julio 07, 2010

Empuja Chávez a Venezuela al abismo


Desiderio Morales, Francisco Blanco
IndigoNomics
Reporte Índigo

Llegó al poder en 1999. Ha derrochado los petrodólares en populismo para mantenerse en la Presidencia. La inflación está desbordada, la inversión extranjera paralizada y ante el alza del dólar de más de 1,300 acaba de asestar el control total de cambios. La economía de Venezuela, con el populista Hugo Chávez en el poder estaba ya al borde del abismo...

El virtual dictador ha empujado a su nación de 29 millones de habitantes un centímetro más al despeñadero, cerrando la pinza del control de cambios, que se ha vuelto ya asfixiante. El país donde se gestó el sueño bolivariano es uno de los pocos islotes donde conviven, tropicalizadas, las ideas de Marx, que es prácticamente un difunto a lo largo y ancho del planeta, con un populismo atroz que ha generado resultados económicos desastrosos.

La inflación en la era chavista, que arrancó en 1999, llegará muy pronto a acumular un 1000 por ciento. Por obra y gracia de Chávez, a partir del mes de junio, desapareció por decreto el mercado libre de dólares que convivía con los controles que había impuesto el presidente venezolano con billetes verdes ofrecidos a precio preferencial...pero también ilusorio.

Y es que se ofrecen dólares a 2.3 bolívares para los artículos básicos y a 4.3 bolívares para los importadores, un esquema fantasioso, que nada tiene que ver con la vida cotidiana de la mayoría de los venezolanos. El último precio del mercado libre de 8 bolívares por dólar, ya está siendo rebasado en el mercado negro.

El dólar, partiendo de la cotización del mercado negro, se vende a un precio casi 1400 por ciento superiores a cuando Chávez ingresó al poder. La economía continuará cayendo este año cuando el repunte ahora es la norma en América Latina. La inversión extranjera está paralizada.

Los derechos de propiedad se violan cotidianamente. Y, todo ello, se presenta, irónicamente, en una economía inundada de dólares por los ingresos petroleros. ¿Cómo llegó a estos extremos la situación de Venezuela? ¿Cuál es el perfil del fracaso del llamado Socialismo del Siglo XXI que festeja Chávez y sus seguidores pero tiene postrado al pueblo venezolano? Veamos.

PASOS GOLPISTAS

El hombre que va para su tercer período consecutivo en el poder llegó a la primera posición política en 1999, pero su incursión viene de más atrás, en 1992, cuando tras un frustrado golpe de Estado contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, fue encarcelado por dos años. Chávez fue indultado por el presidente Rafael Caldera. En 1999, con el apoyo del Movimiento Quinta República (MVR) arribó a la presidencia, buscado consolidar lo que bautizó como la "Revolución Bolivariana" basada en el "Socialismo del siglo XXI". Muy pronto cambió el paradigma para mostrar su cara oculta. El 10 de enero de 2007, ya pregona "Patria, Socialismo o Muerte", reflejo del viraje hacia la izquierda, que se aprecia en su cercanía con Castro. La Cuba de Castro y Venezuela con Chávez, son de los últimos reductos de una ideología con tinte marxista en el mundo, que hasta China y por supuesto Rusia han abandonado para seguir el libre mercado. Muy pronto después de llegar a la presidencia. Chávez, como Castro en su tiempo, mostró una metamorfosis.

A partir de 2005, ordenó la expropiación de latifundios y tierras aparentemente improductivas, para repartirlas entre quien las quisiera trabajar. En los últimos 6 años el Gobierno de Chávez ha expropiado unos 3 millones de hectáreas. Desde 2007 exhibe su rostro favorito: el del nacionalizador.

En ese año el estado se hace del control de industrias estratégicas, entre ellas la petrolera, telecomunicaciones y electricidad. También en 2007 decreta la nacionalización de La Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela. El dictador en ciernes extiende un cheque de 1,300 millones de dólares, incluyendo un pago de 527 millones a la compañía de Estados Unidos, Verizon, que controlaba el 28.5 por ciento de las acciones, operación esta última en la que se adelanta al mexicano Carlos Slim.

El 2007 nacionaliza la Compañía Electricidad de Caracas, controlada por AES, empresa estadounidense. Chávez paga a la compañía norteamericana 740 millones de dólares por el 82% de las acciones. En mayo de 2007 toma el control de las instalaciones de cuatro refinerías de crudo pesado [1] en la rica Faja Petrolífera del Orinoco que eran operados por petroleras internacionales. En todas ellas la fórmula es la misma. El estado asume el control y el estado fija el precio. La medida ocasionó que las norteamericanas Exxon Mobil y ConocoPhillips interpusieran demandas de arbitraje en las cortes internacionales. Chevron, junto con la británica BP, la noruega Statoil y la francesa Total aceptaron los términos de Chávez manteniéndose como socios minoritarios.

ACECHO A LAS EMPRESAS REGIAS

En abril de 2008 toca el turno a las empresas cementeras: Chávez ordena nacionalizarlas. Esta vez el blanco principal fue la corporación mexicana CEMEX que controlaba la mitad del mercado. La compañía que preside Lorenzo Zambrano se sumó al club de las empresas que han interpuesto litigios mediante arbitrajes para inconformarse. En mayo de 2010 asestó otro golpe a las empresas mexicanas establecidas en Venezuela. Chávez decretó la "adquisición forzosa" de Monarca subsidiaria de la mexicana Grupo Maseca (Gruma) con al argumento de garantizar el abasto de rubros estratégicos para la seguridad y soberanía agroalimentaria. Monarca aportaba el 13 por ciento de las ventas anuales de GRUMA. Alfa padeció también en carne propia la poca suerte de las compañías mexicanas en Venezuela. En los años previos al arribo de Chávez adquirió con un grupo de socios argentinos y brasileños, la acerera venezolana SIDOR, en unos 2,300 millones de dólares. Alfa tenía el paquete mayoritario. Para el 2003, por los problemas de la crisis mundial, las cuestiones sindicales y el bajo precio del acero, entre otras razones, ALFA se deshizo de su inversión, con quebrantos en la operación, vendiéndole su parte a la filial venezolana de Ternium, una acerera argentina. Cinco años después, en 2008, Chávez nacionalizó a Ternium Venezuela. Adquirió el 59.7 por ciento del capital con un cheque del estado de 1970 millones de dólares. Un año después, en 2009 nacionalizó dos filiales de otra acerera, el Grupo Argentino Tubos de Acero y Materiales Siderúrgicos, transacciones que causaron revuelo en el sector privado argentino, considerado un país amigo FEMSA, Bimbo, Mabe, el Grupo Zapata y Farmacias El Fénix, con inversiones conjuntas de unos mil 100 millones de dólares, mantienen un estado de desasosiego.

Las compañías mexicanas fueron afectadas por la decisión de Chávez del 2007, de retirarse del Grupo de los Tres, que incluía además a México y Colombia y ofrecía protección a la inversión extranjera. El consorcio cervecero y alimenticio FEMSA, con sede en Monterrey, ha sufrido desde 2006 bloqueos en sus centros de distribución, que han sido tomados por comisionistas, y le han ocasionado quebrantos de más de 22 millones de dólares.

Signo de los tiempos fue el incidente donde FEMSA se vio obligado por el gobierno chavista a desalojar un terreno luego de la llamada de una vecina quien se quejó del uso de este inmueble como estacionamiento. La empresa no tuvo más remedio que ceder la propiedad al gobierno, a cambio de otro terreno.

OPRESIÓN FINANCIERA

En agosto de 2008 Chávez anuncia la nacionalización del Banco de Venezuela filial del Grupo financiero Español Santander, cubriendo un pago de 1050 millones de dólares. En diciembre de 2009 apretó las tenazas sobre el sector financiero. El Gobierno chavista, por presuntas irregularidades, decretó la intervención de ocho bancos, liquidando a dos.

En enero de 2010 acrecentó la órbita estatista, ahora al sector comercial. Acusada de especular los precios por la devaluación, Chávez asumió el control de la cadena de supermercados Éxito, de capital francés y colombiano. En febrero de 2010, Chávez ordenó la expropiación de por lo menos cuatro edificios antiguos del centro de esta ciudad para preservar la memoria histórica de la capital venezolana.

En junio de 2010 le declaró la guerra al sector privado e inició las ocupaciones temporales de unas 18 empresas distribuidoras de alimentos y mercancías como papel higiénico, y compañías empacadoras de azúcar. Otra vez, la razón de estado consistió en supuestas irregularidades en el almacenamiento de los productos. También ha criticado el desempeño de Empresas Polar, el mayor fabricante de alimentos. Como suele pasar en los experimentos izquierdistas, las restricciones a los derechos de propiedad, terminan coartando las libertades. En marzo pasado, fue detenido el presidente de Globovision, Guillermo Zuloaga. ¿El delito? Supuestas declaraciones ofensivas a Chávez,tras el cierre de la señal de cable de la cadena RCTV en enero, que era propiedad de Zouloga. Chávez le había quitado sus licencias a 32 emisoras radiales por presuntas irregularidades técnicas en sus registros. Y había amenazado con cancelar las concesiones de otras 200. En mayo pasado, ante la agudización de la descomposición del sistema financiero provocado por las medidas estatistas, Chávez volvió, nuevamente, a apretar la tuerca. Por supuestas irregularidades en las operaciones, ordenó el allanamiento de 30 casas de bolsa. Ocho fueron incautadas. Cinco personas fueron detenidas tras denuncias de presuntos delitos cambiarios y lavado de dinero. La pinza que cerró el círculo estaba por venir este mes, con el control de cambios.

LEGADO DE CRISIS

En el mes de junio los venezolanos amanecieron con la noticia de que había desaparecido el mercado libre de dólares. Chávez apagó este brote de transacciones privadas de la paridad con el decreto absoluto de control de cambios.

La disposición reserva a las autoridades financieras la facultad de decidir a quién asignar dólares. Elimina de cuajo la libre flotación, paralela, que había llevado el dólar a 8 bolívares, muy por arriba de las cotizaciones preferenciales, no accesibles para la gran mayoría de los venezolanos.

El dólar debe conseguirse en el mercado negro a un precio muy superior a los 8 bolívares. Aún a 8 bolívares el dólar, no obstante, habría crecido 1328% desde que Chávez arribó al poder. El despertar abrupto del billete verde se debe en parte a que Chávez mantuvo fijo el dólar, en 2.14 bolívares, de 2005 a 2009. Con una inflación creciente, y la caída en los ingresos petroleros en 2009, fue imposible sostener la divisa. La ironía es que el dólar está por los cielos en un país que en teoría debería de nadar en billetes verdes por los ingresos petroleros. En los once años que marcan la gestión de Chávez, Venezuela ha recibido 411 mil 483 millones de dólares. Es un 60 por ciento más que lo que ha ingresado México en ese lapso. Los petrodólares han reflotado la economía pero esta capacidad ha llegado a un límite. De 1999 a 2010 la economía venezolana creció en términos de dólares un 4.4 por ciento, aunque no se dio el mismo efecto en el nivel de vida por la ilusión óptica de que la vara, el dólar, estuvo barato durante mucho tiempo. La capacidad venezolana para apuntalar la economía se ha agotado. Las erráticas políticas de Chávez y la crisis mundial de 2009, que trajo consigo una baja en los ingresos petroleros, ocasionó una caída en el PIB de 3.3 por ciento. En el primer trimestre del año la economía cayó 5.8 por ciento. Se espera para el 2010 una baja de 2 por ciento. Venezuela, con Haití, será el único país en decaer. El agotamiento del modelo obedece a otra razón: Chávez dilapida los petrodólares. Por decreto presidencial el precio de la gasolina es de 5 centavos de dólar por litro el más barato del mundo. Con precios mucho mayores en los países vecinos eso ha suscitado el contrabando. La inversión extranjera, otra fuente de crecimiento, se ha paralizado, e incluso bajado, en la era chavista. En los 12 años en el poder, acumuladamente, la inversión foránea ha caído en caso 13 mil millones de dólares. Como ejemplo, en ese lapso México recibió 394 mil millones de dólares del exterior. En una visión que parece apocalíptica, los venezolanos padecen restricciones de suministro de energía y escaseces de productos básicos, algo similar a lo que se ha vuelto un una norma en la Cuba de Castro que Chávez admira. Hoy, tras 12 años de chavismo, Venezuela vive en el suspenso. Nadie sabe que pasará en las elecciones de 2013, cuando Chávez tendrá que pasar a la báscula de las preferencias electorales de sus gobernados. Aunque tiene aún un arsenal de armas para capitalizar la posición de sus simpatizantes, con políticas dispendiosas que aún puede seguir, el destino es incierto. El país donde nació Bolívar se juega más que su destino económico. Quizá esté apostando también la libertad.

Ganadores y perdedores

Rubén Aguilar
Consultor y profesor de la Universidad Iberoamericana
ruben@afanconsultores.com
Lo que quiso decir...
El Economista

La realidad política del país y el mapa del poder cambió. El PRI es la fuerza más importante.

Los resultados de la elección del pasado domingo arrojan ganadores y perdedores. Desde mi punto de vista éstos son:

Los ganadores:

• La alianza, que no sólo triunfa en Sinaloa, Puebla y Oaxaca, sino aumenta considerablemente la votación en los otros estados donde participó. Es probable que en Durango, Veracruz e Hidalgo recurra al Tribunal Electoral protestando la elección.

• Los articuladores de la alianza, de manera particular el presidente Calderón, Manuel Camacho y los presidentes del PAN y el PRD. Ellos aumentan su margen de maniobra política y se consolidan en la conducción de sus partidos.

• La ciudadanía, que comprueba que si se decide a participar y expresar su punto de vista, puede hacer que cambie la realidad política de su estado y también del país. Se hizo muy evidente en Sinaloa, Puebla y Oaxaca, pero también en Durango y Veracruz.

• El PAN y el PRD, que ahora saben, hay evidencia empírica, que pueden ofrecer un frente sólido para enfrentar al PRI en aquellos estados donde tienen más de 80 años de gobernar de manera ininterrumpida.

• Los políticos, que están dispuestos a romper con sus partidos si consideran que ya no tienen oportunidades. Es caso de Alonso Raya que del PRD se pasa al PRI y Mario López, Gabino Cué, Rafael Moreno Valle, José Rosas Aispuro y Miguel Ángel Yunes que del PRI pasan al PAN o se hacen aliancistas.

Los perdedores:

• El PRI, que es derrotado en tres estados claves donde hicieron todo lo que estaba a su alcance, legal e ilegal, para triunfar, pero no pudieron. La ciudadanía decidida a participar puede romper todo esquema.

• La lideresa del PRI, que ya no pueden garantizar la cohesión partidaria, que se sigue agrietando. Los militantes constatan ahora con más claridad que si deciden dejar el partido tienen buenas posibilidades de ganar con otra agrupación política.

• Los contrarios a la alianza, de manera particular López Obrador y sus más cercanos. Su anunciada derrota de la alianza se vino a tierra. Pierden todavía mayor presencia y fuerza al interior del PRD.

• Los puristas, que se encierran en sus posiciones ideológicas y niegan las posibilidades que tiene para el país que izquierda y derecha se sienten a negociar. Eso ventila el clima político y abre causes para posteriores acuerdos.

• Los agoreros de la tragedia, que anunciaban, sin fundamento, lo hacen siempre, que la elección sería un fracaso y que la ciudadanía no saldría a votar presa del miedo. Siempre fallan en sus predicciones, pero se aferran a ellas.

La realidad política del país, también el mapa del poder, cambió. El PRI, de eso no hay duda, es la más importante fuerza política, gobierna ahora en 24 estados, pero eso no le garantiza en automático ganar la elección presidencial del 2012. Después de esta última elección todavía van a pasar muchas cosas.

La enseñanza de Xóchitl

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Habrá tiempo y espacio para revisar con la cabeza fría lo ocurrido con las encuestas y las cifras finales de la elección de Hidalgo.

Lo que tenemos, por lo pronto, es una candidata opositora que peleó prácticamente sola contra un partido-gobierno (y su maquinaria diseñada, no para gobernar bien, sino para ganar elecciones) que echó mano de todas las malas artes para derrotarla, incluida una irrupción policiaca en sus oficinas de campaña el mismo día de las votaciones, acto propio de las dictaduras bananeras, que uno supondría extintas. Al final, Xóchitl Gálvez obtuvo 45 por ciento de las preferencias, que en Hidalgo son más de 400 mil votos: un récord para la oposición.

En las principales ciudades, Xóchitl pierde en Tizayuca y Tepeji, pero se levanta victoriosa en Pachuca, Mineral de la Reforma, Tulancingo, Tula, Huichapan e Ixmiquilpan. Una hazaña.

¿Qué habría pasado si las dirigencias nacionales del PAN y el PRD no dejan a Xóchitl prácticamente a su suerte? ¿Qué, si hubieran invertido en la jornada electoral cifras equivalentes a las que invirtieron en Oaxaca y Puebla para reducir las trapacerías? ¿Con más recursos, más vigilancia, el PRI tendría las mismas cifras en las regiones pobrísimas de Hidalgo, donde al parecer se pusieron en marcha añejas prácticas, como el embarazo de urnas?

Qué lección de entereza, de confianza en sí misma y en sus ideas, nos ha dado Xóchitl. En lo personal, una disculpa por haber escrito aquí, con base en lo que marcaban las encuestas, que tenía que mandar al diablo a esa alianza desmedrada, podrida, que la llevaría al abismo.

López-Dóriga diría: la arrogancia del Altiplano.

Nada escrito para 2012

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

El PAN y el PRD ya trabajan en encontrar un candidato común con miras al año próximo en el Estado de México.

Los resultados del domingo confirmaron algo que se dice mucho y se asume poco: que falta demasiado tiempo para las elecciones de 2012. En 98 no había, a estas alturas del sexenio, ni siquiera claridad de quién sería el candidato del PRI, y Cuauhtémoc Cárdenas, que acababa de ganar el Distrito Federal, parecía tener muchas más posibilidades desde la oposición que Vicente Fox, quien ni siquiera tenía garantizada su candidatura en el PAN. Seis años después, para estas fechas, Felipe Calderón tenía unos bajísimos índices de conocimiento en la ciudadanía y pocos eran los que dudaban que la candidatura panista, si no era para Marta Sahagún, que aún estaba en la pelea, sería para Santiago Creel. Pero todo el mundo estaba atento a los videoescándalos y al desafuero de López Obrador que parecía como una fuerza política imparable. En el PRI, aún estaban juntos Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo. Todos sabemos cuál fue el desenlace de ambas elecciones.

Hoy el escenario sigue estando igual de incierto. Es verdad que lo ocurrido el domingo rompe dos principios que muchos creían inamovibles. Primero, que el PRI era ya imposible de detener (¿como López Obrador hace seis años?) y, segundo, que Enrique Peña Nieto ya tenía asegurada la candidatura priista para esa elección federal. Los dos principios terminan por ser relativos. El PRI sigue siendo la principal fuerza política del país, gobierna a la mitad de los mexicanos y a dos terceras partes de las entidades federativas, y tiene mayoría en la Cámara de Diputados. Pero no tiene asegurada ninguna elección ni ahora ni en 2012. El PAN y el PRD ya están trabajando para encontrar un candidato común con miras al año próximo en el Estado de México. Saben que allí se jugarán, en buena medida, los comicios presidenciales.

No será tan fácil encontrar un candidato o candidata tipo Gabino Cué, y allí difícilmente se podrá optar por un desafecto del priismo, tipo Malova o Rosas Aispuru. La intención es clara, mas la forma de concretarla parece mucho más compleja. El PRI deberá aprender la lección de estos comicios y colocar a un candidato competitivo y que no sólo le garantice continuidad al gobernador Peña Nieto sino también la unidad de las fuerzas internas. El PRI puede ganar esas elecciones: en 2009 venció en todo el Edomex, pero tampoco es eso una garantía. En 2005, Peña Nieto ganó la entidad con más de 50% de los votos. Al año siguiente la candidatura de Madrazo fue un desastre, que dejó al PRI en la tercera posición en la Federación y en el Estado de México.

Peña Nieto sigue siendo el candidato más fuerte del PRI. Pero los comicios del domingo fueron su primer golpe en esa carrera. Enrique fue a darle todo el apoyo a los candidatos en Oaxaca, en Puebla, en Sinaloa y en todos los comicios importantes. Las derrotas priistas serán percibidas como suyas, mientras que las victorias, que no ha sabido mostrar como tales en el tricolor, tienen muchas paternidades, como siempre. Pero la alianza PAN-PRD puede serle muy costosa si le arrebata el estado. Puede sacarlo, o ponerle mucho más difícil la búsqueda de la candidatura presidencial.

Beatriz Paredes tampoco sale bien parada de estos comicios. Hubo fallas en la elección de algunos candidatos, hubo soberbia en el priismo después de los resultados de la elección federal y, finalmente, la insistencia en que se llevarían el carro completo remarcó todavía más las tres derrotas que sufrieron. Lo que se ganó no fue valorado y lo que se perdió resultó costosísimo.

¿Alguien ganó en el PRI? Sí, hubo vencedores y no sólo los nuevos gobernadores, por ejemplo, Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, porque no tuvieron el protagonismo de Beatriz e, incluso en los casos más delicados, como la muerte de Rodolfo Torre, Manlio mantuvo un perfil más abierto que Beatriz. Estuvo en las campañas pero no fue tan notorio como Peña y en el periodo que se abre ahora tendrá, por su papel en el Senado, un rol fundamental. Habrá que ver si lo sabe aprovechar. Por lo pronto, si se cayera la candidatura de Peña, puede haber otros aspirantes, pero Manlio sigue siendo el de mayor peso. De acuerdo a las circunstancias, parece definitivo que Manlio o Gamboa serán quienes sucedan a Beatriz en la dirigencia del PRI. Ulises Ruiz, que aspiraba a esa posición, ya no podrá buscarla.

Todo está abierto para 2012. Y los resultados del domingo, la decisión ciudadana de buscar la alternancia en seis de los 12 estados en disputa, demuestra que nada está escrito.

El voto sí es el camino

Denise Maerker
Atando Cabos
El Universal

Los únicos y verdaderos ganadores de las pasadas elecciones son los cientos de miles de ciudadanos que demostraron que la forma de sacar del poder a un mal gobernante y a un mal partido es a través del voto. Es esta renovada certeza en la efectividad del voto ciudadano lo que destaca como resultado del pasado domingo. Y no es demagogia ni romántica profesión de fe democrática, lo respaldan los datos: en Oaxaca en el 2004 votó el 46.2% del padrón, el domingo votaron el 55.8%; en Puebla hace seis años votó el 55.2% de los electores posibles, el domingo fue el 61.26% y en Sinaloa la participación pasó de 44.7% a 57.06%. En estos tres casos gobernadores priístas fueron derrotados por la oposición, pero lo mismo ocurrió en Tlaxcala gobernado por el PAN —donde el gobernador operó igual que sus colegas priístas—, ahí ganó la oposición priísta gracias a que la participación pasó de 63.7% hace seis años a 72.57% el domingo. Ulises Ruiz y Mario Marín fueron derrotados gracias a que miles de personas que en otras elecciones se habían resignadamente quedado en sus casas salieron a votar. En cambio, los estados más violentos del país y en donde el PRI ganó por los más amplios márgenes tuvieron participaciones muy bajas e inferiores a las últimas elecciones: Tamaulipas, 38.6% y Chihuahua, 35.98%. Los perdedores reconocen que los niveles de participación fueron determinantes en el resultado. Cándidamente, un miembro de la campaña del candidato priísta Eviel Pérez Magaña, en Oaxaca, dijo que se cometió un error en la meta de votación que se habían fijado para ganar, que era de 604 mil votos, y que por la participación hubieran necesitado en realidad 700 mil cuando sólo lograron 550 mil votos.

Nos sobran testimonios y evidencias de que se compran votos, de que hay intimidación, uso de recursos públicos, uso masivo de funcionarios públicos en actividades de campaña, condicionamiento de programas sociales, amenazas, medios cooptados o controlados, es cierto, pero también lo es que esas prácticas no son invencibles. Es una muy buena noticia. Desde hace unos años y luego de varios triunfos aplastantes del PRI en estados gobernados por ellos, se empezó a generar la impresión y el temor de que los gobernadores habían hallado la manera infalible de ganar. Ya conocemos el antídoto.

Esa es la buena noticia, la mala es que no se ven por ningún lado los políticos que puedan no sólo movilizar a la gente para sacar a alguien de Los Pinos o de cualquier palacio de gobierno, sino generar una expectativa mayor y legítima de que son capaces de gobernar mejor y de manera diferente. Sabemos ya cómo sacarlos y que se puede, pero ¿a quién ponemos en su lugar?

¿1,256 pesos?

Arturo Damm Arnal
arturodamm@prodigy.net.mx
La Crónica de Hoy

La semana pasada la Presidencia de la República y la Secretaría de Hacienda anunciaron cinco medidas con las que se facilitará el cálculo y pago de impuestos, lo cual, al facilitarle la vida al contribuyente, deberá elevar la competitividad de la economía mexicana; por consiguiente, al hacerla más atractiva para los capitalistas, deberá aumentar las inversiones y deberá traducirse en mayor progreso económico. Ya veremos qué sucede, pero por lo pronto me pregunto si yo, por obra y gracia de esas medidas, y en mi calidad de contribuyente, me ahorraré al año 1,256 pesos. Esto, no porque vaya a pagar menos impuestos ni porque algunos los vaya a pagar a menor tasa, ya que seguiré pagando los mismos impuestos y a la misma tasa, sino por el ahorro que, en la manera de calcularlos, y en la forma de pagarlos, suponen las cinco medidas anunciadas, que son las siguientes: 1) ampliación de dos a cuatro años la vigencia de la FIEL, la firma electrónica avanzada; 2) eliminación de la obligación de dictaminar declaraciones a Hacienda y al IMSS; 3) eliminación de la declaración anual del IVA, siendo suficiente la declaración mensual; 4) los contribuyentes causantes del IETU no tendrán que incluir en la declaración mensual la información de sus gastos, debiendo hacerlo únicamente en la declaración anual; 5) eliminación de la obligación de dictaminar declaraciones para quien exija devoluciones mensuales del IDE, el Impuesto a los Depósitos en Efectivo.

La pregunta en torno al supuesto ahorro la hago porque en el informe semanal de la Secretaría de Hacienda, correspondiente a la semana del 28 de junio al 2 de julio, leemos: "se estima que las cinco medidas anunciadas permitirán que los contribuyentes puedan cumplir con sus obligaciones tributarias en sólo 36 minutos por cada hora que destinaban anteriormente para esto; lo que significa una reducción del 40 por ciento en términos de tiempo", porcentaje que no es menor. "En cuanto a dinero - seguimos leyendo -, se calcula que los mexicanos podríamos liberar hasta 15 mil millones de pesos al año, esto es 6% menos de lo que hoy les cuesta cumplir cabalmente con el esquema tributario, beneficiándose cada contribuyente con un ahorro anual promedio de 1,256 pesos aproximadamente". Por si lo anterior fuera poco, "se espera que también disminuya el costo de recaudación tributaria, de tal forma que el costo de recaudar cien pesos pase de 1.30 pesos a menos de uno; lo que sería un nivel muy cercano al promedio que registran los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (0.98)".

Allí están las cuentas de la Secretaría de Hacienda, según las cuales yo me ahorraré más o menos 1,256 pesos anuales; en mi caso esto solamente podría darse si mi contador me cobrara al año 1,256 pesos menos de lo que me ha venido cobrando, lo cual dudo mucho. y como yo, ¿cuántos más, o seré la excepción que confirma la regla?

Avicentarse

Sergio Aguayo Quezada
Reforma

Las elecciones de este año dejaron una cosecha de nuevas preguntas. Selecciono una particularmente relevante para el futuro: ¿Gabino Cué intentará cumplir con sus promesas de campaña o recorrerá el trillado camino del reformador arrepentido?

Hay fenómenos tan complejos y dinámicos que es imposible encorsetarlos en un verbo. ¿Cómo subsumir en un solo vocablo el abandono de los principios, la adopción de los usos y costumbres que durante años se combatieron y el frívolo otorgamiento masivo de licencias para la impunidad? Cuando esto sucede, y tomando en cuenta que la lengua es viva, viene la innovación y, por tanto, sugiero a los lectores y a los académicos de la lengua española examinar la conveniencia de acuñar el verbo "avicentar". Reconozcámosle a Vicente Fox su gran capacidad para engañarnos y venderse a sí mismo como la encarnación del cambio. Le compramos el estribillo y cuando nos dimos cuenta de nuestro error no pudimos encontrar a quién reclamarle los daños desencadenados por la mercancía defectuosa.

Gabino Cué es un enigma para el futuro. Hasta ahora está replicando el fenómeno del Fox candidato: derrotó al cacicazgo priista de Ulises Ruiz por la confluencia de su biografía y carisma, la convergencia de partidos, movimientos sociales y organismos civiles y el hartazgo de buena parte de una ciudadanía que decidió creer en la urna una vez más. Su gesta tiene más mérito porque Fox contó con el respeto del entonces presidente Ernesto Zedillo y de una autoridad electoral eficaz y comprometida, mientras que Cué se enfrentó a un gobierno cínicamente militante y a una autoridad perdida para la causa de la imparcialidad.

Si no queremos tropezarnos con la misma piedra, la actitud más saludable frente a Cué es la del escepticismo. Tengo diferencias con aquellos colegas que vitorean las elecciones dominicales como un ejemplo de civismo, transparencia y limpieza que permitió una alternancia que demuestra el renacer de una democracia. Fue un retroceso y el ejemplo está en el Informe de Alianza Cívica sobre los comicios presidenciales de 1994: "Hubo una amplia participación y en muchas regiones del país el proceso fue pacífico y tranquilo. Otros millones de mexicanos no pudieron votar así. Hubo serias irregularidades. Se configura un patrón de violación sistemática al secreto del voto y de presión a los votantes en todo el país [...] También hay información suficiente que confirma el uso de programas, permisos, trámites y recursos gubernamentales, para ofrecer dádivas y exigir con amenazas el voto a amplios sectores de ciudadanos, especialmente a los más pobres".

Si a esta categorización le añadimos la manera en que la violencia criminal está afectando las elecciones en diversos estados, es más sensato preguntarnos si México cumple con los criterios establecidos por una reciente investigación coordinada por Dante Caputo para la Organización de los Estados Americanos y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo: "La existencia de elecciones libres y transparentes, el respeto de la libertad y seguridad de las personas, la defensa de la libre expresión [y la alimentación] son algunos de los derechos indispensables que caracterizan el mínimo legítimo de ciudadanía. Por debajo de esos mínimos, la democracia tiende a ser ilegítima". (www.democraciadeciudadania.org: "Un marco conceptual para los déficit democráticos", La Democracia de Ciudadanía, noviembre de 2009, p. 13).

La prudencia en la celebración se hace más evidente si pensamos en el vergonzoso espectáculo dado por los institutos electorales de los estados. No estamos ante algo menor porque la credibilidad de las elecciones depende de que los gobiernos, los partidos, los candidatos y los ciudadanos se sujeten a leyes que son interpretadas y aplicadas por árbitros imparciales y profesionales. ¿Puede confiarse en el Instituto Electoral del Estado de México para 2011?, ¿están preparados el Instituto Federal Electoral, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales para enfrentar una elección, la de 2012, que se avizora lodosa, costosa y violenta? Me temo que no, porque a los partidos no se les ve el ánimo de elegir este próximo otoño a personajes independientes para las tres vacantes que tendrá el Consejo General del IFE. Ésa es una de las batallas que debemos librar quienes estamos interesados en adecentar las elecciones. ¡Frenemos a los farsantes y simuladores!

Pero ya me estoy acelerando y pensando en las batallas del otoño. Por ahora celebremos la caída de los cacicazgos, sí, pero sin extender a los ganadores el certificado de demócratas. Tendrán que ganárselo. Por lo pronto, de la nueva camada de gobernadores, el único que tiene un historial que inspira algo de confianza es Gabino Cué. Por ello, me atrevo a pedirle que cada día repita, como si fuera mantra, "no me avicentaré", "no me avicentaré", "no...".

Se niveló el escenario de 2012

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

Desde que se aliaron espurios y legítimos, en este espacio se planteó que al presidente Felipe Calderón le importaban más algunas gubernaturas en los estados que la gobernabilidad del país.

¿A qué acuerdos podía llegar con quienes hicieron posible que protestara el cargo si, a dos años y medio de concluir el sexenio, los “agraviaba”, permitiendo que su partido se ayuntara con quienes, desde julio de 2006, venían descalificándolo como “delincuente electoral”?

Con los resultados del domingo, sin embargo, no puede negarse que las oportunistas alianzas, si bien exhibieron la falta de escrúpulos de partidos tan antitéticos como el PAN y el PRD, resultaron muy exitosas y Calderón puede ahora negociar desde una posición de mayor fuerza con quienes pensaban que nada podría frenarlos en su carrera a Los Pinos.

Al no haber ya nadie que tenga en la bolsa la Presidencia (como parecía ser el caso de Enrique Peña Nieto), la guerra por la silla será más pareja. Y a muerte.

Cae 19 lugares el e-Gobierno

Lilia Chacón
Reforma

Países como Argentina, Chile, Colombia y Uruguay superaron a México en el desarrollo de las políticas, infraestructura y portales gubernamentales

Ciudad de México (7 julio 2010).- México registró un retroceso de 19 lugares en el ranking internacional de Naciones Unidas "E-Government Survey 2010", al pasar del sitio 37 al 56 entre 183 naciones comparadas.

El análisis se realizó sobre tres indicadores: plataformas web de las dependencias públicas, nivel de transaccionalidad (para emitir y recibir productos y servicios por la red), y participación ciudadana.

Es decir, en el País, los ciudadanos están lejos de poder realizar trámites por internet para solicitar actas de nacimiento, matrimonio, divorcio o certificados de defunción, como sucede en otros países de América Latina.

Países como Argentina, Antigua, Barbados, Chile, Colombia y Uruguay superaron a México en el desarrollo de políticas, infraestructura y portales gubernamentales.

En el caso de México, la ONU reportó que, de las cinco mediciones realizadas desde 2003, este año el País obtuvo la calificación más baja, con 0.5156 sobre un máximo de un punto.

Para Luis García, director de la consultora tecnológica Competitive, la estrategia mexicana se ha estancado porque la mayoría de los sitios web del Gobierno están en el nivel de distribuidores de información.

"Una baja transaccionalidad significa que los ciudadanos, así como las pequeñas y medianas empresas, tenemos que salir de casa u oficina para realizar cualquier trámite, acta de nacimiento o registro vehicular porque no se puede hacer desde internet, lo que genera costos y reduce la productividad.

"Una de las principales razones por las cuales no podemos hacer trámites en línea es por lo complicado de la legislación: le han puesto tantas trabas, y los avances son escasos", enfatizó.

Colombia, en cambio, fue una de las naciones de mayor progreso al avanzar 21 posiciones, de la 52 a la 31, seguida por Chile, que avanzó del 40 al 34.

El reporte de avances del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicaciones colombiano indica que en 2010 todas las dependencias deben haber concretado la fase de transacción para la obtención de productos y servicios en línea, y prevé que en 2012 esté ya operando la fase democracia, para la construcción colectiva de políticas y toma de decisiones.

En Chile, hoy los ciudadanos pueden solicitar y recibir por internet certificados de nacimiento, matrimonio y de defunción. Además, 68 por ciento de las declaraciones de impuestos son totalmente en línea, según reporta su Secretaría de Desarrollo Digital.