julio 20, 2010

'Noticias desde el sur' por Paco Calderón



Candidata del PAN y PRD en Hidalgo buscará instancias para anular comicios



CIUDAD DE MÉXICO (Notimex) — La candidata de la alianza Hidalgo nos une, Xóchitl Gálvez, aseguró que promoverá la anulación de las elecciones en ese estado porque se violaron los principios de equidad, legalidad, certeza y libertad del voto.

La candidata de la coalición entre los partidos Acción Nacional (PAN), de la Revolución Democrática (PRD) y Convergencia, refirió que antes y durante la jornada electoral del 4 de julio hubo irregularidades, que la orillaron a interponer un recurso para anular los comicios ante el Tribunal Electoral del estado de Hidalgo.

Esta instancia tendrá hasta el 20 de agosto para resolver el recurso de inconformidad y, una vez satisfecha esa instancia, Gálvez dijo que se recurrirá al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para buscar que se anule la elección.

Xóchitl Gálvez refirió que se tienen documentadas acciones desarrolladas por el gobierno del estado, como la compra y coacción del voto, intimidación y amenazas, así como actos ilegales, como la irrupción de un grupo armado en su casa de campaña.

La candidata dijo que es necesario investigar la procedencia de los recursos del aspirante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Francisco Olvera, porque sobrepasó el tope de gastos de campaña.

Gálvez estuvo acompañada por el presidente estatal de Convergencia, Octavio Ferrer, y por su similar del PAN, Gonzalo Trejo, quienes coincidieron en las irregularidades, anomalías e ilegalidades que se reportaron durante la elección en Hidalgo.

¿Seguridad o economía?

Ricardo Pascoe Pierce
Especialista en análisis político
ricardopascoe@hotmail.com
Excélsior

Debatir si existe o no el terrorismo en México es pertinente para conocer a fondo el reto que el país enfrenta.

El estallido de un carro bomba en Ciudad Juárez, con una carga de C-4, ha abierto un nuevo debate acerca del carácter de la lucha contra el narcotráfico en México. Hasta ahora el debate se había centrado en dilucidar si la estrategia del gobierno es la correcta o no. Los detractores del régimen, políticos e intelectuales de izquierdas y derechas, critican pero no ofrecen ninguna alternativa real. Sin embargo, la bomba de C-4 cambia el centro del debate. ¿Existe o no el terrorismo en México? Incluso generó un diferendo dentro de las filas gubernamentales. Mientras el procurador general de la República afirmaba que no existe el terrorismo, pues el narcotráfico no tiene "ideología política", la Sedena asentaba lo contrario: son actos terroristas los que intentan intimidar a la población civil, provengan de donde provengan.

El comparativo con Colombia resulta inevitable. En un país donde coexisten narcotráfico, guerrilla, ejército y policía nacionales y paramilitarismo, todo mezclado y muchas veces incluso coordinado, las tentaciones comparativas pueden conducir a cometer graves errores. El presidente Uribe planteó una conceptualización sobre la delincuencia que denominó "seguridad democrática" y que tuvo, en su momento, una gran aceptación en la sociedad de ese país. Pero Colombia no es México. En el evento de toma de posesión del nuevo titular de la Segob el presidente Calderón evocó el concepto de "seguridad democrática", haciéndolo suyo, pero en el contexto mexicano. ¿Tendrá en nuestro país el éxito que tuvo la estrategia uribista? El nuevo presidente de Colombia, Manuel Santos, se está distanciando de la visión uribista en varios sentidos, pero uno de ellos se refleja en la difusión de un programa denominado "economía democrática", en vez de "seguridad democrática", en el cual sugiere que es prioritario atender lo económico por encima de la seguridad. Sólo así se puede entender el intento de Santos de acercarse a Venezuela: por razones económicas, sin dejar de reconocer que ese país ofrece refugio a la guerrilla de las FARC.

El nuevo debate colombiano nos ofrece una mirada oportuna hacia el futuro: ante la existencia de todo tipo de ofensivas de la ilegalidad contra la sociedad y el Estado nacionales, la gran pregunta es: ¿el dilema central del país refiere a economía o a seguridad?

Debatir si existe o no el terrorismo en nuestro territorio es pertinente para conocer a fondo el reto que la seguridad nacional enfrenta. Pero no necesariamente define los parámetros que usará la sociedad para medir y decidir su voto en 2012. El tema económico es y seguirá siendo crucial para extensos sectores de la clase media y de las populares. Gira en torno al narcotráfico el fantasma de la carencia de empleos suficientemente bien pagados y, por tanto, en efecto imán para muchas personas atraídas por la posibilidad de acceder a un nivel de vida que no oferta la economía formal.

Sería un error tratar de jerarquizar los dos grandes temas en una conceptualización teórica que los confrontara. Especialmente si se trata de adivinar el motor detrás de las decisiones de los votantes. ¿Economía o seguridad? Ambos, francamente. Una estrategia que pretenda ganar elecciones ignorando la economía o el peligro que representa la delincuencia no tendrá la densidad necesaria para conducir al país hacia la resolución de sus graves conflictos.

La “guerra” de Calderón es inevitable (y obligada)

Román Revueltas Retes
revueltas@mac.com
Interludio
Milenio

Cada vez que ocurre una atrocidad patrocinada por el crimen organizado, se desencadena una oleada de críticas a Felipe Calderón. En lo personal —y con el perdón de sus convencidos detractores— no termino de entender por qué se supone que está mal lo que está haciendo —es decir, cómo es que tienen tan claro que el presidente de México no debiera enfrentar a las mafias del narcotráfico— y me pregunto, entonces, qué es lo que hubiera debido no hacer o dejar de hacer. ¿Acaso viviríamos mejor si el Estado mexicano no asumiera la primerísima de sus responsabilidades, a saber, la de combatir a los delincuentes?

He escuchado toda clase de argumentos para rebatir la existencia misma de la ofensiva contra los criminales, llámese guerra o como sea: una cantante vagamente progresista entrevistada en la radio decía, por ejemplo, que a ella le daba lo mismo que se comercializaran las drogas entre los adictos —o los simples consumidores ocasionales— y que esta batalla no era su batalla sino la guerra de Calderón, sobreentendido este concepto como la estrategia de un hombre que actúa por intereses de obligada naturaleza política (el deseo de legitimarse, tal vez, o la necesidad de parecer un líder decidido o el propósito de ganarse a la opinión pública). Esta mujer representa, sin duda, a todas aquellas personas que se acomodan perfectamente al hecho de que las mafias operen libremente en sus territorios naturales siempre y cuando esto no tenga consecuencias directas en su vida cotidiana. No había que agitar el avispero: los narcos ya estaban ahí; que ahí sigan y sanseacabó.

Otras opiniones, más elaboradas, plantean la imposibilidad de ganar la partida: el fondo del problema es el consumo, visto como un incontrolable fenómeno de mercado —o sea, un asunto de oferta y demanda— que sólo se podría controlar legalizando las drogas que ahora están prohibidas. No he escuchado nada, en este escenario, sobre la reconversión de los miles de delincuentes que se dedican, en estos mismísimos momentos, a traficar con las sustancias ilícitas y que no lo hacen, digamos, de manera civilizada y cordial sino a punta de pistola. Seguramente se piensa que se van a retirar a sus casas, a jugar el golf o a leer poesía.

Hay otras censuras: el Ejército no debería de ocuparse de estos asuntos; la policía no está preparada; el narco ha infiltrado todas las instituciones de la República; la corrupción del aparato de justicia imposibilita la tarea, etcétera, etcétera, etcétera…

Muy bien ¿cuál es, entonces, la salida? ¿De qué alternativa dispone el Gobierno? ¿Qué opción tenemos como país? No hay, creo yo, ninguna otra estrategia realmente viable. Porque, inclusive si se legalizara el consumo de las sustancias, los criminales seguirían ahí. Ése, y no otro, es el problema. Ya existen y, con el permiso de ustedes, son ellos los que matan y los que cortan brutalmente cabezas. No es Calderón. ¿Podemos dejarlos donde están? No lo creo.

AMLO-Camacho: la guerra real.

Por qué Ebrard ya perdió 2012

Carlos Ramírez
Indicador Político
El Financiero
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Aunque no quieran reconocerlo, la alianza PRD-PT-PC para 2012 entró ya en una verdadera guerra política sin cuartel entre Andrés Manuel López Obrador y Manuel Camacho Solís, que será una reproducción de la ya conocida Cuauhtémoc Cárdenas-Carlos Salinas.

El punto de ruptura ha sido aclarado: López Obrador acusa a Camacho de haber repetido el numerito de 1988 cuando negoció en secreto con el PAN y a favor de Salinas la "legitimación secundaria" y con ello lograr la calificación de las elecciones en el colegio electoral. Para el tabasqueño, la alianza PRD-PAN-PT representó la "legitimación secundaria" de los perredistas para Felipe Calderón, que rompió con la orden de López Obrador de no reconocer a Calderón como presidente de la República.

Las alianzas implicaron pactos políticos del PRD con el PAN de Calderón y representaron lo que los lopezobradoristas llaman una traición del PRD pero sobre todo de Camacho. En un comentario publicado en el blog del Peje, Federico Arreola, uno de los más fieles seguidores de López Obrador, recordó las "traiciones" de Camacho y precisó: "la traición de Camacho no consiste en preferir a Marcelo Ebrard como candidato presidencial del PRD para el 2012, lo que es su derecho. Nada de eso. Manuel Camacho es un traidor a todo un movimiento político por otra cosa: ser en la actualidad uno de los principales operadores políticos de Felipe Calderón, el panista que en 2006 recurrió al fraude electoral para llegar al poder".

Por tanto, el primer round acaba de ocurrir: el destape adelantado de López Obrador hace diez días, la presión de Camacho para obligarlo a posponer su nominación y la aceptación por el tabasqueño de las reglas del juego. Por razones estratégicas, López Obrador consideró que no era el momento de enfrentar a Camacho. Pero quedó asentada ya la ruptura política: López Obrador acusa a Camacho de provocar que el PRD reconociera a Calderón a través de las alianzas.

La guerra viene en serio. En un artículo publicado el lunes en Proceso, el lopezobradorista Martí Batres Guadarrama, secretario de Desarrollo Social del gobierno de Ebrard en el DF y precandidato al GDF en 2012, también rompe lanzas contra el proyecto de las alianzas PRD-PAN de Camacho y afirma que en las candidaturas aliancistas de 2010 fue clara "la ausencia de la izquierda". "El PRD acudió en un papel de subordinado". "Al subordinarse al PAN, el PRD pierde credibilidad", "pierde coherencia".

Si lo que queda en duda para algunos es quién ganó con las alianzas, a todas luces hay elementos para señalar que el PAN y Calderón tuvieron una doble victoria: se quedaron con la definición política de los aliancistas en un espacio de centro-derecha y lograron someter la rebeldía del PRD contra la legitimidad presidencial de Calderón. Al final, la autodenominada izquierda apuntaló a la derecha.

El pivote de esa jugada fue efectivamente Manuel Camacho, quien en julio de 1988 negoció en lo oscurito con el PAN para favorecer a Carlos Salinas. Tres años después, en 1991, con todo el peso del salinismo y de los mapaches electorales priistas, Camacho y Ebrard le arrebataron el DF al PRD. Más tarde, en 1997, el PRD de Cárdenas reconquistó el DF para el PRD. Pero en 2000, paradójicamente, el PRD le regresó el DF a Camacho-Ebrard en una alianza en la que el salinista Ebrard apareció como candidato perredista.

La jugada final de Camacho es anular a López Obrador, quitarle el PRD, utilizar el salinismo del PT a su favor y negociar directo con Convergencia, a fin de que el candidato presidencial de la alianza sea Ebrard, además de imponer como candidato al GDF a otro aliancista y no a algún lopezobradorista. La disputa se ha centrado en el control del PRD. Y para ello, López Obrador lanzará en su momento una campaña para identificar al PRD como un partido panista y un partido salinista.

Si en 1988 Camacho le ofreció al dirigente panista Luis H. Álvarez varias gubernaturas, la reforma electoral y el aislamiento del cardenismo, al PRD lo sedujo con alianzas para llevar a gobiernos estatales a candidatos dominados por el PAN, con ello obligar al PRD a reconocer la legitimidad de Calderón y de paso aislar a López Obrador. Se ha tratado de dos modelos políticos iguales, siempre con una intención final: en 1988 entronizar a Salinas a la presidencia con la ayuda del PAN y en 2010 obligar al PRD a reconocer la presidencia legítima de Calderón.

En este contexto, entre los lopezobradoristas corre la versión de que Camacho es el verdadero secretario de Gobernación del gobierno calderonista. Y no andan tan lejos. Basta leer los artículos de Camacho los lunes en El Universal para saber quién está definiendo las líneas estratégicas del gobierno federal, aunque con ello contribuya a reposicionar al PAN como partido dominante. En este contexto se localizan algunas versiones de cercanos al tabasqueño que creen que Camacho y Ebrard volverán a traicionar en 2012 si López Obrador se impone como candidato presidencial. Si Ebrard necesita la alianza PRD-PT-PC para intentar algún espacio en 2012, López Obrador basta por sí mismo porque ha forjado un movimiento de masas.

Por ello es que la próxima batalla López Obrador-Camacho se dará en el relevo de Jesús Ortega como presidente del PRD el próximo 5 de diciembre.

El ex vocero

Leopoldo Mendívil
lmendivil@delfos.com.mx
La Crónica de Hoy

LIC. ALEJANDRA SOTA MIRAFUENTES,

VOCERA DE LA PRESIDENCIA:

El poder desgasta sólo a quien lo posee. Giulio Andreotti

Por lo que le pueda servir, le cuento la siguiente historia: Ocurrió el 13 de junio de 2008, al medio día, en la embajada mexicana en Madrid, durante la visita de Estado que realizó a España el presidente Felipe Calderón entre el 11 y el 14 de aquel mes y año.

Se iniciaba una reunión del Presidente con su comitiva oficial para analizar la jornada matutina —que habían sido muy positiva— y revisar la agenda vespertina. Se esperaba una sesión grata y tranquila, hasta que entró al recinto el vocero presidencial Maximiliano Cortázar, visiblemente preocupado, y entregó un papel al Presidente que cambió todo.

Era una copia de la nota que en primera plana publicó en México El Universal sobre la respuesta que en conferencia de prensa con el presidente Zapatero diera Calderón el día anterior en torno a lo que calificó como una postura ideológica y política, no técnica, de la oposición senatorial a su propuesta de reforma energética, y la referencia de Zapatero a un trabajo un tiempo atrás realizado por Pemex y la petrolera española Repsol, “que creó empleos en España, no en México”. Pero sobre los resultados del viaje, ni una palabra.

Visiblemente molesto, Calderón ordenó a Cortázar escribir una respuesta al periódico, con algunos aspectos que él puntualizó, y se la presentara cuanto antes para su aprobación.

No sólo se acabó la tranquilidad de aquel encuentro; también el buen talante del mandatario y su concentración en los temas de la agenda, y la cosa empeoró cuando Cortázar regresó con la respuesta a El Universal, pero sin los elementos que su jefe había ordenado, y mayormente molesto y reclamante Calderón mandó a su colaborador a reescribir el documento que debiera publicar el diario ofensor unas… 20 horas después.

Peor fue la reacción presidencial con el segundo intento de refutación escrito por Cortázar, con los elementos de respuesta integrados pero sin la intencionalidad que hubiera deseado y, ya en el paroxismo, el mandatario pidió una computadora para escribir él mismo el texto.

El tiempo se acortaba y el protocolo español respeta mucho la puntualidad. Así se le comentó al Presidente, pero él consideró que apremiaba más el documento del problema, de modo que se dirigió a la computadora en una oficina vecina a la sala de juntas, escribió durante varios minutos, concluyó el texto e intentó proceder a su impresión, pero la impresora no respondió. Desbordada su paciencia, el Presidente demandó la inmediata presencia de alguien que resolviera la situación y cuando el entendido en computación entró y actuó, sólo conectó la impresora a la computadora y… problema resuelto.

Pero la comitiva mexicana se integró a las actividades vespertinas con un retraso que, como le decía, el protocolo diplomático español califica con mucho más que un ceño fruncido.

¿Qué podemos decir sobre esta falla de su antecesor, licenciada Sota?

Que fue quizá de las menores. De las otras, las mayores —que fueron muchas—, sus consecuencias fueron fabricando el lamentable estado de la comunicación del gobierno calderonista con la gente de a pie, con la gente de coche, con la gente que hace la otra parte de la tarea política, con la gente que intenta mejorar la economía del país y muy señaladamente con la gente que comunica a través de los medios, a la que siempre hizo sentir como bolillos en la gaveta de las medias…

El sistema mexicano de gobierno pocas veces ha tenido una estrategia adecuada y nunca ha diseñado una política de comunicación de Estado estructurada, eficiente, integral y no coyuntural para el gobierno en turno.

El derroche presupuestal jamás ha mejorado esta situación, licenciada Sota, como no dudo que consignen los estudios y análisis realizados por usted durante su responsabilidad anterior.

La situación está tan deteriorada que, con franqueza le digo, o a su talento logra agregar una contribución presidencial muy diferente de la otorgada hasta el jueves pasado, o de nada servirán las talegas destinadas primordialmente a la comunicación televisiva porque nunca fue cierto que una imagen haya matado a mil palabras, cuando con muchas menos, pero precisas y ordenadas, se pudo haber explicado lo que nunca se entendió.

Mucha suerte, licenciada. Su talento la necesitará.

PARA LA LICITACIÓN…

… de los 30 Ghz de la banda 1.7 Mhz que aún está pendiente de realización, la autoridad de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes consideró conveniente invitar a las más distinguidas empresas chinas e indias, pero nadie contó con que declinaran el honor porque, la verdad, no les daba confianza participar en una licitación mexicana… Es la consecuencia de los abusos provocados por quienes pretenden sabotear tal licitación, los operadores incumbentes actuales no quieren un nuevo competidor… Sería grave que esto ocurriera cuando México necesita demostrar a la inversión extranjera que la seguridad jurídica existe, se cuida y se aprecia… ¿Beneficios adicionales?... De ganar el consorcio Nextel/Televisa la licitación de los 30 Ghz de la banda 1.7 Mhz, invertirá más de 18,000 millones de pesos y creará siete mil 300 nuevos empleos… El precio de la licitación del espectro sólo es el cinco por ciento del monto total que acabará pagando Nextel/Televisa durante la concesión y el Estado mexicano ganará unos nueve mil millones en el mismo lapso por derechos anuales, porque es totalmente congruente con la ley y los objetivos del Estado la entrada de ese competidor, y la licitación que ganó el viernes último es la parte mínima de lo que este consorcio espera ganar, pues para poder competir en el mercado necesita los 30 Ghz de la banda 1.7/2.1 Mhz…

Narco-terrorismo

Javier Corral Jurado
Diputado Federal del PAN
El Universal

Durante el interrogatorio al que fue sometido por la Policía Federal, tras ser aprehendido en un operativo espectacular, Jesús Armando Acosta Guerrero, El 35, líder operativo de La Línea, brazo armado del Cártel de Juárez, explicó con todo detalle diversos instrumentos y momentos de la estrategia mediática con la que el grupo de sicarios que comandaba logra intimidar, asustar y dar a conocer “a todo mundo” su presencia criminal y la transmisión de sus mensajes.

“Es nada más buscar una pared y ya. Siempre hacemos una llamada anónima, diciendo que hay una narcopinta a los medios de comunicación para que se acerquen y tomen fotos”. Consigue a un chico de colonias populares y lo pone a buscar bardas: “Le digo que busque una pared, una pared blanca o donde se pueda escribir. Ya él se encarga de decirme en tales calles”.

Las narcopintas, explica El 35, se realizaban en un horario conveniente para que los medios tuvieran tiempo de ir a los lugares y que se transmitieran en horarios nocturnos, entre las 19:00 y las 21:00 horas. Se llama directamente a los canales locales de televisión y a los periódicos. “La intención es para que se dé cuenta todo mundo, se den cuenta todos los federales, o la corporación a la que se le esté amenazando”.

De acuerdo con esta estrategia de operación criminal con táctica mediática, es claro que la explosión del coche-bomba la semana pasada, con un saldo de cuatro personas muertas, en horarios que la podían captar las cámaras de televisión, tuvo como gran objetivo la difusión masiva de las imágenes del estallido y provocar el temor entre la ciudadanía, así como tratar de presionar a la autoridad para que cese la batalla en su contra y la persecución a sus líderes, como el mismísimo Acosta Guerrero. Y todos esos son elementos de tipo penal que en nuestro país define al terrorismo, que ligado a los fines del Cártel de Juárez se constituye en narcoterrorismo.

Todos los objetivos se alcanzaron, las imágenes fueron difundidas, el peritaje reveló que se usaron 10 kilogramos de explosivos, la ciudad vive en una cúspide de temor, angustia y desesperación, y han surgido nuevas narcopintas que los medios han atendido, donde advierten que seguirán los actos terroristas. Textualmente: “FBI y DEA, ponganse (sic) a investigar a las autoridades que le dan apoyo al cártel de Sinaloa, porque si no les vamos a poner carros bomba a esos federales. Si en 15 días no hay respuesta de detención de federales corruptos vamos a poner un carro con 100 kilos de C-4”.

No es momento de debatir, mucho menos tratar de rebatir, que la escalada violenta de las mafias del narcotráfico ha decidido recurrir de nueva cuenta a actos de concepción terrorista, como el que se perpetró con granadas lanzadas contra la población que asistía al grito de Independencia en el zócalo de la ciudad de Morelia, Michoacán, el 15 de septiembre de 2008.

Marcada esta nueva etapa como un momento muy similar al que vivió Colombia —indicador también del clima de desesperación de los cárteles, más que de éxito, o proclamación de su dominio absoluto—, es necesario dar paso a las extradiciones inmediatas y a la extinción de dominio de los bienes del crimen, pero no sólo a los que poseen directamente los capos, sino los que conforman realmente la red de lavado.

La extradición sí les genera a los capos del narco un desmantelamiento efectivo de sus redes criminales. Ni el sistema judicial ni el penitenciario mexicanos han sido garantía para cesar la operación desde los mismos penales de los delincuentes y sus acciones. Como bien lo han señalado varios expertos en derecho penal, el actual sistema garantista de la extradición ha servido para que los extraditables obstaculicen su entrega por varios años. Ahí está el caso grotesco, en Chihuahua, del Crispín Borunda, que tras diez años de proceso de extradición apenas se lo llevaron hace un mes a Estados Unidos.

Ha comenzado quizá la etapa más dura y compleja de la lucha contra el narcotráfico, y la resistencia de los cárteles, pero es posible que sea la final y definitiva. Lo fue en Colombia, que se selló el 2 de diciembre de 1993 con la caída de Pablo Escobar, abatido en Medellín. Sólo hay que seguir algunas de las lecciones de esa experiencia para que, en efecto, se dé la victoria del Estado sobre la delincuencia organizada.

Pacto contra el terror

Federico Reyes Heroles
Reforma

El operativo del coche bomba en Ciudad Juárez no permite evasiones. México enfrenta acciones terroristas que buscan desestabilizar al Estado mexicano. Sumemos las notas de las últimas horas. Una masacre en Torreón con 35 víctimas, 17 muertos y 18 heridos. "Llegaron, rafaguearon y se fueron", declara un testigo, "dispararon a todo lo que se movía". En Nuevo León una granada estalla en una sede policial y deja tres heridos. Pero el asunto en realidad no es nuevo, podríamos poner como piedra de toque el atentado el 15 de septiembre del 2008 en Morelia. De esa fecha para acá hemos visto múltiples atentados a medios como El Debate en Culiacán, El Mañana en Nuevo Laredo o la sede de Televisa en Monterrey. Terrorismo también son las cabezas, los cuerpos mutilados y las escenas dantescas.

Hemos entrado a una fase diferente de la llamada lucha. Aguilar Camín recuerda ayer la ruta crítica colombiana. Las bandas comienzan disparándose entre ellas, después disparan a las autoridades, policías, Ejército o fuerzas especiales. Terminan disparando contra la sociedad. Los asesinatos de los candidatos en Tamaulipas están en esta lógica. A ese encadenamiento podríamos sumar infinidad de sucesos. Debemos asumir el nuevo reto: el terrorismo. La lucha de las autoridades contra el narco es sólo una parte del complejo expediente. Las confrontaciones entre ellos siguen rutas diferentes. Pero finalmente viene la coincidencia en objetivos: un Estado debilitado, una sociedad atemorizada y confundida es para ellos un mejor escenario de combate.

México, por fortuna, no tiene una historia larga de terrorismo. Ha habido hechos aislados pero no una estrategia con actores tan poderosos dispuestos a lo que sea para inyectar terror a la sociedad mexicana. Pero esa fortuna hoy se convierte en un infortunio en tanto que no tenemos experiencia en cómo combatir al terror como estrategia política. A diferencia de las confrontaciones entre bandas o entre las bandas y las autoridades, los actos terroristas involucran a otros actores: la sociedad y los medios. En los países que por desgracia tienen experiencia en terrorismo, España, Colombia, Estados Unidos recientemente, el papel de los medios ha sido central. Se debe lograr un equilibrio entre la obligación de informar y la de no ser caja de resonancia de los actos terroristas. El lindero puede parecer muy sutil pero no lo es cuando se revisan los consejos prácticos que han sido asumidos en otras latitudes.

Víctor Núñez Jaime publica un interesante material al respecto (Este País, julio 2010). La guerra contra el narcotráfico es también mediática. Los bandos utilizan a la prensa para difundir sus mensajes. Pero también las autoridades pueden caer en ese juego, basta con recordar las escenas del cadáver de Beltrán Leyva baleado con los pantalones bajados y cubierto de billetes. Todo se narcotiza y las palabras se contaminan; narcoejecuciones, narcoatentado, narcoestado. Los medios se convierten en un objetivo del narcoterror, de ahí la importancia de protegerlos y de que se protejan a sí mismos. El ego profesional debe ser guardado en el cajón. El protagonismo individual y empresarial es obtuso. Un periodista heroico, dice Núñez Jaime, es un blanco muy fácil, no sirve para una guerra de largo plazo. Los trabajos colectivos deben desplazar a las plumas individuales.

Lo importante es seguir informando, por lo tanto compartir las notas con otros medios es una forma válida de protección sobre todo en zonas críticas. Pensar que se puede usar la información que el narco quiere difundir es ingenuo, al final el narco impone sus condiciones de qué publicar y cómo. ¿Cuándo se deben publicar imágenes que agraden a la sociedad? Los medios con experiencia tienen normas precisas al respecto, por ejemplo las fotografías con sangre se publican en blanco y negro. La violencia no debe convertirse en espectáculo. Se debe partir del supuesto de que el crimen organizado tiene una estrategia de comunicación y a ella corresponde una contraestrategia. Se debe informar desde la perspectiva de la víctima y no del criminal que con frecuencia sale vencedor en los actos.

La discusión es compleja porque supone revisar la ética periodística tradicional y adaptarla a la situación del terror. Una advertencia útil es la necesidad de balancear las notas sobre el narcotráfico con otras sobre el combate al consumo y el daño de éste, pues de no hacerse así se parcializa la información. En Palermo se vivió una situación similar frente a la mafia y los medios se unieron para salir adelante. Las experiencias de éxito están allí, igual en la reacción de CBS o ABC o FOX o CNN ante el 11 de septiembre que en el acuerdo pactado en Colombia por 35 grandes medios en el 99.

México ya entró al triste club de los países con terrorismo. La responsabilidad no sólo concierne al gobierno. Más nos vale a todos otear en otras experiencias y pensar en una contraestrategia, en un pacto entre los medios.

Políticos liliputienses

Francisco Garfias
www.elarsenal.net
Arsenal
Excélsior

Unos y otros se responsabilizan de la incontrolable violencia; se enfrascan en debates que en nada ayudan a la ciudadanía.

La masacre en Torreón -ya van 18 muertos- vuelve a mostrarnos la pequeñez de la clase política. Unos y otros se responsabilizan de la incontrolable violencia; se lanzan reproches; y se enfrascan en debates que en nada ayudan a la ciudadanía, más indefensa que nunca.

Lo de ayer fue a escala nacional. César Nava, jefe nacional del PAN, en su afán de descargar culpas, difundió un comunicado en el que hace un "enérgico" llamado al gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, para trabajar de manera coordinada con el gobierno federal, y garantizar así la seguridad de los habitantes de la entidad. Una manera sutil de ponerle el índice.

Pero el tema le brincó por donde menos se esperaba. Nava es diputado federal. Debió saber que, en abril pasado, los legisladores priistas de Coahuila presentaron un punto de acuerdo en el que urgen a la Secretaría de Seguridad Pública a enviar elementos de la Policía Federal, ante el repunte de la violencia.

Más aún. Le mandaron un oficio a Genaro García Luna en el que le solicitaban audiencia. Querían pedir al titular de la SSP federal lo mismo que ahora Nava exige con "energía" al gobernador: más coordinación. Pero ni caso. Genaro no los ha recibido.

Moreira se queja de la nula presencia de federales en su estado. "Los pocos que había los retiraron", sostiene la tarjeta informativa que le adjudican al diputado. Nada dice de la fuerza pública local. Por lo que leímos ayer, gran cantidad de policías estaban ocupados en un acto muy relevante: el blindaje de la boda del propio Rubén Moreira, a la que asistió la plana mayor del PRI, incluido su candidato virtual.

- Sigue la rebatiña por los cargos en la Cámara de Diputados y el cobro de facturas por las alianzas electorales en los estados. Nos enteramos ayer de que la bancada del Partido Verde inició conversaciones con el PRI "al más alto nivel" para que uno de sus diputados presida la Mesa Directiva durante seis meses, en el segundo año de la presente Legislatura.

El diputado ecologista Pablo Escudero, yerno de Manlio Fabio Beltrones, dice tener conocimiento de que la panista Josefina Vázquez Mota no vetaría la posibilidad de que un "ecologista" suceda a Francisco Ramírez Acuña en el vistoso cargo. Pero en el grupo parlamentario azul aseguran que, hasta el pasado fin de semana, el "acuerdo original" -verbal, no impreso- no había sufrido cambios. Esto es, que el PRD ocuparía la presidencia de la Mesa Directiva en 2011.

La posibilidad de que la presidencia de la Cámara se abra a un legislador del PVEM alborotó a otros partidos de La Chiquillada. En el PT dicen que ellos también van por el "tiempo proporcional" que les tocaría en la presidencia de la Mesa Directiva, en caso de que las gestiones del partido-patrimonio del Niño Verde culminen con éxito. El PVEM tiene 21 diputados y el PT 17. La gran diferencia está en los aliados.

Otra incógnita mayor es que la diputada Beatriz Paredes no ha definido si buscará la presidencia de la Mesa Directiva. La también presidenta del PRI entrega la batuta de su partido el 4 de marzo próximo y nomás no se ve que vaya a quedarse como diputada de infantería, en un año clave para la elección del candidato presidencial de ese partido.

En Insurgentes Norte, sede del CEN tricolor, no se vislumbra indicio alguno de que la tlaxcalteca pudiera ocupar, simultáneamente, las presidencias del PRI y de la Mesa Directiva, de septiembre de 2010 a marzo de 2011. "Los apuros están en otro lado", aseguran sus colaboradores.

Una objeción adicional es que ningún partido ha ocupado la presidencia de la Mesa Directiva en ambas cámaras desde que el PRI dejó de tener mayoría absoluta en el Congreso, en 1997. Es una regla no escrita. Manlio Fabio Beltrones va a presidir el Senado en 2011. Por eso dejó pasar a Carlos Navarrete, PRD, este año, y aceptó la modesta posición de presidente del Instituto Belisario Domínguez.

El diputado Jorge Carlos Ramírez Marín, vicecoordinador de la bancada tricolor, no ve problema alguno si su partido llegase a ocupar la presidencia en las dos cámaras. "Habría esa posibilidad, en tanto que la ley la señala", manifestó el yucateco.

¿Quién está matando a Cayetano?

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

Cayetano Cabrera cumplió ayer 86 días de viaje hacia la muerte, convencido de que su huelga de hambre tiene una razón irreprochable: respaldar a su dirigencia sindical en la exigencia de que la Comisión Federal de Electricidad se asuma como “patrón sustituto” de los más de 40 mil ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro.

La causa sin embargo, por encomiable que parezca, es cuando menos discutible… pero no para el gobierno federal.

Ayer, en su carta al dirigente del Sindicato Mexicano de Electricistas, Martín Esparza, el subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, Roberto Gil, dice de la huelga de hambre que “desde su inicio fue una actividad planeada y organizada por el movimiento que usted encabeza. Y como tal, está en su espacio de decisión e influencia ponerle fin”.

Le recuerda también que el propio Esparza hizo de su conocimiento, “mediante escrito de fecha 3 de junio, que usted es responsable de darles atención médica a fin de preservar y proteger sus vidas”.

¿A quién endosar entonces el eventual asesinato de Cayetano y de quienes le sigan?