septiembre 01, 2010

“La Barbie” salvó el Informe

Carlos Loret de Mola
Historias de un reportero
El Universal

Al presidente Calderón le cayó en inmejorable momento la captura de Édgar Valdez Villarreal La Barbie. A dos días de tener que entregar al Congreso su IV Informe de Gobierno, el saldo en materia de seguridad, propuesta eje de su mandato, escalaba desastroso: más de 28 mil ejecutados, 72 inmigrantes masacrados, un alcalde muerto, dos coches-bomba y la creciente percepción ciudadana de que la guerra contra el crimen organizado la va perdiendo el gobierno.

El arresto de quien es denunciado por la autoridad como uno de los narcotraficantes más sanguinarios —innegable triunfo oficial— da una bocanada de oxígeno político al primer mandatario para romper la trágica racha de los últimos días: con el pretexto de que cayó La Barbie puede recordar las muertes y detenciones de otros capos de primer nivel —El Nacho Coronel, tres hermanos Beltrán Leyva, el hijo de El Señor de los Cielos—, y con ello abonar en favor de su causa en el corte de caja constitucional de los días 1 de septiembre.

La aprehensión de La Barbie prendió sin embargo varios focos rojos en el PRI. Primero, porque se trata de otro capo que vivía y se movía a sus anchas en territorio Peña Nieto, precandidato mejor posicionado en el tricolor de cara al 2012. Segundo, porque los episodios más dramáticos de las últimas semanas relacionados con el narcotráfico han tenido como escenario estados donde los gobernadores son priístas (Tamaulipas, Nuevo León, Chihuahua).

Tercero, porque empieza a funcionarle al presidente Calderón la estrategia de repartir costos políticos, en concreto, en los Diálogos por la Seguridad, su estrategia de exhibir a los gobernadores y alcaldes —sobre todo de oposición— como funcionarios que no se sienten responsables de brindar una mayor seguridad a sus ciudadanos y que le “echan la bolita” a la Federación.

Y cuarto —el que más en alerta tiene a los del tricolor que no quieren perder la ventaja en las encuestas que los marcan el partido con más posibilidades de llevarse la Presidencia si hoy fueran las elecciones—, el temor de que el primer mandatario Felipe Calderón y sus operadores políticos panistas ofrezcan a los poderosos capos encerrados los beneficios de un “testigo protegido” a cambio de que acuse a un par de gobernadores priístas de estar vinculados con el narco y con eso tumbar las preferencias a favor del PRI.

Y dicen, ya entrados en la sospecha: “seguro de eso se ríe La Barbie”.

SACIAMORBOS. En Baja California Sur, que tiene elecciones en febrero de 2011, tío y sobrino perredistas están peleados. El ex gobernador Leonel Cota ha roto con el actual mandatario Narciso Agúndez. Ninguno quiere perder el cacicazgo. Lo imperdible: el PRI ha detenido su proceso de selección de candidato... a ver si se fractura el PRD, los tricolores lo cachan y en una de esas Cota vuelve a casa.

Trofeos de guerra

Román Revueltas Retes
revueltas@mac.com
Interludio
Milenio

Si el supremo gobierno no detiene a los grandes capos del narco es porque no quiere. Pero, cuando logra capturar alguno entonces tampoco vale porque lo pactó. El asunto es no reconocer ni valorar ni apreciar nada de lo que hagan Calderón y los suyos. Ya se escuchan voces por ahí que dicen que la detención de La Barbie es muy sospechosa. ¿Por qué? Pues, porque no intervinieron ni el Ejército ni la Armada. Esos mismos criticones son los que reprueban, a su vez, la participación de estos cuerpos en la lucha contra el crimen organizado.

Édgar Valdez Villarreal sería, entonces, un “testigo protegido” de la DEA y todo esto, lo de su captura, es mero montaje para impresionar al personal. Como ustedes pueden ver, nada es lo nunca lo que parece en este país de suspicacia obligatoria y malicia por decreto. Y si, por ahí, te crees lo que llegan a informar las fuentes oficiales, entonces es que eres un bobo de irremediable ingenuidad o, peor aún, un gobiernista a sueldo.

En fin, permítanme celebrar de cualquier manera este suceso y señalar, encima, que la batalla del Estado mexicano ha dado resultados bastante concretos: decomisos de toneladas de drogas, detenciones, desmantelamientos de cadenas de distribución y fuertes golpes a las organizaciones criminales. Dicen algunos, sin embargo, que es una guerra que no se puede ganar. No estoy tan seguro de que esto se cierto aunque haya alcanzado el rango de un axioma indiscutible. De lo que sí estoy convencido, en lo personal, es de que no puede existir, en ningún Estado, un poder paralelo conformado por los delincuentes.

Las mafias tuvieron la capacidad de pactar, ahí sí, una especie de licencia para operar a sus anchas y mucha gente se había acomodado alegremente a esa paz temporal construida sobre tenebrosas complicidades. Pero las bases de una democracia liberal no pueden cimentarse de tal manera ni tampoco puede un sistema político aspirar a ninguna forma de legitimidad si se agencia, para guardar las formas, la colaboración de unos socios que operan fuera de la ley. Pues eso.

Danzón dedicado a...

Marielena Hoyo Bastien
producciones_serengueti@yahoo.com
Animalidades
La Crónica de Hoy

Refería Juan de Antioquia (347-407), luego santo, pero antes conocido también como Juan Crisóstomo dada su gran elocuencia, que habiendo dotado Dios a los demás animales de la velocidad en la carrera o de la rapidez en el vuelo, y de garras, dientes o cornamenta para su defensa, a los humanos nos había dado como fortaleza la creencia en él, y a ello me atengo… porque de otra forma difícilmente puede sobrevivirse sin esa terrible desolación en que nos dejó una de las más recientes fechorías del “crimen organizado”. Me refiero al asesinato de los 72 transmigrantes cuyo pecado fue simplemente querer salir de la pobreza. Sabrá Dios lo que pasaron antes de morir… las mujeres… Y lo peor es saber que hechos como ese son acciones comunes… ¿qué esperar entonces para la fauna, cada vez más abusada y maltratada?, pero…

Como la vida sigue… permítaseme entonces comenzar mi tema dedicando el primer danzón a Juan Rafael Elvira Quesada, Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que dedicado por entero a la próxima cumbre de Cancún por el cambio climático, debe tocar tierra un momento para decidir definitivamente el asunto CABO CORTÉS-CABO PULMO, si no quiere que le reviente públicamente para diciembre. Pero también se requiere su intervención contra QRR, ante la serie de irresponsabilidades y desconocimientos que terminaron con la vida de 158 polluelos de clarín-jilguero traficados por AUGUSTO RAMÍREZ ROMERO, toda vez que el calvario de los animales comenzó, sí, desde su captura, pero se remató al haber descortinadamente ordenado un Ministerio Público, que las delicadas aves fueran trasladadas a las ¿instalaciones? de la Brigada de Vigilancia Animal de la Secretaría de Seguridad Pública del D. F., donde tampoco se procedió debidamente, esto es, canalizando las criaturas donde tuvieran al menos una mínima oportunidad de sobrevivir. Lo anterior, sin menoscabo de ordenar a quien se deba, la implementación de recorridos de sensibilización por las Agencias del MP a cargo de la Procuraduría General de la República, ya que aunque supuestamente existe un protocolo para estos casos, tales funcionarios deben entender que el resto de animales son vida, que al igual que nosotros los humanitos también sienten física y emocionalmente, muriendo incluso más fácilmente. De otra manera sólo queda pensar que mejor ventaja hubieran tenido las crías en manos del infractor.

El segundo danzón va dedicado al Dr. Fernando Vargas Pino, titular de la Subdirección de Rabia y otras zoonosis de la Secretaría de Salud, por cuanto a raíz de que fueron ubicados focos rábicos activos en el Estado de México, no se previno al tiempo una posible e infundada reacción agresiva en contra de los perros. O sea, se cumplió, sí, con poner alto inmediato al riesgo, implementando para ello las medidas indicadas por Norma para eventos del tipo, más sabe Dios cómo y de qué forma fue informada o más bien aterrada la población, ya que al menos tengo conocimiento de tres casos, dos en el Municipio de Ecatepec (saludos cordiales a don Eruviel Ávila, su Presidente Municipal), y uno en Nextlalpan, donde se intentó el linchamiento eufórico de los canes. Dos salvaron la vida gracias a la intervención de aguerridas protectoras, pero lamentablemente un pitbuloide residente de Nextlalpan no corrió con la misma suerte y simplemente por salivar, seguramente a causa de su última perrería, fue diagnosticado con rabia por la gente que habiendo “llamado a la camioneta y no llegar el vehículo con el personal a tiempo”, procedió a la ejecución del animal colgándolo de un árbol y eso no se vale, como tampoco pasar por alto que algo o alguien falló en la aplicación del biológico preventivo en la entidad, demeritando así a uno de nuestros más confiables, mejores y reconocidos programas de salud. Por ello, solicito a nuestra máxima autoridad en rabia abrir un espacio de reflexión y análisis, ya que una cosa es proceder como está establecido y otra muy diferente hacerlo provocando una psicosis que está dando como resultado episodios de inmensa crueldad contra los canes.

El tercer danzón lo dedico a la estimada Nora Leticia Frías Melgoza, Subsecretaria de Participación Ciudadana y Prevención del Delito de la Secretaría de Seguridad Pública del D. F., puesto que corriéndome la amabilidad de informarme sobre la reacción del área a su cargo respecto al CASO CONDESA, me dejó más preocupada. Verán. Comunícame la funcionaria que desde el 10 de agosto del año en curso, o sea, más que inmediato a que nadie interviniera, y tan pronto se supo sobre la pretendida amenaza de darle muerte por medio de salchichas envenenadas a todo perro que osara transitar o permanecer sin correa en los parques México y España, personal operativo de la Brigada de Vigilancia Animal se avocó a realizar recorridos en busca de animales muertos, pero… realmente lo que se espera de una policía preventiva es precisamente que los animales no lleguen a ser cadáver, digo yo, que sigo esperanzada en que se lleve a cabo una acción coordinada entre la BVA y la policía cibernética, hasta dar con el origen del llamado criminal, que por ello mismo no debe ignorarse. Por otro lado, qué bueno saber que hay presencia constante de la BVA en los parques de la Condesa, puesto que son lugares donde a plena luz se imparten clases de adiestramiento canino, práctica que por noble que parezca está prohibida en el Artículo 25, Fracción X de la Ley de Protección a los Animales del D. F. , y hasta la fecha no se sabe de remisiones por el motivo, siendo especial responsabilidad de la Unidad referida conocer puntualmente el ordenamiento y proceder a su estricta vigilancia y cumplimiento, tal como corresponde también contra quienes “olvidan” las excretas de sus guaguás, y que provocaron y seguirán provocando levantamientos contra los animales, tratándose de una situación que si no se combate radicalmente, os lo aseguro, no mejorará, pues… contenedores para los desechos orgánicos los hay de tiempo. Aunado a ello, tenemos que al dejar libres a nuestros amados perros no tomamos en cuenta que hay gente o que no le gustan o que francamente les teme, como suele pasar de común con los niños más pequeños que se asustan tremendamente cuando algún perruno se les iguala, estallando en llanto y por lo tanto provocándose la inmediata y justa reacción de disgusto de los padres. Por cierto, respecto al uso obligatorio de la correa en los perros, la Ley de Cultura Cívica es muy imprecisa. Cita solamente como una infracción transitar libremente con los animales o transitar con ellos “sin adoptar las medidas de seguridad necesarias, de acuerdo con las características particulares del animal…” Algo habrá de hacerse entonces ¿no?

El cuarto y último danzón va dedicado a todos aquellos que como yo, estamos hasta el queque del maltrato a los animales. De ser así, súmense en contra de las “corridas de toros en México” visitando la ciberdirección: http://www.petitiononline.com/55400000/petition-sign.html, donde ya fichamos 23,554 sensibles personas. Para cualquier otro asunto o por el mismo.

Dejo a disposición mi correo electrónico: producciones_serengueti@yahoo.com

El PRI y sus modos

Denise Maerker
Atando Cabos
El Universal

Todos estaban en el entendido de que al PRD le tocaba presidir la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. Lo dicen los panistas, lo afirman vehementemente los perredistas, en ese entendido se quedaron los periodistas de la fuente, pero lo niegan los priístas.

¿Qué pasó? Que los priístas aún arrastran con dolor los resultados adversos de las últimas elecciones en las que en alianza el PRD y el PAN les quitaron las gubernaturas de Puebla, Oaxaca y Sinaloa. No lo perdonan. Sienten que el PAN se los chamaqueó al no cumplir con los acuerdos verbales, e incluso escritos, que habían hecho con el secretario de Gobernación, Francisco Gómez Mont, en el sentido de que no habría tales alianzas. Por eso ahora llegan a este periodo de sesiones en plan guerrero. Lo anunciaron sin ambages en su reunión plenaria la semana pasada en Ixtapan de la Sal. En su discurso inaugural, Francisco Rojas, su coordinador parlamentario dijo que el PRI desde 1929 “abrió los espacios de la libertad, construyó la democracia, reconoció la pluralidad y creó las grandes instituciones. Un trabajo consistente y productivo que sólo ha tenido un bache histórico, permitir que Acción Nacional gobierne este país”. Dijo también que: “el gobierno federal no se ha cansado de mostrarnos que está dispuesto a todo antes que permitir nuestro ascenso electoral”. Es la guerra. Lo de exigir la presidencia de la Mesa Directiva es sólo el principio. Buscan mandar un mensaje de fortaleza luego de que la noche de las elecciones lucieron bastante debilitados. Pretenden que sea una forma contundente de recordar que son la primera minoría. Quieren además tener esa posición con poder político y económico en sus manos en el año en que se dará la elección del Estado de México que en mucho definirá las condiciones en que se disputará la Presidencia en el 2012. Además, Beatriz Paredes termina su gestión al frente del PRI en marzo y están pensando acomodarla en ese puesto y no dejarla simplemente como una diputada más. No van a ceder.

El PRI está herido y no piensa dejar que le arrebaten la posibilidad de regresar a la Presidencia. Saben, y en eso no se equivocan, que Calderón intentará evitar por todos los medios quedar como el presidente que regresó al PRI a Los Pinos. Hay también una buena dosis de ánimo vengativo cuando anuncian que además de presidir la Mesa van a bajar el IVA un punto, buscan que le duela al gobierno en el bolsillo.

Un diputado de oposición decía ayer: todavía no ganan la Presidencia y ya sacaron el “cobre” autoritario.

Por lo pronto: ¡agárrense!

Los capos

Sergio Sarmiento
Jaque Mate
Reforma

"Una vez que escuchas los detalles de la victoria, es difícil distinguirla de la derrota".
Jean-Paul Sartre

El gobierno de la República ha asestado en estos últimos meses una serie de golpes contundentes contra líderes relevantes del narcotráfico. La detención de Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, el 30 de agosto, es importante, como lo han sido también las muertes de Nacho Coronel y Arturo Beltrán Leyva en los meses pasados. No pueden regateársele al gobierno federal estos triunfos.

Si los avances en la lucha contra el crimen organizado se midieran por el número de capos muertos o capturados, México podría estar levantando ya las banderas de la victoria. El problema es que ésta es una guerra que no se gana simplemente con la muerte o captura de dirigentes de bandas. De hecho, si la experiencia de estos últimos años nos dice algo es que cada muerte o captura de un capo abrirá las puertas a una nueva explosión de violencia.

Es natural. Las desapariciones de líderes no eliminan ni la demanda por la droga ni su producción. Simplemente generan vacíos de poder que, en un negocio tan rentable como éste, producen violentas batallas entre las nuevas generaciones de narcotraficantes.

Para los ciudadanos comunes y corrientes, que son las principales víctimas en la oleada de violencia de nuestro país, la captura de La Barbie no es por ello un triunfo. Si este hombre es realmente tan poderoso en el negocio del narco como se ha dicho, el éxito de las autoridades no puede ser más que el principio de una nueva pesadilla de violencia.

Entiendo que el gobierno no puede simplemente lavarse las manos y dejar operar en el país a los cárteles de la droga. La función de las autoridades es hacer cumplir la ley; y la ley vigente, deseable o no, prohíbe el tráfico de estupefacientes. No es posible que permitamos que grupos de delincuentes dicten las reglas que debe seguir la sociedad.

Por otra parte, La Barbie -como otros dirigentes de los cárteles de la droga- ha acumulado un buen número de homicidios y de otros crímenes a lo largo de los años. No es un simple vendedor de drogas, un negocio en que las víctimas quieren ser víctimas.

El que sea inevitable actuar contra los grandes capos no significa, sin embargo, que su captura o muerte vaya a eliminar la violencia o el comercio de drogas. En este sentido, la victoria para el gobierno es muy distinta de la que quisiéramos tener los ciudadanos que deseamos vivir en tranquilidad y seguridad. El Presidente puede estar orgulloso de haber capturado o matado en los últimos meses a tres de los capos más importantes del país, pero esa victoria se reflejará seguramente en un mayor sufrimiento para los ciudadanos.

De hecho, el gobierno parece haber saltado a una de esas guerras en que la victoria es realmente imposible. Las fuerzas del Estado no tienen otra forma de pelear que capturar o matar a los capos del crimen organizado. Reducir la demanda o eliminar la producción de drogas es virtualmente imposible. La consecuencia es que cada victoria lleva dentro de sí las semillas de reacomodos violentos en un mercado cuyos factores esenciales no se han modificado.

Si somos realistas, debemos reconocer que el gobierno está peleando una guerra que quizá sea importante pero en la que es imposible alcanzar la victoria, porque cada triunfo fortalece al enemigo.

SIN PRESIDENTE

Hemos pasado del día del Presidente al Informe sin Presidente. No podemos echarle la culpa al primer mandatario. No fue él quien impidió el ingreso de Vicente Fox al Palacio Legislativo en 2006, ni quien le pidió a Felipe Calderón que se presentara a entregar su informe escrito en el 2008 pero sin pronunciar palabra. Tampoco fue el Ejecutivo quien enmendó el artículo 69 de la Constitución para eliminar la presencia del Presidente en el Congreso. No tengo duda, sin embargo, de que como ciudadanos hemos perdido algo importante al permitir la creación de este Informe sin Presidente.

La Barbie y la estrategia

Jorge Fernández Menéndez
Razones
Excélsior

No hay otro modo de combatir al crimen que una lucha frontal, de recuperación de territorios combinada con un trabajo de inteligencia.

Hoy el presidente Felipe Calderón presentará su IV Informe de Gobierno, pero ayer presentó, en el cuartel de mando de la Policía Federal (un logro institucional de su administración) uno de sus mejores argumentos: a Édgar Valdez Villarreal, este criminal apodado La Barbie, responsable de innumerables crímenes y uno de los actores más importantes y sanguinarios de la guerra entre los cárteles de la droga.

El mismo lunes de la detención de La Barbie, en la encuesta de Ulises Beltrán para Excélsior, se apreciaba una notable caída en el índice de aceptación de la gente respecto a la lucha contra el narcotráfico. Y, como viene ocurriendo desde hace semanas, muchos políticos y analistas, algunos con conocimiento del tema, otros por simple imitación, han reclamado un cambio en la estrategia anticrimen. La caída de La Barbie podrá mejorar esa percepción social pero difícilmente cambiará esas opiniones porque suelen estar profundamente ideologizadas (ayer se llegó a decir que la captura era parte de un montaje para ocultar la separación de tres mil elementos de la PF, cuando esa limpieza debe ser considerada un avance para mantener con la menor contaminación posible el principal cuerpo policial del país).

El hecho, ya lo hemos dicho en varias oportunidades, es que la estrategia es correcta: no hay otro modo de combatir al crimen organizado que una lucha frontal, de recuperación de territorios que se combine con un trabajo de inteligencia que golpee a sus principales operadores o los deje en condiciones muy difíciles de operar. Todo ello en un contexto de cooperación internacional imprescindible (una cooperación que podrá afianzarse si efectivamente La Barbie termina siendo deportado, luego de ser interrogado exhaustivamente en México, a Estados Unidos). Se podrá argumentar que una estrategia que ha dejado más de 23 mil muertos no puede ser la correcta, pero el hecho es que ese incremento de la violencia va de la mano con un deterioro operativo y de valores (porque incluso entre esos grupos delincuenciales en el pasado los había), como lo puso de manifiesto la matanza de migrantes en San Fernando, que ha dejado la violencia en manos de sicarios de baja estofa, desechables y cada día más crueles. Lo cierto es que el grado irracional de violencia está manifestando el deterioro, no el fortalecimiento de esas organizaciones. El crimen organizado no prospera en un ambiente de violencia y muerte, acosado por las fuerzas del Estado y por sus propios competidores. La delincuencia organizada prospera en un ambiente de relativa estabilidad y manteniendo espacios de control territorial. Es difícil para ellos, como para cualquier empresa, aunque sea delincuencial, hacer negocios en medio del caos. Los únicos que se aprovechan de ello son, precisamente, los que están en el negocio directo de la violencia: los sicarios.

Por eso se puede explicar que personajes como Valdez Villarreal, Los Zetas, los de La Familia Michoacana, La Línea, o los jefes de las pandillas que comienzan a aparecer cotidianamente, hayan alcanzado tanto protagonismo en estos enfrentamientos. Y de allí la importancia de golpes de estas características, que provocarán otros hechos de violencia por la disputa inevitable entre sus sucesores. Una violencia que, paradójicamente, cada día dificulta sus negocios.

El problema no es la estrategia, sino la política. Y lo es porque la falla está en la estructura policial y de seguridad en los estados y los municipios. Lo que ha fallado ha sido el cálculo de resistencia de esas fuerzas policiales locales que estaban mucho más permeadas por la delincuencia de lo que se suponía originalmente y se encuentran incapacitadas para enfrentar los efectos colaterales de la lucha contra el crimen organizado, la extorsión, el robo y el secuestro, todos delitos del fuero común cometidos, cada vez más, por las ramificaciones del crimen organizado. Y el problema es político porque existe resistencia (por muchas razones, algunas comprensibles, otras mezquinas) de gobernadores y de presidentes municipales para reformar a sus cuerpos de policía y establecer nuevos esquemas de seguridad pública en coordinación con el gobierno federal, y por la incapacidad política de éste para hacerles transitar ese camino, una incapacidad que ha estado marcada, también por las diferencias internas (otro problema eminentemente político, no de estrategia) en el Gabinete de Seguridad. La solución está en la voluntad y el talento político para darle cauce a esa estrategia de seguridad. Y eso, en el último tramo de este gobierno federal, debería ser en beneficio de todos los actores: de los que ahora están y de los que legítimamente quieren llegar.

Ley y realidad

Héctor Aguilar Camín
acamin@milenio.com
Día con día
Milenio

Perseguir la violencia asociada al narcotráfico más que al narcotráfico mismo, como he sostenido en columnas anteriores, puede sonar cínico, pues se trata de ofrecer un pacto tácito de tolerancia al tráfico ilegal si no afecta con violencia y crímenes colaterales la seguridad de ciudades y ciudadanos.

El cinismo deja de serlo cuando quien lo propone propone también legalizar lo que hoy perseguimos. La legalización tendría menos costos para México de los que tiene la persecución.

Pero ya que la legalización cabal es imposible sin la anuencia estadunidense, no así el debate sobre el tema, fundamental para pensarlo con amplitud, lo que propongo en el fondo es un ejercicio de humildad y realismo, y un cambio de rumbo hacia la homologación paulatina de las prácticas mexicanas con las estadunidenses.

Nuestra fortaleza institucional no sólo no alcanza para ejecutar la prohibición vigente del tráfico de drogas, sino que se llena de nuevos agujeros cada vez que intentamos hacerla efectiva.

Hemos fracasado una y otra vez: en los 70 con la Operación Cóndor, en los 80 con la limpia de Guadalajara que dio lugar a la primera gran proliferación de la hidra del narco, en los 90 con un zar antidrogas que resultó ser el zar de las drogas, en los últimos años con la estrategia de lucha contra el narco.

No, no podemos frenar el paso de drogas prohibidas al gran mercado del vecino del norte. Tampoco pueden hacerlo Estados Unidos, que ejerce en la práctica una política de tolerancia controlada al tráfico y el consumo.

La diferencia es que el tráfico y el consumo de drogas no representa para EU una amenaza de seguridad pública, violencia intolerable ni destrucción institucional. Para nosotros sí.

Tenemos que encontrar la fórmula estadunidense de lidiar con este problema, ya que partimos de la irracionalidad común de prohibir con leyes y perseguir con policías una ley inexorable del mercado, diría Leo Zuckermann, que es la de la oferta y la demanda.

Lo mismo puede decirse del tráfico de trabajadores ilegales mexicanos, centro y sudamericanos.

México no puede detener el flujo ilegal de drogas ni el flujo ilegal de trabajadores que corren a los grandes mercados de ambas cosas que hay del otro lado de la frontera.

Estados Unidos tampoco. Vive con millones de trabajadores ilegales en su territorio y con el mayor mercado de drogas prohibidas del mundo, evidencias suficientes, multitudinarias, de que no puede aplicar sus leyes en la materia.

Debemos homologar nuestras prácticas de administración de esos mercados más que nuestras prácticas, hasta hoy infructuosas, de combatirlos.