agosto 26, 2010

De criminales a exterminadores

Ricardo Alemán
aleman2@prodigy.net.mx
Itinerario Político
El Universal

Las bandas del crimen organizado ya no sólo trafican y menudean con drogas, no sólo secuestran y controlan la piratería; no sólo comercian con indocumentados y manejan la trata de personas; no sólo hacen jugosos negocios con autos robados y sus partes…

No, resulta que ante la floreciente impunidad, los criminales han evolucionado de primitivos grupos violentos que peleaban por el control de corredores de paso y plazas, a poderosas bandas que controlan municipios y estados, hasta llegar a los cárteles que se valen del terror y la compra de autoridades de todos los niveles del poder público.

Pero hoy existe una nueva categoría en el crimen organizado. La de aquellos que se valen del exterminio de personas, como respuesta a todo aquel que se cruzan en su camino y no se adhieren a su causa; sea como consumidores o distribuidores de droga, halcones, solapadotes o sicario. Y ese es el caso de las 72 personas masacradas en el municipio tamaulipeco de San Fernando, a los que mataron por no aceptar “ser parte del negocio”.

Los 72 masacrados, no eran parte de una banda rival, tampoco competían “por el negocio”, y menos eran desertores o “chivatos”. Bueno, ni mexicanos eran. Cometieron el pecado de caer en manos de una banda criminal que intento reclutarlos y que, al no lograr sumarlos a su causa, los masacró. ¿Por qué?. ¿Por qué ese desprecio por la vida del que no está en la causa propia, aun sea una causa criminal?.

Porque al parecer el poder de las bandas criminales llegó al límite de la razón y —por ello—, cruzó el umbral de la causa superior. Ninguna vida vale si no está al servicio “del negocio”, de la causa superior, de esa raza superior que parecen creer ser los barones del crimen y la droga. La vida del que estorba, dice que no, del desertor, no vale y debe ser eliminada.

¿Qué es, si no exterminio, el ataque a centros de rehabilitación, donde han masacrado a decenas de jóvenes que luchaban por salir de la droga?, ¿Qué es, sino exterminio, la masacre de jóvenes en fiestas?, ¿Qué es, si no exterminio, el asesinato del candidato y virtual gobernador de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantó?, ¿Qué es, si no exterminio, el crimen del alcalde de Santiago, Nuevo León, Edelmiro Cavazos..?, ¿Y cuantos casos de exterminio existen, que no conocemos..?

Lo más grave es que nadie, en el Estado mexicano, parece preparado para el exterminio desatado por los criminales mexicanos; acaso parientes de los creadores de los campos de exterminio nazi.

EN EL CAMINO. Marcelo levantó los huevos, en señal de advertencia a Juan Sandoval. Y es que Marcelo sabe de qué lado masca la iguana. Sin duda se vive lo más candente de la disputa entre el GDF y la iglesia católica. Pero de eso hablaremos luego.

Demetrio fuera de sí

Joaquín López-Dóriga
lopezdoriga@milenio.com
En privado
Milenio

La intolerancia, desde la tolerancia, es intolerable. Florestán

Algo le debe estar pasando a Demetrio Sodi, delegado en Miguel Hidalgo, que pierde la cabeza, como el martes al mediodía, cuando incapaz de rebatir la evidencia que estaba mostrando María Amparo Casar sobre irregularidades y hasta ilegalidades en su demarcación, la llamó mentirosa.

María Amparo, en el programa de Radio Fórmula, hablaba de cómo han proliferado los bares en tiempos de Sodi a pesar de incumplir el tema del estacionamiento, asunto al que le dan la vuelta.

El delegado pidió entrar al aire, ella estuvo de acuerdo y lo hizo para insultarla:

—María Amparo Casar está totalmente equivocada y es una mentira lo que dice.

—¿Estás diciendo que María Amparo miente? —le pregunté.

—¡Así es! ¡Definitivamente! ¡Tal cual! —contestó un exaltado Sodi— ¡Está mintiendo!

Aquí pudo más la serenidad de María Amparo, y la solidez de su evidencia, que el arrebato del delegado, quien, por ejemplo, dijo no saber de la autorización de un nuevo antro, el Buda Bar, en avenida Masaryk, sin un cajón de estacionamiento, estando perfectamente informado del caso, como lo aceptaría sin darse cuenta por su arrebato.

Y más casos que no pudo desmantelar, por lo que recurrió a la descalificación de María Amparo, quien le siguió respondiendo con documentación.

No sé qué le pasa a Sodi, ese es su problema. Pero sí sé lo que está sucediendo en Polanco, donde todos los delegados llegan diciendo que van a ser diferentes y resultan iguales o peores.

Para allá va Demetrio Sodi.

Ojalá la intolerancia que mostró con María Amparo la tuviera con los dueños de antros y los desarrolladores de Polanco, que están tan contentos con él.

Retales

1. ¿AUSTERIDAD? A los 237 diputados del PRI les regalaron un iPad de 10 mil pesos, como recuerdo de su plenaria en Ixtapan de la Sal. El costo del recuerdo: dos millones 370 mil pesos. Cuando la Cámara apruebe su presupuesto les darán otra, como a los demás diputados;

2. ¿MEXICANA? Hay que saber quién es el comprador de Mexicana de Aviación por tratarse de una concesión del servicio de transporte público federal. Nos tienen que transparentar quién la compró, cuánto pagó, cuánto ha dado, cuál es su plan de negocios y el destino de la empresa. Despedir a todos los trabajadores, sin declaración de quiebra, es inaceptable e ilegal; y

3. MORADOS. Así están perredistas y panistas en San Lázaro, morados, tras la decisión priista de asumir la presidencia de la Cámara de Diputados. Habían dicho que sería para el PRD, con apoyo de su aliado el PAN. Pero el PRI reaccionó a sus alianzas y dijo no. A diferencia del Senado, donde se elige por mayoría simple, en la Cámara de Diputados es por mayoría calificada, dos terceras partes, que sin el PRI no se construye y que éste lograría con la suma de los verdes. ¿Entonces?

Nos vemos mañana, pero en privado.

'sAMLOnela' por Paco Calderón



Sigue llegando gente al estadio

Germán Dehesa
dehesagerman@gmail.com
Gaceta del Ángel
Reforma

Así es, amigos aficionados al deporte que Lou Gehrig y Napoleón Mc Graw amaron. El partido todavía no comienza (¿ya comenzó?... ¿y por qué no me avisaron?... yo aquí, diciendo babosadas)... el ampayer ya hizo la última revisión del cuadro y del jompleit y canta: ¡¡¡playbol!!!. Comienza la serie por el gallardete entre Las Tarántulas Urbanas de Valsequillo y Los Leones Histéricos de Ciudad Mante. El estadio Rodomiro "El Filibustero" Peniche está a reventar, que viene de reventa, no, no es cierto, era un chistorete; pero de que hay gente de a madre, la hay.

Toda esta horneadísima fantasía beisbolística me fue dictada por un hecho muy sencillo: no quiero y/o no puedo comenzar mi artículo. El real, el efectivo.

El objeto de tal artículo era y es el decirles que ¡muchas gracias! (en México decimos "chas gracias", pero a ustedes no quiero mermarles el agradecimiento ni una letra). Esta mañana desperté tardísimo, entre otras cosas porque anoche me dormí tardísimo, pero desvelarme hasta las orillas de la locura lo hago con frecuencia y, sin embargo, siempre me despierto a la hora señalada.

Ahora no lo hice así y todavía no sé muy bien por qué. No tenía ninguna cita programada (y si le hablo por teléfono a mis cuates-cuates, sé que la relación experimentará un notable descenso en intensidad, frecuencia y temperatura). Así es que preferí dedicar más de una hora a un romance con una cajita de Kellog's y con ello a esperar que el reloj de los seres civilizados diese una hora cristiana para hablar con mis informados y bibliografiados cuates.

Si lo piensan bien, esto de hablar por la mañana con los amigos, no deja de ser una ceremonia extremadamente ociosa (salvo en este ampliamente agradecido caso). Los temas de conversación suelen ser los mismos que los que nos obligan en las primeras planas de los periódicos (¡por cierto!, ¿ya vieron a la Miss Universo?: ¡lo sabía!, ¡lo sabía!, ahora que ya ha sucedido, nos damos cuenta de que resultaba perfectamente lógico que los divinos poderes no pudieran dejar a la ciudad de Guadalajara con ese martirio permanente que son las Chivas. Por eso les envió a Jimenita Navarrete, para que compensara tantos años de estar viendo al Tubo Gómez). Vuelvo a mi tema de las pláticas matutinas. Además de lo que ya dijeron en la TV y de lo que ya publicitaron los periódicos, hay amigos y amigas que todavía tienen largo tema para la conversación. Sin embargo, somos tan tontos de interrumpir este deleite diciendo: "tengo mucho trabajo". Existen, yo los conozco, amigos y amigas que ya superaron el fantasma laboral y que han juntado suficiente intrepidez como para llegar con su jefe, ponerle cara de perro y decirle: no me lo va usted a creer... Por supuesto que no se la creen, pero una chambita regularmente pagada todavía se puede conseguir.

Este artículo no es de consejos. Soy pésimo para esa materia. Además, hace frío, estoy ronco (y Rosa Elvira es sorda) y mi cerebrito, ya se imaginarán, nomás se menea como caldo de camarón. Creo que ante tanta inclemencia, lo mejor que podemos hacer es largarnos.

¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCCCLXXVIII (1878)

Sería muy reconfortante que a MONTIEL le tocara esta noche dormir a la intemperie.

Cualquier correspondencia con esta benévola columna, favor de dirigirla a dehesagerman@gmail.com (D.R.)

El Charco

Pablo Hiriart
phl@razon.com.mx
www.twitter.com/phiriart
La Razón

Ahora que el PRD y Ángel Heladio Aguirre Rivero han iniciado un romance para ganar la gubernatura de Guerrero, vale la pena preguntar a los perredistas si se acuerdan del nombre de esta comunidad: El Charco.

El Charco es una comunidad del estado de Guerrero, ubicada en el municipio de Ayutla de los Libres. Ahí ocurrió lo que el PRD llamó una masacre por parte del Ejército, y de la cual culpó al entonces gobernador interino, el priista Aguirre Rivero.

Fue en la madrugada del 7 de junio de 1998, cuando según las versiones de ONG y del PRD en aquel entonces, elementos del Ejército rodearon la escuela primaria Caritino Maldonado donde dormían varios indígenas que tomaban parte de una asamblea para tomar decisiones sobre proyectos productivos en sus ejidos.

De acuerdo con la versión del PRD, el ataque con disparos y granadas a la escuela donde pernoctaban los indígenas causó 11 muertos.

Además, hubo cinco heridos que, junto con 22 personas detenidas, fueron llevadas a la Novena Región Militar, en Cumbres de Llano Largo, donde según denunció el PRD, fueron torturados para declararse miembros de una agrupación guerrillera cercana al EPR.

El gobierno federal, respaldado por el gobierno estatal, informó por conducto del subprocurador José Luis Ramos Rivera que se trató de un encuentro fortuito entre miembros del Ejército y sujetos armados que abrieron fuego contra los uniformados.

Según la versión oficial, el enfrentamiento duró desde las 4:50 de la madrugada hasta las 11:00 de la mañana, y afortunadamente ningún miembro del Ejército resultó herido.

La alcaldesa de Atoyac de Álvarez, la perredista María de la Luz Núñez, envió una enérgica carta de protesta al presidente Ernesto Zedillo en la que rechazaba la versión oficial de un enfrentamiento casual.

El gobierno del estado, por su parte, hizo su tarea.

Cuando los indígenas ya estuvieron en un centro de reclusión y contaron con acceso a defensa jurídica, las autoridades estatales detuvieron al abogado que encabezó la defensa: Jesús Sánchez Sánchez.

Y en Chilpancingo, en el Congreso del estado, el priismo que tenía como líder nato a su gobernador Aguirre Rivero, hizo el siguiente pronunciamiento: “El EPR es el sector guerrillero del PRD, los dirigentes del PRD están al servicio del EPR, son quienes los están subsidiando”.

Bueno, el caso es que ahora el PRD, en su cruzada para “evitar el regreso de los caciques” en Guerrero, tomó la ruta de hacer candidato a gobernador a… Ángel Heladio Aguirre Rivero.

Tal vez la versión del PRD en torno a la llamada “masacre de El Charco” era completamente falsa.

Ahora que los perredistas cortejan a Aguirre, el mismo que gobernaba cuando la “masacre de El Charco”, deberían ofrecer una disculpa pública por haber mentido.

Lo que Calderón quiso decir…

José Contreras
expedientepolitico@yahoo.com.mx
Expediente político
La Crónica de Hoy

En los últimos meses del sexenio anterior era común que Rubén Aguilar, el cuarto vocero que tuvo Vicente Fox, precisara las declaraciones que había hecho el primer mandatario.

Quedó para el anecdotario la frase “lo que Fox quiso decir”, en alusión a las constantes precisiones que se veía obligado a hacer el vocero del presidente.

Ahora, muchos servidores públicos, entre ellos, el Presidente de la República, recurren a las redes sociales para precisar o ampliar declaraciones previas.

El presidente Felipe Calderón se ha convertido en un usuario cotidiano de Twitter, la más popular de las redes sociales.

Tener un presidente twittero puede ser novedoso y hasta positivo.

El problema es que no se sabe si lo que el presidente dice a través de Twitter se puede considerar como información institucional, o si se trata sólo de conversaciones informales, sin validez oficial.

En Twitter, el jefe del Ejecutivo ha tocado temas de gran relevancia, como el secuestro de periodistas, los problemas de Mexicana de Aviación y la guerra contra el crimen organizado.

Pero la información institucional ha chocado ya con los comentarios del presidente Calderón a través de Twitter.

Algo así ocurrió cuando el primer mandatario afirmó por la red social que la Policía Federal buscaba en Bosques de las Lomas a “un importante criminal”, mientras que la Secretaría de Seguridad Pública no informó oficialmente nada del aparatoso operativo.

El comentario no oficial pero público del presidente Felipe Calderón confirmó la versión extraoficial en el sentido de que ese día la Policía Federal intentó atrapar, sin éxito, al narcotraficante conocido como La Barbie.

El presidente Calderón utilizó Twitter para precisar una declaración que hizo en el marco del “Diálogo por la Seguridad” y que fue interpretada por un diario de circulación nacional en su versión on line como que el presidente decía que el Estado le va ganando la guerra al narco.

Ese día por la tarde, el primer mandatario recibió varios reproches de ciudadanos a través de Twitter por esa supuesta declaración, a lo que respondió que un medio de comunicación tergiversó sus palabras.

Ante la insistencia de los reclamos, el Presidente hizo un berrinche digital y le respondió a uno de sus impugnadores que le enviaría la versión estenográfica para que leyera textualmente lo que dijo.

El uso de las redes sociales para precisar o ampliar información puede tener un buen propósito, pero también conlleva riesgos y uno de ellos es el de exponer a la figura presidencial al reclamo directo, al escarnio o incluso al insulto.

El ex dirigente nacional del PAN Manuel Espino ha intentado en varias ocasiones debatir con el presidente Felipe Calderón a través de Twitter, lo que, de darse, colocaría a ambos personajes al mismo nivel.

El día que fue asesinado su sobrino, Manuel Espino criticó a través de Twitter al presidente Calderón por su estrategia para combatir al crimen organizado, y le pidió rectificar.

Las redes sociales hacen la comunicación más fluida entre ciudadanos, pero no parecen ser el medio ideal para una comunicación entre gobernantes y gobernados, debido al carácter no oficial de lo que ahí se expresa.

El secretario del Trabajo, Javier Lozano, anunció por Twitter el jueves de la semana pasada que al día siguiente habría “buenas noticias” en torno a Mexicana de Aviación.

Al día siguiente no ocurrió nada, pero el funcionario pudo haberse sacudido los cuestionamientos con el argumento de que su declaración no la hizo de manera oficial.

Sería bueno que nos aclararan si las redes sociales forman parte ya de la estrategia de comunicación institucional y si lo que a través de ellas se comunica es información oficial.

Si sólo se trata de comentarios informales o de chacoteo, también sería bueno que nos lo aclararan.

OFF THE RECORD

**HABLANDO DE REDES…

Durante la Conferencia Mundial de la Juventud, que se lleva a cabo en León, Guanajuato, se habló de la posibilidad de formar un ejército de jóvenes twitteros.

La idea, expresada por la secretaria de Turismo, Gloria Guevara Manzo, es convertir a 38 millones de jóvenes en promotores turísticos a través de las redes sociales.

Con esta labor de promoción, los jóvenes universitarios prestarían su servicio social.

**¿MAXIMATO EN LA CNC?

En el sector campesino del PRI se desató una guerra civil por la sucesión.

Cinco aspirantes a la dirigencia nacional de la CNC crearon una especie de TUCOC (Todos Unidos Contra Cruz)

Los aspirantes acusan al actual dirigente, Cruz López, de pretender manipular el proceso interno para dejar como sucesor a uno de los suyos.

Los aspirantes Adolfo Toledo Infanzón, Hilaria Domínguez Arvizu, Ricardo Chávez Pérez, Héctor Padilla Gutiérrez y Felipe Caldiño Paz no están dispuestos a permitir un maximato en la CNC.

**MESA QUE MÁS APLAUDA

¿Qué hay detrás del anuncio del PRI de que ocupará la presidencia de la Mesa Directiva de San Lázaro?... Mucho.

El coordinador del PRD, Alejandro Encinas, no le echó muchas ganas a la negociación para que ocupara la presidencia el chucho Jesús Zambrano.

Y los senadores del PRI jugaban con la posibilidad de que le prestaran la presidencia a un verde muy cercano a ellos, a Pablo Escudero, para ser exactos.

Por eso el anuncio madrugador de Francisco Rojas.

La marcha de Los Zetas

Lydia Cacho
Plan B
El Universal

No llevan capucha ni se molestan en cubrirse el rostro. Representantes de Los Zetas entran en las oficinas de diversos diarios del país, entregan las notas y con voz pausada, sin dramatismo, amenazan de muerte a editores de medios. El contenido se refiere al “daño” causado por el Ejército. Algunos publican esta información; quién puede culparles, si cada vez más procuradores y gobernadores recomiendan a directivos de medios que publiquen y no se arriesguen.

La marcha de narcotraficantes salió a las calles de Zacatecas. Esposas, hijos y hermanos de los delincuentes caminaron exigiendo su derecho “a una vida en paz”. Los vecinos distinguieron las camionetas blindadas con placas sobrepuestas, reconocieron a líderes narcomenudistas, a cuatro ex policías judiciales despedidos. Y como en un teatro del absurdo, la marcha pasó ante el pueblo y las autoridades. Las pancartas pedían que salgan los militares. La esposa de un famoso sicario llevaba el lema “No más niños muertos, fuera el Ejército”.

Lo cierto es que estamos ante un reto mayúsculo. Nadie la tiene fácil; ni los medios, ni la sociedad, ni las autoridades. En varios estados periodistas y vecinos distinguen a las numerosas familias que viven del narcotráfico y la delincuencia organizada (en sus negocios legales e ilegales), pero también es cierto que cada vez más personas se han resignado a vivir en un país en que la narcoeconomía ha resuelto los problemas de pobreza y desempleo. Para mucha gente, desde Chiapas hasta Chihuahua, el dilema no es si entrar o no en las narcoempresas, sino con qué cártel conviene hacerlo. Millones de personas no están de acuerdo con esta visión.

Este problema tiene muchas ramificaciones, pero aquí me ocuparé de una: la incapacidad del presidente Calderón para aliarse con las organizaciones civiles (OSCs) críticas y profesionales que desde hace décadas trabajan en sus comunidades contra la violencia, la corrupción y por los derechos humanos. Estas, que no pertenecen a las élites convocadas al Diálogo por la Seguridad, llevan años haciendo diagnósticos locales que permiten entender la compleja realidad. Son sus activistas quienes han creado redes sociales de prevención y educación. Y sí, también han documentado los casos de violaciones graves del Ejército y autoridades, y son críticas del sistema; sin embargo, su trabajo está centrado en la dignidad de las personas y son herramienta para desahogar posibles estallidos sociales. Fortalecer a las organizaciones civiles en este momento puede ser la jugada más importante del gobierno federal. Son ellas quienes conocen a quienes marchan, gobiernan y escriben por el país y a los que lo hacen para defender intereses oscuros. Un diálogo estratégico que respete las diferencias y se alíe en las coincidencias es herramienta contra el narcocinismo. Calderón necesita entender quiénes son sus verdaderos enemigos.

Horror contra migrantes

Miguel Ángel Granados Chapa
miguelangel@granadoschapa.com
Plaza Pública
Reforma

Hace apenas cinco semanas, el 16 de julio, el gobierno mexicano debió explicarse ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA respecto de su impasibilidad ante la migración golpeada por todos

Las 72 personas cuyos cadáveres fueron localizados anteayer cerca de San Fernando, Tamaulipas, eran migrantes indocumentados, secuestrados por una banda delincuencial que quiso extorsionarlos y ante la inutilidad de su exigencia los asesinó.

Esos seres humanos padecieron la pena extrema entre las muchas que sufren en su tránsito desde Centroamérica a Estados Unidos, que es su meta. Pobres entre los pobres en sus países pobres, se convierten en México en los más vulnerables entre los vulnerables. Toda circunstancia trabaja en su contra, y su desprotección es casi absoluta, pues las autoridades migratorias, obligadas a respetar sus derechos como personas, son, en el mejor de los casos, desidiosas en el cumplimiento de ese deber y, en el peor, parte de los mecanismos de hostigamiento a los infortunados que intentan cruzar el territorio mexicano, del Suchiate al Bravo. El colmo de los colmos es que a menudo personas, grupos y aun instituciones que pretenden auxiliar a los involuntarios viajeros en desgracia son criminalizados y considerados como cómplices de la trata de personas.

México -su gobierno, su sociedad- vive una bipolaridad atroz ante este fenómeno. Somos al mismo tiempo un país expulsor de su propia gente y el espacio donde los que vienen de otras partes pretenden, como los nuestros, llegar más allá de la frontera, y actuamos en sentidos contrarios según la perspectiva. Nos hiere y escandaliza la conducta de las instituciones norteamericanas, y de no pocos sectores de su sociedad, que agreden a los mexicanos que se internan en territorio norteamericano sin cumplir los requisitos de ley. La reciente reacción ante la ley antimigratoria de Arizona, vigente en general, salvo en sus porciones más ofensivas, que están sujetas a proceso judicial, sintetizó una de las caras de nuestra conducta ante el maltrato a los migrantes ilegales. Pero un maltrato semejante, y aun peor, se asesta en México a los centroamericanos y sudamericanos que pretenden llegar a Estados Unidos. Además de todo, en nuestro suelo sufren los embates de la delincuencia organizada, que secuestran y extorsionan, a veces en complicidad con agentes gubernamentales, cuando no son éstos, directamente, quienes practican esos delitos en su contra.

El fenómeno es complejo, pero no podemos decir que desconocido. Algunas de sus manifestaciones han sido explicadas por Jorge Bustamante, que además de conocedor de las migraciones a Estados Unidos en su carácter de académico, lo enfrenta desde su papel como relator especial de la ONU en esta materia. Además de centenares de recomendaciones al Instituto Nacional de Migración, una de las zonas frágiles del entramado institucional al que concierne este problema, en junio de 2009 la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió un Informe especial sobre los casos de secuestros en contra de migrantes. Y apenas hace cinco semanas, el 16 de julio, el Estado mexicano rindió ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos un informe sobre secuestro, extorsión y otros delitos cometidos contra personas migrantes en tránsito por territorio mexicano.

La CNDH preparó su informe del año pasado con el propósito de "difundir la preocupante frecuencia con la que los migrantes de origen extranjero afirman haber sido víctimas de secuestro... que en la inmensa mayoría de los casos permanece impune". También se propuso "alertar sobre la tendencia creciente de secuestros de migrantes y su correspondiente desatención por parte de las autoridades responsables de prevenirlo e investigarlo", así como "impulsar una actuación inmediata, integral y coordinada de los cuerpos de seguridad y de procuración de justicia para evitar que los integrantes de este grupo vulnerable sigan siendo víctimas de secuestro".

El informe tuvo, igualmente, como objetivo "proteger los derechos humanos de los migrantes... mediante la promoción de su acceso efectivo a la justicia y la protección... que está obligado a garantizarles el Estado mexicano" y "sensibilizar a las autoridades y a la sociedad de la gravedad, frecuencia y crueldad con que se llevan a cabo los secuestros de migrantes, para alentar la denuncia ciudadana y activar la acción gubernamental en contra de este delito".

Este reporte de la CNDH no satisfizo al gobierno federal, según lo expresó en su propio informe ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, como respuesta a lo dicho en la audiencia pública sobre la situación de los migrantes en tránsito en México, efectuada en marzo pasado. Con un lenguaje ambiguo, el gobierno de México dijo a aquel órgano de la OEA que "comparte plenamente la preocupación por la problemática del secuestro de personas migrantes y la necesidad de atenderla con urgencia... Sin embargo, no avala ni comparte las cifras de la CNDH debido a que se desprenden de una metodología cuyo propósito no es el de medir el fenómeno con precisión, sino alertar respecto a su existencia y posible incremento".

El sádico asesinato de 72 personas migrantes, que no pudieron ser extorsionadas porque no tenían nada con qué pagar, coloca al gobierno mexicano -y a las autoridades locales- más allá de la coartada numérica en que también en esta materia se escuda. La brutalidad de los homicidios nos coloca a todos en entredicho. No hay una complicidad generalizada ante el hecho en particular, pero no podemos nadie condonarnos la indiferencia que en términos sustantivos mantenemos ante esa suerte de genocidio que es el maltrato a los migrantes venidos del sur.

Cajón de Sastre

¿Cómo se identifica a un indocumentado? ¿Cómo se sabe quién es quien carece de papeles y se propone, entre otros fines, completar en la tierra que es su meta, Estados Unidos, su anhelo de vivir una vida que en su lugar de origen se le niega, incluida la conciencia de sí mismo? Supongo que no será fácil para los diplomáticos de El Salvador, Honduras, Ecuador y Brasil, de donde se presume partieron los migrantes asesinados en Tamaulipas, dar fe de que sus connacionales cuentan entre las víctimas de esa atroz matanza que al menos por el factor internacional que conlleva debe ser objeto de una indagación exhaustiva, la primera que ponga en claro cómo se privó de la vida a gente que sólo está de paso por México y padece en su trayecto no sólo toda clase de vejaciones y zozobras sino inclusive la muerte.

Inocuidad de la mariguana

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

La semana pasada, durante una reunión de casi dos horas con los senadores del PAN, a la hora de discutir el tema de la legalización de las drogas surgió una historia que no puedo sino compartir con los lectores.

La refirió el grato y elocuente senador César Leal, sinaloense, periodista y químico, nativo nada menos que de Badiraguato.

La anécdota tuvo lugar en algún momento de los años 70 en la Universidad Católica de Sinaloa, de cuya escuela de Ciencias Químicas Leal fue director, antes de convertirse en rector.

Leal fue invitado una vez, en su calidad de químico, a ser sinodal de un pasante que se recibía de abogado. El sustentante presentaba una tesis cuya adecuada valoración exigía conocimientos químicos.

La tesis del joven Francisco Guerra, hijo de un conocido abogado sinaloense, ostentaba el provocativo título Inocuidad de la cannabis indica en la conducta juvenil.

La disertación sostenía justamente la tesis que compendia su título: la mariguana no tiene consecuencia alguna en la conducta de los jóvenes que la fuman.

La provocación ahuyentó a dos de los cinco sinodales designados. Los tres restantes acudieron a una defensa de la tesis tan insólita como su contenido.

Antes de que el examen diera inicio, el sustentante declaró que en su texto había las pruebas suficientes de su dicho pero que aportaría una adicional.

Les confió entonces que 20 minutos antes había procedido a fumar una dosis sustantiva de cannabis indica y que invitaba a los examinadores a determinar si podían advertir en su conducta o en sus razonamientos alguna alteración sustantiva.

Procedió a defender su tesis por la siguiente hora y media sin que nadie pudiera advertir, en efecto, alteración ninguna ni en su conducta o su expresión.

Guerra recibió esa tarde su título de abogado y ejerció como tal hasta su muerte en un accidente de carretera, no atribuible a otra cosa que al adverso azar.

Las conclusiones de la tesis de aquel joven abogado, que llegaría a ser procurador de Sinaloa, son coincidentes con innumerable estudios posteriores hechos en todas partes del mundo, en particular, nos informó el senador Leal, en la Universidad de California en Berkeley, el estado donde a principios de noviembre habrá un plebiscito sobre la legalización total de la yerba inocua.

La anécdota referida, aclaro, no anticipa posiciones de senadores del PAN respecto de la legalización de la mariguana.