agosto 19, 2010

'Pleito casado' por Paco Calderón



El gobernador de NL, en la mira de los 10 grandes

Adrian Trejo
atrejo@callemexico.com
Calle Mexico

Los más influyentes empresarios neoleoneses cuestionan la capacidad de Rodrigo Medina para gobernar

En la bancada del PRI en San Lázaro se prendieron los focos rojos por la violencia que vive el estado de Nuevo León y por el reciente asesinato de Edelmiro Cavazos, ex alcalde del poblado de Santiago, quien fue sacado de su domicilio por un grupo narcotraficantes.

Pero la emergencia vino del llamado de auxilio por parte de la cúpula empresarial que exige la presencia de más efectivos militares para frenar la ola de violencia que vive el estado.

Aunado a ello, lo que preocupa a los priístas es la percepción del empresariado de que el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz es incapaz de cumplir con las tareas mínimas de su investidura.

Durante la tarde de ayer, los empresarios dejaron saber que que ya en una ocasión, anteriormente, quitaron a un gobernador lo que aumentó la presión al interior de la bancada tricolor.

En principio los priistas acordaron cerrar filas para brindarle todo el apoyo al gobernador de Nuevo León y ahí mismo se convino que en la reunión plenaria, previa al arranque del periodo ordinario de sesiones que se celebrará la próxima semana en Ixtapan de la Sal, en el estado de México, serán invitados todos los gobernadores priistas.

En la plenaria se propondrán reformas para “reforzar” al Ejército para que sea más efectivo en el combate a la delincuencia organizada y junto con ello diversas acciones por parte de los gobiernos locales: la depuración de sus cuerpos policiacos, la aprobación de una policía estatal, la aprobación de mayores recursos y el apoyo a sus propuestas presupuestarias.

Cola de Caballo

Juan Manuel Asai
jasaicamacho@yahoo.com
Códice
La Crónica de Hoy

El hallazgo del cadáver de Edelmiro Cavazos, alcalde panista del municipio de Santiago, parte de la zona metropolitana de Monterrey, no sorprende, pero conmueve y preocupa. Pone a la vista de todos, sin tapujos, la fragilidad de las instituciones ante la embestida feroz de las bandas del crimen organizado, que por lo visto están dispuestas a escalar su confrontación con las autoridades al más alto nivel, hasta donde tope. Esa debe ser, por lo tanto, la reacción de los tres niveles de gobierno: continuar la lucha hasta donde topen.

Dulce hogar.- En el levantamiento del alcalde Cavazos hay un detalle que estremece y que no podemos pasar por alto: lo sacaron de su casa. Un grupo armado, de aproximadamente 15 personas, fue el domingo hasta su domicilio particular, en una zona residencial, y se lo llevó. No tuvieron necesidad de esperarlo en una carretera o en una calle oscura. Nada de eso: llegaron en convoy, ante los ojos de quien quisiera ver, incluidas las cámaras de seguridad, y perpetraron el secuestro, sin reparar en la remota posibilidad de que interviniera la policía municipal o la estatal, que como siempre brillaron por su ausencia. Dos días después tiraron el cadáver a la orilla de la carretera que conduce al paraje conocido como Cola de Caballo, una zona boscosa rumbo a Ciudad Victoria, donde los regios van los fines de semana a comer carne asada y tomar cerveza.

¿Podemos confiar que no habrá impunidad en este asesinato? No, por desgracia no hay elementos para confiar. Ya que mencionamos Ciudad Victoria no puede olvidarse que también se ofreció que se resolvería el caso del asesinato del doctor Rodolfo Torre, entonces candidato del PRI a gobernador de Tamaulipas. Se dijo que había videos, que sólo falta dar con la célula de Los Zetas directamente implicada, que la solución era cosa de días, pero nada. Si los asesinatos de políticos no se resuelven, se replicarán por todos lados. La única forma de impedir una escalada es que no haya impunidad, que por lo menos un caso, por ejemplo éste, se resuelva a fondo, sin suspicacias. Que se atrape a los autores intelectuales y materiales; me refiero a los verdaderos, no a sospechosos comunes a los que se les puede enjaretar cualquier delito.

El asesinato del alcalde es la culminación de una semana particularmente difícil para Nuevo León, que está bajo ataque permanente del narco en todas sus modalidades. Ya se sabe que si dejas pasar un delito menor, los mayores no pedirán permiso. ¿Cuántos municipios de la zona metropolitana de Monterrey están tomados por los cárteles? ¿Algunos o todos? Si no se detiene a nadie por los bloqueos que estrangulan la vialidad, menos se capturará a quien secuestra, tortura y mata a un servidor público que ostenta un cargo de elección popular. Es la polvareda. Unos quieren limpiar la casa y otros mantenerla sucia, incluso con manchas de sangre.

¿Puede hacer algo la población, la gente común y corriente de Nuevo León o del Distrito Federal para ayudar que este tipo de episodios fatídicos no se repitan? Claro que puede. En sus manos está la solución a fondo del problema pero nadie se lo dice, y cuando alguien lo hace, no le creen: detengan de inmediato el consumo de drogas. No den su dinero a los narcotraficantes, no financien sus actividades criminales. Consumo de drogas y violencia van de la mano, son las dos caras del mismo monstruo. Si el mercado se achica las posibilidades de vivir en paz aumentan; si el mercado sigue creciendo, la sangre continuará anegando las calles.

Circo

La jerarquía ya perdió, la Asamblea Legislativa, el Gobierno del DF y los magistrados de la SCJN dieron una paliza de proporciones bíblicas a los prelados, de manera que si pueden montar un circo y vender cara su derrota, apareciendo como los primeros mártires del nuevo milenio, lo harán encantados de la vida. La demanda de Ebrard contra Sandoval puede ser el escándalo que estaban esperando los obispos para enterrar las aspiraciones presidenciales de Marcelo. Bueno, no nada más ellos, hay varios personajes incluso dentro del propio PRD que tienen la misma misión.

Reflexiones sobre las reflexiones

Jorge G. Castañeda
jorgegcastaneda@gmail.com
Reforma

No se necesita mucho preámbulo para ofrecer algunos comentarios sobre la última excentricidad de Fidel Castro, a saber, sus dos "reflexiones" de la semana pasada a propósito de las elecciones del 2006, el "compló" contra AMLO; y el estado que guarda el país. Hallamos una fórmula.

Si hiciera falta volverlo a comprobar, las opiniones de Castro confirman lo que siempre se ha dicho: uno no se pelea con los cubanos, ellos se pelean con uno. Felipe Calderón ha hecho hasta lo imposible para quedar bien con ellos, desde hacerse de la vista gorda sobre la violación a los derechos humanos, pactando acuerdos migratorios vergonzantes, renegociando cientos de millones de dólares que debe Cuba a México sin garantías y ahora con pagos suspendidos, invitando a Cuba al Grupo de Río, que teóricamente es una asociación de países democráticos, y prometiendo, hasta ahora sin cumplir, viajar a Cuba de una manera u otra. A pesar de todo esto Fidel Castro por motivos desconocidos y/o incomprensibles determina que López Obrador ganó las elecciones de 2006, y que el "imperio" le impidió asumir el poder. Calderón no merecía esto, pero Castro tampoco merecía la obsecuencia mexicana. Él decide con quién, cuándo y por qué se pelea, al margen de las posiciones o del interés de terceros. Pensar lo contrario es no pensar.

En segundo lugar que nadie se llame engaño: Fidel Castro jamás ha siquiera considerado la posibilidad de que su apoyo resulte contraproducente por alguno o para alguien. Le da su espaldarazo a López Obrador porque cree que dicho respaldo le sirve y lo acerca a la candidatura única de la izquierda mexicana y a la Presidencia de la República. Todo indica que Castro se equivoca: de acuerdo con encuestas regionales como Latinobarómetro de todos los líderes mundiales él es el segundo más impopular en América Latina -con un promedio de evaluación de 4, donde 0 significa que su valoración es "muy mala" y 10 que es "muy buena"-, y el país donde es más impopular en toda la región es el nuestro -México le da un 20.7, donde 0 es no simpatiza nada, y 100 es simpatiza mucho. Pero eso es lo de menos; lo de más es que él ha decidido respaldar al Peje y lo hará mientras esté en sus manos hacerlo. El que pierde aquí es Marcelo Ebrard, cuyo filocastrismo es demasiado reciente para ser confiable, y en el seno del pueblo PRD la palabra del comandante pesa.

En tercer término conviene resaltar que al hacer suya la visión sobre México de AMLO, Castro demuestra nuevamente cómo sus ideas no han cambiado en medio siglo. Mantiene su perspectiva miseralista, aldeana e ignorante de un país que, al igual que muchos otros en la región, se ha transformado radicalmente en los últimos 20 años. Y a la inversa, la coincidencia de Fidel y AMLO confirma lo que muchos dijimos desde tiempo atrás, la visión lopezobradorista es fidelista: México es un pobre país desdichado, al que le robaron la "mitad" de su territorio los yankees, donde la gente se muere de hambre, donde los ricos no pagan impuestos y donde la mafia despoja al pueblo de sus derechos y gobernantes legítimos. Qué bueno que efectivamente hubo "compló", legal en mi opinión, y eficaz desde cualquier punto de vista para que esta visión no llegara al poder.

Por último, una breve aclaración personal. Ni Fox ni yo pronunciamos jamás las palabras "comes y te vas"; éstas se deben al ingenio periodístico de Carlos Marín. Pero eso es exactamente lo que pensábamos: era preciso encontrar la manera y lograr que Fidel Castro llegara a la conferencia de Naciones Unidas en Monterrey en marzo de 2002, a la que estábamos obligados a invitarlo, hablara y se marchara. En efecto, no queríamos que fuera saludar a los macheteros de Atenco, ni a recibir un doctorado honoris causa de la UANL, ni a reunirse con globalifóbicos en la Macroplaza, ni a ver a AMLO. ¿Por qué?, por todo lo que dice en sus dos reflexiones, y por la manera en que se ha comportado en sus viajes al extranjero desde hace más de medio siglo.

Las cinco variables y los siete modelos básicos

José Elías Romero Apis
Excélsior

El problema del narcotráfico enfrenta dos bandos con posiciones que se debaten para combatir el flagelo: permisivistas vs. proscriptores

Segunda de tres partes

Los permisivistas

Los voceros del grupo que llamaremos permisivo centran su argumentación en el hecho de que el desafío de la humanidad, en este sentido, no tiene precedente en la lucha contra el crimen. Este planteamiento es innegable e irrebatible. Nunca antes los hombres nos habíamos enfrentado a un fenómeno delincuencial que cuenta con capacidad organizativa para operar, simultáneamente, en todo un continente o en más de uno; con recursos que, cada vez con más frecuencia, superan las posibilidades financieras de los países en donde actúan; y con estrategias de penetración en las esferas del poder y del dinero, hasta ahora incomparables.

Las cifras, cálculos y tendencias que hoy día se manejan más abiertamente y desde muy diversas fuentes tienen un común denominador son verdaderamente atemorizantes.

Podrá decirse que es exagerado afirmar que el volumen de las transferencias financieras internacionales ilícitas supera al de las lícitas. Podrá decirse que es fantasioso hablar de que en México existen 400 mil delincuentes dedicados a esta tarea, lo que los constituiría en el grupo armado más numeroso del país.

Podrá decirse que es pura figuración que en el mundo actual los centros decisivos de poder: Estado, medios, partidos, empresa, sindicatos, iglesias, universidades, entre otros, están amenazados y, en ocasiones ya tripulados, por las fuerzas del gang.

Quisiera poder convencerme de que aquello es, efectivamente, exagerado. Que lo segundo es fantasioso. Que lo último es exclusivamente figurativo. Que son afirmaciones producto de un temor infundado o, en el peor de los casos, de una irresponsabilidad inocua.

Pero vayamos a datos más concretos y menos caprichosos. Hoy en día el gramo de oro vale 500 pesos. Hoy en día, el gramo de cocaína tiene un valor de 300 pesos. Esto significa que, por primera vez después de treinta siglos de búsqueda, los hombres han encontrado una piedra filosofal que les permite producir a voluntad algo que pueda valer más de la mitad de lo que vale el oro. Y eso, considerando que nunca el oro ha estado tan caro, porque hace diez años la cocaína valía el triple que el oro.

Esto ha comprometido esfuerzos de Estado donde se ha invertido tiempo, dinero y sufrimiento, con múltiples complejidades en lo que concierne a la producción, distribución y financiamiento de narcóticos.

Década y media fue suficiente para modificar el panorama del narcotráfico y la farmacodependencia en términos objetivamente alarmantes. Hacia 1980 el tráfico internacional de algunos narcóticos, como la cocaína, se contaba por gramos, se desplazaba en vehículos comerciales y oculto en la más variada sofisticación de artículos y prendas de uso común. Para 1995 ese microtráfico era historia olvidada y leyenda lejana ante el embate de un tráfico internacional que se cuantifica todos los días en toneladas, que se desplaza en vehículos propios y con la conspicuidad que da la tecnología asociada a la corrosión moral.

Dicen, también, que se ha generado una lucha cada vez más desigual y, por lo tanto, más estéril para las fuerzas del bien ya que, a pesar de los esfuerzos invertidos, la actividad ilícita ha crecido más que exponencialmente a la relación que guarda con los esfuerzos invertidos.

Hasta aquí la tesis central del grupo permisivista.

Los proscriptores

Frente a ello, el bando de los proscriptores, hoy dominante en el panorama mundial, aduce razones no particularmente contradictorias, sino de las que podríamos llamar oblicuas.

Dicen ellos que son ciertos los males que ha causado la proscripción. Pero que peores serían los males de la permisión y, para ejemplo, señalan dos fundamentales: el daño físico y el daño moral que produciría la venta indiscriminadamente permitida y, por lo tanto, accesiblemente barata para todos los consumidores.

En materia de salud, el argumento ya es añejo. Ya en 1990 pude presenciar en la Junta Cumbre sobre Cocaína, organizada por la ONU, en Londres, que la conclusión central fue la de sostener la proscripción bajo el argumento de que la permisividad es lo que convierte al consumo moderado de drogas prohibidas en el consumo inmoderado de drogas lícitas y que eso ha hecho que las drogas lícitas, como el alcohol y el tabaco, hayan cobrado, históricamente, muchísimas veces más vidas que todas las drogas ilícitas juntas.

No está por demás recordar, aunque es harina de otro costal, que las principales adicciones en México y en otros países de menor desarrollo relativo son precisamente a las substancias lícitas y altamente tóxicas: los solventes e inhalables.

Adicionan el argumento moral y hasta el pedagógico o formativo. En una sociedad donde se hubiere otorgado el beneplácito a los narcóticos, ¿puede una familia aislarse de esa cultura? ¿Puede el padre de familia hacer que su hija no sea cocainómana y que no tenga amigas, jefes, empleados, maestros ni condiscípulos que lo sean? ¿Qué recomendaciones o consejos puede darle a su hijo a efecto de que la nuera no combine la heroína con la gravidez?

¿Es valedero comparar la Ley Seca norteamericana con las leyes antinarcóticos actuales? ¿Son culturalmente símiles el narcótico y el vino? Desde luego que no lo son en Occidente. El hombre occidental tiene una historia asociada a la del vino. Es parte de su alimentación, de su economía y de su religión. Ha aprendido a consumirlo en lo que tiene de comestible y a temerle en lo que tiene de temible. Pero el consumo de los narcóticos no está en su cultura histórica ni sabe qué hacer con ellos.

Las diversas variables y los distintos modelos

Ahora bien, cuando se habla de “legalización” de las drogas se está hablando, necesariamente, de un abanico muy grande y muy complejo de permisividades. No existe una forma única de arribar a dicha permisión y referirse a ella como si se tratara de una opción única dentro del menú, es un grave error.

La legalización realmente se integra con diversas subposiciones que van desde aquellas que proponen la abolición plena de las restricciones a la producción y venta de narcóticos; las posiciones de tolerancia, donde está la del suministro estatal gratuito a los adictos; la venta controlada en farmacias del Estado; y hasta un consejo regulador de calidades y cantidades.

Por ello debe tenerse en cuenta que las diversas posibilidades se mueven en, por lo menos, cinco grandes variables las cuales darán por resultado, también por lo menos, siete modelos básicos de permisividad. Veámoslos con un poco de mayor acercamiento.

1.La primera de ellas se refiere a la penalización o no penalización. En efecto, el manejo de drogas puede implicar la aplicación de un castigo legal, como ahora sucede con algunos narcóticos, o puede realizarse sin la menor consecuencia punitiva, como también ya sucede con algunos fármacos.

2. La segunda variable se refiere al reconocimiento o la indiferencia oficial. Esto tiene que ver con algunos aspectos de despenalización que no necesariamente llevan a un reconocimiento por parte de la ley sino a su simple indiferencia.

3. Una tercera variable se mueve en el terreno de la prohibición o la permisión, propiamente dichas. Esto ya implica aspectos de acción por parte de la autoridad y no simplemente su posicionamiento marginal.

4. De lo anterior se infiere una cuarta variable referida a la intervención o no intervención del Estado, en materia de narcóticos.

5. Por último, la quinta variable tiene que ver con la restricción o liberalización en el manejo de las drogas o narcóticos.

Con todo lo anterior, estamos en posibilidad de asomarnos, aunque sea muy brevemente, a los modelos básicos de permisibilidad en materia de drogas.

¡En la torre, señor Presidente!

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

La compasión no puede llevar al olvido. Florestán

La verdad es que el presidente Calderón debería haberles dado una patada, al menos en el trasero, a los encargados de las fiestas del Bicentenario de la Independencia, que lo han dejado colgado con lo más trascendente, por ejemplo, el monumento conmemorativo que con el tiempo habría de tener el peso referencial y emblemático de la columna de la Independencia, que inauguró el 16 de septiembre de 1910 Porfirio Díaz, al cumplirse el primer centenario.

Aquí y ahora nos enteramos de que ese monumento no lo va a inaugurar el Presidente, como estaba previsto, el día 16 de septiembre, en el aniversario. Y no lo va a poder hacer, tampoco, en septiembre de 2011, ni nadie le asegura que lo pueda hacer en todo ese año.

¿La razón?: un cuento.

¿La verdad?: un engaño. Engaño del que lo hicieron víctima al decirle, como a todos nos aseguraron, que el monumento estaría listo este 16 de septiembre.

Y ahora nos sale el secretario de Educación, Alonso Lujambio, con una historia que ni él se puede creer: no se podrá inaugurar porque estamos hablando de una estructura de acero inoxidable, un tipo de acero específico, que se ha comprado en Finlandia y que están forjando los tubos en Italia, con tres mil quinientas placas de cuarzo específico que sólo existe en Brasil y que se está laminando en Italia.

¡Qué tal!

Y que a eso hay que agregar un estudio prospectivo del clima a 200 años que lo podría afectar. Y que el cálculo de suelos estaba mal hecho.

¡Ah!, y que por ahora, a ver luego, costará casi el doble: 690 millones de pesos, cuando lo presupuestado eran 393 millones.

Y pregunto: ¿cuándo se enteraron de todas estas dificultades?

Y me contesto: cuando se dieron cuenta que todo lo que habían dicho a lo largo de meses resultó un engaño, un timo.

Y que el engañado, timado por estos funcionarios era el Presidente de la República y, con él, cien millones de mexicanos.

Además, la obra, que comenzó en octubre de 2009, se la dieron a Gutsa, una constructora sancionada por el gobierno federal por sus incumplimientos en la Autopista del Sol.

¿Así o peor?

¡Y luego se preguntan por qué el Presidente anda de malas estos días!

Retales

1. CORTE. ¿Por qué la Corte no ha procedido legalmente contra el arzobispo Juan Sandoval Íñiguez, quien acusó a sus integrantes de corruptos, diciendo, además, que no se retracta y que tiene pruebas de los sobornos?;

2. CRIMEN. ¿Qué irán a hacer ahora ante el asesinato del alcalde panista Edelmiro Cavazos Leal? ¿Quién sigue?; y

3. FOROS. El PRI asumirá los costos por la ausencia, esta mañana, de sus coordinadores legislativos en el Foro de Seguridad convocado por el presidente Calderón. Los lugares de Manlio Fabio Beltrones y Francisco Rojas se quedarán vacíos.

Nos vemos mañana, pero en privado.