julio 15, 2010

Durísimos contra durísimos

Ciro Gómez Leyva
gomezleyva@milenio.com
La historia en breve
Milenio

Me pesa mucho, mucho, porque creo que lo están haciendo de buena fe, por cosas en las que creen”, me dice el secretario del Trabajo, Javier Lozano, sobre los huelguistas de hambre del SME. Lo dice en el arranque de otro momento dramático de este, cada día, más largo conflicto.

Hoy comienza la tercera etapa de liquidación de electricistas. Además de un bono para los 16 mil que no han querido cobrar, el gobierno ofrece ahora descuentos de 55 por ciento en promedio sobre saldos insolutos en créditos hipotecarios.

Pero los duros del SME le han dicho a Lozano que no cobrarán. Por el contrario, la semana abrió con el estrangulamiento de avenidas y una asamblea para apuntalar al líder Martín Esparza.

“Vamos a ser más contundentes”, me dice Mauricio Gómez, uno de los nueve huelguistas de hambre que cumplen hoy 28 días de ayuno. Otros cuatro cumplen 17. Uno, Miguel Ibarra, lleva 79. Y Cayetano Cabrera, 82. Son 15 en total. “Sabemos que las juntas las maneja Lozano. Y sabemos que nos dirán que no, por eso lo que queremos es que nos lo digan lo más pronto posible”.

Mauricio está consciente de que perdieron una controversia constitucional y el amparo que solicitaron a la Suprema Corte. Por eso afirma que su objetivo se reduce a “sensibilizar a la opinión pública”.

Del otro lado, Lozano adelanta que ve “muy difícil” que la Secretaría del Trabajo avale la reelección de Esparza, y que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje podría tomar años en ventilar los 28 mil 494 casos de reclamaciones por despidos injustificados, recontrataciones, reconocimientos de patrón sustituto. “Radicalizando su protesta, afectando a millones de personas, no van a obtener lo que no les corresponde”, concluye.

Durísimos contra durísimos.

Los cuatachos

Carlos Loret de Mola
Historias de un reportero
El Universal

José Francisco Blake Mora es uno más de los cuates del Presidente que llegan al gabinete. Se hicieron muy amigos cuando coincidieron en la Cámara de Diputados entre 2000 y 2003. Desde antes tenía una buena amistad con la esposa y la hermana del primer mandatario.

No era la primera vez que Felipe Calderón intentaba incorporarlo a su gabinete. Cuando se fue Eduardo Medina Mora de la PGR, los dos primeros nombres que analizó el primer mandatario fueron justo los de Blake y el abogado Julio Esponda. El segundo no quiso y a Blake no lo quisieron; especialmente el PRI de Manlio Fabio Beltrones, que tratándose del titular de PGR tiene voto de ratificación en el Senado: “y aparte de ser cuate del presidente, ¿qué mérito tiene?”, preguntó el coordinador priísta al mensajero del gobierno federal que le fue a comentar la propuesta.

La tercera fue la vencida: Chávez Chávez. Blake se tuvo que quedar en su natal Baja California a lidiar con el crimen organizado y otros escándalos locales: el prestigiado semanario Zeta de Tijuana documentó sus tres fines de semana de agosto de 2009 en las costas de Ensenada, pescando en yates y hospedado en hoteles de lujo... con cargo al presupuesto.

Hasta ayer, Blake fungía como secretario de Gobierno de Baja California, donde tenía buena interlocución con sus rivales del PRI y PRD. Cuenta entre sus medallas el haber desarticulado al grupo de Jorge Hank e imposibilitar su llegada a la gubernatura en 2006. Sin embargo, apenas hace once días, su “operación política” para poner como candidatos del PAN a puros personajes cercanos al gobernador José Guadalupe Osuna Millán acarreó para el blanquiazul una derrota, se diría en el béisbol, por blanqueada: perdieron los 5 municipios frente al PRI. Además, 13 de las 16 diputaciones en juego quedaron priístas.

Apenas repuesto de este knockout electoral, Blake volvió a recibir la llamada presidencial. Esta vez no hacía falta que lo ratificara nadie. Bastaba la decisión de un hombre y estaba tomada. José Francisco Blake Mora es el nuevo secretario de Gobernación. Cuando Calderón lo presentó citó a la lealtad como su primera cualidad. Sin sorpresas. En la oposición lo ven como una figura no protagónica, sin presencia nacional, que por tanto podrá ser noble en el trato con los partidos de cara al 2012. Para la administración Calderón, Tijuana es el ejemplo emblema de que su lucha contra el narco puede tener éxito. Y Blake ha sido ahí su operador en seguridad, engrane de las distintas instituciones federales y locales.

Veremos.

Otro cuate del presidente Calderón es Bruno Ferrari, nuevo titular de Economía. Él firmó los spots en donde, en la campaña de 2006, se comparó a López Obrador con Hugo Chávez. Entra en lugar de Gerardo Ruiz, quien vuelve a la oficina de la que nunca debió de haber salido: la de al lado a su jefe y entrañable amigo Felipe Calderón.

SACIAMORBOS

El otro caso apunta a extrañas cuentas del Bicentenario: están en portugués.

Los cuatachos

Carlos Loret de Mola
Historias de un reportero
El Universal

José Francisco Blake Mora es uno más de los cuates del Presidente que llegan al gabinete. Se hicieron muy amigos cuando coincidieron en la Cámara de Diputados entre 2000 y 2003. Desde antes tenía una buena amistad con la esposa y la hermana del primer mandatario.

No era la primera vez que Felipe Calderón intentaba incorporarlo a su gabinete. Cuando se fue Eduardo Medina Mora de la PGR, los dos primeros nombres que analizó el primer mandatario fueron justo los de Blake y el abogado Julio Esponda. El segundo no quiso y a Blake no lo quisieron; especialmente el PRI de Manlio Fabio Beltrones, que tratándose del titular de PGR tiene voto de ratificación en el Senado: “y aparte de ser cuate del presidente, ¿qué mérito tiene?”, preguntó el coordinador priísta al mensajero del gobierno federal que le fue a comentar la propuesta.

La tercera fue la vencida: Chávez Chávez. Blake se tuvo que quedar en su natal Baja California a lidiar con el crimen organizado y otros escándalos locales: el prestigiado semanario Zeta de Tijuana documentó sus tres fines de semana de agosto de 2009 en las costas de Ensenada, pescando en yates y hospedado en hoteles de lujo... con cargo al presupuesto.

Hasta ayer, Blake fungía como secretario de Gobierno de Baja California, donde tenía buena interlocución con sus rivales del PRI y PRD. Cuenta entre sus medallas el haber desarticulado al grupo de Jorge Hank e imposibilitar su llegada a la gubernatura en 2006. Sin embargo, apenas hace once días, su “operación política” para poner como candidatos del PAN a puros personajes cercanos al gobernador José Guadalupe Osuna Millán acarreó para el blanquiazul una derrota, se diría en el béisbol, por blanqueada: perdieron los 5 municipios frente al PRI. Además, 13 de las 16 diputaciones en juego quedaron priístas.

Apenas repuesto de este knockout electoral, Blake volvió a recibir la llamada presidencial. Esta vez no hacía falta que lo ratificara nadie. Bastaba la decisión de un hombre y estaba tomada. José Francisco Blake Mora es el nuevo secretario de Gobernación. Cuando Calderón lo presentó citó a la lealtad como su primera cualidad. Sin sorpresas. En la oposición lo ven como una figura no protagónica, sin presencia nacional, que por tanto podrá ser noble en el trato con los partidos de cara al 2012. Para la administración Calderón, Tijuana es el ejemplo emblema de que su lucha contra el narco puede tener éxito. Y Blake ha sido ahí su operador en seguridad, engrane de las distintas instituciones federales y locales.

Veremos.

Otro cuate del presidente Calderón es Bruno Ferrari, nuevo titular de Economía. Él firmó los spots en donde, en la campaña de 2006, se comparó a López Obrador con Hugo Chávez. Entra en lugar de Gerardo Ruiz, quien vuelve a la oficina de la que nunca debió de haber salido: la de al lado a su jefe y entrañable amigo Felipe Calderón.

SACIAMORBOS

El otro caso apunta a extrañas cuentas del Bicentenario: están en portugués.

¿Y luego?

Germán Dehesa
dehesagerman@gmail.com
Gaceta del Ángel
Reforma

Pues aquí me tienen, hecho un sólido idiota en espera de que nuestro faro, nuestra guía nos muestre con su lux los derroteros por donde ahora avanzará México en pos de esa justicia social tan largamente anhelada. Sucede, lectora lector querido, que mi voluntad era comenzar a escribir esta columna hacia las 4:30 de la tarde; pero, la Rosachiva que suele ser portadora de noticias jugosas y novedosas, me anunció que hoy a las 18:30, nuestro Presidente Constitucional, Lic. Felipe Calderón H. nos dirigirá la palabra a todos los miembros de todas las tribus que constituyen el Anáhuac. Me dicen que el mensaje está especialmente dirigido a los chicos de la prensa, así es que yo les suplicaría que, de buen modo, sin juego subterráneo ni pataditas descontoneras, me permitan pasar a la primera fila para oír con toda nitidez las palabras de Don Felipe que ya ven que farfulla mucho, se encamota con la sintaxis de vez en cuando y yo le conozco casos donde entra en un párrafo con un sujeto y sale acompañado de una bella reina de la localidad. Con todo y todo, es de lo mejorcito que hemos tenido en los últimos sexenios.

Contra lo que muchos piensan, no creo que el país esté atorado en la Presidencia. Si así fuera, todo sería tanto más fácil. No lo es. Nuestro actual encamotamiento tiene que ver contigo y conmigo y con él. Estamos en una difícil transición que fatalmente se está cumpliendo en el interior de nuestra ciudadanía. Poco a poco, los que consideraban que ser ciudadano era simplemente un título casi nobiliario que venía adosado a la mayoría de edad, ellos, todos ellos, comienzan a comprender que ser ciudadano es algo inmensamente más comprometedor, más humano, más generoso y mucho más benéfico para todos. Por dar un caso, si las mujeres mexicanas (ciudadanas también ellas) se decidieran a exigir el trato que corresponde a una ciudadana y la pareja oyera, ¡entendiera! y actuara en consecuencia; les aseguro que estaríamos en el umbral de una felicidad social que nunca hemos conocido.

¡Detengan las rotativas!, Calderón va a hablar, o, como decíamos en mi infancia: ¡silencio, ranas, que va a predicar el sapo!. Felipe Calderón viene a cuadro con su ya conocido, quizá choteado, traje color Tofico, muy pronto deja atrás el español y aterriza en el priñol que es un caso curiosísimo de un idioma que fue creado y desarrollado para no significar nada. Si a un priista se le entiende algo cuando habla en público, inmediatamente la policromada Beatriz entra en acción y envía al culpable a un campo de reeducación que los priistas tienen en Tlaxcala en sociedad con los Legionarios. Su lema es precioso: "Aprender para no entender y no entender para no educar". Pero ya basta de chacotita. Lo que yo quería enfatizarles era el hecho de que estamos en el exacto momento histórico en que debemos asumir plenamente nuestra ciudadanía que viene a ser en lo social, el equivalente de nuestra mayoría de edad y de la aceptación plena de nuestros compromisos. Ustedes, como yo, han vivido la experiencia de intentar un diálogo, iniciar un trámite, plantear una explicación con cualquiera de estos capados del alma. Ya me entendieron.


¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCCCXLIX (1849)

MONTIEL.

Cualquier correspondencia con esta columna que aspira a la ciudadanía, favor de dirigirla a dehesagerman@gmail.com (D.R.)

¿José Francisco qué?

Francisco Garfias
www.elarsenal.net
Arsenal
Excélsior

Otra vez el presidente Calderón privilegió la lealtad, la cercanía y la confianza, por encima de la trayectoria, la eficacia, la experiencia. Los cambios que hizo ayer en su gabinete refrendan su fama de hombre desconfiado. "Sólo gobierna con su equipo de cocina", nos dijo alguna vez un conocido senador del PAN. Ayer lo ratificó.

El que fue su compañero de bancada en San Lázaro, José Francisco Blake Mora, y su secretario, llega a la Secretaría de Gobernación, procedente de la Secretaría de Gobierno en Baja California, y Bruno Ferrari, experto en derecho canónigo, a la Secretaría de Economía. "¿Será que no nos queda más que rezar?", preguntó ayer un ingenioso en Twitter.

Gerardo Ruiz Mateos, integrante del "ostión" que rodeó a Felipe en sus primeros años de gobierno, vuelve al lugar de donde nunca debió de haber salido: la Oficina de la Presidencia de la República.

El nombramiento de Blake Mora provocó estupor hasta en los panistas. ¿Ya se confirmó?, preguntaban, incrédulos, algunos legisladores de ese partido. Las reacciones eran lógicas. Blake no parece el idóneo para el cargo. "No ha pisado la cancha, no conoce a los jugadores y, hasta ayer, jugaba en las ligas locales, donde por cierto no le fue muy bien", resumió una fuente.

En otras palabras, la encomienda que le hace el presidente Calderón no ha sido parte de su quehacer cotidiano. No está al tanto de la agenda nacional. No conoce los recovecos de la política del país; su trayectoria es modesta, sus relaciones limitadas. "Es un error ese nombramiento, la curva de aprendizaje puede resultar muy costosa", advirtió un panista de primer nivel que, obvio, se refugió en el anonimato.

Blake ni siquiera puede presumir de ser un buen operador político. El PRI arrasó al PAN en las pasadas elecciones de 4 de julio, a pesar de que los azules contaron con recursos (¿públicos?) suficientes para mantener la plaza, según la revista Zeta, que se publica en ese estado.

Sus candidatos perdieron los cinco municipios de la entidad -Mexicali, Tijuana, Tecate, Ensenada, Rosarito- y 13 de los 16 distritos. Los que saben de lo que sucede en el fronterizo estado dicen que el secretario de Gobierno "desarticuló" al PAN, por haber colocado no a los mejores candidatos, sino a los que son afines al Presidente.

Su currículum refleja un bajo perfil. Fue inspector de reglamentos, regidor, diputado federal -junto con Felipe Calderón y Beatriz Paredes-, diputado local y secretario de Gobierno. El Presidente ya había pensado en él cuando buscaba el relevo de Eduardo Medina-Mora en la Procuraduría General de la República. Pero aparentemente hubo un veto en el tricolor. Eran los tiempos de la alianza con ese partido. Los aliados, ahora, son los que no lo reconocen oficialmente. El nombramiento, eso sí, tiene dos ventajas: la confianza del Presidente, y que el hombre no está contaminado.

De Gerardo Ruiz Mateos mejor ni hablamos.

-El tema del fuero militar lo van a sacar de la Ley de Seguridad Pública. Hace demasiado ruido en las filas del Ejército. Se va a tratar en una iniciativa por separado. Eso quiere decir que no va para el periodo ordinario de sesiones, que se inicia el próximo mes de septiembre. Se pospone indefinidamente, a pesar del compromiso asumido por el ahora ex titular de la Segob, Fernando Gómez Mont, a finales de abril pasado, cuando se tambaleaba la famosa Ley de Seguridad Nacional en el Senado de la República.

La promesa de Gómez Mont, quien no merecía esa salida, bastó para que el dictamen se aprobara en la Cámara alta. Pero la oposición de la Sedena obligó a que se quedara a medio camino. En San Lázaro se congeló el proceso, luego de que la coordinadora de los diputados del PAN, Josefina Vázquez Mota, se reunió con el alto mando militar para escuchar sus cuestionamientos. La legisladora llevó estas quejas a lo más alto, pero también a Francisco Rojas, jefe de la bancada del PRI en San Lázaro. Don Paco aceptó revisarla. El PRI tampoco se quiere pelear con las Fuerzas Armadas.

El dictamen se aprobará con ajustes. Ya hablamos aquí que el fuero militar se tratará en otra iniciativa. El alto mando quiere también que se definan claramente las funciones del Ejército, sobre todo en lo que se refiere a la lucha contra el narcotráfico. Ya van 23 mil muertos y habrá que rendir cuentas. La idea de otra Comisión de la Verdad no les gusta, pero nadita. Otra exigencia es que quede claro que su único jefe es el Presidente de la República. Nadie más. No están dispuestos a subordinarse a ninguna autoridad local.

-Ya que restamos con Josefina. La candidatura al gobierno del Estado de México no está en su agenda. Ni aunque la propusieran como candidata de una amplia alianza. A la diputada le agrada que la mencionen como posibilidad, pero expone claramente: "No la busco, no me interesa, no está en mi línea de vida". Lo que sí valora -y acepta que lo trae en la cabeza- es la candidatura presidencial. Pero hay todavía muchas cosas que tiene que ponderar.