septiembre 03, 2010

'A mí no me ofende la caricatura..." por Paco Calderón



Apagón tecnológico; más competencia en TV

Marco A. Mares
marcomares@eleconomista.com.mx
El Economista

Se adelanta más de una década el apagón analógico previsto originalmente para el año 2021. Previsiblemente el gobierno tendría que realizar una inversión multimillonaria para subsidiar la transición con decodificadores por una suma que ronda los 1,000 millones de dólares en cuatro años. Pero podría recaudar 10 veces más del subsidio que se aplique, con la licitación del espectro de la banda 700 que se libere con la transición del analógico al digital.

El apagón analógico lo decretó ayer el presidente Felipe Calderón, que abiertamente ha dicho que uno de los sectores más importantes para el desarrollo económico y la atracción de inversiones es el de la industria de las telecomunicaciones.

Con la televisión digital arrancaría una era de mayor competencia en el servicio de televisión en México, en el que hoy predominan las dos grandes televisoras del país: Televisa, de Emilio Azcárraga Jean y TV Azteca, de Ricardo Salinas Pliego.

La televisión digital permitirá la participación de más proveedores del servicio de televisión. Y con esa posibilidad hay quienes piensan que incluso podría integrarse una tercera cadena nacional.

Pero más allá de las especulaciones, lo cierto es que México se inserta en el camino que han seguido los países desarrollados en la transición de la televisión analógica a la televisión digital, entre ellos Estados Unidos y otros que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Las economías menos desarrolladas como África realizarán el apagón analógico hasta el 2020 como originalmente estaba previsto en México.

¿Y para qué realizar el apagón analógico -seguramente usted amigo lector, se estará preguntando-; bueno, pues la respuesta es sencilla: el beneficio de la conversión digital permite una mayor oferta de canales de TV gratuita.

Dividendo digital, más recursos al Estado

La digitalización favorece la asignación de más canales radioeléctricos destinados a la radiodifusión, lo que permite fomentar la competencia en la industria de la televisión y promueve el desarrollo de nuevos productos. Al mismo tiempo, la liberación de espectro radioeléctrico que se registra al transitar de la televisión analógica a la digital redunda en lo que se conoce como el dividendo digital. Esa capacidad adicional puede utilizarse para el desarrollo de nuevos servicios de telecomunicaciones.

México tendrá un dividendo digital de 108 Megahertz de la porción actualmente destinada a los canales de televisión 52 y 69, y que comprende las bandas 698 a 806 Megahertz, lo que se identifica como la banda de 700 Megahertz. Estados Unidos por ejemplo, al transitar de la TV análoga a la digital liberó la banda de 700 Mhz y licitó una porción de ese espectro para servicios de telecomunicaciones y obtuvo ingresos para el Estado, además de que promovió una mayor competencia en servicios móviles de telecomunicaciones.

En consecuencia, en México, con la liberación del dividendo digital, el Estado mexicano podría realizar licitaciones y obtener recursos.

De acuerdo con datos del INEGI, que derivan de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2009, en México 68% de la población depende de los servicios de televisión abierta.Por eso es previsible que la mayoría de los mexicanos se beneficie con una mayor oferta de canales de televisión.

A quienes seguramente preocupará el apagón tecnológico es a aquellas empresas cableras que no se han modernizado y no han aumentado su eficiencia. Para ellos la televisión digital será una competencia directa.

Por otra parte, el tema muy probablemente sea objeto de politización y el argumento previsible es si el Presidente de la República tiene facultades para tomar decisiones en materia de radiodifusión, cuando recientemente la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió que el tema es facultad de la autónoma Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) que preside Mony de Swaan. Al tiempo.

Mercadotecnia del futuro

Ayer se realizó el seminario “Ojos que no ven, Corazón que no siente, Engagement Marketing”, organizado por la Vicepresidencia de Comercialización de Grupo Televisa, que encabeza Alejandro Quintero. Allí se presentó la última tendencia en herramientas de mercadotecnia y publicidad.

Participaron los destacados especialistas: Mohanbir Sawhney, de India; Shelly Palmer, de Estados Unidos, y Martin Lindstrom de Nueva Zelanda.

Analizaron temas como: el uso de redes sociales para comunicación de empresas; el consumo de televisión por Internet, y los impulsos que motivan la compra de los consumidores.

CUENTOS VERAS

Hoy el Servicio de Administración Tributaria, que encabeza Alfredo Gutiérrez Ortíz Mena, lanza con bombo y platillo la firma electrónica.

Viene una nueva era de más competencia y mayor calidad en la televisión mexicana. El próximo año inicia el apagón analógico, cuya conclusión está prevista para el año 2015. El gobierno podrá usufructuar el dividendo digital.

Presidente descafeinado

Adrian Trejo
atrejo@callemexico.com
Calle Mexico

No hubo, en el mensaje del presidente Felipe Calderón, un nuevo decálogo para sus siguientes dos años ni el mensaje político que generalmente ocurre y es la nota principal de los diarios al día siguiente.

Fue un resumen de lo que antier habían dicho por separado los Secretarios de su Gabinete Legal.

Acaso el anuncio de la mudanza de la televisión análoga a la digital –programada para el 2020 y que mediante un decreto se adelantó- y la enésima petición para que todos, partidos y ciudadanos, respalden la lucha del gobierno federal contra el crimen organizado.

Nadie duda de las intenciones presidenciales a favor de un México mejor, con mayor justicia y menos pobreza; con certeza jurídica y menos corrupción.

Pero tampoco se puede negar que el de ayer fue un mensaje totalmente descafeinado, por decirlo de alguna forma. ¿Estará desanimado el Presidente?

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La senadora priísta Rosario Green, no quiso hablar sobre el veto presidencial a la Ley General de Cooperación Internacional para el Desarrollo, aprobada en la Cámara Alta a propuesta suya.

El presidente Calderón justificó el veto con el argumento de que son responsabilidad y obligación del Ejecutivo federal las directrices de la política exterior.

Calderón acusó al Senado de invadir responsabilidades exclusivas del Ejecutivo Federal.

"En ese sentido, se comparte el criterio de importancia que motiva la presentación de la iniciativa. Sin embargo, éste incorpora diversos elementos que no son congruentes con principios constitucionales de suma relevancia como la división de poderes y particularmente la facultada exclusiva de la división de política exterior, así como el principio de distribución de competencias entre los ordenes de gobierno y órganos constitucionales", establece el Ejecutivo en el documento entregado al Senado.

* * *

Luego de desayunar en un hotel del centro de la ciudad, los gobernadores del PRI –electos y en funciones- decidieron trasladarse todos en un autobús al Palacio Nacional para escuchar el mensaje del presidente Felipe Calderón con motivo de su IV Informe de Gobierno.

Dicen que la decisión fue consensuada y con ella pretendieron enviar un mensaje de unidad al gobierno federal.

Y el que tenga oídos para oír, que oiga porque el mensaje tiene que ver con las discusiones que vienen en materia presupuestal.

Y créalo, eso sí tiene muy preocupados al gobierno federal y su partido.

A ver si a la hora de discutir el reparto de los dineros no se resquebraja la presumida unidad priísta.

* * *

Ahora que estamos tan justos de mentes lúcidas, se le ocurrió morirse a Germán Dehesa.

Escritor, dramaturgo, pero sobre todo un lector feroz, Dehesa tuvo la genialidad de convertir sus tragedias en comedias para divertimento de sus muchos lectores.

Poseedor de una finísima ironía y de un humor negro como pocos, Dehesa deja huérfanos de historias a sus muchos lectores y desamparada a la “Rosachiva’’.

De veras Germán, contigo no se puede. Hasta Montiel te va a extrañar. Nosotros ya lo hacemos.

En el IV Informe

Pablo Hiriart (@phiriart)
phl@razon.com.mx
La Razón

El discurso del Presidente en el IV Informe fue una muy buena pieza oratoria: bien estructurado y bien expresado. El contenido da para todo, pues hay aciertos innegables, como la desaparición de Luz y Fuerza del Centro o el avance del Seguro Popular, y fracasos inocultables como el desastre educativo. Fue indulgente con sus debilidades y descarnado en su diagnóstico de la inseguridad.

Luego de casi tres semanas de Diálogos sobre la Seguridad, el Presidente no recogió ninguna crítica e insistió en lo suyo.

Ante las encuestas que revelan que el 70 por ciento de la población considera inadmisibles los elevados costos en vidas humanas que se pagan con la actual estrategia de combate a la delincuencia, Calderón anunció más víctimas.

Fue anticlimático en ese aspecto. Voy derecho y no me quito. Vienen más muertos, sólo así se logrará el debilitamiento de los cárteles. ¿Y si no? Definió sin ambages a la delincuencia organizada como el principal enemigo de la paz y la libertad de México.

Dio en el blanco. Así es. Pero por tratarse de un enemigo común y poderoso, debió haber concedido algo a quienes piensan diferente de su estrategia.

Con los gobernadores tuvo comedimiento. Los invitó a redoblar esfuerzos para mejorar sus policías. ¿Redoblas esfuerzos? Hay algunos (no todos) que no han hecho nada y por eso no habrá resultados positivos. ¿Qué esfuerzo ha hecho Hernández Deras en Durango? ¿O Zeferino Torreblanca en Guerrero?

La gran piedra en el camino a la seguridad es que las policías estatales no son confiables y así no hay salida, ni con mandos únicos ni con mandos dispersos.

Al poder judicial le fue bien. El Presidente no lo tocó en su discurso, luego de haber acusado, semanas atrás, que la justicia estaba al servicio del mejor postor.

Lo vehemente del discurso presidencial estuvo en la convocatoria a la unidad.

Con toda razón recordó que cuando hemos estado divididos, perdemos. Y unidos podemos vencer.

Bravo, bonito concepto. Pero esas expresiones hay que pasarlas por el tamiz de la realidad.

El gobierno ¿ha sido promotor de la unidad? ¿O a través de su partido ha alentado la confrontación en lugar de los acuerdos? En todo caso parece saludable que el Presidente convoque a la unidad con esa carga emotiva que tan bien le imprimió a su discurso.

Saludable, pues lo que se ve en el horizonte cercano es una colisión deliberada para descarrilar al puntero en la carrera de la sucesión presidencial. Vienen días importantes. Días de definiciones. Por sus actitudes los conoceréis.

¿Presidente de la des-transición?

Emilio Álvarez Icaza
Espacio Civil
El Universal

Llegamos a su cuarto Informe en un momento en el que las acciones de gobierno no alcanzan a generarnos una percepción de que el país tiene rumbo y de que estamos mejor.

La imagen del presidente Felipe Calderón Hinojosa caminando en Tlacotalpan con el agua hasta cerca de la cintura es un reflejo de su gobierno y del país, debido a la cantidad de problemas y la forma en que se enfrentan. No sólo no los resuelve, sino que genera cualquier cantidad de olas. Su voluntad no es suficiente y, a veces, eficiente para afrontar la gravedad de la situación.

Llegamos a su cuarto Informe en un momento en el que las acciones de gobierno no alcanzan a generarnos una percepción de que el país tiene rumbo y de que estamos mejor. No se ve quién salga a defender al Presidente, más allá de su propaganda, sus empleados y algunos miembros de su partido. No lo hacen los ricos (ahora amenazados por la inseguridad), ni la clase media (empobrecida y cada vez con mayor carga fiscal) y menos los pobres (hambrientos, desempleados y excluidos). Incluso se ven signos de que la élite que lo ha apoyado muestra cada vez mayor distancia y reserva e incluso cierta desilusión.

Cabe agregar que el grave problema de la inseguridad y la violencia no tiene visos de controlarse o disminuir. Quedan en evidencia la forma y el fondo con las que el presidente Calderón decidió enfrentar este reto. Empezó como una “guerra” que muchos piensan que es de Calderón, menos él, que repite una y otra vez que es de todos. Parte fundamental de esta problemática estriba en que el Presidente inició y desarrolló esta “guerra” lejos de un planteamiento y acción de Estado. Ahora es preciso tener clara la dificultad que existe para que se asuman responsabilidades colectivas ante decisiones individuales, por muy Presidente que sea el que las tomó.

No contamos con un sistema de procuración, impartición y administración de justicia que nos dé seguridad y que haga de la impunidad una excepción, no una norma. La dramática situación de los migrantes es un claro ejemplo de lo que no se atendió y se dejó crecer hasta llegar a niveles de alarma mundial y de gran vergüenza y dolor nacional.

Hay que hacerse cargo de que la crisis económica internacional ha jugado en contra, que problemas incontrolables e imponderables se han presentado (influenza y desastres naturales), pero también es preciso ubicar que después de 10 años de gobiernos de Acción Nacional, el argumento de las inercias y herencias está más que desgastado.

Estamos ya, no sólo en el estancamiento de la transición democrática, sino que en algunos campos, como el de derechos humanos, vivimos francos retrocesos. Felipe Calderón tiene más de una tercera parte de su periodo de gobierno para evitar pasar a la historia como el Presidente del retroceso de la transición democrática, el Presidente de la des-transición. El mensaje de ayer en cuanto mudar a la era digital da algunas señales en esa dirección.

Germán

Sergio Sarmiento
Jaque Mate
Reforma

"... ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar". Antonio Machado

El hecho de que no haya publicado su columna ayer me dio mala espina. Tenía que ocurrir algo verdaderamente importante para que Germán Dehesa no compartiera su pensamiento con los lectores.

Tampoco me gustaba, debo decirlo, que súbitamente le hubiesen empezado a llover tantos homenajes. Los reconocimientos deben darse a quienes han terminado ya su trayectoria, pensaba yo, y Germán tiene todavía mucho que escribir, que reflexionar, que darnos a sus lectores y amigos.

Si bien, como él mismo reconocía entre sonrisas, estaba bastante golpeado por la vida, Germán no era un hombre viejo. Tenía apenas 66 años de edad. Su columna fue publicada por última vez apenas este miércoles 1o. de septiembre. Su sentido de humor mordaz, sus reflexiones políticas, sus peticiones para apoyar a quienes menos tienen estaban presentes con toda su fuerza.

El 11 de agosto Germán recibió un homenaje como Ciudadano Distinguido por el gobierno del Distrito Federal. Hoy mismo tendría otro de la Universidad Nacional Autónoma de México. En unos días más le tocaría el turno al gobierno de Veracruz. Parecía que súbitamente todo el mundo quería ofrecerle un homenaje a un hombre que se había convertido en un compañero cotidiano de muchos gracias a una de las columnas más leídas del país.

Yo fui más afortunado que muchos. Tuve la ocasión de conocer a Germán desde hace años y de gozar de su amistad y de su ingeniosa conversación. El sentido del humor que hizo famosos sus escritos lo tenía también en las reuniones en las que coincidíamos.

Su cultura era enciclopédica, aunque amplia y a veces desordenada. Con él se podía hablar de todo, desde Borges hasta el último juego de futbol, particularmente si era de sus amados Pumas, pero también de futbol americano, de música o de política.

A veces parecía que no había asunto que no pudiera tomar y transformar para convertir en humorístico. Pero al mismo tiempo parecía que no había límite a su capacidad para interesarse por la suerte de los demás y para ayudarlos. Podían ser los tarahumaras, sumidos en el frío del invierno y a quienes había que llevar cobijas, o los damnificados de alguna inundación en el sur del país.

Germán no tenía paciencia con quienes limitan su generosidad con un "No se puede". Para él no había nada imposible. Si la ayuda que había logrado reunir para algunos damnificados estaba varada en alguna bodega y necesitaba un camión o un avión para llegar a su destino, él encontraba ese transporte de una manera u otra.

Algunos lectores casuales no entendían la popularidad de las columnas de Germán. "Pero si siempre habla de su familia", decían. Y quizá lo hacía con frecuencia. Sus escritos, sin embargo, estaban marcados también por reflexiones profundas sobre la naturaleza humana y sobre los problemas del país, y se desarrollaban con un lenguaje ágil y lleno de recursos populares y cultos que hacían una delicia la lectura. Cientos de miles, quizá millones de lectores en todo el país, por otra parte, lo consideraban ya parte de su familia.

Me da gusto leer que murió sentado en su sillón y rodeado de miembros de su familia. No habría existido peor tortura para este hombre forjado en la libertad que permanecer atado durante meses a los tubos de un hospital. Emprendió el último viaje, como decía Machado, "ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar". Aunque también lo hizo acompañado, lo sé, por los pensamientos de tantos a los que siempre supo dar un toque de alegría, un momento de reflexión.

Transición digital

El presidente Calderón ha decidido adelantar la transición digital. Originalmente la fecha del gran apagón analógico estaba programada para el 2021. Ahora se está planteando el 2015 para el momento en que sólo habrá señales digitales. Me parece una medida sana. La digitalización permitirá contar con mayores servicios y mayor competencia en el mercado de la televisión, siempre y cuando los burócratas no lo impidan.

Notas sobre el mensaje presidencial

Leo Zuckermann
Juegos de Poder
Excélsior

Primero, la imagen de un Presidente que quiere seguir dando la pelea. Que rehúsa ser un actor político irrelevante...

Por delante, lo bueno. Primero, la imagen de un Presidente que quiere seguir dando la pelea. Que rehúsa ser un actor político irrelevante conforme se va extinguiendo su sexenio (eso que los estadunidenses denominan lame-duck). Calderón envía la señal de que, en el ámbito de las competencias del Ejecutivo, va a seguir gobernando. De ahí el anuncio, quizá el más importante de todo el discurso de ayer, del decreto para la transformación del sistema televisivo de analógico a digital, lo cual permitirá una mayor competencia en la televisión y de las telecomunicaciones en general. Un mensaje se escuchó claro ayer en Palacio Nacional: "No se hagan bolas, todavía hay Presidente para rato".

Bueno, también, el mensaje político de Calderón llamando a la unidad. A transformar México para fortalecerlo rumbo al tricentenario de la Independencia. Un discurso diseñado para mover conciencias, cada uno en su ámbito de acción, por el bien del país. El Presidente inyectó algo de esperanza en un momento en que México vive una coyuntura adversa por el incremento en la violencia.

También bueno el ejercicio de autocrítica de Calderón. Hizo bien el Presidente en mencionar los logros pero también las carencias. No es común que un político haga esto. Mucho menos un Presidente. De ahí el valor positivo de reconocer los problemas que persisten en muchos ámbitos.

Finalmente, bueno que el Presidente haya subido el tema ecológico como una prioridad nacional. México no puede abstraerse de este asunto cada más importante en todo el orbe. De la preservación de los bosques, la limpieza de sus aguas y la generación de energías alternativas no fósiles. Se trata de un tema que le gusta a Calderón y que, a pesar de todos los problemas que agobian a este país, tenemos que integrar a la agenda pública nacional.

Ahora, lo malo. Primero que, en lo económico, el Presidente se haya concentrado en el logro de haber salido de la recesión que vivimos el año pasado. Valía la pena hacerlo. Pero Calderón se quedó corto. Ahora nos preocupa el futuro. ¿Qué va a hacer México ante la desaceleración de la economía de Estados Unidos y la posibilidad de una nueva recesión en ese país? El Presidente debió haber atendido esta preocupación y proponer soluciones para actuar lo más rápido posible.

Malo, también, la falta de explicaciones en materia aeronáutica. Calderón no mencionó la crisis en Mexicana ni tampoco la penosísima degradación de la aviación civil mexicana por parte de la autoridad estadunidense. Aquí, como en el caso anterior, se esperaba algún tipo de posicionamiento.

Ahora, lo ridículo. En primerísimo lugar que este tipo de actos no pueda realizarse en el Congreso como debía de ser. Con el protocolo que implica la visita del Poder Ejecutivo al Legislativo. Es absurdo que, como el Presidente no puede ir al Congreso, como una bolita de legisladores lo insultarían, pues el Ejecutivo organiza su propio evento en Palacio Nacional.

Ridícula, también, la actitud del jefe de Gobierno capitalino quien, tras bambalinas, se espera a que el Presidente salude a todos los gobernadores para luego ocupar su asiento y así evitar que Calderón le extienda la mano. Como ridículo resulta que, en cuanto el Presidente termina su discurso, abandone el recinto rápidamente para no tener que despedirse de él. Una actitud infantil de un gobernante que pretende ser Presidente.

Mal y ridículo que el gobernador de Chiapas llegue, como siempre, tarde a un acto de esta envergadura. El pueblo chiapaneco no se merece un gobernante así.

Finalmente, lo más emocionante del evento de ayer: el largo y sentido aplauso que la audiencia le dio a las Fuerzas Armadas y la Policía Federal por su labor en el combate a la delincuencia organizada. Más que merecido.

El mejor presidente de México

Horacio Besson
De Tácticas y Estrategias
Milenio

Banderas tricolores por doquier. Morelos, Hidalgo, Allende y demás personajes son desempolvados. Son 200 años del inicio de una promesa no del todo cumplida. Dos siglos cuyo camino más característico ha sido el de la lucha por el poder. Ser emperador, presidente, dictador o “El Elegido”. Y en esa pugna entre ambiciones siempre excluyentes, el torbellino de sangre, odio e intolerancia.

Hagamos un ejercicio: preguntemos al mexicano quién es, desde su punto de vista, el mejor gobernante que ha tenido el país. ¿Calderón o Fox? ¿Zedillo o Salinas? ¿Luis Echeverría o López Portillo?

Sin duda, el “ganador” no sería ninguno de los anteriormente enlistados sino alguno muy alejado de nuestro presente. Habría que revolver en el pasado, el de los abuelos o bisabuelos o quizá, el de nuestros ancestros decimonónicos.

Muy diferente a lo que se piensa en Chile.

A la pregunta, “Pensando en los presidentes de estos últimos 200 años, ¿cuál es para usted el mejor Presidente que ha tenido Chile?” los chilenos no dudaron: Michell Bachelet, que gobernó entre 2006 y 2010, ha sido su mejor gobernante.

La encuesta realizada por Ipsos le otorga a la socialista 43% de las respuestas favorables. En un lejano segundo lugar como “mejor presidente”, quedó Jorge Alessandri Rodríguez (1958-1954), con 8.5% de las preferencias. Por cierto, Salvador Allende y Augusto Pinochet obtuvieron 4.9 y 4.8% respectivamente.

Pero los chilenos no están solos. Álvaro Uribe alcanzó un récord promedio de 72% de popularidad en los ocho años que gobernó Colombia.

El hombre más rico de Brasil, Eike Batista, no dudó en desembolsar 235 mil dólares por la vestimenta que usó Luiz Inacio Lula da Silva cuando asumió la presidencia el primero de enero de 2003. Ni extravagancia ni fijación personal de Batista, sino oportunidad histórica al saber que el aún presidente brasileño, con ocho años en el poder, mantiene el récord histórico para un jefe de Estado en ese país, con 79% de popularidad.

En México, ¿cuánto valdría un traje de Calderón o de alguno de nuestros ex presidentes recientes?

¿Quién querría adquirirlo?