agosto 16, 2010

El beso del comandante

Pablo Hiriart
phl@razon.com.mx
www.twitter.com/phiriart
La Razón

El “sembrador de besos” ya recibió uno, el del comandante Fidel Castro Ruz.

Y al “sembrador” se le fue el aliento: comparó a Castro con Churchill. De Gaulle, Luther King, Gandhi…

Fidel y la Revolución cubana tuvieron atractivo cuando a través del socialismo se buscaba la creación del hombre nuevo.

Para México era importante mediar entre Cuba y Estados Unidos. Así nos respetaban al norte y al sur.

Era un asunto de seguridad nacional mantener una buena relación con el gobierno cubano para evitar que fomentara guerrillas en México y convirtiera a nuestro país en un campo de batalla de la Guerra Fría.

Pero el hombre nuevo salió huyendo de Cuba en una balsa, porque el experimento derivó en una dictadura del Partido Comunista y su caudillo, Fidel Castro. Así se mantiene hasta ahora.

Caída la URSS, Cuba se entregó a Venezuela como metrópoli benefactora para sostener una economía y un régimen que no dan para más.

El Comandante busca aliados, y de hecho los tiene en el eje chavista. Pero es muy débil.

Castro y Chávez necesitan a México.

No en vano el chavismo habló en 2006 de la inminente constitución del eje Caracas-La Habana-México.

Con la deportación de Carlos Ahumada a México en 2005, Fidel Castro jugó todas sus cartas para ayudar a López Obrador.

Intervino indebidamente en la política interna mexicana al interrogar con su policía política a Carlos Ahumada, cuando su papel era hacerle un juicio de extradición.

Lo metió en mazmorras, lo interrogó sobre asuntos políticos internos de México, videograbó y soltó la parte de los videos que le convenían a López Obrador.

Castro mandó agentes de la inteligencia cubana a acordar con dirigentes del PRD los términos del retorno de Ahumada a México: era clave que fuera deportación, y no extradición.

Hasta la cocina de los asuntos internos de México se metió Castro Ruz. Y perdió las elecciones. Perdió su candidato López Obrador.

Adiós al eje Caracas-La Habana-México.

Ahora, a un año de que se definan las candidaturas presidenciales, Castro vuelve a inmiscuirse en la política de nuestro país para darle aire a su carta en México.

Lo puede hacer con mayor facilidad, pues ya no es Presidente, aunque siga dictando en Cuba a través de su hermano menor, el también octogenario Raúl Castro.

Fidel Castro ha votado, en primera instancia, contra Marcelo Ebrard.

López Obrador es el “único político con autoridad moral” en México, dice.

La izquierda abyecta a la tiranía cubana se reanimará con ese espaldarazo del Comandante.

Pero a López Obrador no le va a servir de mucho.

Ha sido evidenciado como la carta del castrismo en México.

Es el candidato de un dictador que lleva más de 50 años en el poder.

Parte de guerra

Rubén Aguilar
Consultor y profesor de la Universidad Iberoamericana
ruben@afanconsultores.com
Lo que quiso decir...
El Economista

En México la incidencia de marihuana es de 4%, en Chile es de 27.7%, ¿para qué tantos muertos?

Son 28,000 los asesinados del 1 de diciembre del 2006 al 31 de julio del 2010, en el marco de la estrategia de “guerra” declarada por el presidente Calderón para solucionar el problema del narcotráfico.

Las cifras vienen del Cisen y fueron proporcionadas por su director, Guillermo Valdés, durante su intervención en el Diálogo por la Seguridad, Evaluación y Fortalecimiento, encabezado por el Presidente de la República. Ahora se tiene una cifra oficial unificada de lo que ha costado la estrategia, que de seguir en sus actuales términos podría calcularse que llegaría a los 50,000 asesinatos al final del sexenio.

El Director del Cisen, hombre de principios y formación humanista, dijo también que se había capturado a 59,000 narcotraficantes, e incautado 34,699 vehículos, que equivalen a 600 millones de dólares.

Añadió que se habían decomisado 84,000 armas, entre cortas y largas, y que en estos tres años y medio habían tenido lugar 963 enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno y el crimen organizado, que equivale a uno diario.

El Director del Cisen en su presentación, al igual que se hacía en las otras administraciones, comparó los datos con los del gobierno anterior, como prueba de que ahora se hace un mejor trabajo.

La sumatoria, también como en los gobiernos de Zedillo y Fox, para no ir más atrás, no ofrece ninguna evidencia del éxito de la estrategia ni de que las fuerzas del Estado estén ganando la “guerra”.

El parte de guerra leído por el Director del Cisen ofrece números, pero no un análisis sobre si la estrategia, más allá de las sumas, está dando resultado y conduce a la victoria. Eso es lo que se espera.

Dijo también que de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Adicciones, 6.0% de la población, entre 12 y 65 años, dijo haber consumido alguna vez en su vida una droga (índice de incidencia). Es el dato más revelador de todos.

Demuestra que el consumo es un problema marginal en la sociedad mexicana. En 1998, de acuerdo con las mismas fuentes, respondió lo mismo 5.27 por ciento. En 12 años el incremento ha sido sólo de 0.73%, menos de 1 punto.

La OMS establece en 7.8% el índice mundial de incidencia que es 34% superior al de México, y está muy por debajo de Estados Unidos con 42.40% (11 de cada 17 estadounidenses dicen haber consumido drogas alguna vez en su vida). Es el más alto del mundo y no hay “guerra”.

En México la incidencia de marihuana es de sólo 4.4%, en Chile, 27.1%; Argentina, 16.7%; Bolivia, 16.9%, y Uruguay, 14.0 por ciento. La incidencia de cocaína es de sólo 2.5%, en Argentina, 8.25%; Chile, 6.4%; Uruguay, 4.6%, y Bolivia, 4.0 por ciento. El consumo de drogas no es un problema significativo en el país. ¿Para qué tantos muertos?

Fidel y AMLO ¿irán a lanzarse vs USA?

Carlos González Correa
car.atalaya@hotmail.com
La Crónica de Hoy

Miren nada más la dupla estelar que podría formarse estos días: ¡FIDEL CASTRO y ANDRÉS MANUEL! En su reaparición, FIDEL ha invitado a ANDRÉS MANUEL a sumarse a la lucha para evitar que BARACK OBAMA lleve a Estados Unidos a desatar una guerra nuclear.

FIDEL ha reforzado su invitación acusando a Estados Unidos por usar ideologías como el NEOLIBERALISMO para arrebatarnos a México nuestros recursos naturales.

Voy contigo, FIDEL, a donde estés residiendo ahora en La Habana. Desde que estás en el OSTRACISMO que tú mismo te recetaste, excluyéndote de las funciones políticas, no te habías referido a México. Pero ahora te aventaste y fuerte a favor de AMLO, refiriéndote al COMPLOT que en el 2004 fraguaron el ex presidente CARLOS SALINAS y el “quién sabe en dónde esté” DIEGO FERNÁNDEZ DE CEVALLOS.

Ahora que estás festejando tus 84 años te repito la adoración que muchos mexicanos tenemos por todos los cubanos. Apenas la semana pasada le dedicamos una ATALAYA a la reina cubana y nuestra OLGA GUILLOT. Igual te admiré yo desde el asalto al CUARTEL MONCADA que marcó en 1958 tu entrada a la historia política cubana.

Imagínate la adoración que le tengo a JOSE MARTÍ (31 de octubre 1815), prócer de la independencia de la isla, muerto a caballo por una bala el 19 de mayo de 1895. Otro: el inolvidable ERNESTO “CHE” GUEVARA. Seguro tú preferirías en lugar de pasarte todo este tiempo en la cama de un hospital, que tu partida de este mundo fuera con plomo, balas que te elevaran a las nubes como elevaron a esos dos.

Ahora voy contigo, ANDRÉS MANUEL: ya has reconocido varias veces que FIDEL CASTRO es uno de los más importantes dirigentes del mundo. Pero hasta el momento que escribo esta ATALAYA no sabemos si piensas dejarle a él, o tú desde aquí, o los dos juntos, las estrategias que vayan a trazar para poner quietecitos a BARACK y a todo Estados Unidos en sus macabras travesuras nucleares.

AMLO y Fidel; las diez mentiras del dictador

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

El más longevo dictador de la región, el comandante Fidel Castro, se levantó de su lecho de prolongada gravedad en su isla, con fuerza suficiente para lanzar un escupitajo al rostro del gobierno mexicano.

Y como si no pasara nada —como si fuera la travesura de un abuelo senil—, el presidente Felipe Calderón ordena una respuesta timorata que termina con la felicitación al anciano dictador por sus más de ocho décadas de vida, a pesar de que puso en duda la legitimidad del propio Calderón.

Queda claro, para efectos político-diplomáticos, que los hermanos Castro y el jefe de ellos, Fidel, sólo utilizaron a Andrés Manuel López Obrador y a la llamada izquierda mexicana como misil para sus venganzas contra el gobierno de Calderón. Es decir, que para escupir el rostro del gobierno de Calderón, y del propio presidente, Fidel sacó del armario un rancio misil —tan viejo que hoy es veneno para AMLO—, y utilizó a López Obrador y a la izquierda mexicana para descalificar al gobierno de Calderón.

Está claro que si Fidel Castro hubiese respaldado a AMLO entre julio y diciembre de 2006, como hoy lo hace, y si en aquella fecha hubiese descalificado al gobierno de Calderón, esa maniobra habría sido veneno puro para el debilitado gobierno de Calderón. Pero también es cierto que hoy el veneno es para el propio AMLO, al que Castro hace ver como cercano a dictaduras como la cubana y la venezolana.

¿Pero qué hicieron AMLO, Marcelo Ebrard y la llamada izquierda mexicana ante el coqueteo de Castro? Sí, por increíble que parezca, López Obrador y su carnal Marcelo se la creyeron. Es decir, que AMLO, Marcelo y muchos otros nunca entendieron que el colmillo largo y retorcido del dictador los convirtió en “tontos útiles”, sobre todo a López Obrador. ¿Y por qué el papel de tonto útil de AMLO, en manos de Castro?

Porque si al dictador le preocupara la salud de la democracia mexicana y el avance de la izquierda en esa democracia no habría avalado al gobierno de Salinas en 1988 y menos al de Calderón en 2006. La gran pregunta es esa. ¿Por qué hasta hoy despertó el tirano Fidel Castro? La respuesta es elemental: porque hasta hoy le sirvió al dictador el agua pestilente que le exprimió a Carlos Ahumada, luego que el propio Fidel Castro traicionó a su amigo Carlos Salinas.

Pero la interrogante de fondo está en otro lado. ¿Qué quieren del gobierno de México los hermanos Castro? ¿Qué les debe el gobierno de Calderón a los dictadores cubanos para que sacaran de la alcantarilla esas aguas putrefactas que —guste o no a trasnochados milicianos de la izquierda mexicana— lanzaron al rostro del gobierno y del presidente Calderón? Pronto sabremos la respuesta.

El decálogo de los Castro

Por lo pronto, vale la pena enlistar las diez mentiras del abuelo dictador, quien confirma que para la política y la diplomacia el colmillo no envejece. Sí, dictador, viejo y todo —y acaso por eso—, sigue siendo un zorro, mientras el gobierno de Calderón pareció manso cordero. ¿Cuáles son las diez mentiras? Van.

1.- ¿Qué no es cierto que por medio siglo la dictadura cubana vivió del aval de los corruptos y nada democráticos gobiernos del viejo PRI?

2.- Hoy el viejo dictador se escandaliza del complot contra AMLO, pero siempre guardó silencio cómplice de los fraudes priístas contra los mexicanos.

3.- ¿Por qué Castro habla hasta hoy de fraudes electorales en México, cuando avaló con su presencia, con elogios y con su amistad el fraudulento gobierno de Carlos Salinas?

4.- ¿Por qué si sabía que en 2006 se hizo un fraude no desconoció al gobierno de Calderón? ¿Qué no fue de los primeros que lo reconocieron?

5.- ¿Con qué calidad política, ética, democrática, un dictador como Castro —que ha impedido las elecciones y la democracia por más de medio siglo en Cuba— habla de un fraude electoral?

6.- ¿Por qué los hermanos Castro no aclaran si las declaraciones de Fidel son oficiales o se trata de la ocurrencia de un abuelo senil?

7.- ¿Quién le cree a Fidel Castro que Carlos Ahumada llegó a Cuba por la libre —como si fuera real la Cuba libre—, o que la dictadura no avala o veta hasta el vuelo de una mosca?

8.- Está claro que Carlos Ahumada llegó a Cuba porque los Castro autorizaron que Salinas lo escondiera en la isla. ¿A cambio de qué? ¿Por qué entonces no denunciaron el complot?

9.- ¿Quién traicionó primero a quién, Carlos Salinas a los Castro o los hermanos dictadores al ex presidente mexicano? Vale la pregunta, porque cuando fue detenido Carlos Ahumada, y luego que lo exprimieron, quedó al descubierto una traición, que hoy se confirma, con el uso de las aguas putrefactas y su exhibición pública.

10.- ¿Por qué la venganza de los Castro contra el gobierno de Calderón? ¿Qué se comió el presidente Calderón ante la relación de los Castro?

Y será el sereno, pero el gobierno de Calderón no puede quedarse como si nada. Claro, a menos que también en este caso piense que ya se van.

EN EL CAMINO

Otra de la CNDH. Dicen los que saben que en esa Comisión se hace más política que actividad por los derechos humanos. Al tiempo.

La jugada de Fidel Castro

Andrés Oppenheimer
El Informe Oppenheimer
Reforma

Todo el mundo que está siguiendo las últimas noticias de Cuba se hace la misma pregunta: ¿Qué diablos está tramando Fidel Castro?

Desde el mes pasado, cuando hizo su primera aparición pública en cuatro años, el oficialmente retirado dictador cubano -que cumplió 84 años la semana pasada- no ha parado de mostrarse en público y acaparar los titulares.

Proclamándose completamente recuperado de la dolencia intestinal que en 2006 lo obligó a delegar la presidencia en su hermano, el General Raúl Castro, Fidel Castro ha hecho más de una docena de apariciones públicas desde que lo fotografiaron mientras visitaba el Centro Nacional de Investigaciones Científicas el 7 de julio pasado.

¿Está tratando de socavar la imagen de su hermano Raúl, o está tratando de ayudarlo? Hay por lo menos cinco teorías sobre lo que hay detrás del súbito retorno de Fidel Castro a la luz pública:
Teoría No. 1: Lo hace para mandar un contundente mensaje a los cubanos -incluyendo a su hermano Raúl- de que no hay que desviarse de la ortodoxia comunista en momentos en que los problemas económicos de Cuba están impulsando a muchos en la Isla a pensar en reformas económicas de libre mercado.

"Castro está tratando de reafirmar los dos fundamentos esenciales de la revolución cubana: la postura antiestadounidense y el internacionalismo", escribe Jaime Suchlicki, director del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami en un artículo titulado: "¿Qué está buscando Fidel Castro?".

Teoría No. 2: Fidel Castro está reapareciendo en público para brindarle apoyo a su hermano Raúl, y para enviar un fuerte mensaje al ala intransigente del Partido Comunista cubano en el sentido de que respalda las reformas económicas limitadas propuestas por Raúl.

"Al hacerse tan visible, Fidel Castro está enviándole un mensaje a la línea más dura del Partido Comunista diciéndole: 'Yo estoy lúcido, estoy al frente, y estoy al tanto del mundo, y no quiero que nadie intente nada contra él'", me dijo en una entrevista telefónica el disidente cubano Guillermo Fariñas, quien se recupera en su casa en Santa Clara, Cuba, después de una huelga de hambre de 135 días.

Teoría No. 3: Está tratando de acaparar los titulares internacionales para eclipsar la noticia de la muerte del preso político cubano Orlando Zapata Tamayo, y de las protestas de los disidentes que le sucedieron, que constituyeron un dolor de cabeza para la diplomacia cubana. Hasta la reaparición de Fidel Castro, las noticias internacionales sobre Cuba se concentraban en la muerte de Zapata Tamayo y las protestas de los disidentes. Hoy, las noticias se centran en Fidel Castro.

Teoría No. 4: Está tratando de acaparar los titulares para distraer la atención mundial del reciente acuerdo del régimen cubano con la Iglesia católica para la liberación de 52 presos políticos, y de la subsiguiente liberación -o más bien, de la deportación forzosa- de 21 de ellos.

Además de desviar la atención mundial de los disidentes, Fidel Castro está tratando de desviar la atención dentro de la Isla, para evitar que los cubanos interpreten las recientes liberaciones de prisioneros políticos como un signo de debilidad del Gobierno, algo que podría estimular a los opositores pacíficos a redoblar sus manifestaciones antigubernamentales.

"Como buen político que es, está tratando de opacar la liberación de los 21 presos políticos que están en el extranjero, y de que cuando se hable de Cuba se hable de él, y y no de las liberaciones", me dijo Fariñas.

Teoría No. 5: Es una cuestión de ego. Fidel Castro -el campeón del narcisismo-leninismo- no podía aguantar seguir jugando el papel de editorialista invisible de asuntos internacionales al que ha estado limitado durante los últimos cuatro años. Ahora que siente que su salud ha mejorado, no ha podido evitar volver al ruedo con bombo y platillo.

Mi opinión: Posiblemente haya algo de cierto en las cinco teorías, pero creo que lo más cercano a la realidad es una combinación de las últimas tres.

No es una coincidencia que la primera aparición pública de Fidel Castro haya sido el 7 de julio, el mismo día en que la Iglesia cubana anunciaba el acuerdo con el régimen para la liberación de prisioneros políticos. Y no es casual que la primera aparición de Fidel Castro en la televisión cubana fuera el 12 de julio, apenas horas antes de que el primer grupo de prisioneros liberados llegara a España y empezara a contarle al mundo sobre los horrores de las cárceles cubanas.

Castro está tratando de lograr que los medios de prensa nos concentremos en él, en lugar de en lo que están diciendo las víctimas de su dictadura militar hereditaria. Y lamentablemente todos estamos cayendo en su trampa.

Fidelazo a López Obrador

Carlos Marín
cmarin@milenio.com
El asalto a la razón
Milenio

Antes de cursar Derecho en la Universidad de La Habana, Fidel Castro inició sus estudios en el Colegio lasallista (o lasaliano) de Santiago de Cuba; los continuó en el jesuita Dolores de la misma ciudad y prosiguió en el habanero Belén, también de la Compañía de Jesús.

Quizá por esa interpretable como una íntima tristeza reaccionaria (López Velarde, en su muy al pelo Retorno Maléfico), el padre de la Revolución Cubana, al cumplir 84 años, invocó al padre de la lógica formal, Aristóteles, y no al de la dialéctica, Heráclito (o a sus seguidores Hegel, Marx o Engels) para iniciar sus tardías reflexiones acerca de Andrés Manuel López Obrador en El gigante de las siete leguas, del 11 y 12 de agosto.

“Lo supe por Aristóteles, el más famoso filósofo de la historia del hombre”, escribió: “El ser humano es capaz de acciones maravillosas o de las peores iniquidades”.

Mal comienzo.

¿Hace falta leer alguno de los 31 tratados que se conocen del total aproximado de 200 atribuidos a Aristóteles para saber semejante obviedad?

¿Es necesario saber leer para llegar a la misma conclusión?

De no haber leído al pilar del pensamiento idealista y religioso, ¿Fidel habría ignorado las iniquidades que en su patria explican el apostolado revolucionario de José Martí o cualquiera de sus predecesores?

Castro parte de tal premisa para revelar que le bastó leer La mafia que se adueñó de México… y el 2012 para concluir que López Obrador es “la persona de más autoridad para hablar de la tragedia de ese país”, México, “ya que fue electo gobernador (…) de la Ciudad de México, y en las pasadas elecciones del 2006 fue el candidato de la Coalición por el bien de todos (…), y ganó la mayoría de los votos frente al candidato del PAN. Mas el imperio no le permitió asumir el mando...”.

De lo escrito por AMLO, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba quedó convencido del jamás demostrado “fraude electoral”, y parece claro que el informado y perspicaz dirigente nunca supo de las variadas, contradictorias y excluyentes versiones que el propio López Obrador inventó ese año para intentar explicar su derrota (“traición” de sus representantes en casillas, “fraude cibernético”, “boletas alteradas…”) ni del bluff de la “encuesta” que dizque le favorecía por 10 puntos.

En la primera parte de sus reflexiones, lo demás para Fidel fue casi lo de menos, de no ser la reproducción de párrafos del libro de López Obrador, entre los que sobresalen perlas como ésta:

“…el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI) resolvió mantener en secreto por 12 años —hasta 2019— los nombres de las empresas que en 2005 resultaron beneficiadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) con la devolución multimillonaria de impuestos.”

¿De verdad ignorará Fidel que, a su vez, López Obrador se aseguró de que permanezcan en secreto por 12 años los contratos de los segundos pisos?

El inaudito nuevo fidelazo merece un “mejor no me ayudes compadre” y aquí, desde luego, más espacio…

Fidel votó por Andrés Manuel

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

Castro decidió romper con la mayoría de los actores políticos mexicanos, al sufragar desde ahora para la elección de 2012.

Los dos textos que publicó Fidel Castro sobre México en el Granma tendrán una inevitable repercusión en la política nacional porque la relación con Cuba siempre ha terminado siendo, como la que mantenemos con Estados Unidos. Un tema de la agenda interna del país.

Castro, senil, advirtiendo de una inminente guerra nuclear que nadie más considera como un peligro tan urgente, obsesionado aún con el imperio, con la defensa de los indefendible regímenes de Venezuela e Irán, con un lenguaje muy anterior al fin de la Guerra Fría, demuestra con sus textos por qué él mismo y su hermano Raúl se han convertido en el principal dique para cualquier transformación en Cuba. Castro decidió romper con la mayoría de los actores políticos mexicanos, votando desde ahora para la elección de 2012 por Andrés Manuel López Obrador. El elogio es tan desmesurado como el encargo final que el dictador le hace al tabasqueño: ser el único con la estatura moral que sobrevivirá al derrumbe del sistema capitalista y del imperio en México. Un hombre que puede ayudar, según Fidel, a evitar el holocausto de la inminente guerra nuclear.

Los colaboradores más inteligentes de Andrés Manuel trataron de deslindarlo rápidamente del beso del diablo, pero no pudieron porque el que lo aceptó gustoso fue su propio jefe, comparando además a Castro con Churchill, De Gaulle, Roosevelt, Gandhi, Allende y olvidando que ninguno de ellos querría (salvo Allende) sentarse siquiera cerca de Castro, que todos ellos llegaron al poder por la vía democrática, que todos ampliaron las libertades y buscaron fortalecer la democracia, mientras que Castro se mantiene en el poder desde 1959, la democracia no existe desde entonces y las libertades son tan exiguas en Cuba como el ejemplar de Granma, único periódico en la isla, de apenas ocho páginas, con tres de ellas dedicadas al "ensayo" del comandante.

¿Qué implica en términos internos? Que el voto de Castro por López Obrador es también una distancia con Marcelo Ebrard, porque al comandante eso de la izquierda moderada le molesta más que la derecha dictatorial, por eso se llevó siempre mejor con el franquista Manuel Fraga Iribarne que con Felipe González. Y eso será tomado en cuenta por una izquierda partidaria que en México es especialmente dogmática y sigue mirando con devoción a Castro y a Chávez. Implica también una ruptura con el PRI, y eso les debe doler a aquellos priistas que seguían creyéndose los viejos buenos amigos y aliados del comandante. O quizás a ese viejo PRI lo termine de convencer de que cualquier apuesta por la modernidad no tiene sentido. Y confirma que Ahumada tenía razón sobre lo sucedido en Cuba y en México con los videoescándalos. Fidel, como él mismo dice, lo detuvo y se lo mandó a López Obrador.

Le da un golpe a la diplomacia mexicana que buscó desde el inicio de esta administración reconstruir las relaciones con Cuba y, paradójicamente, le da la razón, en este capítulo, a la distancia que habían puesto las administraciones de Zedillo y de Fox con el régimen cubano. De nada valieron los esfuerzos diplomáticos: ahora puede saber la cancillería mexicana que el gobierno de Cuba siempre lo consideró "ilegítimo" y que todo sirvió para darle un respiro de cuatro años a ese gobierno que sigue sin pagar sus deudas con México. Ahora sabemos también que aquel gesto de cerrar las fronteras a los vuelos mexicanos cuando comenzó la epidemia del virus A H1N1, no fue por una mala decisión sanitaria, sino un reflejo de su diplomacia. Y que si eso reventó la visita oficial que iba a hacer el presidente Calderón a la isla en 2009, el texto de Fidel acaba con esa posibilidad en lo que resta del sexenio.

Algo bueno hubo en todo esto: por fin el gobierno mexicano "desea" que haya elecciones libres en la isla. No lo decía desde 1959.

Dicen que la peor decisión es no tomar ninguna decisión. Y eso es lo que nos ocurrió con Cuba: estuvimos tantos meses buscando reacomodar esa relación, hacerla retroceder al pasado, que perdimos muchas oportunidades de establecer una diplomacia mucho más firme y activa con nuestro verdaderos aliados en el continente: a esta altura, nos debería quedar muy claro que los intereses del régimen cubano y el de Chávez no son los nuestros.

Duarte y su equipo

Luego de las controvertidas elecciones veracruzanas, todo parece indicar que existe plena confianza en el grupo de Javier Duarte de que no habrá marcha atrás. El gobernador electo ya está armando su equipo, ya se rehicieron muchas alianzas que se habían roto en el proceso electoral y, sobre todo, ya se están buscando operadores económicos y de seguridad que impliquen un cambio profundo en la entidad. Será interesante ver si puede darle un giro de 180 grados a la dinámica de desarrollo de un estado que alguna vez fue calificado como la California mexicana.