marzo 30, 2010

Torcer la ley

Jorge Alcocer V.
Reforma

Más allá de los juicios que han merecido sus propuestas concretas, los participantes en el debate hemos saludado que el presidente Felipe Calderón haya enviado al Senado su iniciativa de reforma política, igual saludo merecen las presentadas por el PRD y sus aliados, las del PRI, en ambas Cámaras, y la suscrita por los senadores del PAN. Las propuestas ensanchan el horizonte del análisis.

En ese sentido, cabe saludar que el gobernador Enrique Peña Nieto haya puesto por escrito su propuesta en un tema crucial, la integración de las Cámaras del Congreso (El Universal, 16/03/10). Definir el objetivo de ese cambio ayuda a la comprensión de las alternativas que están sobre la mesa; el del gobernador mexiquense es la formación de mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. Para tal efecto sugiere cualquiera de dos vías: eliminar el tope a la sobrerrepresentación, fijado desde 1996 en ocho puntos porcentuales, o volver a una cláusula de gobernabilidad como la establecida en 1986, eliminada una década más tarde.

Para evaluar esas propuestas, veamos los efectos que habrían provocado en la elección de diputados federales de 2009. Con el 36.9% de la votación emitida el PRI ganó 184 distritos; al hacer el cálculo respecto a la votación efectiva, el PRI aumentó al 39.5%; sin el tope a la sobrerrepresentación hubiese obtenido, grosso modo, 79 diputados plurinominales, para un total de 263 curules, el 52.6% de la Cámara; mayoría absoluta. Ese resultado habría significado una diferencia entre porcentaje de votos (36.94) y porcentaje de curules (52.6) de 15.66 puntos, que significan el 42.6% de la votación real del PRI. Visto desde otro ángulo, los demás partidos, que en conjunto sumaron el 63.1% de los votos emitidos, habrían contado con 237 curules, el 47.4% del total en San Lázaro.

Si hubiese existido la cláusula de gobernabilidad, para dar al partido con al menos 35% de los votos la mitad más una de las curules (251) el PRI habría recibido 67 diputados plurinominales; la diferencia entre porcentaje de votos y de curules habría sido de 13.3 puntos porcentuales, que significan el 36% de sus votos reales.

En ambos casos, el objetivo de la mayoría absoluta se habría alcanzado con una distorsión mayúscula de la voluntad de los electores. Podemos coincidir en que, dentro de ciertos márgenes, la norma legal puede favorecer la formación de mayoría absoluta, como de hecho está previsto desde 1996, pero lo que no es democrático es torcer la ley a grado tal que pase por alto la soberanía del voto.

Tanto Peña Nieto como los autores de la iniciativa del PRI en San Lázaro han dejado de lado que la forma de integración de la Cámara de Diputados, desde 1986, se apartó radicalmente del modelo instaurado a iniciativa de don Jesús Reyes Heroles, a partir de la condición entonces hegemónica del PRI. Las 100 curules plurinominales fueron ideadas, en 1977, para abrir espacio a la representación de las minorías. Cuando los plurinominales aumentaron a 200 y el PRI entró al reparto de los mismos, el modelo cambio por completo. Ya no se trataba de dos compartimentos estanco, uno casi exclusivo para la mayoría apabullante, y el otro reservado a las minorías, sino de un sistema mixto que, tendencialmente, debía reflejar en curules el porcentaje de votos obtenido por cada partido.

La cláusula de gobernabilidad, que permitía una sobrerrepresentación de hasta 15.2 puntos, fue ajustada en 1996 para fijar el límite en ocho puntos. Eso fue parte de los acuerdos aprobados por unanimidad en ambas Cámaras. Siempre será posible reformar la Constitución, pero la pregunta es para qué y en beneficio de quién.

Parece imposible que la propuesta comentada genere el acuerdo para su aprobación en el Congreso, en donde requiere del voto de las dos terceras partes; pero aún en la hipótesis contraria, queda por resolver la integración del Senado, que desde el 2000 carece de mayoría absoluta.

Además de olvidar la historia, la obsesión por la mayoría deja de lado las ventajas que a México trajo el pluralismo, empezando por desterrar -aunque subsistan islotes de radicalismo- la invocación de la violencia como medio para los grandes cambios. Y eso no es poco.

Legionarios: la otra farsa

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Construyó la Legión con prácticas diabólicas. El escándalo alcanza hasta a Juan Pablo II

Acaso movidos por la reflección que obliga la temporada, no pocos de quienes durante décadas se negaron a reconocer “La Bestia” que ocultó Marcial Maciel, hoy se dicen aliviados de la conciencia porque en un gesto de suprema generosidad, los Legionarios de Cristo expresaron un mediático “mea culpa”, sobre los pecados de su fundador.

Aceptaron lo que siempre callaron, reconocieron lo que todos sabían y ofrecieron un perdón en el que nadie o muy pocos creen. Pero lo grave —y por ello paradigmático—, es que los abusos que cometió durante muchos años “La Bestia”, no eran una novedad para la jerarquía católica mexicana y de Roma, sino que las perversiones fueron y acaso siguen siendo una práctica reproducída en todo el mundo católico: Estados Unidos, Irlanda, Alemania, México, España...

El escándalo es tal ante lo apabullante de las evidencias —de que en México y Roma solaparon a pederastas y pedófilos hoy impunes—, que todo los indicios apuntan a la puerta del despacho papal. El mismísimo Benedicto XVI aparece como presunto encubridor de violadores de niños, en algunos casos de sordomudos. La repercusión es tan sonora, que hará saltar de su tumba a Juan Pablo II, el Papa polaco querido por millones, y que a la luz de las revelaciones no pudo ser ajeno al cisma que hoy sacude a la iglesia católica.

Algunos especialistas dicen que la crisis es tal, que se puede hablar, incluso, de una iglesia católica romana de antes de los escándalos y otra después de la crisis que desataron. Resulta claro que otros —casualmente los mismos que negaron los abusos de “La Bestia”—, sostienen que la milenaria institución ha resistido ese y otros terremotos, y que saldrá avante de este nuevo escándalo.

Y será el sereno, pero por lo pronto en el caso mexicano nadie o muy pocos creen en los hipócritas golpes de pecho de Los Legionarios de Cristo. ¿Por qué?. Elemental, porque todos los que hoy han salido a reconocer lo que era “La Bestía”, siempre lo supieron; siempre conocieron la verdad, pero siempre la callaron. ¿Por qué siempre guardaron silencio? Porque más que católicos, creyentes o practicantes, eran negociantes de la fe. Buena parte de los jerarcas, jefes y directivos de todas las empresas e instituciones de La Legión, son los mercaderes echados del templo hace más de dos mil años.

Aún así, abundan los que proponen “comprender” a Maciel, entender no sólo la doble moral, la vida de caleidoscopio con que engañó a católicos de todos los niveles, jerarquías y condiciones políticas y económicas, porque dicen que “fue el instrumento del altísimo” para la magna obra, como si frente a “la obra de la legión”, fuera menor el daño a uno sólo de los niños abusados. Y fueron cientos.

En efecto, la obra de La Legión es monumental. Pero toda esa obra se edificó sobre las piedras de lo que entre los católicos es el pecado. Son escandalosos los hechos contrarios a los deberes fundamentales de los cristianos. Es decir, “La bestia” vivió a partir del engaño, la corrupción, perversión y doble moral; sobre la triple vida, el chantaje y, según versiones nada descabelladas, complicidad con presuntos socios del crimen organizado.

Dicen los actuales jerarcas de Los Legionarios —en lo que parece una nueva farsa—, que piden perdón a los agraviados en todas las modalidades del engaño, “porque no se supo escuchar” en su momento ya que dudaba de la veracidad de las acusaciones denunciadas desde hace por lo menos dos décadas. La pregunta obliga. ¿De verdad creen que los ciudadanos son retrasados mentales, y que los católicos se chupan el dedo?

Más que “no saber escuchar” lo que ocurrió es que “no se quiso escuchar”. ¿Por qué? Porque para la iglesia católica mexicana, para El Vaticano, para importantes sectores empresariales, La Legión era una de las más importantes empresas y fuente de recursos económicos para los católicos mexicanos y del mundo, para Roma, en momentos de crisis económica. ¿De verdad no sabían lo que era “La Bestia”? Eso nadie lo cree, sobre todo luego de los votos de silencio a que los obligó “La Bestia”. Luego que era un secreto a voces que plagió sin vergüenza alguna el libro de cabecera; El Solitario de Mis Días.

Más bien parece que ante el escándalo mundial de los sacerdotes católicos abusadores, ante la nueva crisis que vive Roma y su pastor, de nueva cuenta Los Legionarios entraron al quite para salva la imagen de la institución apostólica. En realidad son muchos los indicios de que Los Legionarios actúan como “control de daños” de una crisis que vive Roma. Y con ese favor, volverán a alcanzar el perdón. Pero lo cierto es que la Iglesia católica mexicana, y la del mundo, no será la misma antes y después del escándalo de Maciel; antes y después de la crisis que vive Benedicto XVI.

EN EL CAMINO

Ahora en Durango, nueva masacre que se acredita a los narco. Existe alguna duda sobre el poder del crimen organizado.

El enigma de Paulette

Francisco Garfias
www.elarsenal.net
Arsenal
Excélsior

Paulette Gebara Farah, la niña extraviada hace más de una semana, nos remite al caso de la británica Madeleine McCann en un centro vacacional de Portugal, en 2007. Las dos tenían cuatro años. Las dos desaparecieron misteriosamente. No se forzaron chapas, no se rompieron puertas. No hay nada que indique un acto de violencia o que pudiera indicar la presencia de un intruso o un secuestrador.

El caso de la niña mexicana es por demás enigmático. Los vecinos del edificio Porto Vita 2, de Interlomas, en el municipio de Huixquilucan, donde vivía Paulette, son formales. Ningún familiar o extraño hubiera podido introducirse al lugar, a menos que los dueños lo permitieran. Hay llaves inteligentes para los departamentos, hay cámaras de seguridad. No pudo evaporarse así nomás.

La desaparición se produjo la madrugada del lunes. Paulette, su hermana y su papá, Mauricio Gebara, habían regresado, el domingo, de Valle de Bravo. Su madre, Lisette Farah, no estaba con ellos. Había salido de viaje con una amiga. Para cuando regresaron, ella ya estaba en casa. Cuenta que arropó a sus hijas y las acostó. Al siguiente día, Paulette no estaba en su cuarto. Había desaparecido. La niña, por cierto, padece discapacidad motriz y de lenguaje.

Sorpresivamente, la PGJEM solicitó ayer el arraigo de los padres. Su titular, Alberto Bazbaz, reconoció que ambos cooperan, pero aclaró que hay inconsistencias en sus declaraciones, que han impedido conocer la verdad de lo sucedido. Un paso audaz, sin duda, el de Bazbaz. Puede costarle la chamba, si se equivoca. “Seguramente el procurador tiene datos adicionales que el juez valoró para otorgar el arraigo”, comentó una voz autorizada del Estado de México.

La voz hizo notar que hay elementos que llaman la atención. “No hay forzamiento de puertas ni señales de violencia ni llamada para pedir rescate. La madre, que dijo siempre estar atenta a sus hijas, esa noche, curiosamente, se quedó profundamente dormida. La versión es inverosímil y absolutamente contradictoria con la realidad. No hay que olvidar que la tutela absoluta la tienen los padres”, puntualizó.

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Javier Lozano Alarcón está consciente de que los cambios que propone la reforma laboral presentada por el PAN son demasiados y no fáciles de asimilar “de un solo golpe”. Pero, eso sí: el secretario del Trabajo está convencido de que las críticas que se le han hecho a la propuesta de ley no tienen fundamento.

Ni se toca el 123 constitucional ni se pone en riesgo el derecho de huelga. Tampoco se trata de contratar empleados baratos o de otorgar salarios castigados. Mucho menos que se cambien “cuentas de vidrio por valores de oro”, como lo asevera Enrique Larios, presidente del Colegio de Profesores de Derecho de la UNAM.

“Sería bueno que primero leyeran la iniciativa para, entonces, criticarla. Salvo que amplían sus argumentos, lo que dicen no lo veo reflejado en esta iniciativa que busca facilitar el acceso al mercado formal de trabajo con nuevas modalidades de ingreso, como son el contrato a prueba —con capacitación inicial o de temporada, y con goce de salario—, aumentar la productividad a partir de esa capacitación, tipificar como delito la explotación infantil; acabar con huelgas eternas y con juicios artificialmente prolongados, y más.”

* * *

En los últimos días han circulado en internet centenares de mensajes de padres inconformes con la ley que establece el uso obligatorio del transporte escolar en el DF (Prote), supuestamente implementado para controlar la contaminación. Los quejosos piden, suplican, que se les escuche. De entre muchísimos mensajes, escogimos el de una madre de nombre Nancy Z. Sánchez López, que sintetiza el sentir del grupo de padres:

“Las condiciones económicas, sociales y de seguridad no son las propicias para cumplir dicha ley. Por lo menos no en la forma en que el gobierno pretende que se realice… no se está en contra del cuidado del medio ambiente, pero sí en contra de medidas mal planeadas y orientadas a cargarle la mano a los que ya no podemos con el peso de este denso costal llamado impuestos, incrementos, burocracia, corrupción y negligencia de nuestros gobernantes.”

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Nos vamos de vacaciones. Nos leemos aquí el 6 de marzo.

Periodistas

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Por casualidad, y por fortuna, pude estar la semana pasada en la Universidad de Texas, en la primera sesión de un seminario donde periodistas estadunidenses y mexicanos, que cubren el narco en ambos lados de la frontera, hablaron de su experiencia.

Fue en la ciudad de Austin, en Texas. Yo había ido a dar una conferencia de historia sobre el bicentenario y fui invitado al día siguiente a la sesión de periodistas, a la que, por desgracia, no pude asistir sino la mañana del viernes.

Había periodistas de los grandes diarios mexicanos y estadunidenses, editores y reporteros de diarios y noticieros de la frontera, académicos, relatores y colados, como yo.

La sesión, de la que se publicará un informe a su debido tiempo, era por lo pronto convenida off the record para facilitar los intercambios. Esto explica que la nota que escribo a continuación, y la que escribiré mañana, no incurran en mayores detalles sobre quién dijo qué, y de parte de qué medio.

Los periodistas presentes resumieron su trayectoria y sus preocupaciones básicas en una ronda variopinta pero luminosa.

Aprendí de un golpe la diferencia brutal que hay, para efectos de cubrir el narco, entre ser corresponsal extranjero, ser “corresponsal nacional extranjero” (el que cruza la línea cada día y reporta para medios del lado estadunidense), ser enviado de la Ciudad de México a cubrir un asunto a la frontera y ser periodista local de la ciudad fronteriza bajo asalto del narco.

La diferencia fundamental entre este último espécimen y los otros es que el periodista local no tiene protección alguna contra las amenazas del narco, ni puede tenerla.

Cuando recibe una llamada amenazante o amigable del narco para que se calle ciertas cosas, no tiene más que dos opciones: callar lo que le piden o jugarse la vida, con la certidumbre de que, más temprano que tarde, perderá la vida o será sometido a una violencia intolerable, contra la cual no tiene protección. Ni puede tenerla.

Me conmovió particularmente el hecho de que hubiera un periódico fronterizo donde la junta editorial de cada día estuviera dedicada a decidir lo que no podían publicar, pues hacerlo era riesgo de muerte o
violencia inaceptable contra el periodista o contra el medio.

Me conmovió también la indefensión absoluta frente a las amenazas de los narcos una vez que éstos llaman a la redacción, o al periodista, o al dueño, y le dicen: “Sabes qué, tenemos que hablar”.

Lo que sigue de ahí es simplemente el silencio o la vida. Y, sin embargo, el periodismo sigue.

Chichén Itzá, propiedad de los mexicanos



Daniel Barquet y Leticia Sánchez
Milenio

Fueron pagados 220 mdp a uno de los herederos de la familia Barbachano.

Mérida y México.-
La zona arqueológica de Chichén Itzá es ya propiedad de los mexicanos, luego de que el gobierno de Yucatán compró la tarde de este lunes 83 hectáreas a un costo de 220 millones de pesos al hasta ayer propietario Hans Jurgen Thies Barbachano, uno de los herederos de la familia Barbachano, quien durante décadas tuvo la propiedad legal de la zona.

Con esta firma del convenio de compra-venta, el Patronato Cultur, que dirige Jorge Ezma Bazán, cierra años de litigio y polémicas, que se agravaron cuando en 2004 la Suprema Corte de Justicia de la Nación ratificó que la zona era propiedad privada.

Del total de tierras adquiridas por el gobierno de Yucatán, 45 hectáreas corresponden al área central de una de las capitales más importantes del mundo maya prehispánico, donde se localizan, nada más y nada menos que la pirámide de Kukulcán —designada hace un par de años como Nueva Maravilla del Mundo—, el juego de pelota, el Templo de los Guerreros, el Cenote Sagrado, el cenote Xtloc y el observatorio conocido como El Caracol, es decir, todas las estructuras conocidas y que están abiertas al público.

Tras la cesión de derechos de los terrenos, que no generará impuestos, Thies Barbachano, conservará algunas hectáreas, las que corresponden al hotel Mayaland, desde donde se aprecia el observatorio maya, ya que se localiza a unos metros de la zona arqueológica.

La operación histórica fue finiquitada y con ello se logró que no se declarara la expropiación por parte del gobierno federal, como en algún momento de manejó, aclaró a MILENIO Jesús Rivero Covarrubias, coordinador general de Comunicación Social del gobierno de Yucatán. “Lo que compramos fueron los terrenos, no los monumentos que son propiedad de la nación”.

¿Eso significa que podrán hacer más conciertos como los de Elton John?

“Para hacer ese tipo de espectáculos se necesita permiso de la Secretaría de Educación Pública. La propiedad de los terrenos lo que garantiza es la certeza jurídica para controlar el acceso a la zona arqueológica, enfrentar el problema de los ambulantes y solucionar los conflictos con los artesanos.”

Asimismo, se espera que esto sea detonante de acciones para el desarrollo del turismo en el estado, además de influir en el de las poblaciones cercanas, planear nuevas vías de acceso, así como ayudar en el desarrollo del aeropuerto de Kaua, que a varios años de distancia, aún permanece subutilizado.

En pro de la conservación arqueológica

De acuerdo con datos del INAH, en México existen más de 39 mil zonas arqueológicas, de las cuales 173 están abiertas al público y el gobierno federal es dueño de seis: Palenque, Tulum, Teotihuacan, Cacaxtla, Cholula, el Templo Mayor y una parte de Tlatelolco. Las demás se encuentran en terrenos estatales, municipales, comunales, ejidos o en propiedad privada, como era el caso de Chichén Itzá.

Respecto a los terrenos propiedad de los gobiernos de los estados o municipales, se tienen registros de las zonas arqueológicas de El Tajín, Plazuelas, Tamtoc y Monte Albán, a los que a partir de ahora se suma Chichén Itzá.

El gobierno de Yucatán aseguró que con la adquisición de los terrenos de la zona arqueológica considerada una de las principales capitales del mundo maya, traerá innumerables beneficios, toda vez que continuarán los convenios con autoridades del INAH para coadyuvar en la conservación del patrimonio arqueológico y los asentamientos prehispánicos.

La adquisición de los terrenos permitirá continuar con el cuidado, desarrollo y crecimiento de Chichén Itzá como uno de los más grandes atractivos del mundo, reconocidos por la UNESCO. Aunque el gobierno de Yucatán sea el propietario de los terrenos de la zona arqueológica, los vestigios están protegidos por las leyes federales y por el INAH.

Julio Castrejón, vocero del Instituto Nacional de Antropología e Historia, dijo que esta transacciónes un logro a favor de la arqueología y la preservación del sitio.

Esta operación de compra-venta se da a escasos días del concierto del cantante inglés Elton John, programado para este sábado, espectáculo que ha acaparado la atención del público a escala internacional.

Chichén Itzá anteriormente ha sido sede de los conciertos de Luciano Pavarotti, Plácido Domingo y, más recientemente, de Sarah Brighman.