decisión. Quien estuviera en mejor posición tendría mayor posibilidad de ser designada. Lo pongo en femenino porque en al menos media docena de sondeos, efectuados por las firmas de mayor presencia en ese ámbito, quien va adelante es, con mucho, Xóchitl Gálvez.

En esa situación, la táctica de Guadarrama es demorar la realización de una encuesta cuyos términos acordaran los precandidatos. Pero no asiste a las reuniones donde tal acuerdo se adoptaría. Mientras tanto, está en curso muy intensamente una campaña que puede atribuírsele, por lógica, pero aunque no la hubiera emprendido, se alinea a su propósito, destinada a desprestigiar a Xóchitl Gálvez. Mediante telefonemas insistentes, de esos que parten de centros de llamadas que no necesariamente son identificables, y a través de volantes distribuidos profusamente, se difama a la precandidata aludiendo a malos manejos en la tarea que desempeñó en el sexenio pasado. Como no hay tachas en su persona y en su trayecto de que puedan valerse para demeritarla, simplemente las inventan. Se trataría de generar un ánimo colectivo que se refleje a la hora, lo más tardía posible para que la campaña surta efectos, en que se realice la encuesta previa a la designación.

En realidad la medición de la opinión pública se ha realizado ya sobradamente. Sus cifras no provocan duda alguna: es la única mujer en la contienda la que suscita mayores preferencias. Aun en el PRD, el partido que como precandidato postula a Guadarrama, se ha llegado a esa convicción. La secretaria general Hortensia Aragón lo ha dicho explícitamente. Y para que Guadarrama mismo se convenciera de la realidad, que conoce porque tonto no es, pero rehúsa aceptarla, el PRD mismo encargó una de las encuestas más recientes, cuyos resultados deberían hacerlo desistir de su terco propósito. Lejos de ser sensible a los números y a la posición actual de su partido, Guadarrama busca ahora presentarse como víctima de maniobras en su contra. Y ha deslizado la amenaza de irse del PRD si no se le apoya hasta el final.

En ese partido, al que Guadarrama llegó no hace mucho, deberían tomarle la palabra y, más todavía, mostrarle la puerta de salida. Se desembalarían de un peso muerto que le genera más animadversiones que apoyo, como lo muestran los números negativos de las encuestas. Y de paso el PRD remediaría aunque fuese de modo extemporáneo la grave falla moral de haber recibido en su seno a uno de sus más pertinaces enemigos. Muchos militantes de la izquierda social hidalguense han apurado el trago amargo de tener como compañero a quien como funcionario priista los reprimió. Y al partido entero, como institución se le impuso, al admitirlo, la vergüenza de acoger a quien maniobró las elecciones locales de Michoacán en 1989, las primeras en que participó el PRD para despojar al naciente partido de victorias sorprendentes pero merecidas en su debut electoral.

Guadarrama encarna el prototipo de político priista, manejador de toda suerte de recursos sin barreras morales para obtenerlos y ejercerlos. Muchos dirigentes priistas están persuadidos de que uno de los factores de la derrota de Francisco Labastida fue el fracaso de la operación que debió llevar a las urnas a miles de votantes en una movilización cuya logística se encargó a Guadarrama. Nunca pudieron formalmente pedirle cuentas del dinero que no se empleó en el propósito trazado porque ese dinero era parte del financiamiento irregular recibido por el PRI y más valía no menear una situación que provocó a ese partido una multa por mil millones de pesos.

Si no quieren favorecer al PRI, los partidos de la coalición hidalguense deben designar, ya, conforme a las reglas y a partir de encuestas ya realizadas, a Xóchitl Gálvez.

Cajón de Sastre

Por desgracia, es seguro que sus casos no sean los únicos, pero cuentan entre los más aberrantes sin duda. En este Día Internacional de la Mujer tengamos presentes a personas injustamente presas, como Teresa González y Alberta Alcántara. Están condenadas a 21 años de prisión por el presunto secuestro de seis miembros de la ya extinta Agencia Federal de Investigación, hazaña imposible de imaginar por más esfuerzos que se hagan. Estaba encarcelada junto con ellas, por el mismo suceso, Jacinta Francisco Marcial. Pero en buena hora ella ha quedado en libertad. Y si sus compañeras no han tenido la misma suerte es porque triunfa la idea en el Ministerio Público, con la complicidad judicial, de escarmentar a mujeres comunes y corrientes que no se dejaron extorsionar, un desacato que no puede quedar impune.

Peña Nieto va solo…

Denise Maerker
Atando Cabos
El Universal

…y derechito a Los Pinos sin rivales ni obstáculos que le estorben en el camino. Los datos: en febrero de 2010, el 53% votaría por Peña Nieto para la presidencia, 14.3% por Santiago Creel y 13.8% por Andrés Manuel López Obrador. Son los resultados de la última encuesta de Consulta Mitofsky cuando pone a competir a los candidatos favoritos de cada partido.

—Falta mucho tiempo— dicen algunos, pero la verdad es que a la luz de estos números no es tanto. La misma encuesta nos recuerda cómo estaban los números hace seis años, en marzo de 2006: el favorito López Obrador tenía 36.8%, Madrazo 28.5% y Creel 22.5%. La ventaja era sólo de 8%, hoy es de 38.7%. A López Obrador le ganaron por .6% después de los videoescándalos, del desafuero, de los errores de Andrés Manuel durante la campaña y de la cargada del miedo. Hay buenas razones para pensar que Peña Nieto no va a enfrentar las resistencias que encontró AMLO hace seis años:

* A Peña Nieto nadie le tiene miedo. Por lo menos no quienes en el 2006 financiaron los spots en contra de López Obrador en el tramo final de la contienda y se sumaron a los pagados por Acción Nacional para presentarlo como un peligro para el país.

* Peña Nieto es un candidato bien visto por los grupos empresariales y los llamados poderes fácticos.

* No es un candidato que despierte pasiones en general pero ¿quién después de estos años de polarización busca pasión en la política?

* Un grupo importante de panistas no lo ve mal. ¿De qué otra manera se puede entender el compromiso firmado de no hacerle competencia en su estado en el 2011?

* Felipe Calderón está confiado pensando que como él vino de atrás en el 2006, alguno de sus favoritos podría hacer lo mismo para el 2012.

* Tiene el partido más fuerte. El 40% lo quiere en la Presidencia. Y es poco probable que el PRI se divida cuando uno de los suyos tiene tantas posibilidades de devolverles la Presidencia y todas las mieles del poder. Su popularidad invita a sus correligionarios a la cohesión, la disciplina y la lealtad.

* No tiene adversarios fuertes. Andrés Manuel sigue siendo muy querido dentro de su partido pero en la población en general despierta muchas opiniones negativas. Marcelo no tiene todavía partido y en el PAN no se ve nadie. Falta que se mida en próximas encuestas a Gómez Mont.

* Todavía le queda a Peña Nieto espacio para crecer en las encuestas: falta que se case y que “magnánimamente” amnistíe a los presos de Atenco.

* El escándalo para tirarlo tendría que ser del tamaño del meteorito que provocó la extinción de los dinosaurios. Además, a diferencia de Andrés Manuel López Obrador, nunca se ha presentado como impoluto, así que cualquier corruptela no sería suficiente.

Habrá mucho tiempo para escribir sobre lo que significaría una presidencia de Peña Nieto y el regreso del PRI, por lo pronto, y sin juzgar, el hecho es que Peña Nieto va solo, solísimo, rumbo a una elección y una contienda que se anuncian sin competencia.

Marcial Maciel: obra y locura

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Impresionan por igual el tamaño de la obra y el tamaño de la locura de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, una de las órdenes religiosas católicas más influyentes de las últimas décadas, y del movimiento laical, Regnum Christi, con más de 70 mil afiliados en todo el mundo.

Impresiona la coexistencia en la misma persona, y en la misma obra, del fundador visionario y el delincuente sexual.

Ya es mucha historia ser un pederasta compulsivo, morfinómano, abusador serial de menores, entre ellos sus propios hijos, bisexual y bígamo, hombre capaz de llevar clandestinamente una doble o triple vida conyugal.

Pero es sólo la mitad de la historia.

La otra mitad es la del fundador visionario de los Legionarios de Cristo, inventados por Maciel a los 20 años, “el 3 de enero de 1941, en el sótano de una casa de la Ciudad de México”, según crónica de L’Osservatore Romano.

Para el momento de la crónica que refiero, del 5 de enero de 2001, las legiones de Maciel tenían 500 sacerdotes, 2 mil 500 aspirantes en sus seminarios, 500 estudiantes de filosofía y teología en Roma, 145 colegios, 21 institutos superiores y nueve universidades en distintos países del mundo.

Según el diario mexicano La Razón (03/03/10), en 2010 eran ya 900 sacerdotes, 3 mil seminaristas y bienes por 28 mil millones de dólares en 18 países, entre ellos México, Estados Unidos, España, Brasil, Irlanda, Austria, Chile, Venezuela y ,desde luego, Roma.

Se conoce la contigüidad de genio y locura, pero hay mezclas inaceptables ni a la razón ni a la fe.

Howard Hughes era un genio y era un loco, sólo que se dedicaba a hacer aviones, no a dar clases de salud mental.

Maciel era un genio organizador y un maniático sexual, pero se dedicaba a dar clases de moral en el Reino de Cristo cuya expansión organizaba en la Tierra.

Increíble que la historia criminal de Maciel no llegara a los tribunales. Increíble que los herederos de su reino no rindan cuentas del hoyo negro que representa en su universo moral la doble vida de su fundador.

Increíble también que no haya un expediente de inspección pública sobre una red de educación privada cuyo padre fundador cargaba en sí pulsiones consuetudinarias tan oscuras como las que han denunciado sus hijos, y antes sus discípulos y alumnos.

La educación privada es también un asunto de educación pública. ¿Nada tiene la autoridad que decir al respecto?

El Presidente no tiene quien le escriba

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Es un desastre político. La ya famosa carta firmada por los presidentes nacionales del PRI y del PAN, Beatriz Paredes y César Nava, respectivamente, con testigos de honor como el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y el titular de Gobierno del Estado de México, Luis Enrique Miranda, un hombre de toda la confianza del gobernador Enrique Peña Nieto, es una demostración del deterioro de la vida política nacional, pero también de una ausencia de oficio político que, en verdad, resulta lamentable.

Aquí perdieron todos los firmantes e incluso así no termina de quedar claro el trasfondo de suscribir un compromiso de esas características. Siempre en política se hacen acuerdos de todo tipo, eso no debería asustarnos, lo que es increíble es que se dejen en papel, que participen funcionarios de tan alto nivel y presidentes del partido y ni siquiera se especifique con claridad qué es lo que se está acordando y a cambio de qué. Ese punto es clave: ¿por qué no se especificó en ese documento que la no realización de alianzas en el Estado de México era a cambio de una votación favorable de la reforma fiscal? Las fechas no coinciden con los dichos. Cuando se firmó ese documento, la reforma ya había sido aprobada en la Cámara de Diputados. Faltaba que pasara por el Senado y los legisladores priistas ya habían expresado su descontento con esa reforma y la forma en que había sido negociada.

Si la idea era con ese acuerdo reforzar la votación en el Senado, entonces se entiende menos. Es evidente el distanciamiento entre la presidencia del partido y la bancada del PRI en el Senado. Menos se entiende entonces la aparición del gobierno del Estado de México. De la misma forma que Peña Nieto tiene, en términos relativos, el grupo más numeroso de diputados en la Cámara baja, gracias a la votación de 2009, su presencia en el Senado es muy pobre: recordemos que el PRI quedó en 2006 en tercer lugar en ese estado y no tiene ni senador de representación proporcional. Peor aún: en una reunión donde participaron un veintena de dirigentes partidarios y legislativos del PRI, previo a la votación en el Senado y cuando ya se habían firmado estos acuerdos hasta en tres oportunidades, el líder de los senadores del tricolor, Manlio Fabio Beltrones, preguntó a la dirigencia del partido si era verdad que se había establecido un acuerdo para sacar la reforma fiscal con el gobierno y en tres ocasiones ello se negó. Nadie debería sorprenderse ahora de la reacción que tuvieron los senadores priistas.

Como no se establece contraprestación del PRI hacia el PAN, el dicho de Nava de que todo era a cambio de aprobar el paquete fiscal no se puede comprobar. De todas formas resulta difícil de entender qué pasó por la cabeza de estos dirigentes cuando decidieron firmar, plasmar en papel, un acuerdo de esta naturaleza. Sin duda, si todo se hubiera cumplido tal cual, tanto Beatriz como Peña saldrían ganando, porque en última instancia sus diputados ya habían aprobado el paquete fiscal, o sea que se quedaban con el compromiso a cambio de nada. Como se divulgó y se exhibió el documento, ambos terminaron perdiendo. Pero eso no se compara en nada con el costo que pagan el PAN y el gobierno.

Para el panismo toda esta historia se ha convertido en una comedia de enredos… si no fuera una tragedia. En unos pocos meses se hicieron acuerdos con el PRI para no hacer alianzas a cambio de acuerdos legislativos que supuestamente no se cumplieron; entonces se comenzaron a cerrar alianzas con el PRD en contra del PRI, sin que se pudieran amarrar siquiera candidatos panistas en la enorme mayoría de los casos y todo al mismo tiempo que se perdía cualquier posibilidad seria de sacar una agenda legislativa de fondo. Pero ahora se conoce esta carta y el PRD dice que se trata de una acción inmoral, pero comienza a estudiar una alianza con el PAN en 2011 para el Estado de México. Un secretario de Gobernación y un secretario de gobierno quedan exhibidos firmando como testigos de honor de un acuerdo en el que no tendrían que haber participado, pero, además, ahora se explica la profundidad del distanciamiento de Gómez Mont y Nava, que concluyó con la renuncia del primero al PAN.

El costo mayor lo paga el presidente Calderón: si supo de toda esta operación es muy malo; si como dicen sus colaboradores, todos estos acuerdos y desencuentros se procesaron sin informarle, es todavía peor. Lo cierto es que Calderón no puede sostener una situación en la que sus dos principales operadores políticos, el secretario de Gobernación y el presidente de su partido, están confrontados, siguen estrategias que parecen ir cada una por su lado y se cometen errores políticos tan infantiles y costosos.