julio 22, 2010

La transición que fracasó



Reporte Índigo

A 10 años del triunfo de Vicente Fox, Reporte Indigo presenta los relatos de seis personas que fueron testigos y arquitectos del sueño que contagió a millones de mexicanos y que finalmente no se materializó en un cambio verdadero.

Darío Mendoza, Félix Arredondo
Julio 2, 2010

Justamente hace 10 años, millones de mexicanos salieron a las calles y a las plazas de todo el país a festejar el triunfo de su voto, más que el triunfo electoral de Vicente Fox.

Por eso, la noche del 2 de julio de 2000 surgió aquel grito espontáneo de miles de voces con una sola exigencia, que Fox no les fallara.

Por primera vez había ganado un candidato que no militaba en las filas del PRI. Y que pese a haber sido postulado por el PAN y el Partido Verde, en realidad había sido una especie de candidato independiente surgido de la sociedad.

Aquella noche del 2 de julio de 2000, la inmensa mayoría de los mexicanos tenían la esperanza de que comenzarían a vivir una nueva época en la que la democracia sería el sustento del desarrollo y el bienestar con justicia y libertad.

No había duda de que había ganado la mayoría. Nadie objetó aquel proceso electoral.

Sin embargo, conforme fue transcurriendo la última década, esa esperanza se fue diluyendo. La decepción fue ganando terreno. La esperanza se transformó en miedo y desolación.

Alguien falló. Algo no funcionó. La transición fracasó.

En los días que precedieron al 2 de julio del año 2000, no hubo asesinatos de candidatos a alcalde o a gobernador. Ni panistas, ni priistas.

Diez años después, el contendiente panista a la Alcaldía de Valle Hermoso fue acribillado. También fue asesinado el candidato priista a la gubernatura de Tamaulipas a menos de siete días de las elecciones.

En cambio, en el año 2000 no existía esa sensación de temor generalizado de que en cualquier momento podría ser asesinado cualquiera de los candidatos, aun y cuando apenas habían transcurrido seis años del asesinato de Luis Donaldo Colosio.

Tampoco existía un saldo acumulado de tres años que arrojara más de 23 mil mexicanos violentamente asesinados, etiquetados de manera sumaria como “sicarios” o, en el mejor de los casos, como “daños colaterales” de una “guerra contra el crimen organizado”.

En el 2000 había millones de pobres, pero menos de los que hay ahora. Entonces se creía que México, gracias a un gobierno democrático, podría generar condiciones para crecer hasta 7 por ciento anual en forma sostenida, como ya lo venían haciendo China y la India.

Hace 10 años, millones creyeron que si un candidato como Vicente Fox llegaba a Los Pinos, la corrupción sería menor. Que ya no habría impunidad. Que se acabaría con la manipulación y los engaños.

Sin embargo, alguien falló. Algo no funcionó, y la transición democrática fracasó.
Para unos, el fracaso se debe a una traición de Vicente Fox a la democracia y a los ideales de la gente.

Para otros, “el sistema” pudo más y transformó a Fox.

¿Qué fue lo que realmente sucedió?

Reporte Índigo presenta hoy las experiencias de seis personas que fueron testigos y arquitectos de aquel sueño que contagió a millones de mexicanos.

Varios de ellos participaron después en el gobierno “el gobierno del cambio”, y también vieron de cerca cómo fue cambiando el presidente Fox.

Otros, en cambio, no ocuparon puestos en el gobierno y dejaron de ser amigos cercanos del guanajuatense para convertirse en perseguidos de su gobierno.

Este 2 de julio, nos comparten sus experiencias, emociones y explicaciones de por qué sucedió lo que sucedió en los 10 años de la transición fallida.

ANTONIO CALVO
Tomar las riendas y despertar conciencias

Para Toño Calvo, el 2 de julio debe dejar como lección que los ciudadanos son los responsables de su realidad y deben tomar las riendas de sus decisiones.

Mientras la ciudadanía no cambie, dice, tendremos el gobierno que nos merecemos.

A 10 años de aquella experiencia, reflexiona: “Ver a México así, me siento avergonzado... Cuando hay un ‘Gober Precioso’… una maestra…”.

El músico narra cómo fue que compuso la música de “México ya” para los spots y los actos de campaña de Vicente Fox.

Instalado en el mundo del teatro y la música, Toño produjo en 1999 el musical “Regina: Despierta México”.






SANTIAGO PANDO
‘El amor puede unir lo que el miedo separa’

Un publicista alejado totalmente de la política fue el creador de los spots de una enorme inspiración colectiva.

Su clave es imaginar.

Santiago Pando sostiene que debemos “atrevernos a soñar lo que ni siquiera podemos imaginar”. Y ésa fue la clave.

El desafío no era si se podía derrotar al PRI o no. El máximo obstáculo estaba en la mente de los mexicanos: “Sí ganará, pero no lo van a dejar”.

Y así creó el spot “México 3 de julio, México Ya”.

Para Santiago, los mexicanos hicieron el 2 de julio del año 2000. No fue el PAN, no fue Fox.

Santiago Pando también sufrió personalmente la injusticia, pero asegura que asumió la responsabilidad de enfrentar al presidente Fox y asumir las consecuencias.






BETO BOLAÑOS
‘¡Nos regresaron a la prehistoria!’

“¡Nos regresaron a la prehistoria!”, dice profundamente indignado Alberto Bolaños mientras su mirada refleja el coraje de ver la transición fallida 10 años después.

Bolaños fue de los primeros en llegar a la campaña en agosto de 1999. Diseñó y administró la página electrónica de Vicente Fox en la campaña y después la de la Presidencia de la República. Según dice, no creía en los partidos.

Antes que Internet irrumpiera en las campañas electorales, Bolaños tenía una base de datos de activistas cibernéticos que superaba los 15 mil y que se multiplicaban hasta 250 mil seguidores a través de cadenas.

Se puede decir que realizó la primera campaña 2.0 de Internet.

Emocionado, nos narra cómo vivió el 2 de julio de 2000 y el clima tenebroso que se respiraba después en Los Pinos.

Finalmente terminó dándose cuenta de que nada “estaba cambiando” y que el nuevo PAN ahora compite para parecerse más al PRI.






DARIO MENDOZA
El testigo más cercano

Cuando Vicente Fox llegó al gobierno de Guanajuato, el joven de 26 años Darío Mendoza tenía más experiencia en comunicación social que el nuevo gobernador y Marta Sahagún porque había sido invitado a participar en el gobierno de Carlos Medina en el área de comunicación.

El gobernador Fox y la señora Marta confiaban ciegamente en él, tanto para la elaboración de discursos, como para el diseño de estrategias electorales.

Por eso, Darío siempre formó parte del compacto Grupo Guanajuato. Y cuando Fox dejó el gobierno guanajuatense para ser el candidato del PAN a la Presidencia, Darío no podía faltar en el equipo.

Siempre se desempeñó como hombre clave en la comunicación del presidente Fox y su esposa.

Fue testigo de cómo se fueron dando las grandes catástrofes de ese gobierno, aunque fue hasta que terminó el sexenio cuando se pudo percatar de algunas actividades que la pareja presidencial realizó en el más profundo de los secretos.

Darío salió de Los Pinos el mismo día en que lo hicieron los Fox. Sin embargo, ya no colaboró un minuto más con ellos.






JAIME GUTIÉRREZ
Fox ganó por los jóvenes, pero gobernó con los viejos

“Vicente Fox cometió un gran error: mientras el equipo de campaña estaba integrado principalmente por jóvenes, al llegar al poder integró su gabinete con viejos. El promedio de edad de su gabinete era de 52 años”, afirma Jaime Gutiérrez Casas, quien tenía 30 años cuando se incorporó al gobierno de Fox en Guanajuato.

Desde joven, Jaime se interesó en la política. Tanto, que fue presidente del Consejo de Alumnos del ITAM. Pero los jóvenes de su generación siempre se enfrentaban al mismo problema, los políticos les cerraban las puertas. En cambio, Vicente Fox, precandidato a la Presidencia de la República y gobernador de Guanajuato, se las abría.

Jaime se incorporó a la campaña de Fox de tiempo completo. Formó parte del círculo cercano de jóvenes en los que se apoyaba el candidato panista para desarrollar las estrategias que finalmente lo llevaron al triunfo.

Una de sus principales aportaciones fue el desarrollo de la estrategia del voto útil junto con Fredo Arias King, que después operaron Jorge Castañeda y Adolfo Aguilar Zinser.

Jaime y Fredo trabajaron estrechamente con Juan Hernández, Dick Morris, asesor de Bill Clinton, y Rob Allin, asesor de George Bush.

También participó en el diseño de la “operación tractor”, que fue determinante en la campaña.






LINO KORRODI
No estoy seguro que el pueblo de México lo perdone’

Se conmueve, expresa con autenticidad sus ideas y su sentir.

Lino Korrodi era amigo entrañable de Vicente Fox desde hacía 40 años. La vida los hizo coincidir en Coca-Cola, y de allí caminaron juntos hasta lograr “la hazaña”.

No sólo acompañó a Fox en sus momentos de tristeza y cuando nadie lo seguía, sino que también fue el arquitecto de una estructura extraordinaria que creó junto con José Luis “El Bigotón” González: Amigos de Fox.

Recaudó fondos y financió el impresionante movimiento ciudadano.

Desde el primer día que Fox se destapó para la Presidencia, Lino fue parte de un grupo compacto: José Luis González, Eduardo Sojo, Ramón Muñoz, Marta Sahagún y Darío Mendoza. Pero no había dinero, y Lino fue tras él.

Al ganar la Presidencia, “nos arrastraron los egoísmos antes que la única razón: el cambio”. Empezaron los pensamientos negativos, turbulentos, y no se cumplieron las expectativas de los ciudadanos.

Fox ya no quiso escuchar “la neta”, dice Lino, y terminó movido por los grupos de interés. Conmovido, dice que lo perdona en lo personal, pero: “No estoy seguro que el pueblo de México lo perdone”.






FREDO ARIAS KING
Fox traicionó al movimiento ciudadano

Agraviado, Fredo asegura: “Fox pactó con Echeverría y nunca nos los dijo. Pasó horas enteras en la casa del ex presidente en Coyoacán”.

Fredo Arias King es el único mexicano experto en países que salieron del régimen soviético. De hecho, en marzo pasado, habló en Moscú sobre el 25 aniversario de la perestroika.

Participó en el diseño de la agenda internacional de la campaña foxista junto con el responsable de relaciones internacionales del PAN, Carlos Salazar Diez, y Juan Hernández. Realizó 12 viajes a Washington para cabildear a favor de Vicente Fox.

Su conocimiento de los países de Europa del este le permitió identificar el fracaso de la transición desde el principio. La primera señal fue que quedaron los mismos de siempre en primera línea. El PRI no se había ido de Los Pinos.

Concluye que el PAN es un partido que funciona con las refacciones del viejo régimen, por eso los mexicanos necesitan y están listos para otro coche.


Primera parte de dos



Segunda parte de dos



'Rento patio' por Paco Calderón

2012: Camacho "jubila" a AMLO

Salinas está "feliz de contento"

Carlos Ramírez
Indicador Político
El Financiero
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carlosramirezh@hotmail.com

Como los verdugos de ayer son las víctimas de hoy, Andrés Manuel López Obrador acaba de ser jubilado de la política por Manuel Camacho Solís, casi al mismo estilo con el que el tabasqueño retiró a Cuauhtémoc Cárdenas del PRD: con una frase.

Cuando compitieron por la candidatura presidencial en 2006, López Obrador desdeñó a Cárdenas con un dardo envenenado: "yo no me peleo con la historia". Pero la historia era nicho, pasado. Hoy Manuel Camacho mandó a López Obrador al cuarto de los cachivaches políticos con el argumento de que "ya no podemos ser país de un solo hombre". La frase, por cierto, es el subtítulo de uno de los tomos de la biografía política de Antonio López de Santa Anna escrita por el lopezobradorista Enrique González Pedrero. Así, la pedrada de Camacho mandó también el parecido del tabasqueño con el Santa Anna maldecido por la historia de México.

La jubilación de López Obrador decretada por Camacho -en entrevista con Fidel Samaniego, publicada ayer miércoles en El Universal- ha provocado una sonora carcajada proveniente del exterior: Carlos Salinas está "feliz de contento" porque su amigo, colaborador y cómplice político Camacho logró lo que el propio Salinas se había propuesto desde 1988 y no había podido conseguir: destruir a López Obrador.

Y Camacho, de hecho, jubiló a López Obrador para poder colocar a su pupilo Marcelo Ebrard como el próximo líder político máximo de la "izquierda" perredista, luego del trabajo de filigrana de Camacho para que las alianzas PAN-PRD provocaran que los perredistas reconocieran la legitimidad presidencial de Felipe Calderón y con ello, de modo automático, enterraran la presidencia legítima del tabasqueño. Así, Camacho logró prácticamente echar del PRD a López Obrador.

Desplazado del PRI, fracasado su proyecto de partido político particular y asesor áulico del PAN, a Camacho le quedaba el PRD. Y si su maniobra no da resultado, entonces no falta mucho para que aparezca, ahora sí formalmente y con honores, como operador político del PAN.

La larga lista de traiciones de Camacho es de antología:

-El 30 de mayo de 2005, publicó un artículo para explicar la operación política para desplazar a Cárdenas del liderazgo político y poner en su lugar a López Obrador. Ahora Camacho va a repetir el numerito: quitar a AMLO con los mismos argumentos y colocar a Ebrard. Escribió en 2005: "quien pierda la elección interna puede fortalecer el triunfo de quien la gane. Que quien gane puede respetar a quien pierda... Que ambos (Cárdenas y AMLO) pueden participar en donde los diferentes liderazgos se complementan y cooperan entre sí". Pero al jubilar hoy al tabasqueño, Camacho ya impuso a Ebrard como el Gran Líder de la "Izquierda".

-En 2006, ante la ofensiva del desafuero, Camacho dio una entrevista a Milenio para ofrecerse como el Plan B: Camacho como candidato sustituto, con López Obrador como un candidato en campaña desde la cárcel. En 1994 Camacho quiso ser el candidato sustituto del asesinado Luis Donaldo Colosio pero Salinas no pudo imponerlo.

-En septiembre de 2008, Camacho ya había iniciado los contactos con el PAN. En un artículo en El Universal propuso un programa de estabilización política, delineó su proyecto como presunto secretario de Gobernación de Calderón e inclusive abrió un huequito: "reforzar el gabinete".

-Desde siempre, Camacho ha desdeñado a López Obrador y su política de masas. En 1989, Salinas mandó a Camacho a cuestionar a su mentor (de Camacho) Pablo González Casanova por su discurso por el Premio Nacional de Ciencias en la que el investigador universitario pedía todo el poder al pueblo. Camacho cuestionó esa vía: "se puede llegar a la tentación de identificar al poder del Estado con el poder inmediato de las masas". Es decir, "se parte del supuesto de la inminente descomposición del Estado y su necesaria sustitución por uno nuevo o por fórmulas anarquistas. Esta crítica democrática puede derivar en idealismos populistas o terminar en la justificación de una dictadura democrática".

-Camacho no ha podido aclarar su papel en el fraude electoral de Salinas en 1988: negociación con Luis H. Álvarez, presiones autoritarias a la prensa para cerrarle espacios a Cárdenas, amenazas -revelación de Marco Rascón- al PRT de Rosario Ibarra de Piedra de identificarlo con la guerrilla y, como culminación, el papel central de Camacho, aliado a Diego Fernández de Cevallos, para quemar las boletas electorales a finales de 1991 en un horno de la Delegación Venustiano Carranza para borrar cualquier pista de las irregularidades. El operador de la quema fue el entonces secretario de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard.

Con el beneplácito festivo de Carlos Salinas, Manuel Camacho ya escribió el epitafio político de López Obrador, en la declaración a Samaniego, donde los tiempos verbales son una clave política:

"Creo que el liderazgo político de Andrés Manuel ha sido de enorme valía para las izquierdas. Les permitió un crecimiento que no hubieran tenido de otra manera. Pero me parece que el liderazgo de la izquierda ya no puede estar en manos de un solo hombre. Ya no podemos ser un país de un solo hombre".

Para Camacho, el PRD-PT-PC y el grupo DIA, el reinado de López Obrador ha muerto. El grito ahora es otro: "¡viva el reinado perredista de Marcelo Ebrard!".


El fraude “malinche”

Rafael Cardona
racarsa@hotmail.com
El cristalazo
La Crónica de Hoy

Si uno consulta la página web de esa fábrica de engaños llamada Federación Mexicana de Futbol, una cueva de defraudadores cobijados por la bandera nacional y la ramplonería de una afición reacia a reconocer la mediocridad del deporte nacional como condena perpetua para los pamboleros del país, verá cómo se prepara un fraude.

Queda para la historia de los delitos maravillosos, a la manera de Víctor Lustig, quien en 1925 “vendió” la Torre Eiffel, el robo en público contra 90 o 100 mil aficionados al futbol a quienes se les ha vendido un partido conmemorativo del “Bicentenario” (habráse visto, el padre Hidalgo en “offside”) contra el equipo campeón del mundo en la reciente Copa de Sudáfrica.

Como todos sabemos, España confirmó muchos pronósticos y ganó el primer lugar, sus jugadores llenaron de gloria los botines de la Armada Invencible con playera y fueron recibidos como verdaderos héroes del deporte y de la patria.

Nunca fue mejor la “Hispania fecunda”.

Pero también sabemos verdades de Perogrullo. Un equipo es la conjunción de once jugadores. Si esos once no se vuelven a reunir, el nuevo equipo será otro, pero no aquel por cuyo empeño se cimbraron hasta las columnas de Hércules y se hizo menos estrecho el paso de Gibraltar.

En esas condiciones, los mexicanos pacientes, dóciles y proclives a dejarse ver la cara de memos van a rellenar el Azteca con precios inusitadamente altos (sin contar la sobrevaluación de los revendedores tolerados por la empresa y la delegación) para disfrutar de un jueguito de pipiripau con puros segundones, reservas, similares y conexos, pero eso sí, con la roja remera (dicen en Buenos Aires) de “La Furia”, uniforme con el cual –por cierto– ni siquiera ganaron los titulares el campeonato, pues quiso la suerte vestirlos de azul marino.

Y nada, ni Iniesta, ni Puyol, ni Xavi, ni Casillas. Bueno, ni la novia de Casillas. Los once inmortales tienen cosas verdaderamente importantes por delante, como seguir ganando dinero a espuertas en sus respectivos clubes; en el Madrid, el Sevilla o el Barcelona, como para perder el tiempo en cascaritas de tercer mundo.

Obviamente este partido había sido organizado como parte de la promoción del seleccionado nacional, antes siquiera de comenzar el Mundial. En ese tiempo no se sabía cómo iba a quedar México (peor, pensaba yo) ni tampoco se daba por confirmada la elevación celestial de la oncena hispana. De esa forma un juego con España se convirtió, para beneficio de la taquilla fraudulenta, en un partido con campeones del mundo.

El resultado, sea cual sea, es maravilloso para Decio, Compeán y Néstor. Si a los ratones se les atraganta el manchego, nos habrá ganado el campeón del mundo. Y si vencen, pues le habrán ganado al as mundial.

Por eso ya tocan las puertas de Los Pinos para ver si por tratarse del partido del Bicentenario el Señor Presidente dispone de un ratito para llevar a sus niños al estadio y de paso ponerse la playera (la negra o la verde) y alentar a los “muchaches...”.

Total, si en condiciones muy complejas para la patria se dio una escapadita a Sudáfrica, gusto nos daría, señor, verlo por el Azteca, ya sabe usted, su casa; bueno hablando en sentido figurado, ¿verdad?

Por eso la orgullosa FMF nos avisa de su preventa para el fraude del 11 de agosto, dos días exactamente antes de la fecha en la cual se conmemora la caída de Tenochtitlán en 1521. A los indios de antes los embaucaban con espejitos; a los de hoy con playeritas. Preferente plus mil 200 pesos; especial bajo oriente y poniente, mil pesos; especial bajo cabecera, seiscientos cincuenta pesos; preferente quinientos y general doscientos.

Y lo peor, el fraude se va a consumar con alegría de las víctimas y al divulgación masiva de la tele. “El que por su gusto es buey, hasta la coyunda lame”, decía el ranchero.

TRES MUJERES

Patricia Duarte, Luz María Dávila y Cinthia Salazar han hecho en este país más por la crítica social de cuanto juntos hemos logrado todos los periodistas y “comentócratas”.

Una en Hermosillo, otra en Juárez y una más en Reynosa regresaron las cosas al mejor nivel posible: los sentimientos humanos, el dolor, la rabia y la frustración no son materias negociables cuando se niega la justicia.

Con amplitud revisaremos estos antecedentes.

SME: huelga, mentira y chantaje

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Como si fuera un juego —que desprecia la vida humana—, los líderes del SME mienten, engañan, chantajean y moldean la realidad a la mezquindad de sus intereses. Todo mientras la muerte ronda a un puñado de trabajadores.

Mienten al llamar inconstitucional la extinción de Luz y Fuerza —lo que desmintió la Corte y toda instancia legal—; mienten cuando prometen a su gremio que recuperarán sus empleos —sin atreverse a reconocer que es cosa juzgada la extinción de LyFC—; mienten cuando aseguran que es legal la figura de “patrón sustituto” y la recontratación en la CFE y cuando arengan a un puñado de trabajadores a dar la vida por las ambiciones demenciales de un puñado de líderes venales, corruptos, inmorales…

Engañan a los huelguistas de hambre al hacerles creer que su vida salvará al gremio, cuando los comparan con los huelguistas de hambre cubanos, cuando comparan la dictadura cubana con la naciente democracia mexicana, cuando líderes del SME viven como virreyezuelos, mientras los huelguistas de hambre creen que viven en la peor dictadura; cuando Martín Esparza y su claque niegan la paternidad de la huelga, y todos saben que ellos la planearon, ordenaron, usaron como amenaza frente al gobierno, y que sólo ellos pueden acabarla.

Chantajean la dirigencia del SME a la sociedad y al Estado cuando niegan la validez institucional, cuando pretenden doblegar por la fuerza el andamiaje legal, cuando sabotean instalaciones estratégicas, cuando cometen delitos contra trabajadores de la CFE, cuando ofenden y agreden a transeúntes, dicen que sólo se suspenderá la huelga de hambre si el gobierno acepta lo ilegal: que la CFE sea un patrón sustituto. Chantajea Esparza cuando amenaza con la muerte de otros —ofensiva carne de cañón—, cuando el único beneficio será para un puñado de corruptos sin moral que mandan a la muerte a desesperados trabajadores.

Esparza acomoda la realidad a su interés demencial, cuando pretende que la verdad, la razón, la justicia y la ley sean —sí y sólo si— las que ordena su dictadura sindical. Si la verdad, la razón, la justicia y la ley no están con la dictadura de Esparza, peor para la verdad, la razón, la justicia y la ley. Para eso están los “soldados” sindicales que, sin duda, darán la vida para que la verdad, la razón, la justicia y la ley se acomoden a los designios del dictador sindical.

Esa monstruosa dictadura sindical de Esparza, manejada por un puñado de inmorales que juegan con la vida de otros, de sus leales, es una de las peores herencias del PRI; herencia que estimuló una medrosa derecha que, para variar, hoy no sabe cómo combatir. Que con su PAN se lo coman.

EN EL CAMINO. ¡Adelante querido Magú —ese sí, sindicalista de verdad—; que aún esperan muchas batallas periodísticas..! ¡Suerte y un abrazo!


¿Quién es el culpable?

Carlos Elizondo Mayer-Serra
elizondoms@yahoo.com.mx
Reforma

Dos ex trabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LyFC), Cayetano Cabrera y Miguel Ángel Ibarra, están en riesgo de morir. Por decisión propia y con el cobijo y estímulo de la fracción directiva del SME, que encabeza Martín Esparza, están en huelga de hambre. Cayetano lleva ya 89 días. ¿Quién sería el responsable si fallecieran? ¿El gobierno, porque no acepta su demanda de contratar nuevamente a través de la CFE a todos los trabajadores de la desaparecida Luz y Fuerza del Centro, o quienes decidieron y apoyan este acto?

Si yo organizo a 20 mil talentosos ingenieros y me pongo en huelga de hambre si no son contratados por Telmex, ¿si me muero es culpa de Carlos Slim o mía? Únicamente mía. Slim no tendría responsabilidad alguna. En su empresa y, como en cualquier otra del mundo privado, se contrata sólo a la gente que se necesita. ¿Alguien está en contra de esta premisa?

¿Por qué si el patrón es el gobierno esto es distinto? Los defensores del SME no argumentan que sean necesarios esos trabajadores. Simplemente por haber laborado en una empresa del gobierno tienen derecho a hacerlo de por vida. No importa si sobraban tres cuartas partes de ellos y LyFC perdía al año el equivalente a dos veces el presupuesto de la UNAM.

Esas pérdidas las pagábamos nosotros. Si a un empresario le da por contratar gente de más, es su problema; hace con su capital lo que quiere. En México estamos acostumbrados a dilapidar el capital del gobierno en trabajadores innecesarios. Ésta es una de las razones de la falta de recursos y los malos servicios públicos que erosionan la legitimidad del gobierno.

Es duro para los ex trabajadores de LyFC no tener trabajo, sobre todo para quienes no han optado por la liquidación. Sin embargo, más duro ha sido para los 583 mil 999 que perdieron su trabajo en la crisis del 2009 o que lo harán mañana si sobran en su empresa. Ninguno ha sido ni será liquidado tan generosamente como los ex empleados de LyFC.

Ayer, el gobierno cubano anunció la eliminación de un millón de plazas de "trabajadores innecesarios" en el gobierno en los siguientes cinco años. Los va a reubicar. Es un número gigantesco para un país de 11 millones de habitantes. Están quebrados como país por no haber hecho nada antes.

Difícilmente en Cuba alguien optará por pedir a través de una huelga de hambre la nueva contratación de estos despedidos. El gobierno ha dicho que los moverán a donde sean más útiles. Es una economía planificada centralmente; esto se hace por decreto. Los pueden mandar al otro extremo de la isla de donde viven. En LyFC no se podía reubicar trabajadores al interior de la empresa, menos despedirlos. Por eso se terminó por liquidarla. Son libres de buscar otro empleo en donde quieran, pero difícilmente van a encontrar uno tan bien pagado y con las condiciones de LyFC. No pueden producir lo que costaban con lo que saben hacer. Por eso los teníamos que subsidiar.

La secretaria general del PRD, Hortensia Aragón, critica la insensibilidad del gobierno federal para atender la demanda de los huelguistas. Compara esta actitud con la del gobierno de Raúl Castro, quien liberará a 50 presos políticos para evitar la muerte de Guillermo Fariñas, quien estuvo en huelga de hambre por 135 días. La comparación es absurda. Las condiciones de vida de los disidentes son terribles. Peor aún en las cárceles donde los encierran por disentir. Los liberados fueron en su gran mayoría deportados a España teniendo que dejarlo todo. Quienes permanecieron en Cuba no tienen trabajo y viven casi en prisión domiciliaria. En Cuba la señora Aragón y cualquier crítico aun más tibio del gobierno de Castro estarían en la cárcel. Pero nadie se enteraría a través de los medios de comunicación. Lo que piden en Cuba con una huelga de hambre lo tenemos en México sin limitaciones. Lo que piden los ex trabajadores del SME con una huelga de hambre es que el resto de los mexicanos les demos trabajo aunque sean improductivos. No se resuelve su petición deportándolos a España o a donde deseen.

Espero que no mueran estos dos trabajadores y que Esparza se dé cuenta de que no negociar es matarlos. No hay vuelta atrás en la liquidación de la empresa. Espero que el gobierno federal busque llevarlos al hospital si pierden la conciencia y que nadie impida una eventual maniobra de rescate como ésta. Sin embargo, cuando se les compara con otros que han seguido largas huelgas de hambre sorprende la distancia entre sus razones y peticiones y las de nuestros huelguistas.


¿Voceros de los delincuentes?

Rafael Álvarez Cordero
raalvare2009@hotmail.com
Médico y escritor
Excélsior

Su organización es tal que cuando cae un "pez gordo" en cuestión de horas ya hay otro que lo sustituye.

Para la familia del doctor Guillermo Ortiz Collazo, una más.

Al hacer un balance de lo que ha ocurrido en estos tres años entre el Estado Mexicano y los delincuentes, sin temor a equivocarme puedo afirmar que la batalla, en todos los frentes, ha sido ganada por éstos, y que sus estrategias son sin duda superiores a las que han desplegado las policías locales, estatales, federales, el Ejército y la Armada. Veamos.

Los malhechores, que pueden orgullosamente llamarse "delincuencia organizada", se encuentran infinitamente mejor organizados que el Estado, sus jerarquías están claramente definidas, su obediencia es absoluta, so pena de muerte claro está, pero efectiva, y funciona a todos los niveles. Su organización es tal que cuando cae un "pez gordo" en cuestión de horas ya hay otro que lo sustituye y siguen adelante.

En segundo lugar, su estrategia de combate es casi perfecta: atacan donde menos se piensa y, por cada enfrentamiento en el que hay delincuentes detenidos, hay muchos en donde ni siquiera se sabe quiénes son ni cuántos malhechores fueron. Esto pone en evidencia que, del lado de los "buenos", no hay ni inteligencia ni estrategia, no hay un plan, sólo dan palos de ciego y siempre (o casi siempre) llegan tarde.

En tercer lugar, sus armas son las más modernas, el inicuo tráfico de toda clase de armamento por la frontera les permite contar con el equipo del que carece 90% de las policías y de los cuerpos de seguridad de México.

En cuarto lugar, ellos sí se saben infiltrar en las líneas enemigas. La corrupción o la amenaza hace que policías, ministerios públicos, jueces, alcaldes, etcétera, sean cooptados por los delincuentes, lo que no sucede con el Estado Mexicano, que en todo momento está a la defensiva.

Y, por último, le han tomado la medida a muchos medios de comunicación, a esos que, sabiendo que la nota roja "vende", no han dudado en publicar todo lo que los delincuentes hacen, con fotografías a todo color de muertos, decapitados, colgados, incinerados, así como las mantas con mensajes.

Cualquier individuo o empresa debe pagar por poner un mensaje en la radio, la prensa o la televisión, pero ellos no lo necesitan. Tienen publicidad gratuita y, los medios que así proceden son, de hecho, los voceros de los delincuentes: -"Ahora el parte de guerra, ¡sálvese quien pueda!-", dice un conocido periodista para oír la descripción detallada de delitos cometidos y el terror de la población. Y, en prensa y televisión, las imágenes muestran sin recato los "trofeos de guerra" de los malhechores, lo que afecta aún más a la población, hoy aterrorizada por lo que oye y ve por todos lados.

¿Es válido que sigamos dando ocho columnas y páginas enteras de los diarios y muchos minutos de los noticieros a esa cadena inacabable de delitos?

Eso no es información, tampoco es noticia. Cierto, el Código del Periodista habla de objetividad, pero también de interés humano y servicio. ¿Qué servicio hacemos a la sociedad publicando las atrocidades de los delincuentes?, ¿seguiremos siendo sus voceros?

Son preguntas.


El ayuno del SME para principiantes

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

Con el enfermizo dueño de la incosteable flotilla de 25 taxis Viaje feliz trabajan 82 choferes (turnos, imprevistos, descansos…) y dos asistentes, más cuatro mecánicos y un velador en el taller donde, además, un rottweiler y un perico alertan de intrusos.

Un día, el patrón fallece y la familia resuelve, por lo pronto, concluir las relaciones laborales con el personal, a pesar de que la mayoría está sindicalizada.

En pleno novenario, un amigo del muerto que tiene una flotilla mayor se interesa en el negocio y acuerda con el heredero arrendar los taxis y el taller.

Como los bienes no fueron comprados, el arreglo implica que ese cuate decida trabajar con los choferes que ya tiene, más algunos recontratables de Viaje feliz, en total como 60; prescindir de los asistentes y conservar a tres de los mecánicos y al velador.

Pero, ¿qué con los trabajadores y su sindicato?

Ah, pues quienes rechazaron el sobrado finiquito propuesto por el heredero hacen una huelga de hambre y le exigen al arrendatario asumirse patrón sustituto… ¡y cargar con el perico y el perro!