junio 24, 2010

'RD M LPS:' por Paco Calderón

Acusan traición en el PRI de Oaxaca

José Contreras
expedientepolitico@yahoo.com.mx
La Crónica de Hoy


En la recta final del proceso electoral en Oaxaca, han surgido señales de alerta en el PRI debido a que varios militantes de relevancia realizan contracampaña para perjudicar al candidato a gobernador de este partido, Eviel Pérez Magaña.

La situación es preocupante para el PRI, pues cargará con esas “traiciones” cuando enfrente, el próximo 4 de julio, la madre de todas las elecciones, la que definirá en buena medida la ruta hacia el 2012.

Uno de los personajes que se han acercado a la alianza opositora (PAN-PRD-PT-Convergencia) para ofrecer sus servicios es el diputado federal Jorge Franco Vargas.

En círculos políticos de Oaxaca se comenta que Jorge Franco ha buscado acercamientos con los dirigentes del PAN y del PRD en el estado, con quienes busca un acuerdo que le dé inmunidad en caso de que Gabino Cué obtenga la gubernatura.

En días pasados circuló la versión de que el delegado del CEN del PAN en Oaxaca, Javier Corral Jurado, se reunió con Jorge Franco, quien le habría proporcionado documentación que puede comprometer al gobernador, Ulises Ruiz.

Este reportero habló ayer con el diputado Javier Corral, quien rechazó categóricamente esa versión. Aseguró no haber hablado con Jorge Franco y no conocer acuerdo alguno entre el PAN y el priista.

Otros panistas involucrados en el proceso electoral de Oaxaca aseguraron que gente cercana a Jorge Franco ha buscado acercarse a ellos, pero no lo han permitido, porque, dicen, “Jorge Franco es impresentable”.

Con quienes al parecer sí ha logrado hacer contacto Corral es con algunos perredistas que tienen funciones de relevancia en la campaña de Gabino Cué, quienes ven en los desprendimientos del PRI un incremento de las posibilidades de triunfo.

Jorge Franco Vargas es un político oaxaqueño que tiene muy mala reputación. Se le considera el creador involuntario de la APPO, cuando como secretario general de Gobierno ordenó desalojar con violencia un plantón de maestros del centro de la capital, el 13 de junio del 2006.

Como consecuencia de ese desalojo, que generó un conflicto violento entre la APPO y el gobierno estatal, Jorge Franco fue cesado, pero en el 2008 fue designado dirigente del PRI en el estado.

Renunció a este cargo el 15 de febrero del 2010 para buscar la candidatura al gobierno, pero dos semanas después declinó a sus aspiraciones y anunció que no estaría presente en la campaña del PRI.

El 3 de abril de 2007 fue secuestrado un ciudadano de nombre Jesús Díaz Parada, y cuando fue liberado, en octubre de ese año, señaló a Jorge Franco y al ex jefe de la Policía Ministerial, Manuel Moreno, de ordenar su plagio.

En julio del 2008 apareció en la ciudad de Oaxaca una narcomanta en la que el Cártel del Golfo lanzaba amenazas en su contra.

Éstos y otros antecedentes han hecho que los panistas se nieguen a establecer acuerdos con Jorge Franco, aunque celebran que el PRI no enfrente del todo unido la madre de todas las elecciones.

En el búnker panista de Oaxaca hay optimismo, pues los resultados de una encuesta que ordenaron para consumo interno y que conocieron el pasado martes colocan a Gabino Cué al frente de las preferencias electorales, con 6 puntos de ventaja sobre Eviel Pérez.

Los priistas ya dieron acuse de recibo de las “traiciones” de Jorge Franco, José Murat y otros, quienes no estuvieron de acuerdo con la postulación de Eviel.

Y aunque públicamente el dirigente del PRI estatal, Adolfo Toledo Infanzón, responsabiliza al presidente Felipe Calderón de la “guerra sucia”, más de un priista en Oaxaca atribuye parte de esos embates a Franco y a Murat.

Los bandos políticos que se disputan el poder en Oaxaca se preparan para la madre de todas las elecciones, en la que habrá de todo.

El lodazal en que se convirtió ayer el salón de plenos del Senado, durante la sesión de la Comisión Permanente, es un preludio de lo que vendrá.

OFF THE RECORD

**EFECTO COCA COLA

La oficina de Coca Cola en México dice que la normatividad antichatarra que emitieron la SEP y la Secretaría de Salud es “discriminatoria” porque “estigmatiza” su producto.

A decir verdad, difícilmente alguien podría defender el contenido proteínico y nutricional del refresco de cola.

Lo bueno es que las autoridades no se dejarán presionar por la transnacional.

Porque no se dejarán presionar, ¿verdad?

**AGUAS CON PUEBLA

Una encuesta realizada por la empresa Espacio Muestral coloca al candidato de la alianza PAN-PRD- Convergencia-Panal a la alcaldía de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, al frente de las preferencias electorales con 38 puntos.

En segundo lugar aparece el candidato de la alianza PRI-PVEM, Mario Montero.

Reiteramos lo que hemos dicho cuando hemos publicado tendencias: son sólo eso, tendencias.

Los votantes tienen la palabra.

**MALAS COMPAÑÍAS

Últimamente se han acercado demasiado la ex candidata del PAN a jefa delegacional en Iztapalapa, Olivia Garza de los Santos, y Alejandro López Villanueva, líder del Frente Popular Francisco Villa.

El Grandote, como le dicen, y la panista desayunaron en días pasados en un restaurante Vips de la colonia Los Ángeles.

Fue una reunión muy cordial, en donde la que más sonreía era ella.

¿Estrategia para el 2012? ¿Reunión de amigos? ¿Qué se traen?

Fidel y la descentralización

Carlos Elizondo Mayer-Serra
elizondoms@yahoo.com.mx
Reforma

El miércoles de la semana pasada nos enteramos en voz de Fidel Herrera, gobernador de Veracruz, la forma descarada con la que gasta el dinero público a favor de su candidato. Este lunes también oímos cómo opera Ulises Ruiz, lo cual incluye darle instrucciones al presidente del instituto electoral local.

El PRI no niega nada, pero aclara: las grabaciones son ilegales. Tiene razón. Carecen de valor jurídico. Hay que sancionar a quien las grabó y las difundió. Por ello el presidente del PAN cometió un grave error al hacerlas públicas. A diferencia de un medio de comunicación, él no puede alegar que está protegiendo a sus fuentes.

Ilegales y preocupantes como estrategia política, las grabaciones tienen un valor político indudable. Lo tendrían en cualquier democracia. No es fácil tener pruebas de lo que muchos sospechan: la abierta injerencia de los gobernadores en los procesos electorales. Estas cintas debieran, por ello, tener un alto costo político.

Sin embargo, esto presupone que el ciudadano se entera de lo que está pasando. El control en los medios locales es tal que no suelen tener eco estas noticias. Incluso algunos medios nacionales, como El Universal el miércoles pasado, no reportaban nada al respecto en sus páginas de internet. ¿Sería un error?

El PRI también ha acusado al gobierno federal de usar recursos para el gasto social con fines electorales. Una prueba indirecta de ello es la presencia de panistas entre los delegados estatales de muchas secretarías de Estado. Seguramente lo intentan, pero los programas federales tienen mucho mayor control y el PAN ha demostrado ser mucho más torpe para realizar estas operaciones.

Por lo mismo no suena creíble, como ha afirmado el PRI, que sean los órganos del Estado los que graban y difunden estas conversaciones. El poder de grabar también se descentralizó. Por 50 mil pesos te intervienen un teléfono por dos semanas. Si el PAN tuviera la capacidad de usar los órganos del Estado muchas cosas serían distintas, incluso habría alguna forma de sanción para estos gobernadores sin control alguno en sus gastos y acciones.

El rasgo más notable de nuestra transición democrática es que se descentralizó el poder. Sin embargo, éste no se fue hacia los ciudadanos, como se esperaba, sino hacia las autoridades locales.

La oposición, a partir de 1997 el PAN y desde el 2000 el PRI, ha aprobado el presupuesto del gobierno federal a cambio de grandes y crecientes recursos para estados y municipios. Ahora los gobernadores tienen dinero como nunca, sobre el cual rinden cuentas muy pobres, si es que lo hacen.

Muchos recursos y pobre rendición de cuentas les han permitido a muchos gobernadores construir redes clientelares y, durante las elecciones, promover abiertamente a su candidato. En las entidades donde un solo partido lo controla todo, en general el PRI, ni los medios locales ni las instituciones electorales, ni las agencias encargadas del control del gasto local, hacen gran cosa. Éstas suelen estar bajo el control directo del gobernador.

Sin embargo, el control absoluto del PRI en algunos estados no ha llevado a un bienestar creciente para su población o a menor inseguridad. Son simplemente muy buenos para construir alianzas y ganar elecciones.

En esta elección el acuerdo entre los priistas fue descentralizar, para dejar en manos de los gobernadores la decisión de quién sería el candidato, salvo donde el PRI es oposición y la dirigencia tuvo más injerencia. Muchos gobernadores intentan dejar a su delfincito, chiquito y limitado, para que no le vaya a hacer sombra. Por ello Fidel Herrera insulta a su sucesor en una de las grabaciones difundidas el miércoles pasado. Seguramente su sucesor no se olvidará de estas frases cuando esté en el poder. Éste es el mayor costo que pagará Fidel por esta grabación, no lo que pueda hacerle la autoridad electoral.

Después de más de 15 años de invertir miles de millones de pesos en órganos electorales supuestamente fuertes y autónomos, las elecciones locales en muchos estados transcurren entre la simulación y la ilegalidad ante una ciudadanía desin- formada y a la que sólo parece importarle que le llegue la despensa. Es como un viaje al pasado, pero con la ventaja para el PRI de no estar en la Presidencia y poder culpar al PAN de todo lo que sucede y para los gobernadores de poder dejar de sucesor a quien prefieran. Ya no hay un Presidente que los discipline.

¿Quién diablos es Paty Flores?

Carlos Loret de Mola
Historias de un reportero
El Universal

Sexenio a sexenio, en Los Pinos despacha alguien que no será muy identificado por los ciudadanos pero cuya influencia en las decisiones del Presidente de México le vuelven pieza fundamental en la vida nacional. En el entorno de Felipe Calderón en los últimos dos años nadie ha acumulado el poder de Patricia Flores Elizondo.

Duranguense, 42 años de edad, sobrina del ex vocero de Fox y ex secretario de Turismo Rodolfo Elizondo, ha estado cerca del Presidente desde tiempos de su campaña política y ahora despacha como jefa de la Oficina de la Presidencia, da órdenes a la mayoría de los secretarios de Estado —varios de ellos y no pocos subsecretarios le deben la designación— y se ha vuelto una de las voces que más pesan, quizá la que más, en el ánimo presidencial.

Fuentes de primer nivel han confiado a este reportero en distintos momentos que es Paty Flores, como se le conoce, quien ha alentado en el primer mandatario mexicano la explosión de un carácter de pronto revanchista, agresivo, de ruptura de alianzas, de desconfianza del otro. Cuentan que si está en sus manos conciliar, lo evita. Si puede apagar un fuego, lo atiza. Sus estrategias han dividido al gobierno, a los integrantes del gabinete y hasta al equipo más cercano al jefe del Ejecutivo.

A Patricia Flores se atribuye la operación de grabar y divulgar las conversaciones telefónicas privadas de los gobernadores priístas maquinando el fraude electoral que condujeron al Presidente a avalar en el discurso una práctica ilegal.

A ella también atribuyen que desde “la silla” no haya otra acción de gobierno que la destinada a llevar al PAN a triunfar en las elecciones, con la impudicia que haga falta. Aliada con otras dos personas del primer círculo calderonista —el encuestador de cabecera Rafael Giménez y la coordinadora de Estrategia, Sofía Frech—, se le ubica como principal promotora de la precandidatura de Alonso Lujambio, intentando aplastar las aspiraciones de Ernesto Cordero, Javier Lozano y Josefina Vázquez Mota.

Se sabe que lleva la firma de Paty Flores la renuncia de Héctor Osuna a la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), a quien se amenazó de abrirle y escalarle procesos en la PGR y la Función Pública, por su aparición en el escándalo de las grabaciones telefónicas —las no avaladas por el Presidente, claro— del ex secretario de Comunicaciones, Luis Téllez, que promovió la ex subsecretaria de SCT, Purificación Carpinteyro. El objetivo: intentar controlar a los medios de comunicación a través de Cofetel de cara a la lucha sucesoria. El punto de quiebre: que Flores ordenó cancelar concesiones al regiomontano Fernando Canales Clariond en venganza porque no apoyó como se esperaba la campaña panista.

Hace tres meses, la revista Poder denunció además que Flores tenía desde el inicio del sexenio a sus cuatro hermanas y a su mamá en la nómina del gobierno federal. A pesar del escandaloso nepotismo, se sabe que sólo dos han renunciado.

La ventaja de Patricia Flores es que está insuficientemente reporteada.

Los milagros son muy escasos

Román Revueltas Retes
revueltas@mac.com
Interludio
Milenio

El desempeño de la Suprema Selección Nacional de Patabola de Estados Unidos (Mexicanos) no tiene nada que ver con el cumplimiento global de este país pero las miradas que merece el grupo de Aguirre —las expectativas que despierta, las críticas que provoca y las comentarios que cosecha— sí son una suerte de gran espejo donde nos vemos reflejados.

Algo hay de todos nosotros en esos aficionados que aparecen en la tele —furibundos, fanáticos, desaforados, bravucones, desmedidos, zafios y bastante ridículos en su tosco patrioterismo—, pero mucho más reveladoras resultan las interpretaciones que hacemos del trabajo de los futbolistas en la cancha. Por lo pronto, y a contrapelo de lo que opina tanta gente, hay que decir que el equipo figura regularmente entre los mejores del mundo y, al mismo tiempo, reconocer que no está entre los cuatro o cinco primeros. Esto no es ni bueno ni malo. Es simplemente lo que es.

La segunda observación que podríamos hacer es que esa falta de contundencia y de eficacia que muestran los jugadores no es una característica “mexicana” ni un síntoma de algún oscuro rasgo psicológico nacional ni nada parecido. Si enciendes la tele y te pones a ver los partidos de los demás te darás cuenta de que todos fallan frente a la portería. Tampoco exhibimos más torpeza, digamos, que cualquiera de los países africanos o que muchos otros: en Australia y en Serbia también les gusta mucho el futbol, pero, mira tú, no alcanzaron la siguiente ronda. Hasta aquí, un par de consideraciones para mitigar los impulsos de autodenigración que nos atenazan.

Ahora bien, así como un tropiezo de nuestros futbolistas desata una oleada nacional de vacilaciones e incertidumbres ontológicas, también los triunfos detonan una grotesca epidemia de fanfarronerías, una plaga de absurdos desplantes y manotazos sobre la mesa. Lo más llamativo, con todo, es la desenfrenada esperanza de que este equipo —el único que tenemos— pueda hacer… lo que nunca ha podido hacer. Es cierto que los milagros existen. Pero ocurren muy rara vez.

Los malos resultados de la reforma electoral

Ruth Zavaleta Salgado
ruthzavaletas@yahoo.com.mx
Maestra en derecho constitucional por la UNAM
Excélsior

Las grabaciones que se han realizado a gobiernos estatales como el de Veracruz evidencian que no se requieren poderes fácticos para transgredir las reglas de los comicios, que bastan los actores institucionales y el sistema clientelar y corporativo para hacerlo de forma eficiente.

La más reciente reforma electoral, no obstante haber sido consensuada entre las diferentes fuerzas políticas de mayor peso en el país, no logró sus objetivos principales. En materia democrática, el aumento de la cuota a los partidos emergentes para mantener su registro disminuye la posibilidad de la participación plural e incluso los más afectados son aquellos grupos de oposición con tendencia de izquierda y las fuerzas locales que requieren cauces formales para participar institucionalmente.

No logró su objetivo de ahorrar recursos económicos porque los diversos análisis financieros comparativos de otros comicios y los que se están desarrollando en 14 estados de la República evidencian que los montos de gastos serán mayores que los de la más reciente elección comparable.

En el caso de prevenir la participación de poderes fácticos para desacreditar a ciertos actores contendientes o de participar con recursos económicos para inclinar los resultados hacia algún candidato, eso no ha sido eficaz, peor aún, las grabaciones que se han realizado a gobiernos estatales como el de Veracruz evidencian que no se requieren poderes fácticos para transgredir las reglas de los procesos electorales, que bastan los actores institucionales y el sistema clientelar y corporativo para hacerlo de forma eficiente e inclinar los resultados hacia el candidato delfín del gobernador en turno.

Hace menos de dos años fueron aprobadas reformas al Código Federal de Instituciones Políticas y Procedimientos Electorales. La idea e intención fue darle mayor claridad a los procesos luego de que el de 2006 nos dejó divididos, políticamente, y con graves dudas sobre el resultado que dictaminó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Sin embargo, este conjunto de reformas va creciendo en un ambiente donde la credibilidad de las principales instituciones de los procesos, sus principales participantes, los partidos políticos, han incrementado su descrédito frente a los ciudadanos. Si algunos pensamos que este paquete de reformas sembraría nuevos tiempos, las disputas internas de los partidos y sus riñas mutuas han llevado a plantear nuevas reformas pero, sobre todo, nos plantea la gran necesidad de generar nuevas reglas democráticas que sienten las bases para crear una nueva cultura. Por ello la electoral es sólo parte de la gran reforma cultural que no depende sólo de los cambios formales y la generación de nuevas leyes, como la de los partidos, sino de formas extraordinarias que castiguen a aquellos que no las cumplan, que motiven a que la transparencia en el uso de los recursos públicos se sustente en la lealtad a los ciudadanos y no en la búsqueda exclusiva de la extensión del poder con gobernantes a modo y, sobre todo, que genere una clase política que base su actuar público en la ética.

Los simultáneos procesos electorales que se viven en 14 estados de la República demuestran que las viejas prácticas no han sido desterradas. Más allá de motivar la expectación y la esperanza de la gente, van dejando constancia de la verdad que afirma que con estos políticos el deterioro no tiene fin.

En todo este entramado que hemos ido construyendo, ¿dónde queda el ciudadano, dónde el fundamento de la función pública? Millones de mexicanos nos resistimos a creer que es insalvable nuestra situación. Entre lo posible y lo probable hay un abismo. Es posible construir un México grande, con una clase política responsable. Es cierto, no tenemos pruebas para hacerlo probable, pero tampoco hay prueba de que sea imposible.

En el camino del Bicentenario y del Centenario hay un sentido inédito para los mexicanos: llegamos con problemas, pero también con la fuerza de saber que está en nuestras manos cambiar el "espíritu" de nuestro sistema. Hay una prospectiva que apunta al México que vemos cerca, una prospectiva que gira en torno de un elemento: los ciudadanos capaces de modificar el rumbo, de hacer instituciones y normas que nos den certeza y confianza.

Todos los días, millones de mexicanos amanecen con la vista en el futuro, con el hartazgo de quien se ha cansado de esperar que los responsables por lo menos escuchen. La política busca escuchar, convocar, hacer crecer. Por eso la mayoría de las campañas electorales son películas viejas donde los vicios no orientan a nada. Hay que hacer nuevas películas en este futuro que construimos.